A mediados de la carrera de Economía empezó a trabajar también en periodismo. Tenía una beca de investigación, pero cuando tuvo que elegir, la posibilidad de intervenir en la realidad y difundir conocimientos más allá de la Academia lo llevó a optar por los medios. Hace 28 años Alfredo Zaiat entró en Página 12, donde desde hace 19 años dirige la sección de economía y el suplemento económico “Cash”. Recién comenzados los 2000 incursionó en la radio con “Cheque en blanco”, programa que ya va por su 15ª Temporada y su 7ª “ChequeFest”.

“El periodismo gráfico es mi gran pasión y la base de mi carrera. Y la radio me da muchísimas satisfacciones”, dice uno de los pocos economistas dispuestos a hablar claro e ir contra la corriente.

 

-¿Hay que ser “un gurú” para entender economía?

-No, la economía no es complicada, te la hacen complicada. En general es parte de esa estrategia que tiene el saber económico convencional, de hablar con una jerga técnica, encerrada, encriptada, para evitar la comprensión masiva de los fenómenos económicos. Y es una forma de sometimiento y de dominación. Cuando la mayoría de la población sostiene que la economía es difícil, dice “no la entiendo”, es la primera trampa en la que cae esa persona. Porque si uno no entiende, y aparte son temas que inquietan, uno reclama que venga un técnico, que venga un especialista: “que venga alguien a explicarme”. Y justamente los que dominan la explicación de los fenómenos económicos son representantes del pensamiento económico convencional -ortodoxo, neoliberal, conservador-. Lo primero que hacen es alertar y atemorizar sobre lo que puede pasar. Entonces esa persona que dice “no entiendo de economía”, escucha a quienes teóricamente dicen que entienden de economía y que lo único que hacen es atemorizarla. El paso siguiente es esperar que ese “gurú” la alivie de la angustia. El gurú primero atemoriza y después dice “yo tengo la solución, tengo la medida para poder liberarte de esta angustia”. No es casualidad que el paradigma más clásico sea que las medidas para liberar de la angustia a quienes primero has angustiado sea afectar su poder adquisitivo, sus intereses, sus condiciones y calidad de vida. De esa forma cierra ese círculo donde el que va a ser castigado legitima social y políticamente medidas que van en contra de sus propios intereses. Así funciona ese dispositivo del miedo, ese dispositivo del gurú económico.

 

-¿Cómo se sale del círculo?

-Primero, perdiéndole el miedo a la economía. Segundo, interviniendo en el debate, rompiendo con esa idea de que “no se entiende la economía”. Y tercero, no creyéndoles a los gurúes.

 

-¿Existe la “pesada herencia”?

-No, no hay pesada herencia. Para avanzar sobre esa respuesta hay que decir que la economía es economía política: hay un componente político muy importante para analizar los fenómenos económicos. La economía es una ciencia social, no es una ciencia exacta. No se requiere de técnicos: lo que se requiere son definiciones políticas, que están en base a cuál es el proyecto de país. Cuando se habla de “pesada herencia” en última instancia es para tratar de justificar, legitimar medidas y políticas de ajuste. Lo que hay en la economía son procesos, son ciclos. Proyectos políticos que tienen sus objetivos económicos. Tiene que ser analizado desde esa perspectiva. Y la verdad es que no hay una “pesada herencia”, es al revés. Ya a esta altura es muy difícil hablar de lo que era la economía en septiembre u octubre del 2015, porque han sido tan vertiginosos los primeros sesenta días del gobierno de Mauricio Macri que yo lo extiendo hasta un mes antes de asumir, porque ya fueron adelantando cuáles iban a ser las medidas económicas. Las consecuencias que hoy se están viendo en la economía hay que asignarlas a las medidas de política económica aplicadas en forma deliberada por el actual gobierno.

 

-Por ejemplo la transferencia de ingresos…

-Sí, por ejemplo la megadevaluación, generando un shock inflacionario y eso generando una transferencia de ingresos a los sectores más concentrados. Si uno observa una serie de medidas económicas que se tomaron casi todas son inflacionarias, casi todas son de transferencia de ingresos a sectores concentrados de la economía. Es difícil encontrar medidas que sean compensadoras de los sectores más vulnerables: los sectores del trabajo y de los jubilados.

 

-Algunos dicen “con Scioli habría sido lo mismo”…

-Primero es un análisis contrafáctico para tratar de justificar estas medidas de ajuste draconiano sobre el poder adquisitivo del trabajador y del jubilado. Y sobre la premisa de que “en la economía hay inevitabilidades”, la verdad que eso es parte de la lógica del pensamiento económico convencional neoliberal, donde se piensa que la economía es una ciencia exacta y por consiguiente hay medidas que son inevitables, “que son naturales”. La naturalidad no existe en la economía, porque es una ciencia social. Es un espacio de disputa de poder donde intervienen diferentes actores económicos con intereses contrapuestos y por consiguiente es un espacio de tensión de la disputa de poder. Las cosas no son inevitables. Hay después decisiones políticas en función de cuál es el proyecto político y cuáles son los objetivos económicos. No hay inevitabilidades en la economía, hay decisiones deliberadas para favorecer a uno o a otro sector.

 

-¿A qué nos lleva la actual negociación con los fondos buitres?

La negociación con los fondos buitres, hoy, más que negociación es una capitulación de la Argentina a la sentencia del juez Griesa y a los intereses de los fondos buitres. La verdad que es todo un desafío pensar que esta es una negociación. Es tan generosa la oferta de la Argentina a los fondos buitres que solamente la propia característica de los fondos buitres hace que todavía no se cierre. Porque los fondos buitres liderados por Paul Singer y el Fondo Aurelius no plantean que quieren ceder algo: quieren todo. No casi todo, quieren todo, y es eso lo que está hoy en disputa. El juez Griesa con su posición tan a favor de los fondos buitres, y de estos fondos buitres más duros, refleja precisamente esa lógica de cómo es el capital financiero. No porque pienses que sos amigable con el capital financiero, el capital financiero –representado en este caso por los fondos buitres- va a ser más benévolo, más condescendiente con una contraparte. Hay que pensar que estos mismos fondos buitres, cuando la Argentina tenía una posición firme de negociación en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con Axel Kiciloff, habían ofertado una quita del 30%. Hoy ya no la aceptan, porque la propuesta de Alfonso Prat Gay y del gobierno de Macri es de una quita menor. Entonces los fondos buitres dicen “si me están ofreciendo algo mejor que lo que me ofrecían, podemos pedir más”.

 

-¿Y la eliminación de las retenciones mineras?

La eliminación de las retenciones mineras es un paso más del gobierno de Mauricio Macri en favorecer a los sectores más concentrados. Las mineras tienen un régimen fiscal y por consiguiente un régimen impositivo más que beneficioso. Las retenciones mineras eran un porcentaje muy, muy bajo del total de lo que es la ecuación de costos y la estructura fiscal de las mineras, o sea que es una medida más, como la eliminación de las retenciones al sector agropecuario, al sector industrial, al de las economías regionales, la disminución de los impuestos para los autos de alta gama, o la eliminación de los impuestos internos al champagne. Es la lógica de tomar medidas económicas a favor de los sectores del poder económico. Lo que es cierto es que algunas de las medidas fueron adelantadas por Mauricio Macri o por su ministro de Economía actual, como la megadevaluación o la eliminación de las retenciones.

 

-¿En qué se parecen “Joe” Martínez de Hoz, Cavallo y Prat Gay?

Los procesos políticos no son similares. Yo no asocio a Prat Gay con Cavallo y Martínez de Hoz, lo que sí yo puedo encontrar es un eje unificador ya no solamente en esas personas sino en lo que son los proyectos de país que tienen las elites en la Argentina, y que uno puede remontar ya a la conformación de la Nación: a unitarios y federales, civilización o barbarie, gobiernos nacionales y populares o gobiernos fraudulentos o dictatoriales. Lo que uno encuentra es un eje unificador en términos históricos: las elites, los sectores conservadores gobernando en función a sus propios intereses, o sea los de una minoría. La característica diferenciadora y que me parece que es el factor distintivo en este proceso histórico es que estos sectores de las elites en la Argentina llegaron al gobierno por el voto popular. Es la primera vez que la derecha, con un representante de la derecha, llega al poder por el voto democrático. Este es un representante de las elites, del establishment, de los sectores de derecha que ganaron las elecciones. Es un reflejo de la sociedad.

 

Miedo a la economía

 

-El año pasado presentaste “Amenazados, el miedo a la economía”. Un libro de nombre profético.

-A medida que pasa el tiempo y este desarrollo político del gobierno de Macri creo que tiene una actualidad y una vigencia aún mayores que cuando lo empecé a escribir. No solo habla de la coyuntura sino de aspectos estructurales sobre el rol de los economistas, cómo se construye el sentido de la comprensión de los fenómenos económicos y cómo el miedo es un factor fundamental de las minorías para someter y lograr legitimidad política y social a estrategias y políticas económicas que van en contra de los intereses de las mayorías. Hay en mi libro una cita de Joseph Stiglitz donde dice, hablando de EE.UU, “cómo el 1% por ciento logra que el 99% legitime social y políticamente medidas que favorecen a ese 1%”. Ahí hay una intervención del poder económico y, dentro del poder económico, las corporaciones mediáticas y los denominados “gurúes”, los economistas, que van construyendo el sentido de la interpretación de los fenómenos económicos para que las mayorías vulnerables a ese miedo a la economía terminen convalidando medidas que van en contra de sus propios intereses.

 

-¿Cómo fue la repercusión?

-La primera tirada fue de 20.000 ejemplares. El anterior, “Economía a contramano”, vendió 45.000 ejemplares.  Eso habla de la avidez de un sector de la población por tener una mirada diferente sobre los fenómenos económicos. No pienso que haya una única mirada, pero esta por lo menos es diferente de la mirada dominante. Los sectores dominantes tratan de excluir, menospreciar, desplazar a los que piensan diferente. Yo no, pienso que tiene que haber una pluralidad de voces y de interpretaciones sobre los fenómenos económicos. No hay una solución única, no hay una mirada única: como dije, la economía es un espacio de disputa de poder donde intervienen diferentes sectores económicos. Para mí es un desafío intervenir en ese debate.

 

Cheque en blanco
“Es uno de los proyectos que con más afecto he construido en mi carrera profesional. La radio que me da muchísimas satisfacciones. Me divierto muchísimo. Puedo desarrollar una faceta lúdica sobre el trabajo del periodismo con mensajes claros de un colectivo de trabajo, el equipo de ‘Cheque en blanco’. Hay una mística alrededor del programa. En este colectivo de trabajo busco que cada uno desarrolle su deseo, su potencialidad, para expresar en un formato radial y con la rigurosidad que exige el mensaje radial, lo mejor de sí. Y eso se ve reflejado. Por eso el programa es tan variado, tan creativo, y donde trato en lo posible de alejarme de las agendas tradicionales”. “Cheque en blanco” se transmite por radio Vorterix los sábados de 9 a 12 hs.

 

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