De acuerdo a un informe publicado en 2020 por la organización Unión Vegana Argentina, el 12 por ciento de la población del país es vegana o vegetariana.  En ese marco, la Ley 27.642 de Promoción de la alimentación saludable, sancionada en 2021, establece ciertas definiciones sobre el significado de los conceptos: alimentación saludable, derecho a la alimentación adecuada y la prevención de la malnutrición en la población y la reducción de enfermedades crónicas no transmisibles. Asimismo, la Ley 25.724 crea el Programa de nutrición y alimentación nacional, en el que participan entidades científicas, universitarias, asistenciales y eclesiásticas.

El acto alimentario es complejo por su construcción histórica, social, política, económica, cultural y ambiental. Y, en ese sentido, una alimentación basada en plantas podría abordar de manera integral los ejes transversales de soberanía alimentaria, sustentabilidad y sostenibilidad, construcción histórica, perspectiva de derechos y enfoque de género.

Ante este contexto, y en pos de profundizar la formación de profesionales que promuevan una alimentación segura y sustentable desde un abordaje integral, la UNLa lanzó la Diplomatura universitaria superior en Alimentación basada en Plantas.

“Las estadísticas en nuestro país acompañan a las que mundialmente se vienen registrando, sobre el crecimiento de la población vegana y vegetariana. Esta tendencia global ha permitido indagar e investigar distintos cuestionamientos, que tienen que ver con lo cultural, con el acceso a los alimentos y con la producción de los mismos que, en muchos casos, agotan y perjudican los suelos. También se puso el acento en las formas en las que se alimenta al ganado y otros animales”, explica María Valeria Souto Brey, coordinadora académica de la Diplomatura y directora de la Licenciatura en Nutrición.

¿Cómo se vincula la formación con el derecho a una alimentación saludable?

Consideramos que la alimentación y la nutrición son una cuestión social, no solo algo biológico. En esa lógica, están los derechos a tener una alimentación adecuada, a la información y a contar con herramientas que sean genuinas. También, está la mirada de la mujer a la hora de elegir la alimentación de la familia o de producir sus propios alimentos. La cultura y la historia influyen a la hora de seleccionar qué comemos. Es decir, el análisis es transversal desde una perspectiva de derechos. 

¿Qué influencia podría tener este nuevo paradigma en el desarrollo socioeconómico?

Tenemos en nuestras manos la posibilidad de entender cómo son los sistemas alimentarios y esa es una ventaja significativa para poder empoderarnos y saber lo que queremos y cómo lo queremos. Por otra parte, conocer las redes de productores locales o del Conurbano que tenemos cerca para poder acceder a distintas plantas contribuye con nuestro desarrollo y fomenta cierta autosustentación, aunque sea proporcionalmente.

En este contexto en el que vivimos, cualquier herramienta va a ayudar a tener una mejor calidad de vida y que los profesionales puedan brindar información y asesorías de manera significativa. Es decir, una persona que posee evidencia científica, datos y el asesoramiento profesional correspondiente puede sostener una vida saludable basada en la alimentación de plantas. El acompañamiento es vital para entender todo lo vinculado con los nutrientes, su aprovechamiento, combinación, variedad, etc.

¿Qué ocurre con el ambiente?

Nuestros sistemas alimentarios en muchos aspectos están colapsados y la industria se ha encargado también de manejarlos a su beneficio, en perjuicio de muchas cuestiones sustentables que tienen que ver con el uso del suelo, los fertilizantes, los químicos, la contaminación del agua, etc. Lo que tratamos de hacer es de ahondar estas temáticas con evidencia científica. No quiere decir que este sea el único camino posible, hay lógicamente una alimentación completa con el reino animal que, si es consciente y está bien desarrollada, es viable y sostenible.

¿Por qué lanzar esta Diplomatura en la UNLa?

Hay pedidos, sugerencias, inquietudes de por qué la carrera de Nutrición no tiene ofertas de posgrado o especializaciones. Nosotros contamos con un seminario optativo sobre vegetarianismo, que tiene una alta tasa de inscripción. Así que todo eso abonó para que esta sea la oferta, que está pensada para profesionales de la nutrición, aunque eso no quiere decir que en un futuro se pueda abrir a otras áreas de la salud.

La Diplomatura está desarrollada desde la Licenciatura en Nutrición, con docentes de la carrera que se dedican a esta temática y que poseen experiencia en estos contenidos. Es online, está actualizada y los contenidos están todos avalados con evidencia, información e investigaciones.

Hasta el 6 de marzo está abierta la inscripción para la Diplomatura universitaria superior en Alimentación basada en Plantas. Quienes deseen obtener más información pueden comunicarse al correo alimentacionbasadaenplantasdip@gmail.com

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