Este año cumple dos décadas la Ley 26150, por la que se creó el Programa Nacional de Educación Sexual Integral: una política pública francamente innovadora y necesaria en este siglo XXI, y sin embargo cada vez más abandonada por el gobierno actual. Sobre esta situación acuciante y algunas cosas más hablamos con la psicóloga social y licenciada en Ciencias de la Educación Liliana Maltz; Maltz, militante de la ESI a través del movimiento federal XmásESI, es también capacitadora y autora de los libros “Vaivenes de la ternura. ESI en el nivel inicial”, “Conversaciones con la ESI” y “Educación Sexual Integral. Una oportunidad para la ternura”.

¿De qué hablamos cuando hablamos de ESI?

En principio, es una ley nacional —y lo sigue siendo— que plantea que todas las escuelas de todo el país, de todos los niveles, tienen la obligación de formar en ESI; y por ende, el estudiantado tiene el derecho de recibirla. Una resolución de 2018 define sus ejes, despegándola de lo biológico y dándole una perspectiva que tiene que ver con los derechos humanos, con la perspectiva de género, con el respeto a la diversidad —no solo la sexogenérica sino la diversidad de culturas, religiones, lenguas, etcétera—, con el cuidado del cuerpo y de la salud desde una visión integral, y con la valoración de la afectividad. La Educación Sexual Integral no apunta solo a lo genital, lo biológico y lo preventivo, sino que tiene todos estos ejes: es una manera de pensar y de mirar la vida, los vínculos, las relaciones, y es también una oportunidad para pensar en qué mundo queremos vivir y cómo queremos vincularnos. Y si hay algo que hace ruido, actuar en consecuencia: es una oportunidad para empoderar a las infancias en sus derechos desde pequeños y pequeñas.

Entre uno y dos años atrás circularon versiones bastante difamatorias de la ESI…

Todo el tiempo estamos litigando con un montón de mitos y cuestiones falaces, y más en estos últimos tiempos. Mitos tales como que la ESI es igual a pornografía, y en realidad lo que la ESI hace es, en todo caso, interpelar los contenidos pornográficos a los cuales las chicas y los chicos tienen acceso desde muy temprana edad. Se dice que la ESI los excita, cuando en realidad lo que los excita es el acceso a las redes y a su consumo de manera totalmente ilimitada. O se dice que transforma la sexualidad de las niñas y de los niños porque si hablás desde una perspectiva no binaria, entonces se van a transformar en trans o van a cambiar su orientación sexual, cuando lo que hace la ESI es alojar y que cada quien pueda conectarse con su deseo; de ninguna manera lo impone.

¿En algún momento se llegó a aplicar al 100% en todo el país?

No, nunca se llegó a ese objetivo, porque la ESI, más allá de ser una ley, implica muchas cuestiones ideológicas: si no tenés un equipo de supervisión directiva y demás que apuesta a implementarla, no se puede hacer. También implica un trabajo muy fuerte de capacitación, y particularmente en este contexto el retroceso es enorme. Para que la ESI se transforme en política pública, necesitás de un presupuesto y de una intención que no existe, la están atacando por todos los costados. Hay cero presupuesto en capacitación, pero también han bajado materiales de acceso gratuito que existían en distintas páginas, con lo cual queda claro que no es solo una cuestión de presupuesto. Han suspendido la obligatoriedad de las jornadas Educar en igualdad, una resolución con carácter de ley que obligaba a todas las escuelas a un mínimo de dos jornadas anuales en las que se trabajaba toda la cuestión de la violencia de género, algo que ahora queda a voluntad de cada escuela. Actualmente la ESI no figura en los contenidos curriculares prioritarios a nivel nacional: fue reemplazada por la Educación Emocional o por otras cuestiones que no tienen que ver con la ESI. Es clarísimo el ataque.

¿Qué es la Educación Emocional?

La Educación Emocional tiene una perspectiva te diría que biologicista, de pensar las emociones como comandadas por el cerebro y despolitizadas en el sentido de que no importa el contexto: lo importante es controlar el enojo, lo importante es controlar la ira, lo importante es hacer ejercicios, lo importante es pintar mandalas o lo importante es la responsabilidad individual de tu afectividad, por decirlo de alguna manera. Entonces aparecen “el rincón de la calma”, “el rincón de los abrazos”, los ejercicios de respiración. No importa por qué un estudiante está enojado, lo importante es el autocontrol, la autogestión, el autodominio: todos términos empresariales. Imaginate si con lo ocurrido en Santa Fe, yo les planteara a los pibes respiración profunda, en vez de generar un espacio donde se alojen la angustia, la tristeza, la bronca, la incertidumbre, el pensar todas las variables que intervinieron en por qué pasó lo que pasó, y en trabajar desde esta perspectiva con la familia. La Educación Emocional, en última instancia, lo que busca es sujetos y sujetas adaptados al medio; o sea, no tenés que cambiar el medio, vos tenés que cambiar, vos tenés que ser feliz. Y además, desde una perspectiva absolutamente individual. Esto está avanzando enormemente porque es funcional a este gobierno y al liberalismo. Cada vez hay más provincias con leyes de Educación Emocional que reemplazan prácticamente a la ESI. Y prende muchísimo, porque te vienen con recetas enlatadas, y en un contexto de tanta incertidumbre donde la convivencia en las escuelas está estallando, viene la Educación Emocional y te dice «Si están enojados hacé esto, o hacé lo otro, hacé tales ejercicios, proponé ejercitar tales habilidades”; mientras que la ESI te va a decir «Pensá situado, en función de cada contexto veremos qué hacemos”.

Hoy se intenta volver a una perspectiva biológica heterosexista binaria, pero este gobierno invirtió cero pesos en el reparto de preservativos y las enfermedades venéreas han aumentado como nunca. Ni siquiera la perspectiva biológica y de prevención hoy funciona.

¿Hay algún registro de los resultados logrados con la ESI, en los casos en que se implementó?

En el movimiento XmásESI del que formo parte, armamos un repositorio con los materiales que nunca imaginamos que iban a quitar de las páginas gratuitas. A fines de 2024 hicimos también un análisis del estado de situación en las provincias para tener claro dónde estábamos. Lo que se vio es el empoderamiento del estudiantado. Muchas veces para los chicos o las chicas hablar de ESI es hablar de métodos anticonceptivos, pero hablar de ESI es también haber intervenido en una situación de discriminación por cualquier causa, no solo por orientación sexual, desde una perspectiva cuidadosa de derechos. Por ahí los estudiantes no tenían registro de todas estas cuestiones que sí se estaban trabajando, que tienen que ver con los vínculos, al aprender a compartir, a respetar, a escucharse, a integrar diversidad de modelos de familia. También son muchísimas las familias que agradecen a la escuela porque sienten que no tienen elementos para hablar con sus hijos, y que es un gran alivio que la escuela tome este guante. Lo que pasa es que estas voces no son las que van a circular, y mucho menos en este contexto. Ahora, en la representación de las familias o del estudiantado estamos retrocediendo, ya que piensan que es hablar solo de lo biológico.

¿Cuál es la situación actual?

Es un contexto muy adverso no solo en la escuela, por esta batalla cultural que están dando, de excluir la diferencia. La ESI es una bandera que aloja la diversidad y la respeta, y esto es absolutamente contrarrevolucionario en este gobierno. Hoy cada vez más todo depende de la buena voluntad de un equipo directivo o de un equipo docente. Lo que empieza a aparecer, aun sin tener registro, es cierta autocensura en los y las docentes que no tienen un espacio de apoyo institucional y empiezan a plantearse no dar ciertos contenidos o actividades, porque tienen miedo de que los denuncien al 0800 por ideologización o adoctrinamiento.

Me gustaría marcar que una gran excepción hermosa es la provincia de Buenos Aires, cuya dirección sigue repartiendo materiales y libros en las escuelas: tengo el honor de que dos de mis tres libros formen parte de esa colección. En provincia de Buenos Aires se están realizando capacitaciones, se trabaja con referentes, con equipos, con directivos: ahí ves claramente la ESI como política pública; ahí no depende de la buena voluntad de un docente.

XmásESI
“XmásESI está integrado por docentes de todos los niveles de todas las provincias, trabajadoras sociales, gente que trabaja en distintos medios, en espacios comunitarios, organizaciones feministas —dice Maltz—. Es un movimiento ‘pluri’ en todo sentido. Surgió en 2023 para defender a la ESI y lo que hacemos, por ejemplo, es una acción muy fuerte como la del repositorio, acompañar provincias o docentes que están en situaciones de ataque particular, promover y defender la ESI… Ahora estamos elaborando un material sobre la diferencia entre la ESI y la Educación Emocional, y el 24 de abril lo vamos a presentar con propuestas concretas de acceso para toda la docencia. Vamos interviniendo y poniendo palabras frente a cada golpe en relación a la ESI. Y tratamos fundamentalmente, en estos momentos en que la ESI no es política pública, de sostenerla y defenderla en cada una de las provincias acompañándonos con diferentes acciones aun por fuera de los organismos estatales, para que las escuelas que están interesadas no se sienten solas y para que la ESI siga siendo ley”.
Ig: @xmasesi2006

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