{"id":1680,"date":"2018-03-28T14:38:59","date_gmt":"2018-03-28T17:38:59","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=1680"},"modified":"2018-04-05T13:38:08","modified_gmt":"2018-04-05T16:38:08","slug":"crisis-civilizatoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/crisis-civilizatoria\/","title":{"rendered":"Crisis civilizatoria"},"content":{"rendered":"<p>La magnitud y complejidad de la crisis que atraviesa el mundo actual puede caracterizarse como una crisis civilizatoria, en tanto se conjugan, entre otras, una descomunal crisis social; una crisis econ\u00f3mica de sobreproducci\u00f3n por carencia de demanda; una crisis pol\u00edtico-militar de enfrentamiento entre las potencias por el control de recursos y \u00e1reas estrat\u00e9gicas; una Revoluci\u00f3n Cient\u00edfico-T\u00e9cnica que ha cerrado el ciclo de la Revoluci\u00f3n Industrial y promueve una reconversi\u00f3n tecnol\u00f3gica salvaje en las m\u00e1s diversas \u00e1reas de la actividad econ\u00f3mica y social; y una crisis ambiental de dimensiones in\u00e9ditas, que est\u00e1 poniendo en riesgo la posibilidad de la vida en el planeta. Crisis que dan cuenta del cierre de un ciclo de la historia -el ciclo de la Edad Contempor\u00e1nea- y de los albores de una nueva Edad.<\/p>\n<p>La cultura occidental dominante y sus intelectuales han definido dos grandes momentos de esa historia universal: la Edad Moderna y la Edad Contempor\u00e1nea. Dos edades hist\u00f3ricas cuyos rasgos esenciales se inician hacia el siglo XVI y marcar\u00e1n, hasta mediados del XX, una rotunda hegemon\u00eda del Occidente central sobre el resto del mundo. Nuestra hip\u00f3tesis es que, precisamente, hacia mediados del siglo XX confluyen diversos sucesos sociales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, culturales, cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos, que dan cuenta de los inicios de un nuevo tiempo hist\u00f3rico y del cierre del ciclo de la Edad Contempor\u00e1nea, donde la hegemon\u00eda del Occidente central comienza a debilitarse sensiblemente y, al mismo tiempo, se plantean duros interrogantes acerca del futuro de la Madre Tierra y de las sociedades humanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La Revoluci\u00f3n del Tercer Mundo <\/strong><\/p>\n<p>Una perspectiva hist\u00f3rica de mediano y largo plazo, permite evaluar la magnitud y celeridad de las transformaciones ocurridas desde el fin de la II Guerra Mundial hasta nuestros d\u00edas. Entre 1945 y comienzos de la d\u00e9cada de 1970, en el contexto de un esquema bipolar de poder hegemonizado respectivamente por Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se despliega la Revoluci\u00f3n del Tercer Mundo. Casi el 80% de la poblaci\u00f3n mundial, sometida durante m\u00e1s de cuatro siglos a los dominios coloniales o neocoloniales de los pa\u00edses del Occidente central, inicia los procesos de liberaci\u00f3n nacional y social, la descolonizaci\u00f3n de vastos territorios y el surgimiento de gobiernos populares en Am\u00e9rica Latina, que cuestionan con mayor o menor radicalidad el dominio de las potencias occidentales. India, China, Indonesia, Indochina, Yugoslavia, Albania; Tanzania, Congo, Ghana, Kenya, Senegal y otros pa\u00edses africanos; Egipto, Argelia, Libia, son algunos de los movimientos en Asia y \u00c1frica, que se conjugan con los gobiernos populares y las revoluciones en Am\u00e9rica Latina: Ar\u00e9valo en Guatemala, Vargas en Brasil, Gait\u00e1n en Colombia, Per\u00f3n en Argentina, la revoluci\u00f3n del MNR en Bolivia, la revoluci\u00f3n cubana.<\/p>\n<p>Con triunfos o derrotas, consolidaci\u00f3n de los procesos o asesinatos de l\u00edderes, esta revoluci\u00f3n pol\u00edtica de los tres continentes, se acompa\u00f1a de un movimiento intelectual que reivindica el car\u00e1cter integralmente humano de todos los seres humanos, hasta entonces negado por la cultura occidental dominante. Tambi\u00e9n la dignificaci\u00f3n de sus identidades \u00e9tnico-culturales y de sus saberes y tradiciones, largamente despreciados por la idea de la \u201ccultura universal\u201d y las concepciones de civilizados y b\u00e1rbaros. Hasta entonces, \u201clibertad, igualdad y fraternidad\u201d correspond\u00edan solo a los blancos, no a los pueblos colonizados; y en el ejemplo de \u201cdemocracia\u201d de Estados Unidos, a los negros reci\u00e9n se les permiti\u00f3 votar en 1965 y en 1967 se eliminaron las leyes que en varios estados prohib\u00edan los matrimonios inter-raciales.<\/p>\n<p>En este proceso decaen el imperio brit\u00e1nico, el franc\u00e9s, el holand\u00e9s, el belga y el de Jap\u00f3n, que deben subordinarse a la hegemon\u00eda norteamericana; y se afectan n\u00facleos decisivos del poder de las potencias: las Naciones Unidas y otros organismos internacionales pasan de 54 a 180 miembros; la nacionalizaci\u00f3n de los yacimientos de petr\u00f3leo y la formaci\u00f3n de la OPEP,\u00a0 determinan en 1973 un aumento de los precios del crudo de 400% y ponen fin al desarrollo capitalista basado en energ\u00eda barata, detonando una crisis en los pa\u00edses centrales que se extender\u00e1 hasta fines de esa d\u00e9cada. Hacia esos a\u00f1os, Estados Unidos debe aceptar su derrota en la guerra de Vietnam y se repliega del continente asi\u00e1tico en favor de China y la URSS. Dada su magnitud, la Revoluci\u00f3n del Tercer Mundo y el movimiento intelectual que la acompa\u00f1a, es un equivalente a la Revoluci\u00f3n Francesa y la Ilustraci\u00f3n, que abren el ciclo de la Edad Contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las estrategias de restauraci\u00f3n conservadora<\/strong><\/p>\n<p>Ante este retroceso del predominio occidental, que se combina con un avance sovi\u00e9tico y de las naciones perif\u00e9ricas, a inicios de la d\u00e9cada de 1970, los gobiernos de Richard Nixon y Gerald Ford, bajo la orientaci\u00f3n de Henry Kissinger, inician una estrategia de restauraci\u00f3n conservadora en gran escala, traducida en una ola sincr\u00f3nica de dictaduras militares con terrorismo de Estado en Am\u00e9rica Latina, en \u00c1frica y en pa\u00edses menores de Asia. La magnitud de la represi\u00f3n logra quebrar las resistencias en la mayor\u00eda de estas naciones y en 1979 el aumento adicional del petr\u00f3leo con la revoluci\u00f3n iran\u00ed -en seis a\u00f1os se ha incrementado en un 1.000%- hace viable el costo de nuevas tecnolog\u00edas de avanzada, dando inicio a la Revoluci\u00f3n Cient\u00edfico-T\u00e9cnica, que cierra el ciclo de la Revoluci\u00f3n Industrial. Contando con este poderoso instrumento en el campo civil y militar, en 1981 el gobierno Reagan profundiza la estrategia restauradora, lanzando la Guerra de las Galaxias contra la URSS y una reconversi\u00f3n tecnol\u00f3gica en gran escala, que va a quebrar la resistencia de los trabajadores con la precarizaci\u00f3n laboral y el desempleo. Su triunfo en esa Tercera Guerra Mundial con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn en 1989, genera la euforia del \u201cfin de la historia\u201d y el \u201ctriunfo final del liberalismo\u201d, dando impulso a la globalizaci\u00f3n neoliberal.<\/p>\n<p>Pero a inicios del siglo XXI, esa euforia tiende a debilitarse: la ca\u00edda de las Torres Gemelas es un s\u00edmbolo, al combinarse con el surgimiento de China como potencia que, en alianza con una Rusia reconstruida, conforman un nuevo bloque de poder mundial. La magnitud de la demanda china y sus altos niveles de crecimiento, favorecen un alza en los precios de <em>commodities <\/em>que, a su vez, beneficiar\u00e1, hasta la crisis del 2008 y los a\u00f1os sucesivos, a los nuevos modelos de extractivismo en Am\u00e9rica Latina. A partir de entonces, se har\u00e1 evidente que la crisis mundial es una crisis de sobreproducci\u00f3n por carencia de demanda. Tres d\u00e9cadas de globalizaci\u00f3n neoliberal generaron un incremento exponencial del desempleo y la pobreza a nivel mundial, especialmente en el sector occidental, evidenciando el fracaso de esta din\u00e1mica ante los altos costos sociales y econ\u00f3micos, aun en los pa\u00edses centrales: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania y las naciones del Este europeo. Seg\u00fan datos del Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, el 47% de la poblaci\u00f3n del mundo se encuentra en indigencia; y si se suma la pobreza (menos de 6 d\u00f3lares diarios), la proporci\u00f3n supera el 75%: ese 25% restante es un mercado excesivamente restringido ante la presencia de China en el mercado mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una crisis civilizatoria<\/strong><\/p>\n<p>Mientras China orienta pol\u00edticamente la din\u00e1mica econ\u00f3mico-financiera (control estatal del sector de finanzas, del comercio exterior, de las \u00e1reas estrat\u00e9gicas de su econom\u00eda, de las universidades y los sistemas cient\u00edfico-t\u00e9cnicos), lo cual le permite definir sus estrategias a mediano y largo plazo, en el sector occidental la globalizaci\u00f3n es liderada por corporaciones y bancos, con una din\u00e1mica an\u00e1rquica que tiende a superar la crisis echando nafta al fuego. El FMI y similares, promueven una baja de los costos laborales; es decir, disminuci\u00f3n de la demanda por mayor precarizaci\u00f3n, pobreza y desempleo. De esta manera, se exacerba una crisis social de grandes proporciones y el principal problema para quienes promueven la globalizaci\u00f3n neoliberal, es una poblaci\u00f3n sobrante y descartable, que ronda los 4.000 millones de personas en el mundo: no les sirven como mano de obra por la reconversi\u00f3n tecnol\u00f3gica y tampoco como consumidores, dados sus niveles de pobreza e indigencia. Al mismo tiempo, son un peligro potencial para su dominio; y lo mejor para ellos ser\u00eda eliminarlos.<\/p>\n<p>Crisis que se agrava ante la disputa entre potencias y corporaciones por el control de recursos y territorios estrat\u00e9gicos. En la actualidad, cinco guerras en el mundo \u00e1rabe y siete en \u00c1frica aparecen como guerras civiles o religiosas, pero detr\u00e1s de cada bando est\u00e1n las potencias o sus corporaciones. Esto genera migraciones desesperadas desde el este y el sur que presionan sobre Europa, donde son considerados \u201cnuevos b\u00e1rbaros\u201d y, sumado a las consecuencias de la globalizaci\u00f3n neoliberal, alimentan las visiones racistas y xen\u00f3fobas, con un crecimiento del nazismo y el fascismo. UNICEF informa que en esas guerras crecen 250 millones de menores de 18 a\u00f1os, de los cuales un 20% va a sufrir desequilibrios psicol\u00f3gicos graves, en su mayor\u00eda irreversibles: locura de guerra con desprecio a la propia vida y la de los otros. Muchos encuentran el sentido de sus vidas en dar muerte a los infieles y en la propia inmolaci\u00f3n en nombre de Al\u00e1; y a ellos se unen los hijos de inmigrantes de las excolonias, discriminados por sus antiguos amos: son las bases del islamismo radical y principales protagonistas de los atentados en el mundo occidental.<\/p>\n<p>Estas crisis se conjugan con una grav\u00edsima crisis ambiental, por el calentamiento global y la creciente contaminaci\u00f3n del agua, las tierras y el aire, con efectos en sucesos meteorol\u00f3gicos extremos: huracanes; olas de fr\u00edo polar o de calor agobiante; sequ\u00edas; incendios; inundaciones y similares, que exhiben una intensidad de car\u00e1cter in\u00e9dito. Los encuentros internacionales como el de Par\u00eds en 2015 y otros, marcan la magnitud de este peligro. Crisis social, crisis econ\u00f3mica, crisis pol\u00edtica, crisis financiera, crisis ambiental, cuya confluencia da cuenta de una crisis mundial de car\u00e1cter civilizatorio, en tanto los valores y concepciones de la civilizaci\u00f3n occidental dominante no pueden resolverla; y solo anuncian futuras cat\u00e1strofes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Argentina en la restauraci\u00f3n conservadora<\/strong><\/p>\n<p>La estrategia de restauraci\u00f3n conservadora que nos incorpora en la ola sincr\u00f3nica de dictaduras militares en Am\u00e9rica Latina, marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rica, dando inicio a un proceso de degradaci\u00f3n econ\u00f3mica y social sin precedentes. La teor\u00eda del \u201csat\u00e9lite privilegiado\u201d de Kissinger, planteaba la necesidad de concentrar la producci\u00f3n industrial en Brasil y desde all\u00ed, eliminando las barreras arancelarias, garantizar a las corporaciones transnacionales un mercado de alcance regional. Con ese fin, Argentina deb\u00eda desindustrializarse. La eliminaci\u00f3n de la industria y su vuelco hacia un nuevo modelo de producci\u00f3n primaria, cumplir\u00eda un doble objetivo: facilitar la expansi\u00f3n de las corporaciones y debilitar la fortaleza de los trabajadores, demostrada durante los 18 a\u00f1os de resistencia peronista. Objetivos que culminan en los a\u00f1os noventa con el menemismo: la m\u00e1s grande traici\u00f3n que sufriera el pueblo argentino en su historia, favorecida por el clima internacional de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>La deuda externa contra\u00edda por la dictadura militar y la estatizaci\u00f3n de la deuda privada de Cavallo, sentaron las condiciones de una dram\u00e1tica sumisi\u00f3n nacional. En nombre de la obligaci\u00f3n de honrar esa deuda fraudulenta, la pol\u00edtica de privatizaciones habilit\u00f3 un saqueo descomunal de la riqueza nacional y la destrucci\u00f3n en gran escala del potencial productivo del pa\u00eds, favoreciendo a corporaciones y bancos locales y extranjeros. En estos cuarenta a\u00f1os, se destruyeron el polo industrial ferroviario, el polo industrial naviero, el polo industrial aeron\u00e1utico, Fabricaciones Militares, el sistema ferroviario nacional y la flota mercante y naval. Se entreg\u00f3 la industria petrolera y se destruy\u00f3 en gran parte el tejido de Pymes nacionales que concentran la mayor proporci\u00f3n de empleo industrial; se privatiz\u00f3 la empresa estatal telef\u00f3nica y tantas empresas p\u00fablicas m\u00e1s, entregadas a valores indignantes, en un impresionante despojo: destrucci\u00f3n sin precedentes en un pa\u00eds que no haya sufrido una guerra en su territorio.<\/p>\n<p>Se fue instalando desde entonces un modelo primario extractivista altamente depredador y contaminante. La producci\u00f3n de transg\u00e9nicos (soja y similares) con uso intensivo de glifosato y otros, pretende ignorar que estos agrot\u00f3xicos son cancer\u00edgenos y producen malformaciones en los embriones humanos. Ante el silencio de gran parte de pol\u00edticos y cient\u00edficos, organismos internacionales advierten sobre estas producciones: la OMS ha establecido que el glifosato es cancer\u00edgeno; y la FAO ha premiado experiencias que demuestran que el ma\u00edz org\u00e1nico rinde solamente un 5% menos que el transg\u00e9nico, pero con un costo 73% inferior y una ganancia 50% mayor. Sin contar el costo adicional de los desmontes, que est\u00e1n generando grav\u00edsimos problemas, con sequ\u00edas o inundaciones. La megaminer\u00eda a cielo abierto ha sido prohibida por el Parlamento Europeo en todo el territorio de Europa por evaluar que tiene \u201cconsecuencias catastr\u00f3ficas e irreversibles\u201d. El m\u00e9todo del <em>fracking <\/em>para la explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo y gas no convencional, ha sido prohibido en varios pa\u00edses europeos y en m\u00e1s de 400 condados en Estados Unidos, por sus graves consecuencias para la salud humana y la contaminaci\u00f3n del aire y el agua. As\u00ed, las corporaciones nos han condenado a ser \u201ctierras de sacrificio\u201d: territorios que, luego de algunos a\u00f1os de explotaci\u00f3n, quedan transformados en verdaderos p\u00e1ramos contaminados, in\u00fatiles para cualquier tipo de producci\u00f3n y totalmente inhabitables.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos sociales, los datos son contundentes: en 1974, m\u00e1s del 90% de los trabajadores estaban en blanco y cubiertos por derechos sociales, con un 3% de desocupaci\u00f3n y un 7% de pobreza. Hoy solo el 46% est\u00e1 en blanco -en los menores de 30 a\u00f1os es el 25%- y el resto est\u00e1 en negro, terciarizado, desocupado o con planes sociales. El desempleo es del 9% y si se suman los inactivos en condiciones de trabajar, ronda el 20%, que es la desocupaci\u00f3n real; mientras la pobreza ha crecido al 32%. La degradaci\u00f3n del sistema educativo p\u00fablico iniciada con la dictadura, seguida por el menemismo y culminando con el actual gobierno, no es casual: si se trata de marginar a una gran parte de la poblaci\u00f3n, no se les debe dar el poder de la educaci\u00f3n: si la informaci\u00f3n es poder, la educaci\u00f3n es mayor a\u00fan, como capacidad de incorporar y procesar informaci\u00f3n y conocimientos.<\/p>\n<p>Enfrentamos a nivel mundial y nacional una restauraci\u00f3n absolutamente retr\u00f3grada, que carece de viabilidad hist\u00f3rica y pone en riesgo la supervivencia humana en el planeta. Restauraci\u00f3n similar a lo que fuera la restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica luego de la derrota de la Revoluci\u00f3n Francesa: por entonces se planteaba que la verdad de la historia eran las monarqu\u00edas absolutas y las aristocracias de sangre; y los valores y demandas de los nuevos sujetos sociales de la Revoluci\u00f3n Francesa, un equ\u00edvoco de la historia. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, esos reg\u00edmenes entran en una crisis terminal por su car\u00e1cter anacr\u00f3nico y deshumanizante; y los supuestos equ\u00edvocos evidencian que en realidad anunciaban nuevos tiempos hist\u00f3ricos. La Revoluci\u00f3n del Tercer Mundo tuvo una dimensi\u00f3n a\u00fan mayor que aquella y la actual restauraci\u00f3n conservadora est\u00e1 afrontando una grave crisis: esos valores \u201csetentistas\u201d tal vez tampoco sean un equ\u00edvoco en una nueva Edad de la historia.<\/p>\n<p>Son algunos de los desaf\u00edos que hoy plantea el debate para la construcci\u00f3n de un proyecto de soberan\u00eda y justicia en el marco de la integraci\u00f3n aut\u00f3noma de Nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p><em>Por Alcira Argumedo<\/em><\/p>\n<p><em>Diputada Nacional mandato cumplido. Soci\u00f3loga. Docente universitaria. Investigadora del Conicet<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La magnitud y complejidad de la crisis que atraviesa el mundo actual puede caracterizarse como una crisis civilizatoria, en tanto se conjugan, entre otras, una descomunal crisis social; una crisis econ\u00f3mica de sobreproducci\u00f3n por carencia de demanda; una crisis pol\u00edtico-militar de enfrentamiento entre las potencias por el control de recursos y \u00e1reas estrat\u00e9gicas; una Revoluci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1683,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[172,20,175],"tags":[],"coauthors":[176],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1680"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1680"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1812,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1680\/revisions\/1812"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1680"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}