{"id":1688,"date":"2018-03-28T14:59:00","date_gmt":"2018-03-28T17:59:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=1688"},"modified":"2018-03-28T14:59:00","modified_gmt":"2018-03-28T17:59:00","slug":"ciencia-y-etica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/ciencia-y-etica\/","title":{"rendered":"Ciencia y \u00c9tica"},"content":{"rendered":"<p>Crear un espacio de cine-debate en la Universidad es una tarea de la mayor importancia. Y mucho m\u00e1s cuando ese espacio se destina a problematizar cuestiones vinculadas a la filosof\u00eda, como por ejemplo la relaci\u00f3n entre ciencia y \u00e9tica. Dos racionalidades diferentes: por una parte la racionalidad demostrativa de la ciencia en \u00a0di\u00e1logo con la racionalidad deliberativa de la \u00e9tica y la pol\u00edtica. Dos racionalidades confrontadas a trav\u00e9s de im\u00e1genes que nos desaf\u00edan, porque nos animan a la sospecha. \u00bfEs en verdad la ciencia un conocimiento universal, objetivo y sobre todo neutral, tal como el cientificismo hegem\u00f3nico nos ense\u00f1a? \u00bfEs el progreso cient\u00edfico el destino superador de todo cambio o transformaci\u00f3n acontecida en ese particular modo de producir conocimiento \u00a0que hemos dado en llamar \u201cciencia\u201d? Porque, en definitiva, \u00bfqu\u00e9 es el progreso? \u00bfqui\u00e9n o qui\u00e9nes establecen los par\u00e1metros o criterios de lo que significa \u201cprogresar\u201d? \u00bfAcaso entramos en contradicci\u00f3n con alguna verdad universal si decidimos, nosotros aqu\u00ed y ahora, asumir la responsabilidad de modificar tales par\u00e1metros?\u00a0 \u00bfEn funci\u00f3n de qu\u00e9 valores realizaremos esa modificaci\u00f3n, en caso de considerarla deseable y posible? \u00bfQui\u00e9nes pueden o deben participar en las decisiones en torno a los objetivos y fines valioso de la ciencia y la tecnolog\u00eda? \u00bfLos expertos, los funcionarios, la comunidad? \u00bfQu\u00e9 alcance daremos al concepto de \u201ccomunidad\u201d? \u00bfVamos a circunscribirlo a una clase, una profesi\u00f3n, una etnia, una forma de vida? \u00bfO por el contrario aceptaremos el desaf\u00edo del di\u00e1logo con quienes nos son diversos? Por \u00faltimo, \u00bfestamos dispuestos a practicar un efectivo encuentro intercultural que reconozca en los otros y en sus saberes aportes relevantes para la construcci\u00f3n de sentidos? Estas son algunas de las preguntas que la filosof\u00eda plantea en torno a la ciencia y la \u00e9tica. El cine es, sin duda, un excepcional disparador para su formulaci\u00f3n, al tiempo que nos estimula en la construcci\u00f3n de respuestas superadoras.<\/p>\n<p>Para comprender esto es importante explorar la relaci\u00f3n entre cine y filosof\u00eda, que considero resulta de gran inter\u00e9s porque se trata de una relaci\u00f3n f\u00e9rtil en la teor\u00eda y poderosa en la praxis. Por una parte, podemos afirmar que es una relaci\u00f3n -o mejor a\u00fan una tensi\u00f3n interna, constitutiva, fundante- que acompa\u00f1a a la filosof\u00eda desde su nacimiento. En Grecia, en el siglo V antes de Cristo, la filosof\u00eda se construye como lo \u201cotro\u201d del cine.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Un \u201cotro\u201d que en cierta forma desprecia, pero tambi\u00e9n necesita para fortalecer su identidad. Frente a un arte de simulacros, copias e im\u00e1genes la filosof\u00eda aspira a realidades puras, es decir inteligibles. En un pasaje central de su \u201cRep\u00fablica\u201d conocido como \u201calegor\u00eda de la caverna\u201d, Plat\u00f3n presenta al fil\u00f3sofo como aquel que rechaza activamente la ilusi\u00f3n de las im\u00e1genes, ya como espectador, ya como productor o reproductor de reflejos vanos.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0 Sin embargo, la paradoja no tarda en manifestarse tan pronto advertimos que Plat\u00f3n recurre a alegor\u00edas, im\u00e1genes y met\u00e1foras para definir la especificidad de la pr\u00e1ctica propia. En este caso, la sala de cine o caverna es habitada por prisioneros. Porque son se\u00f1alados como prisioneros de la ignorancia quienes eligen entretenerse en sus c\u00f3modas butacas con ficciones que otros inventan para su sometimiento.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9 recurre Plat\u00f3n a im\u00e1genes para transmitir su mensaje, cuando son las im\u00e1genes precisamente aquello que impugna? \u00bfAcaso no advierte que se trata de un franco acto de contradicci\u00f3n performativa? \u00bfO es el crear ficciones una condici\u00f3n irredimible del lenguaje, que no logra ser eludida ni siquiera cuando lo que se intenta es aprehender la anhelada \u201crealidad\u201d? Quiz\u00e1s, ocurre simplemente \u2013tal como nos recuerda Gast\u00f3n Bachelard en su maravillosa <em>Po\u00e9tica del espacio<\/em>&#8211; que la imagen es antes que el pensamiento.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> \u00a0Y si este es el caso, entonces nada hay para traducir o expresar, sino m\u00e1s bien para crear e inaugurar. Inaugurar sentidos, que integrar\u00e1n redes conceptuales y valorativas, que circular\u00e1n en diversas formas de vida y producir\u00e1n efectos que en cada caso se impone explorar.<\/p>\n<p>Filosof\u00eda y cine entonces, vinculadas desde ese comienzo hist\u00f3rico y tambi\u00e9n pol\u00edtico, que predice una trayectoria de encuentros e intersecciones. Se trata de una tensi\u00f3n que en ocasiones se despliega e intensifica; en otra se escatima y esconde seg\u00fan los tiempos y los autores, pero que nunca deja de estar presente. A veces de modo expl\u00edcito, otras no tanto. Tensi\u00f3n que puede manifestarse en \u00a0una curiosa recursividad, tal el caso del film de Bernardo Bertolucci, cuando el conformista Marcello Cl\u00e9rici encarna la famosa alegor\u00eda plat\u00f3nica con las sombras que su propio cuerpo proyecta. Puede ocurrir que el cine ponga en im\u00e1genes motivos fuertemente filos\u00f3ficos, y este es caso de Andr\u00e9i Tarkovski, por citar a un autor a mi juicio paradigm\u00e1tico si recordamos, por ejemplo, su film <em>El sacrificio<\/em>. Otras veces el cine presenta a los fil\u00f3sofos en sus tareas cotidianas de pensar, disertar, ense\u00f1ar, como el\u00a0 <em>Wittgenstein<\/em> de Derek Jarman; o en tormentosas relaciones familiares y afectivas como el Nietzsche de Liliana Cavani en <em>M\u00e1s all\u00e1 del Bien y del Mal<\/em>.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que los modos de vinculaci\u00f3n se\u00f1alados a modo de ejemplo no agotan las relaciones posibles entre filosof\u00eda y cine.\u00a0 Precisamente, entre esos modos no enumerados, me interesa destacar aqu\u00ed que ambos, filosof\u00eda y cine, tienen un especial potencial: el potencial de crear ficciones y al mismo tiempo desmotarlas. Claro est\u00e1 que estamos hablando ahora de otro modo de ejercitar la filosof\u00eda: no ya la filosof\u00eda metaf\u00edsica o \u201cpatol\u00f3gica\u201d denunciada de modo eminente por Federico Nietzsche y tambi\u00e9n por Ludwig Wittgenstein,<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> sino que referimos a una pr\u00e1ctica filos\u00f3fica, mencionada tambi\u00e9n \u201cterap\u00e9utica\u201d o \u201cdeconstructiva\u201d, que se caracteriza por afirmar las im\u00e1genes en su potencia fragmentaria, superficial, evanescente. Un modo particular de ejercitar la filosof\u00eda procediendo a martillazos que socavan los cimientos de las certezas esclerosadas, para explorar luego nuevos lenguajes que no reniegan ya de su injusticia y su precariedad.<\/p>\n<p>Filosof\u00eda y cine se unen en esta capacidad de problematizar el lenguaje o los lenguajes: formales, audiovisuales, crom\u00e1ticos, verbales, tonales. Y pueden hacerlo sin recurrir a la trampa del recurso metaling\u00fc\u00edstico, que hace del lenguaje un objeto, cuando \u2013tal como una y otra vez nos recuerda Wittgenstein\u00a0 en sus palabras que invocan el silencio- el lenguaje es siempre, e inevitablemente, \u201csujeto\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Filosof\u00eda y cine problematizan el lenguaje de modo radical cuando ponen en el centro de la consideraci\u00f3n la idea misma de \u201crepresentaci\u00f3n\u201d. Ahora bien: poner en cuesti\u00f3n la representaci\u00f3n de un modo radical no es denunciar al modo plat\u00f3nico que la representaci\u00f3n es ileg\u00edtima cuando trafica con im\u00e1genes que ocultan la \u201cverdadera\u201d realidad. Por el contrario, se trata de mostrar que toda representaci\u00f3n es necesariamente fallida en tanto supone una transposici\u00f3n entre \u00f3rdenes inconmensurables que la colocan siempre al borde del quiebre, de la ruptura, del abismo. Y esto vale para la representaci\u00f3n en el campo de la ciencia, de la pol\u00edtica, del arte.\u00a0 Podemos reconocer que toda representaci\u00f3n se construye desde una subjetividad particular, hist\u00f3ricamente situada, que la condiciona y la determina. A estos l\u00edmites subjetivos e hist\u00f3ricos podemos sumar otros, como por ejemplo las caracter\u00edsticas del soporte material sobre el que se construye la representaci\u00f3n y a\u00fan los l\u00edmites morales acerca de qu\u00e9 y c\u00f3mo es correcto y justo representar. Pero nada de esto resulta suficiente si no reconocemos, en palabras de Massimo Cacciari, que es la tragedia del lenguaje el irredimible l\u00edmite de toda representaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>Sobre la base de este reconocimiento de l\u00edmites y de la problematizaci\u00f3n de la idea de representaci\u00f3n, el cine deviene un instrumento privilegiado a la hora de encarar la formaci\u00f3n de la comunidad en \u00e1reas centrales de la filosof\u00eda, como lo son la epistemolog\u00eda y la \u00e9tica. Se trata entonces de proponer films que inviten a repensar las fronteras de los discursos dominantes, ya sea en ciencia o en \u00e9tica y de modo muy especial en la interface entre estos saberes y tambi\u00e9n otros, por ejemplo las artes. Porque son las artes audiovisuales las que nos convocan a un espacio de encuentro, y esto no es un dato menor ya que -como nos recuerda Federico Nietzsche- el artista tr\u00e1gico o dionis\u00edaco logra bucear m\u00e1s profundo en los abismos de la vida que sus compa\u00f1eros fil\u00f3sofos o cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Por supuesto hablamos de comunidad en un sentido amplio, que incluye a\u00a0 estudiantes, docentes, investigadores, administrativos, cineastas, amigos, vecinos. Todos ellos con sus palabras y miradas diversas se animan al peligro de la caverna para ser interpelados por im\u00e1genes. Nada m\u00e1s ni nada menos que im\u00e1genes. Im\u00e1genes poderosas, im\u00e1genes trasgresoras, im\u00e1genes a trav\u00e9s de las cuales el sentido se inaugura y fluye en la superficie misma del lenguaje. Sentido que se enriquece al ser aprehendido por las subjetividades situadas e hist\u00f3ricas encarnadas en personas dispuestas a entrar en esa zona de peligro y de salvaci\u00f3n, en la que es posible desafiar los poderes de turno pero muy especialmente desafiarse a s\u00ed mismo,\u00a0 ya que de un modo y otro son esos poderes los que han marcado nuestra subjetividad cognitiva y deseante.<\/p>\n<p>Es precisamente aqu\u00ed donde aparece la \u00e9tica. La \u00e9tica no ya como discurso sobre principios o valores, sino la \u00e9tica como praxis. Y la praxis es siempre social. La \u00e9tica, o practica colectiva de reconocimiento de la contingencia y del trabajo sobre los l\u00edmites, nos permite aceptar el car\u00e1cter ficcional de todo conocimiento y el resabio indecidible de toda decisi\u00f3n que no agota su fundamentaci\u00f3n en normativas vigentes. Pero sobre todo nos permite hacernos cargo de las consecuencias de nuestros actos creativos, aceptando la responsabilidad que todos tenemos en la construcci\u00f3n social de los significados.<\/p>\n<p>Enti\u00e9ndase bien, no se trata de declamar moral, fundamentando qu\u00e9 es bueno y correcto por oposici\u00f3n\u00a0 a lo feo y malo. \u00a0Porque si algo nos ense\u00f1a el encuentro cinematogr\u00e1fico es en el reconocimiento de la precariedad de todo lenguaje, en primer t\u00e9rmino. En segundo t\u00e9rmino, el reconocimiento de la \u00e9tica como capacidad transformadora. A partir de la transformaci\u00f3n personal y social, resulta posible la emergencia de otras preguntas, otros enigmas, otros azares. Otros lenguajes y otros mundos: aquellos que en cada caso les corresponden.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> En este punto tomo la \u201cproyecci\u00f3n de im\u00e1genes\u201d como el sustento primario del cine, que si bien no se reduce a esto, es su soporte fundante.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cfr. Plat\u00f3n Rep\u00fablica, Bs. As. Sudamericana, 1963, Libro VII, pp. 381 y ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cfr. Bachelard, G<em>. La po\u00e9tica del espacio<\/em>, M\u00e9xico, 1965, Introducci\u00f3n, pp.7 y ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cfr. Nietzsche, F. <em>Crep\u00fasculo de los \u00eddolos<\/em>, Madrid, Alianza, 2001 y Wittgenstein, L. <em>Investigaciones Filos\u00f3ficas<\/em>, Barcelona, Cr\u00edtica, 1988.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cfr. <em>Wittgenstein, L. Tractatus l\u00f3gico-philosophicus, Madrid, Alianza, 1979<\/em>, proposici\u00f3n 4.12 y ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Cfr. Cacciari, M. Krisis, Ensayo sobre la crisis del pensamiento negativo de Nietzsche a Wittgenstein, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1982.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crear un espacio de cine-debate en la Universidad es una tarea de la mayor importancia. Y mucho m\u00e1s cuando ese espacio se destina a problematizar cuestiones vinculadas a la filosof\u00eda, como por ejemplo la relaci\u00f3n entre ciencia y \u00e9tica. 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