{"id":1707,"date":"2018-03-28T16:37:30","date_gmt":"2018-03-28T19:37:30","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=1707"},"modified":"2018-03-28T16:38:51","modified_gmt":"2018-03-28T19:38:51","slug":"ramon-doll-y-su-obra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/ramon-doll-y-su-obra\/","title":{"rendered":"Ram\u00f3n Doll y su obra"},"content":{"rendered":"<p>Ram\u00f3n Doll (1896-1970) fue un abogado, ensayista, periodista y cr\u00edtico de obras literarias e historiogr\u00e1ficas. Este autor, que dio sus primeros pasos en pol\u00edtica militando en las filas del Partido Socialista, tuvo la particularidad de publicar libros en un breve per\u00edodo entre los a\u00f1os 1929 y 1943, limit\u00e1ndose luego de ello a escribir en revistas y a prologar libros de autores amigos. Cuatro a\u00f1os antes de su muerte, encontr\u00e1ndose Doll en el m\u00e1s hondo ostracismo, la editorial <em>Pe\u00f1a Lillo<\/em> public\u00f3 <em>Lugones, el apol\u00edtico y otros ensayo<\/em>s, reuniendo lo mejor de su obra pol\u00e9mica. En 1976 la editorial <em>Dictio<\/em> lanz\u00f3 a la calle la segunda edici\u00f3n de <em>Acerca de una pol\u00edtica nacional<\/em> y otras cuatro obras m\u00e1s reunidas en un solo volumen. Desde entonces nunca m\u00e1s fue reeditado un libro de Doll, siendo Norberto Galasso el \u00fanico historiador que tuvo el m\u00e9rito de escribir su biograf\u00eda, a fines de la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso los temas tratados por Doll perdieron vigencia con el paso de las d\u00e9cadas? Una somera lectura de sus escritos m\u00e1s conocidos permite desestimar esta apreciaci\u00f3n. La revisi\u00f3n de la denominada historiograf\u00eda liberal mitrista; el enjuiciamiento a la mentalidad colonial de los intelectuales; la exposici\u00f3n del car\u00e1cter reaccionario y antinacional de los grandes medios de prensa; los cuestionamientos al rol perturbador del Poder Judicial; y una descarnada cr\u00edtica a los escritores que ocuparon el m\u00e1s alto sitial de la superestructura cultural argentina, son algunos de los problemas a los que Doll entreg\u00f3 su pluma rabiosa.<\/p>\n<p>Autores como Jorge Abelardo Ramos, Arturo Jauretche y Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui tributaron en sus libros los escritos de Doll y desarrollaron exhaustivamente algunos de los t\u00f3picos por \u00e9l adelantados. No est\u00e1 al alcance de este trabajo desentra\u00f1ar las causas del olvido que recay\u00f3 sobre Doll pero se aventura que este tiene, al menos, una doble causalidad. Por un lado, la acci\u00f3n demoledora de su cr\u00edtica a la cultura oficial le cerr\u00f3 las puertas de las academias, las editoriales y las universidades. Por el otro, la pereza investigativa condujo a rotular a Doll bajo la \u00e9gida del fascismo cuando, en realidad, lo m\u00e1s significativo de su obra lo produjo cuando adher\u00eda al socialismo y realizaba abundantes cr\u00edticas al Estado corporativo italiano.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de este estudio es brindar al lector una clave interpretativa para abordar la fragmentaria y compleja obra de Doll. El an\u00e1lisis minucioso de sus libros y art\u00edculos permite reconocer un n\u00facleo tem\u00e1tico presente en forma constante, independientemente de sus virajes pol\u00edticos. El tema que desvel\u00f3 a Doll a lo largo de toda su obra es la disociaci\u00f3n entre las minor\u00edas cultas y el pueblo y, en distintos momentos, trat\u00f3 este problema en los planos de la cultura literaria, la historiograf\u00eda y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>En la literatura<\/strong><\/p>\n<p>Ram\u00f3n Doll obtuvo notoriedad p\u00fablica en el terreno de la literatura. A fines de la d\u00e9cada de 1920, este joven cr\u00edtico se aboc\u00f3 a enjuiciar a las obras literarias canonizadas y a sus autores. De espaldas a las rutas que llevan al \u00e9xito por medio de la lisonja, Doll puso en tela de juicio el divorcio entre las plumas consagradas y los problemas del pueblo argentino.<\/p>\n<p>As\u00ed, Doll no vacila en calificar al <em>Don Segundo Sombra<\/em> de Ricardo G\u00fciraldes como un personaje derrotado socialmente, ant\u00edtesis de Mart\u00edn Fierro. Es el h\u00e9roe de G\u00fciraldes el gaucho visto desde los ojos de los hijos de los estancieros, celebrada imagen de Doll tantas veces evocada y pocas veces reconocida.<\/p>\n<p>Paul Groussac fue otro de los baluartes de la literatura que recibi\u00f3 la desembozada cr\u00edtica de Doll. El franc\u00e9s, llave maestra del prestigio y la reputaci\u00f3n literaria, fue calificado por Doll como \u201cun viejo inh\u00f3spito de sonrisa nevada\u201d. Es precisamente con Groussac que comienza a producirse en nuestras letras la desconexi\u00f3n con el pueblo, que \u201caborrece cordialmente una literatura de mandarines para los cen\u00e1culos porte\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>En el camino de cuestionar el distanciamiento entre los escritores y la realidad nacional, Doll fustiga contra el joven Jorge Luis Borges, que empieza a desligarse de su pr\u00e9dica yrigoyenista y sepulta en el pasado su pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n del <em>Paso de los Libres<\/em> de Arturo Jauretche. Ning\u00fan vestigio debe quedar de la vocaci\u00f3n nacional de Borges para poder ingresar a los cen\u00e1culos de la intelectualidad; su prosa se transfigura en \u201cantiargentina\u201d.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis virulento de Ram\u00f3n Doll tampoco dej\u00f3 en pie la obra de un hombre que, paulatinamente, se quitaba el ropaje opresivo de los c\u00edrculos literarios y los grandes diarios. Tal es el caso de Ra\u00fal Scalabrini Ortiz y su libro <em>El hombre que est\u00e1 solo y espera<\/em>, calificado por Doll como una \u201cbiblia para el zonzaje\u201d. Scalabrini, de fuerte temperamento, no toler\u00f3 la afrenta de Doll y lo ret\u00f3 a duelo. Las heridas en el cuerpo de Doll fueron el comienzo de la reconciliaci\u00f3n entre dos hombres que, con prepotencia de trabajo arltiana, buscaban demoler el edificio cultural de la semicolonia.<\/p>\n<p>La batalla de Doll contra la literatura oficial le pone ante sus ojos un problema no resuelto en los pa\u00edses con independencia pol\u00edtica declarativa y sumisi\u00f3n econ\u00f3mica traducida en vasallaje cultural. \u00bfCu\u00e1l debe ser el rol de los intelectuales? \u00bfToda su tarea es la reproducci\u00f3n mec\u00e1nica de un conocimiento universal carente de irradiaci\u00f3n nacional? Ram\u00f3n Doll se pregunta qu\u00e9 sucede con los intelectuales argentinos que no ven con claridad nuestro medio. De esa manera, \u201cla historia de la inteligencia argentina es la historia de la abdicaci\u00f3n, del ausentismo, del ego\u00edsmo y del anti-argentinismo. El pa\u00eds se forma, se puebla, evoluciona (\u2026) pero la inteligencia argentina da las espaldas a la realidad y al pueblo, a la tierra y a la Naci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Doll historiador<\/strong><\/p>\n<p>En 1934, con su libro <em>El liberalismo en la literatura y la pol\u00edtica<\/em>, Ram\u00f3n Doll expresa que su desvelo por desentra\u00f1ar la ruptura entre los literatos y el pueblo no puede entenderse en su real magnitud sin un estudio del pasado nacional. En un contexto de surgimiento del revisionismo hist\u00f3rico, que quebr\u00f3 los cimientos del relato historiogr\u00e1fico oficial, Ram\u00f3n Doll rastrea en el siglo XIX las ra\u00edces de este problema. Por esa raz\u00f3n, Doll ser\u00e1 uno de los pioneros del revisionismo y participar\u00e1 de los or\u00edgenes del Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Juan Manuel de Rosas.<\/p>\n<p>El Doll historiador identifica en la pugna entre unitarios y federales la dicotom\u00eda <em>intelligentzia<\/em>-pueblo. La lucha entre ambas fuerzas pol\u00edticas no refleja el enfrentamiento entre la civilizaci\u00f3n y la barbarie sino entre dos formas de concebir la Naci\u00f3n. Los unitarios, seg\u00fan Doll, fueron los \u201cni\u00f1os malcriados\u201d de su \u00e9poca que, debido a la antipat\u00eda que el pueblo sent\u00eda por ellos, inhumaron las montoneras federales con el calificativo injurioso de la barbarie. En las filas del federalismo \u201cprevalecieron las masas populares con su mayor sensibilidad territorial y con este acto primo de repulsa instintiva que tiene siempre el pueblo ante el intelectual y el extranjero\u201d.<\/p>\n<p>La oligarqu\u00eda que revela su aversi\u00f3n al pueblo tiene su encarnaci\u00f3n hist\u00f3rica en Bartolom\u00e9 Mitre. Para Ram\u00f3n Doll la historia oficial fue escrita con el solo prop\u00f3sito de resguardar la imagen de Mitre y esto explica la impopularidad de su relato. El pueblo comprende las ra\u00edces de esta falsificaci\u00f3n y, por lo tanto, se niega a aceptar como el organizador del pa\u00eds a quien fuera \u201cpadre y t\u00edo de las oligarqu\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Mientras los hermanos Julio y Rodolfo Irazusta o Ignacio B. Anzo\u00e1tegui evitaban tratar la figura de Mitre, Ram\u00f3n Doll aseveraba con audacia: \u201cDespojado Mitre de sus t\u00edtulos de liberal, dem\u00f3crata y civilizador y sometido a una prueba rigurosa de recomposici\u00f3n hist\u00f3rica, en su Presidencia se llega a esta asombrosa y desopilante constataci\u00f3n: que su Presidencia fue una verdadera dictadura militar, ensangrentada por sus fieles lugartenientes uruguayos (Sandes, Arredondo, Flores, Rivas), enviados al interior para pacificar las provincias y someterlas al liberalismo y a la civilizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los pilares del r\u00e9gimen olig\u00e1rquico<\/strong><\/p>\n<p>Hacia fines de los a\u00f1os \u201830, Doll pretende interpretar la realidad pol\u00edtica argentina de la D\u00e9cada Infame y se topa una vez m\u00e1s con una minor\u00eda que concentra el poder pol\u00edtico, econ\u00f3mico y cultural, en detrimento de una inmensa mayor\u00eda que es aborrecida por la oligarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Es por ello, que sus estudios sobre la literatura y la historia dan paso a la indagaci\u00f3n de los pilares sobre los que se sostiene el r\u00e9gimen olig\u00e1rquico. Doll considera que el primer soporte son los grandes diarios, <em>La Naci\u00f3n<\/em> y <em>La Prensa<\/em>, cuyos periodistas lejos de reflejar en sus p\u00e1ginas la libertad de expresi\u00f3n de individuos racionales -tal cual reza el abstracto imaginario liberal- entregan su tinta al poder omn\u00edmodo del propietario del diario.<\/p>\n<p>El otro sost\u00e9n de la oligarqu\u00eda es el Poder Judicial, caracterizado por Doll como un \u00f3rgano de perturbaci\u00f3n nacional. De ese modo, Doll denuncia: \u201cObservad bien: son siempre los mismos apellidos, son los yernos y los suegros, los hermanos y los cu\u00f1ados. El abogado de un ferrocarril es siempre el profesor de la Facultad que un buen d\u00eda salta a un juzgado o a una C\u00e1mara o el juez que salta a un buffete bien rentado por la Standard Oil y que, cabalmente, es profesor tambi\u00e9n de la Facultad. Se ha formado una oligarqu\u00eda judicial nep\u00f3tica dentro del Palacio de Justicia\u201d.<\/p>\n<p>En el marco de la Segunda Guerra Mundial el campo intelectual y pol\u00edtico argentino se fragmenta en dos posiciones irreconciliables: aliad\u00f3filos o german\u00f3filos. Unos pocos patriotas, como Ra\u00fal Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche, tienen la certeza de que ambos bandos beligerantes re\u00fanen a potencias imperialistas opresivas del mundo colonial y semicolonial. La Argentina debe mantener su tradicional posici\u00f3n de neutralidad ante la guerra; \u201cLos argentinos queremos morir aqu\u00ed\u201d, dicen los hombres de FORJA.<\/p>\n<p>La capacidad creativa de Doll no lo exime de fallar pol\u00edticamente y se pliega a los grupos german\u00f3filos. Norberto Galasso recupera el testimonio de Arturo Jauretche que, tal vez, sirva para comprender los errores de Doll quien, en su obsesi\u00f3n por interpretar los problemas argentinos, tom\u00f3 la v\u00eda muerta del fascismo: \u201c\u00a1Pobre Doll! Es f\u00e1cil acusarlo ahora por volverse fascista, pero era muy dif\u00edcil resistir, por aquel entonces. Era muy dif\u00edcil no quebrarse ante la presi\u00f3n de los dos imperialismos que se disputaban el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Tal vez la principal contribuci\u00f3n de Ram\u00f3n Doll para desentra\u00f1ar la realidad del pa\u00eds fue poner al descubierto los lazos entre la oligarqu\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica que detenta el poder y los c\u00edrculos intelectuales que ejercen la dictadura del saber. A\u00f1os m\u00e1s tarde, este tema ser\u00e1 tratado ampliamente en tres obras notables: <em>Crisis y resurrecci\u00f3n de la literatura argentina<\/em> de Jorge Abelardo Ramos (1954); <em>Imperialismo y Cultura<\/em> de Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui (1957); y <em>Los profetas del odio<\/em> de Arturo Jauretche (1957).<\/p>\n<p>Por esos momentos, Ram\u00f3n Doll llevaba largos a\u00f1os recluido en el silencio y el olvido, pero su lucha contra la inteligencia desasida de los problemas nacionales prosegu\u00eda a trav\u00e9s de otras voces.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ram\u00f3n Doll (1896-1970) fue un abogado, ensayista, periodista y cr\u00edtico de obras literarias e historiogr\u00e1ficas. 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