{"id":1748,"date":"2018-04-05T11:40:50","date_gmt":"2018-04-05T14:40:50","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=1748"},"modified":"2018-05-24T11:39:13","modified_gmt":"2018-05-24T14:39:13","slug":"la-batalla-de-las-ideas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-batalla-de-las-ideas\/","title":{"rendered":"La batalla de las ideas"},"content":{"rendered":"<p>A la muy mala tendencia pol\u00edtica basada en sacar de la agenda los temas de Cultura y Comunicaci\u00f3n, le corresponde hacerse responsable por las consecuencias que eso tiene no solo en la realidad econ\u00f3mica de los pueblos sino, especialmente, en el campo del pensamiento, de los valores y de las conductas asumidas cotidianamente. Hoy es indicador de irresponsabilidad pol\u00edtica deslindarse del debate te\u00f3rico y pr\u00e1ctico que ata\u00f1e a la Cultura y a la Comunicaci\u00f3n. Hoy, quiz\u00e1 como nunca antes, la cantidad y complejidad de las herramientas y de los dispositivos ideol\u00f3gicos que nos acechan implica la urgencia de elaborar dispositivos pol\u00edticos y jur\u00eddicos pertinentes si no se quiere condenar a los pueblos a un estadio puramente contemplativo para siempre.<\/p>\n<p>Van siendo suplantadas las pol\u00edticas gubernamentales en materia de Cultura y Comunicaci\u00f3n, por nociones reduccionistas que impactan no solo la \u201ccalidad institucional\u201d, que es responsabilidad del Estado, sino el espectro de los derechos fundamentales asociados con la igualdad y con la diversidad humanas que, en pol\u00edticas p\u00fablicas, no deber\u00edan ser t\u00e9rminos excluyentes. Se impone la idea de que \u201cCultura\u201d es solo organizaci\u00f3n de \u201cespect\u00e1culos\u201d o \u201ctalleres de arte\u201d y que Comunicaci\u00f3n es solo un asunto de \u201cmedios\u201d. En ambos casos se trata, realmente, de la supresi\u00f3n acelerada de los derechos sociales. Veamos.<\/p>\n<p>Contrario al est\u00edmulo necesario que exigen la creatividad y la emancipaci\u00f3n social en todos sus \u00e1mbitos; contrario al reclamo mundial, cada d\u00eda m\u00e1s enf\u00e1tico, por garantizar igualdad, diversidad y libertad a las expresiones m\u00e1s diversas de los pueblos; contrario a la democratizaci\u00f3n y redistribuci\u00f3n soberana de las herramientas de producci\u00f3n cultural y comunicacional\u2026 va poni\u00e9ndose \u201cde moda\u201d la tendencia \u201cliberal\u201d que insiste en convencernos de que las mejores pol\u00edticas de Cultura y Comunicaci\u00f3n son las que no existen. Esto se opone claramente a la diversidad y a la igualdad. Ese campo contradictorio es \u201ccaldo de cultivo\u201d para una cantidad enorme de injusticias y peligros. Ah\u00ed proliferan los postulados y las pr\u00e1cticas m\u00e1s retr\u00f3gradas y ah\u00ed se fermentan los despojos m\u00e1s cruentos sin que, hasta hoy, exista un movimiento en\u00e9rgico capaz de frenar y corregir el abandono, actual, de la Cultura y la Comunicaci\u00f3n a los caprichos del \u201cmercado\u201d y sus intereses dominantes.<\/p>\n<p>Si, paso a paso, los patrimonios y las iniciativas culturales van entreg\u00e1ndose al voluntarismo de los \u201cmecenas\u201d empresariales; si compulsivamente el derecho social a la Cultura va quedando reducido o condicionado a la organizaci\u00f3n de entretenimientos masivos con publicidades \u201causpiciantes\u201d; si se suprimen las leyes, las pol\u00edticas gubernamentales y la democratizaci\u00f3n de las herramientas de la Cultura y la Comunicaci\u00f3n\u2026 y a cambio tenemos patrimonios e iniciativas culturales interpretadas por y para el mercado; Gobiernos indiferentes con la producci\u00f3n pero entusiastas con la privatizaci\u00f3n (directa o indirecta) de la Cultura y la Comunicaci\u00f3n\u2026 estamos avanzando hacia un escenario de supresi\u00f3n y violaci\u00f3n de derechos fundamentales que hacen a la existencia misma de las relaciones humanas y a sus miles de formas diversas de expresar sus bienestares y sus malestares: la Cultura misma.<\/p>\n<p>Cuando m\u00e1s urgente es la participaci\u00f3n social abierta y comprometida en los campos de la Cultura y la Comunicaci\u00f3n para garantizar su enriquecimiento, actualizaci\u00f3n y desarrollo; cuando m\u00e1s urgente es dar lugar a todas las voces y a todas las identidades; cuando m\u00e1s crucial es para la humanidad democratizar los avances tecnol\u00f3gicos, desplegar los talentos particulares y consolidar la soberan\u00eda en el desarrollo de las herramientas para la Cultura y la Comunicaci\u00f3n, m\u00e1s concentraci\u00f3n monop\u00f3lica y m\u00e1s reducci\u00f3n de derechos van imponi\u00e9ndose en una vor\u00e1gine mercantilista que hoy tiene en manos de seis monopolios trasnacionales la casi totalidad de los medios de comunicaci\u00f3n que son instrumentos de influencia decisiva en materia de Cultura.<\/p>\n<p>Con un marco te\u00f3rico-metodol\u00f3gico enraizado en la defensa y desarrollo emancipador de las expresiones populares y su historia, es indispensable actualizar modelos te\u00f3rico-pr\u00e1cticos capaces de responder a las exigencias impuestas por los medios y los modos de producci\u00f3n cultural y comunicacional. Pero se requiere m\u00e1s que eso, es necesario dar un salto de calidad en los dispositivos epistemol\u00f3gicos, pol\u00edticos y democr\u00e1ticos para disponernos no solo a la defensa de los derechos a la Cultura y a la Comunicaci\u00f3n sino a su perfeccionamiento emancipado de los mandatos del mercado neoliberal. Y eso es una urgencia en los campos universitarios y en todos los campos donde se verifica la \u201cbatalla de las ideas\u201d.<\/p>\n<p>Se trata de una prioridad de relevancia y pertinencia estrat\u00e9gicas y t\u00e1cticas en un mundo que est\u00e1 priorizando el belicismo y el control de las conciencias; en un mundo en el que se impone el individualismo y el consumismo; en un mundo en el que avanza -sin pudor- la supercher\u00eda (incluso en las ciencias), el escapismo en la filosof\u00eda y el derrotismo incluso en la pol\u00edtica. Desarrollar modelos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos, en el campo de las pol\u00edticas p\u00fablicas y los espacios acad\u00e9micos tanto como en los frentes de lucha social: porque se trata de una necesidad imperativa para la sobrevivencia de los pueblos tan importante como la producci\u00f3n de alimentos y el desarrollo de medicamentos.<\/p>\n<p>Es necesaria una cruzada autocr\u00edtica, de base cient\u00edfica rigurosa, para determinar c\u00f3mo y en qu\u00e9 momento nos ha invadido el repertorio dominante de nociones y deformaciones reduccionistas, en muchos frentes de todas las escalas geogr\u00e1ficas, educativas y pol\u00edticas. C\u00f3mo y en qu\u00e9 momento se acept\u00f3 como \u201cmedida sensata\u201d dejar que las empresas gobernaran la Cultura y la Comunicaci\u00f3n descuidando su importancia estrat\u00e9gica en la constituci\u00f3n de todo cuerpo social. Cu\u00e1ndo ocurri\u00f3 y con qu\u00e9 colaboraci\u00f3n (voluntaria o involuntaria) dejamos el patrimonio espiritual de la humanidad en manos de unos comerciantes que se han dedicado a inventar definiciones y explicaciones de la Cultura y de la Comunicaci\u00f3n sin el concurso critico y diverso de las sociedades que las producen. C\u00f3mo llegamos al punto en que nos pareci\u00f3 \u201cmodernidad\u201d la peregrina idea de cancelar el derecho a la Comunicaci\u00f3n y el derecho a la Cultura concesion\u00e1ndolos o privatiz\u00e1ndolos bajo el reino de los intereses comerciales de unos cuantos grupo oligarcas. Y, sobre todo, qu\u00e9 haremos para recomponer proactivamente una salida \u00fatil y participativa basada en el concurso y el consenso de los pueblos. Eso es urgente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la muy mala tendencia pol\u00edtica basada en sacar de la agenda los temas de Cultura y Comunicaci\u00f3n, le corresponde hacerse responsable por las consecuencias que eso tiene no solo en la realidad econ\u00f3mica de los pueblos sino, especialmente, en el campo del pensamiento, de los valores y de las conductas asumidas cotidianamente. 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