{"id":1792,"date":"2018-04-04T16:16:16","date_gmt":"2018-04-04T19:16:16","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=1792"},"modified":"2018-04-04T16:19:30","modified_gmt":"2018-04-04T19:19:30","slug":"manuel-ugarte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/manuel-ugarte\/","title":{"rendered":"Manuel Ugarte"},"content":{"rendered":"<p>Manuel Ugarte ha sido silenciado hist\u00f3ricamente por el campo acad\u00e9mico argentino. Su obra trat\u00f3 sobre temas literarios, culturales, sociales y pol\u00edticos en m\u00e1s de 25 t\u00edtulos publicados en Am\u00e9rica y Europa. Sin embargo, reci\u00e9n en la d\u00e9cada del \u201860 aparece el primer libro sobre su pensamiento en la Argentina. La recuperaci\u00f3n y difusi\u00f3n se las debemos a los estudios de Jorge Abelardo Ramos (1961), Norberto Galasso (1974); m\u00e1s cerca en el tiempo, a las compilaciones de la Biblioteca Ayacucho (1987) y la Universidad Nacional de Lan\u00fas (2014). Luego, encuentro un reducido n\u00famero de autores con trabajos realizados en los \u00faltimos diez a\u00f1os: Miguel \u00c1ngel Barrios, Claudio Ma\u00edz, Laura Erlich, las tesis de Merbilha\u00e1 y Aelo, y el m\u00e1s reciente libro de Horacio Gonz\u00e1lez publicado en 2017.<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, lo han estudiado como poeta, escritor, y en menor medida, como militante y pol\u00edtico. En el campo de la literatura, lo vinculan a las corrientes est\u00e9ticas del Modernismo. Los estudiosos de las ciencias sociales, lo reconocen como uno de los precursores del antiimperialismo latinoamericano. \u00bfPor qu\u00e9 se lo ha considerado de esta manera? En parte, por la repercusi\u00f3n de viajes como los que Ugarte realiz\u00f3 por el M\u00e9xico revolucionario (1900, 1912 y 1917).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Algunas cuestiones esenciales sobre la Revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n comienza en 1910, aunque sus causas las podemos encontrar mucho antes. Porfirio D\u00edaz gobernaba desde hac\u00eda m\u00e1s de tres d\u00e9cadas. En esos a\u00f1os se hab\u00eda desatado una embestida del capitalismo internacional en sociedad con los grandes hacendados mexicanos como nunca antes en M\u00e9xico. Resultado: avance del capital privado de empresarios norteamericanos y brit\u00e1nicos, que pasaron a manejar las empresas de transporte terrestre y mar\u00edtimo, los recursos energ\u00e9ticos, la explotaci\u00f3n petrolera y las compa\u00f1\u00edas m\u00e1s importantes de manufacturas del pa\u00eds. Subrayo, la hacienda en M\u00e9xico no puede entenderse \u00fanicamente como una unidad productiva para el mercado exterior. Como en nuestro pa\u00eds, con su corporaci\u00f3n, la Sociedad Rural, es una unidad de poder pol\u00edtico y social, vinculada al sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica, un eje articulador para el funcionamiento y reproducci\u00f3n. Los derrotados, que pierden sus tierras, son la Iglesia y los productores campesinos mexicanos. Son tiempos de expropiaciones, abusos de autoridades sobre las comunidades nativas, infinidad de actos de violencia y arrestos. Un clima de violencia envuelve M\u00e9xico.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os se realizaban elecciones regulares, aunque fraudulentas. Los candidatos eran elegidos previamente por el partido oficial. En 1910, un conflicto por la sucesi\u00f3n entre el dictador Porfirio D\u00edaz y la nueva figura de los hacendados progresistas del Norte, Francisco Madero, origina una proclama: \u201cEl Plan de San Luis\u201d. En ese escrito se reclama por la restituci\u00f3n de tierras para los campesinos. El texto es le\u00eddo por los sectores agrarios del sur provocando el alzamiento de Emiliano Zapata en Morelos.<\/p>\n<p>Comienza una de las revoluciones sociales m\u00e1s importantes del siglo XX.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ugarte y sus viajes a M\u00e9xico <\/strong><\/p>\n<p>En su primer viaje llega por el influjo de una campa\u00f1a autofinanciada y\u00a0 autogestionada con el objetivo de difundir los problemas de Hispanoam\u00e9rica. Dice Ugarte: \u201cEn cuestiones de pol\u00edtica internacional, como en la guerra, la t\u00e1ctica defensiva es contraproducente y la inmovilidad equivale a la derrota\u201d. Ugarte advert\u00eda que mientras en el norte las ex colonias brit\u00e1nicas proteg\u00edan sus productos, estableciendo redes comerciales e impuestos para el beneficio de sus industrias, en el sur las ex colonias espa\u00f1olas, se dispersaban y entregaban sus mercados a las potencias europeas. Dice Ugarte: \u201chundi\u00e9ndose el sur en la miseria, el atraso y el estancamiento\u201d. Sent\u00eda la urgencia de difundir el peligro imperialista norteamericano. El riesgo que corr\u00edan nuestros pa\u00edses lo observ\u00f3 por primera vez en su visita a EE.UU.; dice Ugarte: \u201cYo imaginaba, ingenuamente que la ambici\u00f3n de esta gran naci\u00f3n se limitaba a levantar dentro de las fronteras la m\u00e1s alta torre de poder\u00edo, deseo leg\u00edtimo y encomiable de todos los pueblos, y nunca hab\u00eda pasado por mi mente la idea de que ese esplendor nacional pudiera resultar peligroso para mi patria o para las naciones que, por la sangre y el origen, son hermanas de mi patria, dentro de la pol\u00edtica del Continente [\u2026] Pero leyendo un libro sobre la pol\u00edtica del pa\u00eds, encontr\u00e9 un d\u00eda citada la frase del senador Preston, en 1838: \u2018<em>La bandera estrellada flotar\u00e1 sobre toda la Am\u00e9rica Latina, hasta Tierra del Fuego, \u00fanico l\u00edmite que reconoce la ambici\u00f3n de nuestra raza<\/em>\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Ugarte habl\u00f3 en centros universitarios y culturales durante los a\u00f1os del conflicto. Su influencia lleg\u00f3 al punto de motorizar una suerte de verdadera \u201ccontracampa\u00f1a hispanoamericana\u201d desarrollada por el Ministro de Guerra del Presidente norteamericano Theodore Roosevelt, Howard Taft, que \u201ccasualmente\u201d viaja por los mismos pa\u00edses y al mismo tiempo que viaja Ugarte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ugarte y sus impresiones sobre el avance norteamericano<\/strong><\/p>\n<p>En uno de sus libros, <em>El destino de un continente<\/em>, hace una descripci\u00f3n del M\u00e9xico del 1900. Dice Ugarte: \u201cRepresenta algo as\u00ed como el com\u00fan murall\u00f3n y el rompeolas hist\u00f3rico que, desde hace un siglo, soporta los aluviones y defiende a todo el sur.\u201d Observa que el avance sobre M\u00e9xico, es en realidad el avance de Estados Unidos sobre todo el continente. Resalta los resultados de la invasi\u00f3n estadounidense de 1846-1848 sobre M\u00e9xico, que se defini\u00f3 con la victoria de estos y la apropiaci\u00f3n de cerca de un tercio del territorio mexicano. Destaca que el pa\u00eds anglosaj\u00f3n cambi\u00f3 de estrategia para continuar con su avance. Nuestro autor hace referencia a una triple operaci\u00f3n de EE.UU. La primera se vincula con la guerra y la invasi\u00f3n del territorio, que demarca un antecedente y un tipo de relaci\u00f3n entre los dos pa\u00edses con el tel\u00f3n de fondo de la violencia posible. La segunda, tiene que ver con pr\u00e9stamos y servicios de asistencia t\u00e9cnica cient\u00edfica, que bajo un halo de bondad yanqui, tiene el objeto de motorizar a M\u00e9xico hacia \u201cel progreso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Entre esp\u00edas yanquis, falsificaciones de la prensa y censuras. El viaje de 1917<\/strong><\/p>\n<p>Ugarte llega en la fase m\u00e1s sangrienta de la Revoluci\u00f3n. Fallecieron seg\u00fan la estimaci\u00f3n del historiador mexicano Garciadiego Dant\u00e1n, m\u00e1s de dos millones de personas. Se promueve desde las agencias de comunicaci\u00f3n norteamericanas, la imagen de un M\u00e9xico hundido en el caos a causa de la Revoluci\u00f3n. Informaciones que se transmiten directamente en los principales peri\u00f3dicos de la Argentina.<\/p>\n<p>Para aquel entonces, los medios de comunicaci\u00f3n llenaban sus p\u00e1ginas con las noticias de la Gran Guerra, restando importancia a lo que suced\u00eda en nuestro continente. Dice Ugarte al respecto: \u201cNo se ha producido en la historia un caso de fascinaci\u00f3n colectiva como el que determin\u00f3 en nuestras rep\u00fablicas la propaganda de las agencias. Los pocos que nos negamos a aceptar en bloques las direcciones que se nos transmit\u00edan y tratamos de enfocar los hechos desde el punto de vista de los intereses latinoamericanos, fuimos cubiertos de injurias\u201d. Ugarte levanta la voz por una nueva invasi\u00f3n norteamericana resistida por el presidente del M\u00e9xico revolucionario Venustiano Carranza. Dice Ugarte: \u201cEl Gobierno del General Carranza marcaba en aquellos momentos una hora especial de la pol\u00edtica de Am\u00e9rica. Por primera vez se enfrentaba una de nuestras rep\u00fablicas con el imperialismo y hablaba de igual a igual.\u201d<\/p>\n<p>En parte por esta defensa, Carranza invita a Ugarte a M\u00e9xico. A pesar del apoyo recibido por el Presidente revolucionario, el peligro lo acompa\u00f1a todos los d\u00edas. Esp\u00edas yanquis lo siguen. Lo esperan a la salida del hotel, lo roban. Dice Ugarte: \u201cCuando despu\u00e9s de visitar las ciudades de Puebla y Guadalajara, me embarqu\u00e9 en Salina Cruz con rumbo al sur, sent\u00ed m\u00e1s que nunca en torno m\u00edo el peso de la vigilancia y la intriga. En el plazo de cinco d\u00edas, desde mi salida de la capital hasta mi llegada al barco, fui v\u00edctima de dos robos. Los ladrones se hab\u00edan especializado en los papeles: la primera vez, me sustrajeron mi valija-escritorio, y la segunda, un voluminoso paquete de cartas que llevaba en el abrigo. Yo no ten\u00eda, desde luego, secretos que ocultar. Nada m\u00e1s claro y m\u00e1s limpio que la campa\u00f1a emprendida\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Racismo, imperialismo, eurocentrismo<\/strong><\/p>\n<p>Bien podr\u00eda se\u00f1alar en un apartado, todos aquellos que durante aquellos a\u00f1os hablaban del M\u00e9xico mestizo, indio e hispano. Lo defin\u00edan como un pa\u00eds semib\u00e1rbaro, necesitado de civilizaci\u00f3n. Desde Sarmiento hasta Octavio Bunge, destacaban como car\u00e1cter com\u00fan de los hispanos americanos \u201cla pereza, la tristeza y la arrogancia\u201d. Otros, como el escritor boliviano Alcides Arguetas, escrib\u00edan llanamente sobre la necesidad del exterminio de la \u201craza hispanoamericana\u201d. Incluso, el l\u00edder del PSA, Juan B. Justo, festejaba el Centenario hablando del fin de la barbarie.<\/p>\n<p>Ugarte, en cambio, hablaba de la conquista de Am\u00e9rica como una usurpaci\u00f3n. Para \u00e9l, antes que una l\u00ednea evolutiva de matriz positivista europea, hay una cronolog\u00eda de sucesos hist\u00f3ricos y sociales de una regi\u00f3n, en donde mulatos, negros, indios, espa\u00f1oles, criollos e inmigrantes, con sus costumbres y culturas, son leg\u00edtimos habitantes de un mismo territorio. Por ello, M\u00e9xico y su Revoluci\u00f3n significaban un obst\u00e1culo al progreso irremediable de la sociedad blanca, como tambi\u00e9n, una barrera para el capital extranjero con su modernidad expresada en ferrocarriles, bancos y empresas extractoras de recursos naturales.<\/p>\n<p>En definitiva, cien a\u00f1os despu\u00e9s, con su pensamiento no manchado del positivismo evolucionista imperante ni por las adulaciones a la \u201cgran naci\u00f3n estadounidense\u201d, Ugarte nos brinda otra historia. Probablemente m\u00e1s cercana a la verdadera historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8212;<\/p>\n<p>Por Facundo Di Vincenzo<br \/>\nInvestigador C.E.I.L. \u201cManuel Ugarte\u201d &#8211; Instituto de Cultura y Comunicaci\u00f3n. Docente UNLa. Prof. de Historia UBA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Ugarte ha sido silenciado hist\u00f3ricamente por el campo acad\u00e9mico argentino. 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