{"id":1899,"date":"2018-11-02T17:15:13","date_gmt":"2018-11-02T20:15:13","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=1899"},"modified":"2018-11-02T17:15:13","modified_gmt":"2018-11-02T20:15:13","slug":"los-desafios-de-america-latina-en-una-etapa-de-disputa-global","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/los-desafios-de-america-latina-en-una-etapa-de-disputa-global\/","title":{"rendered":"Los desaf\u00edos de Am\u00e9rica Latina en una etapa de disputa global"},"content":{"rendered":"<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Utilizar\u00e9 una sensaci\u00f3n personal para ayudar a comprender mi mirada sobre la etapa pol\u00edtica que atraviesa Am\u00e9rica Latina. Se trata del recuerdo de la perplejidad, tanto \u00edntima como colectiva, que sent\u00edamos durante los momentos previos y las primeras semanas que sucedieron al golpe de Estado de 1976. Hago dos aclaraciones. La primera es que no se me escapan las diferencias de contexto, solo apelo a un modo de estructurar nuestra interpretaci\u00f3n. La segunda, exhorto a no juzgar mi planteo a partir de la experiencia vivida a posteriori de los hechos, sino a intentar retrotraernos a nuestras percepciones propias de aquel momento.<\/p>\n<p>Al no conocer todav\u00eda el alcance de lo que suced\u00eda, viv\u00edamos con un alto grado de desconcierto, de impotencia. Cada d\u00eda nos enter\u00e1bamos de que un compa\u00f1ero m\u00e1s dejaba de concurrir a los lugares que frecuentaba, pero no conoc\u00edamos cabalmente los motivos ni los l\u00edmites que esa situaci\u00f3n estaba llamada a trasponer. Suced\u00edan cosas in\u00e9ditas, de mayor intensidad que en golpes anteriores, que no ten\u00edan, por aquellos momentos, una explicaci\u00f3n integral. Quiz\u00e1s se deba a eso, adem\u00e1s de su valor literario, la trascendencia de la Carta Abierta de Rodolfo Walsh al cumplirse un a\u00f1o del golpe, la cual relacion\u00f3 la masacre con la aplicaci\u00f3n de un plan sistem\u00e1tico de entrega de soberan\u00eda. Hasta ese momento, nos resultaba muy dif\u00edcil encontrar una racionalidad a lo que suced\u00eda, desde la sola percepci\u00f3n del paroxismo de lo cotidiano.<\/p>\n<p>Hizo falta la reiteraci\u00f3n de aquellos hechos tr\u00e1gicos para englobarlos en una integralidad. Hab\u00eda que subir un pelda\u00f1o en la perspectiva de an\u00e1lisis. El capitalismo productivo de posguerra estaba virando hacia su fase financiera y deb\u00eda preparar su estocada final contra el archienemigo sovi\u00e9tico. Al mismo tiempo, el aumento del precio del petr\u00f3leo precipit\u00f3 el ritmo de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, de modo de reestructurar los procesos productivos para adaptarlos a la nueva situaci\u00f3n. Am\u00e9rica Latina, como patio trasero del imperio, ese vecindario que hab\u00eda que mostrar ordenado en la disputa por la hegemon\u00eda mundial, ten\u00eda un doble rol que cumplir. Por un lado, se la deb\u00eda marginar de toda influencia del bloque socialista; por el otro, contribuir a financiar el cambio de fase del capital trasnacional. El imperio deb\u00eda desterrar de nuestra regi\u00f3n toda amenaza de parte de los grupos insurreccionales que dominaban el clima pol\u00edtico, y colocar al frente de los gobiernos y de su pol\u00edtica econ\u00f3mica a los representantes de aquel capital financiero trasnacionalizado. Las dictaduras de Am\u00e9rica Latina estaban llamadas a cumplir un rol estrat\u00e9gico muy preciso en aquel proceso de reconfiguraci\u00f3n del capitalismo, signado por el pasaje de su fase productiva a su fase financiera. Un rol que con democracias no hubiera podido cumplir. <em>Y deb\u00eda hacerlo a<\/em> <em>como diese lugar.<\/em><\/p>\n<p>Esa era la racionalidad que respond\u00eda a un proceso estructural, y que al principio no logr\u00e1bamos interpretar desde la perplejidad de las percepciones de superficie.<\/p>\n<p>Nada de lo que suced\u00eda en aquel momento en Am\u00e9rica Latina, as\u00ed como nada de lo que sucede hoy, est\u00e1 desligado de una disputa a nivel mundial. Antes y hoy se vivi\u00f3 y se vive lo que podemos llamar disputas de la etapa.<\/p>\n<p>En una etapa como la actual, en que el modelo de gobernanza mundial se disputa entre los grandes conglomerados trasnacionales y las democracias estatales, los primeros no pueden correr el riesgo de que los tan preciados recursos estrat\u00e9gicos de nuestra regi\u00f3n sean administrados por gobiernos encarnados por l\u00edderes populares, de comportamiento imprevisible seg\u00fan sus intereses. <em>Y una vez m\u00e1s, a como d\u00e9 lugar. <\/em><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicarnos, si no, los llamados golpes blandos, la rutina de las <em>fake-news<\/em>, las causas judiciales fraguadas, la difamaci\u00f3n y proscripci\u00f3n de expresidentes? Imposible entenderlo a menos que nos elevemos, nuevamente, un pelda\u00f1o en el plano de an\u00e1lisis, para darnos cuenta de que los grandes poderes mundiales no pueden tolerar que los l\u00edderes y los intereses populares vuelvan a ejercer el gobierno de nuestros pa\u00edses. Eso desequilibrar\u00eda la disputa geopol\u00edtica existente a nivel mundial, entre la democracia estatal y el gobierno de las empresas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9rica Latina en la disputa global<\/strong><\/p>\n<p>Los acontecimientos del presente en Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, etc., responden, en consecuencia, a la disputa de poder de la etapa. Ninguno de ellos constituye un compartimiento estanco, un hecho aislado del contexto.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina constituye un potencial eje de integraci\u00f3n energ\u00e9tica entre los hidrocarburos de Venezuela, la biodiversidad de la Amazonia y la riqueza acu\u00edfera de la cuenca del litoral, Paran\u00e1, Del Plata, en Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. Sumado a que Brasil tiene la mayor reserva offshore reconocida hasta este momento. Si hay petr\u00f3leo en el Atl\u00e1ntico brasile\u00f1o y hay petr\u00f3leo en el Atl\u00e1ntico Sur (que, entre otros hechos, justifica la permanencia brit\u00e1nica en la zona), por continuidad geol\u00f3gica tambi\u00e9n lo hay bajo la plataforma submarina argentina. La Argentina posee la cuarta reserva mundial de petr\u00f3leo no convencional y la segunda reserva mundial de gas no convencional. El 90% de las reservas de litio est\u00e1n en Atacama, sumado a que es la zona de mayor irradiaci\u00f3n solar de la tierra lo cual le permitir\u00eda, tecnolog\u00eda mediante, producir energ\u00eda solar con los costos m\u00e1s baratos del planeta. Asimismo, la Patagonia alberga las mejores condiciones para la energ\u00eda e\u00f3lica, m\u00e1s las reservas de colt\u00e1n y oro de Venezuela, el tungsteno de Bolivia y Per\u00fa y la segunda reserva de grafeno en Brasil. Todo esto es lo que representa ese eje de integraci\u00f3n energ\u00e9tica latinoamericano.<\/p>\n<p>Durante la reciente etapa de gobiernos populares, la regi\u00f3n se hab\u00eda mantenido como parte del sistema internacional de Naciones Unidas, es decir, cumpl\u00eda con las normas \u201cpol\u00edticamente correctas\u201d en materia de derechos de g\u00e9nero, laboral, combate al narcotr\u00e1fico, el terrorismo y las grandes amenazas y se mantuvo integrada al sistema. Pero, al mismo tiempo, sostuvo su autonom\u00eda respecto del sistema financiero y tambi\u00e9n inclin\u00f3 su preferencia sobre el eje geopol\u00edtico integrado por China, Rusia y otros pa\u00edses emergentes. Esto oper\u00f3 como un cierto reaseguro para nuestra condici\u00f3n de Zona de Paz, lo que considero un valor fundamental.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina atesora una biodiversidad equivalente a la situada en \u00c1frica, y reservas energ\u00e9ticas comparables a las de Medio Oriente. Posee, adem\u00e1s, una ventaja estructural respecto de esas regiones del mundo. Sin conflictos fundamentales en t\u00e9rminos inter\u00e9tnicos, raciales, culturales o religiosos como s\u00ed tienen aquellas, y con un peso mayor de su estatalidad con relaci\u00f3n a los pa\u00edses africanos, Am\u00e9rica Latina presenta un mayor poder de administraci\u00f3n de sus recursos por parte de gobiernos populares, en favor de sus pueblos. Debe concentrarse en ello, y de hecho lo ha procurado, al no tener que centrar su atenci\u00f3n en resolver otro tipo de conflictos graves, como sucede en otras \u00e1reas del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Preservar a Am\u00e9rica Latina como Zona de Paz<\/strong><\/p>\n<p>El imperio necesita sostener la conflictividad permanente en distintas \u00e1reas geopol\u00edticamente estrat\u00e9gicas, mientras la realidad demuestra que aplicar las mismas medidas que aplica solo en clave militar, lejos de dar resultados diferentes, acent\u00faa y expande las consecuencias del terrorismo.<\/p>\n<p>El Departamento de Estado de los EE.UU. acaba de reconocer oficialmente que en el a\u00f1o 2016 deton\u00f3 en siete pa\u00edses de Medio Oriente, 26.171 bombas, cifra que multiplicada por la cantidad de v\u00edctimas de cada detonaci\u00f3n, da un resultado superior al de 2015 y mucho mayor que el de 2014. Hay claramente un incremento de la clave militar sobre la mayor zona controversial del mundo pero sin embargo esto no contribuy\u00f3 a bajar los niveles de conflicto, sino todo lo contrario. El nivel de empobrecimiento, las crisis, las guerras, el odio, el resentimiento, los refugiados y el reclutamiento en las organizaciones terroristas fue aumentando de manera directamente proporcional al incremento de la clave militar. Esto quiere decir que si Am\u00e9rica Latina se realinea y pierde aquella condici\u00f3n de autonom\u00eda que era el presupuesto para la paz, queda expuesta exactamente a los mismos riesgos que los centros de poder mundial, cada vez m\u00e1s vulnerables a los atentados de un terrorismo rudimentario, novedoso, pero muy eficaz.<\/p>\n<p>El \u201cmundo\u201d al que Macri se jacta de haber retornado, es el de una irracional concentraci\u00f3n financiera cuyo precio es la construcci\u00f3n de muros, los bombardeos a poblaciones civiles, las cuadrillas interminables de refugiados que huyen expulsados por la guerra, la miseria y el desamparo. Consecuencias que despiertan mucho odio y revanchismo a los que Am\u00e9rica Latina no ha contribuido a generar.<\/p>\n<p>Sin embargo, a partir del actual realineamiento, habitamos un territorio pasible de recibir las se\u00f1ales de ese mismo odio que las v\u00edctimas profesan contra el imperio y sus aliados. Es un motivo m\u00e1s que suficiente para reorganizar cuanto antes a las fuerzas populares de toda la regi\u00f3n y retomar la senda de paz y autonom\u00eda, como marco indispensable de nuestro desarrollo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los nuevos m\u00e9todos de penetraci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Al gran conglomerado a nivel mundial de intereses petroleros, armamentistas, medi\u00e1ticos, se ha sumado ahora la cadena de los laboratorios y de los alimentos, y un grado de coordinaci\u00f3n cada vez mayor de los sistemas judiciales contra-mayoritarios, que garantizan los sistemas liberales de representaci\u00f3n en todos los pa\u00edses dependientes. Porque han entrado en las sociedades por los mecanismos de infiltraci\u00f3n capilar a trav\u00e9s de todo el aparato cultural montado, no solo por las cadenas medi\u00e1ticas sino por un mecanismo m\u00e1s imperceptible que son determinadas organizaciones de la sociedad civil, ONGs, etc. A diferencia de hace veinte o treinta a\u00f1os, en la actualidad hay movimientos sociales que se han mantenido en el campo popular pero hay organizaciones de la sociedad civil que responden a la l\u00f3gica del poder y del imperio y que van impregnando, capilarmente, subterr\u00e1neamente, a nuestras sociedades, con alt\u00edsimo nivel de financiamiento del propio Departamento de Estado de los Estados Unidos. El primer orden en su presupuesto es mantener a su personal diplom\u00e1tico en el exterior, y el segundo es el financiamiento de este tipo de ONGs, para que apoyen proyectos antipopulares, a trav\u00e9s de banderas como el ecologismo, como la construcci\u00f3n de viviendas, etc.<\/p>\n<p>Se trata de una pol\u00edtica a nivel mundial, que se desarrolla a partir de la Agenda de Seguridad Nacional de los EE.UU., una de cuyas prioridades es financiar el deterioro de los proyectos nacionales aut\u00f3nomos. As\u00ed, a trav\u00e9s de los Institutos tanto dem\u00f3cratas como republicanos, el Consejo de las Am\u00e9ricas, etc., financian fundaciones internacionales y nacionales (como las de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar, \u00c1lvaro Uribe y Mauricio Macri), simposios, seminarios, proyectos editoriales, cursos de formaci\u00f3n de pol\u00edticos, jueces y periodistas, con ese objetivo.<\/p>\n<p>La penetraci\u00f3n capilar de los mencionados institutos a trav\u00e9s de su alt\u00edsimo financiamiento y preparaci\u00f3n profesional, ha cooptado a muchas de las organizaciones sociales para la causa de la desestabilizaci\u00f3n de los reg\u00edmenes nacionales, tanto en Medio Oriente como en Am\u00e9rica Latina. Han sabido trabajar con inteligencia y perseverancia sobre el campo de interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica de nuestras sociedades, sobre el modo de organizar su representaci\u00f3n \u00e9tica y l\u00f3gica del mundo, sobre sus creencias, sobre la construcci\u00f3n del sentido com\u00fan. Y esa perforaci\u00f3n del sentido viene prevaleciendo sobre el malestar econ\u00f3mico que efectivamente atraviesan vastas capas sociales.<\/p>\n<p>Han conseguido que amplios sectores demonicen a las y los l\u00edderes populares pese a haber disfrutado de los beneficios de las pol\u00edticas por ellos aplicadas. Han logrado instalar la idea de la corrupci\u00f3n de los l\u00edderes en un primer plano, y que de ese modo se naturalice la vuelta al \u201corden\u201d del Estado polic\u00edaco-autoritario, aunque sea al precio de acabar con la mayor parte de los derechos conquistados.<\/p>\n<p>Es por todo esto que debemos actualizar nuestro pensamiento y nuestros instrumentos para dar una respuesta regional, una respuesta monol\u00edtica de la regi\u00f3n, con la suficiente profundidad como para entender que no se trata de fen\u00f3menos aislados, locales o nacionales, sino de una estrategia muy profunda y profesionalmente pensada a nivel de los tanques de pensamiento del capital financiero globalizado.<\/p>\n<p>Los grandes poderes financieros no podr\u00edan ejercer tama\u00f1a tarea, sin ese proceso paralelo de construcci\u00f3n de subjetividad. Esto es, un entramado de necesidades, deseos y relaciones que configuran todo un modo de interpretaci\u00f3n de la realidad, de manera que una porci\u00f3n significativa de la opini\u00f3n p\u00fablica mundial legitime el modelo de dominaci\u00f3n. El desarrollo de las cadenas hegem\u00f3nicas de medios de comunicaci\u00f3n de masas tiene una relaci\u00f3n org\u00e1nica con este orden mundial.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n no solo expresa sino que organiza el movimiento de la globalizaci\u00f3n. Al comunicar, crea subjetividades. Las industrias de la comunicaci\u00f3n integran lo imaginario y lo simb\u00f3lico dentro de la trama biopol\u00edtica, con lo cual ya no solo est\u00e1n al servicio del poder, sino que son uno de sus factores constitutivos m\u00e1s importantes. La maquinaria de subjetividad colonial interviene sobre los elementos de la relaci\u00f3n comunicativa, disolviendo la identidad y la historia de una manera totalmente postmoderna. Intenta crear un sujeto fragmentado. Al asociar capitalismo con libertad o democracia, bajo un supuesto pluralismo, adoctrina en el pensamiento \u00fanico. Al presentarse como un servicio que basa su prestigio en la credibilidad del mensaje, los medios aprovechan para jerarquizar lo novedoso frente a lo importante, lo espectacular frente a lo sustantivo. As\u00ed, intentan incapacitar a la sociedad para ser consciente de las consecuencias del modelo de dominaci\u00f3n y buscan instalar que su esfuerzo y toda construcci\u00f3n pol\u00edtica ser\u00e1 in\u00fatil para cambiar las cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El nuevo modelo autoritario y el replanteo institucional<\/strong><\/p>\n<p>Se ha montado en la regi\u00f3n un sistema pseudo-institucional a partir de un n\u00facleo de poder f\u00e1ctico formado por grupos financieros, cadenas de medios y un brazo judicial, en el que la representaci\u00f3n pol\u00edtica pasa a ser una cuesti\u00f3n de segundo orden, ejercida por piezas intercambiables, siempre y cuando se cumpla con el cometido de subordinarse a ese n\u00facleo de poder central.<\/p>\n<p>Si bien hoy no existe una prohibici\u00f3n expresa de la pol\u00edtica como en aquellas dictaduras, se trata de una proscripci\u00f3n indirecta por la v\u00eda de la apropiaci\u00f3n y colonizaci\u00f3n de los aparatos medi\u00e1tico y judicial, lo que pone en discusi\u00f3n la propia legitimidad del sistema de instituciones liberales que heredamos, incluido el sistema de representaci\u00f3n demo-liberal. Es preciso repensar y re-significar el sistema institucional de la Patria Grande, desde una nueva perspectiva de \u00e9poca.<\/p>\n<p>La arquitectura demo-liberal, durante los casi tres siglos de vigencia del capitalismo, garantiz\u00f3 la propiedad privada y los negocios de quienes ostentaban el poder, bajo la excusa de que con ese r\u00e9gimen las masas obreras tambi\u00e9n alcanzar\u00edan cierto grado de prosperidad. Ese proceso atraves\u00f3 diversos momentos, algunos de ellos de tal autoritarismo y violaci\u00f3n de derechos, que recuperar las libertades civiles que el sistema establec\u00eda (siempre en pos de permitir la libre circulaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n del capital de las burgues\u00edas devenidas en oligarqu\u00edas) pas\u00f3 a ser un objetivo tambi\u00e9n para los trabajadores, aun cuando fueran explotados econ\u00f3micamente.<\/p>\n<p>Sin embargo, esa arquitectura llena de mediaciones cada vez m\u00e1s complejas, termin\u00f3 por distorsionar la voluntad expresada por el pueblo a trav\u00e9s de su voto. Los pueblos votan, pero no deciden. El sistema deriv\u00f3 mucho m\u00e1s en la concentraci\u00f3n de poder econ\u00f3mico, que en la distribuci\u00f3n de poder pol\u00edtico, y eso mella el fin \u00faltimo declarado, que es conseguir cuotas cada vez mayores de felicidad y autonom\u00eda. Se sigue votando, pero se es cada vez menos feliz. Es decir, el sistema de representaci\u00f3n demo-liberal se agota hist\u00f3ricamente, en paralelo con el agotamiento moral del irracional modelo de concentraci\u00f3n financiera del cual es su pilar institucional. Si se quiere superar a este \u00faltimo, habr\u00e1 que poner en cuesti\u00f3n tambi\u00e9n a aquel, a trav\u00e9s de nuevas formas de ejercer el poder popular.<\/p>\n<p>Pero no se trata de volver a viejos esquemas autoritarios ni de renunciar al concepto de distribuci\u00f3n del poder a expensas de un poder concentrado. Se trata m\u00e1s bien de re-democratizar el poder, hoy absolutamente concentrado gracias a la debilidad del sistema institucional heredado del liberalismo y conocido como la Rep\u00fablica en t\u00e9rminos cl\u00e1sicos. Se trata de retomar la idea m\u00e1s profunda de la democracia, m\u00e1s antigua y m\u00e1s genuina a\u00fan que la Rep\u00fablica, porque proviene de la expresi\u00f3n p\u00fablica en el \u00e1gora.<\/p>\n<p>Para la democracia moderna, el voto de la mayor\u00eda es el punto de origen de la legitimaci\u00f3n de los gobiernos. Pero el alma del sistema se apoya en un conjunto de valores que implican la conquista de derechos para esas mayor\u00edas, logro de un mayor bienestar, el acercamiento a pautas de una vida m\u00e1s placentera, la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s igualitaria, m\u00e1s soberana, el incremento en sus niveles de desarrollo.<\/p>\n<p>Cuando un gobierno solo cumple con el requisito del voto, pero viola todos los dem\u00e1s componentes democr\u00e1ticos, se convierte en un gobierno con un \u00fanico elemento de legitimidad, deslig\u00e1ndose de todos los dem\u00e1s, como los derechos, la soberan\u00eda o la igualdad. Es necesario mantener la distinci\u00f3n entre la legitimidad de origen de un gobierno -esto es, la formalidad del comicio- y su legitimidad de ejercicio. Si durante el ejercicio se tergiversa lo expresado en campa\u00f1a, se aniquilan derechos, se refuerza la represi\u00f3n al disconforme, se somete al dispositivo judicial, se encarcela sin condena ni causa, se solventan campa\u00f1as difamatorias y persecutorias que digitan los mecanismos informativos, las maneras de titular, los climas sociales, \u00bfad\u00f3nde queda la legitimidad democr\u00e1tica?<\/p>\n<p>Leg\u00edtimo en su origen, se des-democratiza a lo largo de su desarrollo. Esta deslegitimaci\u00f3n social genera disconformidad y las consiguientes protestas, lo que activa y enardece el aparato represivo y se amenaza el pleno y libre ejercicio de los derechos y garant\u00edas constitucionales. Se trata de una suerte de c\u00edrculo vicioso que deteriora la calidad institucional: los poderes instituidos durante la fase procedimental de la democracia incurren en el incumplimiento del mandato recibido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Volver a la esencia de la Democracia<\/strong><\/p>\n<p>Es as\u00ed que, cuando se obturan los canales institucionales tanto en el campo econ\u00f3mico y el laboral como en el de los derechos civiles, los sectores m\u00e1s perjudicados llegan a un punto de inflexi\u00f3n en cuanto a su hartazgo, y no les queda otra posibilidad que salir a la calle, movilizarse y re-ocupar el espacio p\u00fablico, que es, finalmente, el lugar que alumbr\u00f3 a la democracia. Lejos de amenazar a las instituciones democr\u00e1ticas, la movilizaci\u00f3n popular, la ocupaci\u00f3n de las calles y las plazas p\u00fablicas re-sit\u00faan a la democracia en el territorio que le diera origen, en su instituci\u00f3n m\u00e1s genuina: el foro, la asamblea. Se trata de la democracia activa, protag\u00f3nica, frente a la democracia f\u00f3sil, insincera, simulada. Lejos de desestabilizar, el pueblo la reencauza, la re-democratiza.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n es la palabra misma \u201cdemocracia\u201d, no porque yo reniegue de ella, sino porque creo que estamos en una etapa en que las fuerzas populares tenemos que resignificarla. La democracia, entendida como la voz del pueblo, no se puede sostener desde estas instituciones.<\/p>\n<p>Debemos repensar los sistemas electorales. Los institutos electorales demo-liberales deben convivir con instituciones de poder popular m\u00e1s directas, que representen otros mecanismos de expresi\u00f3n y organizaci\u00f3n de los pueblos.<\/p>\n<p>No es en vano que los dos modelos que m\u00e1s resisten en Am\u00e9rica Latina los embates del capital financiero globalizado, el de Venezuela y el de Bolivia, son los que actuaron con m\u00e1s profundidad sobre el sistema institucional, con la creaci\u00f3n de instituciones de poder popular, con el reconocimiento de formas de propiedad colectiva, cooperativa, solidaria, colaborativa, que complementan la pura propiedad privada liberal, con la jerarquizaci\u00f3n de sistemas jur\u00eddicos innovadores y con cambios en el modo de elegir a los jueces y tribunales, que enriquecen el sistema del liberalismo cl\u00e1sico.<\/p>\n<p>Es decir, han construido un entramado entre pol\u00edtica y pueblo, entre l\u00edderes populares y pueblo, que dificulta el embate de los poderes f\u00e1cticos. Cada situaci\u00f3n nacional tiene sus caracter\u00edsticas. Pero, en todos los casos, los poderes f\u00e1cticos se encargan de adulterar la voluntad de los pueblos, de reducir sus derechos, de maximizar sus siderales ganancias, de manejar nuestros recursos estrat\u00e9gicos <em>a como d\u00e9 lugar<\/em>, eso s\u00ed, escondidos siempre entre los pliegues que el sistema liberal, la llamada \u201cinstitucionalidad\u201d vigente, les permite. Siempre bajo un ropaje supuestamente \u201cdemocr\u00e1tico\u201d, calificando peyorativamente de populistas a los l\u00edderes populares, y asoci\u00e1ndolos con el atraso, la incivilizaci\u00f3n y el anti-republicanismo. Aunque la civilizaci\u00f3n es limitar la fuerza con el derecho y no quitar derechos por la fuerza. Aunque la Rep\u00fablica sea administrar la \u201ccosa p\u00fablica\u201d, y no privatizar.<\/p>\n<p>Es por todo esto que estoy convencido de que tenemos que hacer un cuestionamiento muy profundo a la etapa institucional que est\u00e1 viviendo Am\u00e9rica Latina, y ofrecer ese debate a otras regiones del mundo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Por Carlos Raimundi<br \/>\n<\/em><\/strong><strong><em>Diputado mandato cumplido. Docente UNLa<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3n Utilizar\u00e9 una sensaci\u00f3n personal para ayudar a comprender mi mirada sobre la etapa pol\u00edtica que atraviesa Am\u00e9rica Latina. Se trata del recuerdo de la perplejidad, tanto \u00edntima como colectiva, que sent\u00edamos durante los momentos previos y las primeras semanas que sucedieron al golpe de Estado de 1976. Hago dos aclaraciones. La primera es que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1901,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[187,20],"tags":[],"coauthors":[190],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1899"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1902,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899\/revisions\/1902"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1901"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1899"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=1899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}