{"id":2014,"date":"2018-11-12T12:45:40","date_gmt":"2018-11-12T15:45:40","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=2014"},"modified":"2018-11-12T12:45:40","modified_gmt":"2018-11-12T15:45:40","slug":"la-otra-reforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-otra-reforma\/","title":{"rendered":"La otra Reforma"},"content":{"rendered":"<p>A cien a\u00f1os de distancia, en la historiograf\u00eda sobre la Reforma Universitaria (1918) a\u00fan no se ha establecido una lectura que sea homog\u00e9nea sobre sus resultados. Una de ellas, que llamar\u00e9 \u201chegem\u00f3nica\u201d tanto por su difusi\u00f3n en textos como por su vinculaci\u00f3n con instituciones y corrientes pol\u00edtico-culturales s\u00f3lidamente posicionadas en los espacios acad\u00e9micos argentinos (UBA, CONICET, FUBA, AHRA), es la que realizaron autores \u00a0como Gabriel de Mazo, con su monumental obra de 1957 en tres tomos o Jos\u00e9 Luis Romero, en sus diferentes trabajos (1956, 1976). Estos autores destacan que la Reforma de 1918 consigui\u00f3 la emancipaci\u00f3n en estructuras, contenidos y fines, respecto de la Universidad clerical y \u201cmedieval\u201d anterior. Se\u00f1alan la importancia de la autonom\u00eda y el cogobierno logrado por la Reforma. Hacen una comparaci\u00f3n con el momento anterior a 1918 y se focalizan en demostrar la importancia de establecer una universidad sin afecciones pol\u00edticas, sociales y culturales. Subrayo, la disociaci\u00f3n entre pol\u00edtica y problemas sociales es concebida, por estos autores, como un desencuentro positivo y l\u00f3gico para el desarrollo del conocimiento universitario. Otras lecturas, de autores como Dardo Cuneo (1978) o Alberto Ciria y Horacio Sanguineti (1983), han matizado esta perspectiva, remarcando la heterogeneidad de posturas entre los reformistas a lo largo de Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Luego, encuentro una serie de trabajos con visiones profundamente diferentes de las desarrolladas por la lectura hegem\u00f3nica. La realizan otros acad\u00e9micos, pol\u00edticos e intelectuales vinculados a corrientes del pensamiento nacional y popular latinoamericano, como el caso de Arturo Jauretche (1957), Hern\u00e1ndez Arregui (1970) , Jorge Abelardo Ramos (1972), Rodolfo Puiggros (1974), Aritz Recalde (2016, 2018) y Ana Jaramillo (2018). Estos autores se detienen en estudiar los logros alcanzados en materia de estructuras, contenidos y fines luego de 1918. Si bien reconocen la importancia de haber logrado motorizar una serie de perspectivas fundamentales tales como el antiimperialismo, el antipositivismo y el desarrollo de un movimiento estudiantil a nivel continental, en todos los casos discuten y polemizan con la lectura \u201chegem\u00f3nica\u201d sobre los logros alcanzados. En l\u00edneas generales, consideran que una verdadera Reforma Universitaria deber\u00eda implicar una funci\u00f3n de compromiso y acci\u00f3n por parte de la comunidad universitaria (autoridades, docentes, alumnos, graduados, no docentes) sobre los problemas de la sociedad en donde se encuentra situada.<\/p>\n<p>En este texto, tomando la hip\u00f3tesis de Arturo Jauretche -quien dec\u00eda en <em>Los profetas del odio y la yapa <\/em>(1967) que la Reforma Universitaria hab\u00eda dados sus frutos m\u00e1s en el continente que en la Argentina-, pretendo revisar algunos aspectos de la Reforma Universitaria en el Per\u00fa, haciendo foco en el l\u00edder estudiantil indiscutido del proceso de reforma entre 1916 y 1919: V\u00edctor Ra\u00fal Haya de la Torre (Trujillo, 1895-1979).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Haya de la Torre, estudiante en Trujillo<\/strong><\/p>\n<p>Nace en Trujillo en 1895. Sus padres hab\u00edan gozado de una buena posici\u00f3n econ\u00f3mica, pero al momento de su nacimiento, como dice uno de sus bi\u00f3grafos, \u201cse encontraban venidos a menos\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Luego de terminar sus estudios secundarios tiene un paso fugaz por la facultad de Letras de Trujillo, donde conoce al poeta y escritor C\u00e9sar Vallejo. Con Vallejo y otros estudiantes poetas se agrupa formando lo que se llam\u00f3 \u201cBohemia trujillana\u201d o \u201cGrupo norte\u201d. Como en otros casos de vanguardias art\u00edsticas y literarias latinoamericanas, los debates est\u00e1n orientados por todo lo que llega desde Europa, principalmente de Par\u00eds. Probablemente, como se\u00f1alan sus bi\u00f3grafos (S\u00e1nchez, Luis Alberto, 1936<em>)<\/em>, la limitada percepci\u00f3n de la realidad por parte del grupo fue la que lo llev\u00f3 al alejamiento de estos espacios. Haya de la Torre buscaba en otros \u00e1mbitos m\u00e1s conectados con los problemas sociales. Como estudiante, uno de sus profesores de Trujillo menciona una an\u00e9cdota en la que se demuestra el inter\u00e9s por la realidad social y pol\u00edtica del futuro l\u00edder del Aprismo: \u201cEra el 24 de septiembre de 1908. En Trujillo realizaban una excursi\u00f3n los alumnos del Seminario. A las cuatro de la tarde V\u00edctor Ra\u00fal pidi\u00f3 permiso para volver a la ciudad.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfPor qu\u00e9 tienes tanta prisa? -interrog\u00f3 su profesor P. Briand, de franc\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014 Porque deben haber llegado noticias de la transmisi\u00f3n del mando en Lima.<\/p>\n<p>\u2014 Y t\u00fa qu\u00e9 tienes que ver con la pol\u00edtica, mocoso.<\/p>\n<p>\u2014 lOh!\u2014contest\u00f3 V\u00edctor Ra\u00fal\u2014 a m\u00ed me interesa mucho la pol\u00edtica&#8230;<\/p>\n<p>\u2014 Este chico dar\u00e1 mucho que hacer \u2014 coment\u00f3 el P. Briand, mirando al peque\u00f1o Haya de la Torre, que ten\u00eda entonces trece a\u00f1os\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>En esos tiempos, V\u00edctor Ra\u00fal le\u00eda algunos autores anarquistas, difundidos entre los recientemente creados c\u00edrculos obreros de la capital peruana y \u201csent\u00eda extra\u00f1os calofr\u00edos al leer algunos juicios lapidarios de don Manuel Gonz\u00e1lez Prada\u201d, autor de <em>Horas de Lucha<\/em> y <em>P\u00e1ginas Libres<\/em>, donde desfilaba la realidad peruana \u201cchorreando sangre y lodo\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>V\u00edctor Ra\u00fal decide abandonar el estudio academicista de las letras. Su bi\u00f3grafo Luis S\u00e1nchez cita el di\u00e1logo que tuvo con sus padres:<\/p>\n<p>\u201c- Yo no ser\u00e9 tinterillo, sino abogado. Solo defender\u00e9 las causas justas \u2013dijo V\u00edctor Ra\u00fal.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces te morir\u00e1s de hambre -dijo su padre.<\/p>\n<p>&#8211; Eso no importa, pero no ser\u00e9 tinterillo -sentenci\u00f3 \u00e9l\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>En definitiva, Haya de la Torre dejaba Trujillo para ingresar a estudiar abogac\u00eda en la Universidad de San Marcos de Lima. Como en aquel entonces se dec\u00eda en Lima, ingresaba a la \u201cuniversidad de la libertad\u201d, pero \u00bfqu\u00e9 tipo de libertad?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Haya de la Torre y las Universidades de Trujillo y Lima <\/strong><\/p>\n<p>La Universidad de la capital del Per\u00fa respond\u00eda a la mentalidad y realidad econ\u00f3mica de aquel entonces. Dominada hist\u00f3ricamente por un clero de abolengo colonial, con doctores togados y estirados, de frente en alto, con una abstracta moralidad de origen civilista<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Pero antes bien, explicar\u00e9 qu\u00e9 quiere decir la palabra \u201ccivilista\u201d en el Per\u00fa. En 1871 se funda el Partido Civil, sus miembros se reconoc\u00edan como civilistas, aunque todos ellos no representaban a la mayor\u00eda de los civiles peruanos sino que eran hombres vinculados a la oligarqu\u00eda de la ciudad puerto: Lima.\u00a0 En Per\u00fa, la herencia de la derrota en la Guerra del Pac\u00edfico (1879-1883) represent\u00f3 el surgimiento de gobiernos con preeminencia militar. A estos se le opuso un sector de la oligarqu\u00eda lime\u00f1a, cuya expresi\u00f3n fue el Partido Civilista. De all\u00ed el t\u00e9rmino \u201ccivilista\u201d, de civiles contra militares. Como se\u00f1ala Jorge Abelardo Ramos (1972), la oligarqu\u00eda peruana hizo responsable al sector militar del fracaso en la guerra con Chile: en realidad, fue el murall\u00f3n estrat\u00e9gico y psicol\u00f3gico empleado por la oligarqu\u00eda lime\u00f1a frente a una reacci\u00f3n del sector militar nacionalista. Guerra que, en esos momentos, ya no le conven\u00eda al sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquico (capitalistas brit\u00e1nicos, hacendados, propietarios mineros, empresas salitreras). En definitiva, la Universidad cumpl\u00eda la funci\u00f3n de reproducci\u00f3n del sistema estatal olig\u00e1rquico. Los premios y mejores promedios se repart\u00edan entre los alumnos de familias acaudaladas<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>En Lima, V\u00edctor Ra\u00fal se sostuvo con su propio esfuerzo. Mientras se orientaba en la universidad, trataba de encontrar trabajo. Hizo amistades. No ten\u00eda recursos. Lo \u00fanico que pose\u00eda era un traje negro, algo que era considerado como un delito grave: \u201ctraje de pobre\u201d. Las ideas antiburguesas, anarquistas y radicales de Gonz\u00e1lez Prada evidentemente orientan su pensamiento. En Lima vive una vida modesta que lo conecta directamente con los trabajadores. Observa la explotaci\u00f3n que sufren \u201clos cholos\u201d e \u201cindios\u201d<sup>.<\/sup> Le escribe a su padre: \u201cMe duele este dolor de los indios. T\u00fa no puedes imaginar lo que es esta esclavitud\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Desde 1916 V\u00edctor Ra\u00fal ya ejerc\u00eda el cargo de delegado de la Federaci\u00f3n de Estudiantes de Trujillo. A mediados de 1918 es nuevamente elegido como delegado estudiantil por sus compa\u00f1eros, pero esta vez, de la Universidad Nacional de Lima. Ya en Trujillo, se hab\u00eda acercado a los c\u00edrculos de sociabilidad de los trabajadores de la ciudad, acci\u00f3n que reitera en Lima. A diferencia de sus antecesores en el cargo, para V\u00edctor Ra\u00fal los reclamos de los estudiantes y de los trabajadores deben fundirse en una lucha en com\u00fan contra la oligarqu\u00eda liberal y el capital extranjero. En esos a\u00f1os los trabajadores del Per\u00fa se encontraban en plena lucha por salarios, condiciones de trabajo\u00a0 y reducci\u00f3n de la jornada laboral.<\/p>\n<p>Haya de la Torre observa, estudia, se vincula con los c\u00edrculos obreros. Lee los mismos peri\u00f3dicos que circulan entre las organizaciones de los trabajadores y considera que el problema social del Per\u00fa no puede entenderse \u00fanicamente desde una matriz de pensamiento marxista euroc\u00e9ntrica. No puede entenderse desde la perspectiva de los capitalistas por un lado y el proletariado por el otro. Menos a\u00fan desde la idea de una burgues\u00eda industrial m\u00e1s terratenientes por un lado, contra un campesinado y obreros por el otro. Observa que el problema es m\u00e1s complejo. Per\u00fa comienza el siglo XX con una poblaci\u00f3n estimada en 1.200.000.000 de habitantes: la mitad de ellos eran ind\u00edgenas, adem\u00e1s de contar con 500.000 habitantes negros; el resto lo integraban una heterog\u00e9nea masa de mestizos, blancos y una minor\u00eda oriental (chinos y japoneses). La mayor\u00eda de los ind\u00edgenas se radicaban en los valles centrales, en la zona de las yungas o selva como en las ciudades costeras; los trabajadores eran en su mayor\u00eda de poblaci\u00f3n \u201cblanca\u201d y \u201cnegra\u201d.<\/p>\n<p>Subrayo, Haya de la Torre no solo demuestra una comprensi\u00f3n de la complejidad social, geogr\u00e1fica y econ\u00f3mica del Per\u00fa, sino que adem\u00e1s, a diferencia de otros autores que participaran luego de la Reforma Universitaria iniciada en C\u00f3rdoba en 1918 (Deodoro Roca, Gabriel del Mazo, etc\u2026), toma como eje el problema de la realidad social en Latinoam\u00e9rica y no los planes de estudios, las formas de elecci\u00f3n de docentes, programas, dise\u00f1o curricular u otras cuestiones estrictamente vinculadas a los \u00e1mbitos acad\u00e9micos y universitarios. Para \u00e9l, primero se encuentra la realidad social, a la cual los estudiantes deben atender con urgencia, acompa\u00f1ando las movilizaciones de los trabajadores, sus reclamos y huelgas. No es necesario esperar modificaciones en los programas o en el dise\u00f1o curricular para comenzar a actuar en la realidad, no es un tema que V\u00edctor Ra\u00fal considere que pueda encontrar el estudiante en las aulas; todo lo contrario. La realidad se encuentra fuera de las aulas y el estudiante debe tomar contacto con ella inmediatamente.<\/p>\n<p>Entre 1914 y 1919 el sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquico \u201ccivilista\u201d sufre un primer golpe con la interrupci\u00f3n de importaciones de manufacturas y de compras de materia prima por parte de Gran Breta\u00f1a. En estos a\u00f1os las represiones son tremendamente violentas. Se asesina a obreros en el interior del pa\u00eds. El contexto de conflictos lleva a la organizaci\u00f3n de sindicatos de oficios varios. Se suceden las huelgas, entre ellas la de los estibadores del puerto del Callao en 1910, la de los trabajadores del az\u00facar en el valle de Chicama en 1911. Surgen grupos libertarios y peri\u00f3dicos anarquistas en Lima, Trujillo y Arequipa, grupos a los que asiste V\u00edctor Ra\u00fal. En diciembre de 1918 entr\u00f3 en huelga la f\u00e1brica de tejidos \u201cEl Inca\u201d y se les fueron uniendo los obreros de la f\u00e1brica de tejidos de Vitarte, El Progreso, San Jacinto, La Victoria, La Uni\u00f3n; los obreros panaderos exigen la jornada de ocho horas. Se inicia en la f\u00e1brica de tejido \u201cEl Inca\u201d pero se hace general en Lima, extendi\u00e9ndose luego a otras ciudades del Per\u00fa. Impulsados por V\u00edctor Ra\u00fal, la Federaci\u00f3n de Estudiantes redacta una declaraci\u00f3n oficial de apoyo a las reivindicaciones obreras. Con estas acciones comenzaba una estrecha alianza entre los trabajadores y los estudiantes universitarios que dar\u00eda caracter\u00edsticas \u00fanicas al movimiento reformista universitario del Per\u00fa en relaci\u00f3n a otros reformistas de Latinoam\u00e9rica, como es el caso de Argentina, donde el movimiento estudiantil se aliar\u00e1 luego con las fuerzas que estaban enfrentadas a los trabajadores. Haya de la Torre coordina las reuniones con los dirigentes obreros y reflexiona estrat\u00e9gicamente con ellos sobre cu\u00e1les son las decisiones a tomar en las horas de lucha contra el gobierno \u201ccivilista\u201d de Jos\u00e9 Sim\u00f3n Pardo y Barreda. \u00bfQu\u00e9 tipo de lucha? Pardo reprime la huelga, generando heridos y detenidos. La huelga contin\u00faa. Los representantes de los trabajadores encomiendan una comisi\u00f3n de estudiantes -en la que se encuentra V\u00edctor Ra\u00fal- para que llegue a una negociaci\u00f3n con el Ministro de Fomento del gobierno Vinelli. Haya de la Torre se encuentra personalmente con el Ministro y le dice: \u201cYa ve usted que los choques callejeros, los heridos que van cayendo y los numerosos presos que son llevados a la comisaria no contribuyen sino para agravar m\u00e1s la situaci\u00f3n\u201d. La resoluci\u00f3n de los trabajadores y estudiantes mantiene la huelga general hasta que el gobierno establece la jornada de ocho horas. Una vez finalizada la huelga, victoriosa, Haya de la Torre les sugiere a los obreros del tejido, de tradici\u00f3n cultural y pol\u00edtica anarquista, que organicen una Federaci\u00f3n Nacional integrada por todos los sindicatos y organizaciones de trabajadores ya existentes en el Per\u00fa<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>En este brev\u00edsimo recorrido observo que con Haya de la Torre como l\u00edder, en el Per\u00fa los estudiantes universitarios desde 1916 participan y se movilizan con los trabajadores en Trujillo y en Lima. En el caso de Haya de la Torre hay una idea clara sobre la profundidad del problema social y pol\u00edtico del Per\u00fa, con un an\u00e1lisis de la explotaci\u00f3n de los sectores vinculados al sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica del llamado \u201ccivilismo\u201d durante los gobiernos de Pierola, Pardo y Legu\u00eda.<\/p>\n<p>En consecuencia, en el Per\u00fa la lucha estudiantil no se desenvolvi\u00f3 \u00fanicamente en las universidades o en sus proximidades, sino que se extendi\u00f3 en las calles y luego, con la creaci\u00f3n de las Universidades Populares, abrir\u00e1 sus puertas a todos los dem\u00e1s sectores de la sociedad peruana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Del Pomar, Felipe Cossio, 1969, p. 37.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> S\u00e1nchez, Luis Alberto, 1936, p.33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Haya de la Torre, V\u00edctor Ra\u00fal, 1933.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Del Pomar, Felipe Cossio, 1969, p. 55.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Mariategui, Jos\u00e9 Carlos, 1925.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Koster, 1949.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cragnolino, Silvia, 1972, p. 129.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Haya de la Torre, V\u00edctor Ra\u00fal, 1933. p 17. 19.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A cien a\u00f1os de distancia, en la historiograf\u00eda sobre la Reforma Universitaria (1918) a\u00fan no se ha establecido una lectura que sea homog\u00e9nea sobre sus resultados. 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