{"id":2329,"date":"2018-12-16T16:01:00","date_gmt":"2018-12-16T19:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=2329"},"modified":"2018-12-16T16:01:02","modified_gmt":"2018-12-16T19:01:02","slug":"la-colonizacion-historiografica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-colonizacion-historiografica\/","title":{"rendered":"La colonizaci\u00f3n historiogr\u00e1fica"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os soy docente de materias vinculadas a la ense\u00f1anza de la Historia Moderna y Contempor\u00e1nea en diferentes espacios e instituciones educativas: universidades, terciarios, secundarios; antes fui estudiante de grado y posgrado de Historia en la UBA de materias similares. Cuando releo los textos de los estudiosos sobre el tema y al preparar las clases, siempre me molest\u00f3 la ausencia de Am\u00e9rica en este per\u00edodo. Peor a\u00fan, me fastidia la forma en que se la menciona, cuando se la menciona. \u00bfPor qu\u00e9 me irritan estos autores? Intentar\u00e9 explicarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El progresismo de los \u201csignificantes\u201d y su significado en el derrotero acad\u00e9mico  <br><\/strong>A partir de la d\u00e9cada de 1990, pr\u00e1cticamente a quinientos a\u00f1os de la conquista espa\u00f1ola de Am\u00e9rica, una camada de historiadores, antrop\u00f3logos, soci\u00f3logos, fil\u00f3sofos europeos y norteamericanos, descubr\u00edan Am\u00e9rica. <br>En su mayor\u00eda proven\u00edan de corrientes de pensamiento \u201ccr\u00edtico\u201d, se defin\u00edan como superadores del estructuralismo (utilizando el l\u00e9xico marxista europeo), eran posestructuralistas o superestructuralistas. En definitiva, eran cientistas sociales que claudicaban, se rend\u00edan. Consideraban que de ahora en m\u00e1s, el capitalismo no volver\u00eda a ser discutido. El problema era la superestructura. Algunos de ellos, como Francis Fukuyama, llegaron a escribir sobre el \u201cfin de la historia\u201d; otros, s\u00f3lidamente posicionados en las acad\u00e9micas, c\u00e1tedras e institutos de investigaci\u00f3n, despilfarraban las sumas de dinero destinadas a la investigaci\u00f3n por sus Estados para tratar temas vinculados a la corriente del \u201cgiro lingu\u00edstico\u201d. Estos \u00faltimos, en l\u00edneas generales, sosten\u00edan que la disciplina hist\u00f3rica era una disciplina de la que hab\u00eda que desconfiar. Afirmaban que los historiadores hab\u00edan le\u00eddo las fuentes, pero en su producto: el texto hist\u00f3rico; ellos reproduc\u00edan sus propias l\u00f3gicas hist\u00f3ricas y sociales. En s\u00edntesis, cuando uno le\u00eda un texto hist\u00f3rico no estaba leyendo la fuente hist\u00f3rica, sino que uno le\u00eda aquello que el historiador quer\u00eda que el lector supiera de esa fuente hist\u00f3rica.<br>Hayden White, Ricouer, Foucault, Todorov, Wolf, Chomsky, Mary Louise Platt, lectores (y fan\u00e1ticos) de Wittgenstein y Cassirer, descubr\u00edan que la historia hab\u00eda sido escrita desde una mirada euroc\u00e9ntrica. Que se hab\u00eda ejercido poder sobre las otras regiones no \u201ccentrales\u201d. Se asombraban al ver que nos hab\u00edan silenciado, a nosotros, los perif\u00e9ricos. Al mismo tiempo, con una mirada situada en Europa, comenzaban a escribir \u201cpara nosotros\u201d (\u00bf?). Escribieron muchos libros. Hac\u00edan alusi\u00f3n a los campos de control acad\u00e9micos que cercenaban toda voz desarrollada desde afuera del centro de poder acad\u00e9mico-cient\u00edfico. Otros, m\u00e1s m\u00edsticos y espirituales quiz\u00e1s, se volcaron al estudio de las obras de Heidegger o a textos provenientes del Lejano Oriente, con el objeto de encontrar un nexo universal a toda la raza humana (infinidad de t\u00e9rminos vinculados con estas tendencias he escuchado: Numen, Dasein, Karma, Chacras, etc.); as\u00ed se satisfac\u00edan con pensar que nosotros no somos diferentes de los europeos. Ellos se  deslumbraban al leer a Heidegger, quien transcrib\u00eda la voz de un campesino y hablaban alucinados de las ense\u00f1anzas de ese campesino, aunque extra\u00f1amente, hac\u00edan o\u00eddos sordos a las diferentes voces de los trabajadores de nuestra Am\u00e9rica.     <br>En definitiva, a quinientos a\u00f1os de la conquista espa\u00f1ola, estos autores descubr\u00edan que hacer historia, sociolog\u00eda, filosof\u00eda, antropolog\u00eda, era y es, tambi\u00e9n, hacer pol\u00edtica. Peor a\u00fan, es sostener solapadamente determinada ideolog\u00eda pol\u00edtica. Esta camada de autores, con sus trabajos vinculados a los relatos, a la \u201cperformance\u201d, a la teor\u00eda del discurso y las resignificaciones posibles de un texto, en realidad lo que verdaderamente hicieron fue desvirtuar las verdaderas discusiones. \u00bfPor qu\u00e9 afirmo esto? Porque sin preocuparse en estudiar y reflexionar sobre las posibles respuestas a nuestros problemas hist\u00f3ricos m\u00e1s profundos, ellos -soci\u00f3logos, historiadores, antrop\u00f3logos y fil\u00f3sofos- tambi\u00e9n fueron responsables del naufragio de nuestra regi\u00f3n durante buena parte del siglo XX, ya que desde el campo cient\u00edfico que obten\u00eda el financiamiento de los diferentes Estados latinoamericanos encuentro muy pocos autores que hayan elaborado lecturas desde nuestra regi\u00f3n y para nuestra regi\u00f3n. Incluso observo que la producci\u00f3n desde el mundo de las ciencias sociales en esos a\u00f1os se ha dedicado especialmente a silenciar a los autores que han elaborado estudios, investigaciones e intervenciones vinculadas a diferentes exploraciones te\u00f3ricas fundamentales para responder a nuestros problemas: el imperialismo brit\u00e1nico\/franc\u00e9s\/norteamericano, la integraci\u00f3n latinoamericana, las caracter\u00edsticas de nuestro sistema democr\u00e1tico, las distintas Constituciones Nacionales, los due\u00f1os de los medios de comunicaci\u00f3n y la discusi\u00f3n sobre el control de los recursos naturales.<br>En s\u00edntesis, la gran mayor\u00eda del campo acad\u00e9mico estatal ha silenciado las exploraciones m\u00e1s interesantes surgidas de nuestra regi\u00f3n, desde los trabajos \u201cfundantes\u201d de Manuel Ugarte con El porvenir de Hispanoam\u00e9rica (1910), Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a con La utop\u00eda de Am\u00e9rica (1925), V\u00edctor Ra\u00fal Haya de la Torre con su libro Por la emancipaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina (1927) o Juan Carlos Mari\u00e1tegui con 7 ensayos de interpretaci\u00f3n de la realidad peruana (1928), hasta los textos de autores vinculados con la liberaci\u00f3n nacional surgidos luego de las experiencias de gobiernos nacionales y populares en Latinoam\u00e9rica, tales como Arturo Jauretche, Ferm\u00edn Chavez, Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui, Carlos Montenegro, Jorge Abelardo Ramos, Alberto Methol Ferr\u00e9, \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, Alcira Argumedo o Norberto Galasso, entre otros tantos.<br><br><\/p>\n\n\n<div class=\"su-divider su-divider-style-default\" style=\"margin:15px 0;border-width:3px;border-color:#999999\"><a href=\"#\" style=\"color:#999999\">Ir arriba<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><br><br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema de las edades \u201cuniversales\u201d <br><\/strong>Para una brev\u00edsima comprensi\u00f3n del problema, comenzar\u00e9 planteando el tema de la periodicidad establecida por las ciencias sociales, marcadamente evolucionista-positivista, y que a\u00fan hoy es la cronolog\u00eda vigente en manuales de escuela primaria y secundaria, universidades y Wikipedia. Repasemos. En primer lugar, los estudios cl\u00e1sicos, tradicionales, comienzan a hablar de los procesos hist\u00f3ricos de la humanidad tras la llamada Revoluci\u00f3n del Neol\u00edtico: el proceso que se inicia hace unos 9000 a\u00f1os, cuando grupos humanos ubicados en el continente africano pasan de una econom\u00eda recolectora a otra productora (agr\u00edcola y de cr\u00eda de animales); un proceso en el cual los humanos se transforman en productores de alimento. Luego la cronolog\u00eda contin\u00faa con la Edad Antigua, que comienza con la aparici\u00f3n de la escritura hace unos 3500 a\u00f1os a.C. Subrayo: la Prehistoria, de aqu\u00ed en m\u00e1s, ser\u00e1 el terreno para aquellos pueblos que no desarrollen la forma de comunicaci\u00f3n escrita: ser\u00e1n \u201cpueblos sin historia\u201d, como se\u00f1ala el antrop\u00f3logo  Eric Wolf. La Edad Antigua se origina en la Mesopotamia y Egipto, con las primeras formaciones urbanas; \u201cla revoluci\u00f3n urbana\u201d que menciona el historiador Mario Liverani. Esta era hist\u00f3rica finaliza con la ca\u00edda del Imperio Romano de Occidente en el 476 a.C. a manos de los \u201cb\u00e1rbaros\u201d. La ca\u00edda de Roma, seg\u00fan esta lectura, da comienzo a la edad m\u00e1s oscura de todas para la humanidad, la llamada Edad Media o feudal, que deber\u00eda terminar en el 1492, el momento en el cual los europeos \u201cdescubren\u201d Am\u00e9rica. Sin embargo, no hay una posici\u00f3n definida sobre el tema: algunos historiadores sostienen que la ca\u00edda del Imperio Romano de Oriente en 1453 deber\u00eda marcar el corte, o la invenci\u00f3n de la imprenta por Johannes Gutenberg en 1450. Destaco: la aparici\u00f3n de Am\u00e9rica no ha sido considerada como un acontecimiento trascendente para todos los historiadores, sino que la Edad Moderna o modernidad tiene tres comienzos diferentes seg\u00fan quien uno lea: 1492, 1450 o 1453. La modernidad finaliza con la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789, dando inicio a la Edad Contempor\u00e1nea, que estar\u00edamos  transitando hasta nuestros d\u00edas.<br>Como puede observarse, las edades hist\u00f3ricas de la humanidad son en realidad edades hist\u00f3ricas que no atraviesan a toda la humanidad, ni siquiera a la mitad de ella, sino que sus principios y finales se encuentran determinados por Europa y sus vecinos. Como escribi\u00f3 el historiador franc\u00e9s Fernand Braudel, es la historia del Mediterr\u00e1neo y sus contornos.<br>Comencemos nosotros ahora. En Am\u00e9rica, la revoluci\u00f3n del Neol\u00edtico no se produjo hace 9000 a\u00f1os. Tampoco nos vimos afectados por la Revoluci\u00f3n del Neol\u00edtico de las comunidades africanas, sino que los recolectores y cazadores que cruzaron el estrecho de Bering, entre Rusia y Alaska, hace unos 15.000 a\u00f1os, desarrollaron tiempo despu\u00e9s su revoluci\u00f3n del Neol\u00edtico. Remarco, los habitantes de nuestro continente hicieron por s\u00ed solos el paso de una econom\u00eda recolectora a otra productiva hace unos 7000 a 5000 a\u00f1os. Espec\u00edficamente los arque\u00f3logos hallaron vestigios de comunidades humanas sedentarias en el valle mesoamericano de Tehuac\u00e1n, pero tambi\u00e9n en la cordillera de los Andes: las comunidades andinas desarrollaron la domesticaci\u00f3n de plantas y animales bajo un modo de producci\u00f3n in\u00e9dito para la humanidad: el ayllu. <br>Continuemos. En nuestro continente, los primeros grandes centros urbanos surgen hace 1700 a 1100 a\u00f1os, mientras que las organizaciones estatales centralizadas pol\u00edticamente en grandes extensiones territoriales aparecen hace 1100 a 500 a\u00f1os. No tuvimos la misma cronolog\u00eda que la \u201chumanidad\u201d. No tuvimos feudalismo y nuestra entrada a la modernidad, como veremos, no fue moderna para nosotros.<br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"su-divider su-divider-style-default\" style=\"margin:15px 0;border-width:3px;border-color:#999999\"><a href=\"#\" style=\"color:#999999\">Ir arriba<\/a><\/div>\n\n\n\n<p><br><br><strong>\u00bfC\u00f3mo fue nuestra modernidad?<br><\/strong>La modernidad llega a Am\u00e9rica en barcos europeos. Peor a\u00fan, la historia de Am\u00e9rica que se escribi\u00f3, ser\u00e1 la historia desde la llegada de estos barcos europeos. No es extra\u00f1o. Como se\u00f1ala el soci\u00f3logo marroqu\u00ed Abdelkebir Kathibi, toda sociedad humana escribe la historia de la relaci\u00f3n con el territorio en el que vive. Los europeos comenzar\u00e1n desde 1492 a proyectar sobre los habitantes de Am\u00e9rica un pasado no americano, tampoco real. Un pasado no hist\u00f3rico. \u00bfC\u00f3mo es esto? Su imagen de los tiempos anteriores a su llegada ser\u00e1 la imagen de un pasado b\u00edblico primero, en donde los nativos estaban como en los tiempos de Ad\u00e1n y Eva (as\u00ed lo expresaban los primeros conquistadores y religiosos que llegaban \u201cal nuevo mundo\u201d), y cuatrocientos a\u00f1os despu\u00e9s se continuar\u00e1 escribiendo sobre una Am\u00e9rica \u201cno real\u201d relatos signados por las caracterizaciones de una Am\u00e9rica inferior, b\u00e1rbara y salvaje. Tras la emancipaci\u00f3n, el proceso de conformaci\u00f3n y construcci\u00f3n de los Estados en Am\u00e9rica ser\u00e1 llevado a cabo por las elites letradas de las ciudades portuarias, defensoras de econom\u00edas abiertas al mercado europeo. Estas elites, como se\u00f1ala el antrop\u00f3logo brasile\u00f1o Darcy Ribeiro, realizar\u00e1n una segunda conquista contra todos \u201clos pueblos\u201d (los originarios, mestizos, negros y mulatos) que lograron la emancipaci\u00f3n, y vencer\u00e1n en las guerras civiles a todos los representantes elegidos por los \u201cpueblos\u201d de las provincias y regiones no hegem\u00f3nicas. La victoria sobre estos sectores iniciar\u00e1 un proceso que llega hasta nuestros d\u00edas, en el cual prim\u00f3 la negaci\u00f3n del pasado hist\u00f3rico (ind\u00edgena, colonial, mestizo, gaucho, africano, cat\u00f3lico y comunitario). <br>En este sentido, las elites letradas de las ciudades puerto inventar\u00e1n las naciones americanas desde una matriz de pensamiento iluminista e ilustrada durante el siglo XIX y positivista (racista y euroc\u00e9ntrica) despu\u00e9s. Sin embargo, lo parad\u00f3jico de todo esto es que la contemporaneidad surgida de la Revoluci\u00f3n Francesa reconoce el pasado hist\u00f3rico: de hecho la conformaci\u00f3n de las nacionalidades europeas en Francia, Alemania e Italia, redimensiona la esencia de sus \u201cpueblos\u201d dedicando especial atenci\u00f3n a su pasado, historia, cultura y tradiciones. Por ello la contemporaneidad europea se asume como representativa de sus pueblos, devenidos de ahora en m\u00e1s en ciudadanos. Sus principios fundantes son los declarados durante la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789: Libertad, Igualdad, Fraternidad. Principios que aunque se declararon como universales fueron negados en otros lugares del planeta. Por ejemplo, los franceses revolucionarios niegan estos principios en Am\u00e9rica para los revolucionarios negros de Hait\u00ed. Los principios, afirman, eran solo para los blancos. Incluso -como se\u00f1ala el fil\u00f3sofo Eduardo Gr\u00fcner- con la victoria de los haitianos, son los haitianos y no los franceses los que vuelven universales estos principios, porque no distinguen color, raza ni lugar de nacimiento.<br>A la vez, el inicio de la contemporaneidad europea habla del origen de la ciudadan\u00eda; sin embargo en Am\u00e9rica Latina y el Caribe la mayor\u00eda de sus habitantes ni pod\u00edan elegir a sus representantes, ni pod\u00edan gozar de una ciudadan\u00eda plena. \u00bfPor qu\u00e9 digo esto? Porque como se\u00f1ala el historiador brasile\u00f1o Jos\u00e9 Murilo de Carvalho para que sea posible ejercer la ciudadan\u00eda, se deben cumplir tres elementos: los derechos civiles, derechos pol\u00edticos y derechos sociales. Derechos civiles, que son los derechos fundamentales a la vida, la libertad, la igualdad ante la ley; los derechos pol\u00edticos se refieren a la participaci\u00f3n en el gobierno de la sociedad; y los derechos sociales son aquellos que garantizan la vida en sociedad, la participaci\u00f3n en el gobierno del barrio, comunidad o ciudad, aquellos que garantizan la participaci\u00f3n en la riqueza colectiva: es decir, se basan en la justicia social. En consecuencia, con una hojeada r\u00e1pida por la historia de nuestra regi\u00f3n podemos dar cuenta de que para nosotros, los habitantes de Am\u00e9rica y el Caribe, la ciudadan\u00eda plena lleg\u00f3 \u2013cuando lleg\u00f3- reci\u00e9n hacia mediados de 1900 con las primeras democracias de representaci\u00f3n popular. Y no mencion\u00e9 siquiera el tema econ\u00f3mico, que considero fundamental para comprender que no podr\u00eda haber sido posible el desarrollo del modo de producci\u00f3n capitalista en Europa sin la explotaci\u00f3n de mano de obra esclava, servil y\/o con pago en especie de las regiones colonizadas por los europeos desde el siglo XIV. Sin la explotaci\u00f3n abusiva y violenta de estas zonas habr\u00eda sido imposible la acumulaci\u00f3n necesaria que foment\u00f3 la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la llamada \u201cRevoluci\u00f3n Industrial\u201d. En fin, hay much\u00edsimo m\u00e1s por decir.<\/p>\n\n\n\n<p>  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace m\u00e1s de diez a\u00f1os soy docente de materias vinculadas a la ense\u00f1anza de la Historia Moderna y Contempor\u00e1nea en diferentes espacios e instituciones educativas: universidades, terciarios, secundarios; antes fui estudiante de grado y posgrado de Historia en la UBA de materias similares. Cuando releo los textos de los estudiosos sobre el tema y al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2330,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[198,20,175],"tags":[],"coauthors":[140],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2329"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2329"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2329\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2334,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2329\/revisions\/2334"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2329"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2329"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2329"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=2329"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}