{"id":2335,"date":"2018-12-16T16:09:28","date_gmt":"2018-12-16T19:09:28","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=2335"},"modified":"2018-12-16T16:09:30","modified_gmt":"2018-12-16T19:09:30","slug":"tipografia-con-foco-en-el-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/tipografia-con-foco-en-el-otro\/","title":{"rendered":"Tipograf\u00eda con foco en el otro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n y la relativa democratizaci\u00f3n del acceso a aplicaciones para el dise\u00f1o, producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y uso de alfabetos digitales, durante d\u00e9cadas bajo dominio exclusivo de los (as\u00ed llamados) pa\u00edses desarrollados, han habilitado nuevos espacios y posibilidades, hasta hace poco tiempo impensables, para los dise\u00f1adores latinoamericanos. Hoy podemos producir nuestros propios alfabetos, para escribir en cualquier tipo de dispositivo o pieza gr\u00e1fica impresa (tel\u00e9fonos m\u00f3viles, tabletas, computadoras port\u00e1tiles y de escritorio, impresiones hogare\u00f1as, folletos, carteles, diarios, revistas, libros).<br>\nLas 14 lenguas de pueblos originarios que habitaron o habitan el actual territorio de la Argentina eran \u00e1grafas en sus inicios. Algunas de ellas, como el guaran\u00ed, lentamente y con cierta resistencia por parte de estamentos dominantes de la cultura eurocentrista, han emprendido el camino de la escritura. Pero al tratarse de lenguas no latinas, los alfabetos disponibles carec\u00edan de signos para permitir su funcionamiento operativo sin reducciones ni traiciones. As\u00ed como durante mucho tiempo las fuentes tipogr\u00e1ficas que usamos para escribir en espa\u00f1ol carec\u00edan de tildes o e\u00f1es, podemos comprender la absoluta hostilidad e insuficiencia que un alfabeto latino convencional tiene para con las lenguas originarias, que presentan fonemas ausentes en lenguas europeas. Se trata de lenguas que necesitan sus propios signos espec\u00edficos, normas y convenciones particulares, y que presentan particularidades a resolver, como por ejemplo el uso de palabras singularmente extensas para el h\u00e1bito lector habitual. <br>\n\u00bfQu\u00e9 p\u00e9rdidas y reducciones implican los \u201cpr\u00e9stamos\u201d de signos desde el espa\u00f1ol a estas lenguas? Las preguntas y complejidades son extensas, porque implican conceptos sociol\u00f3gicos, ling\u00fc\u00edsticos, gr\u00e1ficos, tecnol\u00f3gicos y \u00e9ticos.<br>\nAnte todo, se nos impone una pregunta. Ahora que los latinoamericanos somos capaces tecnol\u00f3gicamente de escribir con nuestras propias fuentes tipogr\u00e1ficas, \u00bfdebemos hacer alfabetos para todas las lenguas, incluyendo aquellas de los pueblos originarios? Ciertamente, la posibilidad de escribir en una lengua espec\u00edfica modifica radicalmente su estatuto epistemol\u00f3gico y colabora en su visibilidad, pero, \u00bfcu\u00e1les son las consecuencias de otorgarle graf\u00eda a una lengua que hasta el momento ha permanecido relativa o completamente \u00e1grafa?<br>\nArgentina hist\u00f3ricamente le ha dado la espalda a su diversidad ling\u00fc\u00edstica. Las lenguas de los pueblos originarios (como el toba, el mapuche, el quechua o el guaran\u00ed) eran s\u00edmbolo de marginalidad cuando no de barbarie. Recordemos, a modo de ejemplo, las consideraciones de Domingo F. Sarmiento sobre el denominado \u201cproblema del indio\u201d:<br>\n\u201c\u00bfLograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de Am\u00e9rica siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son m\u00e1s que unos indios asquerosos a quienes mandar\u00eda colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolic\u00e1n son unos indios piojosos, porque as\u00ed son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y \u00fatil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al peque\u00f1o, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado\u201d.<br>\n(Domingo F. Sarmiento, El Nacional, noviembre 25 de 1876)<br>\nLa lucha por la visibilidad, la legitimidad y por el respeto de sus derechos que han realizado los pueblos originarios ha sido muy extensa, asim\u00e9trica y dolorosa. Afortunadamente, hoy esta cuesti\u00f3n tiende a evidenciar cambios observables, identificables y sostenidos en el tiempo que colaboran cotidianamente en la visibilidad de estas lenguas, y con ello, de sus culturas. No somos solamente el pa\u00eds del espa\u00f1ol y de las lenguas de las oleadas inmigratorias del siglo XX (gallego, italiano\u2026): hay una multiplicidad ling\u00fcistica que lucha por su estatus frente a las f\u00e9rreas normas, convenciones y h\u00e1bitos instituidos. El dise\u00f1o de tipograf\u00eda puede devenir en un actor relevante en este escenario, pero es urgente registrar, relevar, anticipar e identificar posibles dificultades y consecuencias en esta actividad de cruce y di\u00e1logo intercultural, desde una perspectiva amplia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Realidad ling\u00fc\u00edstica<br><\/strong>El desconocimiento general que existe tanto en el amplio p\u00fablico como as\u00ed tambi\u00e9n en ciertos espacios acad\u00e9micos sobre la riqueza y diversidad de la realidad ling\u00fcistica de nuestro pa\u00eds debe ser transformado. Compartimos a continuaci\u00f3n, de forma muy sint\u00e9tica, la situaci\u00f3n en la que se encuentra cada una de grandes familias de lenguas originarias, para poder aproximarnos al tema. Cabe aclarar que buena parte de lo aqu\u00ed relevado corresponde al \u00faltimo censo de pueblos originarios realizado en Argentina, en el lejano a\u00f1o de 2004, lo cual indica a las claras la urgente necesidad de actualizar esta informaci\u00f3n, vital para la gesti\u00f3n y planificaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas orientadas al desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>a) El tup\u00ed guaran\u00ed tiene gran extensi\u00f3n y vitalidad en el norte, noreste y regi\u00f3n mesopot\u00e1mica de nuestro pa\u00eds, con estatus de lengua oficial en la provincia de Corrientes y numerosos hablantes en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, como consecuencia de las corrientes migratorias. El tup\u00ed guaran\u00ed integra una subfamilia de 53 lenguas de la familia macro tup\u00ed que se hablan (o hablaban) en Argentina, Paraguay, Bolivia, Brasil, Colombia, Per\u00fa y Venezuela. Mientras que el guaran\u00ed antiguo o jesu\u00edtico ha desaparecido (solo se conserva en documentos de las misiones), el guaran\u00ed ava\u00f1e\u2019e es hablado en la actualidad por aproximadamente 200.000 personas en Argentina. Existen otras lenguas de la familia guaran\u00ed vigentes y en uso en el pa\u00eds, en ocasiones con sus formas dialectales firmemente estandarizadas a nivel oral, que pueden volverlas incomprensibles para otros hablantes. Entre ellas, cabe mencionar al guaran\u00ed chiriguano, el guaran\u00ed mby\u00e1, el kaiw\u00e1, el chirip\u00e1 y el tapiet\u00e9 (tambi\u00e9n llamado \u00f1andeva). Se trata de una familia de lenguas de gran vitalidad en nuestra regi\u00f3n, integrada muchas veces al espa\u00f1ol (de la que reconoce una cantidad de t\u00e9rminos \u00abprestados\u00bb, en particular vinculados al universo de lo tecnol\u00f3gico) pero en una relaci\u00f3n jer\u00e1rquica que por lo general no implica sumisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>b) El mataco guaicur\u00fa se trata de un conjunto de 12 lenguas, divididas en dos grandes subfamilias (guaycur\u00fa y mataguayo), que a su vez tienen sus lenguas y frecuentemente un n\u00famero importante de variantes dialectales. En Argentina se extiende principalmente en el norte del territorio: Chaco, Formosa, Salta y norte de Santa Fe. El wich\u00ed (de la subfamilia mataguaya) se encuentra entre las lenguas con mayor n\u00famero de hablantes, aproximadamente 45.000, en sus tres formas: lhamt\u00e9s nocten, lhamt\u00e9s g\u00fcisnay y lhamt\u00e9s veloz. Otras lenguas de la familia con un n\u00famero significativo de hablantes activos en nuestro pa\u00eds son el mak\u00e1, el chorote, el nivacl\u00e9, el toba (tambi\u00e9n llamado qom, de la familia guaycur\u00fa, con cerca de 20.000 hablantes), el pilag\u00e1 y el mocov\u00ed. La r\u00e1pida urbanizaci\u00f3n y la emigraci\u00f3n de los pobladores ind\u00edgenas de las selvas y r\u00edos hacia los pueblos y ciudades est\u00e1 haciendo descender r\u00e1pidamente el n\u00famero de hablantes de estas lenguas.<\/p>\n\n\n\n<p>c) El macrolecto m\u00e1s extendido de la familia quechua es el denominado quechua sure\u00f1o, que en Argentina est\u00e1 presente en el norte del territorio (Jujuy, Salta y Tucum\u00e1n) pero con una singular variante, una forma semi aislada llamada quichua santiague\u00f1o en algunos departamentos de la provincia de Santiago del Estero, que cuenta actualmente con cerca de 170.000 hablantes locales, m\u00e1s 60.000 hablantes emigrados hacia otras regiones (principalmente CABA y el conurbano bonaerense). Una caracter\u00edstica significativa para su estudio desde el punto de vista del dise\u00f1o tipogr\u00e1fico tiene que ver con la ausencia de un alfabeto propio, como tambi\u00e9n sucede con el mapuche. Si bien es posible escribir en quechua, la tarea se realiza con signos del alfabeto latino m\u00e1s algunos d\u00edgrafos.<\/p>\n\n\n\n<p>d) El mapuche, tambi\u00e9n conocido como mapudungun, es una lengua aislada que se extiende en el territorio que actualmente ocupan las provincias de Neuqu\u00e9n, R\u00edo Negro, Chubut y Santa Cruz. Aunque el n\u00famero de hablantes es objeto de controversia por la falta de estudios recientes en Argentina, se trata de una lengua relativamente saludable, en tanto se calcula que en nuestro pa\u00eds la hablan cerca de 100.000 personas. Si a ello le sumamos unos 400.000 hablantes del otro lado de la cordillera de los Andes, en territorio chileno, podemos tomar cabal dimensi\u00f3n de su relevancia.<br>\nLamentablemente, respecto del tehuelche o aonikenk, as\u00ed como ha sucedido con el resto de los integrantes del grupo chon (teushen, selk\u2019nam, haush), actualmente se la considera una lengua extinta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Redefiniendo la complejidad<br><\/strong>A la luz de la complejidad del tema, se nos impone (no solo a los dise\u00f1adores gr\u00e1ficos sino a todos los involucrados en el campo de la comunicaci\u00f3n) la importancia de redefinir la complejidad de los proyectos tipogr\u00e1ficos, desde la convivencia de factores hist\u00f3ricos, culturales y productivos, integrando los saberes de distintas disciplinas. La acelerada modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica nos lleva una importante ventaja y resulta un factor fundamental a tomar en cuenta, porque la mutabilidad diacr\u00f3nica de las lenguas que en el pasado llevaba siglos o d\u00e9cadas, en nuestros nuevos tiempos se produce en a\u00f1os o meses.<br>A partir de la emergencia en el escenario internacional de lenguas de diversos pueblos con alfabetos basados en el latino, pero con gran complejidad fon\u00e9tica y abundantes diacr\u00edticos (como el checo), y de la consolidaci\u00f3n de alfabetos no latinos en internet (como el chino, el \u00e1rabe o el hindi), una consideraci\u00f3n estad\u00edstica elemental a nivel etnoling\u00fc\u00edstico ha tomado relevancia: la mitad del planeta no utiliza el alfabeto latino para comunicarse. <br>La pregunta clave entonces es: \u00bfc\u00f3mo vamos a participar los profesionales de la comunicaci\u00f3n en este escenario? \u00bfdesde una perspectiva instrumental, tecnocr\u00e1tica y eficientista, que reproduzca una historia de cinco siglos de dominaci\u00f3n, o desde una mirada propia, latinoamericana en un sentido amplio, socioculturalmente responsable y con foco en el otro? <br>Este es el desaf\u00edo que se nos plantea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n y la relativa democratizaci\u00f3n del acceso a aplicaciones para el dise\u00f1o, producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y uso de alfabetos digitales, durante d\u00e9cadas bajo dominio exclusivo de los (as\u00ed llamados) pa\u00edses desarrollados, han habilitado nuevos espacios y posibilidades, hasta hace poco tiempo impensables, para los dise\u00f1adores latinoamericanos. 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