{"id":239,"date":"2017-08-14T13:11:39","date_gmt":"2017-08-14T16:11:39","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=239"},"modified":"2017-08-31T16:20:09","modified_gmt":"2017-08-31T19:20:09","slug":"atlas-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/atlas-historico\/","title":{"rendered":"Atlas Hist\u00f3rico"},"content":{"rendered":"<p>Intentar\u00e9 examinar la declaraci\u00f3n de prop\u00f3sitos y su puesta en pr\u00e1ctica por parte del <em>alma mater<\/em> de la obra, aunque antes hay que hacer una aclaraci\u00f3n sobre ese art\u00edfice a quien llamamos alma mater, pues as\u00ed como existe un alma mater personal \u2013Ana Jaramillo y su nutrido equipo de colaboradores\u2013 tambi\u00e9n aparece una silueta institucional: la de la misma Universidad de Lan\u00fas, una universidad p\u00fablica que procura satisfacer el principal mandato que le han asignado los j\u00f3venes reformistas a esas casas de estudio: la de erigirse en casas de la esperanza para nuestros pueblos desprotegidos. Una casa como la de la UNLa que, m\u00e1s all\u00e1 de alg\u00fan reducto aislado, cumple, como si fuera su propia raz\u00f3n de ser, con la vocaci\u00f3n americanista que supieron testimoniar los evocados estudiantes cordobeses en su manifiesto liminar, unos cien a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>El principal objetivo que moviliz\u00f3 este Atlas may\u00fasculo ha girado en torno a \u201cla necesidad de reconocernos como latinoamericanos\u201d para \u201ccolaborar en el proceso de la descolonizaci\u00f3n cultural.\u201d<\/p>\n<p>Si nos fijamos en el dise\u00f1o con el que fue perge\u00f1ado el Atlas veremos un estilo alejado de la historiograf\u00eda academicista que no est\u00e1 dispuesta a llamar las cosas por su nombre, a diferencia de lo que preconizaban aquellos estudiantes de 1918. Por lo contrario, aqu\u00ed no se cae en eufemismos enmascaradores y se le devuelve su sentido a nociones desmonetarizadas como imperialismo, oligarqu\u00eda o autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Atlas tambi\u00e9n se toma distancia de la ideolog\u00eda neoliberal o \u201cneuroliberal\u201d \u2013seg\u00fan la hemos recalificado nosotros-. Estamos hablando por cierto de una ideolog\u00eda tan asociable a la restauraci\u00f3n conservadora por la que atraviesa el planeta y nuestro alica\u00eddo Mercosur, como si se tratara de un espectro sanguinario portador de tres grandes prejuicios:<\/p>\n<ul>\n<li>El realismo pol\u00edtico: con su voluntad de poder, su moral gladiatoria y su negaci\u00f3n de los derechos humanos;<\/li>\n<li>El realismo perif\u00e9rico: con su sujeci\u00f3n al sistema mundial dominante y sus relaciones carnales con las superpotencias;<\/li>\n<li>La incapacidad intr\u00ednseca de los pueblos emergentes, con su insalvable vac\u00edo cultural y el car\u00e1cter desequilibrado o imprevisible atribuido a los gobernantes populares, como el que se les ha imputado a los l\u00edderes progresistas regionales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El Atlas puede coincidir solo en parte, como condici\u00f3n necesaria pero no suficiente, con una visi\u00f3n nihilista o esc\u00e9ptica de la historia como un beb\u00e9 reci\u00e9n nacido al que cocinan lentamente al fuego durante un bill\u00f3n de veces bajo la mirada de su propia madre, mientras que el historiador vendr\u00eda a ser alguien que mir\u00f3 a esa madre a los ojos y puede contar su historia si antes no se le llega a pudrir la lengua<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una obra auroral<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de conflictividades y determinismos, el enfoque sobre la historia que prepondera en el Atlas rescata el pensamiento ut\u00f3pico en una l\u00ednea semejante a la que hab\u00eda propuesto Seraf\u00edn \u00c1lvarez, un republicano espa\u00f1ol exiliado en nuestro pa\u00eds hacia fines del XIX cuando, sin negar las atrocidades en el devenir humano, lleg\u00f3 a sostener: \u201cNosotros nos levantamos hoy sobre los huesos de treinta mil generaciones y contemplamos en los campos que fueron fertilizados con l\u00e1grimas, en los monumentos que fueron arrasados con soberbia, los restos de los ideales desvanecidos, de las hip\u00f3tesis condenadas, y sobre estos restos convenimos una hip\u00f3tesis nueva, imaginamos un nuevo camino\u201d (la del d\u00eda en que al vencido podamos llamar hermano sin esclavizarlo o matarlo impiadosamente)<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>En conjunci\u00f3n con ese esp\u00edritu libertario, subyace en el libro una dial\u00e9ctica identitaria: la instancia del autoconocimiento \u2212qui\u00e9nes y c\u00f3mo somos\u2212 aunada con el imperativo de nuestra auto-realizaci\u00f3n \u2212qui\u00e9nes queremos o debemos ser\u2212, la de encontrarnos con nosotros\u00a0 mismos, todo lo cual se puede vincular con una identidad positiva, la que tiende hacia un activo proceso de humanizaci\u00f3n y democratizaci\u00f3n, de reconocimiento de la alteridad, de unidad en la diversidad.<\/p>\n<p>El Atlas muestra una apreciable coherencia y sistematicidad, pese a sus heterog\u00e9neos redactores. En ella se aborda una amplia variedad tem\u00e1tica, abri\u00e9ndose al saber human\u00edstico sin soslayar la correlativa infraestructura material \u2212o viceversa\u2212, como ha solido ocurrir. La perspectiva disciplinaria engloba el campo socio-pol\u00edtico, econ\u00f3mico y jur\u00eddico junto con el \u00e1mbito sanitario, educacional, religioso, est\u00e9tico y defensivo; todo ello sazonado con aportaciones ilustrativas como las que ofrecen los murales del grupo Ricardo Carpani.<\/p>\n<p>Ante un emprendimiento cr\u00edtico y alternativo como el presente puede resultar menos desarrollado, tanto en el tratamiento de los medios de colonizaci\u00f3n masiva, seg\u00fan los denomin\u00f3 punzantemente Nora Merl\u00edn, como en lo relativo a la misma filosof\u00eda latinoamericana contempor\u00e1nea y sus distintas variantes: desde la filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n, la interculturalidad, la \u00e9tica de la emergencia, las teor\u00edas poscoloniales, la epistemolog\u00eda del sur y otras expresiones contrahegem\u00f3nicas ya insinuadas por figuras como Mariano Moreno, cuando os\u00f3 definir al fil\u00f3sofo como aquel que condena el sojuzgamiento efectuado al resto del mundo por parte de las metr\u00f3polis y los intereses concentrados.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, estamos en presencia de una obertura incesante, de una de esas obras aurorales que facilitan las mediaciones para que Am\u00e9rica se oriente por el deber de constituirse finalmente en un aut\u00e9ntico Nuevo Mundo. Y hablando entonces de aquello de lo que se trata -de nuestra historia continental- vayamos acompa\u00f1ando esta obertura gr\u00e1fica con nuevos gritos independentistas como los que se levantaron durante las guerras emancipadoras, entre 1809 y 1868, de Bolivia a las Antillas o como sucedi\u00f3 en el grito de Alcorta o el de C\u00f3rdoba, entre nosotros, a comienzos del siglo XX\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Terry Eagleton <em>Santos y eruditos<\/em>, B.A., El cuenco de plata, 2017, p. 110. De un supuesto di\u00e1logo entre Nikolai Bajt\u00edn y Wittgenstein, al cual se le atribuye esa contundente afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Seraf\u00edn \u00c1lvarez, <em>Credo de una religi\u00f3n nueva<\/em>, Madrid, Impr. De M.G. Hern\u00e1ndez, 1873, p\u00e1gs. 10 y 120<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intentar\u00e9 examinar la declaraci\u00f3n de prop\u00f3sitos y su puesta en pr\u00e1ctica por parte del alma mater de la obra, aunque antes hay que hacer una aclaraci\u00f3n sobre ese art\u00edfice a quien llamamos alma mater, pues as\u00ed como existe un alma mater personal \u2013Ana Jaramillo y su nutrido equipo de colaboradores\u2013 tambi\u00e9n aparece una silueta institucional: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":388,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[36,20],"tags":[],"coauthors":[56],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=239"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":242,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/239\/revisions\/242"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=239"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=239"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=239"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=239"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}