{"id":2905,"date":"2019-12-18T12:21:33","date_gmt":"2019-12-18T15:21:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=2905"},"modified":"2020-01-29T12:41:54","modified_gmt":"2020-01-29T15:41:54","slug":"la-vida-esta-en-otra-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-vida-esta-en-otra-parte\/","title":{"rendered":"\u201cLa vida est\u00e1 en otra parte\u201d<br><span style='font-size:14px;'>Positivismo infiltrado hasta los tu\u00e9tanos<\/span>"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cContrariamente, la actitud realista, inspirada\nen el positivismo, desde Santo Tom\u00e1s a Anatole France, me parece hostil a todo\ng\u00e9nero de elevaci\u00f3n intelectual y moral. Le tengo horror por considerarla\nresultado de la mediocridad, del odio, y de vac\u00edos sentimientos de suficiencia.\nEsta actitud es la que ha engendrado en nuestros d\u00edas esos libros rid\u00edculos y\nesas obras teatrales insultantes. Se alimenta incesantemente de las noticias\nperiod\u00edsticas, y traiciona a la ciencia y al arte, al buscar halagar al p\u00fablico\nen sus gustos m\u00e1s rastreros; su claridad roza la estulticia, y est\u00e1 a altura\nperruna<\/em>.\u201d <\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><em>Andr\u00e9 Breton.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Positivismo Administrativo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando\nel \u201ctr\u00e1mite\u201d est\u00e1 por encima de lo tramitado; cuando el \u201cresultado\u201d pesa m\u00e1s\nque el proceso; cuando la forma eclipsa al fondo; cuando el contenido importa\nmenos que el continente; cuando el producto es m\u00e1s importante que lo producido;\ncuando la estad\u00edstica esconde a las personas\u2026 est\u00e1 siendo reproducida una de\nlas artima\u00f1as ideol\u00f3gicas m\u00e1s perversas inoculadas por el capitalismo para\n\u201cense\u00f1arnos\u201d a \u201cordenarnos\u201d\u2026 a dar los pasos \u201ccorrectos\u201d, a construir con\n\u201cinformes\u201d y con \u201cestad\u00edsticas\u201d la mascarada de la nader\u00eda y la n\u00f3mina de los\nin\u00fatiles. <\/p>\n\n\n\n<p>Como\nsi fu\u00e9semos ingenuos (o incapaces de aprender de nuestras derrotas) ciertos\nherederos del positivismo nos repiten, con orgullo, los \u201cgrandes logros\nadministrativos\u201d de las burocracias en todos los niveles y en todas sus\ndeformaciones. Parece ser un \u201cdeporte\u201d, de alto esmero, reproducir\nacr\u00edticamente las escuelas (y las secuelas) de los modelos \u201cadministrativos\u201d\nhegem\u00f3nicos y se rinde pleites\u00eda al modelo epistemol\u00f3gico dominante en las\ncorrientes ideol\u00f3gicas opresivas donde el positivismo se actualiza con formatos\n\u201cmodernizados\u201d. Harvard, Cambridge\u2026 al servicio del Consenso de Washington\nAdministrativo. Y muchos de sus servidores ni se enteran. <\/p>\n\n\n\n<p>Comte,\nSpencer y Mill desarrollaron su m\u00e9todo para subordinar el conocimiento social y\nllevar a la sociedad, y sus relaciones, a una etapa \u201ccient\u00edfica\u201d o \u201cpositiva\u201d.\nTuvo cierto impacto revolucionario que se agot\u00f3 con sus propias premisas. Se\ntrata de un sistema filos\u00f3fico para el cual el \u201cm\u00e9todo cient\u00edfico\u201d (su idea de\nm\u00e9todo cient\u00edfico) es la forma \u00fanica que los seres humanos tienen para\nadquirir, y manejar, conocimientos. En la base de tal filosof\u00eda est\u00e1 la\npreponderancia de la observaci\u00f3n y la experimentaci\u00f3n para establecer reglas de\nfuncionamiento \u201cclaras\u201d capaces de regular las relaciones de la sociedad\nmoderna, es decir&nbsp; \u201ccient\u00edfica\u201d. Para ello\nDucrocq, Macarel, Goodnow, Bremond y Di Bernardo apuraron l\u00edneas de pensamiento\ncon normas para todo y en todo\u2026 desde el cobro de impuestos, los\ncomportamientos del Estado, la regulaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n, la\njusticia, el modo y la din\u00e1mica de los poderes o los l\u00edmites entre lo p\u00fablico y\nlo privado. \u201cPero la cr\u00edtica del positivismo (\u2026) nos ense\u00f1a todav\u00eda algo m\u00e1s\nsobre esa no identidad, algo que ata\u00f1e fundamentalmente a la funci\u00f3n del\npensamiento cr\u00edtico: irreductible al conjunto de posiciones que sostenemos\nfrente a la sociedad, cr\u00edtica es la perseverante reflexi\u00f3n \u2013pol\u00edtica y\nepistemol\u00f3gica a la vez- sobre los modos en que participamos en ella; y que no\nse reducen al pensamiento (\u2026)<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nsu l\u00f3gica de la administraci\u00f3n esos \u201cpositivistas\u201d, enterados o no de la\nideolog\u00eda que los formatea, ensayan todos los recetarios para la manipulaci\u00f3n\nde las conductas sociales, es decir, para manipular lo pol\u00edtico. \u201cVigilar,\ncontrolar y castigar\u201d a la historia, a la sociolog\u00eda, a la antropolog\u00eda, al\nderecho y a la psicolog\u00eda. Suelen refugiarse en el discurso de lo cuantitativo.\nSu \u00e9xito se basa en el fracaso de la \u00e9tica puesto que es una l\u00f3gica de lo\nadministrativo incapaz de entender la dial\u00e9ctica de los fen\u00f3menos sociales ni\nel derrotero que siguen los hechos hist\u00f3ricos que, en sus regularidades y\nleyes, exigen formas muy creativas y din\u00e1micas de la administraci\u00f3n\nparticipativa, comunitaria, democr\u00e1tica y no concentrada en c\u00fapulas de\n\u201cgenios\u201d. En las filas de la \u201cadministraci\u00f3n positivista\u201d han ocupado sitial de\nrelevancia los sistemas de c\u00f3mputo (u ordenadores) sobre el supuesto de que\nexpresan, con nitidez e infalibilidad, la regularidad de procesos de ordenaci\u00f3n\ndebido a la concentraci\u00f3n del poder (informaci\u00f3n) que los hace necesarios. Hay\nque cuestionar a fondo a la \u201cteor\u00eda del conocimiento\u201d de la Administraci\u00f3n\nPositivista, para que no se escape al escrutinio de lo factual ni pretenda\njustificar leyes o consensos de control represivo infiltrado en sus rutinas\nprocedimentales. De ninguna manera hay aqu\u00ed un alegato contra la tecnolog\u00eda, s\u00ed\npor el contrario lo hay contra las matrices ideol\u00f3gicas que la fetichizan como\nherramientas de subordinaci\u00f3n social. <\/p>\n\n\n\n<p>Una\nadministraci\u00f3n como la positivista, infiltrada en la vida cotidiana de\ninstituciones diversas, opera para moralizar lo est\u00e9ril con su l\u00f3gica del orden\ny con narrativas tendenciosas cuyos ideales mediocres, basados en el\ndisciplinamiento social, producen asimetr\u00edas econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas\nmuy al gusto de las oligarqu\u00edas. Frente a los dogmas de la Administraci\u00f3n\nPositivista el usuario no tiene derecho alguno, el destino se reduce a\n\u201cobedecer la normativa\u201d. El Positivismo que se ha infiltrado, triunfante, no\nreconoce democracia en los tr\u00e1mites. Todo es verticalismo y uniformidad\nsistematizados por unas \u201cleyes\u201d del orden redactadas por ellos mismos, y que\ncumplen cuando y como ellos quieren. La normatividad por encima de la\nhumanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nAdministraci\u00f3n Positivista es una coartada enemiga de las \u201cdemocracias\u201d,\nsustituye en el mundo los derechos humanos fundamentales con \u201cnormatividades\u201d\ncapaces de interferir en el destino de todos, con m\u00e1s efectividad a\u00fan que una\nfuerza del orden represivo \u201ctradicional\u201d. Es una mascarada contra la\ndemocracia, infestada con procedimientos, tr\u00e1mites y fetiches \u201cordenadores\u201d\ndonde se camuflan todos los nuevos \u201cpeque\u00f1os asesinatos\u201d del burocratismo que\natenta contra la democracia misma. Basta con verlos en la fila de cualquier\ntr\u00e1mite o en las normas de las m\u00e1s insignificantes de las burocracias.\n\u201cPositivistas, entonces, son dos posiciones totalmente contradictorias entre\ns\u00ed: la idea de una ciencia independiente, que concibe los intereses\nextracient\u00edficos como perif\u00e9ricos a la ciencia, y la idea de una ciencia\ntotalmente instrumental, que ha renunciado a problematizar su propia\nparticipaci\u00f3n y utilidad sociales\u201d.<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<div id=\"target-id69dd5752d78d3\" class=\"collapseomatic_content \">La Administraci\u00f3n Positivista es un nuevo oscurantismo de los saberes, de la inteligencia artificializada, que es un arma ideol\u00f3gica de dominaci\u00f3n con ret\u00f3rica de \u201cDerecho\u201d donde se crean identidades falsas revestidas de esa racionalidad formalista que ahoga las necesidades de la inteligencia humana en pantanos de papeleos. El tramiter\u00edo reverencial insaciable, subordinado, deshumanizado y camuflado con ayuda de las m\u00e1quinas fetichizadas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"788\" height=\"528\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abad2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2906\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abad2.jpg 788w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abad2-300x201.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abad2-768x515.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/abad2-360x240.jpg 360w\" sizes=\"(max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Cinco razones (al menos) para alertarnos frente\nese Positivismo: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1.-\nSiguen siendo odiadores seriales de la Filosof\u00eda, las Humanidades y las\nCiencias Sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>2.-\nTan pronto te descuidas desaparecen de las curriculas la Historia, las Letras y\nlas Artes.<\/p>\n\n\n\n<p>3.-\nHoy son tecn\u00f3cratas compulsivos y su epistemolog\u00eda oculta es el dinero, los\ncargos de privilegio y el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>4.-\nNo interpelan al capitalismo, no debaten sobre las causas profundas de las\nmiserias humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>5.-\nSon adoradores de la t\u00e9cnica y la tecnolog\u00eda. Dogm\u00e1ticos de las m\u00e1quinas y del\ntecnologismo a-cr\u00edtico. \u201cBenjamin en una carta dirigida a Horkheimer en 1940,\ndonde le presenta su trabajo como \u201c<em>una\nprimera tentativa de fijar un aspecto de la historia que debe establecer un\ncorte irremediable entre nuestra manera de ver y las sobrevivencias del\npositivismo que [&#8230;] demarcan tan profundamente incluso aquellos conceptos de\nHistoria que, en s\u00ed mismos, son para nosotros los m\u00e1s pr\u00f3ximos y los m\u00e1s\nfamiliares<\/em>.\u201d Citado por Pablo Oyarz\u00fan en \u201cCuatro se\u00f1as sobre experiencia,\nhistoria y facticidad\u201d <a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.\nEs un debate que nos debemos. <\/p>\n\n\n\n<p>Ellos\nsostienen (entre otras cosas) que una m\u00e1quina no miente pero, en la moral del\nadministrador positivista y en su l\u00f3gica del orden, puede inferirse una\nfascinaci\u00f3n perversa por el control de las vidas sin solicitar consensos. Por\neso se desliza como \u201csentido com\u00fan\u201d, como \u201cparte del paisaje\u201d, como si fuese\nnatural el artificio m\u00e1s perverso ideado por las oligarqu\u00edas para normativizar\nlas conductas de los pueblos. Que piensen, que act\u00faen fuera de la inteligencia\nde sus luchas emancipadoras y se sometan al orden artificial del burocratismo\npositivista. Por tanto, el positivista infiltrado que \u201cadministra\u201d, se siente\nDios, enriquecido por la fe de un m\u00e9todo de gesti\u00f3n, tambi\u00e9n sobrenatural, por\nla creencia en su <em>perfecci\u00f3n<\/em> t\u00e9cnica.\nEs un oscurantismo dif\u00edcil de desmitificar porque se arma de evangelios\n\u201clegales\u201d y conductas a-hist\u00f3ricas. Las administraciones positivistas no pueden\nresolver los problemas humanos porque pretenden sustituir al verdadero sujeto\nde cambio de la Historia por sistemas que adulteran el poder social organizado.\nY los tenemos infiltrados por doquier.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nvida est\u00e1 en otra parte. Est\u00e1 en la comunidad que lucha, en todos los frentes y\na toda hora, para organizarse y reclamar su derecho inalienable al desarrollo\nsin los obst\u00e1culos del burocratismo. En el estado actual de la humanidad, con\nlos escenarios que evidencian hartazgos y, al mismo tiempo, esperanzas\nemancipadoras, una r\u00e9mora de infiltrados positivistas opera en las entra\u00f1as\nmismas de las organizaciones m\u00e1s avanzadas. Eso deber\u00eda ser un alerta\nsuficiente, siempre. No son casos aislados y es de necesidad mayor\nidentificarlos, debatirlos y superarlos. Para que dejen de impedir el\ndesarrollo libre de las inteligencias.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Dra. Gisela Catanzaro\nhttps:\/\/ri.conicet.gov.ar\/bitstream\/handle\/11336\/3867\/CONICET_Digital_Nro.5148_A.pdf?sequence=2&amp;isAllowed=y<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a><a href=\"https:\/\/ri.conicet.gov.ar\/bitstream\/handle\/11336\/3867\/CONICET_Digital_Nro.5148_A.pdf?sequence=2&amp;isAllowed=y\">https:\/\/ri.conicet.gov.ar\/bitstream\/handle\/11336\/3867\/CONICET_Digital_Nro.5148_A.pdf?sequence=2&amp;isAllowed=y<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> En Benjamin, W.: <em>La dial\u00e9ctica en suspenso.<\/em> Santiago de Chile, Arcis-LOM, 1996, p. 68.<\/div><span class=\"collapseomatic \" id=\"id69dd5752d78d3\"  tabindex=\"0\" title=\"Seguir leyendo\"    >Seguir leyendo<\/span><span id='swap-id69dd5752d78d3'  class='colomat-swap' style='display:none;'>Cerrar<\/span>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cContrariamente, la actitud realista, inspirada en el positivismo, desde Santo Tom\u00e1s a Anatole France, me parece hostil a todo g\u00e9nero de elevaci\u00f3n intelectual y moral. 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