{"id":3265,"date":"2020-05-08T09:43:48","date_gmt":"2020-05-08T12:43:48","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=3265"},"modified":"2020-05-08T19:48:35","modified_gmt":"2020-05-08T22:48:35","slug":"chas-gracias-caloi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/chas-gracias-caloi\/","title":{"rendered":"Chas gracias, Caloi"},"content":{"rendered":"\n<p>Carlos Loiseau ten\u00eda seis, tal vez siete a\u00f1os cuando empez\u00f3\na dibujar la calle Cerrito del barrio de Temperley de esquina a esquina.\nLiteralmente. En un tiempo en que no hab\u00eda ni tanto tr\u00e1nsito ni tanto apuro\ncomo hoy, Carlitos se tra\u00eda las tizas de la escuela y se pon\u00eda a dibujar sobre\nel pavimento un interminable desfile de personajes. A la cabeza iba un cortejo\nf\u00fanebre, con la imponente carroza tirada por caballos negros y los hombres de\nbigote fino y galera. Detr\u00e1s, se desplegaba una profusa cohorte en la que se\nalineaban los personajes cotidianos de la calle: las se\u00f1oras que ven\u00edan de la\nferia con el changuito y la bolsa de las compras, el triciclo de los helados\nLaponia, el carro de la panificadora, el lechero que iba de puerta en puerta,\nel carro del botellero, el vendedor de pescado, los chicos que sal\u00edan del\ncolegio. Lo importante era recrear ese mundo propio aunque m\u00e1s no fuera por un\nrato. Si no ten\u00eda tizas a mano, Carlitos se val\u00eda de un pedazo de ladrillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dibujaba todo el tiempo. Tanto sobre el papel de planos que\nel pap\u00e1 tra\u00eda de su empleo en YPF como sobre papel de almac\u00e9n. Los dos hermanos\nle ped\u00edan que se encargara de las pistas para jugar a los autitos, y \u00e9l las hac\u00eda\ncon todo detalle, pobladas de \u00e1rboles, de construcciones, de personitas. En\nNavidad y en A\u00f1o Nuevo dibujaba situaciones c\u00f3micas y se las regalaba a todos\nlos miembros de la familia. La necesidad de crear y la capacidad de observar se\nmezclaron, desde muy chico, con una infinita paciencia: ante una sopa de\nletras, despu\u00e9s de tomar el caldo, separaba los fide\u00edtos y formaba nombres y\npalabras. <\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Br\u00f3ccoli, amigo de la familia, lo present\u00f3 en <em>T\u00eda Vicenta<\/em> cuando todav\u00eda no hab\u00eda terminado de\ncursar \u201cel Nacional de Adrogu\u00e9\u201d, al cual fue a dar luego de una retirada\nforzosa del Colegio Nacional de Buenos Aires. En 1966 public\u00f3 all\u00ed su primer\ndibujo. Despu\u00e9s de ese n\u00famero <em>T\u00eda Vicenta<\/em> fue\nclausurada por personificar como una morsa al general Ongan\u00eda. Pero desde aquel\nbreve debut, Caloi no par\u00f3 de pasear sus l\u00edneas, sus creaciones y su humor por\ntodos los medios: porte\u00f1os, provinciales y extranjeros, visuales y\naudiovisuales, principales y no tanto.<\/p>\n\n\n\n<p>El resto es historia conocida.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1973, plena \u00e9poca de Lanusse, dar vuelta el Clar\u00edn\npara ver la p\u00e1gina de los chistes se convirti\u00f3 en una nueva costumbre\nargentina: all\u00ed estaba, d\u00eda a d\u00eda, Clemente, primero como personaje secundario\nde Bartolo, luego como protagonista absoluto de la tira. Dif\u00edcil olvidar c\u00f3mo,\ndurante el Mundial 78, enfrent\u00f3 al oficialista Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz -\u201cMurioz\u201d- a\nfuerza de cantos y papelitos. Durante quince a\u00f1os el Negro condujo <em>Caloi en su tinta<\/em>, donde pon\u00eda en el aire\ncortometrajes art\u00edsticos de animaci\u00f3n, historietas, humor, dise\u00f1o gr\u00e1fico,\nilustraci\u00f3n. Acerc\u00f3 as\u00ed a muchos j\u00f3venes al cine de animaci\u00f3n y a una nueva\ncomprensi\u00f3n de las artes usualmente consideradas \u201cmenores\u201d, y hasta se dio el\nlujo de ganar un Mart\u00edn Fierro en el a\u00f1o 93. Sus dibujos se publicaron en\nEuropa y en Am\u00e9rica; varios museos del pa\u00eds y del exterior exhiben sus\noriginales y reproducciones en forma permanente. Public\u00f3 unos 40 libros, entre\nellos <em>Humeurs d\u2019Amour<\/em> para la editorial\nfrancesa Gl\u00e9nat y <em>Libro de Humor<\/em> en la Rep\u00fablica\nPopular China. Particip\u00f3 como creador, dibujante y guionista en cine y en TV. Y\nen todos los casos -y por todos los medios- hizo gala de coherencia ideol\u00f3gica\ny de una est\u00e9tica enraizada en el respeto y el cari\u00f1o por el pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p>El profundo amor del Negro por los c\u00f3digos porte\u00f1os, por\nlas calles, los aconteceres y los personajes de una Buenos Aires en v\u00edas de\nextinci\u00f3n est\u00e1 plasmado en una de las cuatro historias de <em>Anima\nBuenos Aires<\/em>, largometraje de animaci\u00f3n que llev\u00f3 tres arduos a\u00f1os\nde trabajo. <em>Mi Buenos Aires herido<\/em> se llama\nel corto de Caloi, y en \u00e9l, como en aquellos murales de la calle Cerrito,\ndesfila la gente de todos los d\u00edas a trav\u00e9s de la mirada -tierna, aguda- de un\naut\u00e9ntico artista popular.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota: Gracias tambi\u00e9n a nuestro compa\u00f1ero\nClaudio Loiseau, hermano menor de \u201cCarlitos\u201d, por compartir con nosotros sus\nrecuerdos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Loiseau ten\u00eda seis, tal vez siete a\u00f1os cuando empez\u00f3 a dibujar la calle Cerrito del barrio de Temperley de esquina a esquina. Literalmente. En un tiempo en que no hab\u00eda ni tanto tr\u00e1nsito ni tanto apuro como hoy, Carlitos se tra\u00eda las tizas de la escuela y se pon\u00eda a dibujar sobre el pavimento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":3266,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46,204],"tags":[290,320,319,318,296],"coauthors":[71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3265"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3265"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3265\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3267,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3265\/revisions\/3267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3265"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}