{"id":3395,"date":"2020-05-17T13:04:20","date_gmt":"2020-05-17T16:04:20","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=3395"},"modified":"2020-05-22T16:08:10","modified_gmt":"2020-05-22T19:08:10","slug":"evita-cien-anos-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/evita-cien-anos-de-vida\/","title":{"rendered":"Evita, cien a\u00f1os de vida"},"content":{"rendered":"\n<p>Eva Mar\u00eda Duarte, Mar\u00eda Eva Duarte de\nPer\u00f3n, Eva Per\u00f3n, era argentina, mujer, hija bastarda y\nhumilde por nacimiento, pero tambi\u00e9n\npor elecci\u00f3n. Era actriz, la compa\u00f1era de Per\u00f3n y primera dama de Argentina.\nSin embargo, su otro nombre es <em>Evita<\/em>, el nombre que le puso el pueblo, una\nconstrucci\u00f3n colectiva que sigue viva y que probablemente sea como Buenos Aires\npara J.L. Borges, tan eterna como el agua y el aire. Pero en este caso no\nporque el mito sea de origen, sino porque como sujeto hist\u00f3rico se renueva en\ncada persona, cada imagen, cada representaci\u00f3n que la refleje en los ojos de su\npueblo. Evita se construy\u00f3 entendiendo la pol\u00edtica tambi\u00e9n desde el arte, su\npasado de actriz la ayud\u00f3 a pensar intuitivamente y consigui\u00f3 lo que pocos\npueden, crear una comunicaci\u00f3n directa y poderosa con el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Evita es el nombre de la igualdad.\nTodos los otros nombres de esas mujeres distintas que fue ten\u00edan una imagen, y\ncada imagen interpelaba y se resist\u00eda a una injusticia, a una necesidad\nignorada o atropellada por alguien que, sin dudas, estaba en una posici\u00f3n\nprivilegiada. Pero para Evita la posici\u00f3n privilegiada no era resultado de un m\u00e9rito\npersonal, sino el de una opresi\u00f3n\ny, entonces, declar\u00f3 a cualquier persona privilegiada que se sintiera en el\nderecho de ser m\u00e1s digna o m\u00e1s beneficiada por su posici\u00f3n social, su enemigo,\ny a esas personas las llam\u00f3 oligarcas. Evita se dio esa identidad compleja, ese\nnombre y esa imagen una vez que comprendi\u00f3 que el amor es darse. Dar la vida\npor los descamisados, ser Evita se transform\u00f3 en un acto de amor que enmarc\u00f3 a\nlas acciones pol\u00edticas, y entonces ya no solo trabajaba para reparar con\nderechos las necesidades de los oprimidos, sino que los llevaba a su lado para\nque ocuparan el centro de la escena, para que dieran vuelta con ella la\nhistoria de injusticias por el camino del amor y la igualdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Eva Per\u00f3n muri\u00f3, el pueblo le construy\u00f3 altares a\nsanta evita que les hab\u00eda cumplido mucho m\u00e1s que dios, y adem\u00e1s los hab\u00eda amado\nde manera expl\u00edcita y contundente, nadie se los hab\u00eda contado, hab\u00edan recibido\nsu amor de sus manos y su mirada. La pintaron los pintores, la cantaron los m\u00fasicos,\nla escribieron los poetas y la filmaron los cineastas. Pero no solo los\nartistas, el pueblo la representa siempre, y la nombra, y la narra, tambi\u00e9n la\nact\u00faa y la baila, la esculpe en cualquier materia. El amor de Evita, as\u00ed como\nsu resentimiento a la oligarqu\u00eda, iban a cambiar para siempre la cultura\nargentina. Es cierto que lleva tiempo cambiar la pol\u00edtica que un pa\u00eds construye\nen casi 150 a\u00f1os, pero Evita sabe que de entre esos hombres y mujeres del\npueblo que la constituyen, y son constituidos por ella, saldr\u00e1 quien siga\nluchando por una patria justa, libre y soberana. <\/p>\n\n\n\n<p>Evita no solo habl\u00f3 y escribi\u00f3 sobre estas y otras\ncuestiones, tambi\u00e9n construy\u00f3 instituciones que Iban a garantizar que por\nmuchos a\u00f1os la infancia, la vejez, la vida de los trabajadores y la de las\nmujeres, fueran mejores, m\u00e1s dignas y con menos necesidades, y para eso los\nempoder\u00f3 en sus derechos. Al tercer d\u00eda de haberse iniciado el gobierno de Juan\nDomingo Per\u00f3n, Evita empez\u00f3 a incluir en sus discursos la necesidad de\nreconocer el derecho a votar de las mujeres. El congreso, con debates a veces\ninveros\u00edmiles sobre el tama\u00f1o del cerebro femenino, o la necesidad de preparar\na las mujeres para votar, finalmente aprob\u00f3 la ley y en 1947 votaron 3.816.654\nmillones de mujeres. Cientos de ellas fueron electas para distintos cargos\nlegislativos. Las mujeres fuimos uno de los principales focos de atenci\u00f3n entre\nlas injusticias sociales que se\u00f1al\u00f3. De hecho, la Fundaci\u00f3n Eva Per\u00f3n fue un\nproyecto que Evita concret\u00f3 para que las mujeres en condiciones de soledad o de\npobreza, o ambas, fueran protegidas y contenidas para llevar adelante de manera\ndigna las tareas de cuidado que le fueron asignadas a su g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<p>Por los hogares que integraban la Fundaci\u00f3n Eva Per\u00f3n\ntransitaron y se criaron miles de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Adem\u00e1s cre\u00f3, en\nel mismo sentido, para cobijar a los m\u00e1s desprotegidos, hogares de ancianos,\nhospitales y escuelas, defendi\u00f3 el acceso universal a todos los derechos, desde\nel voto hasta los estudios universitarios. Distribuy\u00f3 miles de m\u00e1quinas de\ncoser, millones de juguetes y puso en su cuerpo y en su nombre todos los s\u00edmbolos\nque fueron necesarios para que el pueblo se reconozca digno y soberano. Y como\nla artista que era construy\u00f3 as\u00ed un mundo posible, nuevo e igualitario, en el\nque los sue\u00f1os se pueden construir.<\/p>\n\n\n\n<p>A cien a\u00f1os del nacimiento de Mar\u00eda Eva Duarte, y a casi 70\nde la muerte de Eva Per\u00f3n, Evita sigue presente, como el descamisado que imagin\u00f3\nel artista Daniel Santoro, cuidando a los m\u00e1s fr\u00e1giles de la sociedad. Ese\ndescamisado gigante y colectivo, sus principios y acciones mueven y se mueven\npor una pasi\u00f3n que siempre est\u00e1 esperando a quien surja del pueblo, y sepa\nrepensar el camino y construya nuevas soluciones a los nuevos dolores del\nneoliberalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos d\u00edas, casi como un homenaje a su aniversario, otra\nmujer, en espejo, enmarcada en el amor, alargando con ese amor la mirada de la\ninteligencia, desplazando los honores, los orgullos, las vanidades y los\nrencores, habl\u00e1ndole a los ojos a su pueblo, otra mujer (otra vez), renuncia\npara&nbsp; proteger a la patria, aunque esa\nrenuncia la vuelve la m\u00e1s fuerte, la m\u00e1s emblem\u00e1tica, la vencedora en el tiempo\ny en la historia, esta vez es una renuncia decidida por ella misma, en su\nsoberan\u00eda. Escuchar a Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner le trae al pueblo todas\nlas resonancias de Evita, sus palabras atraviesan lo personal y se dirigen\ncerteras al coraz\u00f3n de millones de esperanzados y esperanzadas en recuperar lo\nperdido. Ella lo da todo, y darse, como aprendimos de Evita es un acto de amor.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n por esto, por la certeza de tener una heredera, y de que seguramente muchos m\u00e1s surgir\u00e1n para sumarse a las dos mujeres m\u00e1s queridas e importantes de Argentina, sus cien a\u00f1os de nacimiento se festejan como cien a\u00f1os de vida. Porque Evita y su pueblo viven en los actos de amor que siguen haciendo juntos y que no se detendr\u00e1n mientras haya un descamisado, una oprimida, un ni\u00f1o desamparado, o, simplemente, alguien que sufra por una injusticia social y por lo tanto, la necesidad de crear otro mundo mejor.<\/p>\n\n\n\n<p>*Nota publicada en revista Hamartia #33 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eva Mar\u00eda Duarte, Mar\u00eda Eva Duarte de Per\u00f3n, Eva Per\u00f3n, era argentina, mujer, hija bastarda y humilde por nacimiento, pero tambi\u00e9n por elecci\u00f3n. Era actriz, la compa\u00f1era de Per\u00f3n y primera dama de Argentina. 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