{"id":3684,"date":"2020-06-26T10:28:43","date_gmt":"2020-06-26T13:28:43","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=3684"},"modified":"2020-07-02T10:39:41","modified_gmt":"2020-07-02T13:39:41","slug":"la-olla-de-mi-barrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-olla-de-mi-barrio\/","title":{"rendered":"La olla de mi barrio"},"content":{"rendered":"\n<p>La olla popular hierve,\ncalienta y calma. Calma los ruidos en la panza, calma la ansiedad, calma el\nhambre. Pero tambi\u00e9n aglutina y genera una comuni\u00f3n entre quienes se re\u00fanen en\ntorno a ese fuego. Ante un porvenir incierto, las ollas populares se\nmultiplicaron en los barrios vulnerables para dar respuesta a los m\u00e1s\ncastigados por la pandemia del Coronavirus.\n<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cIntermediados por el\nfuego, los espacios para alimentarse se convirtieron en \u00e1mbitos sociales de\nintercambio, no solo de alimentos, sino de ideas y experiencias. Creo que en la\nactualidad, ese sentimiento de grupo sigue presente alrededor del fuego y las\nollas, sobre todo en contextos de muchas necesidades b\u00e1sicas insatisfechas\u201d\nexplica el antrop\u00f3logo y docente de la UNLa, Fabi\u00e1n Alejandro Bognanni. <\/p>\n\n\n\n<p>La olla popular,\nentonces, no es solamente un \u00e1mbito donde los vecinos van a comer. \u201cLa\ncomida-explica Mariana Ugarte, directora de la Licenciatura en Tecnolog\u00edas de\nlos Alimentos de nuestra universidad- va siempre acompa\u00f1ada de afectos,\nemociones y cosmovisiones. En invierno es ideal la comida caliente por un tema\nde temperatura y de seguridad cuando las condiciones de manipulaci\u00f3n no se\nterminan de cumplir. Todo es posible si hay organizaci\u00f3n\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>La solidaridad, el\nesfuerzo colectivo y la participaci\u00f3n ciudadana son solo algunos de los\ncomponentes de las ollas populares. Estos utensilios de cocina son tambi\u00e9n un s\u00edmbolo de protesta y\nreclamo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas ollas son un\nelemento asociado emp\u00edrica y simb\u00f3licamente con el alimento. Ante la falta,\nreal o potencial, de este, pueden constituirse como un s\u00edmbolo de reclamo pol\u00edtico y social ante la\ncrisis alimentaria\u201d, asegura Bognanni.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre este mismo punto,\nFernando Mart\u00ednez, profesor de Historia y referente de la Biblioteca Popular\nMonte Chingolo, asegura que \u201clas ollas poseen una gran sensibilidad social y\npol\u00edtica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSon un espacio de participaci\u00f3n ciudadana y pol\u00edtica. La olla es colectiva, es de muchos. No es una cacerola, que expresa cultural y pol\u00edticamente lo individual, porque es chiquita y contiene y ofrece poco. Adem\u00e1s, en los \u00faltimos tiempos, la cacerola se convirti\u00f3 en mezquina a la hora de ser usada como reclamo pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/olla-2-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3685\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/olla-2-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/olla-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/olla-2-768x576.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/olla-2-80x60.jpg 80w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/olla-2.jpg 1266w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Cr\u00e9dito: 19640 Noticias<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Caer en la olla <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Varias organizaciones y\nmovimientos sociales ven\u00edan llevando adelante ollas populares para paliar la\ncrisis econ\u00f3mica de los \u00faltimos a\u00f1os.\nPero muchas surgieron ante la pandemia y por iniciativa de los propios vecinos,\nquienes se organizaron de manera autogestiva para dar una mano. <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRecorr\u00ed varias ollas y ninguno\nquisiera estar ah\u00ed, ni quienes la llevan adelante, ni los que van a buscar el\nalimento. La olla es un espacio de encuentro de dos necesidades que por el lazo\nde la solidaridad se transforma en una ayuda concreta y fraternal. Se prefiere\ncocinar porque sino, no alcanza. Todas las ollas est\u00e1n haciendo m\u00e1s o menos 150\nviandas. Entonces si todo eso hubiera que repartirlo en mercader\u00eda para que las\nfamilias puedan cocinarlo en sus casas no alcanzar\u00eda para darle respuesta a\ntanta gente\u201d, explica Mart\u00ednez.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Las ollas-seg\u00fan Mart\u00ednez- pasan por tres\nmomentos. El primero que es el de ver si cuentan con los alimentos y donaciones\nnecesarios. El segundo es el de la cocina, donde hay un \u00e1nimo de compa\u00f1erismo y de\nfraternidad. Y, finalmente, el momento de repartir, con la gente haciendo una\nfila. <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAh\u00ed generalmente se\nproduce un silencio de un profundo respeto, que hace que no sea un encuentro de\ncelebraci\u00f3n pero s\u00ed humano. Un silencio conmovedor\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Ana, referente de\nuna olla popular del Barrio Pampa en Lan\u00fas, existe una \u201cgran angustia\u201d entre\nlas personas que concurren, especialmente en aquellos que se acercan por\nprimera vez. <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNosotros tratamos de\nacompa\u00f1arlos, de no juzgarlos. Pero no es f\u00e1cil, te dan el <em>tupper<\/em> con\ntemor, con verg\u00fcenza. Es muy dif\u00edcil porque te qued\u00e1s pensando si esa familia\npodr\u00e1 recuperarse en el futuro. Todos queremos que esto sea pasajero\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Lomas de Zamora,\nDaniel describe la misma situaci\u00f3n: \u201cHay\ngente mayor que te dice \u2018no sab\u00e9s lo feo que es pedir\u2019, otros de clase media\nbaja que se quedaron sin laburo y les cuesta un mont\u00f3n venir. Yo mismo tuve que\naprender a pedir para el merendero y la olla, imaginate si ten\u00e9s que venir a\npedir para vos. Creo que si no estuvieran las ollas, la situaci\u00f3n hubiese explotado\u201d, relata. <\/p>\n\n\n\n<p>Las ollas populares\nexceden sus propios l\u00edmites. Ya no son simplemente un lugar donde ir a comer,\nsino que tambi\u00e9n funcionan como espacios de contenci\u00f3n y pedido de ayuda. <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa gente est\u00e1\ndesbordada, necesita hablar, desahogarse. Hay muchos casos de violencia de\ng\u00e9nero, de abuso. Adem\u00e1s de comida, damos ropa, calzado. La gente no tiene un\nmango y te viene a pedir desde una media hasta un colch\u00f3n. Para estar en esto\nten\u00e9s que tener un perfil particular, no todos est\u00e1n preparados. Hay tanta\nnecesidad que te afecta porque no pod\u00e9s entender que haya familias que la pasen\ntan mal. Ojal\u00e1 todo esto no hubiese pasado\u201d, asegura Daniel. <\/p>\n\n\n\n<p>Para Pablo, vecino de\nRemedios de Escalada e integrante de una olla en ese distrito, las emociones\nque se ponen en juego en esos encuentros \u201cson muy fuertes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe genera un ida y\nvuelta, con emociones muy fuertes y emotivas, especialmente con los chicos.\nMuchos est\u00e1n acostumbrados a vivir a la defensiva, de sentir que el otro puede\nsacarte ventaja. Pero lo importante es acompa\u00f1arlos\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La olla popular hierve, calienta y calma. Calma los ruidos en la panza, calma la ansiedad, calma el hambre. Pero tambi\u00e9n aglutina y genera una comuni\u00f3n entre quienes se re\u00fanen en torno a ese fuego. 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