{"id":3784,"date":"2020-07-08T10:21:45","date_gmt":"2020-07-08T13:21:45","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=3784"},"modified":"2023-02-24T15:45:55","modified_gmt":"2023-02-24T18:45:55","slug":"maria-pia-lopez-recuperar-las-memorias-recientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/maria-pia-lopez-recuperar-las-memorias-recientes\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez: Recuperar las memorias recientes"},"content":{"rendered":"\n<p>En la Argentina 2020 las \u201cfases\u00bb\nya no son de la luna: son las distintas etapas del desconfinamiento. La \u201ccurva\u201d\nabandon\u00f3 los caminos y se instal\u00f3 en las previsiones de crecimiento de la\npandemia, al igual que el \u201cpico\u201d y la \u201cmeseta\u201d se alejaron de manera categ\u00f3rica\nde la geolog\u00eda. T\u00e9rminos tales como \u201cCovid-19\u201d y \u201cCoronavirus\u201d se colaron en la\nlengua cotidiana, mientras que en pocos meses los y las hablantes de este lugar\ndel mundo aprendimos bien qu\u00e9 significan neologismos tales como \u201cASPO\u201d y \u201cDISPO\u201d\no una extra\u00f1a combinaci\u00f3n que suena a paradoja: \u201cnueva normalidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra lengua coloquial registra en\nlo que va del a\u00f1o incorporaciones y mutaciones sobre las que quisimos indagar\ncomo uno de los tantos efectos de \u201cla pandemia\u201d a trav\u00e9s de una serie de art\u00edculos\nen los que conversamos con personas que, desde diferentes lugares y con\ndiferentes enfoques, trabajan con la palabra. <\/p>\n\n\n\n<p>Para esta primera entrega\nentrevistamos a Mar\u00eda P\u00eda L\u00f3pez, soci\u00f3loga, ensayista, investigadora y docente,\nex Directora del Museo del Libro y de la Lengua de la Biblioteca Nacional\ndurante la gesti\u00f3n de Horacio Gonz\u00e1lez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En pocos meses nuevos t\u00e9rminos y\nnuevos significados irrumpieron en nuestra cotidianeidad. \u00bfC\u00f3mo impacta esta\ndeformaci\u00f3n en la lengua coloquial y en la circulaci\u00f3n social de los discursos?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que la aparici\u00f3n de la pandemia y\nla reorganizaci\u00f3n de la vida social y personal en relaci\u00f3n con la prevenci\u00f3n\nsanitaria puso en el primer plano la cuesti\u00f3n de los lenguajes cient\u00edficos y m\u00e9dicos,\nes decir, puso en primer plano un tipo de racionalidad. Entonces pasamos a\ncomprender todas las cosas en relaci\u00f3n a los virus, si est\u00e1n en las superficies\no no, qu\u00e9 medidas se deben&nbsp; tomar, qu\u00e9 distancia\ndebemos guardar con relaci\u00f3n a otras personas. De todos los m\u00faltiples modos de\nnombrar y de comprender lo social hay uno que prima porque es aquel que aparece\ncomo m\u00e1s visible en relaci\u00f3n a la prevenci\u00f3n de la muerte. Esto hace aparecer\nun conjunto de t\u00e9rminos nuevos que tienen una doble valencia. Por un lado son\nasumidos por la poblaci\u00f3n en general en tanto est\u00e1n articul\u00e1ndose con la idea\nde que hay que prevenir lo m\u00e1s amenazante, que siempre es la muerte, y por otro\nlado est\u00e1n respaldados por un saber que est\u00e1 legitimado. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>De un d\u00eda para otro el habla tom\u00f3 un\ntinte cientificista, sin tensiones de ning\u00fan tipo, mientras que el lenguaje\ninclusivo sigue siendo materia de discusi\u00f3n y aun de conflicto. \u00bfPor qu\u00e9 se da\nesta situaci\u00f3n?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje inclusivo todav\u00eda est\u00e1 en\ndiscusi\u00f3n porque precisamente el movimiento es inverso. No surge de sectores\nlegitimados, sino de sectores que de alg\u00fan modo expresan en la afirmaci\u00f3n del\nlenguaje inclusivo una rebeli\u00f3n plebeya contra las normas tradicionales del\nlenguaje y contra los modos en que esos lenguajes tradicionales producen una\nviolencia cognitiva, impidiendo reconocer que hay corporalidades, sujetes que\nno est\u00e1n nombrados en ese lenguaje. Son movimientos inversos: por un lado ten\u00e9s\nla insumisi\u00f3n plebeya frente al lenguaje y por otro lado ten\u00e9s un saber\nlegitimado, respaldado por instituciones, que es el saber de la ciencia y la\nmedicina. <\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el lenguaje inclusivo aparece\nconjugado en funci\u00f3n de afirmar las l\u00f3gicas del deseo, el lenguaje m\u00e9dico\naparece fundamentalmente arraigado a la cuesti\u00f3n de la necesidad. Socialmente\nsiempre resulta m\u00e1s aceptable lo que aparece con el nombre de la necesidad que\nlo que aparece con el nombre del deseo. Parecer\u00eda que el deseo es un exceso de\nafirmaci\u00f3n, de goce, de derroche, mientras que la necesidad es el hambre, la enfermedad,\nla muerte, y eso ya aparece dotado de una cierta legitimidad. Esto explica tambi\u00e9n\npor qu\u00e9 la circulaci\u00f3n social tan efectiva de estos lenguajes de la\nracionalidad cient\u00edfico sanitaria. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 discurso se contrapone entonces a\nestos lenguajes?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que se contrapone notablemente a\nestos lenguajes de la racionalidad es un discurso m\u00edtico reaccionario que tiene\nque ver con la afirmaci\u00f3n extremadamente individualista \u201cyo hago lo que quiero\ny no me importa qu\u00e9 pase con el sistema de salud\u00bb. Es un discurso que\nsurge de las derechas individualistas pero tambi\u00e9n de un desconocimiento de la\nacumulaci\u00f3n social de saberes: aparece entonces el movimiento antivacunas,\naparecen los terraplanistas, aparece un conjunto de personas que afirman que\npueden creer en lo que se les ocurra sin necesidad de confirmaci\u00f3n,\ndespreciando al mismo tiempo los saberes que de alg\u00fan modo fueron acumulados y discutiendo\nsu legitimidad. <\/p>\n\n\n\n<p>El problema se da cuando est\u00e1 esa\ncirculaci\u00f3n de saberes leg\u00edtimos y tambi\u00e9n lo que se le insubordina. Siempre\ntenemos que discutir c\u00f3mo las instituciones producen legitimidad, pero en este\ncaso lo que se contrapone es una mitolog\u00eda reaccionaria y no una mitolog\u00eda\ndeseante, capaz de reabrir otro horizonte y tambi\u00e9n la discusi\u00f3n de qu\u00e9 entendemos\npor \u201cnormalidad\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la coyuntura actual, \u00bfhay forma de\nabrir el campo para dar lugar a otros discursos?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que hay que reabrirlo desde\nrecuperar de alg\u00fan modo lo que han sido las peleas y los modos de expresar y\nasentar esas peleas en los \u00faltimos a\u00f1os: las peleas del feminismo, las peleas\nde la rebeli\u00f3n como en Chile, el tipo de tonalidad que le dimos a la disputa\nelectoral contra el neoliberalismo. Tenemos que recuperar nuestra propia\npercepci\u00f3n de lo que fue el 10 de diciembre y tambi\u00e9n de lo que fueron los a\u00f1os\nde construcci\u00f3n de un feminismo plebeyo, disidente, callejero. <\/p>\n\n\n\n<p>Me parece que la clave para abrir ese\ncampo es primero poner en juego una idea de vida que no es solo la de la\nsupervivencia biol\u00f3gica, sino la de la asociaci\u00f3n fuerte de la noci\u00f3n de vida a\nla idea de una vida digna de ser vivida y tambi\u00e9n de una vida deseante. Esa doble\ncuesti\u00f3n me parece central. Es cierto que hoy no nos podemos movilizar porque estamos\nen aislamiento social preventivo y obligatorio y tenemos la amenaza del virus y\nla pandemia, pero tambi\u00e9n creo que es necesario poder hacer y mostrar la\nvivacidad de esas memorias, la presencia y la actualizaci\u00f3n de esas memorias\nrecientes, que son las de nuestra subjetividad como seres pol\u00edticas y pol\u00edticos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Argentina 2020 las \u201cfases\u00bb ya no son de la luna: son las distintas etapas del desconfinamiento. La \u201ccurva\u201d abandon\u00f3 los caminos y se instal\u00f3 en las previsiones de crecimiento de la pandemia, al igual que el \u201cpico\u201d y la \u201cmeseta\u201d se alejaron de manera categ\u00f3rica de la geolog\u00eda. T\u00e9rminos tales como \u201cCovid-19\u201d y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":3785,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,789],"tags":[248,264,298,473],"coauthors":[71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3784"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3784"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3784\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3787,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3784\/revisions\/3787"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3785"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3784"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=3784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}