{"id":420,"date":"2016-12-21T14:33:54","date_gmt":"2016-12-21T17:33:54","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=420"},"modified":"2017-11-10T15:49:03","modified_gmt":"2017-11-10T18:49:03","slug":"resignificar-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/resignificar-la-historia\/","title":{"rendered":"Resignificar la historia"},"content":{"rendered":"<p>Eduardo Luis Duhalde se destac\u00f3 en m\u00faltiples dimensiones a lo largo de sus 72 fruct\u00edferos a\u00f1os de vida. Abogado, periodista, magistrado, funcionario p\u00fablico, su pensamiento y acci\u00f3n se orientaron a la lucha por la dignidad humana.<br \/>\nMuy joven, junto a Rodolfo Ortega Pe\u00f1a se dedicaron a la revisi\u00f3n de la historia argentina buscando encontrar en el pasado claves para entender el presente. En 1964, se unieron al grupo \u201cC\u00f3ndor\u201d, junto a Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui y otros intelectuales como Oscar Balestieri, Alberto Belloni, Ricardo Carpani, Rub\u00e9n Bortnik y Rub\u00e9n Borello. En su manifiesto liminar, publicado el 4 de junio de 1964 en homenaje a Felipe Varela, adher\u00edan expl\u00edcitamente al revisionismo hist\u00f3rico, en oposici\u00f3n a la historia oficial del liberalismo \u2013aceptada por la izquierda oficial-, y a la historiograf\u00eda del nacionalismo de derecha, olig\u00e1rquico y elitista.<br \/>\nEl 17 de octubre de 1964 fundaban el Centro de Estudios Hist\u00f3ricos \u201cFelipe Varela\u201d, desde el cual en mayo de 1965 publicaron la revista \u201cLa Uni\u00f3n Americana\u201d. Su mirada del pasado opuesta a la de las clases dominantes, tomaba las luchas de las montoneras y los caudillos federales como antecedente necesario de las luchas revolucionarias del proletariado industrial, en gran parte de origen provinciano (palabras del manifiesto de C\u00f3ndor).<\/p>\n<p>Ya desde 1961 publicaban trabajos hist\u00f3ricos. En 1963 decidieron firmarlos en conjunto, tarea que no reconoce antecedentes ni continuadores, que los llev\u00f3 a un reconocimiento conjunto bendecido por Leopoldo Marechal que en Megaf\u00f3n o la guerra los transform\u00f3 en Barrantes y Barroso, personajes centrales de su obra.<br \/>\nEn 1965 publicaron su investigaci\u00f3n sobre Felipe Vallese, el primer desaparecido peronista (con el apoyo de la UOM); los comentarios a \u201cAlberdi, los mitristas y la Guerra de la Triple Alianza\u201d, trabajo de David Pe\u00f1a (abuelo de Rodolfo Ortega Pe\u00f1a) y \u201cEl asesinato de Dorrego: poder, oligarqu\u00eda y penetraci\u00f3n extranjera en el R\u00edo de la Plata\u201d, estos dos en la editorial Pe\u00f1a Lillo.<br \/>\nCon \u201cEl asesinato de Dorrego\u201d por primera vez la muerte del gobernador federal aparec\u00eda como un crimen del poder, desnudado en su total impudicia. Lavalle ya no era la \u201cespada sin cabeza\u201d sino una herramienta usada por la oligarqu\u00eda nativa y sus mandantes extranjeros para frenar la construcci\u00f3n de una alternativa nacional y popular.<br \/>\nEse mismo a\u00f1o, en \u201cLa Uni\u00f3n Americana\u201d publicaron el primero de sus trabajos sobre Felipe Varela, hasta entonces reducido por la historiograf\u00eda oficial a poco m\u00e1s que un bandolero finalmente vencido en Pozo de Vargas y recordado en canciones folkl\u00f3ricas que celebraban su derrota.<\/p>\n<p>Desde la editorial \u201cSudestada\u201d que fundaron para hacer conocer no solo sus libros sino tambi\u00e9n los de otros autores, publicaron \u201cFelipe Varela contra el imperio Brit\u00e1nico: Las masas de la Uni\u00f3n Americana enfrentan a las potencias europeas\u201d (1966), \u201cLas guerras civiles argentinas y la historiograf\u00eda\u201d (1967), \u201cFolklore argentino :\u00a0y revisionismo hist\u00f3rico(La montonera de Felipe Varela en el cantar popular)\u201d, del mismo a\u00f1o; \u201cEl manifiesto de Felipe Varela y la cuesti\u00f3n nacional: Manifiesto del general Felipe Varela a los pueblos americanos sobre los acontecimientos pol\u00edticos de la Rep\u00fablica Argentina en los a\u00f1os 1866 y 1867\u201d, \u201cSan Mart\u00edn y Rosas: Pol\u00edtica nacionalista en Am\u00e9rica\u201d, \u201cBaring Brothers y la historia pol\u00edtica argentina: la banca brit\u00e1nica y el proceso hist\u00f3rico nacional de 1824 a 1890\u201d y \u201cFacundo y la montonera : historia de la resistencia nacional a la penetraci\u00f3n brit\u00e1nica\u201d, todos de 1968 y el \u00faltimo publicado por Plus Ultra.<br \/>\nEn 1969 completaron sus trabajos sobre Felipe Varela con dos obras: \u201cProceso a la montonera de Felipe Varela por la toma de Salta\u201d, publicado por Sudestada, y \u201cReportaje a Felipe Varela\u201d, de la editorial de Jorge \u00c1lvarez, donde con textos del caudillo entablaron un di\u00e1logo sobre la realidad nacional de ese momento.<\/p>\n<p>En junio de 1971, en un trabajo especial sobre la figura de Mitre, compilado por Mar\u00eda S\u00e1enz Quesada para la revista \u201cTodo es Historia\u201d dirigida por F\u00e9lix Luna, -con quien polemizaron m\u00e1s de una vez-, Duhalde afirm\u00f3: \u201cBartolom\u00e9 Mitre es el nombre en el cual se concentra la pol\u00edtica brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata en su mayor intensidad colonial. Su significaci\u00f3n es la de expresar el uso instrumental de Buenos Aires contra toda la Naci\u00f3n, al servicio de una mentalidad y designios exclusivamente europeos. Desde un punto de vista nacionalista popular, la actuaci\u00f3n de Mitre para la constituci\u00f3n de la Argentina como Naci\u00f3n independiente es nefasta\u2026 Quiz\u00e1s hubiera sido importante o\u00edr a los propios interesados en este punto. Preguntarle por ejemplo al Chacho, a los (Ambrosio) Chumbita, a (Aurelio) Salazar, a Felipe V\u00e1rela o a esos miles de campesinos, de condenados de la tierra del noreste argentino que se levantaron en armas contra Mitre, en respuesta a la pol\u00edtica porte\u00f1ista que \u2018el c\u00edrculo de Mitre\u2019 llevaba a cabo contra el interior provinciano. La liquidaci\u00f3n del mercado interno era una necesidad b\u00e1sica para la pol\u00edtica porte\u00f1o- brit\u00e1nica. Asimismo la consolidaci\u00f3n de peque\u00f1os grupos que se van afirmando como oligarqu\u00edas lugare\u00f1as, que ser\u00e1n las correas de transmisi\u00f3n de la pol\u00edtica mitrista en el interior Jugar\u00e1n un papel en la represi\u00f3n y dominio liberal de las provincias. La negatividad del ciclo mitrista en el interior se siente todav\u00eda hoy, a m\u00e1s de cien a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed sintetizaba su pensamiento sobre Mitre como constructor de un modelo de estado-naci\u00f3n dependiente (luego perfeccionado por Roca), al que dot\u00f3 de una historia a su medida y que, para su consolidaci\u00f3n, precis\u00f3 de la represi\u00f3n brutal contra la resistencia del interior, encarnada en el gauchaje federal.<br \/>\nNo solo historiadores, Duhalde y Ortega Pe\u00f1a emprendieron otras tareas. En 1969 participaron del Cordobazo, y luego, asumieron la defensa de los presos pol\u00edticos, sin hacer distinci\u00f3n en la pertenencia a diferentes agrupaciones y m\u00e1s all\u00e1 de su adhesi\u00f3n al peronismo revolucionario. Pertenecieron a la Gremial de Abogados, una agrupaci\u00f3n que luchaba por el pleno respeto de los derechos humanos.<br \/>\nEsa ardua labor los llev\u00f3 a sufrir m\u00e1s de un atentado. Pero fue la masacre de Trelew, punto de partida del terrorismo de Estado, cuando el 22 de agosto de 1972 la Marina fusil\u00f3 a un grupo de prisioneros, casi todos sus defendidos, el hecho que los volc\u00f3 decididamente a la acci\u00f3n pol\u00edtica.<br \/>\nEl 17 de noviembre de 1972 acompa\u00f1aron la vuelta de Per\u00f3n a la Argentina, y Ortega Pe\u00f1a fue candidato a diputado nacional por el Frente Justicialista de Liberaci\u00f3n, que el 11 de marzo de 1973 consagr\u00f3 la f\u00f3rmula de C\u00e1mpora y Solano Lima.<\/p>\n<p>Desde la revista \u201cMilitancia Peronista para la Liberaci\u00f3n\u201d, expresi\u00f3n de las corrientes m\u00e1s cr\u00edticas de la izquierda peronista, denunciaron el abandono del programa del FREJULI y la influencia de L\u00f3pez Rega. La revista fue clausurada por el propio Per\u00f3n. Duhalde y Ortega Pe\u00f1a sacaron entonces la segunda \u00e9poca de \u201cDe Frente\u201d, revista que dirigiera en los \u201950 John William Cooke.<br \/>\nOrtega Pe\u00f1a asumi\u00f3 como diputado tras la renuncia de un grupo de legisladores de la Juventud Peronista. Con el auxilio permanente de Duhalde, puso su banca al servicio de las luchas populares. Pero la muerte de Per\u00f3n desat\u00f3 el infierno y el 31 de julio de 1974 Ortega Pe\u00f1a ca\u00eda abatido por las balas de la Triple A en la esquina de Carlos Pellegrini y Arenales. Duhalde debi\u00f3 pasar a la clandestinidad, mientras el pa\u00eds empeoraba progresivamente hasta el golpe del 24 de marzo de 1976.<br \/>\nVendr\u00edan luego los tiempos del exilio, primero en Cuba y de all\u00ed a Madrid, donde presidi\u00f3 la Comisi\u00f3n Argentina de Derechos Humanos (CADHU), foro de denuncia de los cr\u00edmenes de la dictadura c\u00edvico militar que lo hab\u00eda privado de sus derechos civiles y pol\u00edticos, en el Acta de Responsabilidad del 18 de junio de 1976.<br \/>\nEl alejamiento forzado, el desarraigo, la necesidad de empezar una nueva vida, las ca\u00eddas de tantos compa\u00f1eros, no lo desanimaron. Por el desprestigio del gobierno de Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez, el golpe genocida del 24 de marzo no recibi\u00f3 una condena internacional; la tarea de desnudar la magnitud de sus cr\u00edmenes y lograr que los \u00f3rganos de protecci\u00f3n del sistema universal y del sistema interamericano fijaran su atenci\u00f3n en nuestro pa\u00eds, fue emprendida desde la CADHU por Duhalde, mientras ayudada a quienes llegaban al exilio a reorganizar sus vidas y brindar los testimonios que hoy son prueba fundamental en los juicios por cr\u00edmenes de lesa humanidad.<br \/>\nEn 1983 Duhalde public\u00f3 la mejor descripci\u00f3n de la ideolog\u00eda y el funcionamiento de la \u00faltima dictadura: \u201cEl Estado Terrorista argentino\u201d, uno de sus libros m\u00e1s le\u00eddos y material de consulta indispensable para investigadores, juristas e historiadores.<\/p>\n<p>Vuelto al pa\u00eds, desde la Editorial Contrapunto public\u00f3 obras sobre la realidad contempor\u00e1nea y reedit\u00f3 parte de sus trabajos conjuntos con Ortega Pe\u00f1a y otros de car\u00e1cter hist\u00f3rico.<br \/>\nSu producci\u00f3n abarc\u00f3 el an\u00e1lisis de nuevos fen\u00f3menos como el surgimiento del Ej\u00e9rcito Zapatista, la recuperaci\u00f3n de experiencias pol\u00edticas de las d\u00e9cadas anteriores, la reflexi\u00f3n sobre la \u00e9tica y la violencia, o los estudios sobre el derecho a la informaci\u00f3n, adem\u00e1s de unir sus trabajos con Ortega Pe\u00f1a sobre Felipe Varela en un solo libro, al que agreg\u00f3 su propia reflexi\u00f3n.<br \/>\nLe qued\u00f3 tiempo para dirigir un peri\u00f3dico de nuevo cu\u00f1o y corta vida, para desempe\u00f1arse como juez del Tribunal Oral en lo Criminal N\u00ba 29 de la Capital Federal, donde dict\u00f3 sentencias memorables, y para ejercer la c\u00e1tedra de Derecho a la Informaci\u00f3n en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.<br \/>\nEn junio de 1997 Mar\u00eda S\u00e1enz Quesada, en una nota publicada en Clar\u00edn junto a Luis Alberto Romero, les imput\u00f3 \u2013con Ortega Pe\u00f1a-, haber adulterado datos. La respuesta de Duhalde fue tan sint\u00e9tica como certera: \u201custed escribe sobre los estancieros y su plater\u00eda. Nosotros lo hicimos sobre los peones y sus sufrimientos\u201d. No era un posicionamiento nuevo: ya hab\u00edan dicho, con Ortega Pe\u00f1a, que la verdadera historia comenz\u00f3 a conocerse con el revisionismo hist\u00f3rico, y sobre los historiadores liberales, escribieron que \u201c&#8230; la objetividad se resuelve en parcial actitud de consolidaci\u00f3n del orden establecido (por quienes detentan el poder). El historiador de uno u otro bando (el antagonismo \u2018montoneros-liberales\u2019 persiste con toda su vigencia), se lanza sobre el pasado utilizando la analog\u00eda como m\u00e9todo de proyecci\u00f3n de su propia circunstancia hist\u00f3rica\u201d.<br \/>\nPara Duhalde, tanto la historia \u201coficial\u201d de la Academia Nacional de la Historia, como otras solo aparentemente distintas (la \u201chistoria social\u201d de Halperin Donghi o los trabajos de Leonardo Paso), continuaban los modelos establecidos tras la derrota nacional en Caseros. Era la historia de los vencedores de Pav\u00f3n, el relato oficial que sigui\u00f3 a la aniquilaci\u00f3n de las montoneras del Chacho Pe\u00f1aloza, de Felipe Varela y de Ricardo L\u00f3pez Jord\u00e1n. Una historia de las clases dominantes, deudora de la obra de Bartolom\u00e9 Mitre, continuada en el siglo XX por Ricardo Levene.<br \/>\nPrimero junto a Ortega Pe\u00f1a, y luego en su producci\u00f3n individual, Duhalde no se limit\u00f3 a un racconto de sucesos del pasado desprovisto de an\u00e1lisis. Al contrario, esos sucesos eran las razones sobre las que se fundaba un presente al cual ambos en conjunto y luego Duhalde por s\u00ed, combatieron para transformarlo: en \u201cEl Asesinato de Dorrego\u201d eran los cr\u00edmenes del poder; \u201cBaring Brothers\u201d desnudaba un empr\u00e9stito mechado de corrupci\u00f3n y otras iniquidades, antecedente del endeudamiento externo al que tantas veces recurrieron otros gobiernos; \u201cFacundo y la montonera\u201d no se agotaba en la figura del caudillo y sus claroscuros: analizaba el car\u00e1cter nacional y popular de las resistencias del interior, reflejadas, m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, en las luchas de la resistencia peronista.<\/p>\n<p>En el ciclo de Felipe Varela la reivindicaci\u00f3n del caudillo y sus luchas, a la vez nacionales y americanas, se contrapone con la condena del mitrismo como expresi\u00f3n de las pol\u00edticas antinacionales y antipopulares que hab\u00edan cimentado la construcci\u00f3n del Estado-Naci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1860.<br \/>\nDuhalde retomar\u00eda su an\u00e1lisis del fundador de La Naci\u00f3n en su \u00faltimo trabajo publicado \u201cContra Mitre. Los intelectuales y el poder: de Caseros al 80\u201d (Ed. Punto Cr\u00edtico, Buenos Aires 2005). Una de las dedicatorias de ese libro recuperaba su entra\u00f1able relaci\u00f3n con Rodolfo Ortega Pe\u00f1a: \u201cin memoriam, porque este libro deber\u00edamos haberlo escrito juntos, tal como nos propon\u00edamos hacerlo cuando el terror del Estado cort\u00f3 su vida hace 30 a\u00f1os. Y porque todav\u00eda sigo aprendiendo de sus comentarios y observaciones sobre este per\u00edodo hist\u00f3rico, que resuenan en mis o\u00eddos al escribir este trabajo tan largamente postergado\u201d.<\/p>\n<p>All\u00ed defini\u00f3 su pensamiento sobre la tarea del historiador: \u201cNo se trata s\u00f3lo de la fascinante ceremonia de volver a recrear lo que ya no est\u00e1 para que una tragedia perdida pueda ser audible. Resignificar la historia es el paso inquietante e indispensable para contribuir a deshilachar el discurso encubridor y equ\u00edvoco del presente, heredero de los valores de un liberalismo mistificador. Tampoco es tarea f\u00e1cil, cuando las corrientes del revisionismo hist\u00f3rico \u2013que fueron muy severas en el juicio a la pol\u00edtica mitrista- han perdido todo espacio vigente en la historiograf\u00eda argentina, interesadamente descalificados sus historiadores junto a los proyectos nacionales que los impulsaron, desde un cientificismo neoliberal. Este libro pretende contribuir a la reinstalaci\u00f3n de una visi\u00f3n cr\u00edtica del mitrismo, buscando superar la estrechez ideol\u00f3gica e instrumental de aquel revisionismo tradicional, sin desde\u00f1ar por inv\u00e1lidos sus importantes aportes\u201d.<br \/>\nEl \u201cContra Mitre\u201d, mostraba no s\u00f3lo la fuerza del pensamiento de su autor sino la vigencia de sus an\u00e1lisis y su aplicaci\u00f3n a nuestro presente. Dice all\u00ed Duhalde: \u201cLas \u00faltimas d\u00e9cadas del presente argentino, nos han ense\u00f1ado que el terrorismo de Estado y la posterior democratizaci\u00f3n pol\u00edtica sin alterar el modelo econ\u00f3mico excluyente de vastos sectores de la sociedad, no son linealmente opuestos y que la etapa sobreviniente tiene como presupuesto de su posibilidad la existencia del primero, con su limpieza represiva colectiva y la obtenci\u00f3n de la docilidad necesaria para la aceptaci\u00f3n del discurso narrativo de la \u2018democratizaci\u00f3n y pacificaci\u00f3n\u2019 asentado en la persistencia de un orden social cada vez m\u00e1s injusto\u201d.<br \/>\nMitre-Sarmiento se revelan como los precursores del terrorismo de Estado, y a la vez, como la condici\u00f3n necesaria para el modelo de Estado de la generaci\u00f3n de 1880, con su sistema pol\u00edtico basado en el fraude y la corrupci\u00f3n y su proyecci\u00f3n econ\u00f3mica estructurada sobre nuevas formas de dependencia, ambos excluyentes de la participaci\u00f3n popular. Al igual que el Estado terrorista de 1976-1983 se proyect\u00f3 en el neoliberalismo desde fines de los \u201880 y hasta la crisis de 2001, con sus privatizaciones, su endeudamiento colosal y sus corolarios de marginaci\u00f3n y exclusi\u00f3n.<br \/>\nEl \u201cContra Mitre\u201d apareci\u00f3 cuando Duhalde, comisionado por N\u00e9stor Kirchner, aportaba generosamente sus esfuerzos en la Secretar\u00eda de Derechos Humanos que bajo su gesti\u00f3n se transform\u00f3 de ser una ventanilla de atenci\u00f3n de reclamos de las v\u00edctimas del terrorismo estatal en una usina generadora de pol\u00edticas p\u00fablicas de Estado basadas en la promoci\u00f3n y protecci\u00f3n de los derechos humanos y centradas en el respeto irrestricto a la dignidad humana.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n de la ESMA y su refundaci\u00f3n como Espacio para la Memoria y para la Promoci\u00f3n y Defensa de los Derechos Humanos, la creaci\u00f3n del Archivo Nacional de la Memoria y del Centro de Asistencia a las V\u00edctimas de Violaciones a los Derechos Humanos \u201cDr. Fernando Ulloa\u201d, la participaci\u00f3n de la Secretar\u00eda en los juicios por cr\u00edmenes de lesa humanidad, la revitalizaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de las pol\u00edticas reparatorias de las v\u00edctimas, la puesta en pr\u00e1ctica de iniciativas destinadas a los sectores sociales en situaci\u00f3n de vulnerabilidad (ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, cuestiones de g\u00e9nero, igualdad e identidad sexual, adultos mayores, pueblos originarios, afrodescendientes, entre otros), ocuparon un espacio central que no excluy\u00f3 la reflexi\u00f3n te\u00f3rica desde la que propuso pensar a los derechos humanos como el n\u00facleo central e imprescindible de una teor\u00eda del Estado, basada en la asunci\u00f3n por parte de \u00e9ste de sus responsabilidades \u00e9ticas.<br \/>\nAl mismo tiempo, Duhalde dirigi\u00f3 para Colihue la edici\u00f3n de las obras completas de John William Cooke, acord\u00f3 con la misma empresa la reedici\u00f3n de sus trabajos conjuntos con Ortega Pe\u00f1a y escribi\u00f3 m\u00faltiples art\u00edculos sobre temas diversos, signados por su incansable trabajo al frente de la Secretar\u00eda de Derechos Humanos.<br \/>\nUna de sus \u00faltimas tareas, encomendada por la Presidenta Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, fue la querella por la apropiaci\u00f3n ilegal de Papel Prensa. En la denuncia contra las autoridades de los diarios Clar\u00edn, La Naci\u00f3n y La Raz\u00f3n, uni\u00f3 su trabajo para el fin de la impunidad, con su convicci\u00f3n por la consolidaci\u00f3n del derecho a la comunicaci\u00f3n.<br \/>\nVio con gran satisfacci\u00f3n la reivindicaci\u00f3n de la gesta de la Vuelta de Obligado, con el retrato de Juan Manuel de Rosas presidiendo el monumento, y la creaci\u00f3n del Instituto Nacional de Revisionismo Hist\u00f3rico Argentino e Iberoamericano \u201cManuel Dorrego\u201d, del que lleg\u00f3 a formar parte, hoy disuelto por el retorno del neoliberalismo.<br \/>\nEn abril de 2012, cuando la muerte le sorprendi\u00f3, ten\u00eda varios proyectos pendientes: \u201cPepe\u201d, una biograf\u00eda de San Mart\u00edn; una obra sobre el Batall\u00f3n 601 de Inteligencia del Ej\u00e9rcito y su rol durante el Estado Terrorista; otra sobre los negros en la Argentina.<\/p>\n<p>Quedan seguramente muchos aspectos por tratar de la obra y la vida de Eduardo Luis Duhalde. Esta breve semblanza pretende solo dejar un peque\u00f1o testimonio de su compromiso vital por hacer de este pa\u00eds al que tanto am\u00f3, esa patria justa, libre y soberana por la que luch\u00f3 incansablemente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Luis Duhalde se destac\u00f3 en m\u00faltiples dimensiones a lo largo de sus 72 fruct\u00edferos a\u00f1os de vida. Abogado, periodista, magistrado, funcionario p\u00fablico, su pensamiento y acci\u00f3n se orientaron a la lucha por la dignidad humana. 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