{"id":4248,"date":"2020-10-01T10:37:01","date_gmt":"2020-10-01T13:37:01","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4248"},"modified":"2020-10-09T10:34:13","modified_gmt":"2020-10-09T13:34:13","slug":"potenciar-lo-colectivo-y-solidario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/potenciar-lo-colectivo-y-solidario\/","title":{"rendered":"Potenciar lo colectivo y solidario"},"content":{"rendered":"\n<p>La econom\u00eda social y la econom\u00eda popular siguen siendo objeto\nde debate entre los soci\u00f3logos, los economistas y dem\u00e1s te\u00f3ricos del desarrollo,\nposiblemente por el profundo pragmatismo de sus pr\u00e1cticas organizativas, quiz\u00e1s\ntambi\u00e9n por la complejidad que subyace al entramado de conceptos vinculados. De\ntodos modos, la mayor\u00eda de los autores del campo te\u00f3rico coincide en destacar\nuna relaci\u00f3n causal entre el fin del Estado de Bienestar y del paradigma\nfordista\u2013keynesiano en los 70s y la aparici\u00f3n de iniciativas productivas en\ntorno a la autogesti\u00f3n como consecuencia de las sucesivas crisis econ\u00f3micas. En\nefecto, a fines del siglo veinte una cantidad considerable de trabajadores,\ndesprotegidos y a merced de la l\u00f3gica excluyente del mercado, se organizaron\npara conformar opciones alternativas, mercantiles o de autoconsumo, con el\nobjetivo de garantizar su propia subsistencia. Estos procesos han nutrido al\nsector cooperativo tradicional en aquellos casos donde prevaleci\u00f3 la\nsolidaridad y una determinada formalidad y organizaci\u00f3n del trabajo. Tambi\u00e9n\ncreci\u00f3 la econom\u00eda popular, solidaria y no solidaria, colectiva o individual,\nque en grado distinto de precariedad y vulnerabilidad constituye el medio de\nsustento de vastos sectores sociales, que en nuestro pa\u00eds se estiman en seis\nmillones de trabajadores.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque te\u00f3rico latinoamericano utiliza conceptos como \u201ceconom\u00eda social y solidaria\u201d, \u201ceconom\u00eda popular\u00bb o \u201ceconom\u00eda\ndel trabajo\u201d. Lo hace desde un sentido propositivo y cr\u00edtico del sistema econ\u00f3mico vigente, mediante\nun abordaje interdisciplinario y humanista. Esta perspectiva se relaciona con\nla econom\u00eda sustantiva y las pr\u00e1cticas solidarias hist\u00f3ricas y ancestrales\nvinculadas a la reproducci\u00f3n y el cuidado de la naturaleza, la valoraci\u00f3n de\nlos derechos humanos y la igualdad; en definitiva con la construcci\u00f3n de la\nmejor sociedad posible, como lo han entendido los pa\u00edses hermanos de Bolivia en\n2009 y Ecuador en 2011, incorporando esta concepci\u00f3n en sus reformas\nconstitucionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, los aportes te\u00f3ricos a nivel mundial oscilan\nen general entre dos posiciones. La anglosajona, que ve en la econom\u00eda social\nuna rueda de auxilio del capitalismo, sobre todo en contextos de crisis; y la\nlatina, que plantea una variante superadora y solidaria que en algunos\ndiscursos se ha denominado \u201cotra econom\u00eda\u201d. Es por ello que en nuestro pa\u00eds y\nen t\u00e9rminos generales, se sostiene que las ideas de la econom\u00eda social y\nsolidaria representan concepciones cr\u00edticas del orden econ\u00f3mico imperante y, al\nmismo tiempo, constituyen una soluci\u00f3n dentro del propio sistema. Este enfoque\namplio ve en la econom\u00eda social una pr\u00e1ctica transformadora, advirtiendo que actualmente\nla sociedad no demanda cambios radicales, sino que responsabiliza al Estado por\nsu incapacidad a la hora de reducir la exclusi\u00f3n capitalista. Esto \u00faltimo,\nclaro est\u00e1, proyecta un sinn\u00famero de apreciaciones y escalas de an\u00e1lisis. <\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, algunos te\u00f3ricos suelen presentar a la\neconom\u00eda popular como un subsector de la econom\u00eda general, junto al sector\nprivado empresario y el sector p\u00fablico. Se habla de tres subsistemas: el\nsubsistema empresario privado, que persigue la acumulaci\u00f3n de capital; el\nestatal, que busca la reproducci\u00f3n del poder pol\u00edtico; y el subsistema de la\neconom\u00eda popular, cuya misi\u00f3n es resolver las necesidades humanas. Dentro de\neste \u00faltimo grupo, las organizaciones que conforman la econom\u00eda social\norganizada tienen como eje central al trabajador, los medios de producci\u00f3n se\ntransforman en colectivos, existe una democratizaci\u00f3n en la toma de decisiones\nbajo la l\u00f3gica de \u201cuna persona un voto\u201d y prevalece la\nsolidaridad entre sus miembros. En el mismo espacio y diferenciada, se localiza\nla econom\u00eda popular en su versi\u00f3n vulnerable, conformada por los trabajadores\nque realizan sus actividades de autoconsumo o mercantiles informalmente, sin\nsalario ni patr\u00f3n y que adem\u00e1s lo realizan en condiciones precarias, muchas veces\nartesanales o con escaso uso de tecnolog\u00eda, escaso financiamiento y\ndificultades para acceder a procesos de capacitaci\u00f3n. Su origen se encuentra\nfuertemente vinculado a la crisis del capitalismo tradicional y al retiro del\nEstado. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La solidaridad como principio b\u00e1sico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lego-1044891_1920-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4252\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lego-1044891_1920-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lego-1044891_1920-300x169.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lego-1044891_1920-768x432.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/lego-1044891_1920.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n de econom\u00eda\nsocial en su acepci\u00f3n solidaria nos conduce a un an\u00e1lisis cr\u00edtico de la ciencia\necon\u00f3mica. Vemos que la solidaridad no se encuentra en la teor\u00eda econ\u00f3mica tradicional; por\nel contrario, existe una confianza desmedida en los mecanismos de asignaci\u00f3n\ndel mercado y en el comportamiento racional de los individuos, bajo los\npreceptos de libertad, eficiencia e igualdad jur\u00eddica. A lo sumo en\ndeterminados temas se esboza la importancia de la cooperaci\u00f3n; pero la\nsolidaridad, que es propia de la condici\u00f3n humana, es permanentemente olvidada\npor la l\u00f3gica econ\u00f3mica imperante. <\/p>\n\n\n\n<p>Otros condicionantes esenciales tales como la subjetividad y\nlas relaciones sociales tambi\u00e9n son menospreciados. En efecto, los contenidos\nestudiados en las carreras de econom\u00eda que responden a modelos de equilibrio de\nlos mercados, eficiencia y libertad individual, en general se orientan a\ncomprender las conductas de los agentes econ\u00f3micos en base a una racionalidad\ncasi absoluta. De este modo, en la visi\u00f3n ortodoxa y en la pura eficiencia\nneocl\u00e1sica, cualquier tipo de conducta basada en valores humanos, \u00e9ticos,\nmorales y solidarios se desvanece a favor del agente econ\u00f3mico maximizador. <\/p>\n\n\n\n<p>Los actores de la econom\u00eda social y de la econom\u00eda popular no\npromueven en general una visi\u00f3n antisistema, sino una mirada cr\u00edtica que\npropone incorporar a la solidaridad como un valor determinante para mejorar y\nhumanizar los mecanismos del mercado y para acrecentar la calidad de vida de\nlas personas. Por eso se habla de encastrar la solidaridad en los procesos\necon\u00f3micos y de desarrollar una econom\u00eda centrada en el trabajo y las\nnecesidades comunes. La asociatividad y la cooperaci\u00f3n son pilares de la\neconom\u00eda social y se deben introducir adecuadamente en la teor\u00eda y en la pr\u00e1ctica\necon\u00f3mica. Tampoco esta nueva econom\u00eda se propone como una instancia posterior\npara paliar las inequidades del capitalismo una vez que el da\u00f1o est\u00e1 hecho,\nsino como un mecanismo que debe actuar en conjunto con la econom\u00eda tradicional\nen la producci\u00f3n, el consumo y el empleo. Dicho de otro modo, m\u00e1s solidaridad\nen todas partes y que transforme la econom\u00eda en un nuevo modo de hacer y en una\nnueva racionalidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, los autores latinoamericanos ya mencionados\nproponen varios caminos. Estos se relacionan con revalorizar diferentes\naspectos de la vida e historia de la humanidad y de su propia condici\u00f3n, entre\nlos que podemos destacar la solidaridad propia del mundo del trabajo, la de los\npueblos originarios, la de las nuevas formas de desarrollo econ\u00f3mico, la del\ncuidado del medio ambiente y protecci\u00f3n de las minor\u00edas sociales, como as\u00ed\ntambi\u00e9n la tradici\u00f3n de defensa y ampliaci\u00f3n de los derechos de los\ntrabajadores. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta perspectiva no ignora que el sistema econ\u00f3mico se mueve\nen una l\u00f3gica perversa, donde el costo del trabajo es la fuente que garantiza\nla capacidad del mismo de reproducirse y protegerse. En efecto, la econom\u00eda\npopular convive con los propios mecanismos excluyentes del sistema, pues los\ntrabajadores son quienes, desempleados por la l\u00f3gica capitalista (y sin\nquererlo), disciplinan a los trabajadores formales, que no tienen m\u00e1s remedio\nque aceptar rebajas salariales, flexibilizaciones y condiciones desventajosas\npara proteger su fuente de trabajo, f\u00e1cilmente reemplazables por aquellos desocupados\ndel \u201cej\u00e9rcito laboral de reserva\u201d. As\u00ed, el costo del trabajo es el precio\nestrat\u00e9gico de la empresa capitalista y se impone como la variable de ajuste\nque determina los acontecimientos. <\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, mientras el paradigma fordista-keynesiano y\nel Estado de Bienestar de los \u201c30\na\u00f1os gloriosos\u201d (\u00faltima \u00e9poca\nde pleno empleo) crearon las condiciones para la organizaci\u00f3n de los sindicatos\ny por lo tanto los trabajadores ganaban en protecci\u00f3n colectiva de sus empleos\ny niveles de ingreso, la d\u00e9cada de los 70s y 90s y sus procesos\nneo-institucionalistas de ajuste dejaron enormes masas de trabajadores que\ncomenzaron a retornar hacia la producci\u00f3n simple de mercanc\u00edas, tal como\nocurr\u00eda en tiempos remotos pre-capitalistas, y tambi\u00e9n hacia formas autogestivas\ncolectivas, tales como las empresas recuperadas y las cooperativas de trabajo.\nEs as\u00ed que los marginados del sistema se vuelcan a las organizaciones que\nconforman la econom\u00eda social avanzada o permanecen en la econom\u00eda popular en su\nversi\u00f3n m\u00e1s limitada, informal y vulnerable, evidenciando la -a veces lograda,\na veces aspirada- necesidad de crear solidaridad colectiva para protegerse.<\/p>\n\n\n\n<p>En un contexto as\u00ed\ncaracterizado, las formas avanzadas de econom\u00eda popular, es decir la econom\u00eda\nsocial tradicional (cooperativas, mutuales y asociaciones) y la llamada \u201cnueva\neconom\u00eda social\u201d (ferias, clubes de trueque, redes de comercio justo, moneda\nsocial, etc.), se convierten en una s\u00edntesis superadora de la posesi\u00f3n y\nutilizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n propia de la antigua fabricaci\u00f3n simple\nde mercanc\u00edas, por su car\u00e1cter colectivo, y tambi\u00e9n son experiencias\nsuperadoras de la m\u00e1s reciente apropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n\ncapitalista, por su car\u00e1cter solidario. De all\u00ed su fortaleza y capacidad\ntransformadora, que en tiempos de pandemia es imperioso aprovechar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las tensiones siempre presentes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4251\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920-300x200.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920-768x512.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920-360x240.jpg 360w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920-600x400.jpg 600w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/play-figures-4541727_1920.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hemos dicho que ante la creciente exclusi\u00f3n que genera el\nsistema, predominan en los sectores subalternos las estrategias de\nsupervivencia de quienes se han tenido que crear su propio trabajo sin salario\nni patr\u00f3n. Y de all\u00ed la conformaci\u00f3n de un tipo de econom\u00eda fr\u00e1gil, que se hace\nrec\u00edproca del capitalismo salvaje, pues \u201cle hace el juego\u201d al asimilar su\nfuncionamiento a formas de auto-explotaci\u00f3n del individuo trabajador. El\ninterrogante principal queda latente: \u00bfSe pasar\u00e1 en alg\u00fan momento de las formas\nde resistencia rec\u00edprocas del capitalismo a la b\u00fasqueda de alternativas\nsuperadoras? <\/p>\n\n\n\n<p>La peque\u00f1a producci\u00f3n para el autoconsumo o mercantil independiente\nes la actividad central de la econom\u00eda popular. Y convive, adem\u00e1s, con las\nformas empresariales que, a partir de la no registraci\u00f3n de sus trabajadores y\nactividades para evadir impuestos o cargas sociales, proliferan en las econom\u00edas perif\u00e9ricas, deudoras del\nneoliberalismo excluyente. Estos mecanismos nutren en el peor sentido a la\neconom\u00eda popular y se asimilan a otras formas de subsistencia propias de los\ncontextos pobres y su gente, cuyo \u00fanico esfuerzo va en el sentido de ganarse la\nvida en un mundo del trabajo injusto y desigual. As\u00ed, las grandes empresas y\nhasta el mismo Estado por acci\u00f3n u omisi\u00f3n en ocasiones son responsables\ndirectos o c\u00f3mplices de tal proceso excluyente.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda popular fragmentada, individualista e informal es\nuna salida desorganizada, ca\u00f3tica, donde se multiplican las actividades\nindividuales y mercantiles de subsistencia desarticuladas de su base social. Es\nuna caracter\u00edstica del sistema excluyente del capitalismo y su entorno jur\u00eddico; remite a formas de evasi\u00f3n y\nexplotaci\u00f3n ante las cuales se deben edificar pol\u00edticas p\u00fablicas consistentes. Para ser m\u00e1s\nclaros, ayudarlos a que se organicen y se formalicen y a que conquisten\nderechos laborales.<\/p>\n\n\n\n<p>En el marco de esta complejidad de conceptos y experiencias\nreales tambi\u00e9n emergen perspectivas donde se aborda la identificaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de los\nparticipantes, como sucede en algunos movimientos sociales. Sin embargo, es\npreciso comprender que la idea de econom\u00eda popular sugiere algo cotidiano, al\ntiempo que las formas de relacionamiento entre las personas tienen una l\u00f3gica\ncomunitaria, territorializada, profundamente social, donde las relaciones de\nparentesco y afinidad cobran valor, lo que algunos llaman \u201clazos fuertes\u201d. En\nefecto, en el contexto de la flexibilizaci\u00f3n posfordista de las grandes\nempresas, que descentralizan la producci\u00f3n para bajar costos, la informalidad\ncrece. Este suceso ha dado lugar a una revalorizaci\u00f3n p\u00fablica del trabajo\nartesanal, dom\u00e9stico y familiar que hoy constituye la base de la econom\u00eda\npopular, pero que al mismo tiempo depende en gran medida de alguna forma de\nreconocimiento que pueda brindarle el Estado, como se ha logrado con el salario\nsocial complementario o el monotributo social en nuestro pa\u00eds. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin lugar a dudas, conocer las l\u00f3gicas de funcionamiento de\nla informalidad puede conducir a establecer puentes entre esta \u00faltima y la\neconom\u00eda popular \u201corganizada\u201d de\nlos trabajadores, en su modalidad cooperativa tradicional, o en lo que se\nconoce como \u201cla nueva econom\u00eda social\u201d\n(redes de comercio organizado y solidario), en pos de resistir el embate de las\nformas de exclusi\u00f3n propias del sistema. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>A modo de cierre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de algunas visiones te\u00f3ricas sobre la econom\u00eda\nsocial y la econom\u00eda popular, en lo que refiere a la b\u00fasqueda de conceptos\nunificadores, nos sugiere que no parece imprescindible llegar a acuerdos\nte\u00f3ricos en exceso sint\u00e9ticos,\ntampoco forzar ideas generales muy abarcativas; sino que resulta m\u00e1s importante\ncomprender las l\u00f3gicas de funcionamiento din\u00e1mico de este sector, comprendiendo\nsus m\u00faltiples particularidades, analizando hacia d\u00f3nde se dirige y qu\u00e9 papel\nadoptar\u00e1 ante futuras reconfiguraciones del sistema econ\u00f3mico. <\/p>\n\n\n\n<p>El contexto actual en el que interact\u00faan el sector de la\neconom\u00eda popular, el Estado y las pol\u00edticas p\u00fablicas\nes el de las relaciones propias del capitalismo <em>de<\/em> mercado, no <em>con<\/em>\nmercado, donde vastos sectores de la poblaci\u00f3n van\nquedando marginados de la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d y la \u201capertura al\nmundo\u201d, a la vez que se ven afectados los mecanismos de integraci\u00f3n social\nlogrados durante el Estado de Bienestar. As\u00ed, estos sectores subalternos buscan\nalternativas de trabajo asociado para subsistir y dotarse de un imprescindible\nbienestar econ\u00f3mico. Esta realidad pone en debate la idea de participaci\u00f3n\n(ciudadana, social, partidaria, colectiva) y de conflicto, en tanto estos\nmovimientos y organizaciones interpelan al poder en busca de respuestas, las\nque a trav\u00e9s de las pol\u00edticas p\u00fablicas\nplanificadas armonicen la conflictiva relaci\u00f3n con el sistema privado de la\neconom\u00eda tradicional y con el propio Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace falta presencia del\nEstado para que a trav\u00e9s de las pol\u00edticas p\u00fablicas\nparticipativas se contribuya al desarrollo territorial, pero a \u201cotro\ndesarrollo\u201d, puesto que es inviable para el medio ambiente y la armon\u00eda social\nel camino de desarrollo tradicional que han seguido los pa\u00edses centrales. Se\ntrata de una propuesta que depende en gran forma de los valores solidarios y\npor lo tanto de una fuerte participaci\u00f3n de los actores de la econom\u00eda popular\norganizada. Se propone partir de lo nuestro y potenciar lo nuestro. Ni \u201cefecto\nderrame\u201d, ni mero asistencialismo que vuelve eterna a la pobreza, sino gesti\u00f3n\nparticipativa, solidaridad y cooperaci\u00f3n, que son instrumentos para potenciar\nel bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>En la periferia, las caracter\u00edsticas y formas predominantes\ndel mercado, deudoras del programa neoliberal, plantean una enorme\ncontradicci\u00f3n cuando ponen a competir en las formas de aprovisionamiento,\nproducci\u00f3n y comercializaci\u00f3n a los trabajadores de la econom\u00eda popular con el\nnegocio privado tradicional. Y cuando el Estado, m\u00e1s all\u00e1 de planes y programas\nsociales, carece de una capacidad de respuesta a demandas hist\u00f3ricas desde una\nacci\u00f3n integral, que lo alejen de densos y complejos entramados burocr\u00e1ticos\nque no se condicen con las necesidades y capacidades de los actores de la\neconom\u00eda popular. <\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de una econom\u00eda en crisis, que buscar\u00e1 una r\u00e1pida recuperaci\u00f3n luego de la pandemia,\nel Estado deber\u00e1 acompa\u00f1ar a los trabajadores populares, procurando condiciones\npara una inserci\u00f3n favorable en la actividad econ\u00f3mica, ya sea en la econom\u00eda\nsocial organizada o en la tradicional.&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La econom\u00eda social y la econom\u00eda popular siguen siendo objeto de debate entre los soci\u00f3logos, los economistas y dem\u00e1s te\u00f3ricos del desarrollo, posiblemente por el profundo pragmatismo de sus pr\u00e1cticas organizativas, quiz\u00e1s tambi\u00e9n por la complejidad que subyace al entramado de conceptos vinculados. 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