{"id":4264,"date":"2020-10-07T15:15:47","date_gmt":"2020-10-07T18:15:47","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4264"},"modified":"2020-10-14T10:44:56","modified_gmt":"2020-10-14T13:44:56","slug":"la-lucha-y-la-alegria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-lucha-y-la-alegria\/","title":{"rendered":"La Lucha y la Alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando Jauretche dijo \u201cnada grande se puede hacer con la\ntristeza\u201d parece que hubiera estado pensando en Ricardo Capelli. Con su bagaje\nde recuerdos y experiencias fort\u00edsimas, Ricardo tiene la alegr\u00eda del militante\npopular que nunca se dej\u00f3 ni se dejar\u00e1 vencer. \u201cSi yo me salv\u00e9 de la Triple A y\nde la dictadura, si me muero de una gripe, \u00a1qu\u00e9 papel\u00f3n!\u201d, se r\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Capelli fue \u201cel amigo var\u00f3n\u201d del padre Carlos\nMugica. En la charla que mantuvimos con \u00e9l en casa del artista Rub\u00e9n Borr\u00e9, nos\nhabl\u00f3 del pasado y del presente, sin mezquinar ni las bromas ni la emoci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo conociste a Mugica?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un cumplea\u00f1os de la hermana al que fui de colado con un\namigo. Para entonces los Mugica viv\u00edan en la calle Arroyo, al lado de Mau-Mau.\nNuestros lapsos no fueron permanentes. Cada uno estaba en sus cosas. En ese\nmomento hab\u00eda muchas incongruencias: los dos \u00e9ramos antiperonistas, incluso\nfuimos a la Plaza de Mayo el d\u00eda que lo derrocaron a Per\u00f3n con el pa\u00f1uelito,\ngritando \u201clibertad, libertad\u201d. Eso nos dur\u00f3 muy poco. Seguimos trabajando en\nlos conventillos, y no mucho despu\u00e9s cambiamos la forma de pensar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCarlos ya estaba en el seminario?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya estaba entrando. \u201cMe llam\u00f3 Dios\u201d, dijo. \u201cDecile que no\nest\u00e1s\u201d, le dije yo. Recuerdo que una vez el padre de \u00e9l lleg\u00f3 de laburar a las\nocho menos diez, como todos los d\u00edas, porque ah\u00ed a las ocho en punto todos\nestaban sentados a la mesa. Carlos lo estaba esperando en la puerta y le dijo \u201cPap\u00e1\ntengo que hablar con vos ahora, es urgente. He decidido que voy a ser sacerdote\u201d.\nY el padre le contest\u00f3 \u201cNo estamos para jodas\u201d. Los Mugica eran una familia\npatricia, muy acomodada; el padre era presidente del Partido Conservador, fue\nmiembro de la Junta Consultiva tras el derrocamiento de Per\u00f3n, y despu\u00e9s\ncanciller de Frondizi. Toda familia patricia sue\u00f1a con tener un hijo cura y un\nhijo militar, en lo posible de la Marina. Ellos tuvieron la suerte de tener un\nhijo cura, lo malo es que les sali\u00f3 fallado (risas).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfSe ve\u00edan mientras Carlos estaba en el\nseminario?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si, \u00edbamos a jugar al f\u00fatbol. A veces ven\u00edan los jugadores\nde Racing: Maschio, Pizzutti, y ah\u00ed nos junt\u00e1bamos. Lo que pasa es que era una\nbestia, Carlos: por eso, justamente, le dec\u00edan \u201cla Bestia\u201d. Era una bestia para\ntodo: para rezar, para comer, para caminar, para jugar al f\u00fatbol. No sab\u00eda\nperder a nada. De pronto empezaba un partido a las tres de la tarde y a las\nseis, si iba empatando o ganando, dec\u00eda \u201cBueno, se acab\u00f3\u201d. Pero si empezaban a\nlas cuatro de la tarde y eran las ocho e iba perdiendo dec\u00eda \u201cche, todav\u00eda no\nes la hora pero es de noche, ma\u00f1ana la seguimos\u201d. Esa era la personalidad que\nmostr\u00f3 un poco en su acercamiento espiritual al Cristianismo. Siempre dec\u00eda que\nCristo fue el primer revolucionario de la historia de la Humanidad. Es real, \u00bfno?\nYo no soy un tipo de fe, pero Cristo es un tipo que me marca. Enfrent\u00f3 a los\npoderosos y por eso lo traicionaron, lo torturaron, lo crucificaron y\ndesaparecieron. As\u00ed de simple.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo llegaron Mugica y vos al\nperonismo?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros \u00edbamos a los conventillos a trabajar con la gente,\nen la zona de la iglesia Santa Rosa de Lima, por Belgrano y Pasco. Y ve\u00edamos\nque la gente estaba muy jodida con la ca\u00edda de Per\u00f3n. Entonces nos planteamos:\no est\u00e1n equivocados ellos o estamos equivocados nosotros. Est\u00e1bamos equivocados\nnosotros, sin duda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue la carrera eclesi\u00e1stica de \u00e9l,\nhasta llegar a la villa?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estuvo en el seminario de Devoto y despu\u00e9s lo hicieron cura\nen la Catedral. \u00c9l y Alejandro Mayol no quisieron saber nada con la tonsura, y\nlograron zafar. Despu\u00e9s Carlos fue a la Iglesia del Socorro y fue secretario de\nmonse\u00f1or Caggiano. Estaba con la alfombra roja, porque el viejo, con las\nconexiones que ten\u00eda, lo llev\u00f3 a todas las cosas que quer\u00eda la familia. Carlos\nera muy pint\u00f3n. Vos ibas al Socorro y en el lugar donde \u00e9l confesaba hab\u00eda una\ncola de minas buen\u00edsimas. Una vez fuimos con Alejandro, uno de los hermanos, y\nle dijimos \u201cCarlos, te queremos alquilar esto, \u00bfcu\u00e1nto vale?\u201d. Pero no, no hubo\ntrato\u2026 A la villa fue primero destinado a una iglesia que era del colegio\nMallinckrodt, una instituci\u00f3n bastante oligarca que ah\u00ed se iba a dar su ba\u00f1o de\npobre. Despu\u00e9s se fue a Europa a estudiar semiolog\u00eda y estuvo un mes. Enganch\u00f3 justo\nel Mayo Franc\u00e9s y despu\u00e9s estuvo con Per\u00f3n en Puerta de Hierro. Cuando volvi\u00f3 al\npa\u00eds le hab\u00eda copado la capilla un tal Trivi\u00f1o, un cura que era un facho de\naquellos, y ah\u00ed es cuando el hermano de Carlos, Alejandro, que era el rico de\nlos Mugica, empez\u00f3 a colaborar y en el barrio Comunicaciones de la Villa 31 se\nhizo la capilla Cristo Obrero, adonde fue Carlos de p\u00e1rroco. Ah\u00ed empez\u00f3 su acci\u00f3n\nm\u00e1s directa con los pobres. Sal\u00edamos de la villa, cruz\u00e1bamos por el ferrocarril\npor una senda que hab\u00eda hasta Libertador, y ah\u00ed \u00e9l sub\u00eda hasta Gelly y Obes,\ndonde viv\u00eda en un departamentito en la terraza del edificio que hab\u00eda\nconstruido el hermano. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El carisma de Mugica<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCarlos era un tipo muy carism\u00e1tico. Yo le dec\u00eda \u2018Vos,\ncuando abr\u00eds una heladera, ves la luz y te pones a hablar\u2019\u201d bromea Ricardo. \u201cNo\ns\u00e9 si era el m\u00e1s inteligente de los curas del Tercer Mundo, pero s\u00ed el mas\ncarism\u00e1tico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa gente lo reconoc\u00eda?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No se pod\u00eda ir a ning\u00fan lado con \u00e9l, porque era como un\nactor famoso: ven\u00edan todos, lo tocaban, lo abrazaban, \u00a1le ped\u00edan aut\u00f3grafos! \u00cdbamos\na comer pizza a un lugar cualquiera y cuando ped\u00eda la cuenta le dec\u00edan \u201cNo\nPadre, c\u00f3mo le voy a cobrar\u201d. Nosotros nos reun\u00edamos en la esquina de Pueyrred\u00f3n\ny Las Heras, en <em>El Blas\u00f3n<\/em>, con Dalmiro S\u00e1enz\nque era \u201cel boy S\u00e1enz\u201d y ven\u00eda todo empilchado de cuero con la moto. Morf\u00e1bamos\nun pan con mortadela porque no hab\u00eda para m\u00e1s. Dalmiro se las rebusc\u00f3 un poco\ncuando escribi\u00f3 dos o tres libros pero hasta ah\u00ed\u2026 Lo que pasa es que Dalmiro\nera S\u00e1enz Valiente. Carlos tambi\u00e9n ten\u00eda lo suyo, era Carlos Francisco Sergio\nMugica Echag\u00fce Elizalde, apellido bien paquete y bien vasco. As\u00ed era \u00e9l, cabeza\ndura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfVos para entonces trabajabas en la\nBolsa?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, me iba a mi oficina, me sacaba el traje, me pon\u00eda los\njeans y las zapatillas y me iba a la villa con Carlos. Al otro d\u00eda volv\u00eda a mi\noficina, me pon\u00eda la pilcha que me hab\u00eda sacado y me iba a laburar. Hac\u00eda eso todos\nlos d\u00edas. Te voy a contar dos historias muy \u00edntimas. Una vez fuimos a un\ninstituto de cultura religiosa en la calle Rodr\u00edguez Pe\u00f1a porque ten\u00edamos un\nquilombo en la villa que no pod\u00edamos solucionar. Ah\u00ed estaba monse\u00f1or Aramburu.\nEra un mediod\u00eda. Carlos le dijo al secretario \u201cVenimos a ver a monse\u00f1or porque\ntenemos un problema en la villa, a ver si nos puede dar una mano\u201d. El\nsecretario entr\u00f3 y sali\u00f3 a los dos minutos y nos dijo \u201cDice monse\u00f1or Aramburu\nque ahora est\u00e1 ocupado almorzando con los ejecutivos cat\u00f3licos\u201d. La otra\nhistoria fue en los primeros d\u00edas de mayo del 74, cuando Carlos ya estaba\nhiperamenazado. Fuimos a ver al Nuncio a la calle Suipacha. Carlos le explic\u00f3 los\nque pasaba, y despu\u00e9s de caminar un rato con \u00e9l por el jard\u00edn, cuando llegamos\na la puerta el Nuncio le dice \u201cHijo, quedate tranquilo que vamos a ayudarte;\nvamos a rezar por vos\u201d. Era P\u00edo Laghi, que jugaba al tenis con Massera. No s\u00e9 si\nya ejerc\u00eda, supuestamente se hizo cargo de la Nunciatura en junio de ese a\u00f1o,\npero el que nos atendi\u00f3 fue \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfUstedes sab\u00edan de d\u00f3nde ven\u00edan las\namenazas?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ven\u00edan sin ninguna duda de la derecha de Bienestar Social.\nNosotros hab\u00edamos estado trabajando en el Ministerio. Carlos era asesor y yo\niba con \u00e9l y con otra compa\u00f1era del barrio a atender a la gente. Ah\u00ed conoc\u00ed a\nAlmir\u00f3n, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 estaban haciendo ustedes en la\nIglesia de San Francisco Solano, donde lo mataron a Mugica?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Carlos daba misa ah\u00ed todos los s\u00e1bados a la tarde. El p\u00e1rroco\nera Vernazza, el consejero de \u00e9l. Fui a buscarlo con Mar\u00eda del Carmen Artero\nporque nos \u00edbamos a un asado. Yo siempre abr\u00eda la puerta para ver por d\u00f3nde\nandaba la misa porque por ah\u00ed era medio tarde y si el asado se pasa no sirve,\nas\u00ed que yo le hac\u00eda se\u00f1as. Pero ese d\u00eda ven\u00edamos bien. Vi que atr\u00e1s hab\u00eda dos tipos\nsentados. Uno me mir\u00f3 y se volvi\u00f3. Ese era Almir\u00f3n. Para entonces, nosotros nos\nsent\u00edamos medio superh\u00e9roes. Hay muchas mujeres que dicen que \u00e9l les dec\u00eda que\nestaba preocupado y dem\u00e1s, pero yo era el amigo var\u00f3n, entonces se hac\u00eda el\nmachito conmigo. \u201c\u00bfC\u00f3mo me van a matar a m\u00ed?\u201d me dec\u00eda. \u201cSoy cura, me conoce\ntodo el mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el atentado?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A \u00e9l lo mata Almir\u00f3n que llevaba una ametralladora debajo\nde la manga de un impermeable, porque garuaba. En la iglesia primero hablamos\nunas cositas y yo fui saliendo. Y cuando \u00e9l sale lo llama alguien. \u201c\u00a1Padre!\u201d le\ndicen. Ese \u201cPadre\u201d era la voz de Almir\u00f3n. Yo iba caminando a buscar el Fiat 600\nque ten\u00eda para irnos para el barrio de Comunicaciones, cuando sent\u00ed una puteada\nde Carlos y una balacera terrible, un caos, gente que corr\u00eda. Te imagin\u00e1s que\ntodo se dispers\u00f3. A m\u00ed me tiran de otro lado y caigo a tres casas, mirando\nhacia Carlos, y lo veo a Almir\u00f3n que lo est\u00e1 cosiendo a balazos a un metro de\ndistancia. Ah\u00ed nos levantaron en un Citro\u00ebn 2 CV. \u00cdbamos cinco: el que manejaba\ny yo adelante, sacando un pa\u00f1uelo blanco por la ventanilla. Atr\u00e1s iban Carlos,\nVernazza y Mar\u00eda del Carmen, que actualmente est\u00e1 desaparecida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1nto hab\u00eda desde la iglesia hasta\nel hospital?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Treinta cuadras, pero no pas\u00e1bamos de 20 por hora. N\u00e9stor\nGim\u00e9nez fue el que nos subi\u00f3 al Citro\u00ebn y nos llev\u00f3. Un tipo que se jug\u00f3, \u00a1y yo\nlo iba puteando porque el Citro\u00ebn iba despacio! El otro d\u00eda habl\u00e9 con \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfA vos cu\u00e1ntos balas te metieron?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro en el pulm\u00f3n izquierdo. Por eso en esta mano no\ntengo tacto. Yo la pas\u00e9 muy mal. Una bala de 9 mm me pas\u00f3 entre el coraz\u00f3n y la\naorta. Yo jodo con eso, digo que cuando vi que ven\u00eda la esquiv\u00e9. Estas cosas si\nno las tom\u00e1s as\u00ed te convert\u00eds en un amargado, and\u00e1s por las calles llorando.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La vida por el otro<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTe voy a contar una historia nueva\u201d anuncia Ricardo. \u201cEste\n\u00faltimo 11 de mayo se cumpl\u00edan 40 a\u00f1os del asesinato de Mugica y por primera vez\nyo no pude ir a la misa que hacen ah\u00ed donde lo mataron, porque me hab\u00eda\ncomprometido con Mariotto, con quien estaba trabajando. Al d\u00eda siguiente me\nllama una compa\u00f1era y me dice \u2018anoche hubo un se\u00f1or que te estuvo buscando,\ndice que es un cirujano, que es el que los oper\u00f3 a vos y a a Carlos en el\nSalaberry. Me dej\u00f3 un n\u00famero\u2019, y me lo pas\u00f3. Yo me pegu\u00e9 un susto b\u00e1rbaro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLlegaron a operarte en el Salaberry?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En realidad no, porque un amigo m\u00edo m\u00e9dico, D\u2019Alessandro,\nfue al hospital y pregunt\u00f3 c\u00f3mo estaba yo. Le dijeron \u201clo que tiene no es nada,\neso cierra solo\u201d. Cuando le dijeron esto, hicieron un operativo entre cuatro o\ncinco compa\u00f1eros y me robaron del Salaberry. Llamaron a un gran m\u00e9dico, Fern\u00e1ndez\nValloni, disc\u00edpulo de Finochietto, y me llevaron al Rawson. Ah\u00ed me hicieron 14\noperaciones en dos d\u00edas: 6 con anestesia y 8 sin anestesia. En el Salaberry me iban\na dejar morir, por eso me sacaron.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 era lo que quer\u00eda decirte este m\u00e9dico,\n40 a\u00f1os despu\u00e9s?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me dijo que cuando lleg\u00f3 al inmenso quir\u00f3fano, con la\ncamilla llevando a Carlos, hab\u00eda m\u00e1s de 100 personas, la mayor parte armadas.\nAs\u00ed que lo tuvieron rodeado hasta que Carlos muri\u00f3 mientras lo estaban\noperando. Reci\u00e9n entonces uno se acerc\u00f3, y como hab\u00eda fallecido se fueron todos\nsin decir nada. As\u00ed que si se salvaba creo que lo mataban. Eso es lo que me\ncont\u00f3 Marcelo Larcade, el m\u00e9dico que quer\u00eda hablar conmigo. Tambi\u00e9n me dijo que\nen la sala est\u00e1bamos los dos en camillas, uno al lado del otro. En un momento\nrecuerdo que Carlos me dijo \u201c\u00a1Fuerza, Ricardo, fuerza que salimos!\u201d. Pero despu\u00e9s\nhubo algo que no escuch\u00e9 y que me cont\u00f3 el doctor Larcade. Dice que lleg\u00f3 el\nmomento de operar, que el quir\u00f3fano estaba listo y \u00e9l le dijo \u201cBueno Padre,\nvamos al quir\u00f3fano que lo vamos a operar\u201d. \u201cNo, primero hay que salvarlo a\nRicardo\u201d, le dijo Carlos. Eso es la vida por el otro. Eso es el amor que pon\u00eda\nCarlos en todas las cosas que hac\u00eda. Esto lo s\u00e9 desde hace menos de un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 pas\u00f3 con vos en el Rawson?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Estuve cinco d\u00edas. Un d\u00eda vino a verme Jorge Conti y me\ndijo \u201c\u00a1Ricardito, qu\u00e9 barbaridad lo que le pas\u00f3 a Carlitos!\u201d Ah\u00ed me entero yo\nde que lo hab\u00edan matado. \u201cVengo de parte de don Pepe -es decir L\u00f3pez Rega-,\ndecirme lo que necesites\u2026\u201d. Unas horas despu\u00e9s me estaban sacando de ah\u00ed con\ntodos los tubos. Me llevaron a la casa de mi vieja porque lo que menos iban a\npensar era que estaba ah\u00ed. No me descubrieron. Empec\u00e9 a estar mejor y a manejar\nmi Fiat 600. Me iba a hacer las curas a ALPI en la calle Echeverr\u00eda, donde\nconoc\u00ed a la gente de <em>Lisiados Peronistas<\/em> y me\npuse a laburar con ellos. Un d\u00eda estoy volviendo y veo un quilombo en mi casa:\nestaba la brigada antiexplosivos porque me hab\u00edan puesto una corona con una\nbomba en la ventana donde yo dorm\u00eda. Era el a\u00f1o 75 m\u00e1s o menos. Despu\u00e9s, a los\n4 a\u00f1os de los balazos, en el 78, me chupan. Y me persiguieron hasta el 83. M\u00e1s\nque perseguirme me controlaban. Me llamaban dos o tres veces por semana a las\ndos de la ma\u00f1ana, me dec\u00edan \u201cRicardo Capelli, vas a morir\u201d y cortaban. As\u00ed que\ncambiaba de casa, iba y ven\u00eda, y cambiaba de rutina todos los d\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfNunca pensaste en irte?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No, porque no s\u00e9 por qu\u00e9 yo me ten\u00eda que ir. Porque uno\nhinchara las bolas con el hombre nuevo y con que hab\u00eda posibilidades de un\nmundo mejor, eso no era motivo como para que yo me fuera. Era motivo para que\nme quedara. As\u00ed de simple. Yo estaba dispuesto no a dar mi vida, nadie lo hace.\nComo lo que dicen de Carlos, que dio la vida por los pobres. \u00a1Mentira! Nadie se\nsuicida, al contrario, \u00e9l quer\u00eda vivir para lograr sus sue\u00f1os. Ofreci\u00f3 su vida,\npero no para que lo mataran, sino para vivirla y luchar por lo que quer\u00eda, por\nlo que supon\u00eda que deb\u00eda luchar como cristiano, como el tipo de fe que era.\nCuando dicen que dio la vida lo martirizan, y por ah\u00ed enfocan para que sea \u201cSan\nCarlos Mugica, m\u00e1rtir\u201d. M\u00e1rtir un carajo. \u00c9l no dio la vida, se la sacaron\nporque estaba jodiendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfVas a la villa?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Voy mucho, s\u00ed, soy como una figurita. La gente te mira como el amigo de Mugica, y eso es valioso porque vos les dec\u00eds dos o tres cosas y les das fuerzas. Por ah\u00ed si se las dice otro no le dan bola. Digamos que soy un hist\u00f3rico, y eso ayuda. Adem\u00e1s que si no lo hago, el otro desde arriba me caga a pedos. Aparte que mi vida est\u00e1 muy fija en todo esto del hombre nuevo, en que hay posibilidades de un mundo mejor. Insisto en que hay que recordarlo con alegr\u00eda a Carlos. Como dec\u00eda Paco Urondo, \u201clas luchas con alegr\u00eda son las luchas que triunfan\u201d. A Carlos yo jam\u00e1s lo podr\u00eda recordar con tristeza. Carlos era un tipo alegre. Los dos juntos \u00e9ramos terribles.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"su-box su-box-style-default\" id=\"\" style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;\"><div class=\"su-box-title\" style=\"background-color:#333333;color:#FFFFFF;border-top-left-radius:1px;border-top-right-radius:1px\">Mugica x Capelli <\/div><div class=\"su-box-content su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"border-bottom-left-radius:1px;border-bottom-right-radius:1px\">\u201c\u00c9l daba misa en la villa a las siete de la tarde, y los d\u00edas de lluvia estaba todo lleno de barro. Como mucho en la capilla hab\u00eda dos personas porque no se pod\u00eda andar. Yo estaba parado en la puerta y Carlos ven\u00eda y me dec\u00eda \u2018\u00a1Dale, entr\u00e1, hace n\u00famero!\u2019\u201d <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos padres y los hermanos y hermanas eran todos hipergorilas. Pero lo respetaban mucho a Carlos. Me contaron que, cuando iban llevando el caj\u00f3n al hombro desde la villa hasta Recoleta, por la avenida del Libertador la gente se asomaba de los balcones y le tiraba flores\u201d. <\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jauretche dijo \u201cnada grande se puede hacer con la tristeza\u201d parece que hubiera estado pensando en Ricardo Capelli. Con su bagaje de recuerdos y experiencias fort\u00edsimas, Ricardo tiene la alegr\u00eda del militante popular que nunca se dej\u00f3 ni se dejar\u00e1 vencer. \u201cSi yo me salv\u00e9 de la Triple A y de la dictadura, si [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":4265,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,19],"tags":[614,308,615,613],"coauthors":[71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4264"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4264"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4264\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4266,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4264\/revisions\/4266"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4265"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4264"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}