{"id":4269,"date":"2020-10-08T10:43:48","date_gmt":"2020-10-08T13:43:48","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4269"},"modified":"2020-10-15T13:08:20","modified_gmt":"2020-10-15T16:08:20","slug":"una-de-la-sarli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/una-de-la-sarli\/","title":{"rendered":"Una de la Sarli"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align:right\"><strong><em>\u201cNadie sabe lo que puede un cuerpo\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><strong><em>&nbsp;               Baruch Spinoza&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo puede leerse, es un texto; no es ajeno a la cultura\ny a sus c\u00f3digos. El cuerpo es la representaci\u00f3n del cuerpo, se relaciona con el\nentorno sociocultural: lo constituye y a su vez es constituido por \u00e9l. M\u00e1s que tener un cuerpo, nos\nconstruimos cuerpo en el devenir de ser sujetos. El poder se entrama en el\ntejido corporal, en el existir. Foucault se refiere a una \u201canatom\u00eda pol\u00edtica\u201d. Desde el disciplinamiento se\nfabrican cuerpos sometidos y al mismo tiempo d\u00f3ciles; y siempre que se condicione\nla libertad del cuerpo la reacci\u00f3n ser\u00e1 una lucha por su liberaci\u00f3n, transform\u00e1ndose\nel cuerpo en el lugar de la resistencia para que el sujeto pueda experimentar\nsu voluntad de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que a lo largo de la Historia es Spinoza, en el siglo XVII,&nbsp; quien ilumina el tema del cuerpo al instaurar\nla idea de la unidad entre el cuerpo y el alma y su teor\u00eda sobre los afectos\ndel cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>La potencia de un cuerpo o el cuerpo como potencia seg\u00fan\nSpinoza radica en el esfuerzo o \u201cperseverancia en su ser\u201d. Un cuerpo mediante\nsus afectos y pasiones se convierte en una figura subversiva de resistencia.\nPotencia y fuerza de un discurso corporal que se enfrenta a la raz\u00f3n en un\nejercicio de resistencia y de combate. <\/p>\n\n\n\n<p>Si se analiza la historia en general\ncomprendemos que las formas de representar a la mujer responden a una fuerte\nvoluntad por contener su sexualidad y regular su cuerpo. Esto est\u00e1 indiscutiblemente\nligado a factores de tipo social, econ\u00f3mico, pol\u00edtico\ny cultural que representan los valores y creencias vigentes de una determinada\ncultura en una \u00e9poca; de esta manera el\nsometimiento fue difundido como una necesidad y una caracter\u00edstica propia de la\nmujer.<\/p>\n\n\n\n<p>En la d\u00e9cada de\nlos \u201950 una muchacha entrerriana, de condici\u00f3n humilde, criada por su madre y\ncon la carga del abandono del padre, empezaba a trazar un camino que las sacase\nde la situaci\u00f3n de pobreza y abandono que viv\u00edan. Ella se hab\u00eda preparado, ten\u00eda\nhecho el secundario y hab\u00eda estudiado ingl\u00e9s. Consigui\u00f3 un puesto de secretaria\ny, ya instaladas en Buenos Aires, podr\u00eda cambiar su suerte. Claro que falta\ndestacar un detalle. Un detalle important\u00edsimo, evidente: la muchacha era\ndescaradamente hermosa. Due\u00f1a de una belleza natural pocas veces vista, mezcla\nde inocencia y voluptuosidad. Estamos hablando de Isabel Sarli, o Hilda Isabel\nGorrindo Sarli, o la \u201cCoca\u201d Sarli, apodo que deriva de la comparaci\u00f3n de su\ncuerpo escultural con la botella de una famos\u00edsima gaseosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La Coca, adem\u00e1s de\ncarencias econ\u00f3micas, sufri\u00f3 carencias afectivas; su padre los abandon\u00f3 cuando\nella ten\u00eda 6 a\u00f1os; un peque\u00f1o hermanito muri\u00f3 a los cinco a\u00f1os, y creci\u00f3 con\nuna madre que odiaba a los hombres y la cuidaba demasiado. Para incrementar los\ningresos hizo anuncios de electrodom\u00e9sticos y ropa interior en los que su\nimagen escultural se resaltaba. Su cuerpo empezaba a tener entidad propia.\nEmpezaba a ser le\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo cambi\u00f3 en\n1955 cuando Isabel Sarli fue elegida Miss Argentina. \u201cUsted es\nla m\u00e1s importante de mis embajadores\u201d, se cuenta que le dijo Per\u00f3n cuando pidi\u00f3\nverla luego del certamen. Esa muchacha se\nconvertir\u00eda en&nbsp; embajadora de la belleza\naut\u00f3ctona, ejemplo de la morocha argentina; pero tambi\u00e9n en la incauta\nseductora, la porn\u00f3grafa naif.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo en nuestro pa\u00eds una mitificaci\u00f3n\nde la relaci\u00f3n de Isabel con Armando Bo, tan clandestina como popular. Se los\nreconoc\u00eda y respetaba como una pareja consolidada en lo emocional y econ\u00f3mico-laboral,\njuntos fueron una m\u00e1quina de producir pel\u00edculas, comentarios, cr\u00edticas,\naplausos, dinero y taquillas completas. Se los admiraba y se los criticaba. Se\nnaturalizaba esa relaci\u00f3n de amantes clandestinos a los ojos de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nCoca y Armando formaron una pareja indestructible y fundaron una sociedad\ncomercial perfecta, que se constituy\u00f3 en s\u00edmbolo del erotismo, el <em>camp<\/em> y\nel <em>kitsch<\/em> del cine local e incluso del latinoamericano y europeo, con\nfilmes como <em>El trueno entre las hojas<\/em>, <em>Sabaleros<\/em>, <em>Carne<\/em>, <em>Fiebre<\/em>,\nentre otros. <\/p>\n\n\n\n<p>En las pel\u00edculas\nde la Sarli el sometimiento a ese cuerpo maravilloso es el centro del relato,\nsin embargo su cuerpo despliega en s\u00ed mismo una poes\u00eda que va ley\u00e9ndose y que\nse impondr\u00e1: <em>poiesis<\/em> es ese poder de la poes\u00eda del cuerpo despleg\u00e1ndose\nen los filmes frente a los ojos de generaciones de admiradores o detractores\nmientras va construy\u00e9ndose libre y potente.<\/p>\n\n\n\n<p>La sumisi\u00f3n de las\nchicas fue naturalizada en todos los estratos sociales, de tal forma que se\ninvisibiliz\u00f3 la manipulaci\u00f3n y el sometimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo mediante las pel\u00edculas de\nBo pareciera que frente a lo espectacular de ese cuerpo, que se muestra y\nprovoca mirarlo, cuestionarlo, se fuera instalando un espacio de discusi\u00f3n y\ntambi\u00e9n de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La exposici\u00f3n, la\nmirada, la c\u00e1mara, los ojos de los adolescentes que se escapaban del colegio\nsecundario para ir a la oscuridad de un cine de barrio a ver <em>\u201cuna de la\nSarli\u201d<\/em> seducidos por la potencia de su cuerpo, fueron parte de un fen\u00f3meno\nart\u00edstico y social que dej\u00f3 huella.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nadie\nsabe lo que puede un cuerpo,<\/em>\nel espacio que ocup\u00f3 y la luz que distribuy\u00f3, <em>perseverando en su ser,<\/em> el\ncuerpo de la Sarli cre\u00f3 una <em>poiesis<\/em> \u00fanica, una posibilidad de lectura en\nsus admiradores que supieron adorarlo en su magnificencia.&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de toda\nla historia, el cuerpo de la mujer ha sido objeto de uso y abuso.&nbsp; Hoy podemos discutirlo porque la sumisi\u00f3n se\nnos hizo visible. Hoy hemos encontrado nuestra voz para decir y decirnos lo que\nnos pasaba, y resulta que est\u00e1bamos <em>rotas<\/em>. Hoy empezamos a sanar. Hemos\naprendido a visualizarnos y entendernos entre nosotras mismas. Nos hemos\niluminado unas a otras. Hoy el cuerpo de la Sarli se nos transforma en espacio\nde resistencia y liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo de la\nCoca en las aguas calmas ha hecho visible la belleza del erotismo y el valor de\nmostrarlo. Ha sido lugar de resistencia y subversi\u00f3n. Ha desarrollado su\npotencia y se ha legitimado poderoso en un mundo de hombres. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya no importa <em>qu\u00e9 es lo que pretenden<\/em>, sino cu\u00e1l es nuestro deseo libre de sumisiones.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>*Foto de portada: \u00abLa Coca\u00bb de Juan Alberto Garc\u00eda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNadie sabe lo que puede un cuerpo\u201d &nbsp; Baruch Spinoza&nbsp; El cuerpo puede leerse, es un texto; no es ajeno a la cultura y a sus c\u00f3digos. El cuerpo es la representaci\u00f3n del cuerpo, se relaciona con el entorno sociocultural: lo constituye y a su vez es constituido por \u00e9l. 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