{"id":4500,"date":"2020-11-20T11:29:55","date_gmt":"2020-11-20T14:29:55","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4500"},"modified":"2020-12-03T14:54:50","modified_gmt":"2020-12-03T17:54:50","slug":"soberania-y-seguridad-alimentaria-esenciales-para-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/soberania-y-seguridad-alimentaria-esenciales-para-la-pandemia\/","title":{"rendered":"Soberan\u00eda y Seguridad Alimentaria: Esenciales para la Pandemia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Por Diego D\u00edaz\nC\u00f3rdoba<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn1\"><strong><em><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/strong><\/a><strong><em>, Elsa Vera\nMorales<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn2\"><strong><em><sup><strong><sup>[2]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/strong><\/a><strong><em>, Nasim Iusef<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn3\"><strong><em><sup><strong><sup>[3]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/strong><\/a><strong><em>, Mar\u00eda\nEugenia Utg\u00e9s<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn4\"><strong><em><sup><strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/strong><\/a><strong><em>&nbsp;y Mar\u00eda\nJos\u00e9 Luzuriaga<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn5\"><strong><em><sup><strong><sup>[5]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/strong><\/a><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antecedentes<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este texto\nnos proponemos repasar los conceptos de seguridad y soberan\u00eda alimentaria,\nponderar sus ventajas y desventajas y rese\u00f1ar las acciones y pol\u00edticas que\npermitieron que el AMBA, durante la pandemia, estuviera siempre abastecida de\nfrutas y verduras. Como marco de comprensi\u00f3n podemos decir que la <strong><em>seguridad alimentaria <\/em><\/strong>es un concepto\noriginado en el seno de FAO (Organizaci\u00f3n para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura\nde Naciones Unidas), como una forma de poder comparar a los Estados-naciones en\nrelaci\u00f3n con la situaci\u00f3n alimentaria de los pa\u00edses miembros. La <strong><em>soberan\u00eda alimentaria <\/em><\/strong>es un concepto nacido\nde las organizaciones campesinas, nucleadas en <em>V\u00eda\nCampesina<\/em>, con el objetivo de colocar en el debate p\u00fablico tanto los\nderechos como las necesidades alimentarias de consumidorxs y productorxs y de\nalertar sobre las pr\u00e1cticas agr\u00edcolas que da\u00f1an el medio ambiente. Por \u00faltimo,\nnos interesa destacar que desde el inicio de la pandemia no hubo\ndesabastecimiento. Las formas de garantizar la llegada de los alimentos\nfrescos no es muy conocida por la poblaci\u00f3n; como tampoco lo es el trabajo de\nproductorxs y del transporte en medio de la pandemia por COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seguridad alimentaria<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El concepto de\n<strong><em>seguridad alimentaria <\/em><\/strong>estuvo\noriginalmente orientado a la cuesti\u00f3n bromatol\u00f3gica; con el auge de la\nalimentaci\u00f3n industrial, se hizo imprescindible que los Estados pudieran\ncontrolar la inocuidad (al menos) de los alimentos consumidos. Si bien en un comienzo esta seguridad era m\u00e1s que nada \u201cseguridad\nbiol\u00f3gica\u201d (Aguirre y Calvo, 2005), fue claro que luego de la II Guerra\nMundial, los problemas vinculados con la desnutrici\u00f3n no desaparecieron\ndel mundo y las d\u00e9cadas del 60 y del 70 fueron testigos de hambrunas\nlocalizadas que llevaron a la muerte a miles y miles de personas. Frente a este\nestado de situaci\u00f3n, el fantasma malthusiano sobrevol\u00f3 el mundo y las entidades\nmultinacionales sospecharon que el principal problema que causaba las\nhambrunas, estaba vinculado con la falta de producci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p>No es\ncasualidad que desde fines de los a\u00f1os 50, pero fundamentalmente desde los a\u00f1os\n60, se comienza a hablar de \u201crevoluci\u00f3n verde\u201d al referirse al cambio\nen las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n, b\u00e1sicamente con la introducci\u00f3n de agroqu\u00edmicos\nen general provenientes de derivados del petr\u00f3leo. Si bien es cierto que estas\nmodificaciones tecnol\u00f3gicas provocaron un aumento muy significativo en la\nproducci\u00f3n, la realidad es que ni era una revoluci\u00f3n, ni era verde. No era una \u201crevoluci\u00f3n\u201d\nporque desde al menos el siglo XVIII la ciencia y la tecnolog\u00eda ven\u00edan ofreciendo soluciones\nal problema de la producci\u00f3n; y no era \u201cverde\u201d debido a que los efectos sobre\nel medio ambiente no eran para nada sustentables.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de\nlos trabajos del economista Amartya Sen (India) sobre las hambrunas, fue\ncayendo en descr\u00e9dito la idea de que la falta de productividad de los sistemas\nagr\u00edcolas era la causa de esas calamidades, ya que Sen demostr\u00f3 que, en todas\nlas hambrunas que estudi\u00f3, siempre hubo excedentes alimentarios (Aguirre,\n2017).<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto de\n<strong><em>seguridad alimentaria <\/em><\/strong>cambia de una\nconcepci\u00f3n basada en la productividad, hacia una basada en el derecho y sobre\ntodo en las posibilidades de acceso a los alimentos. Claramente el problema era\ndel mercado (como el redistribuidor por excelencia) y no de los sistemas agr\u00edcolas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya desde la d\u00e9cada\ndel 80, el mundo produce alimentos para casi un 20% m\u00e1s de la poblaci\u00f3n\nmundial; pese a eso los datos muestran que <strong>casi 1000\nmillones de personas padecen de desnutrici\u00f3n\nen el mundo<\/strong>, echando por\ntierra otra\nvez la concepci\u00f3n malthusiana de la producci\u00f3n. Ese excedente nunca llega a\nquien lo necesita y si no llega es porque, tal vez, el mercado no sea ese \u201cdistribuidor\npor excelencia\u201d que el Consenso de Washington le quiso atribuir (Patel, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Para la FAO, en la actualidad, la <strong><em>seguridad alimentaria <\/em><\/strong>est\u00e1 basada en 4 componentes: <em>Disponibilidad f\u00edsica, Acceso, Utilizaci\u00f3n<\/em> y <em>Estabilidad<\/em>. La primera hace referencia a la producci\u00f3n y a la oferta de alimentos, a los stocks y al comercio. La segunda hace menci\u00f3n al problema de la imperfecci\u00f3n del comercio como distribuidor, poniendo el \u00e9nfasis tanto en los ingresos como en los precios de los alimentos. La tercera est\u00e1 vinculada con el uso que hace el cuerpo humano de los nutrientes y pone el acento en la necesidad de la diversidad alimentaria. La cuarta refiere al futuro, es decir, a la posibilidad de que los pueblos no solo satisfagan sus necesidades en la actualidad, sino que tengan garantizada la alimentaci\u00f3n en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4505\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920-300x200.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920-768x512.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920-360x240.jpg 360w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920-600x400.jpg 600w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/two-3647771_1920.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las\nprincipales cr\u00edticas que se le realizan al concepto de <strong><em>seguridad\nalimentaria<\/em><\/strong> tienen que ver con que no suelen abarcar a las\ncondiciones de\nproducci\u00f3n, es decir al da\u00f1o al medio ambiente que provocan\nlos sistemas agr\u00edcolas utilizando agroqu\u00edmicos. Tampoco parecen oponerse a la\nsituaci\u00f3n de oligopolio de la industria alimentaria (donde unas pocas empresas\ncontrolan la mayor parte de los alimentos consumidos en el mundo) y como\nconsecuencia de lo anterior, no parecen condenar la l\u00f3gica del mercado que rige\na la\nalimentaci\u00f3n en el mundo, donde la ganancia y el r\u00e9dito econ\u00f3mico importan\nmucho m\u00e1s que la salud.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desnutrici\u00f3n\ny obesidad<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El sobrepeso y la obesidad tienen una\ntendencia creciente a nivel mundial y son causantes del incremento de\nenfermedades consideradas factores de riesgo para contraer Covid-19. A nivel\nglobal, el n\u00famero de adultxs obesxs era de 671 millones en 2016 y de\nadultxs con sobrepeso, de 1300 millones, mientras que de ni\u00f1as y\nadolescentes con obesidad 124 millones; mientras que, los ni\u00f1os y adolescentes\ncon sobrepeso representan 338 millones.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay 2000 millones de personas con\ninseguridad alimentaria (26,4%), 820 millones de personas que carecen de\nalimentos suficientes y padecen hambre. El hambre en el mundo lleva tres a\u00f1os\nsin disminuir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Obesidad\nen Argentina<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La prevalencia del sobrepeso (\u00edndice\nde masa corporal entre 25 y 30) es de 36,3% y la de la obesidad (\u00edndice de masa\ncorporal mayor a 30) del 25,3%. Estos valores muestran al exceso de peso como un factor\nde riesgo prevalente en la poblaci\u00f3n, y que en muchos casos se relaciona con un\nacceso dificultoso a una alimentaci\u00f3n saludable. Acceder a una buena alimentaci\u00f3n\nes una parte indispensable\npara pensar en procesos de atenci\u00f3n de\nla salud integrales que permitan construir modos de vida saludables y\nfortalecer el v\u00ednculo entre productorxs y consumidorxs<a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aumento\ndel consumo de frutas y verduras<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con una encuesta del INTA,\nse increment\u00f3 un 7% el consumo de frutas y hortalizas, junto con el\naumento de cereales y derivados (11%), infusiones (9%), l\u00e1cteos (5%), y la\ndisminuci\u00f3n de snacks (4%), alimentos listos para consumir (14%), y congelados (5%).<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un relevamiento de UNICEF a\nnivel pa\u00eds, 28,3% del total de hogares hab\u00eda dejado de consumir alg\u00fan alimento\npor limitaciones en el ingreso, y en villas y asentamientos el porcentaje lleg\u00f3\na 45,3%.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, un estudio en PBA hall\u00f3 que el 73% de lxs ni\u00f1xs no consumen\nlas 5 porciones de frutas\/verduras recomendadas.\nSolo el 14,5% declar\u00f3 consumir m\u00e1s verduras durante la ASPO, frente a l\u00e1cteos,\ngalletitas y cereales que fueron m\u00e1s consumidos por el 20-29%.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soberan\u00eda alimentaria<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <strong><em>soberan\u00eda alimentaria <\/em><\/strong>es un concepto surgido desde las bases campesinas. Frente a la imposici\u00f3n de las pol\u00edticas neoliberales a fines de la d\u00e9cada del 80, que impactaron duramente en el mundo agr\u00edcola, las organizaciones campesinas nucleadas en la internacional V\u00eda Campesina, reclamaron que la alimentaci\u00f3n (en todas sus etapas) es un derecho. Si bien el concepto surge de una entidad global que nuclea a campesinos de todo el mundo, la idea de soberan\u00eda alimentaria plantea la necesidad de recuperar lo local. Varios factores no tenidos en cuenta por la industria alimentaria hegem\u00f3nica, son puestos en discusi\u00f3n a partir de la generaci\u00f3n del concepto (D\u00edaz C\u00f3rdova, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, podemos destacar que la mayor parte de las decisiones en V\u00eda Campesina se corresponden con las que toman las mujeres. Fueron ellas quienes llevaron adelante la militancia necesaria para convertirse en una organizaci\u00f3n global, del mismo modo que son ellas quienes representan el aspecto m\u00e1s importante tanto del campesinado como de la agricultura familiar. La cuesti\u00f3n del g\u00e9nero es sumamente relevante y en alg\u00fan sentido opuesta a lo que sucede con las multinacionales de la alimentaci\u00f3n, mayormente dirigidas por hombres blancos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" width=\"860\" height=\"626\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/via-campesina-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4509\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/via-campesina-1.jpg 860w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/via-campesina-1-300x218.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/via-campesina-1-768x559.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 860px) 100vw, 860px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En segundo\nlugar, otro elemento a considerar est\u00e1 vinculado con el medio ambiente y su\nprotecci\u00f3n. La mal llamada \u201crevoluci\u00f3n verde\u201d si bien aument\u00f3 la\nproductividad, tambi\u00e9n provoc\u00f3 da\u00f1os al medio ambiente no contemplados\noriginalmente, pero que se revelaron implacablemente a medida que los paquetes\nagroqu\u00edmicos se implementaron.\n<em>Pan para hoy, hambre para ma\u00f1ana <\/em>pareciera\nser el lema de los agroqu\u00edmicos, ya que a medida que pasa el tiempo y la tierra\nes sometida a m\u00e1s y m\u00e1s paquetes de tecnolog\u00eda importada, la calidad del suelo\nse ve mermada de manera\nnotoria.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer\nlugar, la agricultura promovida por las multinacionales, atenta directamente\ncontra las tecnolog\u00edas usadas en forma local. Esto coloca a lxs\nagricultorxs y campesinxs en dependencia directa de las empresas. Uno de los\ntesoros de la agricultura fue siempre el uso de las semillas propias; el mismo\nciclo agr\u00edcola provee de las herramientas necesarias para cultivar ma\u00f1ana. Sin embargo los\nprocedimientos agroqu\u00edmicos exigen un determinado tipo de semilla que soporta\nel c\u00famulo de sustancias que se necesitan para lograr la productividad declamada\n(en algunos casos incluso las semillas tienen un <em>copyright<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto\nlugar, se encuentra la cuesti\u00f3n del comercio. En general el comercio\ninternacional de alimentos est\u00e1 pensado de tal manera que lxs productorxs\nreciben lo m\u00ednimo indispensable (a veces ni siquiera ello) y lxs consumidorxs\npagan lo m\u00e1ximo posible (a veces incluso m\u00e1s). Por lo tanto, desde V\u00eda\nCampesina se promueve lo que se llama <strong><em>comercio justo<\/em><\/strong>,\ndonde tanto productorxs como consumidorxs se ven beneficiadxs, eliminando las\ncadenas intermedias, que son las que se llevan la parte del le\u00f3n. Eliminar este\nmodelo es uno de los objetivos y para ello se requiere adem\u00e1s de productorxs\nconscientes, de consumidorxs activxs.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos\nal comienzo del apartado, la <strong><em>soberan\u00eda alimentaria <\/em><\/strong>se\nbasa fundamentalmente en los derechos. Estos derechos pueden ser resumidos en:\npriorizar la producci\u00f3n local con el objetivo de alimentar y no de\nexclusivamente hacer dinero; el derecho a utilizar la tierra, el acceso a cr\u00e9ditos y el libre acceso a las semillas y al agua; el\nderecho a que tanto productorxs como consumidorxs puedan elegir libremente qu\u00e9,\nen qu\u00e9 forma y qui\u00e9n lo produce\/consume. El derecho de los\npa\u00edses a protegerse de las importaciones agresivas (<em>dumping<\/em>)\nimponiendo costos a la introducci\u00f3n de alimentos for\u00e1neos, solicitando que los\npa\u00edses centrales eliminen los subsidios y\/o aplicando retenciones a las exportaciones\n(en pa\u00edses productores). <strong>El derecho a que las pol\u00edticas\nagrarias <\/strong>no sean decididas entre tecn\u00f3cratas y empresarios, sino que\n<strong>involucren activamente tanto a productorxs como a consumidorxs<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong><em>soberan\u00eda alimentaria <\/em><\/strong>no solo es un concepto\nelaborado por las bases campesinas, compuestas mayormente de mujeres, sino que\nimplica un cambio de paradigma y <strong>una invitaci\u00f3n a hacer\ndel mundo de la alimentaci\u00f3n <\/strong>(el tan importante mundo de la\nalimentaci\u00f3n) <strong>un espacio de mayor justicia.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lxs\nproductorxs son trabajadorxs esenciales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se despleg\u00f3 a partir del inicio de la pandemia\nel dise\u00f1o y la confecci\u00f3n de protocolos de aplicaci\u00f3n en establecimientos\nproductorxs, envasadorxs y manipuladorxs de alimentos, transporte de alimentos,\nnodos de concentraci\u00f3n de productos frescos y de distribuci\u00f3n entre otros<a href=\"#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a><sup>.<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desigualdad\nde acceso a la alimentaci\u00f3n<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la Argentina, la desigualdad tambi\u00e9n\nse manifiesta a partir del acceso a una alimentaci\u00f3n variada y muestra de ello\nes el diferencial que existe en el consumo de frutas diario reportado en la\nEncuesta Nacional de Factores de Riesgo del a\u00f1o 2018 entre el primer quintil de\nla distribuci\u00f3n de ingresos (1,7 frutas diarias) y el quinto (2,4 frutas\ndiarias), mostrando as\u00ed que el acceso a una alimentaci\u00f3n saludable est\u00e1 estrechamente\nrelacionado con la distribuci\u00f3n del ingreso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pol\u00edticas p\u00fablicas. Compromiso Social\nde Abastecimiento<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mercado Central + Secretar\u00eda de Comercio Interior de la Naci\u00f3n + municipios bonaerenses<\/em><\/strong>. 21 productos, 115 puestos mayoristas, 122 verduler\u00edas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>ProHuerta. Ministerio de Desarrollo Social + INTA<\/em><\/strong>. 4 millones beneficiarixs, red federal de 9.192 promotorxs voluntarixs (67% mujeres), acceso al agua a m\u00e1s de 16.000 familias, 744 ferias agroecol\u00f3gicas, 637.847 huertas (97% familiares).<\/p>\n\n\n\n<p><br> <strong><em>Plan Argentina contra el Hambre<\/em><\/strong>. 11 millones de beneficiarixs de Tarjeta Alimentar. <strong><em>Programa Sembrar Soberan\u00eda Alimentaria<\/em><\/strong>. $1000 millones para la agricultura familiar. <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aguirre, P. (2017). <em>Una historia social de la comida<\/em>. Lugar Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Calvo, E. B., &amp; Aguirre, P.\n(2005). Crisis de la seguridad alimentaria en la Argentina y estado nutricional\nen una poblaci\u00f3n vulnerable. <em>Archivos Argentinos de\nPediatr\u00eda<\/em>, 103(1), 77\u201390.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz C\u00f3rdova, D. (2007). Soberan\u00eda\nalimentaria: algunas ventajas de un concepto surgido de las bases campesinas. <em>Sociales en Debate<\/em>, 45-50<\/p>\n\n\n\n<p>Ministerio de Agricultura Ganader\u00eda y\nPesca, INTA, SENASA. Universidad Arturo Jauretche. <em>Lineamientos\nde buenas pr\u00e1cticas para la producci\u00f3n agropecuaria para el COVID-19<\/em>.\nSector Agricultura familiar. 2020. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/covid-19_agriculturafamiliar_x_0.pdf\">https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/covid-<\/a> <a href=\"https:\/\/www.argentina.gob.ar\/sites\/default\/files\/covid-19_agriculturafamiliar_x_0.pdf\">19_agriculturafamiliar_x_0.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ministerio de Salud de la Naci\u00f3n. <em>Cuarta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo<\/em>.\nBuenos Aires, 2020. Disponible en: <a href=\"https:\/\/bancos.salud.gob.ar\/sites\/default\/files\/2020-01\/4ta-encuesta-nacional-factores-riesgo_2019_principales-resultados.pdf\">https:\/\/bancos.salud.gob.ar\/sites\/default\/files\/2020-01\/4ta-<\/a> <a href=\"https:\/\/bancos.salud.gob.ar\/sites\/default\/files\/2020-01\/4ta-encuesta-nacional-factores-riesgo_2019_principales-resultados.pdf\">encuesta-nacional-factores-riesgo_2019_principales-<\/a> <a href=\"https:\/\/bancos.salud.gob.ar\/sites\/default\/files\/2020-01\/4ta-encuesta-nacional-factores-riesgo_2019_principales-resultados.pdf\">resultados.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Patel, R. (2008). <em>Obesos\ny fam\u00e9licos el impacto de la globalizaci\u00f3n en el sistema alimentario mundial<\/em>.\nLos Libros del Lince.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>\nIntegrante\nde la Red Argentina de Investigadoras e Investigadores de Salud (RAIIS),\ndocente- investigador&nbsp;Universidad Nacional de Lan\u00fas (UNLa)\/Universidad de\nBuenos Aires (UBA). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>\nIntegrante\nde la Red Argentina de Investigadoras e Investigadores de Salud (RAIIS),\nMinisterio de Agricultura , Ganader\u00eda y Pesca de Naci\u00f3n &#8211; MAGyP.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>\nIntegrante\nde la Red Argentina de Investigadoras e Investigadores de Salud (RAIIS), Centro\nUniversitario de Farmacolog\u00eda de la Universidad Nacional de La Plata\n(CUFAR-UNLP).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Integrante de la Red Argentina de Investigadoras e Investigadores de Salud (RAIIS), Centro Nacional de Investigaci\u00f3n en Endemio-Epidemias (CeNDIE) de la Administraci\u00f3n Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud \u201cDr. Carlos Malbr\u00e1n\u201d (ANLIS).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>\nIntegrante\nde la Red Argentina de Investigadoras e Investigadores de Salud (RAIIS),\ndocente -investigadora de la Universidad Nacional de Lan\u00fas (UNLa).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>\nEn\nArgentina, la prevalencia del exceso de peso (personas con sobrepeso y\nobesidad) medido por autorreporte en la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo\ndel a\u00f1o 2018, alcanza al 61,6% de la poblaci\u00f3n, mostrando un aumento con respecto a la edici\u00f3n previa de la ENFR (57,9%); siendo mayor para\nvarones (68,5%, frente a 55,0% en mujeres). A su vez es mayor en las personas\nde los primeros cuatro quintiles de la distribuci\u00f3n del ingreso que en las personas del quinto quintil (las personas con menores\ningresos reportaron mayor prevalencia de exceso de peso).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>\nDe acuerdo al\ndocumento oficial <em>\u201cLineamientos de buenas\n<\/em><em>pr\u00e1cticas para la producci\u00f3n agropecuaria para el COVID-19<\/em>\u201d referido a la agricultura\nfamiliar se menciona que a\u00fan cuando no\nse tiene constancia de ning\u00fan informe que sugiera que el\nCOVID-19 pueda transmitirse a trav\u00e9s de los alimentos, al tratarse de una\nenfermedad que se contagia principalmente por las v\u00edas respiratorias es central\nresguardar la salud de los trabajadores al desempe\u00f1ar sus tareas y prevenir el\ncontagio entre personas. Las recomendaciones en establecimientos donde se\nproducen alimentos necesitan encuadrarse entonces con las buenas pr\u00e1cticas de manipulaci\u00f3n vinculadas con los procedimientos\nde limpieza y desinfecci\u00f3n en general, extremando la higiene del\npersonal y la organizaci\u00f3n de las tareas habituales. En este sentido se despleg\u00f3\na partir del inicio de la pandemia el dise\u00f1o y la confecci\u00f3n de protocolos de\naplicaci\u00f3n en establecimientos productores, envasadores y\nmanipuladores de alimentos, transporte de alimentos, nodos de\nconcentraci\u00f3n de productos frescos y de distribuci\u00f3n entre otros. Estos\ninstrumentos elaborados tomando como base documentos e informes t\u00e9cnicos\nrealizados por especialistas y\/o los organismos competentes en alimentos\nbrindan la garant\u00eda de provisi\u00f3n continua de alimentos frescos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Diego D\u00edaz C\u00f3rdoba[1], Elsa Vera Morales[2], Nasim Iusef[3], Mar\u00eda Eugenia Utg\u00e9s[4]&nbsp;y Mar\u00eda Jos\u00e9 Luzuriaga[5] Antecedentes En este texto nos proponemos repasar los conceptos de seguridad y soberan\u00eda alimentaria, ponderar sus ventajas y desventajas y rese\u00f1ar las acciones y pol\u00edticas que permitieron que el AMBA, durante la pandemia, estuviera siempre abastecida de frutas y verduras. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4501,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,12,60],"tags":[398,670,671,303,418,107,277,669,39],"coauthors":[29],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4500"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4500"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4500\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4511,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4500\/revisions\/4511"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4501"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4500"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}