{"id":4665,"date":"2020-12-22T12:37:16","date_gmt":"2020-12-22T15:37:16","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4665"},"modified":"2020-12-22T12:37:18","modified_gmt":"2020-12-22T15:37:18","slug":"juan-manuel-de-rosas-a-traves-del-archivo-inedito-de-fermin-chavez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/juan-manuel-de-rosas-a-traves-del-archivo-inedito-de-fermin-chavez\/","title":{"rendered":"Juan Manuel de Rosas a trav\u00e9s del archivo in\u00e9dito de Ferm\u00edn Ch\u00e1vez"},"content":{"rendered":"\n<p>La producci\u00f3n de Ferm\u00edn Ch\u00e1vez (1924-2006) en torno a la figura de Juan Manuel de Rosas se encuentra reunida en diversos libros, entre los que se destacan la reedici\u00f3n y ampliaci\u00f3n de la obra de Juan Pradere <em>Juan Manuel de Rosas<\/em>. <em>Su iconograf<\/em><em>\u00eda<\/em> (1970); <em>La cultura en la \u00e9poca de Rosas. Aportes a la descolonizaci\u00f3n mental de la Argentina<\/em> (1973); y la gran cantidad de colaboraciones del autor en la revista y el bolet\u00edn del Instituto de Investigaciones Hist\u00f3ricas Juan Manuel de Rosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, existen m\u00faltiples trabajos de Ch\u00e1vez sobre Rosas que permanecieron in\u00e9ditos hasta la actualidad. El objetivo de este art\u00edculo es dar a conocer algunos de estos documentos que integran el archivo personal del autor, que est\u00e1 siendo relevado, ordenado y analizado en el marco de la investigaci\u00f3n <em>Archivo Ferm<\/em><em>\u00edn Ch\u00e1vez<\/em> dirigida por el profesor Francisco Pestanha.<\/p>\n\n\n\n<p>Un primer tema al que Ferm\u00edn Ch\u00e1vez le otorga suma importancia es la actividad cultural en la Confederaci\u00f3n rosista. Esto se debe a que, a partir de la derrota nacional en la Batalla de Caseros del 3 de febrero de 1852, el bando vencedor impuso como relato hist\u00f3rico oficial que los a\u00f1os del rosismo fueron una etapa negra para la cultura argentina. Los impugnadores de Rosas adoctrinaron a generaciones enteras de argentinos con la imagen perversa del Tirano y sus mazorqueros que, entre deg\u00fcello y deg\u00fcello, tambi\u00e9n aniquilaban las letras, la m\u00fasica, las modas, la filosof\u00eda y todo lo referido a la cultura que, para los unitarios embriagados de iluminismo, solo pod\u00eda emanar de tierras europeas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ferm\u00edn Ch\u00e1vez considera que un paso decisivo \u2013tal vez el m\u00e1s importante\u2013 para recobrar la soberan\u00eda nacional es llevar a cabo una tarea de autoconocimiento, es decir, remover de lo profundo de nuestra historia todo aquello que nos fue escamoteado deliberadamente con el fin exclusivo de cegar el desarrollo de un pensamiento descolonizador. No debe olvidar el lector que en el libro <em>Pensamiento Nacional. Breviario e itinerario<\/em>, Ferm\u00edn Ch\u00e1vez afirm\u00f3: \u201cSi cultura es poder, cultura nacional es poder nacional\u201d. En este sentido, la recuperaci\u00f3n de la labor cultural del rosismo para derribar los mitos instaurados con insidia por sus oponentes contribuye a fortalecer el poder nacional de un pa\u00eds tributario tambi\u00e9n en el orden de las ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de la gran mayor\u00eda de los trabajos que tratan este per\u00edodo, en los que parecer\u00eda que los \u00fanicos portadores del conocimiento y el saber fueron los miembros de la <em>intelligentzia<\/em> antirrosista, Ferm\u00edn Ch\u00e1vez exhuma la amplia tarea cultural del gobierno de Rosas. En su escrito <em>La barbarie. 1840-1848<\/em> el autor enumera la gran cantidad de colegios que funcionaban en el Buenos Aires de aquellos a\u00f1os. Solo por nombrar algunos podemos mencionar la Academia Porte\u00f1a Federal, el Colegio Republicano Federal, la Escuela Espa\u00f1ola e Inglesa, la Academia de la Juventud, el Colegio de Hu\u00e9rfanas, el Establecimiento de Educaci\u00f3n para Se\u00f1oritas, el Colegio Filantr\u00f3pico Bonaerense y el Liceo Argentino. Al parecer, a los \u201cb\u00e1rbaros\u201d federales tambi\u00e9n les importaban la cultura y la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El folleto <em>Rosas educador<\/em> (2003) tambi\u00e9n pudo titularse \u201cLa barbarie educadora\u201d. Ferm\u00edn Ch\u00e1vez comienza recordando que Rosas manifest\u00f3 un temprano y permanente inter\u00e9s por ense\u00f1ar y escribir. Esto se vio reflejado en sus <em>Instrucciones a los mayordomos de estancias<\/em> de 1819 as\u00ed como tambi\u00e9n en la <em>Gram\u00e1tica y Diccionario de la Lengua Pampa<\/em>. En dicho folleto, Ferm\u00edn polemiza con Horacio Sanguinetti y Juan Jos\u00e9 Sebreli, quienes en sendos art\u00edculos acusaron a Rosas de despreciar la educaci\u00f3n y cerrar escuelas. Para responder a estas opiniones infundadas y malintencionadas, Ch\u00e1vez detalla las decenas de tesis doctorales presentadas durante los a\u00f1os de la Confederaci\u00f3n. Asimismo, recuerda que las dificultades presupuestarias que afectaron a la educaci\u00f3n en 1838 se debieron a las exigencias de la guerra con Francia que, dicho sea de paso, no impidi\u00f3 el funcionamiento regular ni el ritmo normal de la ense\u00f1anza. \u201cNi los establecimientos primarios, ni la Universidad, cerraron sus puertas, doctor Sanguinetti\u201d, corrige Ch\u00e1vez.<\/p>\n\n\n\n<p>A la habitual acusaci\u00f3n de que Rosas repeli\u00f3 y persigui\u00f3 a la inmigraci\u00f3n europea, Ferm\u00edn replica con el folleto <em>Rosas y la gringada<\/em>. Para ello, el nogoyaense recuerda que \u201chubo gringos que fueron sus colaboradores inmediatos, y otros que tuvieron que ver con \u00e9l y lo elogiaron, lo retrataron, le escribieron m\u00fasica, y lo tuvieron como paciente. Algunos pocos de ellos son m\u00e1s conocidos, como Pedro de Angelis, Carlos Enrique Pellegrini y Pierre Benoit, pero restan muchos protagonistas que solo aparecen en textos de estudiosos de la cultura de los d\u00edas de la Federaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Rosas en la mirada de la intelligentzia<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una perspicaz estrategia de Ferm\u00edn Ch\u00e1vez para demoler el relato historiogr\u00e1fico dominante fue recabar las opiniones vertidas sobre Rosas por figuras consagradas por la cultura oficial. De esta manera, intenta desmantelar la Leyenda Negra en torno al Restaurador utilizando la palabra de pol\u00edticos y escritores sacralizados por la <em>intelligentzia<\/em>. Entre los muchos testimonios que Ch\u00e1vez recolecta en el folleto <em>Liberales que hablan de Rosas<\/em> recuperaremos algunas de las voces m\u00e1s importantes y menos esperadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Bautista Alberdi, canonizado como el ide\u00f3logo de la Constituci\u00f3n liberal de 1853, dijo sobre Rosas en 1847: \u201cRosas no es un simple tirano a mis ojos. Si en su mano hay una vara sangrienta de fierro, tambi\u00e9n veo en su cabeza la escarapela de Belgrano\u2026 S\u00e9, por ejemplo que Sim\u00f3n Bol\u00edvar no ocup\u00f3 tanto el mundo con su nombre, como el actual Gobernador de Buenos Aires. S\u00e9 que el nombre de Washington es adorado en el mundo, pero no m\u00e1s conocido que el de Rosas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1875 Domingo Faustino Sarmiento tambi\u00e9n dej\u00f3 atr\u00e1s algunos de los lugares comunes con los que hab\u00eda defenestrado al Brigadier General: \u201cRosas era un republicano que pon\u00eda en juego todos los artificios del sistema popular representativo. Era la expresi\u00f3n de la voluntad del pueblo, y en verdad que las actas de elecci\u00f3n as\u00ed lo demuestran\u2026 No todo era terror, no todo era supercher\u00eda. Grandes y poderosos ej\u00e9rcitos lo sirvieron a\u00f1os y a\u00f1os impagos. Grandes y notables capitalistas lo apoyaron y sostuvieron. Abogados de nota tuvo en los profesores patentados del derecho. Entusiasmo, verdadero entusiasmo, era el de millares de hombres que lo proclamaron el Grande Americano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Ingenieros, quien supo conjugar el positivismo con el socialismo y la historia mitrista, en 1910 afirm\u00f3 que Rosas \u201c(\u2026) constituy\u00f3 de hecho aunque no de derecho la nacionalidad argentina sobre el caos inorg\u00e1nico. Conviene advertir que despu\u00e9s de vencerlo, sus enemigos pol\u00edticos han desfigurado su rol hist\u00f3rico present\u00e1ndolo simplemente como un tirano implacable; tuvo, es cierto, los defectos pol\u00edticos de su \u00e9poca y emple\u00f3 procedimientos tan extremos como los de sus propios enemigos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo Palacios, otro reconocido dirigente socialista, en 1914 redime la figura de Rosas por su contribuci\u00f3n a la unidad nacional: \u201cCuando estudiemos el pasado, no juzguemos a los hombres desvinculados de la \u00e9poca\u2026 Y veremos tambi\u00e9n c\u00f3mo Rosas maldecido como tirano, realiz\u00f3 consciente o inconscientemente una obra de unificaci\u00f3n que permiti\u00f3 la organizaci\u00f3n nacional\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esos a\u00f1os, el nacionalista Ricardo Rojas encontr\u00f3 notables contrastes entre Rosas y los unitarios que lo combatieron: \u201cHab\u00eda m\u00e1s afinidades entre Rosas y su pampa o entre Facundo y su monta\u00f1a, que entre el se\u00f1or Rivadavia o el se\u00f1or Garc\u00eda y el pa\u00eds que quer\u00edan gobernar. La Barbarie, siendo gaucha, y puesto que iba a caballo, era m\u00e1s argentina, era m\u00e1s nuestra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, Ferm\u00edn no deja pasar la palabra del joven Jorge Luis Borges, que all\u00e1 por 1926 expres\u00f3: \u201cNuestro mayor var\u00f3n sigue siendo Don Juan Manuel: gran ejemplar de la fortaleza del individuo, gran certidumbre de saberse vivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, resulta imprescindible recordar que Ferm\u00edn Ch\u00e1vez caracteriza a Rosas como \u201cel Gran Antiiluminista de nuestra historia\u201d. La vindicaci\u00f3n de su figura es la punta de lanza para librar la batalla contra la alienaci\u00f3n colonial que predomina en la Rep\u00fablica Mercantil y Liberal, formada culturalmente en los principios falazmente universales del iluminismo y el liberalismo econ\u00f3mico, que dejan como saldo la denigraci\u00f3n institucionalizada del nativo y el criollo, y un sentimiento de minusval\u00eda generalizado.<\/p>\n\n\n\n<p>La reparaci\u00f3n de la figura hist\u00f3rica de Rosas constituye el punto de partida para nuestras luchas por una autoconciencia nacional, pero la tarea en modo alguno se agota en la revisi\u00f3n del Restaurador y su tiempo. En la medida en que el Pensamiento Nacional no logre desarticular la cultura dependiente de la Argentina semicolonial, la misi\u00f3n del revisionismo, entendido como una historia de nuestra descolonizaci\u00f3n, permanecer\u00e1 inconclusa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La producci\u00f3n de Ferm\u00edn Ch\u00e1vez (1924-2006) en torno a la figura de Juan Manuel de Rosas se encuentra reunida en diversos libros, entre los que se destacan la reedici\u00f3n y ampliaci\u00f3n de la obra de Juan Pradere Juan Manuel de Rosas. Su iconograf\u00eda (1970); La cultura en la \u00e9poca de Rosas. 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