{"id":4745,"date":"2021-02-19T10:37:03","date_gmt":"2021-02-19T13:37:03","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4745"},"modified":"2021-03-03T11:09:33","modified_gmt":"2021-03-03T14:09:33","slug":"a-201-anos-de-la-batalla-de-cepeda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/a-201-anos-de-la-batalla-de-cepeda\/","title":{"rendered":"A 201 a\u00f1os de la Batalla de Cepeda"},"content":{"rendered":"\n<p>Comenzar\u00e9 con una reflexi\u00f3n de Rodolfo Walsh, quien el 5 de enero de 1977 en una punzante cr\u00edtica a la conducci\u00f3n de la agrupaci\u00f3n guerrillera Montoneros escrib\u00eda: \u201cEn los actuales documentos montoneros apenas figuran referencias de historia argentina anteriores a 1945, ni siquiera a los propios caudillos montoneros. Creo que en ese vac\u00edo hist\u00f3rico subyacen las \u2018leyes\u2019 de la toma del poder en la Argentina y que esa determinaci\u00f3n es m\u00e1s fuerte que las que surgen de cualquier otro producto hist\u00f3rico, ya que es la determinaci\u00f3n espacial y temporal concreta que nos corresponde a nosotros. [\u2026] Un oficial montonero conoce, en general, c\u00f3mo Lenin y Trotsky se adue\u00f1an de San Petersburgo en 1917, pero ignora c\u00f3mo Mart\u00edn Rodr\u00edguez y Rosas se apoderan de Buenos Aires en 1821.\u201d<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando estas l\u00edneas y transitando las primeras dos d\u00e9cadas del siglo XXI vale la pena preguntarse: \u00bfnuestros estudiantes, militantes, funcionarios e intelectuales tienen alguna idea de aquello que ocurri\u00f3 en 1820? El objetivo de este trabajo es repasar aquel acontecimiento en donde, como bien afirmaba Walsh, los sectores que lideraban Mart\u00edn Rodr\u00edguez y Juan Manuel de Rosas se apoderaron del poder pol\u00edtico en la Provincia de Buenos Aires. En realidad, deber\u00eda decir, el momento en que despu\u00e9s de unos cuantos a\u00f1os, los sectores populares, junto con sus l\u00edderes, aparec\u00edan como actores pol\u00edticos concretos.<\/p>\n\n\n\n<p>Repasemos. El primer d\u00eda de febrero de 1820, a unos cinco kil\u00f3metros del pueblo de Mariano Ben\u00edtez en el norte de la provincia de Buenos Aires, se llev\u00f3 a cabo la batalla de Cepeda que enfrent\u00f3 a las tropas de Buenos Aires -bajo el mando del director Supremo de las Provincias del R\u00edo de la Plata (provincias que en la mayor\u00eda de los casos no reconoc\u00edan su autoridad) Jos\u00e9 Rondeau-, y a los federales. Seg\u00fan afirman los historiadores acad\u00e9micos y \u201ceruditos\u201d Bartolom\u00e9 Mitre y Vicente Fidel L\u00f3pez,<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;contaban con Estanislao L\u00f3pez, Gobernador de Santa Fe; Francisco Ram\u00edrez, que lideraba las tropas de Entre R\u00edos; Pedro Campbell, que lideraba la caballer\u00eda correntina, las tropas de los indios del Chaco y las misiones, m\u00e1s el insubordinado General Alvear con 54 jefes y 1000 milicianos que \u201candaban dispersos\u201d; tambi\u00e9n estos eruditos suman algunos uruguayos radicados en el litoral tras el \u00e9xodo oriental.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia oficial y las otras historias sobre Cepeda y el a\u00f1o 1820&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como lo afirm\u00f3 en su <em>Historia de la Rep\u00fablica Argentina<\/em> (1883-1893) Vicente Fidel L\u00f3pez, la reacci\u00f3n del litoral federal contra el Buenos Aires unitario y centralista no fue la reacci\u00f3n espont\u00e1nea, inorg\u00e1nica y salvaje del interior contra el gobierno \u201cculto\u201d de los porte\u00f1os. Los l\u00edderes federales, adem\u00e1s de representar a las masas de criollos, gauchos, y de tener contacto con varias de las comunidades abor\u00edgenes, tambi\u00e9n representaban buena parte de la opini\u00f3n de los sectores cultos y urbanos de sus respectivas provincias. Como afirma en su <em>Historia de la Argentina <\/em>(1954) Ernesto Palacio<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, estos l\u00edderes eran elegidos por los vecinos en asambleas realizadas en los cabildos, pero adem\u00e1s contaban con asesores prestigiosos, abogados o cl\u00e9rigos, que estaban al tanto de las tendencias pol\u00edticas universales y tambi\u00e9n de los diferentes problemas de \u201cla capital\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que una carga de caballer\u00eda de los litorale\u00f1os bast\u00f3 en los campos de Cepeda para desarticular a los porte\u00f1os y poner fin a una tentativa de Constituci\u00f3n unitaria y centralista del Directorio porte\u00f1o. En este punto me interesa resaltar que desde Bartolom\u00e9 Mitre y Vicente Fidel L\u00f3pez hasta tres de los principales estudiosos del siglo XIX en el R\u00edo de la Plata -Tulio Halperin Donghi, Ra\u00fal Fradkin y Jorge Gelman-, se han enfocado en leer este momento hist\u00f3rico desde una \u00f3ptica que es la de Buenos Aires. Para ser m\u00e1s preciso, siguiendo la l\u00ednea de la historiograf\u00eda acad\u00e9mica argentina se ponder\u00f3 la Historia del Estado Naci\u00f3n (Buenos Aires) por sobre las otras historias de los Estados Provinciales o la historia de los pueblos y sus l\u00edderes y\/o representantes. El problema no fue (y es) solo nuestro, como se\u00f1ala el historiador Peter Burke en <em>Formas de hacer historia<a href=\"#_ftn4\"><sup><strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em>: la disciplina hist\u00f3rica arrastra una tara desde su nacimiento, tara que en nuestro caso es profunda, ya que el primer historiador oficial fue tambi\u00e9n jefe de la facci\u00f3n porte\u00f1a y Presidente de la Rep\u00fablica. Para Burke, la historia como disciplina surge motorizada por los Estados Naci\u00f3n hacia mediados del siglo XIX; en este sentido, la historia nace como operadora pol\u00edtica ideol\u00f3gica de los sectores vencedores de las guerras civiles, en definitiva, aquellos que se apropiaron de la maquinaria del Estado: Mitre, Sarmiento, los porte\u00f1os. Una minor\u00eda poderosa que, como toda minor\u00eda que llega al poder, cre\u00f3 su propia historia para sostenerse: una historia que no puede ser otra cosa que impopular.<\/p>\n\n\n\n<p>Por suerte el pueblo con el tiempo demuestra ser siempre m\u00e1s sabio que los eruditos, como bien escribi\u00f3 Ram\u00f3n Doll: \u201cHaga el lector una brev\u00edsima investigaci\u00f3n y pregunte a 50 de sus conocidos, qu\u00e9 fue Pav\u00f3n y observar\u00e1 que obreros o empleados no est\u00e1n seguros de si Pav\u00f3n fue una batalla o un general. Y el pueblo acierta cuando ignora despreciativamente una historia olig\u00e1rquica, nep\u00f3tica, porque adivina que de esa historia est\u00e1n ausentes los que, hechos en el sufrimiento y en la lucha desde abajo, carecen del relumbr\u00f3n period\u00edstico y oratorio que se necesita para estar en sus p\u00e1ginas.\u201d<a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, me interesa marcar que la batalla de Cepeda expresa el triste final de un proyecto que hac\u00eda a\u00f1os estaba en aguda disoluci\u00f3n. La caballer\u00eda del litoral no hizo m\u00e1s que generar una desorientaci\u00f3n pol\u00edtica y estrat\u00e9gica que los hombres del Directorio ven\u00edan arrastrando desde al menos tres a\u00f1os atr\u00e1s. Los porte\u00f1os no supieron, no pudieron y\/o no quisieron sostener la guerra revolucionaria contra los espa\u00f1oles m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1rea de influencia de su ciudad portuaria y se enfocaron en desarticular (traici\u00f3n mediante) la lucha sostenida por Jos\u00e9 Gervasio Artigas y sus aliados del litoral contra el invasor portugu\u00e9s. El historiador Joaqu\u00edn P\u00e9rez escribi\u00f3, probablemente, uno de los m\u00e1s hermosos p\u00e1rrafos en materia de pensamiento e historia de nuestra historiograf\u00eda sobre este problema. Dice: \u201cEsta minor\u00eda aunque bien orientada en un comienzo, termin\u00f3 m\u00e1s tarde por perder el contacto con la realidad del pa\u00eds, oscureci\u00e9ndose su criterio al t\u00e9rmino de cometer los mayores desatinos pol\u00edticos. No seremos nosotros los que arrojemos pu\u00f1ados de lodo sobre aquellos hombres cuyo pensamiento americanista posibilit\u00f3 la creaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito de los Andes, declar\u00f3 la independencia y jalon\u00f3 de sacrificios el camino al Alto Per\u00fa en su af\u00e1n por llegar a Lima. Pero desgraciadamente desti\u00f1eron el objetivo de la revoluci\u00f3n de Mayo, cuyo triunfo buscaron por puertas secretas y menguadas.\u201d<a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con la p\u00e9rdida de contacto con la realidad de la \u00e9lite porte\u00f1a, reafirma estas impresiones de Joaqu\u00edn P\u00e9rez lo expresado en el \u00f3rgano oficial de prensa de los porte\u00f1os, <em>La Gaceta de Buenos Aires<\/em>, en el cual hacia 1819 escrib\u00edan: \u201cLos montoneros, con cualquiera otro nombre m\u00e1s culto o m\u00e1s disfrazado, deben contarse en el cat\u00e1logo general de las adversidades que afligen al hombre, lo prueban y lo consolidan. \u00bfHay alg\u00fan hombre de seso que haya consentido que el patriarcado de Artigas, la dictadura de Francia, y el gobierno de Estanislao L\u00f3pez puedan durar en el tiempo? Todos ellos dan que hacer, distraen al gobierno, ponen en tribulaci\u00f3n al Estado y a los particulares, todo esto es verdad, pero todo es propio de los insectos viles, y de las ruines sabandijas. [\u2026] A nadie le ocurre el pensamiento de capitular, es preciso concluir con ellos a todo trance.\u201d<a href=\"#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy sabemos, como se\u00f1alan historiadores tales como Washington Reyes Abadie<a href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, de la impopularidad del Directorio por, entre otras cosas, haber operado oscuramente traicionando a las Provincias del litoral y a la Banda Oriental. Ya a fines de 1819 no hab\u00eda dudas de que exist\u00eda una alianza entre el Directorio y el gobierno lusitano para acabar con la tentativa republicana y federal defendida por Artigas, L\u00f3pez y dem\u00e1s gobernadores del interior. Me interesa resaltar aqu\u00ed que no solo el litoral hab\u00eda alzado la voz contra los porte\u00f1os. En noviembre de 1919 la Provincia de Tucum\u00e1n se proclam\u00f3 independiente tras el levantamiento de algunos jefes de su guarnici\u00f3n. El General San Mart\u00edn, llamado por Buenos Aires para reprimir a los federales, no solo desobedeci\u00f3 al Directorio, sino que en m\u00faltiples cartas manifest\u00f3 estar m\u00e1s cerca de la causa federal que de la porte\u00f1a. Adem\u00e1s, el 9 de enero de 1820 se sublev\u00f3 en San Juan, al grito de \u201cViva la Federaci\u00f3n\u201d, el batall\u00f3n N\u00ba1 de Cazadores del Ej\u00e9rcito de los Andes que contaba con unos mil hombres, y en la posta de Arequito, Santa Fe, en la misma semana se sublev\u00f3 el Ej\u00e9rcito del Alto Per\u00fa al mando del Coronel Juan Bautista Bustos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Juan Manuel de Rosas en el tormentoso a\u00f1o de 1820<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"696\" height=\"220\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/rosas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4747\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/rosas.jpg 696w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/rosas-300x95.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Otra idea que me interesa dejar en relaci\u00f3n con los acontecimientos que se desarrollan inmediatamente despu\u00e9s de la batalla de Cepeda, es la de considerar el a\u00f1o 1820 como un momento bisagra, en el cual se quiebran todos los significados y tambalea la base de sustento ideol\u00f3gico de la ciudad puerto Buenos Aires.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, considero que es un momento en que por primera vez el ideario federal manifestado por Artigas y sus aliados del litoral puede presentarse como una opci\u00f3n real y tangible para su implementaci\u00f3n en la ciudad puerto. Bien sabemos los historiadores que Jos\u00e9 Carlos Chiaramonte ha explorado una y otra vez este tema asoci\u00e1ndolo con la cuesti\u00f3n del nacionalismo y haci\u00e9ndose muchas preguntas: \u00bfSe menciona al vocablo federalismo? \u00bfSe alude a la Naci\u00f3n argentina? \u00bfSe habla de Patria? \u00bfQu\u00e9 idea de unidad prevalece? La respuesta de Chiaramonte era tajante, afirmaba que no exist\u00eda una idea de Naci\u00f3n en aquella \u00e9poca. A continuaci\u00f3n transcribo la proclama que por pedido expreso de las autoridades de Buenos Aires, el Comandante del 5\u00ba Regimiento de Campa\u00f1a, Juan Manuel de Rosas, difunde para reclutar la tropa de voluntarios frente a la situaci\u00f3n cr\u00edtica que viv\u00eda la provincia tras Cepeda:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c[\u2026] Ved, mis compa\u00f1eros las circunstancias en que por segunda vez salimos \u00e1 campa\u00f1a \u00e1 engrosar un ej\u00e9rcito que debe darnos la paz y restablecer el orden,&nbsp; mostrando \u00e1 los que nos envuelven en sangre, la \u00faltima lecci\u00f3n de la imperiosa urgencia que reclama por la uni\u00f3n, olvidando prejuicios locales y pol\u00edticos, y otros motivos propios solamente de la degradaci\u00f3n en que nos han sumido la discordia y el furor an\u00e1rquico. Vamos \u00e1 concluir con la guerra y \u00e1 buscar la amistad que respeta las obligaciones p\u00fablicas, para conseguir retirarnos a los placeres de la vida privada. La campa\u00f1a hasta aqu\u00ed ha sido la m\u00e1s expuesta y la menos considerada: comiencen desde hoy mis amigos a ser la columna de la Provincia, el sost\u00e9n de las autoridades y el respeto de sus enemigos. [\u2026] Nada m\u00e1s os pido firmeza: desconfiad de los que os sugieren especies de subversi\u00f3n del orden y de insubordinaci\u00f3n: reproducir conmigo los juramentos que hemos hecho de sostener la representaci\u00f3n de la Provincia, y confiad en que los trabajos y sacrificios que costar\u00e1 esta segunda campa\u00f1a ser\u00e1n provechosos, y que traer\u00e1n mil bendiciones sobre el 5\u00b0 regimiento, sobre sus virtuosos jefes de escuadr\u00f3n, honrados oficiales, y sobre todos los amigos y paisanos que acompa\u00f1an al comandante en jefe.\u201d<a href=\"#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Observo que en esta proclama no aparecen los t\u00e9rminos \u201cnacional\u201d, \u201cnacionalismo\u201d, \u201cPatria\u201d ni \u201cfederalismo\u201d; sin embargo, claramente se alude a una serie de cuestiones vinculadas a una unidad de pertenencia, en tanto que la tropa mencionada representa un lugar espec\u00edfico, la campa\u00f1a sur de la Provincia de Buenos Aires. Tambi\u00e9n se alude a intereses en com\u00fan. Quienes integran la tropa son identificados por Juan Manuel de Rosas como: \u201cvirtuosos jefes de escuadr\u00f3n\u201d, \u201chonrados oficiales\u201d, \u201camigos y paisanos\u201d. En s\u00edntesis, Rosas le habla a una comunidad armada, en el sentido de que todos ellos se conocen entre s\u00ed. De modo que su participaci\u00f3n aparece como voluntaria, vale decir, todos ellos participan porque el resultado, en el caso de que sea un triunfo, beneficiar\u00e1 a todos y a cada uno de los que integran el regimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed resalto otra tara historiogr\u00e1fica. Mal que les pese a los historiadores, las palabras existieron antes que los escritos. Que no aparezcan las palabras que buscan Chiaramonte y otros tantos no nos quiere decir nada. Como puede observarse en la proclama, el contenido de las palabras \u201cnacionalidad\u201d, \u201cPatria\u201d y \u201cNaci\u00f3n\u201d puede encontrarse con otras palabras y formas (\u201ctradici\u00f3n hisp\u00e1nica\u201d, \u201ccostumbres gauchas, criollas e ind\u00edgenas\u201d, \u201camericanismo\u201d, \u201cfederalismo\u201d, etc). Durante muchos a\u00f1os se han preocupado por hacernos creer que el Estado invent\u00f3 la Naci\u00f3n; en realidad deber\u00edamos decir que un grupo que se apropi\u00f3 del Estado invent\u00f3 un tipo de Naci\u00f3n. Ahora bien, ello no signific\u00f3, como lo sugiere H\u00e9ctor Muzzopappa<a href=\"#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>, que haya un solo nacionalismo ni que ese nacionalismo inventado por unos pocos sea el nacionalismo argentino. En realidad, m\u00e1s all\u00e1 de las instituciones, los Estados y Gobiernos, el sentimiento de nacionalidad y la Naci\u00f3n siempre estar\u00e1n presentes, con diferentes pulsiones y emanaciones, mientras sobre un territorio existan hombres y mujeres que cuenten y\/o recuerden las historias de quienes ya no est\u00e1n en ese territorio.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>&nbsp;WALSH, R.: \u201cAsunto: observaciones sobre el documento del Consejo del 11\/11\/76\u201d, en BASCHETTI, ROBERTO, <em>Rodolfo Walsh, <\/em><em>Vivo<\/em>, Buenos Aires, De la Flor, 1994.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp;MITRE, B.: <em>Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina<\/em> [1857] ,&nbsp; Buenos Aires, Edici\u00f3n del Diario La Naci\u00f3n, 1949; FIDEL L\u00d3PEZ, VICENTE, <em>Historia de la Rep\u00fablica Argentina<\/em> [1883-1893], Buenos Aires, Juan Rold\u00e1n, 1912.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>&nbsp;PALACIO, E.: <em>Historia de la Argentina<\/em>, Buenos Aires, Ed. Abeledo-Perrot, 1954.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>&nbsp;BURKE, P.: <em>Formas de hacer historia<\/em>, Madrid, Alianza Editorial, 1996.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&nbsp;DOLL, R.: &nbsp;<em>Liberalismo en la literatura y la pol\u00edtica<\/em>, Buenos Aires, Claridad, 1934.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp;P\u00c9REZ, J.: <em>Historia de los primeros gobernadores de la Provincia de Buenos Aires. El a\u00f1o XX desde el punto de vista pol\u00edtico \u2013 social<\/em>, La Plata, Publicaciones del Archivo Hist\u00f3rico de la Provincia de Buenos Aires, 1950, p 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>&nbsp;<em>La Gaceta de Buenos Aires<\/em>, 7 de febrero de 1819, reimpresi\u00f3n facsimilar dirigida por la Junta de Historia y Numism\u00e1tica de Am\u00e9rica, Buenos Aires, Compa\u00f1\u00eda Sud-Americana de Billetes de Banco.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>&nbsp;REYES ABADIE, W.: &nbsp;<em>Artigas y el Federalismo en el R\u00edo de la Plata<\/em>, Buenos Aires, Hyspam\u00e9rica, 1974.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>&nbsp;\u201cEl Comandante del 5to Regimiento de Campa\u00f1a, Juan Manuel de Rosas, proclama a su tropa\u201d, en CARRAZA, N.: <em>Oratoria Argentina Recopilaci\u00f3n cronol\u00f3gica de las proclamas, discursos, manifiestos y documentos importantes que legaron a la historia de su patria argentinos celebres, desde el a\u00f1o 1810 hasta 1904<\/em> [5 tomos], Tomo I., La Plata, Peuser, pp. 212-213.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>&nbsp;MUZZOPAPPA, H.: \u00abEl nacionalismo argentino y sus diversas configuraciones\u00bb, en L\u00c9RTORA MENDOZA, CELINA (coord) <em>Pol\u00edtica, Educaci\u00f3n y Sociedad en la Filosof\u00eda Argentina del siglo xix<\/em>, Buenos Aires, Ed. FEPAI, 2018, pp. 71-91.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comenzar\u00e9 con una reflexi\u00f3n de Rodolfo Walsh, quien el 5 de enero de 1977 en una punzante cr\u00edtica a la conducci\u00f3n de la agrupaci\u00f3n guerrillera Montoneros escrib\u00eda: \u201cEn los actuales documentos montoneros apenas figuran referencias de historia argentina anteriores a 1945, ni siquiera a los propios caudillos montoneros. 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