{"id":4790,"date":"2021-03-05T08:25:49","date_gmt":"2021-03-05T11:25:49","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4790"},"modified":"2021-03-12T10:14:30","modified_gmt":"2021-03-12T13:14:30","slug":"al-gran-pueblo-argentino-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/al-gran-pueblo-argentino-salud\/","title":{"rendered":"Al gran pueblo argentino, salud"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cFrente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas\u201d<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Ram\u00f3n Carrillo<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta nota es s\u00edntesis de la larga e interesant\u00edsima entrevista que le hice al Dr. Mario Crocco, cient\u00edfico<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> y secretario de la Fundaci\u00f3n Dr. Ram\u00f3n Carrillo, en octubre de 2013<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa vez el Dr. Crocco nos recibi\u00f3 en la sede de la Fundaci\u00f3n, conocida como \u201cla casona de French 3036\u201d: en esa propiedad de 1906 vivieron Ram\u00f3n Carrillo con su madre y sus hermanos y posteriormente Santiago Carrillo con su familia. En el living, sentados sobre el sof\u00e1 que entonces segu\u00eda en el mismo lugar, estuvieron Per\u00f3n y Evita, padrinos del casamiento de Carrillo con Susana Pomar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los primeros a\u00f1os<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00f3n Carrillo naci\u00f3 en Santiago del Estero el 7 de marzo de 1906. A los 17 a\u00f1os ya escrib\u00eda preocupado por los ancianos, tem\u00e1tica a la que entonces se prestaba escasa atenci\u00f3n: el obrero no ten\u00eda jubilaci\u00f3n, y si no pod\u00eda juntar dinero para la vejez quedaba librado a la solidaridad del pr\u00f3jimo; o se mor\u00eda de hambre. Homero Manzi, amigo y compa\u00f1ero de Carrillo en la escuela primaria, contaba que la miseria era generalizada entre los mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n a los 17 Carrillo empez\u00f3 sus estudios universitarios en Buenos Aires. En los primeros a\u00f1os pudo escuchar a Christofredo Jakob, lo cual fue fundamental en su formaci\u00f3n: Jakob era uno de los principales neurobi\u00f3logos del mundo, y le transmiti\u00f3 a Carrillo la vocaci\u00f3n por los misterios del cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Buenos Aires de los a\u00f1os 30 Carrillo se reencontr\u00f3 con Manzi y empez\u00f3 a juntarse con el grupo de FORJA y otros \u201cmuchachos de la noche\u201d. Se inclin\u00f3 hacia la cirug\u00eda y se recibi\u00f3 con medalla de oro. La universidad le coste\u00f3 un viaje a Europa, donde conoci\u00f3 a los investigadores de los que le hablaba Christofredo Jakob.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la neurocirug\u00eda al 17 de octubre<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la vuelta de Europa Carrillo se convirti\u00f3 en el principal colaborador del profesor Manuel Balado, quien hab\u00eda empezado a adquirir la t\u00e9cnica neuroquir\u00fargica en los EE.UU. Mientras tanto segu\u00eda dedicado a la investigaci\u00f3n: descubri\u00f3 que, aparte de las neuronas, hay otras c\u00e9lulas del cerebro que se reproducen formando distintos linajes, la neuroglia, y se puso a clasificarlas. En la misma \u00e9poca empez\u00f3 a clasificar las enfermedades y a descubrir enfermedades nuevas. Se dio cuenta de que era imprescindible, adem\u00e1s de operar, ver qu\u00e9 pasaba en el cerebro y comenz\u00f3 a hacer trasplantes de cerebro en conejos. Intent\u00f3 tambi\u00e9n la tomograf\u00eda pero no pudo completar su descubrimiento porque en esa \u00e9poca no hab\u00eda computadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1937 muri\u00f3 el padre y Carrillo empez\u00f3 a traer a Buenos Aires a sus hermanos, todos menores que \u00e9l, para que entraran en la universidad. Solo hab\u00eda libros de medicina en la casa, as\u00ed que la oferta educativa era poco variada: quien no aceptara estudiar medicina, ten\u00eda que volverse al pago. Todos se quedaron. Ese mismo a\u00f1o Carrillo contrajo una fiebre prolongada que le afect\u00f3 los ri\u00f1ones y le dej\u00f3 severas cefaleas todo el resto de su vida. Lo salv\u00f3 un gran amigo que luego ser\u00eda su mano derecha los ocho a\u00f1os que Carrillo condujo la salud p\u00fablica nacional: Salom\u00f3n Chichilnisky.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda que mantener a los hermanos. En 1940 tom\u00f3 un empleo de profesor secundario de Historia -lo cual se permit\u00eda a los graduados universitarios, y \u00e9l pod\u00eda hacer por la formaci\u00f3n humanista de la Escuela Neurobiol\u00f3gica Argentino-Germana a la cual era af\u00edn-. En un colegio de Ramos Mej\u00eda conoci\u00f3 a Susana Isabel Pomar, una chica de 17 a\u00f1os; para entonces Carrillo era \u201cun viejo\u201d de 32 o 33 a\u00f1os, que se enamor\u00f3 de ella y esper\u00f3 que Susana fuera mayor para proponerle casamiento. Junto con las clases secundarias era profesor en la universidad, pero a\u00fan as\u00ed la plata no alcanzaba para que los hermanos se dedicaran a estudiar a tiempo completo, as\u00ed que en 1941 consigui\u00f3 el cargo de Jefe del Servicio de Neurolog\u00eda y Neurocirug\u00eda en el reci\u00e9n creado Hospital Militar, adonde iban conscriptos de todo el pa\u00eds. All\u00ed Carrillo empez\u00f3 a hacer estad\u00edsticas de las enfermedades de toda la Argentina. Al a\u00f1o siguiente, adem\u00e1s, gan\u00f3 por concurso la titularidad de la c\u00e1tedra de Neurocirug\u00eda. Ten\u00eda ya una t\u00e9cnica neuroquir\u00fargica maravillosa y segu\u00eda haciendo investigaci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda lleg\u00f3 al Hospital una se\u00f1ora enferma, una tal Juana Sosa. M\u00e1s tarde fue a verlo el hijo de la se\u00f1ora Sosa, mayor del Ej\u00e9rcito y profesor de Historia en el Liceo Militar: hablaron de do\u00f1a Juana, de la materia que ambos ense\u00f1aban, y enseguida de c\u00f3mo cambiar el mundo: no mucho despu\u00e9s se hicieron amigos, Ram\u00f3n Carrillo y Juan D. Per\u00f3n. Era 1943, y poco despu\u00e9s Per\u00f3n asumir\u00eda como Secretario de Trabajo y Previsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de un breve paso por el Decanato de la Facultad de Medicina de la UBA, en octubre de 1945 Carrillo, como jefe de Neurocirug\u00eda, urdi\u00f3 prepararle un falso cuarto de enfermo neurol\u00f3gico aislado al preso de Mart\u00edn Garc\u00eda que \u201cnecesitaba ser atendido\u201d en el Hospital. El 17 de octubre, mientras el pueblo ganaba las calles del centro, Carrillo fue el encargado de pasarle a Evita y a los dirigentes gremiales las cartas e instrucciones del \u201cenfermo aislado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"700\" height=\"700\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/carrillo-peron.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4792\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/carrillo-peron.jpg 700w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/carrillo-peron-300x300.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/carrillo-peron-150x150.jpg 150w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/carrillo-peron-125x125.jpg 125w\" sizes=\"(max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El gran sanitarista<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de ganar las elecciones de 1946, Per\u00f3n le ofreci\u00f3 a Ram\u00f3n Carrillo el puesto que prefiriera, pero Carrillo no aceptaba ninguno. A la pregunta de que quer\u00eda hacer, respondi\u00f3 sencillamente: \u201cSoy m\u00e9dico, yo sue\u00f1o con una Argentina con salud\u201d. En aquel momento Salud no era Ministerio sino Secretar\u00eda, y reci\u00e9n se convertir\u00eda en tal con la Constituci\u00f3n de 1949. Como el lugar que ten\u00eda asignado para trabajar era muy chico, en su misma casa de la calle French -adonde tambi\u00e9n se hab\u00eda mudado Susana despu\u00e9s del casamiento- Carrillo, de 40 a\u00f1os, se reun\u00eda con sus equipos, todos j\u00f3venes entre los veintipico y los treinta y pico de a\u00f1os. All\u00ed gestaron las \u201cgrandes luchas\u201d contra enfermedades que hab\u00eda que desarraigar del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Oper\u00e1, Ram\u00f3n, oper\u00e1!\u201d lo exhortaba mientras tanto su mujer Susana: en casa no hab\u00eda plata suficiente. Pero \u00e9l sigui\u00f3 adelante trabajando para la salud p\u00fablica y dejando de lado una carrera brillante.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El alejamiento<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda se encontr\u00f3 bloqueado en su amistad con Per\u00f3n, que hab\u00eda llegado al poder apoyado por los gremios. Carrillo quer\u00eda un sistema de salud gratuito para todos, sosten\u00eda que la salud era un derecho del pueblo y que la gente no ten\u00eda por qu\u00e9 andar peleando en angustiosa b\u00fasqueda de un medicamento. Para ello cre\u00f3, al fondo del Borda, el Laboratorio de Especialidades Medicinales del Estado (EMESTA), f\u00e1brica de medicamentos gratuitos que amenazaba el negocio de los laboratorios de pa\u00edses centrales. Una serie de malentendidos y operaciones deriv\u00f3 en el corte de la mitad del presupuesto asignado a Salud y tambi\u00e9n en la frialdad de Per\u00f3n, influenciado por chismes internos.<\/p>\n\n\n\n<p>Carrillo no renunci\u00f3: el 20 de julio de 1954 les dijo a sus colaboradores \u201custedes qu\u00e9dense ac\u00e1\u201d, se sac\u00f3 el guardapolvo, lo colg\u00f3 y se fue a su casa. Sali\u00f3 del pa\u00eds con Susana, sus dos hijos y los dos hijos que la pareja hab\u00eda adoptado rumbo a EE.UU., en busca de una cura para sus terribles cefaleas. Catorce meses despu\u00e9s se produjo el golpe de Estado llamado \u201crevoluci\u00f3n libertadora\u201d y ya no pudo volver a la Argentina: le confiscaron los libros, los cuadros, entraron a su casa y revisaron todo en busca de \u201criquezas\u201d mientras los Carrillo segu\u00edan hacinados en un departamento en Nueva York, pasando hambre. Por un contacto pol\u00edtico casual, se mudaron a Bel\u00e9n do Par\u00e1 a fines de 1955. Carrillo iba contratado como m\u00e9dico de los indios caboclos que trabajaban en una mina de oro.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed, en Bel\u00e9n, a los 50 a\u00f1os abord\u00f3 su obra de madurez: la \u201cTeor\u00eda general del hombre\u201d. M\u00e1s o menos al mismo tiempo Aurizonia, la empresa que lo contrataba, cerr\u00f3 y se qued\u00f3 sin empleo en un lugar donde la temperatura supera los 40\u00baC. Era el peor ambiente para una persona aquejada de tremendas cefaleas; necesitaba adem\u00e1s medicamentos para su problema de ri\u00f1\u00f3n. Se present\u00f3 como m\u00e9dico al hospital de Bel\u00e9n, donde le dijeron que precisamente hac\u00eda falta uno pero que no hab\u00eda lugar ni pod\u00edan pagarle un sueldo; sin poder con su genio, y mientras \u00e9l y su familia pasaban grandes carencias, llev\u00f3 una mesa, la puso debajo de una escalera, y se dedic\u00f3 a atender gratis.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando les mand\u00f3 a decir a sus hermanos que trataran de conseguirle y enviarle medicamentos, la dictadura de Aramburu y Rojas se enter\u00f3 y la embajada argentina en Brasil formul\u00f3 una protesta formal por darle colaboraci\u00f3n y medicamentos a \u201cun delincuente perseguido\u201d: el cargo era \u201cladr\u00f3n de nafta\u201d, porque dec\u00edan que hab\u00eda habido un problema sobre el uso de la nafta en los coches del Ministerio.<\/p>\n\n\n\n<p>No mucho despu\u00e9s, el 20 de diciembre de 1956, Ram\u00f3n Carrillo, el gran sanitarista, muri\u00f3 en Bel\u00e9n, Brasil. Su \u00faltima voluntad fue ser enterrado en su Santiago del Estero natal, deseo que tanto el gobierno de facto de aquel momento como otros posteriores desestimaron \u201cpor razones pol\u00edticas\u201d. Reci\u00e9n en diciembre de 1972 sus restos fueron repatriados a la Argentina. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"su-box su-box-style-default\" id=\"\" style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;\"><div class=\"su-box-title\" style=\"background-color:#333333;color:#FFFFFF;border-top-left-radius:1px;border-top-right-radius:1px\">La obra<\/div><div class=\"su-box-content su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"border-bottom-left-radius:1px;border-bottom-right-radius:1px\">Mediante decreto del Poder Ejecutivo Nacional, el profesor doctor Ram\u00f3n Carrillo fue designado Secretario de Salud P\u00fablica, cargo que asumi\u00f3 el 4 de junio de 1946. Durante su gesti\u00f3n, de menos de una d\u00e9cada, hizo lo que sigue: <\/p>\n\n\n\n<p>. Aument\u00f3 el n\u00famero de camas existentes en el pa\u00eds, de 66.300 en 1946 a 132.000 en 1954.<\/p>\n\n\n\n<p>. Erradic\u00f3 en dos a\u00f1os enfermedades end\u00e9micas tales como el paludismo. <\/p>\n\n\n\n<p>. Pr\u00e1cticamente hizo desaparecer la s\u00edfilis y las enfermedades ven\u00e9reas.<\/p>\n\n\n\n<p>. Cre\u00f3 234 hospitales y policl\u00ednicos gratuitos, y varios centenares de dispensarios, laboratorios, establecimientos y programas de capacitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>. Cre\u00f3 el Tren Sanitario que recorr\u00eda los puntos m\u00e1s alejados del pa\u00eds a trav\u00e9s de la red ferroviaria. <\/p>\n\n\n\n<p>. Disminuy\u00f3 el \u00edndice de mortalidad por tuberculosis de 130 por cien mil a 36 por cien mil. <\/p>\n\n\n\n<p>. Termin\u00f3 con epidemias tales como el tifus y la brucelosis. <\/p>\n\n\n\n<p>. Redujo dr\u00e1sticamente el \u00edndice de mortalidad infantil del 90 por mil al 56 por mil. <\/p>\n\n\n\n<p>. Dio importancia prioritaria al desarrollo de la medicina preventiva y a la organizaci\u00f3n hospitalaria. <\/p>\n\n\n\n<p>. Cre\u00f3 un Instituto de Cibernolog\u00eda o Planeamiento Estrat\u00e9gico, aplicando la cibern\u00e9tica al arte de gobernar. <\/p>\n\n\n\n<p>. Fund\u00f3 un Instituto de Ciencias del Hombre para poder fundamentar por qu\u00e9 respetar a las personas y por qu\u00e9 dejar todo por la gente, como \u00e9l hac\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<\/div><\/div> <div class=\"su-note\"  style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;-moz-border-radius:3px;-webkit-border-radius:3px;\"><div class=\"su-note-inner su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"background-color:#000000;border-color:#cccccc;color:#fff;border-radius:3px;-moz-border-radius:3px;-webkit-border-radius:3px;\"><em>\u201cDebemos pensar que el enfermo es un hombre que es tambi\u00e9n un padre de familia, un individuo que trabaja y que sufre: y que todas esas circunstancias influyen, a veces, mucho m\u00e1s que una determinada cantidad de glucosa en la sangre. As\u00ed humanizaremos la medicina\u201d. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Ram\u00f3n Carrillo <\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cMientras los m\u00e9dicos sigamos viendo enfermedades y olvidemos al enfermo como una unidad biol\u00f3gica, psicol\u00f3gica y social, seremos simples zapateros remendones de la personalidad humana\u201d. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Ram\u00f3n Carrillo <\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> El Dr. Mario Crocco, neurobi\u00f3logo \u00edtalo-argentino, es tambi\u00e9n director del Centro de Investigaciones Neurobiol\u00f3gicas del Ministerio de Salud. Es considerado \u201cel padre del Bicho Colorau\u201d: en 1976 su investigaci\u00f3n de la hipot\u00e9tica bacteria que pudo haber sido detectada por el programa Viking en el planeta Marte produjo la que ser\u00eda la primera patente del mundo de un organismo vivo artificial.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> &nbsp;La versi\u00f3n original de este art\u00edculo est\u00e1 publicada en Viento Sur N\u00ba7.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cFrente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas\u201d Ram\u00f3n Carrillo Esta nota es s\u00edntesis de la larga e interesant\u00edsima entrevista que le hice al Dr. Mario Crocco, cient\u00edfico[1] y secretario de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":4791,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46,4,60],"tags":[215,709,563],"coauthors":[71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4790"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4790"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4790\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4796,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4790\/revisions\/4796"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4791"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4790"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=4790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}