{"id":4996,"date":"2022-02-15T10:00:00","date_gmt":"2022-02-15T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=4996"},"modified":"2022-03-03T14:20:16","modified_gmt":"2022-03-03T17:20:16","slug":"el-hombre-que-le-puso-pantalones-largos-al-tango","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/el-hombre-que-le-puso-pantalones-largos-al-tango\/","title":{"rendered":"El hombre que le puso pantalones largos al tango"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>An\u00ed<\/strong><strong>bal Troilo (1914-1975)<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un mi\u00e9rcoles de 1973 (yo ten\u00eda 12 a\u00f1os), mientras mir\u00e1bamos <em>Grandes valores del tango<\/em> en la tele, al presentarse la orquesta de An\u00edbal Troilo, mi pap\u00e1 me se\u00f1al\u00f3 a uno de los m\u00fasicos en la pantalla en blanco y negro. \u201cMir\u00e1, \u00bfves? El que toca la viola es el se\u00f1or Giana, nuestro vecino.\u201d Cayetano Giana era un hombre misterioso para m\u00ed. A la tardecita, casi todos los d\u00edas, lo ve\u00eda salir del edificio con el estuche de su viola trajeado impecablemente. Lo supon\u00eda un m\u00fasico cl\u00e1sico. \u201cNo\u201d, me dijo mi viejo. \u201cToca en la orquesta de Pichuco desde hace una punta de a\u00f1os\u201d. \u201c\u00bfQui\u00e9n es Pichuco?\u201d, le pregunt\u00e9. \u201cEl bandone\u00f3n mayor de Buenos Aires. Es el mejor.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Fue esa la primera vez que escuch\u00e9 hablar de Troilo, ampliamente conocido como <em>Pichuco<\/em>, sobrenombre de un amigo de su padre, y llamado as\u00ed tambi\u00e9n cari\u00f1osamente por sus fan\u00e1ticos. Meses despu\u00e9s, cuando lleg\u00f3 el cumple de mi viejo, fui a la disquer\u00eda del barrio y le compr\u00e9 de regalo el <em>long play<\/em> instrumental <em>Troilo for export<\/em>. Cuando empez\u00f3 a sonar en el Winco el primer tema del lado A, \u201cResponso\u201d, compuesto por el propio Pichuco en homenaje a su amigo Homero Manzi, a mi pap\u00e1 y a m\u00ed se nos cayeron las l\u00e1grimas al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ese disco inspirador \u2013que escuch\u00e9 durante toda mi adolescencia, y que estoy escuchando ahora mismo, mientras escribo estas l\u00edneas\u2013 aprend\u00ed a amar a Troilo. Con un sonido l\u00edmpido la orquesta repasa en ese \u00e1lbum tangos extraordinarios: desde los antiguos \u201cLa cumparsita\u201d y \u201cDon Juan\u201d hasta \u201cDanzar\u00edn\u201d de Juli\u00e1n Plaza, \u201cA mis viejos\u201d de Osvaldo Berlingieri y \u201cVerano porte\u00f1o\u201d de Astor Piazzolla.<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00edbal Troilo (alias el Gordo, el Buda, el Japon\u00e9s) naci\u00f3 el 11 de julio de 1914 y en 1925 ingres\u00f3, al mismo tiempo, al colegio Carlos Pellegrini y al cine Petit Col\u00f3n, donde musicalizaba con su fueye pel\u00edculas mudas. Dos a\u00f1os despu\u00e9s trabajaba todas las noches en el caf\u00e9 Ferraro con una orquesta de se\u00f1oritas. \u201cEran siete mujeres y yo. De ma\u00f1ana, como me ca\u00eda de sue\u00f1o me quedaba en el caf\u00e9 a dormir, en lugar de ir al colegio\u201d, le cont\u00f3 a Mar\u00eda Ester Gilio (<em>An\u00edbal Troilo. Conversaciones<\/em>, 1998). Obviamente, qued\u00f3 libre. Y abandon\u00f3 el secundario.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1929, a los quince, fue segundo bandone\u00f3n de Juan Maglio, el legendario Pacho de los tiempos de la Guardia Vieja. Hasta la creaci\u00f3n de su propia orquesta, que debut\u00f3 el 1\u00ba de julio de 1937 en el cabaret Marab\u00fa, Troilo toc\u00f3 bajo las \u00f3rdenes de grandes directores, como Julio de Caro, Elvino Vardaro, \u00c1ngel D\u2019Agostino, Ciriaco Ortiz y Juan Carlos Cobi\u00e1n. En 1939 Pichuco incorpor\u00f3 a su orquesta a un joven marplatense de 18 a\u00f1os; se llamaba Astor Piazzolla y \u00e9l lo apod\u00f3 \u201cel Gato\u201d. Se admiraron rec\u00edprocamente toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Con una humildad asombrosa, Troilo le confiesa a Gilio: \u201cSi yo supiera lo que sabe Piazzolla de m\u00fasica ser\u00eda\u2026 no s\u00e9\u2026 Beethoven\u201d. Cuando la periodista uruguaya le pregunt\u00f3 qu\u00e9 pensaba de Astor, le contest\u00f3: \u201c\u00a1Sab\u00e9s c\u00f3mo gatilla! El Gato gatillando\u2026 \u00a1hay que o\u00edrlo! Mir\u00e1, un d\u00eda yo estaba tocando en el Luna Park y la gente empez\u00f3 a pedir que toc\u00e1ramos juntos. El Gato se acerc\u00f3, puso un pie en el costado de la silla y a m\u00ed, que lo he criado, me dijo \u00abCant\u00e1\u00bb. Bueno, no pod\u00e9s imaginarte las cosas que hac\u00eda el fuelle del Gato aqu\u00ed en mi o\u00eddo. Nadie toca el bandone\u00f3n como Piazzolla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de veinticinco a\u00f1os, Astor y An\u00edbal compartieron escenario en el verano marplatense. Por ese entonces Piazzolla declar\u00f3 a la prensa que Pichuco era el hombre que le hab\u00eda puesto pantalones largos al tango. Cuando Troilo muri\u00f3, el 18 de mayo de 1975, Piazzolla estaba en su casa de Roma, posando para Carlos Alonso y Antonio Berni. \u201cAgarr\u00e9 el bandone\u00f3n y me puse a tocar \u00abLa \u00faltima curda\u00bb; llor\u00e1bamos los tres, yo tocando y ellos pintando, se nos ca\u00edan las l\u00e1grimas y me ped\u00edan que dejara de tocar porque las l\u00e1grimas les nublaban la vista. Pero no pod\u00eda dejar de tocar\u2026 Era como tratar de que el Gordo siguiera ah\u00ed, con nosotros.\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/troilo-piazzolla-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4998\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/troilo-piazzolla-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/troilo-piazzolla-300x169.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/troilo-piazzolla-768x432.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/troilo-piazzolla.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Un testimonio vivo de esa mutua admiraci\u00f3n y del cari\u00f1o que se profesaban son los dos duetos que grabaron en 1970, tocando juntos y solos \u201cEl motivo\u201d y \u201cVolver\u201d, dos joyas incre\u00edbles que pueden encontrarse en Youtube.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Troilo no fue solo un bandoneonista y un director sobresaliente. Fue, adem\u00e1s, un compositor de tangos memorables, que escribi\u00f3 junto a algunos de los m\u00e1s importantes poetas del g\u00e9nero. En los sesenta le puso m\u00fasica de tango a \u201cAlejandra\u201d de Ernesto Sabato y tambi\u00e9n a la \u201cMilonga de Manuel Flores\u201d de Borges. Pero, antes de eso, con Manzi hicieron \u201cBarrio de tango\u201d, \u201cRomance de barrio\u201d, \u201cSur\u201d, \u201cChe, bandone\u00f3n\u201d; con Enrique Cad\u00edcamo, \u201cPa\u2019 que bailen los muchachos\u201d y \u201cGar\u00faa\u201d; con C\u00e1tulo Castillo, con quien m\u00e1s tangos compuso, \u201cMar\u00eda\u201d, \u201cPatio m\u00edo\u201d, \u201cDesencuentro\u201d y \u201cLa \u00faltima curda\u201d. Seg\u00fan cuenta en sus memorias el cantor Edmundo Rivero, una noche del verano de 1956 se encontraban en la casa de Troilo, ubicada en el centro de Buenos Aires (en la calle Paran\u00e1, casi esquina Corrientes). El genial bandoneonista estaba d\u00e1ndole punto final a la m\u00fasica de \u201cLa \u00faltima curda\u201d. Con las puertas del balc\u00f3n abiertas, la voz de Rivero y los acordes del bandone\u00f3n de Pichuco llegaban a la calle. Poco a poco se fue juntando un grupo de gente que fue creciendo hasta interrrumpir el tr\u00e1nsito. Sus aplausos y pedidos forzaron a los m\u00fasicos a salir al balc\u00f3n. As\u00ed fue como se estren\u00f3, inesperadamente, \u201cLa \u00faltima curda\u201d. De madrugada y en plena calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Como si no alcanzasen sus logros como compositor, adem\u00e1s escribi\u00f3 poes\u00eda. En un art\u00edculo maravilloso titulado \u201cTambi\u00e9n Troilo era un poeta\u201d, publicado en <em>El Cohete a la Luna<\/em> en febrero de 2020, Mat\u00edas Mauricio reproduce completo su poema \u201cCaliente\u201d, que en un pasaje dice:<\/p>\n\n\n\n<p>Milonga m\u00eda y chiquita,<\/p>\n\n\n\n<p>que te jun\u00e9 desde pibe,<\/p>\n\n\n\n<p>cuando apoyado al aljibe,<\/p>\n\n\n\n<p>que no tuve, te escuchaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un texto emocionante, de una ternura muy troileana y lleno de lunfardismos acerca de la milonga criolla, a la que define como \u201ccaliente\u201d y la compara con distintas situaciones bravas y personajes <em>quentes<\/em> de Buenos Aires. De todas formas, este no es su poema m\u00e1s conocido. Ese lugar lo ocupa el imperecedero \u201cNocturno a mi barrio\u201d, aquel que concluye:<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien dijo una vez<\/p>\n\n\n\n<p>que yo me fui de mi barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo?\u2026 Pero \u00bfcu\u00e1ndo?\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Si siempre estoy llegando.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, si una vez me olvid\u00e9,<\/p>\n\n\n\n<p>las estrellas de la esquina<\/p>\n\n\n\n<p>de la casa de mi vieja,<\/p>\n\n\n\n<p>titilando como si fueran manos amigas,<\/p>\n\n\n\n<p>me dijeron: Gordo, quedate aqu\u00ed\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>quedate aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta Oscar Del Priore: \u201cPocas veces hubo tanto silencio y respeto en El Viejo Almac\u00e9n como cuando recitaba \u00abNocturno a mi barrio\u00bb. Se oscurec\u00eda la sala y dejaban un foco dirigido a \u00e9l. Solo se escuchaba la guitarra de Arias y la voz y bandone\u00f3n del Gordo. El boliche de Rivero se convert\u00eda en una iglesia\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed era el artista An\u00edbal Troilo, que durante toda su vida no par\u00f3 de trabajar en caf\u00e9s, cabarets, clubes, teatros, radio, cine y televisi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n estaba el hombre. Un tipo querido, lleno de amigos, muy sensible y demasiado humano.<\/p>\n\n\n\n<p>De cuando en cuando el poeta Juli\u00e1n Centeya lo pasaba a buscar por su casa: \u201cGordo, levantate, caz\u00e1 la jaulita y vamos\u201d. Y se iban a una c\u00e1rcel: la de Mercedes, la de Caseros, la Penitenciar\u00eda Nacional de la avenida Las Heras&#8230; Cuando llegaban, se reun\u00eda a los presos en un sal\u00f3n grande para que escucharan a Centeya recitar y a Pichuco tocar el bandone\u00f3n. Troilo le cont\u00f3 a Gilio que una vez en Caseros estaban Juli\u00e1n, de pie, y \u00e9l, sentado, frente a su p\u00fablico, y que Centeya le apoy\u00f3 en el hombro una mano que le temblaba y dijo en voz alta: \u201cEntre ustedes que est\u00e1n afuera y nosotros que estamos adentro vamos a chamuyarla un poco lunga\u201d. Gilio le dice que no entiende por qu\u00e9 los detenidos estaban \u201cafuera\u201d, y Troilo le respondi\u00f3: \u201cAfuera de las leyes, \u00bfentend\u00e9s? Nosotros adentro, ellos afuera. Los chorros lloraban\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro d\u00eda, despu\u00e9s de cenar, cruz\u00f3 al bar de enfrente de su casa a tomar un caf\u00e9 con sus amigos. Despu\u00e9s de varias botellas, Roberto Rufino se puso a cantar, lleg\u00f3 la polic\u00eda y se los llevaron a todos. En la comisar\u00eda, el Gordo lo agarr\u00f3 de un brazo a Paquito, el <em>plomo <\/em>que siempre le llevaba el bandone\u00f3n, y le pregunt\u00f3: \u201cPaco, \u00bfa qui\u00e9n venimos a sacar?\u201d. \u201cA nadie\u201d, le respondi\u00f3. \u201cLos presos somos nosotros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s de una vez me acuerdo de mi vecino, el violista Cayetano Giana, y me lamento de no haberle pedido nunca que me contara algo de Troilo. Hace muchos a\u00f1os que no vivo ya en ese edificio de la calle Ravignani 2337. Pero me gusta imaginar que ah\u00ed, cada d\u00eda, mientras est\u00e1 anocheciendo, mi viejo pone el disco que yo le regal\u00e9 para bailar con mi mam\u00e1 y el se\u00f1or Giana baja las escaleras con su traje oscuro para irse, serio y ensimismado, a seguir tocando con Pichuco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>An\u00edbal Troilo (1914-1975) Un mi\u00e9rcoles de 1973 (yo ten\u00eda 12 a\u00f1os), mientras mir\u00e1bamos Grandes valores del tango en la tele, al presentarse la orquesta de An\u00edbal Troilo, mi pap\u00e1 me se\u00f1al\u00f3 a uno de los m\u00fasicos en la pantalla en blanco y negro. \u201cMir\u00e1, \u00bfves? 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