{"id":5002,"date":"2021-05-20T11:29:54","date_gmt":"2021-05-20T14:29:54","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5002"},"modified":"2021-05-26T12:07:54","modified_gmt":"2021-05-26T15:07:54","slug":"zoncera-no45-el-justicialismo-instituyo-un-estado-de-bienestar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/zoncera-no45-el-justicialismo-instituyo-un-estado-de-bienestar\/","title":{"rendered":"Zoncera N\u00ba45: \u00abEl Justicialismo instituy\u00f3 un &#8216;Estado de Bienestar'\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cLa acci\u00f3n pol\u00edtica ha de ser para amalgamar a un pueblo: jam\u00e1s para separarlo, disociarlo y contribuir a su propia destrucci\u00f3<\/em><em>n interna. La misi<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n de la pol<\/em><em>\u00edtica es dar una cultura c\u00edvica al pueblo. Que haya argentinos enemigos de los argentinos no puede ser sino una aberraci\u00f3n del Estado. La unidad nacional ha de cimentarse en la de la familia, la de las profesiones, la de los hombres que hagan una misma convivencia para terminar en el Estado, que es la unidad nacional. Sin esa unidad nacional, el Estado, ning\u00fan pa\u00eds puede desarrollar tareas constructivas porque le falta su fuerza matriz original, que es la que le da unidad de acci\u00f3n, \u00fanica fuerza que permite los grandes esfuerzos y la consecuci\u00f3n de los grandes objetivos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Juan Domingo Per\u00f3n, 1944<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Arturo Mart\u00edn Jauretche, uno de los grandes exponentes de la matriz de reflexi\u00f3n creativa autodenominada en nuestro pa\u00eds como <em>Pensamiento Nacional<\/em>, public\u00f3 en la editorial Pe\u00f1a Lillo en 1968 una extraordinaria obra que titul\u00f3 \u201c<em>Manual de Zonceras Argentinas<\/em>\u201d. A partir de dicho texto intent\u00f3 demostrar la existencia de un entramado de <em>mecanismos autodenigratorios<\/em> que, seg\u00fan su opini\u00f3n, naturalizados, impidieron la determinaci\u00f3n precisa de nuestros aut\u00e9nticos intereses colectivos. En aquella oportunidad enumer\u00f3 44 zonceras, desafiando a los eventuales lectores a continuar su obra mediante la inserci\u00f3n en el cuerpo del libro de p\u00e1ginas en blanco orientadas hacia la reflexi\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos proponemos en estas breves p\u00e1ginas <strong>desarrollar una zoncera no enunciada en aquella oportunidad, <\/strong>que a nuestro entender constituye uno de los mayores exponentes de tales mecanismos y que ha conducido y a\u00fan conduce hacia negligentes y lacrimosas interpretaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En una entrevista publicada en el peri\u00f3dico Clar\u00edn el 23 de febrero de 1997<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>, el antrop\u00f3logo H\u00e9ctor V\u00e1zquez<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> sentenci\u00f3 con n\u00edtida determinaci\u00f3n: \u201cEl hombre universal nunca existi\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El intelectual sostuvo en aquella oportunidad que no <em>\u201c\u2026 existen categor\u00edas de pensamiento comunes a todas las culturas porque percibimos la realidad de acuerdo a condiciones particulares que son como una lente que organiza nuestro pensamiento y que a la vez estructuran nuestra experiencia de la realidad\u201d.<\/em> Para V\u00e1zquez no podr\u00eda percibirse el mundo sin esas categor\u00edas. Para \u00e9l inclusive, cada ciencia tiene las propias. Sin embargo el autor destac\u00f3 que <em>\u201cSi bien el cerebro como \u00f3rgano y el resto del sistema nervioso central constituyen una estructura universal para todos los seres humanos, <strong>existen elementos socioculturales y ling\u00fc\u00edsticos que van condicionando lo que percibimos y eso ya no es universal, var\u00eda con cada cultura\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Coincidiendo con esta perspectiva se\u00f1alamos adem\u00e1s que las relaciones comunitarias nunca son sim\u00e9tricas y que tanto el campo de la creaci\u00f3n intelectual como el cultural se encuentran condicionados a posibles asimetr\u00edas. Existen cientos de experiencias donde un <strong>pensamiento <u>n\u00ed<\/u><\/strong><strong><u>tidamente situado<\/u><\/strong><strong> hubo de expandirse con pretensiones universales<\/strong>; uno de los ejemplos m\u00e1s categ\u00f3ricos se corresponde con el emergente intelectual conformado desde finales del siglo XVII (las revoluciones burguesas en Europa) hasta el siglo XX (Primera Guerra Mundial).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tales revoluciones liberales <strong>que dieron impulso vital a la expansi\u00f3<\/strong><strong>n capitalista<\/strong> estuvieron acompa\u00f1adas por n\u00facleos de categor\u00edas propias que fueron propag\u00e1ndose como \u201cuniversales\u201d, y de esa forma se \u201cnaturalizaron\u201d en el devenir hist\u00f3rico. Una de las expresiones m\u00e1s significativas de estas categor\u00edas es la del \u201cEstado de Bienestar\u201d, categor\u00eda que fue desarrollada en el marco de esa racionalidad burguesa a modo de tentativa orientada a remediar las calamidades producidas por la Revoluci\u00f3n Industrial (tambi\u00e9n de origen burgu\u00e9s). Tal formaci\u00f3n estatal fue concebida entonces como un verdadero <strong>dique de contenci<\/strong><strong>\u00f3n<\/strong> contra los abusos del sector capitalista pero con la <strong>finalidad de garantizar su proceso de expansi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En las regiones de la periferia el \u201cEstado de Bienestar\u201d empez\u00f3 a cobrar notoriedad y habitualidad en el marco de <strong>una racionalidad burguesa adoptada acr\u00ed<\/strong><strong>ticamente<\/strong> e integrada a una narrativa hist\u00f3rica <strong>impregnada por una dial\u00e9ctica de antagonismos<\/strong>. El&nbsp; pensador y pol\u00edtico Arturo Jauretche analiz\u00f3 y reflexion\u00f3 el fen\u00f3meno de dichas categor\u00edas introducidas acr\u00edticamente en el campo de la narraci\u00f3n hist\u00f3rica institucionalizada, prodigio que defini\u00f3 como \u201c<em>la pol<\/em><em>\u00edtica de la historia\u201d<\/em>. En palabras del maestro:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa falsificaci\u00f3n ha perseguido precisamente esta finalidad: impedir, a trav\u00e9s de la desfiguraci\u00f3n del pasado, que los argentinos poseamos la t\u00e9cnica, la aptitud para concebir y realizar una pol\u00ed<\/em><em>tica<\/em><em> <\/em><em>nacional<\/em><em>\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>(Jauretche, 1959:14)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"727\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-11-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5004\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-11-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-11-300x213.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-11-768x545.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-11-1536x1090.jpg 1536w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-11.jpg 1747w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Este impedimento junto con la incorporaci\u00f3n a los debates locales sobre la filosof\u00eda jur\u00eddica <strong>de categor<\/strong><strong>\u00edas tambi\u00e9n adoptadas sin tamiz anal\u00ed<\/strong><strong>tico<\/strong>, condujo necesariamente hacia <strong>la falaz idea de que el Estado dise\u00f1ado e implementado por el primer peronismo (1943-1955) fue una respuesta \u201c<\/strong><strong>burguesa<\/strong><strong>\u201d a la crisis del sistema capitalista<\/strong> <strong>de 1929 y<\/strong> <strong>no una <\/strong><strong><u>propuesta creativa superadora al mismo<\/u><\/strong><strong>. <\/strong>Es imperioso destacar que \u201cno se puede deducir ni definir el Estado en Am\u00e9rica Latina desde una teor\u00eda general del Estado burgu\u00e9s\u201d (Lechner, 1977: 18) porque <strong>existe un vac\u00ed<\/strong><strong>o profundo <\/strong><strong>\u2013inexplicable- entre el marco te\u00f3rico (y f\u00e1ctico) continental europeo y la historia, la identidad y la conciencia nacional argentina<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Compartimos con otras autoras y autores, que en las d\u00e9cadas previas a la revoluci\u00f3n del 4 junio de 1943 fue germin\u00e1ndose un proceso aut\u00e9nticamente revolucionario (<em>protoperonismo<\/em>) que culmin\u00f3 -planificaci\u00f3n mediante- con la creaci\u00f3n de una nueva <strong>modalidad de intervenci\u00f3n estatal in\u00e9<\/strong><strong>dita<\/strong> no solamante en la historia de nuestra Rep\u00fablica Argentina, sino en el resto del mundo. Nos referimos a un<strong> Estado Justicialista<\/strong> <strong>que se caracteriz\u00f3 indudablemente por su car\u00e1<\/strong><strong>cter promotor. <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando analizamos minuciosamente el plexo de obras te\u00f3ricas de los autores que contribuyeron a la creaci\u00f3n de esta nueva formulaci\u00f3n estatal (el Promotor Justicialista), observamos cu\u00e1n alejados estaban de la idea \u201csalvadora\u201d de un Estado de Bienestar que en definitiva fue instituido hist\u00f3ricamente para preservar la reproducci\u00f3n de las relaciones sociales y materiales del capitalismo. En el caso de nuestro pa\u00eds debe tenerse en cuenta que en aquellos tiempos ni siquiera exist\u00eda en la Argentina una burgues\u00eda consolidada y suficientemente poderosa para garantizar dicho proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy por el contrario, el paradigma civilizatorio humanista (La Comunidad Organizada, 1949) que pretend\u00eda llevar a la pr\u00e1ctica el primer peronismo <strong>requer<\/strong><strong>\u00eda imperiosamente de una nueva concepci\u00f3n del Estado<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No abunda aqu\u00ed se\u00f1alar que todo proyecto de pa\u00eds necesita pensarse y construirse a partir de una planificaci\u00f3n estructural sujeta a objetivos estrat\u00e9gicos, es decir de un conjunto de instituciones y relaciones comunitarias sustentadas en una filosof\u00eda, una teor\u00eda y una doctrina ancladas en la realidad (\u00fanica verdad). <strong>Un gobierno sin doctrina, teor\u00eda y planificaci\u00f3n es un cuerpo sin alma, y la historia ha demostrado que todo proyecto sin causa, sin fundamento y sin pasi\u00f3n tiende a fracasar, deformarse y sucumbir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nos proponemos en consecuencia, a partir de estas breves reflexiones, exponer algunos de los fundamentos y las razones que nutrieron esta nueva concepci\u00f3n del Estado argentino presentando los principios fundamentales <strong>de esta formulaci\u00f3n estatal de naturaleza promotora.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Interpretaci\u00f3n historiogr\u00e1fica y categor\u00edas de an\u00e1lisis importadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Culminadas las guerras civiles -a mediados del siglo XIX- la matriz historiogr\u00e1fica liberal sustentada en el paradigma iluminista, positivista y con pretensiones universalistas, se constituy\u00f3 por imposici\u00f3n, dominaci\u00f3n y legado en una versi\u00f3n hegem\u00f3nica de la historia argentina. La \u201cobjetividad\u201d, la \u201casepsia\u201d cient\u00edfica y la importaci\u00f3n acr\u00edtica de categor\u00edas con pretensiones universales, condujeron selectivamente a interpretar los procesos hist\u00f3ricos latinoamericanos a partir de <strong>ideas y categor\u00edas pensadas por y para los europeos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El surgimiento del Iluminismo (fines del siglo XVII), comprensible en el contexto temporal y espacial de su germinaci\u00f3n y desarrollo en Europa, hubo de considerar a la historia como escatol\u00f3gica, concepci\u00f3n que fue incorpor\u00e1ndose&nbsp; doctrinariamente en nuestro pa\u00eds sin el necesario proceso de reflexi\u00f3n cr\u00edtica. La transferencia directa y la apropiaci\u00f3n de los principios de la doctrina iluminista&nbsp; acompa\u00f1aron una verdadera des-historizaci\u00f3n de nuestra propia evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, desconociendo procesos trascendentales, negando acontecimientos sustantivos y excluyendo u obliterando a protagonistas insignes de nuestro propio devenir.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia, compartimos, es la pol\u00edtica del pasado porque condiciona el presente e impacta en el futuro. No obstante, la narraci\u00f3n parcializada y desustancializada de la historia que fue escrita, difundida y publicada por los \u201cvencedores\u201d, como todo acto de imposici\u00f3n comenz\u00f3 progresiva y precipitadamente a descomponerse.<\/p>\n\n\n\n<p>La ausencia premeditada de procesos y aconteceres de relevancia medular y la recurrencia a una narrativa hist\u00f3rica arbitrariamente selectiva, condujeron a las generaciones formadas -bajo la impronta del positivismo iluminista- hacia un funesto d\u00e9ficit cognitivo que, entre otras cuestiones, <strong>coadyuv\u00f3 a obstaculizar la determinaci\u00f3n de los reales intereses colectivos<\/strong>. Se construy\u00f3 de esta forma un relato sustentado en una \u00e9pica individual de hechos y acontecimientos donde el proyecto de Naci\u00f3n, el ser nacional y la pasi\u00f3n argentina estuvieron subordinados al \u201cprestigio\u201d y al inter\u00e9s econ\u00f3mico de una clase dominante que, sobre ese sustento, dise\u00f1\u00f3 el sistema pol\u00edtico argentino. El pueblo real, ausente.<\/p>\n\n\n\n<p>La historizaci\u00f3n emprendida por los \u201cvencedores\u201d llev\u00f3 a extremos de traspolar autom\u00e1ticamente categor\u00edas emergidas de la historicidad europea a nuestra propia realidad <strong>eliminando toda referencia a la originalidad americana, denigrando cualidades diferenciales y humillando al sujeto hist\u00f3<\/strong><strong>rico nativo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta matriz a-hist\u00f3rica, elitista y separatista influenci\u00f3 y a\u00fan lo hace en notables conglomerados de pensadores, educadores, pol\u00edticos, industriales, comunicadores, etc., conduci\u00e9ndolos indefectiblemente hacia conclusiones irreflexivas y en tanto distorsivas, hacia una suerte de miop\u00eda hist\u00f3rica que inevitablemente sembr\u00f3 confusas huellas en el entramado comunitario local.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante numerosos sectores hubieron de transitar el camino inverso, es decir el de la b\u00fasqueda permanente de nuestra identidad, intentando preservar una estirpe a\u00fan a costa de la persecuci\u00f3n y el ostracismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del universo de err\u00e1ticas influencias absorbidas sin tamiz, una cobr\u00f3 especial relevancia: la de reescribir lo que ya estaba escrito. Una manifestaci\u00f3n evidente de esta pr\u00e1ctica fue sostener enf\u00e1ticamente \u2013durante m\u00e1s de siete d\u00e9cadas- que el primer peronismo ha sido un ejemplo del Estado de Bienestar o del Estado Keynesiano. Este modo de interpretaci\u00f3n acad\u00e9mico llev\u00f3 inclusive a Jauretche en 1967 a denunciar la existencia de un verdadero m\u00e9todo basado en <em>\u201cadecuar el cuerpo al traje y no el traje al cuerpo\u201d, <\/em>y desgraciadamente se ha constituido en una pr\u00e1ctica a\u00fan recurrente y bastante corriente en una<em> intelligentzia<\/em> permeada, al decir de Methol Ferr\u00e9, a deslumbrarse por modas escol\u00e1sticas.<\/p>\n\n\n\n<p>En virtud de lo manifestado asumimos el desaf\u00edo de indagar, analizar y comparar el denominado Estado de Bienestar y el Estado Keynesiano con el <strong>Estado Promotor Justicialista <\/strong>fundado a partir de la revoluci\u00f3n del 4 de junio de 1943, cuyo <em>ethos<\/em> revolucionario fue definido por Per\u00f3n: \u201c<em>La revoluci\u00f3n iniciada por el GOU (Grupo Obra de Unificaci\u00f3n) era necesaria para que la revoluci\u00f3n no se desviara, como sucedi\u00f3 con la del 6 de septiembre de 1930. Conviene recordar que las revoluciones las inician los idealistas con entusiasmo, con abnegaci\u00f3n, con desprendimiento y hero\u00edsmo, y las aprovechan los ego\u00edstas y los nadadores en r\u00edo revuelto. Nosotros cumplimos el programa de la revoluci\u00f3n, imponi\u00e9ndole una norma de conducta y un contenido social, econ\u00f3mico y jur\u00eddico\u201d (Guardo, Ricardo; Palacio, Ernesto; Cooke, John William, 1948).<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"727\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-17-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5010\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-17-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-17-300x213.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-17-768x545.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-17-1536x1090.jpg 1536w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-17.jpg 1747w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El Estado de Bienestar y el Estado Keynesiano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Algunos historiadores desde una visi\u00f3n n\u00edtidamente euroc\u00e9ntrica, suelen afirmar sin temor a equ\u00edvoco que el Estado de Bienestar surgi\u00f3 en la Alemania de fines del siglo XIX por iniciativa del canciller alem\u00e1n Otto Von Bismarck (1815-1898) con el objeto de mitigar las flagrantes crueldades del capitalismo liberal. As\u00ed, entre 1884 y 1887, el <em>Reichstag<\/em> sancion\u00f3 un c\u00famulo de normas que \u201cotorgaban\u201d ciertas <strong>protecciones sociales<\/strong> ante una desigualdad que atentaba con socavar el sistema, bajo la forma de seguros en previsi\u00f3n de accidentes, enfermedades, ancianidad e invalidez. Estas medidas dieron origen al llamado \u201cEstado de Bienestar\u201d (prekeynesiano). Acciones similares fueron adoptadas en Austria, Hungr\u00eda y otros pa\u00edses europeos, mientras que en Gran Breta\u00f1a -cuna de la Revoluci\u00f3n Industrial- dicho proceso se inici\u00f3 veinticinco a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de estas iniciativas surgidas del racionalismo burgu\u00e9s, no lograron evitar la primera gran crisis capitalista que en 1929 afect\u00f3 a un sector significativo del mundo con excepci\u00f3n de la entonces Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS). El <em>Crack <\/em>de Wall Street termin\u00f3 repercutiendo en casi todos los modelos de acumulaci\u00f3n de la econom\u00eda internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis del Estado de Bienestar se produjo a partir del conflicto entre el proceso de <em>\u201c\u2026mercantilizaci\u00f3n del capitalismo y el proceso de desmercantilizaci\u00f3n de las pol\u00edticas asistencialistas. La crisis en t\u00e9rminos de ingobernabilidad se manifest\u00f3 a partir de un exceso de demandas, y a partir de e<\/em><em>ste diagn<\/em><em>\u00f3stico, se aconsej\u00f3 como tratamiento las privatizaciones y la reducci\u00f3n del aparato estatal\u201d<\/em> (Offe, 1990).<\/p>\n\n\n\n<p>La ca\u00edda de la Bolsa norteamericana tuvo m\u00faltiples consecuencias a nivel macro y microecon\u00f3mico, constituyendo motivos suficientes para replantear ciertos principios \u201cp\u00e9treos\u201d de la econom\u00eda burguesa a tal punto que las pol\u00edticas aplicadas de forma aislada por Bismarck y la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica practicada por el comunismo sovi\u00e9tico se transformaron en objetos de estudio de una nueva corriente econ\u00f3mica que formul\u00f3 severas cr\u00edticas al \u201c<em>laissez faire, laissez passer<\/em>\u201d (dejar hacer, dejar pasar) de la escuela cl\u00e1sica defensora del capitalismo liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1936 el economista brit\u00e1nico John Maynard Keynes public\u00f3 su obra m\u00e1s influyente, <em>\u201cTeor\u00eda general de la ocupaci\u00f3n, el inter\u00e9s y el dinero\u201d, <\/em>mediante la cual expuso sus cr\u00edticas a la escuela cl\u00e1sica liberal proponiendo una mayor intervenci\u00f3n del Estado en la regulaci\u00f3n econ\u00f3mica<strong>. El Estado Keynesiano se present\u00f3 entonces como alternativa al Estado de Bienestar para satisfacer las demandas de los pa\u00ed<\/strong><strong>ses industrializados que requer<\/strong><strong>\u00edan que las tensiones materiales y productivas del capitalismo en crisis, no afectaran el sistema internacional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses que aplicaron la teor\u00eda keynesiana fueron Estados Unidos y en menor medida Gran Breta\u00f1a, Suecia y Alemania. Las ideas de Keynes en el gobierno de Estados Unidos entre 1933 y 1937, fueron notables tanto en la gesti\u00f3n del gobierno como en las actitudes de la sociedad respecto al rol del gobierno en relaci\u00f3n con las soluciones y los resultados de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En Estados Unidos se implement\u00f3 en 1933 el <em>New Deal<\/em> (\u201cNuevo Trato\u201d o \u201cNuevo Acuerdo\u201d), siendo este un programa destinado a proponer soluciones para los problemas creados por la Gran Depresi\u00f3n. El <em>New Deal<\/em> tuvo como ideas-fuerza las <strong>\u201c3R\u2019s\u201d:<\/strong> <em>direct relief, economic recovery and financial reform (alivio directo, recuperaci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n econ<\/em><em>\u00f3mica y reforma financiera).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n: existieron diferencias sustanciales entre el Estado de Bienestar y el Estado Keynesiano: <em>\u201cmientras que el Estado Keynesiano signific\u00f3 una ruptura con la etapa liberal previa a la d\u00e9cada de 1930 y una respuesta a las crisis recurrentes por esta producidas, el Estado de Bienestar ya hab\u00eda desarrollado sus instituciones antes de la Gran Depresi\u00f3n. Adem\u00e1s, las causas que los originaron son diferentes: el Estado de Bienestar respondi\u00f3 a motivaciones de \u00ed<\/em><em>ndole pol<\/em><em>\u00edtico, mientras que el Estado Keynesiano lo hizo a determinantes de naturaleza fundamentalmente econ\u00f3<\/em><em>mica<\/em><em>\u201d <\/em>(Isuani, Lo Vuolo, Tenti Fanfani; 1991: 9).<\/p>\n\n\n\n<p>La variante del Estado de Bienestar conform\u00f3 una opci\u00f3n para resolver el conflicto entre democracia y capitalismo sin suprimir las bases fundamentales de ambos principios de organizaci\u00f3n social. En Europa Occidental por su parte, el fascismo con sus particularidades en los pa\u00edses donde fue promovido (Italia -1922-, Alemania -1933- y Espa\u00f1a -1939-), intent\u00f3 suprimir la concepci\u00f3n liberal cl\u00e1sica de la democracia y la Rep\u00fablica para preservar al capitalismo recurriendo a la fallida experiencia del corporativismo. En Europa Oriental (Bloque del Este: Polonia, Checoslovaquia, Hungr\u00eda, Rumania, Bulgaria, Alemania Oriental, Yugoslavia y Albania entre otras naciones), se recurri\u00f3 a la tradici\u00f3n del marxismo-leninismo para suprimir al capitalismo y construir la democracia de masas derivando en lo que se conoci\u00f3 como \u201ccomunismo real\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el resultado de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) cobr\u00f3 premura el dimensionar la presi\u00f3n pol\u00edtica que represent\u00f3 el comunismo sovi\u00e9tico para el capitalismo en general y en especial para el norteamericano. Este \u00faltimo se vio necesariamente obligado a garantizar una calidad de vida razonable para evitar una rebeli\u00f3n anticapitalista que ya encontraba adeptos en su seno.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma el planeta vivi\u00f3 los primeros cincuenta a\u00f1os del siglo XX con una s\u00edntesis basada <strong>en<\/strong> <strong>la incertidumbre y en la inestabilidad<\/strong> del sistema pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>dos guerras mundiales: a) 1914-1918 y b) 1939-1945);<\/li><li>una crisis financiera y econ\u00f3mica internacional: 1929;<\/li><li>dos modelos de Estado ante las crisis: a) Bienestar \u2013europeo- y b) Keynesiano \u2013norteamericano-;<\/li><li>dos sistemas pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales: a) Occidente: capitalismo y liberalismo y b) Oriente: comunismo y socialismo, y<\/li><li>tres nacionalismos extremos europeos: a) Alemania, b) Italia y c) Espa\u00f1a.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Resulta significativo resaltar que este complejo alarmante y el sensible escenario internacional<strong> no tuvieron r\u00e9plicas ni profundos movimientos de conmoci\u00f3n en la Rep\u00fa<\/strong><strong>blica Argentina. <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los contendientes de la Guerra Fr\u00eda <em>recorr<\/em><em>\u00edan el camino de la competencia<\/em> disput\u00e1ndose la conquista de territorios, mares, espacios a\u00e9reos y conciencias humanas e iniciando una escalada irracional a nivel armament\u00edstico y tecnol\u00f3gico, <strong><em>nuestro pa\u00eds se encaminaba lenta pero paulatinamente hacia el <u>camino de la complementariedad<\/u><\/em><\/strong><em><u>.<\/u><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En abril de 1949 en la provincia de Mendoza se desarroll\u00f3 el Primer Congreso Nacional de Filosof\u00eda con la presencia f\u00edsica o te\u00f3rica de destacados fil\u00f3sofos (Nicola Abbagnano, Benedetto Croce, Hans-Georg Gadamer, Martin Heidegger, Karl Jaspers, Juli\u00e1n Mar\u00edas, Bertrand Russell y Jos\u00e9 Vasconcelos, entre otros). Este evento internacional fue el primer congreso de filosof\u00eda celebrado en Hispanoam\u00e9rica y cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de 284 miembros, de los cuales 225 fueron expositores (105 extranjeros y 120 argentinos) y 59 adherentes (31 extranjeros y 28 argentinos). En la Universidad Nacional de Cuyo, el Presidente de la Naci\u00f3n Juan Domingo Per\u00f3n pronunci\u00f3 el discurso de clausura:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSi la Historia de la humanidad es una limitada serie de instantes decisivos, no cabe duda de que gran parte de lo que en el futuro se decida a ser, depender\u00e1 de los hechos que estamos presenciando. No puede existir a este respecto divorcio alguno entre el pensamiento y la acci\u00f3n, mientras la sociedad y el hombre se enfrentan con la crisis de valores m\u00e1s profunda acaso de cuantas su evoluci\u00f3n ha registrado\u201d<\/em> (Juan Domingo Per\u00f3n, 1949).<\/p>\n\n\n\n<p>Per\u00f3n expuso en su disertaci\u00f3n 4 puntos cardinales referidos a la crisis de valores que se atravesaba -la m\u00e1s profunda de la historia-, a los principios de la civilizaci\u00f3n (el ser humano, la libertad, la moral, la \u00e9tica y la verdad), al rol del Estado y la pol\u00edtica proponiendo finalmente una alternativa civilizacional superadora de ese tr\u00e1gico diagn\u00f3stico mundial: la Comunidad Organizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, no debe entenderse a la Comunidad Organizada como <strong>un texto filos<\/strong><strong>\u00f3fico de laboratorio ni tampoco como un escrito acad\u00e9<\/strong><strong>mico<\/strong>. Como sosten\u00eda con certeza el fil\u00f3sofo Armando Poratti (2016) <em>\u201c<\/em><em>cada texto de Per<\/em><em>\u00f3n es momento de una acci\u00f3n\u201d, <\/em>porque como manifestamos en diversas oportunidades <strong>la Comunidad Organizada fue una descripci\u00f3n en clave filos\u00f3fica de la Argentina que ya atravesaba una revoluci\u00f3n estructural<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La Comunidad Organizada propondr\u00e1 la armon\u00eda de todos los sectores sociales a trav\u00e9s de la justicia social y definiendo al justicialismo como una tercera posici\u00f3n internacional a los imperialismos expansionistas, bas\u00e1ndose en la solidaridad de todos los pueblos del mundo y en el no alineamiento con los bloques hegem\u00f3nicos. Para el ex mandatario el capitalismo y el comunismo eran los responsables de la crisis de valores m\u00e1s profunda de toda la historia de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"727\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-16-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5009\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-16-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-16-300x213.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-16-768x545.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-16-1536x1090.jpg 1536w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-16.jpg 1747w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El Estado de Bienestar y la relaci\u00f3n trabajo-capital<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Estado de Bienestar y el Estado Keynesiano constituyeron sendas&nbsp; estrategias como respuesta a la crisis de la racionalidad burguesa y del capitalismo. La raz\u00f3n de ser de esta respuesta estuvo orientada indudablemente a la preservaci\u00f3n del capital, el eje central de las revoluciones liberales iniciadas en Gran Breta\u00f1a a partir del siglo XVII (1644 y 1688). No cabe duda que fueron las poderosas burgues\u00edas de pa\u00edses centrales las que indujeron a pol\u00edticos y economistas a salvar el sistema, mantener sus niveles de ganancias y garantizar el proceso de acumulaci\u00f3n y expansi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al conflicto entre trabajo y capital y el exceso de producci\u00f3n acompa\u00f1ado por bajo consumo, se constat\u00f3 que los m\u00edticos mercados por s\u00ed solos no encontraban ese imaginado equilibrio entre oferta y demanda y por lo tanto los gobiernos hubieron de recurrir a una intervenci\u00f3n activa en las pol\u00edticas econ\u00f3micas. Recordemos que la econom\u00eda cl\u00e1sica promov\u00eda un conjunto de cinco principios categ\u00f3ricos:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li>las leyes naturales eran universales;<\/li><li>las variables tiempo, espacio y materia eran independientes del hombre;<\/li><li>la riqueza de los pa\u00edses depend\u00eda \u00fanicamente de la acumulaci\u00f3n del capital en manos de los empresarios;<\/li><li>la mano invisible era un mecanismo de autorregulaci\u00f3n, y<\/li><li>el inter\u00e9s individual y la competencia eran la base para el crecimiento econ\u00f3mico.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La historia y la realidad comprobaron que esos cinco principios categ\u00f3ricos no fueron lo suficientemente \u201ceficaces\u201d para garantizar la expansi\u00f3n capitalista y menos a\u00fan, para evitar el desempleo, la hambruna y la explotaci\u00f3n de los trabajadores. <strong>Los cinco principios categ\u00f3ricos de las ciencias econ\u00f3micas se transformaron en una mitolog\u00eda de la desesperaci\u00f3n y la decadencia de la condici\u00f3<\/strong><strong>n humana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la Rep\u00fablica Argentina la oligarqu\u00eda agroexportadora (que no era de origen burgu\u00e9s) se consolid\u00f3 principalmente mediada e impulsada por el Estado liberal-olig\u00e1rquico entre 1880 y 1912 y por el Estado democr\u00e1tico-liberal entre 1912 y 1930. El proceso de consolidaci\u00f3n fue tan evidente que el Estado argentino (como conjunto de instituciones y relaciones sociales) fue cautivo de esta clase dominante para generar una estructura pol\u00edtica-institucional que lo vinculara con el sistema econ\u00f3mico internacional (divisi\u00f3n internacional del trabajo). Las ganancias producidas por las exportaciones con la ayuda indudable del Estado argentino, terminaron potenciando una oligarqu\u00eda terrateniente y parasitaria donde el \u201c<em>gobierno se estructuraba y operaba como coto de caza y los asuntos nacionales eran manejados como problemas de redes de relaciones familiares y societarias para servir y satisfacer a un c\u00edrculo restringido de intereses y de individuos y familias&nbsp; privilegiadas. Se constituy\u00f3 <\/em><em>un r<\/em><em>\u00e9gimen pol\u00edtico censitario, centralizado en la Presidencia bajo la forma del \u00b4<\/em><em>unicato<\/em><em>\u00b4, de control de las provincias y de la sucesi\u00f3n\u201d<\/em> (Garc\u00eda Delgado, 1994: 45).<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras los Estados que sostuvieron el capitalismo cl\u00e1sico se dedicaron imperiosamente a proteger al capital industrial recurriendo a perfiles opresores, en la Argentina se llev\u00f3 adelante el Golpe de Estado del 6 de setiembre de 1930 liderado por el general Jos\u00e9 F\u00e9lix Uriburu. En dicho gobierno de corte dictatorial, a partir de las figuras del Vicepresidente de la Naci\u00f3n, Enrique Santamarina, y del Ministro de Agricultura Horacio Beccar Varela, retornaron al poder pol\u00edtico importantes sectores de una oligarqu\u00eda terrateniente alimentada merced a las relaciones asim\u00e9tricas con la metr\u00f3poli inglesa. En a\u00f1os posteriores formar\u00e1n parte de dicho gobierno dos representantes destacados de este sector: Federico Pinedo como Ministro de Hacienda y Luis Duhau como Ministro de Agricultura.<\/p>\n\n\n\n<p>El crecimiento acelerado de la econom\u00eda agroexportadora en nuestro pa\u00eds nunca estuvo acompa\u00f1ado por inversiones industriales, cient\u00edficas, tecnol\u00f3gicas y, menos a\u00fan, por una distribuci\u00f3n equitativa de la riqueza. La enorme brecha que exist\u00eda entre los pa\u00edses centrales y los pa\u00edses perif\u00e9ricos se vio reflejada en la vida cotidiana de los pueblos. La crisis capitalista referida precedentemente condujo a nuestro pa\u00eds al \u201cPacto Roca-Runciman\u201d (1\u00b0 de mayo de 1933), un acuerdo que el mismo Jauretche (1959) defini\u00f3 como \u201c<em>Estatuto Legal del Coloniaje\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De la simple lectura de las cl\u00e1usulas del tratado puede inferirse c\u00f3mo el proteccionismo ingl\u00e9s termin\u00f3 diluyendo los restos de la soberan\u00eda y la independencia econ\u00f3mica argentinas que a\u00fan se encontraban en pie. Las cl\u00e1usulas del Pacto fueron confirmadas en Londres por la delegaci\u00f3n argentina encabezada por el Vicepresidente de la Naci\u00f3n Julio Argentino Roca (hijo), y este acuerdo logrado qued\u00f3 sellado con dos expresiones formuladas por miembros de la delegaci\u00f3n argentina: \u201c<em>la Rep<\/em><em>\u00fa<\/em><em>blica Argentina <\/em><em>desde el punto de vista econ\u00f3mico es una parte integrante del I<\/em><em>mperio <\/em><em>Brit\u00e1<\/em><em>nico<\/em><em>\u201d<\/em> y <em>\u201cla Argentina es una de las joyas m\u00e1s preciadas de su gloriosa majestad\u201d<\/em> (Troncoso, 1976).<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma se instaur\u00f3 la denominada \u201cD\u00e9cada Infame\u201d (Torres, 1945) cuyas caracter\u00edsticas aut\u00f3ctonas y perif\u00e9ricas indudablemente no encuadraban en las categor\u00edas de an\u00e1lisis ni en las producciones te\u00f3ricas elaboradas en el Viejo Continente.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos en que en Europa se regulaba la especulaci\u00f3n financiera con pol\u00edticas de control fiscal, en el territorio argentino el Banco Central de la Rep\u00fablica Argentina (BCRA) se encontraba bajo el dominio ingl\u00e9s siendo directores de esta instituci\u00f3n los ciudadanos extranjeros <strong>John Welsh y Leopold Lewein.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses centrales la industria encontraba protecci\u00f3n y en la Argentina las condiciones impuestas por la din\u00e1mica semicolonial nos posicionaban ante un per\u00edodo transicional entre la vieja y la nueva Argentina. Dicho per\u00edodo fue descripto magistralmente por intelectuales y artistas que describieron con simpleza y sombr\u00eda profundidad la angustia, la tristeza y el desamparo que manifestaba la poblaci\u00f3n: Ra\u00fal Scalabrini Ortiz public\u00f3 en 1931 \u201c<em>El hombre que est\u00e1 solo y espera<\/em>\u201d, Arturo Jauretche edit\u00f3 en 1934 \u201c<em>El Paso de los Libres<\/em>\u201d, Enrique Santos Disc\u00e9polo escribi\u00f3 en 1934 y en 1937 los tangos \u201c<em>Cambalache<\/em>\u201d y \u201c<em>Desencanto<\/em>\u201d, y Homero Manzi en 1937 el tema musical \u201c<em>Nobleza Gaucha<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La coyuntura social enardecida por las desigualdades, el particularismo, el nepotismo, el fraude, la corrupci\u00f3n y por las banales actitudes de una plutocracia en decadencia fue motivo de innumerables expresiones art\u00edsticas e intelectuales. Se vivenciaban \u201cdos Argentinas\u201d \u2013dos pa\u00edses- en donde la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estaba excluida del sistema pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social. Pero esa mayor\u00eda estaba constituida por un actor social predominante, el pueblo y los trabajadores, quienes sin prisa pero sin pausa ir\u00e1n germinando una causa para visibilizarse e integrarse a la historia argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>La D\u00e9cada Infame (1930-1943) confront\u00f3 \u201cdos Argentinas\u201d: por un lado, un sector minoritario econ\u00f3mico y militar que defin\u00eda al sistema pol\u00edtico y sus beneficiarios y, por otro lado, un sector mayoritario carente de derechos, ausente de la realidad y an\u00f3nimo. <strong>Un pa<\/strong><strong>\u00eds con un Estado presente para unos pocos y un Estado ausente para la mayor\u00ed<\/strong><strong>a.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En dicho contexto un sector del Ej\u00e9rcito Argentino, impulsado fundamentalmente por las ideas del general Colmar Von Der Goltz<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, a partir de un eficaz impulso estatal emprendi\u00f3 gradualmente un incipiente proceso de industrializaci\u00f3n b\u00e1sica. El general Manuel Nicol\u00e1s Savio emprendi\u00f3 el desarrollo de la siderurgia (\u201cMovilizaci\u00f3n Industrial\u201d, 1933; \u201cPol\u00edtica Argentina del Acero\u201d, 1942, y \u201cPol\u00edtica de la Producci\u00f3n Metal\u00fargica Argentina\u201d, 1944) y el general Enrique Carlos Mosconi principi\u00f3 la nacionalizaci\u00f3n del petr\u00f3leo (\u201cEl Petr\u00f3leo Argentino\u201d, 1939; \u201cYacimientos Petrol\u00edferos Fiscales\u201d, 1943, y \u201cLa Batalla del Petr\u00f3leo\u201d, 1957). El general Savio y el general Mosconi, entre otros destacados referentes de este tiempo, incentivaron la independencia energ\u00e9tico-sider\u00fargica para el desarrollo de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenta pero progresivamente la pr\u00e9dica anticolonialista, la aspiraci\u00f3n de constituir un modelo democr\u00e1tico que incluyera a las mayor\u00edas, la convulsi\u00f3n cultural (1920-1950) concentrada en la b\u00fasqueda de una identidad cultural abarcativa, las tensiones sociales y la aspiraci\u00f3n hacia un orden justo fueron configurando un <strong>campo para la irrupci\u00f3n de un nuevo sujeto hist\u00f3rico: el trabajador organizado<\/strong>. Con el Grupo Obra de Unificaci\u00f3n (GOU), de composici\u00f3n heterog\u00e9nea, se inici\u00f3 un proceso con aspiraciones emancipatorias que condujo al general Juan Domingo Per\u00f3n a la cumbre del poder pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>La Rep\u00fablica Argentina se encontraba inmersa en un indudable proceso de descomposici\u00f3n y desorganizaci\u00f3n. Al respecto Per\u00f3n afirm\u00f3 que: \u201c<em>Las instituciones, como los Estados, se descomponen, como el pescado, comenzando por la cabeza. La descomposici\u00f3n solamente era reflejo de la Naci\u00f3n misma, que tambi\u00e9n estaba en la cabeza, y por ello nuestra acci\u00f3n se encamin\u00f3 de inmediato a considerar cu\u00e1l era y cu\u00e1l debiera ser la estructura misma de todos los poderes del Estado<\/em>\u201d (Per\u00f3n, 1945).<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos historiadores (Halper\u00edn Dongui, 1956; Romero, 1956; Luna, 1971) influenciados por matrices euroc\u00e9ntricas insistieron hasta el hartazgo en que el primer peronismo comenz\u00f3 efectivamente a partir del resultado de las elecciones del 24 febrero de 1946. No obstante, creemos relevante indicar que el cambio de concepci\u00f3n de un Estado Liberal<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> hacia un Estado Promotor Justicialista germin\u00f3 cuando Per\u00f3n, el 27 de octubre de 1943, comenz\u00f3 a desplegar a trav\u00e9s de la pol\u00edtica y desde el Departamento Nacional del Trabajo -posteriormente denominado Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n<a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>&#8211; una acci\u00f3n in\u00e9dita e incansable. El objetivo principal fue <strong>unificar la fuerza de trabajo<\/strong>, postulado que se asentar\u00e1 en fundamentos te\u00f3ricos que no solo impactaron en la entonces gesti\u00f3n de gobierno sino que trascendieron en la historia argentina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"727\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-13-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5006\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-13-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-13-300x213.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-13-768x545.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-13-1536x1090.jpg 1536w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-13.jpg 1747w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>El Estado Promotor Justicialista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Juan Domingo Per\u00f3n ingres\u00f3 a las filas del gobierno revolucionario de 1943 con una convicci\u00f3n: <strong>\u201cEl trabajo es el que da origen al capital y no el capital al trabajo\u201d<\/strong>. Estudioso como pocos de los fen\u00f3menos pol\u00edticos, comprendi\u00f3 que a consecuencia de la fort\u00edsima impronta de las revoluciones burguesas <strong>el capital hab\u00eda adquirido una centralidad que no se correspond\u00eda con la realidad productiva<\/strong>. Por lo tanto, resultaba un imperativo categ\u00f3rico la <strong>unificaci\u00f3n de la fuerza de trabajo<\/strong> para alcanzar un objetivo primordial: el reconocimiento, la protecci\u00f3n y la promoci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>La labor emprendida junto a Domingo Mercante<a href=\"#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> (Secretario de Trabajo y Previsi\u00f3n, predecesor de Per\u00f3n), \u00c1ngel Gabriel Borlengui<a href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> (Sindicado de Comercio) y Juan Atilio Bramuglia<a href=\"#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> (Uni\u00f3n Ferroviaria) entre otros<a href=\"#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>, constituir\u00e1 tal vez el hito m\u00e1s importante de la revoluci\u00f3n porque Per\u00f3n asumi\u00f3 posteriormente la Presidencia de la Naci\u00f3n con la fuerza de trabajo unificada.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el Estado de Bienestar respond\u00eda a los intereses del capital deb\u00eda entonces formularse un nuevo modelo de Estado que estuviera sustentado en la <strong>capitalizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/strong> De all\u00edemerger\u00e1 la<strong> <\/strong><strong><u>in\u00e9dita idea de constituir un Estado Promotor Justicialista<\/u><\/strong><strong> <\/strong>que a diferencia del Estado de Bienestar, no actuar\u00e1 para garantizar la subsistencia y reproducci\u00f3n del capital<strong>. <\/strong>Por el contrario<strong>, su misi\u00f3<\/strong><strong>n principal ser<\/strong><strong>\u00e1 la de <u>promover y organizar la fuerza de trabajo para capitalizarla, de manera tal que se invertir\u00e1 la premisa burguesa y liberal de que es el capital el que produce la riqueza.<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para el justicialismo el bienestar del pueblo no es una instituci\u00f3n jur\u00eddica sino un objetivo estrat\u00e9gico a alcanzar con valores definidos, otorgando al trabajo una centralidad fundacional. Este objetivo -el bienestar del pueblo- ser\u00e1 precondici\u00f3n necesaria para la grandeza del pa\u00eds. As\u00ed, el 21 de junio de 1946, el Presidente de la Naci\u00f3n desde la Casa de Gobierno proclamar\u00e1 ante la prensa internacional:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Sostenemos en nuestra Doctrina Revolucionaria que cuando haya perfecci\u00f3n en la pol\u00edtica social ha de llegarse a una absoluta armon\u00eda entre el capital y el trabajo como para que sean colaboradores entre s\u00ed y cooperadores en la construcci\u00f3n de la verdadera riqueza nacional. Entendemos que tal perfeccionamiento social en busca de esa armon\u00eda, ha de basarse en tres factores de gran importancia: evoluci\u00f3n de la cultura social, dignificaci\u00f3n del trabajo y humanizaci\u00f3<\/em><em>n del capital<\/em>\u201d (Per\u00f3n, 1946).<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>humanizaci\u00f3n del capital implicaba reconocer al trabajo como origen indubitable del capital<\/strong>, y en tanto, el capital como producto de la actividad humana deb\u00eda colocarse al servicio de esta y no a la inversa. Por su parte, el concepto de bienestar abarcar\u00e1 al conjunto de la poblaci\u00f3n y, en especial, a aquellos sectores que se vieron vulnerados por la impronta capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros pasos hacia la construcci\u00f3n de este nuevo modelo de Estado fueron descriptos por Per\u00f3n en 1943 en el primer discurso pronunciado como Secretario de Trabajo y Previsi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl Estado se manten\u00eda alejado de la poblaci\u00f3n trabajadora. No regulaba las actividades sociales como era su deber. Solo tomaba contacto en forma aislada, cuando el temor de ver turbado el orden aparente de la calle, le obligaba a descender de la torre de marfil de su abstencionismo suicida. No advert\u00edan los gobernantes que la indiferencia adoptada ante las contiendas sociales facilitaba la propagaci\u00f3n de la rebeld\u00eda, porque era precisamente el olvido de los deberes patronales que, libres de la tutela estatal, somet\u00edan a los trabajadores a la \u00fanica ley de su conveniencia. Con la creaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n se inicia la era de la pol\u00ed<\/em><em>tica social argentina. Atr<\/em><em>\u00e1s quedar\u00e1 para siempre la \u00e9poca de la inestabilidad y del desorden en que estaban sumidas las relaciones entre patrones y trabajadores\u201d <\/em>(Per\u00f3n, 1943).<\/p>\n\n\n\n<p>La organizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo a partir de la sindicalizaci\u00f3n de los obreros alcanz\u00f3 un hito hist\u00f3rico con la firma del Decreto N\u00ba 4865\/1947<a href=\"#_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Mediante aquel acto administrativo el Presidente de la Naci\u00f3n consagr\u00f3 al Estado como&nbsp; int\u00e9rprete y garante de la justicia social y formul\u00f3 los \u201cDerechos del Trabajador\u201d. Esta realizaci\u00f3n de un nuevo modelo de Estado promocion\u00f3 un dec\u00e1logo de derechos: 1) Derecho de trabajar, 2) Derecho a la retribuci\u00f3n justa, 3) Derecho a la capacitaci\u00f3n, 4) Derecho a las condiciones dignas de trabajo, 5) Derecho a la preservaci\u00f3n de la salud, 6) Derecho al bienestar, 7) Derecho a la seguridad social, 8) Derecho a la protecci\u00f3n de su familia, 9) Derecho al mejoramiento econ\u00f3mico, y 10) Derecho a la defensa de los intereses profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u201cDerechos del Trabajador\u201d quedar\u00e1 plasmado el compromiso que asumir\u00e1 el Estado Promotor Justicialista con los trabajadores y sus familias. Mientras el Estado Keynesiano postulaba al gasto p\u00fablico como instrumento para mantener el empleo con salarios de subsistencia, los trabajadores argentinos gozar\u00edan del derecho a la salud f\u00edsica y emocional, al acceso de complejos tur\u00edsticos para disfrutar de las vacaciones, concibiendo al trabajo como valor indispensable para garantizar las necesidades materiales y espirituales de las familias argentinas. En cuanto al derecho al bienestar, Per\u00f3n lo proclam\u00f3 con las siguientes palabras:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl derecho de los trabajadores al bienestar se concreta en la posibilidad de disponer de vivienda, indumentaria y alimentaci\u00f3n adecuada y satisfacer sin angustias sus necesidades y las de su familia en forma que le permita trabajar con satisfacci\u00f3n, descansar libre de preocupaciones y gozar mesuradamente de expansiones espirituales y materiales; se impone la necesidad social de elevar el nivel de vida y de trabajo con los recursos directos e indirectos que permita el desenvolvimiento econ\u00f3<\/em><em>mico<\/em><em>\u201d<\/em> (Per\u00f3n, 1949).<\/p>\n\n\n\n<p>Garantizar el bienestar general implic\u00f3 una revoluci\u00f3n en materia financiera y el control del comercio exterior. Si bien ambas tem\u00e1ticas han sido analizadas profundamente por Keynes, este autor solo consideraba una intervenci\u00f3n m\u00ednima del Estado en la regulaci\u00f3n econ\u00f3mica por medio de medidas que controlasen la especulaci\u00f3n de los capitalistas sobre las tasas de inter\u00e9s -que fijaban los bancos- y la imposici\u00f3n de barreras impositivas para ciertos productos importados que ya se produc\u00edan en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de estos prop\u00f3sitos que solo apuntaban a defender los intereses empresariales, el peronismo llevar\u00e1 adelante, por recomendaci\u00f3n del Consejo Nacional de Posguerra<a href=\"#_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>, las siguientes pol\u00edticas:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li>la nacionalizaci\u00f3n del Banco Central de la Rep\u00fablica Argentina (BCRA) -para controlar la pol\u00edtica monetaria y reorientar los ingresos nacionales hacia la creaci\u00f3n de polos industriales y reformas complementarias-;<\/li><li>la fundaci\u00f3n del Instituto Argentino de Promoci\u00f3n del Intercambio (IAPI) -para centralizar el comercio exterior y transferir recursos entre todos los sectores econ\u00f3micos y sociales-;<\/li><li>la construcci\u00f3n de una flota mar\u00edtima y fluvial -para transportar productos y evitar el pago de seguros a banderas extranjeras-, y<\/li><li>el desendeudamiento financiero \u2013para tener autonom\u00eda y capacidad de decisi\u00f3n-.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Sobre este conjunto articulado de cuatro acciones sustantivas y sensibles se posicionaron un andamiaje extraordinario de pol\u00edticas, programas, proyectos y actividades como nunca antes hab\u00eda sucedido en la historia argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>El peronismo ha sido reconocido en el orden internacional como uno de los gobiernos m\u00e1s exitosos de la historia en materia de planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica a partir de la institucionalizaci\u00f3n de los Planes Quinquenales instituyendo objetivos generales, objetivos fundamentales y objetivos especiales (Waldmann, 1981). La arquitectura de la planificaci\u00f3n del Estado Promotor Justicialista fue la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li>1947-1951: Primer Plan Quinquenal;<\/li><li>1949: Reforma de la Constituci\u00f3n Nacional, y<\/li><li>1952-1957: Segundo Plan Quinquenal.&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El primer Plan Quinquenal titulado \u201cPlan de Gobierno\u201d present\u00f3 27 proyectos de ley y estuvo dividido en tres \u00e1reas estrat\u00e9gicas con cap\u00edtulos tem\u00e1ticos: a) <strong>Gobernaci\u00f3n del Estado<\/strong> (6 cap\u00edtulos): pol\u00edtica, salud p\u00fablica, educaci\u00f3n, cultura, justicia y pol\u00edtica exterior; b) <strong>Defensa Nacional<\/strong> (3 cap\u00edtulos): Ej\u00e9rcito, Marina y Aeron\u00e1utica; y c) <strong>Econom<\/strong><strong>\u00eda<\/strong> (7 cap\u00edtulos): poblaci\u00f3n, obra social, energ\u00eda, trabajos p\u00fablicos y transportes, producci\u00f3n, comercio exterior y finanzas.<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma constitucional de 1949 le asign\u00f3 al Estado \u201c<em>la directiva de una pol\u00edtica social, de una pol\u00edtica familiar y tambi\u00e9n de una pol\u00ed<\/em><em>tica econ<\/em><em>\u00f3mica que se divid\u00eda en dos campos: la actividad econ\u00f3mica privada y la actividad econ\u00f3mica del Estado. Abandonando la falsa neutralidad que le otorgaba la concepci\u00f3n liberal al Estado en el proceso econ\u00f3mico, la reforma de 1949 en su orientaci\u00f3n filos\u00f3<\/em><em>fico-jur<\/em><em>\u00ed<\/em><em>dica <\/em><em>y en su car\u00e1cter de promotor del bien de la colectividad le confi\u00f3 un papel relevante en la defensa de los intereses del pueblo, y a tal fin&nbsp;<\/em><em>lo facult<\/em><em>\u00f3 para intervenir en dicho proceso con el \u00e1nimo de obtener el bien com\u00fan<\/em>\u201d (Cholvis, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n Nacional de 1949, adem\u00e1s de consagrar la supremac\u00eda pol\u00edtica de los sectores populares e incorporar los derechos sociales (del trabajador, de la familia, de la ancianidad y de la educaci\u00f3n y de la cultura), procur\u00f3 controlar y conducir los centros de acumulaci\u00f3n y de distribuci\u00f3n del ahorro nacional, las fuentes de materiales energ\u00e9ticos, los servicios p\u00fablicos esenciales y el comercio exterior. La nueva Constituci\u00f3n Argentina marc\u00f3 un punto de ruptura en la historia porque \u201c<em>le asignaba a todos los bienes de producci\u00f3n el fin primordial de contribuir al bienestar del pueblo y se propon\u00eda hacer efectivo el gobierno de los sectores populares, y lograr un desarrollo aut\u00f3nomo y arm\u00f3nico de la econom\u00eda, que conceda el bienestar moderno a todos y cada uno de los miembros de la comunidad. Apuntaba, pues, a consumar en la Argentina la revoluci\u00f3n social requerida por el mundo contempor\u00e1<\/em><em>neo<\/em>\u201d (Sampay, 1973).<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo Plan Quinquenal fue aprobado a trav\u00e9s de la sanci\u00f3n de la Ley N\u00b0 14.184<a href=\"#_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> y estuvo integrado en cinco \u00e1reas estrat\u00e9gicas con cap\u00edtulos tem\u00e1ticos: a) <strong>Acci<\/strong><strong>\u00f3n Social<\/strong> (9 cap\u00edtulos): organizaci\u00f3n del pueblo, trabajo, previsi\u00f3n, educaci\u00f3n, cultura, investigaciones cient\u00edficas y t\u00e9cnicas, salud p\u00fablica, vivienda y turismo; b) <strong>Acci<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>n Econ<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>mica<\/strong> (8 cap\u00edtulos): acci\u00f3n agraria, acci\u00f3n forestal, miner\u00eda, combustibles, hidr\u00e1ulica, energ\u00eda el\u00e9ctrica, r\u00e9gimen de empresa, industrias; c) <strong>Comercio y Finanzas<\/strong> (5 cap\u00edtulos): comercio exterior, comercio interno, pol\u00edtica crediticia, pol\u00edtica monetaria, pol\u00edtica impositiva; d) <strong>Servicios y Trabajos P\u00fa<\/strong><strong>blicos<\/strong> (5 cap\u00edtulos): transportes, vialidad, puertos, comunicaciones, obras y servicios sanitarios; y e) <strong>Planes Militares-Planes Complementarios<\/strong> (4 cap\u00edtulos): racionalizaci\u00f3n administrativa, legislaci\u00f3n general, inversiones del Estado y planes militares.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de la planificaci\u00f3n del Estado Promotor Justicialista fue<strong> lograr el cumplimiento de la trinidad doctrinaria: justicia social, independencia econ\u00f3mica y soberan\u00eda pol\u00ed<\/strong><strong>tica. <\/strong>El peronismo tuvo como finalidad conformar un nuevo modelo de Estado a partir de tres reformas: social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica (en este orden).<\/p>\n\n\n\n<p>Dos premisas que identificaron al Estado Promotor Justicialista y lo diferenciaron del Estado de Bienestar (europeo) y del Estado Keynesiano (norteamericano):<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li>el sujeto hist\u00f3rico fue el <strong>trabajador organizado,<\/strong> porque participaba activamente de todo el proceso de industrializaci\u00f3n, y<\/li><li>la valoraci\u00f3n se realizaba sobre la capitalizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, porque la riqueza la genera el trabajo y no el capital.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En el discurso de apertura ante la Asamblea Legislativa en 1952 el presidente Per\u00f3n expres\u00f3 enf\u00e1ticamente su posici\u00f3n en relaci\u00f3n al Estado, a los trabajadores y al capital:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u201c<em>Para el capitalismo la renta nacional es producto del capital y pertenece ineludiblemente a los capitalistas. El colectivismo cree que la renta nacional es producto del trabajo com\u00fan y pertenece al Estado porque el Estado es propietario total del trabajo y del capital. La doctrina peronista sostiene que la renta nacional es producto del trabajo y pertenece por tanto a los trabajadores que la producen. El Estado solo juega en la tarea distributiva cuando el capital no cumple directamente con su funci\u00f3n social en relaci\u00f3n con el trabajo\u201d<\/em> (Per\u00f3n, 1952).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"727\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-14-1024x727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5007\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-14-1024x727.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-14-300x213.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-14-768x545.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-14-1536x1090.jpg 1536w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Negro-Blanco-Copas-Foto-Brindis-Ano-Nuevo-Tarjeta-14.jpg 1747w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>La Sociedad Capitalista frente a la Comunidad Organizada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante el Primer Congreso Nacional de Filosof\u00eda realizado en 1949, Juan Domingo Per\u00f3n present\u00f3 formalmente la filosof\u00eda justicialista y la tercera posici\u00f3n. Para su comprensi\u00f3n nos remitimos a las palabras de Aritz Recalde (2018) quien presenta tres ideas-fuerza que describen con claridad la concepci\u00f3n te\u00f3rica y doctrinaria:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Primera Idea-Fuerza:<\/strong> la Rep\u00fablica Argentina debe edificar un nuevo proyecto de civilizaci\u00f3n alternativo al capitalismo liberal. La Comunidad Organizada es un programa de democracia social, participativa y humanista que reconoce y garantiza los derechos de las personas y que establece una clara conciencia de sus obligaciones. El individuo solamente se realizar\u00e1 en una comunidad liberada y su destino estar\u00e1 directamente ligado al del conjunto de la colectividad.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li><strong>Segunda Idea-Fuerza:<\/strong> la Comunidad Organizada es una democracia participativa y est\u00e1 edificada en torno a la acci\u00f3n de las Organizaciones Libres de Pueblo (OLP). El sujeto pol\u00edtico (no hist\u00f3rico) de la Revoluci\u00f3n Justicialista es el pueblo organizado aut\u00f3nomamente y no el individuo ego\u00edsta (liberal) o el Estado colectivista (comunista).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li><strong>Tercera Idea-Fuerza:<\/strong> en el plano geopol\u00edtico mundial, la Comunidad Organizada es un proyecto de civilizaci\u00f3n alternativo al individualismo capitalista y al colectivismo sovi\u00e9tico. Ambos sistemas fracasaron y producto de ello la humanidad est\u00e1 inmersa en una crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica, social y moral.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Observamos los antagonismos existentes entre el liberalismo (incluso con el materialismo hist\u00f3rico) y la filosof\u00eda justicialista: mientras que para el Estado Promotor Justicialista la comunidad est\u00e1 unida por un <strong>anhelo en com\u00fan y se organiza libremente sobre lazos naturales de proximidad para alcanzar el desarrollo material y espiritual <\/strong>de la Naci\u00f3n -guiados por un sentido trascendental de la vida-, el Estado de Bienestar <strong>entiende a la poblaci\u00f3n como la suma de individualidades que poseen intereses sectoriales clasistas que lo llevan al conflicto constante<\/strong> por el ingreso desigual y la concentraci\u00f3n de riquezas en manos de la burgues\u00eda comercial, industrial y financiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta altamente llamativo que escasos autores hayan advertido y reparado en las diferencias entre el Estado Promotor Justicialista y el Estado de Bienestar. Mientras que el Estado de Bienestar (europeo) constituye un n\u00edtido producto de la racionalidad instrumental burguesa que aspiraba a establecer un cierto orden que permitiera garantizar el proceso de expansi\u00f3n capitalista, <strong>el Estado Promotor Justicialista (argentino) fue parte de una racionalidad humanista, trascendente, no instrumental, sujeta a valores, donde la persona humana que necesariamente se realiza en comunidad es el centro de la acci\u00f3<\/strong><strong>n estatal.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Podemos sentenciar que existen divergencias te\u00f3ricas, anal\u00edticas, organizacionales e instrumentales entre ambas modalidades de intervenci\u00f3n estatal (Promotor Justicialista y Bienestar). Cada una de las acciones dise\u00f1adas, planificadas e implementadas por el Estado Promotor Justicialista parten de la <strong>valoraci\u00f3n positiva de la persona humana<\/strong> organizada libremente en comunidad y tiene como <strong>objetivo promover las fortalezas y las potencialidades de esas organizaciones<\/strong>. El Decreto N\u00b0 23.852\/1945<a href=\"#_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> estableci\u00f3 la aprobaci\u00f3n del R\u00e9gimen Legal de las Asociaciones Profesionales de Trabajadores, reconociendo desde el Estado y desde sus or\u00edgenes la importancia de las organizaciones y las pol\u00edticas, las cuales presentaron diferencias sustanciales con las pol\u00edticas dise\u00f1adas por Estado de Bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lleg\u00f3 la hora del reconocimiento del Estado Promotor Justicialista y la Comunidad Organizada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con la finalidad de descalificar al Estado Promotor Justicialista, ciertos historiadores lo asimilaron a categor\u00edas importadas acr\u00edticamente. Resulta f\u00e1cil encontrarse con <em>zonceras<\/em> tales como \u201cEl peronismo es el ejemplo de un r\u00e9gimen fascista\u201d, \u201cEl peronismo utiliz\u00f3 al movimiento obrero para disciplinarlo y evitar el comunismo\u201d, o la presunci\u00f3n de que el peronismo se bas\u00f3 en cierta \u201cinspiraci\u00f3n comunista\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sostener que durante el per\u00edodo de 1943 a 1955 se impuso en el pa\u00eds un r\u00e9gimen fascista resulta una falacia hist\u00f3rica: implica omitir fuentes documentales e interpretar la realidad argentina con paradigmas ex\u00f3genos. El movimiento obrero argentino se encontraba antes de Per\u00f3n organizado en sindicatos. Tales agrupamientos formaron parte conceptual de la categor\u00eda Organizaciones Libres del Pueblo (OLP) que promovi\u00f3 el peronismo, las cuales adquirieron status normativo a trav\u00e9s del Decreto N\u00b0 13.378\/54<a href=\"#_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> que enunciara la siguiente definici\u00f3n: \u201cLa comunidad nacional se organizar\u00e1 socialmente mediante el desarrollo de las asociaciones profesionales en todas las actividades de ese car\u00e1cter y con funciones prevalentemente sociales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, continuar reproduciendo la zoncera de que el movimiento obrero fue absorbido por el Estado como sucedi\u00f3 en Italia a partir de 1931, es desconocer la libertad de autogobierno que caracterizaba y a\u00fan caracteriza a las Organizaciones Libres del Pueblo (OLP) y, m\u00e1s a\u00fan, omitir el car\u00e1cter vital que asumi\u00f3 el trabajo dentro de la Comunidad Organizada. Si nos tomamos aunque sea un breve tiempo para leer la <em>Doctrina del Fascismo Italiano<\/em> con honradez, resulta trabajo de ni\u00f1os desterrar definitivamente la idea de que el peronismo mantuvo vinculaci\u00f3n te\u00f3rica o pr\u00e1ctica con estas expresiones pol\u00edticas europeas: <em>\u201cEl concepto fascista del Estado lo abarca todo; fuera de \u00e9l no pueden existir valores humanos o espirituales, mucho menos la persona puede tener valor. El fascismo se opone igualmente al sindicalismo como un arma de clase. Pero cuando se trae dentro de la \u00f3rbita del Estado, el fascismo reconoce la necesidad real que hizo surgir al sindicalismo, d\u00e1ndole su debido peso en el sistema gremial o corporativo en el que los intereses divergentes se coordinan y armonizan en la unidad y adentro del Estado\u201d <\/em><em>(Mussolini, 1932: 15)<\/em><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, resulta importante y aclaratorio recordar que durante el primer peronismo \u2013y en el ejercicio de la libertad sindical- se produjeron importantes conflictos gremiales y huelgas reconocidas: a) 1948: bancarios, b) 1949: gr\u00e1ficos, y c) 1950: ferroviarios y portuarios. La circunstancia del no reconocimiento constitucional del derecho a huelga lejos estaba de asimilar el justicialismo al fascismo, ya que en el mismo texto la centralidad esencial la mantuvo el trabajador organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>A aquellos que se\u00f1alan que durante el primer peronismo se produjo un \u201cdisciplinamiento\u201d al estilo comunista, debe respond\u00e9rseles que el peronismo no concibi\u00f3 jam\u00e1s la divisi\u00f3n de la ciudadan\u00eda en clases sociales, por lo tanto no adquir\u00eda sentido alguno sostener una \u201clucha de clases\u201d. El Estado Promotor Justicialista fue esencialmente un Estado basado en la integraci\u00f3n. Per\u00f3n insistir\u00e1 permanentemente en las ideas de persuasi\u00f3n, organizaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n, donde los acuerdos y los pactos sociales entre empresarios, trabajadores y el mismo Estado eran dispositivos que permit\u00edan administrar los recursos y redistribuir las riquezas, porque ning\u00fan ser humano se realiza en una comunidad integral que no se realiza (que no se desarrolla). Per\u00f3n lo explicar\u00e1 de esta forma:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl imperialismo ruso defiende el comunismo, vale decir, la explotaci\u00f3n del hombre por el Estado. El otro grupo defiende el capitalismo, vale decir, la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre: no creo que para la humanidad ninguno de los dos sistemas pueda subsistir en el porvenir, es necesario ir a otro sistema, donde no exista la explotaci\u00f3n del hombre, donde seamos los colaboradores de una obra com\u00fan para la felicidad como, vale decir, la doctrina esencialmente cristiana sin la cual el mundo no encontr\u00f3 soluci\u00f3n y la encontrar\u00e1 tampoco en el futuro. Porque el capitalismo ha fracasado y el comunismo tambi\u00e9n\u201d<\/em> (Per\u00f3n, 1949).<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la crisis generada por el capitalismo y el comunismo, Per\u00f3n plantear\u00e1 la tercera posici\u00f3n filos\u00f3fica y geopol\u00edtica, una propuesta superadora que proclamaba la imperiosa necesidad de construir la Nueva Argentina y que se realizara como Naci\u00f3n (justicia social) para que este modelo ya formalizado y experimentado pudiera proponerse (no imponerse) al resto de&nbsp; Am\u00e9rica (continentalizaci\u00f3n), y de Am\u00e9rica hacia el mundo<\/p>\n\n\n\n<p>Ni el individualismo darwiniano meritocr\u00e1tico y competitivo que represent\u00f3 Estados Unidos, ni el monopolio estatal, colectivista e insectificante que promov\u00eda la ex Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (comunismo) fueron sistemas, procesos, mecanismos ni herramientas que aportaran paz a la humanidad ni felicidad a los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>El capitalismo y el comunismo impusieron en el planeta un vac\u00edo existencial. Ambos surgieron como ideolog\u00edas situadas derivadas del racionalismo instrumental&nbsp; y se decoraron con una po\u00e9tica y un <em>ethos<\/em> dial\u00e9ctico inspirados en la crisis, en la guerra y en la confrontaci\u00f3n. Ambos se expresaron como sainete exasperante que a\u00fan despu\u00e9s del Muro sostienen la desigualdad, la pobreza, la marginalidad, la xenofobia, entre otras penurias.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni el capitalismo ni el comunismo tuvieron relaci\u00f3n con la sustancialidad del peronismo; el Estado de Bienestar y el Estado Keynesiano fueron expresiones que en tiempo, en espacio y en objetivos, nada tuvieron en com\u00fan (salvo algunas cuestiones instrumentales) con el Estado Promotor Justicialista<strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Estado Promotor Justicialista fue esencialmente revolucionario, antiimperialista y transformador y desarroll\u00f3 un aparato estatal novedoso que visualiz\u00f3, distingui\u00f3, planific\u00f3 e implement\u00f3 acciones que permitieron consagrar la felicidad del pueblo y la grandeza de la Naci\u00f3n, destacando, entre otras conquistas:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li>el desendeudamiento externo,<\/li><li>la independencia econ\u00f3mica,<\/li><li>la no alineaci\u00f3n,<\/li><li>la justicia social,<\/li><li>la proyecci\u00f3n hacia Ant\u00e1rtida y el Atl\u00e1ntico Sur,<\/li><li>la oposici\u00f3n al Tratado Interamericano de Asistencia Rec\u00edproca (TIAR) enmarcado en los postulados de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), y la negativa a incorporarse al FMI,<\/li><li>la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds,<\/li><li>la integraci\u00f3n de Nuestra Am\u00e9rica a trav\u00e9s del ABC y del Atlas,<\/li><li>la constitucionalizaci\u00f3n de los derechos humanos y sociales,<\/li><li>la puesta en marcha de una serie de realizaciones in\u00e9ditas en el pa\u00eds, etc.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica es una tarea que implica posicionarse en tiempo y espacio; el historicismo alem\u00e1n, as\u00ed como el historicismo revisionista argentino, constituyen ejemplos diferenciales que hablan de la necesidad de analizar la historia y la realidad de cada pueblo. La valoraci\u00f3n de la cultura como instrumento liberador resulta indispensable para la concreci\u00f3n de una epistemolog\u00eda para la periferia para salir de la periferia. Tanto Ferm\u00edn Ch\u00e1vez con su valoraci\u00f3n de la cultura, como Arturo Jauretche con su \u201cDescolonizaci\u00f3n Pedag\u00f3gica\u201d, vieron reflejadas sus aspiraciones en la \u201cTercera Posici\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado Promotor Justicialista constituy\u00f3 un ejemplo concreto del proceso de descolonizaci\u00f3n no solo por su originalidad sino tambi\u00e9n por su eficacia, y encontr\u00f3 su raz\u00f3n de ser y su naturaleza (pensamiento, doctrina, teor\u00eda y realizaci\u00f3n) en la generaci\u00f3n de proyectos de vida y de riqueza (espiritual y material) a partir del esfuerzo creativo del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Per\u00f3n fue un hombre hist\u00f3rico que represent\u00f3 justo un momento clave del desarrollo de la historia argentina; tuvo la capacidad de identificar y realizar colectivamente el destino de la Patria y tuvo la habilidad para interpretar y comprender el todo y cada una de las partes de la realidad con un claro esp\u00edritu dial\u00f3gico e innovador.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sosten\u00eda S\u00e9neca (2018), <em>Homines, dum docent, discunt<\/em><em>: <\/em>los hombres mientras ense\u00f1an, aprenden.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuentes consultadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul><li>Ch\u00e1vez, Ferm\u00edn (1982). <em>Iluminismo e historicismo en la cultura argentina<\/em>. Buenos Aires: Centro Editor de Am\u00e9rica Latina.<\/li><li>Cholvis, Jorge Francisco (2015). <em>La Constituci\u00f3n de 1949. Vigencia de sus principios b\u00e1sicos y consecuencias de su derogaci\u00f3n<\/em>. Buenos Aires: Imprenta del Congreso de la Naci\u00f3n.<\/li><li>Garc\u00eda Delgado, Daniel (1994). <em>Estado y Sociedad<\/em>. Buenos Aires: Tesis Norma.<\/li><li>Guardo, Ricardo; Palacio, Ernesto; Cooke, John William (1948). <em>Tribuna de la Revoluci\u00f3n. Conferencias<\/em>. Buenos Aires: Ediciones Nueva Argentina, Centro Universitario Argentino.<\/li><li>Halper\u00edn Dongui, Tulio (1956). \u201cDel fascismo al peronismo\u201d, en <em>Contorno<\/em> N\u00ba7\/8, pp. 15-21.<\/li><li>Isuani, Ernesto; Lo Vuolo, Rub\u00e9n y Tenti Fanfani, Emilio (1991). <em>El Estado Benefactor. Un paradigma en crisis<\/em>. Buenos Aires: Mi\u00f1o y D\u00e1vila\/CIEPP.<\/li><li>Jauretche, Arturo (1967). <em>El medio pelo en la sociedad argentina<\/em>. Buenos Aires: Pe\u00f1a Lillo.<\/li><li>Jauretche, Arturo (1959). <em>Pol\u00edtica nacional y revisionismo hist\u00f3rico. <\/em>Buenos Aires: Pe\u00f1a Lillo.<\/li><li>Jauretche, Arturo (1934). <em>El Paso de los Libres<\/em>. Buenos Aires: La Boina Blanca.<\/li><li>Lechner, Norberto (1977). <em>La crisis del Estado en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Caracas: Cid Editor.<\/li><li>Luna, F\u00e9lix (1971). <em>El 45<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/li><li>Mussolini, Benito (1932). <em>La Dottrina del Fascismo<\/em>. Mil\u00e1n: Editore Ulrico Hoepli.<\/li><li>Nordhaus, William; Samuelson, Paul Anthony (2006). <em>Econom\u00eda<\/em>. Madrid: McGraw-Hill.<\/li><li>Offe, Klauss (1990). <em>Contradicciones en el Estado de Bienestar<\/em>. Madrid: Alianza.<\/li><li>Per\u00f3n, Juan Domingo (1952). <em>Discurso del 1\u00b0 de mayo de 1952<\/em>. Buenos Aires: Imprenta del Congreso de la Naci\u00f3n<em>.<\/em><\/li><li>Per\u00f3n, Juan Domingo (1949). <em>La Comunidad Organizada. <\/em>Mendoza: Universidad Nacional de Cuyo.<\/li><li>Per\u00f3n, Juan Domingo (1946). <em>Discurso del 21 de junio de 1946<\/em>. Buenos Aires: Subsecretar\u00eda de Informaciones.<\/li><li>Per\u00f3n, Juan Domingo (1945). <em>El pronunciamiento del 4 de junio de 1943<\/em>. Buenos Aires: Presidencia de la Naci\u00f3n.<\/li><li>Per\u00f3n, Juan Domingo (1944). <em>Discurso del 10 de agosto de 1944<\/em>. Buenos Aires: Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n.<\/li><li>Per\u00f3n, Juan Domingo (1943). <em>Discurso del 2 de diciembre de 1943<\/em>. Buenos Aires: Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n.<\/li><li>Pestanha, Francisco (2011). <em>\u00bfExiste un Pensamiento Nacional? Buenos Aires: <\/em>Edit. Fabro.<\/li><li>Pestanha Francisco. <em>El Estado Promotor<\/em>. Youtube Francisco Pestanha<\/li><li>Poratti, Armando (2016). <em>Texto y Gesto en \u201cLa Comunidad Organizada\u201d. <\/em>Buenos Aires: Biblioteca del Honorable Congreso de la Naci\u00f3n.<\/li><li>Recalde, Aritz (2018). Recuperado en:<a href=\"http:\/\/nomeolvidesorg.com.ar\/archivo\/?p=4680\">http:\/\/nomeolvidesorg.com.ar\/archivo\/?p=4680<\/a><\/li><li>Romero, Jos\u00e9 Luis (1956). <em>Argentina. Im\u00e1genes y perspectivas<\/em>. Buenos Aires: Raigal.<\/li><li>Sampay, Arturo Enrique (1973). <em>Constituci\u00f3n y pueblo<\/em>. Buenos Aires: Cuenca Ediciones.<\/li><li>Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal (1950). <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata<\/em>. Buenos Aires: Hechos e Ideas.<\/li><li>Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal (1931). <em>El hombre que est\u00e1 solo y espera<\/em>. Buenos Aires: Editorial Manuel Gleizer.<\/li><li>S\u00e9neca, Lucio Anneo (2018). <em>Cartas a Lucilio<\/em>. Madrid: Ariel<\/li><li>Torres, Jos\u00e9 Luis (1945). <em>La D\u00e9cada Infame. <\/em>Buenos Aires: Patria.<\/li><li>Troncoso, Oscar (1976). <em>El pacto Roca-Runciman.&nbsp;Historia integral argentina. El sistema en crisis<\/em>. Buenos Aires: Centro Editor de Am\u00e9rica Latina.<\/li><li>Walldman, Peter (1981). <em>El Peronismo 1943-1955<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; V\u00e1zquez, H\u00e9ctor<\/strong> (23 de febrero de 1997). Entrevista. Clar\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>&nbsp; <strong>H\u00e9ctor V\u00e1zquez<\/strong> es investigador del CONICET y Profesor de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Entre sus libros m\u00e1s reconocidos se destacan: \u201cSobre la Epistemolog\u00eda y la Metodolog\u00eda de la Ciencia Social\u201d (Universidad Aut\u00f3noma de Puebla, M\u00e9xico, 1984), \u201cEtnolog\u00eda del Conocimiento\u201d (Universidad Nacional de Rosario, Argentina, 1987), \u201cLa Investigaci\u00f3n Socio-Cultural\u201d (Biblos, Buenos Aires, 1995) y \u201cProcesos Identitarios y Exclusi\u00f3n Sociocultural\u201d (Biblos, Buenos Aires, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>El Bar\u00f3n Colmar von der Goltz (1843-1916) fue mariscal de campo alem\u00e1n nacido en Prusia Oriental. En 1883 public\u00f3 su obra m\u00e1s reconocida, \u201c<em>La naci\u00f3n en armas\u201d<\/em>, en la que desarroll\u00f3 su teor\u00eda sobre la guerra moderna y sus relaciones nacionalistas y comunitaristas acerca de la movilizaci\u00f3n del pueblo y las reformas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>Es importante mencionar que el Estado Liberal en la Rep\u00fablica Argentina tuvo dos etapas: a) 1880-1912: Estado liberal-olig\u00e1rquico y b) 1912-1930: Estado democr\u00e1tico-liberal.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>El 29 de noviembre de 1943, un mes despu\u00e9s de haber asumido el cargo de Director del Departamento Nacional del Trabajo, Juan Domingo Per\u00f3n promovi\u00f3 la modificaci\u00f3n del rango estructural de esta dependencia en la organizaci\u00f3n del Estado y pas\u00f3 a denominarse Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> El Decreto-Ley N\u00b0 15.074\/1943 estableci\u00f3 la creaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n y fue publicado el 4 de diciembre de 1943 en el Bolet\u00edn Oficial de la Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> El Coronel Domingo Mercante fue Secretario de Trabajo y Previsi\u00f3n desde el 10 de octubre de 1945 hasta el 4 de junio de 1946.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> \u00c1ngel Gabriel Borlengui fue Secretario General de la Confederaci\u00f3n General de Empleados de Comercio entre 1939 y 1946; y colabor\u00f3 en este \u00faltimo per\u00edodo para organizar el Partido Laborista (con Domingo Mercante y Juan Atilio Bramuglia) que present\u00f3 para la Presidencia de la Naci\u00f3n la f\u00f3rmula Juan Per\u00f3n-Hortensio Quijano. Cuando Per\u00f3n asumi\u00f3 como Presidente de la Naci\u00f3n, Borlengui fue designado Ministro del Interior.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>Juan Atilio Bramuglia fue el asesor jur\u00eddico de la Uni\u00f3n Ferroviaria entre 1930 y 1943. En 1944 fue nombrado Director del Departamento de Previsi\u00f3n de la Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n, que en ese momento conduc\u00eda Per\u00f3n. Cuando Per\u00f3n asumi\u00f3 como Presidente de la Naci\u00f3n, el Dr. Bramuglia fue designado Ministro de Relaciones Exteriores y Culto.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Se resalta tambi\u00e9n la presencia de Francisco Pablo Capozzi (La Fraternidad) y Alcides Montiel (Cerveceros).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>El Decreto N\u00b0 4865\/1947 fue publicado el 10 de marzo de 1947 en el Bolet\u00edn Oficial de la Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Se cre\u00f3 en agosto de 1945 y estaba dirigido a planear un ordenamiento econ\u00f3mico futuro. Lo presidi\u00f3 Juan Domingo Per\u00f3n, Jos\u00e9 Figuerola asumi\u00f3 la Secretar\u00eda General y Miguel Miranda estuvo a cargo de la Secretar\u00eda T\u00e9cnica (en la primera Presidencia de Per\u00f3n, Figuerola fue designado Secretario T\u00e9cnico de la Presidencia de la Naci\u00f3n y Miranda asumi\u00f3 como Presidente del Banco Central).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> La Ley N\u00b0 14.184 fue sancionada el 21 de diciembre de 1952 y fue publicada el 30 de enero de 1953 en el Bolet\u00edn Oficial de la Rep\u00fablica Argentina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>El Decreto N\u00b0 23.852\/1945 fue publicado 13 de octubre de 1945 en el Bolet\u00edn Oficial de la Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>El Decreto N\u00b0 13.378\/1954 fue publicado el 20 de agosto de 1954 en el Bolet\u00edn Oficial de la Rep\u00fablica Argentina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa acci\u00f3n pol\u00edtica ha de ser para amalgamar a un pueblo: jam\u00e1s para separarlo, disociarlo y contribuir a su propia destrucci\u00f3n interna. 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