{"id":5021,"date":"2021-05-25T06:30:49","date_gmt":"2021-05-25T09:30:49","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5021"},"modified":"2021-06-02T09:44:26","modified_gmt":"2021-06-02T12:44:26","slug":"25-de-mayo-una-revolucion-local-y-continental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/25-de-mayo-una-revolucion-local-y-continental\/","title":{"rendered":"25 de Mayo, una revoluci\u00f3n local y continental"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cLa memoria colectiva tiene una funci\u00f3n ut\u00f3pica, creativa, nos incita a transformar la realidad, ya que confirmamos que muchas injusticias de ayer fueron transformadas por los hombres a trav<\/em><em>\u00e9<\/em><em>s de la pr\u00e1ctica pol\u00ed<\/em><em>tica (<\/em><em>\u2026) Los logros de la historia no fueron vanos deseos sino decisiones tomadas a lo largo de la historia; fueron luchas y voluntades en la b\u00fasqueda de la libertad\u201d. <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ana Jaramillo, 2014<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entre Sevilla, Buenos Aires, Chuquisaca y La Paz <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 25 de mayo es, sin dudas, una de las fechas patrias m\u00e1s importantes en la construcci\u00f3n de la \u201cidentidad argentina\u201d. A lo largo de la escolaridad obligatoria se asocia esta efem\u00e9ride con el \u201corigen de la Patria\u201d. Cabe entonces preguntarnos, \u00bfqu\u00e9 era la \u201cPatria\u201d en 1810?, \u00bfpor qu\u00e9 \u201cPatria\u201d llevaron adelante la revoluci\u00f3n los hombres y mujeres de aquel entonces? A pesar de la actualizaci\u00f3n permanente de la historiograf\u00eda argentina, muchos de los \u201cmitos\u201d fundacionales construidos alrededor de esta fecha siguen vigentes: \u00bfqu\u00e9 dijo sobre aquel proceso la primera producci\u00f3n historiogr\u00e1fica argentina?, \u00bfcon qu\u00e9 objetivos?<\/p>\n\n\n\n<p>La primera corriente historiogr\u00e1fica argentina, denominada \u201chistoria liberal\u201d u \u201coficial\u201d, naci\u00f3 luego de la Batalla de Pav\u00f3n (1861) de la cual result\u00f3 triunfante Bartolom\u00e9 Mitre. Se escribi\u00f3 de la mano de la imposici\u00f3n del modelo agroexportador que llev\u00f3 al pa\u00eds \u2013y al conjunto de Am\u00e9rica Latina- a un orden semicolonial. Luego de las guerras de la emancipaci\u00f3n se enfrentaron dos proyectos de pa\u00eds: uno, que busc\u00f3 la unidad regional de Hispanoam\u00e9rica y la igualdad social; el otro, que defendi\u00f3 la independencia pol\u00edtica en t\u00e9rminos formales y los privilegios de una minor\u00eda dedicada a la actividad comercial y exportadora. Luego de m\u00e1s de 60 a\u00f1os de cruentas guerras, el modelo liberal se impuso y, con \u00e9l, una interpretaci\u00f3n particular del pasado. La historia oficial naci\u00f3 para legitimar el proyecto pol\u00edtico de la oligarqu\u00eda argentina, surgida de la articulaci\u00f3n de la burgues\u00eda comercial y los terratenientes de la pampa h\u00fameda en la segunda mitad del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la emancipaci\u00f3n fue contada entonces desde la \u00f3ptica de los Estado-naciones dependientes y semicoloniales. Esto implic\u00f3 tergiversar o silenciar el car\u00e1cter americano de la Revoluci\u00f3n sin el cual resulta imposible comprender cada uno de los hechos y procesos hist\u00f3ricos de aquella etapa. Al respecto afirma Norberto Galasso: \u201c<em>Si la revoluci\u00f3n hubiese correspondido a las patrias chicas, \u00bfqu<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>hac\u00eda entonces ese oriental Artigas influyendo decididamente sobre la Mesopotamia, Santa Fe y C\u00f3rdoba y teniendo como lugarteniente al entrerriano Ram\u00edrez, o ese chileno Carrera combatiendo en el mismo litoral rioplatense? \u00bf<\/em><em>Qu<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>significaci\u00f3n adquiere la actitud de San Mart\u00edn (\u2026)&nbsp;convertido en&nbsp;jefe&nbsp;de&nbsp;un ej<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rcito<\/em><em>&nbsp;latinoamericano, prosiguiendo la campa\u00f1a iniciada en Chile, para liberar ahora al Per\u00fa<\/em><em>? (<\/em><em>\u2026) \u00bf<\/em><em>Qu<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>clase de&nbsp;\u2018extranjero provocador\u2019 era entonces ese Bol\u00edvar pretendiendo conseguir no solo la libertad de los territorios que hoy son Colombia, Ecuador, Venezuela, Panam\u00e1<\/em><em>, Per<\/em><em>\u00fa <\/em><em>y Bolivia, sino adem<\/em><em>\u00e1s proyecta<\/em><em>ndo<\/em><em> la liberaci\u00f3n de Cuba y ofreciendo su ej<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rcito a los hombres de Buenos Aires para entrar en Brasil y proclamar la Rep\u00fablica? Los revolucionarios latinoamericanos intentaron entonces llevar adelante el proyecto de la Confederaci\u00f3n, de la Patria Grande, es decir, las ex colonias libres y unificadas ingresando a las formas de producci\u00f3n&nbsp;<\/em><em>modernas<\/em><em>, constituyendo su&nbsp;<\/em><em>Estado<\/em><em>&nbsp;Nacional. Esa era&nbsp;la \u00fanica salida pol\u00edtica que parec\u00eda ofrecerles la Historia y en ella colocaron sus m\u00e1<\/em><em>s heroicos empe<\/em><em>\u00f1os<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El relato hist\u00f3rico del liberalismo estuvo fundado en los principios del positivismo, acompa\u00f1ado de un fuerte antihispanismo y un notable desprecio por los sectores populares. La Revoluci\u00f3n de Mayo hab\u00eda sido -desde esta perspectiva- protagonizaba por la \u201cgente decente\u201d, los vecinos, aquellos criollos que buscaban independizarse de Espa\u00f1a para terminar con la desigualdad con los peninsulares y, adem\u00e1s, practicar el libre comercio. Las cintas celestes y blancas acompa\u00f1an este relato para fortalecer el concepto del origen de la \u201cPatria argentina\u201d. Sin embargo, analizando algunos acontecimientos puntuales podemos encontrar hechos que contradicen esta interpretaci\u00f3n. Solo por nombrar algunos ejemplos: la presencia de dos espa\u00f1oles en la Primera Junta (Matheu y Larrea), la jura en favor del Rey preso Fernando VII, las cintas repartidas de color blanco en referencia al color representante de la dinast\u00eda gobernante: los Borbones.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llevar a cabo esta operaci\u00f3n hermen\u00e9utica, el liberalismo \u201cachic\u00f3\u201d la escala espacial desde la cual explicar la Semana de Mayo: se centr\u00f3 en Buenos Aires o en los l\u00edmites del Estado-naci\u00f3n argentino construido en la segunda mitad del siglo XIX. Por esto, para poder comprender este complejo proceso hist\u00f3rico, resulta necesario volver a la escala continental americana: incluso, cruzar el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico e incorporar a Espa\u00f1a. As\u00ed, como no podemos entender la Revoluci\u00f3n de Mayo de 1810 sin analizar las Juntas de Chuquisaca y La Paz de 1809, no podemos comprender estas \u00faltimas sin el proceso juntista desatado en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en 1808.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las Juntas<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1807, Francia, con la complicidad del gobierno de Carlos IV de Espa\u00f1a, invadi\u00f3 Portugal con el objetivo de garantizar el bloqueo continental. Pero la expansi\u00f3n napole\u00f3nica no solo se realiz\u00f3 sobre Portugal. En 1808 se produjo la invasi\u00f3n a Espa\u00f1a, que provoc\u00f3 el mot\u00edn de Aranjuez, las abdicaciones de Bayona y la proclamaci\u00f3n de Jos\u00e9 I Bonaparte como Rey de Espa\u00f1a y de las Indias. El conflicto pol\u00edtico interno no se hizo esperar. Carlos IV fue reemplazado por su hijo, Fernando VII, que se dispuso a resistir al invasor. Su detenci\u00f3n y la imposici\u00f3n de un rey extranjero, causaron levantamientos populares y movimientos de resistencia en el territorio peninsular motorizados por las Juntas Populares.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, se conformaron al interior de Espa\u00f1a dos bandos: los colaboradores de los Bonaparte por un lado y por el otro los sectores liberales, de raigambre popular, aliados a un sector del ej\u00e9rcito. Como los colaboradores de Napole\u00f3n pertenec\u00edan a la alta nobleza sostenedora del absolutismo, la lucha nacional devino tambi\u00e9n en una lucha social, en la cual los revolucionarios buscaron terminar con los privilegios feudales.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica tambi\u00e9n se formaron juntas que, frente a la ausencia del Rey, reasum\u00edan la soberan\u00eda. En el territorio del Virreinato del R\u00edo de la Plata las primeras juntas de gobierno se conformaron en 1809, en el territorio altoperuano de Chuquisaca (hoy Sucre) y La Paz. La Junta de Chuquisaca envi\u00f3 emisarios para extender el movimiento. En La Paz, un abogado mestizo altoperuano, Pedro Domingo Murillo, junto al cura tucumano Jos\u00e9 Antonio Medina y un grupo de espa\u00f1oles liberales tramaron un golpe para el 16 de julio, d\u00eda de la procesi\u00f3n de la Virgen del Carmen. Detuvieron al intendente, hicieron renunciar al obispo y presionaron al Cabildo para poder formar una Junta Tuitiva y Representativa de los Derechos del Pueblo (24 de julio 1809) presidida por Murillo. Esta junta convoc\u00f3 a un Congreso soberano de los Cabildos de Am\u00e9rica (en la que se estipulaba que estuviesen representados los pueblos ind\u00edgenas). La Junta de La Paz otorg\u00f3 la libertad a los esclavos, elimin\u00f3 los tributos a los ind\u00edgenas y reparti\u00f3 tierras. Pero Murillo y los revolucionarios de La Paz fueron derrotados por las fuerzas realistas procedentes de Cuzco al mando de Jos\u00e9 Manuel Goyeneche en octubre de 1809. Antes de ser ahorcado en 1810, Murillo exclam\u00f3: \u00ab<em>La tea que dejo encendida nadie la podr\u00e1 <\/em><em>apagar<\/em>\u00bb. En Chuquisaca, tambi\u00e9n el movimiento fue reprimido por el mariscal Vicente Nieto, enviado desde Buenos Aires por el virrey Cisneros.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco despu\u00e9s el proceso juntista se desencaden\u00f3 en Buenos Aires, en mayo de 1810. Frente a las noticias llegadas desde Europa de la ca\u00edda de la Junta Central de Sevilla y la instauraci\u00f3n del Consejo de Regencia comenz\u00f3 a discutirse la legitimidad del virrey. Los defensores de Cisneros conformaron el frente absolutista integrado por la burocracia virreinal, los comerciantes monopolistas y la c\u00fapula eclesi\u00e1stica (sintetizada su postura en la famosa intervenci\u00f3n del Obispo Lu\u00e9 en el Cabildo abierto del 22 de mayo). Mientras tanto, el frente revolucionario estuvo integrado por diversos grupos sociales que inclu\u00edan desde los milicianos \u2013criollos, espa\u00f1oles, pardos y negros- hasta los comerciantes acaudalados y destacados intelectuales. Un frente heterog\u00e9neo que logr\u00f3 desplazar al Virrey iniciando un proceso de movilizaci\u00f3n social, pol\u00edtica y militar que atraves\u00f3 al conjunto de la sociedad virreinal.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocos a\u00f1os, poco quedar\u00eda del orden imperante antes de aquel 25 de mayo de 1810. Se abr\u00edan all\u00ed m\u00faltiples caminos de lucha que permitieron la emergencia de l\u00edderes y lideresas tan diversos\/as como los abogados Manuel Belgrano o Mariano Moreno, una afrodescendiente que hab\u00eda sido esclavizada como Mar\u00eda Remedios del Valle, un militar espa\u00f1ol americano de carrera como Jos\u00e9 de San Mart\u00edn o un caudillo gaucho como Mart\u00edn Miguel de G\u00fcemes. Diferentes y diversos como sus pueblos, con banderas de lucha particulares que los llevaron a enfrentarse con un enemigo en com\u00fan: el r\u00e9gimen absolutista. Enemigo al que enfrentar\u00e1n en el R\u00edo de la Plata, en Chile, en Per\u00fa, en el conjunto del territorio americano: porque la Revoluci\u00f3n fue local, pero tambi\u00e9n fue continental.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa memoria colectiva tiene una funci\u00f3n ut\u00f3pica, creativa, nos incita a transformar la realidad, ya que confirmamos que muchas injusticias de ayer fueron transformadas por los hombres a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica (\u2026) Los logros de la historia no fueron vanos deseos sino decisiones tomadas a lo largo de la historia; fueron luchas y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5022,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46,5,4],"tags":[753],"coauthors":[169],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5021"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5021"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5021\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5023,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5021\/revisions\/5023"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5022"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5021"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5021"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}