{"id":5108,"date":"2021-06-11T10:52:58","date_gmt":"2021-06-11T13:52:58","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5108"},"modified":"2021-06-25T11:11:33","modified_gmt":"2021-06-25T14:11:33","slug":"la-autorreflexion-como-dimension-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-autorreflexion-como-dimension-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/","title":{"rendered":"La autorreflexi\u00f3n como dimensi\u00f3n del Pensamiento Nacional y Latinoamericano"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Autorreflexi\u00f3n en Pensamiento Nacional y Latinoamericano integra una las \u201c7 Dimensiones\u201d<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> que fueron propuestas y sistematizadas por Francisco Pestanha y otros colegas con el objetivo de exponer <strong>los principales vectores epistemol\u00f3gicos que caracterizaron la obra de numerosos pensadores y pensadoras regionales<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a evidentes manifestaciones de dispositivos orientados hacia la colonizaci\u00f3n cultural y la promoci\u00f3n de \u201cmodas escol\u00e1sticas\u201d tal como fue descripto en un anterior texto vinculado al Autoconocimiento<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, emerger\u00e1 la dimensi\u00f3n autorreflexiva cuya esencia consiste en el desaf\u00edo de <strong>dise<\/strong><strong>\u00f1<\/strong><strong>ar o adaptar cr<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>ticamente categor<\/strong><strong>\u00edas que faciliten el an\u00e1lisis y la comprensi\u00f3n<\/strong> de los procesos sociohist\u00f3ricos y culturales acontecidos en nuestra Am\u00e9rica, formulando, de esta forma, un aporte hacia<strong> la construcci\u00f3n de una teor\u00eda del conocimiento situado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La divulgaci\u00f3n permanente de matrices modeladas a partir de un obstinado eurocentrismo en nuestro sistema educativo, implic\u00f3 la <strong>transferencia acr<\/strong><strong>\u00edtica de categor\u00ed<\/strong><strong>as anal<\/strong><strong>\u00edticas europeas <\/strong>para, desde all\u00ed, abordar las realidades locales que culminaron encorsetadas arbitrariamente. El pensador uruguayo Alberto Methol Ferr\u00e9 defini\u00f3 a este fen\u00f3meno <strong>como una escisi\u00f3n del conocimiento<\/strong> entre los pa\u00edses perif\u00e9rico-dependientes y los centros de poder, ya que la realidad material de estos \u00faltimos era sensible y sustancialmente diferente de la de los primeros.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese orden de ideas el Pensamiento Nacional y Latinoamericano <strong>busc\u00f3 diferenciarse cr\u00edticamente de las matrices de reflexi\u00f3n europeas<\/strong> y de los procesos de los que emanaban tales interpretaciones. Las modas escol\u00e1sticas, al emular categor\u00edas, forzaban razonamientos y sucesos. De esta manera en el marco de un verdadero juego de espejos, los eventos y las realidades se deformaban inevitablemente al cruzar el Atl\u00e1ntico, lo cual indica que la autorreflexi\u00f3n en el Pensamiento Nacional y Latinoamericano constituy\u00f3 una labor epistemol\u00f3gica que persigui\u00f3 un doble objetivo: <strong>aplicar el tamiz cr\u00ed<\/strong><strong>tico a categor<\/strong><strong>\u00edas preconcebidas en el afuera<\/strong> o, en su caso<strong>, elaborar otras que allanen la comprensi\u00f3n de nuestra realidad vital,<\/strong> contribuyendo de esta forma a la conformaci\u00f3n <strong>de una epistemolog<\/strong><strong>\u00eda de y para la periferia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde este punto de partida presentamos algunos ejemplos que faciliten la comprensi\u00f3n de la importancia y de la vigencia de la dimensi\u00f3n en an\u00e1lisis.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I.- Semicolonia: Un categor<\/strong><strong>\u00eda que transit\u00f3 de lo central hacia lo perif\u00e9<\/strong><strong>rico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las revoluciones burguesas que acontecieron en los Estados europeos durante el per\u00edodo 1789-1848 derribaron las antiguas estructuras feudales unificando territorios, construyendo nuevos Estados nacionales y consolidando un nuevo sujeto social promotor del cambio: <strong>las burgues<\/strong><strong>\u00edas<\/strong>. En ese marco hist\u00f3rico espec\u00edfico el conflicto social se tradujo casi inmediatamente <strong>en un antagonismo dial\u00e9ctico entre las burgues\u00edas y los proletariados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo la era de las revoluciones burguesas abrir\u00e1 el paso a la fase imperial, pero debe destacarse que, en Europa, <strong>el conflicto social seguir\u00e1 centrado en la tensi\u00f3n entre el capital y el trabajo<\/strong>. Paralelamente, en Nuestram\u00e9rica una din\u00e1mica pol\u00edtica te\u00f1ida de contradicciones internas y la persistente acci\u00f3n imperial conducir\u00e1n indefectiblemente hacia un desmembramiento de las antiguas estructuras geopol\u00edticas virreinales promoviendo una nueva reconfiguraci\u00f3n espacial que, con el tiempo, derivar\u00e1 en una serie de alianzas entre las redes imperiales europeas y las oligarqu\u00edas terratenientes emergidas a partir de <strong>una nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El sujeto social que emerger\u00e1 en la \u00e9poca en nuestra regi\u00f3n ser\u00e1, precisamente, <strong>la(s) oligarqu<\/strong><strong>\u00eda(s) terrateniente(s)<\/strong>. La alianza mencionada anteriormente conducir\u00e1 hacia proyectos de dominaci\u00f3n o dependencia consentida y hacia la edificaci\u00f3n de un r\u00e9gimen denominado <strong>semicolonial<\/strong><strong> <\/strong>en el que, paulatinamente, la principal tensi\u00f3n se ir\u00e1 direccionando hacia <strong>la ant\u00edtesis Naci\u00f3<\/strong><strong>n e <\/strong><strong>I<\/strong><strong>mperio (anti-naci<\/strong><strong>\u00f3n).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo Luis Duhalde, en el pr\u00f3logo de una de las ediciones de <em>La Formaci\u00f3n de la Conciencia Nacional<\/em> -obra de Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui-, expresar\u00e1 en relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n semicolonial que \u201c(\u2026)<em> parte de la premisa b\u00e1sica de considerar la contradicci\u00f3n principal de la sociedad argentina la de \u2018<\/em><em>imperialismo-naci<\/em><em>\u00f3n&#8217; a partir de la existencia de una situaci\u00f3<\/em><em>n colonial (<\/em><em>\u2018<\/em><em>un pa<\/em><em>\u00eds que no ha alcanzado la autodeterminaci\u00f3n\u2019), que es semi-colonial solo en su caracterizaci\u00f3n jur\u00ed<\/em><em>dico-pol<\/em><em>\u00edtica, por existir una independencia formal del pa\u00eds\u201d<\/em>. (Hern\u00e1ndez Arregui: 2014)<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan algunos autores, el producto de un sutil accionar imperial en Latinoam\u00e9rica conducir\u00e1 a ciertos sectores afirmados conscientemente en la particular experiencia hist\u00f3rica local y regional, a reflexionar de manera diferente, evitando trasplantar linealmente interpretaciones ex\u00f3genas a nuestra realidad. De all\u00ed, por ejemplo, surgir\u00e1 la necesidad de definir los modos de <strong>colonialidad indirecta<\/strong> (por ejemplo la Brit\u00e1nica), <strong>adaptando cr\u00ed<\/strong><strong>ticamente<\/strong> la categor\u00eda <em>semicolonia <\/em>originada en la obra de Lenin a la realidad local, adaptaci\u00f3n que permitir\u00e1 construir una definici\u00f3n que paulatinamente se <strong>ir\u00e1 incorporando a una matriz epistemol\u00f3gica<\/strong><strong> situada<\/strong>. La noci\u00f3n as\u00ed adaptada cobrar\u00e1 n\u00edtida potencia dando cuenta de una especificidad de dominaci\u00f3n no f\u00e1ctica <strong>sino m<\/strong><strong>\u00e1s bien cultural y\/o simb\u00f3<\/strong><strong>lica<\/strong>. \u201cSemicolonia\u201d culminar\u00e1 entonces constituy\u00e9ndose en <strong>una categor<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a situada temporal e hist<\/strong><strong>\u00f3ricamente erigida a partir de un procedimiento de adaptaci\u00f3<\/strong><strong>n cr<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>tica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>II.- \u00bfFeudalismos en Nuestram\u00e9<\/strong><strong>rica?<\/strong><strong> \u00bf<\/strong><strong>Burgues<\/strong><strong>\u00edas Sudamericanas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de lo expuesto surgen otros tantos interrogantes en torno a la utilizaci\u00f3n de ciertas categor\u00edas y al consecuente trasplante de ideas. La colonizaci\u00f3n cultural y pedag\u00f3gica (din\u00e1mica semicolonial) en las instituciones educativas, promovi\u00f3 sin duda alguna un <strong>tratamiento cuanto menos difuso respecto a los diferentes acontecimientos acaecidos en O<\/strong><strong>ccidente<\/strong>, entre los que podemos mencionar la Revoluci\u00f3n Francesa y las revoluciones industriales. Ambos procesos sin duda alguna fueron propulsados por los sectores burgueses europeos y su finalidad estuvo orientada hacia la <strong>ruptura con las sensibilidades y las cosmovisiones del antiguo orden feudal<\/strong>. Por su parte aqu\u00ed, los soportes y dispositivos culturales semicoloniales tuvieron como objeto reproducir la secuencialidad hist\u00f3rica europea y construir subjetividades que <strong>naturalizaron tales sucesos como v\u00e1lidos \u201c<\/strong><strong>universalmente<\/strong><strong>\u201d<\/strong> y, en tanto, aplicables indubitablemente al an\u00e1lisis de la realidad local.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal forma, durante varias generaciones amplios sectores del <em>establi<\/em><em>shment<\/em> educativo vern\u00e1culo no dudaron en sostener por ejemplo la existencia de <strong>feudalismos locales<\/strong> y menos a\u00fan en inferir que la formaci\u00f3n de nuestros Estados Nacionales, fue producto de la aparici\u00f3n de burgues\u00edas (o proto-burgues\u00edas) en la regi\u00f3n, asimilando este proceso al europeo. No obstante, el devenir hist\u00f3rico real nos expone a situaciones bien diferenciadas: entre otras, a estructuras sociales complejas, a concepciones del tiempo no lineales, a actores e instituciones moldeadas al calor de un proceso de mestizaje fruto de la expansi\u00f3n europea, etc. En esa l\u00ednea abona la interpretaci\u00f3n Rodolfo Puiggr\u00f3s, quien destacara l\u00facidamente el error que se genera al intentar asociar los modos de producci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina con la categor\u00eda de \u201cfeudalismo\u201d: \u201c(\u2026) e<em>ra habitual hasta no hace muchos a\u00f1os, en una literatura que de marxista solo ten\u00eda el nombre, clasificar a la Argentina dentro de la categor\u00eda de pa\u00eds feudal, semifeudal, con resabios feudales o feudal burgu\u00e9<\/em><em>s. Tal definici<\/em><em>\u00f3n no hab\u00eda sido elaborada mediante el estudio de la historia y de la realidad del pa\u00ed<\/em><em>s. <\/em><strong><em>Proven\u00eda del traslado mec\u00e1nico a nuestra sociedad de formas de producci\u00f3n y relaciones de clase<\/em><\/strong><em> existentes en Rusia zarista o en China prerrevolucionaria, o de una perezosa generalizaci\u00f3n de la econom\u00eda rural de algunas regiones de Am\u00e9<\/em><em>rica Latina (<\/em><em>\u2026) A nadie que profundice nuestra historia se le ocurrir\u00e1 asimilar el gaucho al siervo de la gleba medieval\u201d.<\/em> (Puiggr\u00f3s, 1986: 242 y 243)<\/p>\n\n\n\n<p>Advertimos en este texto un cuestionamiento al marxismo ortodoxo de ra\u00edz racionalista donde la linealidad es expresada como continuidad entre el esclavismo, feudalismo, capitalismo y, por \u00faltimo, hacia una hipot\u00e9tica apuesta a la consagraci\u00f3n del socialismo y posteriormente del comunismo. Puiggr\u00f3s tomar\u00e1 sabia distancia de esta teor\u00eda y sostendr\u00e1 que en la conquista de Am\u00e9rica <strong>convivieron modos de producci\u00f3n feudal y local<\/strong>, fusi\u00f3n que diferenci\u00f3 nuestros modos de producci\u00f3n de los de&nbsp; Europa. Por su parte Pestanha, Oporto y Recalde<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> consideran que se trat\u00f3 de una originalidad ya que promovi\u00f3 la generaci\u00f3n de algunos <strong>modos de producci\u00f3n situados<\/strong>. En s\u00edntesis, el <strong><em>novum<\/em><\/strong> hist\u00f3rico americano conllev\u00f3 a sistemas de producci\u00f3n excepcionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En similar orden de ideas Amelia Podetti, Alberto Eduardo Buela, Rodolfo Kusch y V\u00edctor Haya de la Torre sostendr\u00e1n que la organizaci\u00f3n econ\u00f3mica, luego de la conquista de Am\u00e9rica, gener\u00f3 <strong>fen<\/strong><strong>\u00f3menos de sincretismo y mestizaje<\/strong> (Podetti, s\/a CIC; Kusch, 1999). Es decir que el mestizaje no solamente se expres\u00f3 en los campos de las costumbres y de la cultura, sino tambi\u00e9n <strong>en los modos de producci\u00f3<\/strong><strong>n econ<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>mica<\/strong>. Ferm\u00edn Ch\u00e1vez por su parte afirma que \u201c<em>Pensar desde la periferia es pensar desde ac\u00e1<\/em>\u201d (2012) y por eso se\u00f1ala que es importante reconocer formas espec\u00edficamente indoamericanas, las que a su vez se fusionaron con formas del conquistador.<\/p>\n\n\n\n<p>Descansar en la existencia del feudalismo en Nuestram\u00e9rica deriv\u00f3 en la creencia de que ese r\u00e9gimen deb\u00eda <strong>ser desarticulado y desplazado por una burgues\u00eda de caracter\u00edsticas similares a la europea<\/strong>. Al otorgarle agencia, es decir, al se\u00f1alar el nacimiento del sujeto burgu\u00e9s, inevitablemente se estaba se\u00f1alando la muerte de <strong>un supuesto sujeto social precedente<\/strong>, el feudal. En el esquema de interpretaci\u00f3n semicolonial, <strong>el feudalismo quedaba representado en las econom\u00edas del interior del pa\u00ed<\/strong><strong>s de base agraria<\/strong> y en ciertos referentes tales como Juan M. de Rosas. Sobre esta interpretaci\u00f3n descansar\u00e1 en parte la dicotom\u00eda <em>civilizaci\u00f3n y barbarie<\/em> otorg\u00e1ndole <strong>progresividad hist\u00f3rica a la burgues\u00eda porte\u00f1a,<\/strong> la cual ser\u00e1 asociada con la <em>civilizaci\u00f3n. <\/em>En paralelo, se construir\u00e1 el imaginario de un interior federal defensor del feudalismo y portador de la barbarie. Jorge Enea Spilimbergo sostendr\u00e1 en sinton\u00eda que \u201c(\u2026) <em>es f<\/em><em>\u00e1cil advertir el trasplante mec\u00e1nico a las condiciones del R\u00edo de la Plata de las categor\u00ed<\/em><em>as burgues<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a-feudalismo de la historia europea, aplicada<\/em><em>s a la dial\u00e9ctica unitario-federal<\/em>.\u201d (Spilimbergo: 1968:41)<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo no debe dejar de resaltarse que, como todo proceso encorsetado, el local present\u00f3 sus <strong>claras contradicciones <\/strong>ya que mientras se <strong>reivindicaba lo civilizatorio como sin\u00f3nimo de progreso industrial<\/strong>, no se pon\u00eda en cuesti\u00f3n el modelo agroexportador impuesto por los vencedores de las guerras civiles. Esta discusi\u00f3n en torno al feudalismo no constituye un dato menor ni un debate arcaico. A\u00fan hoy en ciertas instituciones educativas se sigue sosteniendo la existencia del feudalismo local sin analizar los factores esenciales que caracterizaron al mismo en el Viejo Continente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III.- La formaci\u00f3n de los Estados Nacionales; del \u201call\u00e1\u201d y el \u201cac\u00e1\u201d<\/strong><strong>: diferencias entre burgues<\/strong><strong>\u00edas y oligarqu\u00ed<\/strong><strong>as<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Del anterior debate acerca de la existencia del feudalismo se desprender\u00e1 otro malentendido impulsado por la superestructura colonial que se vincular\u00e1 al proceso de conformaci\u00f3n de los Estados Nacionales en Europa y en Latinoam\u00e9rica, y a la caracterizaci\u00f3n de las burgues\u00edas de uno y otro lado del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>Norberto Galasso en su texto \u201c<em>Am\u00e9<\/em><em>rica Latina <\/em><em>\u00bf<\/em><em>una Naci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n?<\/em>\u201d sostiene que <em>\u201cLa formaci\u00f3n de los Estados Nacionales europeos entre los siglos XVII y XIX se produjo correlativamente al desarrollo de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n en reemplazo de las viejas relaciones feudales\u201d<\/em>. Mientras que <em>\u201cen Espa\u00f1a la endeble burgues\u00eda acaudillaba la lucha por diluir los particularismos, eliminar los privilegios y crear el mercado interno para formar el Estado Nacional, \u00bf<\/em><em>hab<\/em><em>\u00eda acaso alguna burgues\u00eda latinoamericana detr\u00e1<\/em><em>s de Mariano Moreno o de Bol<\/em><em>\u00ed<\/em><em>var? <\/em><em>\u00bfExist\u00ed<\/em><em>an en Am<\/em><em>\u00e9rica Latina fuerzas econ\u00f3micas al nivel siquiera de la manufactura para darle a ese proceso un car\u00e1cter propio, aut\u00f3<\/em><em>nomo? Evidentemente, no (<\/em><em>\u2026). Pero, en Am\u00e9<\/em><em>rica Latina, (<\/em><em>\u2026) faltaba a la cita una burgues\u00eda latinoamericana capaz de acaudillar ese proceso y convertirse en gran poder unificador, como lo hab\u00eda sido, en el pasado europeo, la burgues\u00eda francesa o la inglesa\u201d<\/em>. Galasso advierte que en Am\u00e9rica Latina no existi\u00f3 una burgues\u00eda nacional e industrial como las europeas: por el contrario, la clase dominante constituir\u00e1 un sat\u00e9lite consentido del imperialismo ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>El Pensamiento Nacional y Latinoamericano acu\u00f1\u00f3 otra categor\u00eda: la de \u201coligarqu\u00eda terrateniente\u201d para diferenciarla no solo de las aristocracias europeas sino tambi\u00e9n de las burgues\u00edas del Viejo Continente. La oligarqu\u00eda terrateniente es caracterizada por Hern\u00e1ndez Arregui \u201c<em>como una minor\u00eda empedernida que tiene fuerza de grupo (&#8230;) Su conciencia es cerrada, su liberalismo, la m\u00e1<\/em><em>scara fr<\/em><em>\u00eda de su soledad hist\u00f3<\/em><em>rica (<\/em><em>\u2026)<\/em>\u201d. (Hern\u00e1ndez Arregui: 2004:49). Por su parte Pestanha y Bonforti, recuperando a Scalabrini Ortiz y a Arturo Jauretche, se\u00f1alan la diferencia entre las burgues\u00edas europeas y las oligarqu\u00edas latinoamericanas en tanto clases dominantes: <em>\u201c(\u2026) el elemento distintivo de la clase dominante argentina estuvo determinado por el hecho de que su ganancia no se sustentaba en la plusval\u00ed<\/em><em>a sino <\/em><strong><em>en la renta diferencial de la tierra\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9ngase presente que mientras que las burgues\u00edas europeas nacer\u00e1n al calor de la unidad territorial, adquirir\u00e1n caracter\u00edsticas nacionales y se orientar\u00e1n hacia la industria como actividad productiva requiriendo peri\u00f3dicamente acciones proteccionistas en cuanto a la direcci\u00f3n estatal de la econom\u00eda, las oligarqu\u00edas terratenientes se consolidar\u00e1n a partir de la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d con los imperialismos, promover\u00e1n la unificaci\u00f3n del territorio mediante el aniquilamiento de las incipientes industrias interiores y del \u201celemento\u201d racial y cultural indeseable, emprender\u00e1n un modelo de producci\u00f3n basado en el latifundio agro-exportador, adoptar\u00e1n una orientaci\u00f3n librecambista y bloquear\u00e1n -en lo posible- cualquier iniciativa de desarrollo industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los esquemas incongruentes a que se apelar\u00e1 con insistencia en el campo de lo pol\u00edtico ser\u00e1 a la dicotom\u00eda \u201cderechas e izquierdas\u201d, divisi\u00f3n que -suele sostenerse- se consolidar\u00e1 a consecuencia de la Revoluci\u00f3n Francesa. En Nuestram\u00e9rica el conflicto pol\u00edtico -como se se\u00f1al\u00f3 oportunamente- exceder\u00e1 el esquema europeo. Mientras las naciones europeas ir\u00e1n consolidando su autodeterminaci\u00f3n, gran parte de los Estados latinoamericanos ir\u00e1n virando hacia condiciones de semidependencia f\u00e1ctica o simb\u00f3lica.<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> A ello podr\u00eda agregarse que, en nuestra regi\u00f3n y en numerosas oportunidades, \u201cizquierdas\u201d y \u201cderechas\u201d expresar\u00e1n intereses similares y compartir\u00e1n eventuales espacios electorales.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el Pensamiento Nacional y Latinoamericano Scalabrini Ortiz, con la lucidez que lo caracterizaba, prefiri\u00f3 hablar de \u201c<em>l<\/em><em>as dos rutas de Mayo<\/em>\u201d, y Arturo Jauretche de dos proyectos pol\u00edticos de pa\u00eds: patria chica y Patria Grande. El primero encabezado durante el siglo XIX por las oligarqu\u00edas basamentadas en una matriz econ\u00f3mica librecambista con el consenso de los sectores acomodados, con una reducida intromisi\u00f3n estatal y con el consentimiento de la fragmentaci\u00f3n. El segundo, el denominado de la Patria Grande, intentar\u00e1 generar instrumentos de protecci\u00f3n para las manufacturas locales apoyado por sectores populares, promocionando un Estado que impulsar\u00e1 medidas redistributivas y anhelando la unidad territorial heredada del imperio espa\u00f1ol.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un n\u00edtido ejemplo que expone el error interpretativo expresado en el esquema de \u201cizquierdas y derechas\u201d lo ofrecen, entre otros, Rodolfo Puiggr\u00f3s y Atilio Garc\u00eda Mellid.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero en \u201c<em>Historia de los partidos pol\u00ed<\/em><em>ticos<\/em><em>\u201d,<\/em> al referirse a la puja electoral que se expres\u00f3 entre el Peronismo y la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica en el a\u00f1o 1945, se\u00f1al\u00f3 que, bajo el paraguas del embajador estadounidense Spruille Braden, se cobijaron en su seno expresiones y tradiciones de lo que podr\u00eda identificarse como de izquierdas o derechas. El ex rector de la Universidad de Buenos Aires culminar\u00e1 su libro cuestionando profundamente al comunismo por su uni\u00f3n con los sectores m\u00e1s reaccionarios del pa\u00eds para descalificar a Per\u00f3n, e intentar evitar su ascenso al poder primero y desestabilizar su gobierno despu\u00e9s. Izquierdas y derechas caracterizar\u00e1n al peronismo como \u201ctotalitarismo\u201d (zoncera que tambi\u00e9n analizar\u00e1 Jauretche denomin\u00e1ndola \u201cnipo-nazi-fasci-falanjo-peronista\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>El citado autor a modo de ejemplo publicar\u00e1 una proclama del Partido Comunista del 21 de octubre de 1945 que insta <strong>a eliminar al peronismo<\/strong>. En esta proclama, que se transcribe a continuaci\u00f3n, se advierten resabios positivistas, antipopulares, semejantes inclusive a la ret\u00f3rica utilizada en la autodenominada \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d de 1955 y a la dictadura iniciada en marzo de 1976 que llevar\u00e1 al pensador al exilio:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<\/em><em>HIGIENIZACI<\/em><em>\u00d3N DEMOCR\u00c1TICA Y CLARIFICACI\u00d3N POL\u00cdTICA\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl mal\u00f3n peronista \u2013con protecci\u00f3n oficial y asesoramiento policial- que azot\u00f3 al pa\u00eds, ha provocado r\u00e1<\/em><em>pidamente <\/em><em>\u2013por su gravedad- la exteriorizaci\u00f3n del repudio popular de todos los sectores de la rep\u00fablica en millares de protestas. Hoy la naci\u00f3n en su conjunto tiene clara conciencia del peligro que entra\u00f1a el peronismo y de la urgencia de ponerle fin. (\u2026)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nuestras mujeres se han ganado un lugar destacado en la lucha por la democracia. Es preciso organizar y encauzar su acci\u00f3n. Es necesario que tambi\u00e9n ellas organicen sus piquetes para visitar las casas de familia, los comercios, sindicatos, industrias, centros de estudio, etc\u00e9tera, reclamando la acci\u00f3n coordinada y un\u00e1nime contra el peronismo y sus hordas<\/em><em>. Per<\/em><em>\u00f3n es el enemigo n\u00famero uno del pueblo argentino\u201d<\/em> (Puiggr\u00f3s, 1986: 497 y 498).<\/p>\n\n\n\n<p>Para la matriz de reflexi\u00f3n creativa que analizamos, los agrupamientos pol\u00edticos que tuvieron mayor impacto en las condiciones de vida de la comunidad regional fueron aquellos caracterizados como \u201cMovimientos Nacionales\u201d. En esta categor\u00eda se resumir\u00e1 uno de los elementos centrales de la dimensi\u00f3n autorreflexiva. Los denominados \u201cMovimientos Nacionales\u201d pueden ubicarse temporalmente con posterioridad a la d\u00e9cada del \u201930 no solamente motivados por las cr\u00edticas al liberalismo y al positivismo decimon\u00f3nico que atravesaban las instituciones pol\u00edticas y culturales, sino en especial impulsados por un n\u00edtido esp\u00edritu anticolonialista. Figuras tales como L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, Getulio Vargas y Juan Domingo Per\u00f3n conducir\u00e1n tales movimientos con car\u00e1cter <strong>defensivo propositivo<\/strong> en un mundo inundado por las incertidumbres.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte Atilio Garc\u00eda Mellid, otro referente del Pensamiento Nacional, sostendr\u00e1 que tales movimientos se respaldar\u00e1n en los nacionalismos <em>\u201c(\u2026.) que recuperar\u00e1n la l\u00ednea de las virtudes originales del ambiente a que ha de aplicarse<\/em> (Garc\u00eda Mellid: 1967:233); esa recuperaci\u00f3n incluye una furibunda cr\u00edtica a las formas establecidas por el liberalismo, pero constituye tambi\u00e9n una <strong>reparaci\u00f3n de elementos culturales y espirituales silenciados por los soportes culturales del liberalismo<\/strong>. Algunos autores como Galasso denominar\u00e1n a tales movimientos como \u201cfrentes antiimperialistas\u201d. En estos movimientos confluir\u00e1n sectores sociales heterog\u00e9neos, es decir, una coincidencia de clases que se definir\u00e1 a partir de su propia historicidad y de su desplazamiento por parte de la alianza olig\u00e1rquica-imperial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV.- Nueva periodizaci\u00f3n temporal para la comprensi\u00f3n de los procesos latinoamericanos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las desviaciones formativas impulsadas por la colonizaci\u00f3n se vincula a una <strong>periodizaci\u00f3<\/strong><strong>n hist<\/strong><strong>\u00f3rica fundada a partir de los par\u00e1metros y sucesos que Occidente consider\u00f3 relevantes de acuerdo con sus propios intereses<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho extrav\u00edo se expresar\u00e1 en la recurrencia de una concepci\u00f3n del tiempo <strong>lineal ascendente (progreso indefinido)<\/strong> y postulada como \u201cuniversal\u201d. La misma ser\u00e1 replicada en nuestras instituciones educativas desde sus niveles iniciales. Ense\u00f1amos y nos ense\u00f1aron que la historia comenz\u00f3 con la escritura. All\u00ed se fijar\u00e1 el punto de comienzo de la Edad Antigua; con la ca\u00edda del Imperio Romano de Occidente<strong>, <\/strong>en el a\u00f1o 476 despu\u00e9s de Cristo, nacer\u00e1 la Edad Media; con el derrumbe del Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino en el a\u00f1o 1453 surgir\u00e1 la Edad Moderna y con la Revoluci\u00f3n Francesa en el a\u00f1o 1789, emerger\u00e1 la Edad Contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe interrogarse: \u00bfQu\u00e9 lugar le cabe a Am\u00e9rica Latina en esta l\u00ednea de tiempo? \u00bfNuestra regi\u00f3n estuvo atravesada por esas \u201cEdades\u201d? \u00bfHasta qu\u00e9 punto la temporalidad de la modernidad europea representa a la nuestroamericana?<\/p>\n\n\n\n<p>El Pensamiento Nacional y Latinoamericano en su devenir autorreflexivo interpelar\u00e1 esta periodizaci\u00f3n. Lejos est\u00e1 nuestro continente de encontrarse atravesado por los mismos sucesos que Europa. Replicar dicha periodizaci\u00f3n implicar\u00eda avalar dos elementos: el primero, que la concepci\u00f3n del tiempo lineal propuesta por la modernidad europea y la fe ciega en la raz\u00f3n sean asimilables a nuestra realidad hist\u00f3rica sosteniendo a rajatabla una concepci\u00f3n iluminista basada en la creencia de que <strong>el futuro es el mejor tiempo por venir<\/strong>. En contraposici\u00f3n, el historicismo revisionista americano plantear\u00e1 una l\u00f3gica adaptada del <em>corsi e ricorsi,<\/em> donde el devenir hist\u00f3rico transitar\u00e1 indefectiblemente entre avances y retrocesos rechaz\u00e1ndose de esta forma y de plano la linealidad hist\u00f3rica mecanicista.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo elemento se vincula con el intento de homologar hechos hist\u00f3ricos, o mejor dicho naturalizar que los acontecimientos \u201cbisagra\u201d sucedidos en Europa tendr\u00e1n similares connotaciones en Nuestram\u00e9rica. En este punto vale considerar que mientras Europa constru\u00eda su propia historia de expansi\u00f3n, Am\u00e9rica atravesaba un per\u00edodo de sojuzgamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, aceptar acr\u00edticamente una linealidad temporal como la europea, implicaba avalar dos cuestiones que apuntan a menoscabar nuestra constituci\u00f3n identitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En primera instancia porque la temporalidad edificada por Europa conlleva a una noci\u00f3n <strong>de tiempo jer\u00e1<\/strong><strong>rquico<\/strong> que emana de <strong>la idea de otredad <\/strong>y <strong>presupone la<\/strong> <strong>negaci\u00f3<\/strong><strong>n ontol<\/strong><strong>\u00f3gica de lo nuestroamericano<\/strong>. Alcira Argumedo sostendr\u00e1 en tal sentido que \u201c<em>En el mismo periodo en que Hegel va madurando su sistema filos\u00f3<\/em><em>fico, Sim<\/em><em>\u00f3n Bol\u00edvar lidera la epopeya de la emancipaci\u00f3n americana. Son dos contempor\u00e1neos que piensan el pasado, el presente y el futuro desde latitudes y perspectivas dis\u00edmiles. Y en tanto Hegel define a esta parte de Am\u00e9rica como pueblos sin historia, incapaces de contarse entre los elegidos (\u2026), Bol\u00ed<\/em><em>var junto a Artigas (<\/em><em>\u2026) buscaban convertirnos en protagonistas de una historia independiente<\/em>\u201d (Argumedo: 2004:26).<\/p>\n\n\n\n<p>En segunda instancia, porque aceptar la periodizaci\u00f3n europea presupon\u00eda vivir en los m\u00e1rgenes de tiempo establecidos por el dominador. Avalar la periodizaci\u00f3n as\u00ed impuesta naturalizar\u00eda el relato de que <strong>la regi<\/strong><strong>\u00f3n solo cuenta con 200 a\u00f1os de historia<\/strong>, omitiendo el pasado hispano criollo y el de las culturas y civilizaciones nativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas periodizaciones tensionan claramente con las formuladas por Europa. Mencionaremos dos de ellas: una propuesta por Mario Oporto, quien se\u00f1ala los cuatro per\u00edodos hist\u00f3ricos propios de Am\u00e9rica Latina<a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>1) El momento antes de la Conquista de Am\u00e9rica en 1492.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2) El per\u00edodo colonial entre 1500 y 1750, que signific\u00f3 la constituci\u00f3n del imperio espa\u00f1ol con dominios de ultramar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3) La etapa de crisis colonial entre 1750 y 1850: involucra la crisis espa\u00f1ola, las Guerras por la Independencia y los procesos de balcanizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 4) El Ciclo de Independencias y las guerras civiles en el siglo XIX.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otrahip\u00f3tesis de periodizaci\u00f3n seg\u00fan proyectos, es la propuesta por Gustavo Cirigliano en su libro \u201cMetodolog\u00eda del Proyecto de Pa\u00eds\u201d<a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1) Proyecto de los Primeros Habitantes;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 2) Proyecto Colonial Espa\u00f1ol;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 3) Proyecto de las Misiones Jesu\u00edticas;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 4) Proyecto Independentista;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 5) Proyecto de la Generaci\u00f3<\/strong><strong>n de 1880;<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 6) Proyecto de la Justicia Social;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 7) Proyecto de la <em>Sumisi\u00f3n Incondicionada<\/em> o <em>Antiproyecto.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>V.- Complejizar la idea de democracia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de las instituciones heredadas de un liberalismo introducido acr\u00edticamente y reproducidas por los dispositivos culturales, emerger\u00e1 una idea distorsionada de democracia dominada inevitablemente por el <strong>culto a las formas<\/strong>. A partir de la crisis sist\u00e9mica de la d\u00e9cada del \u201930 que germinar\u00e1 en el epicentro financiero mundial e impactar\u00e1 en las periferias, surgir\u00e1n fuertes impugnaciones a las formas democr\u00e1ticas heredadas de la tradici\u00f3n liberal burguesa europea y a las instituciones creadas por aquella matriz de legitimaci\u00f3n y constituci\u00f3n del Estado y del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Las impugnaciones provendr\u00e1n de distintas vertientes y los y las integrantes de esta matriz de reflexi\u00f3n no rehuir\u00e1n al debate. Dentro de las perspectivas que proponen la complejizaci\u00f3n del concepto de democracia estar\u00e1 la del Padre Leonardo Castellani, quien vincular\u00e1 al liberalismo y a las democracias de las periferias con <strong>confusi<\/strong><strong>\u00f3<\/strong><strong>n mental<\/strong>. Surgir\u00e1 as\u00ed la idea de <strong>democratismo<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el interior de esta corriente en estudio existir\u00e1 el consenso de que los argentinos coexist\u00edan con una ficcionalidad democr\u00e1tica. Castellani en relaci\u00f3n con el desenvolvimiento de la democracia en tanto expresi\u00f3n pol\u00edtica del liberalismo, sostendr\u00e1: \u201c<em>es peor que la ignorancia, es peor que la mentira, es confusi\u00f3n\u201d<\/em> (Castellani:1976:135). La democracia tal como la conoc\u00edan los argentinos, para Castellani \u201c<em>bloqueaba la verdadera libertad\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Existir\u00e1 adem\u00e1s consenso en que las formas democr\u00e1ticas ficcionales constitu\u00edan una herencia de la Constituci\u00f3n liberal de 1853. As\u00ed por ejemplo Puiggr\u00f3s, asestando duras cr\u00edticas a la matriz de pensamiento liberal y a sus interpretaciones pol\u00edticas, sostendr\u00e1 que el grado de democracia no se med\u00eda por el n\u00famero de partidos pol\u00edticos, ni por la representaci\u00f3n proporcional. El pensador apuntaba a las \u201czonceras pol\u00edticas\u201d expresadas por el liberalismo de importaci\u00f3n que asociaba la representatividad a un culto sobre las formas e instituciones, anteponiendo la libertad individual a la comunidad y considerando a la misma como un producto a-hist\u00f3rico y universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Puiggr\u00f3s, la democracia y la libertad deb\u00edan ser analizadas de forma relativa y finita, es decir, <strong>de acuerdo con la realidad y con la referencia espacio-temporal en la cual se desarrollaban<\/strong>. Para el autor el tel\u00f3n de fondo de esta discusi\u00f3n era la contradicci\u00f3n entre <strong>Estado liberal y movimiento de masas<\/strong>. Este antagonismo llev\u00f3 a Puigr\u00f3ss a se\u00f1alar los l\u00edmites del Yrigoyenismo. Resolver la contradicci\u00f3n implicaba acudir a transformaciones de car\u00e1cter estructural: esto implicaba, entre otras acciones, reformar la Constituci\u00f3n de 1853.<\/p>\n\n\n\n<p>La emergencia del Peronismo, para autores como el citado, implicar\u00e1 un avance significativo en t\u00e9rminos de evoluci\u00f3n en la modificaci\u00f3n de las instituciones heredadas del liberalismo democr\u00e1tico decimon\u00f3nico. La democracia no pod\u00eda solo contener y explicarse como garant\u00eda de las libertades individuales, sino que tambi\u00e9n deb\u00edan incorporarse los derechos sociales enriqueciendo la matriz comunitaria. Aquella confusi\u00f3n que planteaba en el inicio Castellani ten\u00eda que ver precisamente con que la democracia abortaba su esencia de origen, ya que una concepci\u00f3n tan limitada de la misma imped\u00eda interpelar a las mayor\u00edas y consecuentemente la convert\u00eda <strong>en la expresi\u00f3<\/strong><strong>n de minor<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>as.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pensar una nueva democracia de car\u00e1cter comunitario implicaba derribar sus instituciones, las cuales se expresaban fundamentalmente en la Constituci\u00f3n de 1853.<\/p>\n\n\n\n<p>El Pensamiento Nacional y Latinoamericano aport\u00f3 en la reformulaci\u00f3n de la Carta Org\u00e1nica a trav\u00e9s de hombres tales como Arturo Sampay, Ernesto Palacio y Ra\u00fal Scalabrini Ortiz, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los preocupaciones expuestas indican que la Autorreflexi\u00f3n no solamente constituye una herramienta pedag\u00f3gica orientada a formar hombres y mujeres con sentido de pertenencia nacional y latinoamericana. Se trata adem\u00e1s de un ejercicio que promueve la observaci\u00f3n del propio sujeto, individual, grupal y nacional, y de un componente que contribuye a los procesos de emancipaci\u00f3n colectiva, adem\u00e1s de facilitar la creaci\u00f3n de categor\u00edas propias para analizar los procesos latinoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las categor\u00edas construidas desde la formalizaci\u00f3n de pr\u00e1cticas pol\u00edticas y sociales propias permiten una reflexi\u00f3n situada de acontecimientos propios de nuestro continente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al decir de Jaramillo, se trata de \u201causcultar a Latinoam\u00e9rica para interpretarla, comprenderla y transformarla\u201d. El diagn\u00f3stico que comprenda la opresi\u00f3n social y la opresi\u00f3n nacional de nuestro continente permitir\u00e1 la emancipaci\u00f3n social y colectiva. Una frase sintetizadora de estos procesos fue la de FORJA: <em>\u201cSomos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Argumedo, A. (2004). <em>Los silencios y las voces en Am\u00e9rica Latina. Notas sobre el pensamiento nacional y popular<\/em>. Buenos Aires, Colihue.<\/p>\n\n\n\n<p>Bonforti, E. (s\/f). \u201cAutoconocimiento y Pensamiento Nacional y Latinoamericano\u201d. En <em>Revista Viento Sur, UNLa<\/em>. Disponible en:<a href=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/autoconocimiento-y-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/\">http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/autoconocimiento-y-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Corriente pol\u00edtica Enrique Santos Disc\u00e9polo (s\/f). <em>Las dos rutas de Mayo, dos proyectos de pa\u00eds<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Castellani, L. (1976). <em>Lugones. Esencia del liberalismo. 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Disponible en:&nbsp;&nbsp; <a href=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/las-siete-dimensiones-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/%23:~:text=Las%252520%2525E2%252580%25259CSiete%252520Dimensiones%252520del%252520Pensamiento,los%252520pensadores%252520y%252520pensadoras%252520nacionales\">http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/las-siete-dimensiones-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/#:~:text=Las%20%E2%80%9CSiete%20Dimensiones%20del%20Pensamiento,los%20pensadores%20y%20pensadoras%20nacionales<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Podetti, A. <em>La irrupci\u00f3<\/em><em>n de Am<\/em><em>\u00e9rica Latina en la historia<\/em>. CIC. Disponible en:<a href=\"https:\/\/docs.google.com\/file\/d\/0B7JUbOaW6AryWXBEbS1Oc0cwa1E\/edit?pli=1\">https:\/\/docs.google.com\/file\/d\/0B7JUbOaW6AryWXBEbS1Oc0cwa1E\/edit?pli=1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Puiggr\u00f3s, R. (1986). <em>Historia cr<\/em><em>\u00edtica de los partidos pol\u00edticos argentinos.<\/em> Tomos I, II y III. Buenos Aires, Hyspam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Spilimberto, J.E. (1968). <em>La cuesti\u00f3n nacional en Marx<\/em>. Buenos Aires, Editorial Coyoac\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a><a href=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/las-siete-dimensiones-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/\">http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/las-siete-dimensiones-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/autoconocimiento-y-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> En sus clases del <em>Seminario de Pensamiento Nacional y Latinoamericano<\/em> y <em>La Universidad en la Argentina<\/em> para las carreras de grado de la Universidad Nacional de Lan\u00fas, y en trabajos tales como <em>Introducci\u00f3n al pensamiento nacional<\/em> de Francisco Pestanha y Emanuel Bonforti y <em>La Universidad en la Argentina, del modelo colonial al reformismo<\/em> de Aritz Recalde.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>Las Malvinas Argentinas fueron ocupadas por los ingleses desde el a\u00f1o 1833 hasta la fecha, lo cual expresa una doble condici\u00f3n de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=xhaj5KAhzsk&amp;feature=youtu.be\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=xhaj5KAhzsk&amp;feature=youtu.be<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Cirigliano, G. (2002). <em>Metodolog\u00eda del Proyecto de Pa\u00eds<\/em>. Buenos Aires, Editorial Nueva Generaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La Autorreflexi\u00f3n en Pensamiento Nacional y Latinoamericano integra una las \u201c7 Dimensiones\u201d[1] que fueron propuestas y sistematizadas por Francisco Pestanha y otros colegas con el objetivo de exponer los principales vectores epistemol\u00f3gicos que caracterizaron la obra de numerosos pensadores y pensadoras regionales. 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