{"id":5182,"date":"2021-07-10T08:11:29","date_gmt":"2021-07-10T11:11:29","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5182"},"modified":"2021-07-20T19:17:21","modified_gmt":"2021-07-20T22:17:21","slug":"autoconciencia-y-pensamiento-nacional-y-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/autoconciencia-y-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/","title":{"rendered":"Autoconciencia y pensamiento nacional y latinoamericano"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cTodo lo que nos rodea es falso e irreal. Es falsa la historia que nos ense\u00f1aron. Falsas las creencias econ\u00f3micas que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan y las disyuntivas pol\u00edticas que nos ofrecen, irreales las libertades que los textos nos aseguran. Volver a la realidad es el imperativo inexcusable\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ra\u00fal Scalabrini Ortiz. Pol\u00edtica Brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desarrollo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Identificamos al Pensamiento Nacional y Latinoamericano como una construcci\u00f3n te\u00f3rica cuya finalidad se vincula con el desarrollo de una teor\u00eda de conocimiento o epistemolog\u00eda de la periferia. As\u00ed, desde principio de a\u00f1o nos propusimos desarrollar y profundizar el esquema te\u00f3rico que se formul\u00f3 bajo la idea de las siete dimensiones<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. En primer lugar, trabajamos con la idea de <strong>Autoconocimiento<\/strong>, donde desarrollamos un esquema te\u00f3rico que iba de la denuncia pasando por la formulaci\u00f3n de un diagn\u00f3stico que derivaba en una situaci\u00f3n concreta y conclu\u00eda con la identificaci\u00f3n de un problema. As\u00ed se generaban herramientas reflexivas que aportaban a la resoluci\u00f3n de esos problemas<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Propusimos una segunda fundamentaci\u00f3n a trav\u00e9s del proceso de <strong>A<\/strong><strong>utorreflexi<\/strong><strong>\u00f3n<\/strong>, cuya misi\u00f3n fue el dise\u00f1o y la adaptaci\u00f3n cr\u00edtica de categor\u00edas que posibilitar\u00e1n el an\u00e1lisis y la compresi\u00f3n de procesos socio-hist\u00f3ricos<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta oportunidad nuestro recorrido anal\u00edtico nos lleva a la dimensi\u00f3n de la <strong>Autoconciencia o conciencia nacional<\/strong>, la cual identificamos como proceso din\u00e1mico, espacial y temporal que posibilita las herramientas de comprensi\u00f3n de un ciclo socio-hist\u00f3rico. En ese recorrido se incorporan experiencias vividas, momentos transitados, afirmaciones, negaciones, s\u00edntesis, y construcci\u00f3n de identidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La construcci\u00f3n de la sensibilidad burguesa europea, entre la estructura real y la ideol\u00f3<\/strong><strong>gica<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las siete dimensiones del Pensamiento Nacional y Latinoamericano se construyen a partir de una matriz te\u00f3rica que tiene un punto de vista popular y latinoamericano. Esa matriz que surge de manera defensiva y producto de la necesidad de recuperar voces, tradiciones, formas silenciadas, omitidas por las grandes matrices occidentales tanto liberales como marxistas, intenta reconstruir y promover la dimensi\u00f3n de la autoconciencia o conciencia nacional. Para comprender este movimiento debemos antes detenernos en analizar el desarrollo regresivo de la autoconciencia que emana precisamente de las pretensiones instituyentes de la matriz de pensamiento liberal, la cual promueve por acci\u00f3n y por omisi\u00f3n un proceso de alienaci\u00f3n integral de nuestra nacionalidad. A tal fin analizaremos de manera sucinta la construcci\u00f3n de la alienaci\u00f3n producto del desarrollo hist\u00f3rico de la burgues\u00eda como totalidad expansiva europea, pero tambi\u00e9n bloqueadora del despegue de las potencialidades de Nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>El liberalismo surge como sost\u00e9n filos\u00f3fico y construye la cosmovisi\u00f3n de la burgues\u00eda europea. Como punto de partida mencionaremos, citando a John Brown en su obra \u201c<em>La dominaci\u00f3n liberal<\/em>\u201d, que el liberalismo es al\u00e9rgico a la historia, a lo que nosotros agregamos: sobre todo si se trata de la historia latinoamericana. Si bien se presenta como el \u201cgobierno de la libertad\u201d la cual es se\u00f1alada como universal, en realidad esconde su car\u00e1cter situado: he aqu\u00ed el primer artilugio del liberalismo, omitir que esa libertad que presenta como \u201cuniversal\u201d es puramente europea al momento de su nacimiento. Esa confusi\u00f3n tambi\u00e9n la llevar\u00e1 al terreno de los posicionamientos pol\u00edticos reforzando nuestra idea desarrollada en el anterior art\u00edculo sobre las falsas distinciones entre izquierdas y derechas<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Esta confusi\u00f3n se encuentra, tambi\u00e9n, en el seno del nacimiento del liberalismo, ya que elementos constitutivos del liberalismo no solo fueron aceptados por corrientes de izquierda en su origen sino tambi\u00e9n utilizados en la pr\u00e1ctica pol\u00edtica: con lo cual el liberalismo europeo, en tanto expresi\u00f3n filos\u00f3fica, aparece como paraguas te\u00f3rico y cubre buena parte de las expresiones pol\u00edticas europeas, y guardar\u00e1 esa misma motivaci\u00f3n en su intento hegem\u00f3nico en el territorio nuestroamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>El soci\u00f3logo Max Weber formul\u00f3 al \u201ctipo ideal\u201d como una herramienta te\u00f3rica capaz de dar respuesta al estudio de los fen\u00f3menos sociales. El liberalismo y especialmente sus interlocutores encajan en el marco de la categor\u00eda de tipo ideal, la cual se vincula con la acentuaci\u00f3n de puntos de vista que generan una s\u00edntesis sobre fen\u00f3menos concretos y buscan aportar claridad como herramienta te\u00f3rica para el conocimiento de la realidad. Con los tipos ideales se enfatizan puntos de vista, posiciones, perspectivas, que permiten una construcci\u00f3n colectiva para analizar un determinado tipo de fen\u00f3meno social. En el caso del liberalismo, se construye desde Europa lo que algunos autores consideran una mentalidad burguesa que dialoga con la idea de tipo ideal.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo el trabajo del historiador argentino Jos\u00e9 Luis Romero \u201c<em>Estudio de la mentalidad burguesa<\/em>\u201d, es conveniente aclarar la diferencia entre mentalidad burguesa y mundo burgu\u00e9s: este \u00faltimo se circunscribe a la Europa donde emerge aquella clase social como sujeto de cambio y rompe con las estructuras feudales, mientras que la mentalidad burguesa excede el \u00e1mbito geogr\u00e1fico y tiene pretensiones expansivas en lo que se vincula con el conocimiento y la cultura. En este punto aparece la cuesti\u00f3n de que la mentalidad burguesa aspirar\u00eda a un <em>hinterland<\/em> cultural m\u00e1s amplio para sostener su posterior expansi\u00f3n, lo que explicar\u00eda el paso de la etapa de libre competencia asociada al nacimiento de la burgues\u00eda a la etapa del proteccionismo industrial europeo y expansivo por fuera de aquel continente. Estamos hablando del imperialismo, proceso que puede identificarse en Nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las primeras aproximaciones acerca de esa mentalidad en pos de construir un tipo ideal que excede su \u00e1mbito geogr\u00e1fico, identificamos la creaci\u00f3n del mundo urbano en desmedro de la ruralidad. Veremos que esta identificaci\u00f3n es la que sostiene el esquema binario entre civilizaci\u00f3n y barbarie. Esta secuencia l\u00f3gica emana de la mentalidad burguesa, lo cual ser\u00eda el primer elemento de construcci\u00f3n enajenada de la realidad latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo en Europa, es interesante analizar la distinci\u00f3n que propone Romero entre la \u201cestructura real o construcci\u00f3n de la realidad\u201d, y la \u201cestructura ideol\u00f3gica o propuesta enajenante\u201d. Mientras que la estructura real se vincula directamente con un nuevo orden econ\u00f3mico que construye nuevas relaciones sociales y antag\u00f3nicas -como la creaci\u00f3n del conflicto burgues\u00eda-proletariado-, la estructura ideol\u00f3gica es la encargada de formular estados de conciencia que apuestan a la confusi\u00f3n, que naturalizan situaciones de dominaci\u00f3n y que, al cruzar el Atl\u00e1ntico y llegar a los puertos de Nuestra Am\u00e9rica, encuentra propagadores cuya tarea es dise\u00f1ar esquemas culturales de interpretaci\u00f3n de la realidad enajenados. Se construyen estados de conciencia cristalizados o, mejor dicho, \u201cestados de autoconciencia denigrada\u201d, producto de la eficacia te\u00f3rica de estos grupos y su r\u00e1pida propagaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo con los rasgos que forman parte del tipo ideal de la mentalidad burguesa, se\u00f1alamos la emergencia de la idea de movimiento en comparaci\u00f3n con el sedentarismo endilgado al mundo feudal. La movilidad se asocia con la idea de cambio social y este con la experiencia vital, otorg\u00e1ndole centralidad al hombre en sus decisiones. Advertimos en este movimiento que la experiencia y el tiempo en presente exceden la existencia y el pasado, es decir, el hombre se constituye desligado de su origen, por tal motivo se ve obligado a referenciarse en una nueva identidad. En este sentido la experiencia y la racionalidad aparecen como variables jerarquizadas que obstaculizan cualquier fundamentaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera aparece la idea del hombre en el liberalismo, la cual forma parte tambi\u00e9n del registro del tipo ideal sobre la mentalidad burguesa. M\u00e1s all\u00e1 del hombre, esta mentalidad burguesa jerarquiza la idea de individuo, entidad independiente y central en la constituci\u00f3n de lo que la mentalidad burguesa conoce como sociedad. As\u00ed, esta se constituye como voluntad y expresi\u00f3n del individuo rompiendo con la l\u00f3gica de comunidad que precede y contiene al hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas construcciones dan cuenta de un nuevo tipo ideal asentado en la mentalidad burguesa y tambi\u00e9n derivan en la consolidaci\u00f3n de una nueva moral con distintos valores. En resumidas cuentas, la sobrevaloraci\u00f3n de lo urbano sobre lo rural, la construcci\u00f3n de modernas relaciones sociales producto de nuevas formas de producci\u00f3n, la centralidad de la experiencia y el individuo, la idea de cambio y movimiento social, su relaci\u00f3n con el azar y la fortuna, y la nueva formulaci\u00f3n de contrato societal de forma individual, son todos elementos que conforman un nuevo <em>ethos<\/em> y mentalidad burguesa. Asistimos a una nueva realidad que construye una alienaci\u00f3n puertas adentro en Europa, pero al cruzar el Atl\u00e1ntico el car\u00e1cter alienante se observar\u00e1 en funci\u00f3n de una alteraci\u00f3n y separaci\u00f3n entre la realidad, la experiencia y un deseo cultural por anular la identidad hispanocriolla.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo interesante y siguiendo el trabajo de Jorge Bol\u00edvar, \u201c<em>Estrategia y juegos de dominaci\u00f3n<\/em>\u201d, es que la ideolog\u00eda del liberalismo construye f\u00f3rmulas pr\u00e1cticas que se traducen en nuevas formas de poder que tienen una expresi\u00f3n determinada en Europa y otra cara al cruzar el Atl\u00e1ntico. Lo que en Europa puede ser visto como republicanismo y democracia en el orden pol\u00edtico y como libertad de comercio en el plano econ\u00f3mico, son supuestos te\u00f3ricos que en Nuestra Am\u00e9rica tienden a desvirtuarse. De esto se deriva lo que Jorge Bol\u00edvar considera como \u201csentimiento burgu\u00e9s\u00bb que entra en di\u00e1logo con la idea de la mentalidad burguesa, y se desprende de la noci\u00f3n de ideolog\u00eda. El mismo Jorge Bol\u00edvar sostiene que el sentimiento burgu\u00e9s construy\u00f3 doctrinas humanistas originarias durante la primera fase de ascenso de la burgues\u00eda y posteriormente doctrinas de dominaci\u00f3n, que son las que encuentran nicho, desarrollo cultural y reproducci\u00f3n en la fase imperialista al llegar a Nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Mundo burgu\u00e9s y mentalidad burguesa, no habr\u00eda que analizarlos como dos instancias separadas, sino que en realidad, siguiendo la interpretaci\u00f3n del historiador italiano Dom\u00e9nico Losurdo, la delimitaci\u00f3n del espacio geogr\u00e1fico genera un abismo sagrado en cuanto a desarrollo cultural, cient\u00edfico e hist\u00f3rico, y la separaci\u00f3n entre el mundo burgu\u00e9s y la periferia. Losurdo recupera la voz del historiador brit\u00e1nico Thomas Macaulay quien declara que una sola estanter\u00eda de libros ingleses vale m\u00e1s que toda la literatura de la India y de Arabia. Estas interpretaciones a mediados del siglo XIX en el momento de expansi\u00f3n brit\u00e1nica en Asia y \u00c1frica son las que van a favorecer la construcci\u00f3n de un sentimiento de superioridad burguesa en t\u00e9rminos culturales. En nuestra regi\u00f3n, a partir de la experiencia militar en el bloqueo anglo-franc\u00e9s al gobierno nacional de Juan Manuel de Rosas, los brit\u00e1nicos resignificar\u00e1n uno de los elementos de la mentalidad burguesa como lo era la idea de movilidad que se vinculaba con el desplazamiento de mercader\u00edas. A esta movilidad, los brit\u00e1nicos le agregar\u00e1n la de tr\u00e1fico y movimiento de ideas. Esta resignificaci\u00f3n deriva en la importaci\u00f3n de una ideolog\u00eda cargada de sensibilidad burguesa pero ajena a la realidad local.<\/p>\n\n\n\n<p>En los p\u00e1rrafos anteriores, analizamos la construcci\u00f3n de la mentalidad burguesa respaldada en la filosof\u00eda del iluminismo y comenzamos a conocer en materia filos\u00f3fica una de las principales huellas de esta mentalidad burguesa que se asocia a la enajenaci\u00f3n. Es decir, la escisi\u00f3n entre el deseo y la realidad, entre aquello que construye una relaci\u00f3n de ajenidad y algo que no se controla, situaci\u00f3n que es producto de la constituci\u00f3n de la ideolog\u00eda burguesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n intentaremos desarrollar esa ideolog\u00eda en clave econ\u00f3mica, para comprender las consecuencias de su desenvolvimiento en el plano del mundo del trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien conceptualiz\u00f3 la enajenaci\u00f3n a trav\u00e9s de la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica fue Carlos Marx, quien en los \u201c<em>Manuscritos Econ\u00f3mico-Filos\u00f3ficos<\/em>\u201d realiza una cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica, disciplina madre de la burgues\u00eda y ferviente defensora de la propiedad privada, rasgo fundamental de la mentalidad burguesa. La propiedad privada aparece como la principal causante de la enajenaci\u00f3n del hombre en relaci\u00f3n con su trabajo, ya que el objeto, en t\u00e9rminos gen\u00e9ricos, producido por el trabajador (ya no hablamos ni de hombre ni de individuo, hay una nueva identidad) se enfrenta a este como una fuerza independiente (Marx, 2004: 106). El trabajador aparece separado (enajenado) de su trabajo, y en ese tr\u00e1nsito sufre la objetivaci\u00f3n: el producto de su trabajo termina objetivando al sujeto. Esto lleva a Marx a reflexionar que cuanto m\u00e1s se ejercita el trabajador en su tarea, m\u00e1s ajeno se torna el mundo de su trabajo. De ah\u00ed que el trabajador, en su tarea cotidiana y al objetivarse, se sujeta a un proceso donde lo animal se convierte en humano, y lo humano en animal. La enajenaci\u00f3n atiende en lo cotidiano, y lo que a primera vista aparecer\u00eda en el plano de la filosof\u00eda, en realidad forma parte de la experiencia y la materialidad: la cr\u00edtica a la econom\u00eda pol\u00edtica se presenta como una cr\u00edtica a la realidad de las nuevas formas de trabajo que gener\u00f3 el per\u00edodo burgu\u00e9s en Europa. La enajenaci\u00f3n del trabajador es parte de la estructura real de dominaci\u00f3n del mundo burgu\u00e9s que explic\u00e1bamos anteriormente, y que logra sostenerse naturaliz\u00e1ndose entre los trabajadores. As\u00ed se formula una mistificaci\u00f3n que se explica por el desarrollo de la estructura ideol\u00f3gica del mundo burgu\u00e9s: con lo cual, para que funcione la dominaci\u00f3n real, debe trabajar el plano de la ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa l\u00ednea Alberto Methol Ferr\u00e9 sostuvo en la <em>Revisto Nexo,<\/em> en el art\u00edculo titulado \u201c<em>El Marxismo y Jorge Abelardo Ramos<\/em>\u201d, que la enajenaci\u00f3n es un hecho universal por el cual la conciencia humana se pierde en el mundo de los objetos encerrando la totalidad del hombre en un solo tipo de relaci\u00f3n, exclusiva del haber o tener: la de la posesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nuestra Am\u00e9rica: cuando la alienaci\u00f3n altera la conciencia nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mentalidad y la sensibilidad burguesa bajo la forma de ideolog\u00eda permearon en Nuestra Am\u00e9rica a trav\u00e9s de diferentes dispositivos culturales y tuvieron como objetivo principal generar las condiciones para reproducir la dominaci\u00f3n de caracter\u00edsticas semicoloniales. El fortalecimiento del dispositivo ideol\u00f3gico se vincula con lo que algunas corrientes historiogr\u00e1ficas se\u00f1alan como el momento de consolidaci\u00f3n de los Estados nacionales. Es decir, el instante en que se institucionaliza la divisi\u00f3n internacional del trabajo, en que se formula el proceso de colonizaci\u00f3n capitalista tal como lo define Rodolfo Puiggr\u00f3s, y el momento en que se consolida la alianza entre las oligarqu\u00edas terratenientes o mineras -de acuerdo con la regi\u00f3n- y el imperialismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La estructura ideol\u00f3gica al cruzar el Atl\u00e1ntico tiene como motivaci\u00f3n la perpetuaci\u00f3n de la estructura real y material: en nuestro caso la misma se explica por un modelo productivo condicionado y moldeado por las exigencias de Gran Breta\u00f1a, con lo cual el imperialismo brit\u00e1nico genera, desde una perspectiva econ\u00f3mica, una enajenaci\u00f3n real sobre nuestras potencialidades pero sobre todo en nuestra soberan\u00eda. En paralelo, la estructura ideol\u00f3gica debe reformularse al cruzar el Atl\u00e1ntico y para sostener el r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n semicolonial apela a la dimensi\u00f3n cultural: de esta manera se apunta a debilitar las bases espirituales necesarias para pensar la autonom\u00eda de una Naci\u00f3n soberana y salir de la condici\u00f3n semicolonial. Esta misi\u00f3n ser\u00e1 la obra del Pensamiento Nacional y Latinoamericano en los albores del siglo XX, pero fundamentalmente a partir de la d\u00e9cada del 30.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con el Pensamiento Nacional y Latinoamericano, el desarrollo de cuerpos ideol\u00f3gicos provenientes desde Europa tiene como misi\u00f3n alterar los diagn\u00f3sticos sobre problemas concretos y respuestas situadas en torno a estos problemas. En ese desarrollo la ideolog\u00eda, a trav\u00e9s de sus dispositivos culturales, promueve una escisi\u00f3n con la realidad, lo que en t\u00e9rminos filos\u00f3ficos se denomina \u201cenajenaci\u00f3n\u00bb. Esta tiene como objeto alterar la realidad: si la enajenaci\u00f3n en el mundo del trabajo para Marx se vinculaba con la separaci\u00f3n que sufre el hombre con el objeto que produce -separaci\u00f3n que termina objetivando al trabajador-, la falsa conciencia o enajenaci\u00f3n en Nuestra Am\u00e9rica tiene como misi\u00f3n escindir realidades, alterar prioridades y tareas nacionales, situaci\u00f3n que colisiona con la matriz de Pensamiento Nacional y Latinoamericano. Esta \u00faltima, al decir de Alcira Argumedo, se caracteriza por estructuras profundas y significantes y se asienta en experiencias socioculturales (Argumedo, 2001:163) de larga data, lo que nos indica la compleja evoluci\u00f3n de los fen\u00f3menos pol\u00edticos, pero sobre todo de las ideas y el conocimiento en nuestra regi\u00f3n. As\u00ed, los cuerpos ideol\u00f3gicos provenientes de los barcos europeos se expresan bajo el liberalismo y sus vertientes como puede ser el marxismo de tinte europeo, y encuentra recepci\u00f3n en espacios culturales y acad\u00e9micos posibilitando el proceso de enajenaci\u00f3n sobre nuestra realidad. As\u00ed tambi\u00e9n, se ir\u00e1 construyendo un plexo te\u00f3rico complejo desde una vertiente nacional latinoamericana que desde espacios culturales no institucionalizados logra sobrevivir la presi\u00f3n enajenante.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad del hombre aparece distanciada en la formulaci\u00f3n de la falsa conciencia, en el sobrevivir enajenado: Methol Ferr\u00e9 sostiene que el haber devora al ser, as\u00ed el hombre pierde esencia, y se convierte en extranjero de s\u00ed mismo. Esta conversi\u00f3n es la que sufre el hombre americano: con el desarrollo de una autoconciencia deformada, el nativo pasa a ser extranjero en su tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Se va construyendo un proceso alienante en la medida que se institucionaliza la semicolonialidad, la llegada del siglo XX, el desarrollo de las ciudades puertos, espacios desiguales y combinados producto de la injerencia brit\u00e1nica en nuestra econom\u00eda. En paralelo se consolida un tipo de cultura urbana que emana precisamente de la institucionalidad pedag\u00f3gica semicolonial, que reconoce en sus relatos como sujeto social a la nueva corriente inmigrante y funciona como reflejo de las directrices de las clases dominantes. En esa l\u00ednea el sistema educativo omit\u00eda las tradiciones rurales, las voces federales, la identidad hispanocriolla, forjadora y defensora de la nacionalidad durante los siglos XIX y XX.<\/p>\n\n\n\n<p>La alienaci\u00f3n del sistema educativo es uno de los rasgos m\u00e1s destacados de la semicolonialidad, donde se origina, de acuerdo con Argumedo, una distancia entre las propias verdades y el sentido com\u00fan que impregnaba a los estratos populares. Esa distancia entre la realidad y las instituciones que se reproduce en otros \u00e1mbitos es la que genera y abona en una conciencia nacional enajenada. A esta alienaci\u00f3n se le sumar\u00e1 la que reproducir\u00e1n sectores de una izquierda internacionalista que censuraban las expresiones y las pr\u00e1cticas pol\u00edticas de los hijos del pa\u00eds. Esa izquierda denomin\u00f3 a esta situaci\u00f3n \u201cpol\u00edtica criolla\u201d; en esa acepci\u00f3n, junto con la asimilaci\u00f3n mec\u00e1nica del conflicto social, se encuentra el desarrollo de una conciencia social enajenada.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, las alienaciones semicoloniales tendr\u00e1n su correlato econ\u00f3mico, cultural, pol\u00edtico, educativo: la distancia entre la realidad y la falsa conciencia inculcada por las instituciones culturales generaba un escenario de pares contrapuesto, donde los publicistas de la enajenaci\u00f3n se presentaban como los portadores de la raz\u00f3n, la ciencia, \u00e9lites ilustradas, intelectuales, en oposici\u00f3n a los sentimientos, la intuici\u00f3n, las masas populares y la Naci\u00f3n. Pero casualmente ser\u00e1n los ensayistas, artistas, pensadores atravesados por estas \u00faltimas caracter\u00edsticas quienes tengan la dif\u00edcil tarea de confeccionar un registro alternativo pol\u00edtico-cultural con referencias espaciotemporales. Estos actores demostrar\u00e1n en sus producciones capacidad por sintetizar anhelos y expectativas que contengan y promuevan identidades culturales asfixiadas, producto del despliegue de una conciencia nacional enajenada.<\/p>\n\n\n\n<p>La complejidad del <em>novum<\/em> hist\u00f3rico americano conllev\u00f3 la dif\u00edcil tarea de confeccionar una matriz heterog\u00e9nea y receptora de diversidades que contemplar\u00e1 el despliegue del conocimiento racional, pero tambi\u00e9n expresiones sensitivas, construcciones narrativas. As\u00ed. el primer brote autoconciente se presentaba como el intento de reconstruir identidades culturales que hab\u00edan sido desjerarquizadas en nombre de un pensamiento universal. La matriz encargada de desentra\u00f1ar el drama de la alienaci\u00f3n presentar\u00e1 en sus reflexiones una inclinaci\u00f3n de resistencia reivindicando experiencias silenciadas e identidades sometidas. Esta matriz da cuenta de una vocaci\u00f3n acerca de lo nacional y latinoamericano, y con esto su intento por aportar en el desarrollo de Autoconciencia o conciencia nacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, pensadores nacionales tales como Ram\u00f3n Doll, caracterizan a los intelectuales de la conciencia enajenada como promotores del divorcio con lo popular. Ese distanciamiento significa la reproducci\u00f3n de la enajenaci\u00f3n por otros medios, lo que equivale a una profundizaci\u00f3n de la separaci\u00f3n. El intelectual semicolonial aparece como el promotor de una conciencia enajenada, pero a su vez, su misma pr\u00e1ctica lo lleva a separarse de lo que manifiesta representar. Doll insist\u00eda acerca del antagonismo entre las masas y las clases ilustradas, al cual consideraba dram\u00e1tico; las distancias entre ambos y las diferencias eran irreconciliables, las ilusorias preocupaciones construidas por intelectuales que produc\u00edan en su jaula de cristal era la causante del desarrollo de una falsa conciencia nacional. Doll referencia espaciotemporalmente el divorcio entre las clases ilustradas y las masas populares, lo sit\u00faa en Buenos Aires y con los gobiernos unitarios de Mitre y Sarmiento, con los cuales se materializa la sensibilidad liberal. Para Doll existe un di\u00e1logo entre la estructura real y la ideol\u00f3gica que se concreta por ejemplo en la formulaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil, un instrumento legal construido al calor de la semicolonia pero que emana ideolog\u00eda alienada. Por \u00faltimo y en relaci\u00f3n con la conducta intelectual, es interesante detenerse en la siguiente cita de Ram\u00f3n Doll:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>El intelectual argentino, hasta ahora (las cosas est\u00e1n cambiando mucho) ha &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; debido criarse, educarse y prestigiarse en Buenos Aires, plaza sucursal del &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Europa, m\u00e1s que capital argentina. Esa educaci\u00f3n europea lo hace extra\u00f1o a &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; su pa\u00eds, lo torna libresco, ex\u00f3tico, solo atento a las sugestiones de la librer\u00eda &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; europea. En una palabra, lo desvincula de las masas<\/em>\u201d. (Doll,1975:94)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacia la formulaci\u00f3n de Autoconciencia o conciencia nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue tarea del Pensamiento Nacional y Latinoamericano denunciar la falsa conciencia, es decir, lo que implic\u00f3 una toma de distancia con respecto a las instituciones educativas y culturales semicoloniales, se\u00f1aladas como las responsables e impulsoras de la enajenaci\u00f3n de los problemas reales de la nacionalidad y la alteraci\u00f3n de la realidad: en definitiva, instituciones obturadoras de la conciencia nacional. Pero tambi\u00e9n los pensadores nacionales y latinoamericanos con sus aportes posibilitaron el desarrollo de una conciencia nacional, aunque para esto se debi\u00f3 realizar un recorrido, imponer un m\u00e9todo, un acercamiento que jerarquice prioridades. En este sentido, es interesante mencionar a Ernesto Goldar y su libro \u201c<em>La descolonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica<\/em>\u201d escrito en 1973. En el m\u00e9todo elaborado por Goldar la ideolog\u00eda pod\u00eda aparecer bajo dos criterios: como una concepci\u00f3n acabada del mundo susceptible de plasmaci\u00f3n est\u00e1tica, o como ideolog\u00eda en cuanto a teor\u00eda, es decir, como ruptura con la ideolog\u00eda oficial (Goldar,1973:7). Lo m\u00e1s interesante en este \u00faltimo criterio es que la ideolog\u00eda aparece como instrumento pr\u00e1ctico en permanente desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva de Goldar, la ideolog\u00eda es comprendida en tanto teor\u00eda y al enunciar un car\u00e1cter nacional aporta a describir la problem\u00e1tica nacional. Ya que la ideolog\u00eda de la semicolonia implicaba la promoci\u00f3n de la nacionalidad enajenada -que a su vez se explicaba por la centralidad del discurso cosmopolita-, la apuesta de Goldar era la construcci\u00f3n de una teor\u00eda con lentes propios (Goldar,1973:9), ya que part\u00eda de la idea de que no existe lectura inocente: es decir, la teor\u00eda no responde en su totalidad a la objetividad cient\u00edfica pronunciada por el cientificismo positivista. Por otra parte, la construcci\u00f3n de una teor\u00eda nacional no significa quemar bibliotecas y esconder pensadores, sino muy el contrario, recuperar voces silenciadas, experiencias de resistencias y reflexiones que conforman la matriz, pero&nbsp; que al recircularlas dise\u00f1an una nueva teor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Goldar, en su af\u00e1n por diferenciarse de ideolog\u00edas enajenantes, propone la distinci\u00f3n entre lo abstracto y lo concreto, lo cual deriva en un m\u00e9todo. El Pensamiento Nacional y Latinoamericano recupera este m\u00e9todo que lo obliga a reflexionar acerca de la distinci\u00f3n entre totalidad y particularidad, donde la primera es sometida a juicio por la matriz nacional por su pretensi\u00f3n universalista. La consecuencia de este proceso implic\u00f3 la construcci\u00f3n de una gnoseolog\u00eda que apost\u00f3 a la edificaci\u00f3n de una ideolog\u00eda antinacional o falsa conciencia. Como dice Goldar, \u201c<em>La acentuaci\u00f3n de lo concreto en el Pensamiento Nacional posibilita la tendencia hacia la dial\u00e9ctica de la totalidad concreta, el m\u00e9todo \u2018concreto-abstracto-concreto&#8217; del conocimiento materialista dial\u00e9ctico de la realidad<\/em>\u201d (Goldar,1973:17). Por \u00faltimo, para Goldar el Pensamiento Nacional y Latinoamericano aporta en la construcci\u00f3n de una teor\u00eda nacional y genera elementos de an\u00e1lisis a partir de sus anticipaciones te\u00f3ricas. Es decir, su diagn\u00f3stico, pero esto es posible porque rompe con las anteojeras de la enajenaci\u00f3n y contempla la realidad espaciotemporalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta interesante detenerse en la obra de Jorge Abelardo Ramos en \u201c<em>Crisis y Resurrecci\u00f3n de la Literatura Argentina<\/em>\u201d, quien parad\u00f3jicamente cita a Oswald Spengler para desarrollar la idea de unidad de cultura, la cual es la expresi\u00f3n del alma cultural; Ramos acompa\u00f1a la cita sosteniendo que el alma cultural para nosotros es el impulso de una conciencia nacional aut\u00f3noma (Ramos,1954:10).<\/p>\n\n\n\n<p>En esa construcci\u00f3n por una teor\u00eda nacional que sea un instrumento para el conocimiento de la realidad abonaron much\u00edsimos pensadores y pensadoras, pero vamos a detener en los aportes te\u00f3ricos vinculados al desarrollo de Autoconciencia de Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui y Ra\u00fal Scalabrini Ortiz. Se\u00f1alamos en estos dos un di\u00e1logo en relaci\u00f3n con las tareas te\u00f3ricas sobre la conciencia nacional: en Hern\u00e1ndez Arregui en la realizaci\u00f3n de trabajos de corte m\u00e1s cultural, y en Scalabrini Ortiz enfoc\u00e1ndose hacia una teor\u00eda con pretensiones e intereses vinculados a cuestiones de econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo forma parte de una tradici\u00f3n. As\u00ed, en las primeras p\u00e1ginas de \u201c<em>La Formaci\u00f3n de la Conciencia Nacional<\/em>\u201d, Hern\u00e1ndez Arregui dedica su libro a Scalabrini Ortiz, y sostiene \u201c<em>A la memoria de Ra\u00fal Scalabrini Ortiz, uno de los grandes constructores de la conciencia hist\u00f3rica nacional de los argentinos, y a todos los j\u00f3venes obreros y estudiantes argentinos ca\u00eddos en la lucha de Liberaci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La formulaci\u00f3n de una conciencia nacional para Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui implica la creaci\u00f3n de una teor\u00eda que se vincule con lo concreto, tal como lo sosten\u00eda Goldar. Esta teor\u00eda, para Hern\u00e1ndez Arregui, formula un m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n de la realidad que contempla dimensiones espaciales y particularidades temporales. En este m\u00e9todo no existen las teor\u00edas universales o al menos las formulaciones desprendidas de las ciencias sociales que apuesten a una comprensi\u00f3n de la totalidad del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Hern\u00e1ndez Arregui, la formaci\u00f3n de la conciencia nacional dialoga con otros conceptos como el de la cuesti\u00f3n nacional, que es un intento por enhebrar la contradicci\u00f3n principal que para el autor es \u201cImperialismo o Naci\u00f3n\u00bb. La cuesti\u00f3n nacional visibiliza el nudo gordiano de nuestra dependencia donde emerge la formulaci\u00f3n de una conciencia que se verbaliza en la consigna \u201cImperialismo o Naci\u00f3n\u201d: para tal razonamiento se deber\u00e1 realizar un recorrido que rompa definitivamente con la alienaci\u00f3n cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo Luis Duhalde, en el pr\u00f3logo de \u201c<em>La Formaci\u00f3n de la Conciencia Nacional<\/em>\u201d, enumera algunas dimensiones que contribuyen a la aparici\u00f3n de la conciencia nacional: entre ellas aparece la b\u00fasqueda de autonom\u00eda, lo cual se explica por el desarrollo de la conciencia hist\u00f3rica que puede tener una Naci\u00f3n. Si nos atenemos a una lectura dicot\u00f3mica, la enajenaci\u00f3n cultural favorec\u00eda un debilitamiento de la autonom\u00eda porque precisamente permitir\u00eda el desarrollo de una conciencia dependiente. En este esquema se apunta a la madurez hist\u00f3rica de una comunidad nacional que es la que logra restaurar y ordenar los eslabones que hab\u00edan sido derrumbados por la enajenaci\u00f3n cultural. Este logro aparece para Duhalde como la transformaci\u00f3n y evoluci\u00f3n del proceso hist\u00f3rico de las ideas, pero tambi\u00e9n por la necesidad que tiene una comunidad sobre su recreaci\u00f3n espiritual, que es la que explica en parte la existencia nacional (Hern\u00e1ndez Arregui, 2004:12).<\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez Arregui dedic\u00f3 buena parte de su obra a la explicaci\u00f3n del nacimiento de la conciencia nacional y a la necesidad de que esta se sostenga en el tiempo y evolucione. Y en su obra \u201c<em>\u00bfQu\u00e9 es el Ser Nacional?\u201d <\/em>explica la Autoconciencia a trav\u00e9s del ser, el cual aparece como comunitario, espiritual, producto de la tradici\u00f3n y que, para la constituci\u00f3n de la Autoconciencia, debi\u00f3 en un primer momento romper con su corteza formal (Hern\u00e1ndez Arregui, 2005:18). Es decir, Hern\u00e1ndez Arregui trabaja con la noci\u00f3n de ideolog\u00eda en tanto falsa conciencia, la cual aparece como una teor\u00eda que obstaculiza la realidad. Lo formal vendr\u00eda a ser aquella capa que distorsiona las im\u00e1genes verdaderas o nos imposibilita un an\u00e1lisis de las cuestiones de fondo. Lo formal se opone al contenido, y este \u00faltimo, en los pa\u00edses dependientes, es la esencia en la b\u00fasqueda por la liberaci\u00f3n. El Ser toma las acepciones de Patria, de pueblo cultural o comunidad nacional, el Ser alcanza su evoluci\u00f3n en la medida en que se despoje de la enajenaci\u00f3n cultural. Precisamente porque el Ser se expresa como cultura nacional y una nacionalidad inconclusa espiritual o culturalmente, es la expresi\u00f3n de una Autoconciencia degradada. La cultura, elemento central del desarrollo de la conciencia nacional para Hern\u00e1ndez Arregui, es la suma de bienes espirituales y materiales que permiten la evoluci\u00f3n y el sostenimiento de la comunidad nacional; as\u00ed, sin bienes espirituales y materiales no hay posibilidad de Ser Nacional, y por tal motivo no habr\u00e1 Autoconciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de Scalabrini Ortiz es un intento por formular una teor\u00eda que aporte en el desarrollo de la conciencia nacional. En ese sentido, reconocida fue su vocaci\u00f3n permanente por la denuncia acerca de lo ficticio en la construcci\u00f3n de la nacionalidad, donde para el autor se escond\u00eda parte del drama argentino. Se\u00f1alaba al finalizar la d\u00e9cada de 1920 que Argentina ten\u00eda doce mil leyes sancionadas, pero que parec\u00edan piezas de elucubraciones literarias, ya que ninguna de estas leyes se propon\u00eda resolver los problemas locales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Scalabrini Ortiz el conocimiento de la realidad hab\u00eda sido suplantado por cuerpos doctrinarios que no hab\u00edan nacido en nuestro suelo (Scalabrini Ortiz, 2001:6). Una extra\u00f1a fuerza nos desplaz\u00f3 de la realidad, aquella era la injerencia de la diplomacia brit\u00e1nica y sus sat\u00e9lites culturales. Pare revertir tal situaci\u00f3n era necesario acudir a decisiones radicales, exigirse una virginidad mental, para la confecci\u00f3n de un diagn\u00f3stico certero deb\u00edamos despojarnos de bibliotecas y saberes. Los cuerpos doctrinarios eran responsables de la enajenaci\u00f3n, de la distracci\u00f3n y de la penosa realidad americana. La b\u00fasqueda de la virginidad mental era el primer paso para romper la estructura que hab\u00eda solidificado por a\u00f1os los cuerpos de doctrina, los cuales eran los responsables de la enajenaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por momentos para el autor la virginidad formaba parte de lo que llamaba \u201cla batalla por la soberan\u00eda\u201d, la cual se desarrollaba en los campos inmateriales de la econom\u00eda. Para identificar la dependencia econ\u00f3mica era necesario desarmar el entramado inmaterial o espiritual, es decir, la ideolog\u00eda antinacional. La lucha por la soberan\u00eda se vinculaba con el desarrollo de la conciencia nacional. La soberan\u00eda aparec\u00eda como la red que amparaba a hombres que conviv\u00edan en comunidad, lo cual implicaba una jerarquizaci\u00f3n en los derechos de la comunidad sobre los derechos de las fuerzas internacionales. Para Scalabrini Ortiz, la soberan\u00eda dialogaba con el esp\u00edritu, pero este solo tiene condici\u00f3n de desarrollo en la medida en que haya un cuerpo material.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pensadores nacionales en el estadio autoconciente identifican la obligaci\u00f3n de romper con la inercia intelectual que condujo a la enajenaci\u00f3n cultural. Para eso proponen la necesidad de elaborar un cuerpo te\u00f3rico o una teor\u00eda del conocimiento que favorezca el desarrollo n\u00edtidos estados de conciencia como sostienen los Cuadernos de Forja.<\/p>\n\n\n\n<p>Comprender las exigencias del cuerpo material y espiritual es el principio de una aspiraci\u00f3n soberana y los pensadores nacionales y latinoamericanos debieron en su paso por el autoconocimiento atravesar por un proceso de virginidad mental; se vieron obligados a distinguir lo concreto de lo abstracto y a romper con cuerpos de doctrina que desvirtuaban la realidad, para finalmente llegar a la formulaci\u00f3n te\u00f3rica de una <strong>conciencia nacional o Autoconciencia<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul><li>Argumedo, Alcira. <em>Los silencios y las voces en Am\u00e9rica Latina. Notas sobre el pensamiento nacional y popular<\/em>. Ediciones del Pensamiento Nacional. Buenos Aires. 2001.<\/li><li>Bol\u00edvar, Jorge. <em>Estrategia y juegos de dominaci\u00f3n. De Marx y Lenin a Per\u00f3n y Hannah Arendt. Para una cr\u00edtica del saber pol\u00edtico moderno<\/em>. Editorial Cat\u00e1logos. Buenos Aires. 2008<\/li><li>Brown, John. <em>La Dominaci\u00f3n Liberal. Ensayos sobre el liberalismo como dispositivo de poder<\/em>. Ediciones de Ciencias Sociales. La Habana. 2014.<\/li><li><em>Cuadernos de Forja<\/em>. Compiladora Ana Jaramillo. Ediciones de la UNLa. Buenos Aires. 2012<\/li><li>Doll, Ram\u00f3n. <em>Biblioteca del Pensamiento Nacionalista Argentino<\/em>. Editorial Dictio. Buenos Aires. 1975.<\/li><li>Goldar, Ernesto. <em>La descolonizaci\u00f3n ideol\u00f3gica<\/em>. Editorial Pe\u00f1a Lillo. Buenos Aires. 1973.<\/li><li>Hern\u00e1ndez Arregui, Juan Jos\u00e9. <em>\u00bfQu\u00e9 es el ser Nacional? <\/em>Ediciones Continente Pe\u00f1a Lillo. Buenos Aires.2005.<\/li><li>Hern\u00e1ndez Arregui, Juan Jos\u00e9. <em>La Formaci\u00f3n de la Conciencia Nacional<\/em>. Ediciones Continente Pe\u00f1a Lillo. Buenos Aires. 2004.<\/li><li>Losurdo, Domenico. <em>Contrahistoria del liberalismo<\/em>. Editorial <a href=\"https:\/\/www.buscalibre.com.ar\/libros\/editorial\/intervencion-cultural\">Intervenci\u00f3n Cultural<\/a>. Espa\u00f1a. 2007.<\/li><li>Marx, Karl. <em>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos de 1844<\/em>. Editorial Colihue. Buenos Aires. 2004.<\/li><li>Methol Ferr\u00e9, Alberto. \u201cEl Marxismo y Jorge Abelardo Ramos\u201d en <em>Revista Nexo. <\/em>Montevideo, 1955.<\/li><li>Ramos, Jorge Abelardo. <em>Crisis y Resurrecci\u00f3n de la literatura argentina<\/em>. Editorial Indoamericana. Buenos Aires. 1954<\/li><li>Romero, Jos\u00e9 Luis. <em>Estudio de la mentalidad burguesa<\/em>. Editorial Alianza Bolsillo. Buenos Aires. 1987.<\/li><li>Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal. <em>Vigencia de las ideas de Ra\u00fal Scalabrini Ortiz. Yrigoyen y Per\u00f3n<\/em>. Editorial Fundaci\u00f3n Ross. Rosario. 2008.<\/li><li>Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal. <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata<\/em>. Editorial Plus Ultra. Buenos Aires. 2001.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/las-siete-dimensiones-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/autoconocimiento-y-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-autorreflexion-como-dimension-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-autorreflexion-como-dimension-del-pensamiento-nacional-y-latinoamericano\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTodo lo que nos rodea es falso e irreal. Es falsa la historia que nos ense\u00f1aron. Falsas las creencias econ\u00f3micas que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan y las disyuntivas pol\u00edticas que nos ofrecen, irreales las libertades que los textos nos aseguran. Volver a la realidad es el imperativo inexcusable\u201d. 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