{"id":5211,"date":"2021-07-18T20:54:40","date_gmt":"2021-07-18T23:54:40","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5211"},"modified":"2021-08-05T16:29:32","modified_gmt":"2021-08-05T19:29:32","slug":"episodios-de-una-pandemia-inconmensurable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/episodios-de-una-pandemia-inconmensurable\/","title":{"rendered":"Episodios de una pandemia inconmensurable"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Toda la sangre puede ser canci\u00f3n en el viento<\/strong><a href=\"#_ftn1\"><strong><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/strong><\/a><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Resulta dif\u00edcil comenzar a escribir\/hablar de la pandemia sin caer en expresiones que se han convertido en sentido com\u00fan: \u201cevento extraordinario\u201d o \u201cnueva normalidad\u201d, entre otras, como puede ser el hecho de haber visibilizado problemas y dificultades que ya exist\u00edan pre-pandemia y que se acent\u00faan o se tornan visibles en este contexto particular. En el caso de quienes se desempe\u00f1an en hospitales y centros de salud, la proliferaci\u00f3n de sentidos sobre su trabajo se ve multiplicado exponencialmente, la imagen de los <em>h\u00e9roes<\/em> o <em>superh\u00e9roes en la trinchera, librando una guerra<\/em> contra la COVID es una. Nuestro inter\u00e9s es apartarnos de los prejuicios o estereotipos construidos, para recuperar las experiencias, los sentidos y significados elaborados por las y los trabajadores de la salud. De este modo, en el marco de la convocatoria\u00a0 PISAC-COVID-19 \u00abLa Sociedad Argentina en la Postpandemia\u00bb, realizada a fines de 2020 por la Agencia Nacional de Promoci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n, el Desarrollo Tecnol\u00f3gico y la Innovaci\u00f3n (Agencia I+D+i) investigadores\/as pertenecientes a universidades e institutos localizados en diversas regiones de la Argentina, nos encontramos desarrollando una investigaci\u00f3n orientada a registrar las narrativas de la pandemia, desde la perspectiva de las y los trabajadores de la salud<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto <em>Transitar de la pandemia a la postpandemia, desaf\u00edos y posibilidades de los nuevos escenarios en la salud p\u00fablica desde las narrativas de sus trabajadores\/as, se<\/em> propone caracterizar las pr\u00e1cticas de cuidado desplegadas por quienes se desempe\u00f1an en el \u00e1mbito de la salud durante la pandemia, identificar las principales dificultades, problemas y desaf\u00edos al transitar hacia una nueva normalidad, as\u00ed como las oportunidades que se avizoran, orientadas al fortalecimiento de intervenciones que se han mostrado productoras de cuidados para la salud colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Narrar es un modo de dar significado a la experiencia social. Cuando narramos, la experiencia se ordena decodificando y d\u00e1ndole un marco al pasado, otorgando sentido al presente adem\u00e1s de proveer y prever informaci\u00f3n sobre el futuro. Desde esta perspectiva, las narrativas obtenidas a la fecha condensan cierta cronolog\u00eda de eventos que dan cuenta de enormes transformaciones del trabajo cotidiano, la emergencia de nuevos desaf\u00edos y estrategias desplegadas para su resoluci\u00f3n, emociones y reflexiones as\u00ed como intervenciones que revelan nuevos interrogantes y desaf\u00edos futuros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando todo era nada<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante la pandemia, las temporalidades de las narrativas no siempre se corresponden con las narrativas que se construyen desde las pol\u00edticas p\u00fablicas. En marzo de 2020, cuando se dispone el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio -con la interrupci\u00f3n de la atenci\u00f3n en centros de salud, postas o unidades sanitarias-, el desconcierto fue un\u00e1nime. En ese momento en los territorios \u201ctodo era nada\u201d, se esperaba algo que tardaba en llegar y se postergaba una demanda que es siempre continua en estos espacios de atenci\u00f3n primaria de la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>A menos de un mes del aislamiento, por el car\u00e1cter in\u00e9dito y desconocido de lo que ocurre, con las dimensiones de peligrosidad que eso representa para las y los trabajadores de la salud, la sensaci\u00f3n fue: <em>\u201c<\/em><em>nos vamos a morir todos\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>es la primera vez que nos enfrentamos a un virus que mata al tipo que te va a curar\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>cuidarnos nosotros de los pacientes, eso nunca hab\u00eda pasado\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>nos dimos cuenta que nos podemos morir\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero ese desconcierto y temor, que repercute con una enorme incertidumbre a nivel local, no encuentra solo cuerpos d\u00f3ciles, dispuestos a acatar las normas, sino tambi\u00e9n trabajadores y trabajadoras que visualizan la imposibilidad y dificultades de discontinuar los tratamientos, cuidados, medicaciones de las y los usuarios del sistema p\u00fablico de salud. \u00bfD\u00f3nde ir\u00edan aquellas personas con enfermedades cr\u00f3nicas? \u00bfC\u00f3mo garantizar el acceso a la medicaci\u00f3n y tratamiento psi? \u00bfQu\u00e9 pasa con el seguimiento de los embarazos? \u00bfY en situaciones de violencia? As\u00ed como m\u00faltiples dimensiones que van desde la salud sexual, reproductiva y no reproductiva hasta las urgencias por infecciones odontol\u00f3gicas, o la necesidad de acompa\u00f1ar a ni\u00f1os y ni\u00f1as con problemas de desarrollo (sea psi, motor o fonoaudiol\u00f3gico), entre otras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cambia, todo cambia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En algunas localidades se comenz\u00f3 a salir del centro de salud, a llegar a los hogares de las personas que antes se atend\u00edan en el centro. Se habilitaron tel\u00e9fonos personales para llamar, recibir llamados, comunicarse por WhatsApp o videoconferencia con los pacientes. Quienes comenzaron a realizar ese trabajo desde el propio hogar plantean la dificultad de poner l\u00edmite a los horarios de trabajo, en muchas situaciones \u201ctermina siendo a demanda\u201d cuando esta no tiene l\u00edmites porque \u201clas necesidades (en este contexto especialmente) son infinitas\u201d. Esto plantea de manera inevitable conflictos con la din\u00e1mica familiar; especialmente en el caso de las mujeres, conduce a una doble responsabilidad (laboral\/dom\u00e9stica): <em>\u201c<\/em><em>nadie se acord\u00f3 de nuestros hijos, mi nena est\u00e1 en segundo grado ahora y no sabe leer ni escribir, porque yo no puedo acompa\u00f1arla con las clases\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estas transformaciones no ocurren solo a nivel de los centros de salud. En el \u00e1mbito de los hospitales, los escenarios de trabajo se transforman, se organizan <em>\u201c\u00e1reas sucias<\/em><em>\u201d<\/em> (COVID) y <em>\u201c<\/em><em>limpias<\/em><em>\u201d<\/em> (no COVID), que imprimen una din\u00e1mica singular en el hospital, aunque no siempre la disposici\u00f3n o recursos permiten sostener esta circulaci\u00f3n <em>\u201c<\/em><em>cuidada<\/em>\u201d y <em>\u201c<\/em><em>todo se mezcla\u201d<\/em>. Y esa mezcla contribuye al c\u00f3ctel de emociones que se tensan entre el deber hacer y lo que se puede hacer o lo que sale.<\/p>\n\n\n\n<p>El espacio laboral es vivido en muchas oportunidades como un peligro <em>\u201c<\/em><em>a nosotros, el personal de salud, sentimos que nos mandaron al matadero\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>estamos muy expuestos\u201d. <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Luego, la informaci\u00f3n, los protocolos, el conocimiento y la disponibilidad de elementos de protecci\u00f3n personal habilitaron otras referencias sobre el lugar de trabajo, como un espacio <em>\u201c<\/em><em>seguro<\/em><em>\u201d<\/em> respecto de otros \u00e1mbitos fuera del hospital: <em>\u201c<\/em><em>tengo m\u00e1s miedo afuera que adentro\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>tengo m\u00e1s miedo cuando salgo a comprar algo por ac\u00e1 en el barrio que en el hospital\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para que este espacio de salud sea seguro, cada acto rutinario se convierte en un cuidadoso ritual sometido al m\u00e1s riguroso escrutinio personal: colocarse y sacarse la bata, cofia, barbijos es objeto de un cuidado que <em>\u201c<\/em><em>bordea la locura\u201d,<\/em> es un <em>\u201c<\/em><em>estado de alerta constante<\/em><em>\u201d, <\/em>se siente <em>\u201c<\/em><em>agotamiento f\u00edsico y mental\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>uno vive pasado de vueltas\u201d. <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, los rituales del almuerzo o las charlas de pasillo desaparecen. Los v\u00ednculos y relaciones entre las y los trabajadores, as\u00ed como de los trabajadores con sus pacientes exigen el seguimiento de r\u00edgidos protocolos que regulan las conductas, las distancias y los afectos, o al menos la posibilidad de expresarlos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No te olvides de m\u00ed<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Son m\u00faltiples las emociones que atraviesan a las narrativas y conmueven, nos conmueven tambi\u00e9n como investigadoras\/es. Ha sido m\u00e1s de un a\u00f1o de mucha \u201cincertidumbre\u201d, \u201cmiedo\u201d, \u201cangustia y ansiedad\u201d. Temor de contagiarse y contagiar a otros seres queridos. Discriminaciones por ser trabajadores, acusaciones culpabilizantes y auto-incriminaciones por haberse contagiado, por la propia enfermedad. Ansiedad e <em>\u201c<\/em><em>impotencia\u201d<\/em> ante la muerte que se vuelve un evento pr\u00f3ximo, cotidiano, <em>\u201c<\/em><em>injusto\u201d<\/em> y <em>\u201c<\/em><em>previsto<\/em><em>\u201d<\/em> e <em>\u201c<\/em><em>inevitable\u201d,<\/em> de manera simult\u00e1nea.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien en algunos casos aparecen expresiones de <em>\u201c<\/em><em>miedo\u201d<\/em> o <em>\u201c<\/em><em>terror\u201d<\/em> que paraliza, en otros fue referido como un sentimiento que moviliza acciones de cuidado y prevenci\u00f3n. Las claves para organizar la <em>\u201c<\/em><em>nueva atenci\u00f3n\u201d<\/em> son el <em>\u201c<\/em><em>el trabajo en equipo\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>la informaci\u00f3n, capacitaci\u00f3n y asesoramiento\u201d<\/em> y, en muchos casos, la desobediencia a las normas o la insubordinaci\u00f3n: <em>\u201c<\/em><em>es como que hay una disociaci\u00f3n entre las normativas y los protocolos, y c\u00f3mo funciona realmente una instituci\u00f3<\/em><em>n; <\/em><em>\u00bfse entiende no?\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>nosotros armamos nuestros protocolos ac\u00e1\u201d. <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En muchas localidades el ya precario sistema de referencia y contrarreferencia o las redes entre hospitales y centros se vieron debilitadas. Eso impulsa el establecimiento de algunos circuitos alternativos, estrategias artesanales que apelan a v\u00ednculos informales entre instituciones, relaciones personales y profesionales, donde tambi\u00e9n fuimos incluidas cuando recibimos el mensaje:<em>&nbsp; \u201c\u00bfTienen alg\u00fan contacto de salud mental de ah\u00ed? Es para una paciente que tenemos internada nosotros pero es de all\u00e1, para que pueda seguir el tratamiento ambulatorio cerca de su casa\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las y los trabajadores coinciden al se\u00f1alar que, en este contexto, el trabajo en equipo, los <em>\u201c<\/em><em>espacios de di\u00e1logo y discusi\u00f3n\u201d<\/em> en torno al propio trabajo y <em>\u201c<\/em><em>el compa<\/em><em>\u00f1erismo\u201d<\/em> son fundamentales tanto en la organizaci\u00f3n de la <em>\u201c<\/em><em>nueva atenci\u00f3n\u201d<\/em> como ante la necesidad de recibir o dar soporte y sost\u00e9n a quienes se angustian o sienten temor.&nbsp; Sin embargo, en simult\u00e1neo, los equipos fueron cambiando con horarios rotativos y organigramas de trabajo que buscan suplantar a quienes se toman licencia o se enferman. En este contexto, se multiplican&nbsp; las contrataciones precarias (que pre-exist\u00edan a la pandemia) y se posterga la certidumbre sobre la posibilidad de efectivizar un puesto de trabajo en el sector que otorgue cierta estabilidad en tiempos dif\u00edciles.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo pasa y todo queda<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El lugar secundario que tuvo el primer nivel de atenci\u00f3n a la salud al inicio de la pandemia fue motivo de malestar entre las y los trabajadores, se vivi\u00f3 como <em>\u201c<\/em><em>un retroceso de la salud p\u00fa<\/em><em>blica<\/em><em>\u201d<\/em>, se plantea el hecho de que <em>\u201c<\/em><em>se fortaleci<\/em><em>\u00f3 <\/em><em>el paradigma biologicista<\/em><em>\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>Desde la APS se ha retrocedido, se ha biologizado a\u00fan m\u00e1s la atenci\u00f3n. Ante el miedo, se vuelve a lo seguro, las pr\u00e1<\/em><em>cticas biologicistas<\/em><em>\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En muchos casos se vive como un error o equivocaci\u00f3n, algo que no fue una decisi\u00f3n personal: <em>\u201c<\/em><em>Nos equivocamos en resentir la atenci\u00f3n el primer tiempo. No nos permiti\u00f3 seguir el contacto con familias vulnerables. No pudimos anticipar situaciones.\u201d <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La directiva de no atenci\u00f3n en el primer nivel deriv\u00f3, adem\u00e1s, en algunos lugares, en falta de insumos: no solo la no disponibilidad de elementos de protecci\u00f3n personal, sino tambi\u00e9n de leche o anticonceptivos. Actualmente se evidencian los efectos de haber suspendido la atenci\u00f3n el a\u00f1o pasado: c\u00e1nceres muy avanzados, descompensaciones ps\u00edquicas o de personas con padecimientos cr\u00f3nicos como diabetes o hipertensi\u00f3n, entre otras: <em>\u201c<\/em><em>las personas llegan con complicaciones muy agravadas de su enfermedad\u201d<\/em>. El balance un\u00e1nime es: <em>\u201c<\/em><em>hay cosas que no se pueden dejar de atender\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>no se puede cerrar el centro de salud\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1n a la vista las consecuencias negativas a corto, mediano y tambi\u00e9n muy a largo plazo de esta pandemia. La sensaci\u00f3n de <em>injusticia, angustia, sobrecarga, soledad, cansancio, miedo <\/em>y <em>culpa, <\/em>no cesa<em>. <\/em>Aun as\u00ed, quienes se desempe\u00f1an en salud remiten a <em>\u201c<\/em><em>la recuperaci\u00f3n del sentido\u201d<\/em> y a entender <em>\u201c<\/em><em>para qu<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>estamos donde estamos\u201d, <\/em>aparece una <em>\u201c<\/em><em>revalorizaci\u00f3n del sentido de trabajar en salud\u201d, <\/em>si bien en algunos casos aparece tambi\u00e9n el sentimiento de haber sido <em>\u201c<\/em><em>excluidos\u201d<\/em> del proceso de toma de decisiones<em>. <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las y los trabajadores se\u00f1alan <em>\u201c<\/em><em>tuvimos que reinventarnos\u201d<\/em> con toda la densidad que eso conlleva, en esta transici\u00f3n hacia una nueva realidad socio-epidemiol\u00f3gica. Quienes se desempe\u00f1an en el \u00e1mbito de la salud vivenciaron experiencias de enorme imprevisibilidad, transformaron su trabajo y al mismo tiempo se transformaron ellas\/ellos como trabajadores. Como nunca la salud estuvo en la agenda de la pol\u00edtica p\u00fablica, y las pol\u00edticas en estrecha vinculaci\u00f3n con el trabajo en el \u00e1mbito de la salud. Si bien <em>\u201c<\/em><em>sigue siendo complicado hacer grandes balances cuando todav\u00eda se est\u00e1 en el baile\u201d, <\/em>pueden extraerse algunas l\u00edneas:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>La primera, que preexiste a la pandemia y re-emerge como problema en este contexto, es la necesidad de garantizar derechos laborales, muchos vinculados a la precariedad de las contrataciones de trabajo, especialmente preocupante en ciertas localidades y para sectores como el de enfermer\u00eda y el de limpieza, ambos puestos desempe\u00f1ados por mujeres en su mayor\u00eda.<\/li><li>La necesidad de sostener y fortalecer el trabajo en los territorios y del primer nivel de atenci\u00f3n en y desde los centros de salud hacia afuera, en red o v\u00ednculo con otras organizaciones territoriales o barriales como el comedor, la escuela o la radio local.<\/li><li>El fortalecimiento de espacios que habiliten la reflexi\u00f3n sobre el propio trabajo como espacio de cuidado, auto-cuidado. En estas circunstancias, donde los sufrimientos, padecimientos, la sensaci\u00f3n de <em>injusticia y soledad<\/em> son recurrentes, la atenci\u00f3n a la salud no puede quedar de manera exclusiva en la iniciativa personal de <em>\u201c<\/em><em>hacer terapia\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>yoga\u201d, <\/em><em>\u201c<\/em><em>medicarse\u201d,<\/em> automedicarse o en la <em>\u201c<\/em><em>consulta con el servicio de salud mental\u201d<\/em>. Todo eso puede ocurrir, pero el lugar donde se observa potencia sanadora a la vez que transformadora es en los espacios donde se puede \u201cparar\u201d para pensar, hablar y discutir sobre el trabajo diario, expresar emociones sobre experiencias compartidas y sentirse parte de un equipo que se acompa\u00f1a y se sostiene en el trabajo cotidiano.<\/li><li>Por \u00faltimo, encontramos fundamental continuar recuperando las narrativas de las y los trabajadores que nos orienten para proponer medidas, acciones e intervenciones de las pol\u00edticas p\u00fablicas basadas en la experiencia, el saber y las necesidades sentidas por quienes cada d\u00eda trabajan en hospitales y centros de salud, esto es, quienes ser\u00e1n encargados de llevarlas adelante.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><strong><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/strong><\/a> Fragmento de \u201cCanci\u00f3n con todos\u201d, tema compuesto en 1969 por los argentinos Armando Tejada Gomez y C\u00e9sar Isella. Su autor explic\u00f3 que \u201ccon todos\u201d significaba que \u201cnadie debe ser olvidado, ser todos es ser alguien, es pensarse en todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> A la fecha hemos relevado experiencias urbanas, y los resultados que presentamos tienen sus matices al colocar el foco en cada localidad. Conforme avance nuestra investigaci\u00f3n hacia espacios rurales, en diferentes puntos del pa\u00eds, pueden preverse tambi\u00e9n otras caracter\u00edsticas de las aqu\u00ed consignadas.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Autores:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Anahi Sy<\/em><\/strong><em>: Instituto de Salud Colectiva UNLa, CONICET<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Jacinta Burijovich<\/em><\/strong><em>: Facultad de Ciencias Sociales Universidad Nacional de C\u00f3rdoba<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Lia M\u00f3nica Z\u00f3ttola<\/em><\/strong><em>: Facultad de Humanidades, Cs. Sociales y de la Salud, Universidad Nacional de Santiago del Estero <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mar\u00eda Eugenia Su\u00e1rez<\/em><\/strong><em>: Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mat\u00edas Stival<\/em><\/strong><em>: Centro de Estudios en Antropolog\u00eda y Salud (CEAS) \/ Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Valeria Alonso<\/em><\/strong><em>: Instituto Nacional de Epidemiolog\u00eda (INE ANLIS), Mar del Plata<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Edelcia Muriel Ojeda<\/em><\/strong><em>: Instituto de Salud Sociocomunitaria\/UNPA\/R\u00edo Gallegos, Universidad Nacional de la Patagonia Austral <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mariana Isabel Lorenzetti<\/em><\/strong><em>: Departamento de Antropolog\u00eda, Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM, Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMeT-ANLIS)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Raquel Irene Drovetta<\/em><\/strong><em>: Instituto Acad\u00e9mico Pedag\u00f3gico de Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Villa Mar\u00eda, CONICET<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Toda la sangre puede ser canci\u00f3n en el viento[1] Resulta dif\u00edcil comenzar a escribir\/hablar de la pandemia sin caer en expresiones que se han convertido en sentido com\u00fan: \u201cevento extraordinario\u201d o \u201cnueva normalidad\u201d, entre otras, como puede ser el hecho de haber visibilizado problemas y dificultades que ya exist\u00edan pre-pandemia y que se acent\u00faan o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5212,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,12,60],"tags":[],"coauthors":[378,774,775,776,777,778,779,780,781],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5211"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5211"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5211\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5213,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5211\/revisions\/5213"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5212"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5211"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}