{"id":5393,"date":"2021-10-05T10:00:00","date_gmt":"2021-10-05T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5393"},"modified":"2021-10-26T12:54:58","modified_gmt":"2021-10-26T15:54:58","slug":"el-ulises-criollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/el-ulises-criollo\/","title":{"rendered":"El \u00abUlises Criollo\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Jos\u00e9 Vasconcelos, primeras intervenciones, viajes y exilios (1882-1920)&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cEl nombre que se ha dado a la obra entera [Ulises Criollo, 1935], se explica por su contenido. Un destino cometa, que de pronto, refulge, luego se apaga en largos trechos de sombra, y el ambiente turbio del M\u00e9xico actual, justifican la analog\u00eda con la cl\u00e1sica Odisea. Por su parte, el calificativo Criollo, lo eleg\u00ed como s\u00edmbolo del ideal vencido en nuestra patria desde los d\u00edas de Poinsett<sup>1<\/sup> [Joel Roberts Poinsett] cuando traicionamos a Alam\u00e1n<sup>2<\/sup>  [Lucas Alam\u00e1n]. El criollismo, o sea la cultura de tipo hisp\u00e1nico, en el fervor de su pelea desigual contra un indigenismo falsificado y un sajonismo que se disfraza con el colorete de la civilizaci\u00f3n m\u00e1s deficiente que conoce la historia; tales son los elementos que han librado combate en el alma de este Ulises Criollo, lo mismo que en la de cada uno de sus compatriotas.\u201d<\/em><sup>3<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Jos\u00e9 Vasconcelos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00e1rrafo citado corresponde al libro: <em>Ulises Criollo: la vida del autor escrita por \u00e9l mismo<\/em> (1935)<sup>4<\/sup> del fil\u00f3sofo, educador, pol\u00edtico (fue candidato a Presidente de M\u00e9xico en 1929), ensayista, funcionario p\u00fablico (Secretario de Educaci\u00f3n P\u00fablica de M\u00e9xico, Rector de la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico y Director de la Biblioteca Nacional de M\u00e9xico), Jos\u00e9 Vasconcelos (Oaxaca, 1882-1959).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este trabajo me interesa revisar su \u00e9poca, vida y obra desde su infancia hasta ser nombrado como Rector de la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico en 1920, en parte para demostrar que Jos\u00e9 Vasconcelos fue un pensador despierto e integral, que al tiempo que pensaba su tiempo transformaba su tiempo. Por sobre todas las cosas, se\u00f1alar que fue un hombre que se aboc\u00f3 a revivificar la esencia, identidad, espiritualidad y m\u00edstica de Iberoam\u00e9rica y, probablemente por ello, qued\u00f3 a merced de una verdadera odisea en donde debi\u00f3 luchar contra dictadores, intelectuales euroc\u00e9ntricos y poderosos hacendados, apoyar a l\u00edderes populares y campesinos como Villa y Zapata, y sufrir ataques y exilios. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized is-style-default\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/96-vasconcelos-ulises-1935.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5396\" width=\"545\" height=\"751\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/96-vasconcelos-ulises-1935.jpg 426w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/96-vasconcelos-ulises-1935-218x300.jpg 218w\" sizes=\"(max-width: 545px) 100vw, 545px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ol start=\"2\"><li><strong>Infancia y adolescencia durante el Porfiriato (1882-1909)<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Observo que algunas de sus nociones e ideas fundamentales en su obra se pueden ligar con las vivencias que Vasconcelos tuvo desde sus primeros a\u00f1os como hijo de una madre abocada a la pr\u00e1ctica de la fe cat\u00f3lica y un padre que trabajaba de funcionario de aduana<sup>5<\/sup>. El joven Vasconcelos, mientras recib\u00eda una instrucci\u00f3n y crianza empapada en la espiritualidad y sensibilidad cristiana, se trasladaba a diferentes regiones de M\u00e9xico por el tipo de trabajo de su padre. La familia se mud\u00f3 a la ciudad fronteriza de Piedras Negras, Coahuila, donde asisti\u00f3&nbsp; a la escuela en Eagle Pass, Texas. Se hizo biling\u00fce en ingl\u00e9s y espa\u00f1ol, abriendo las puertas para la lectura de texto de habla inglesa. La familia tambi\u00e9n vivi\u00f3 en Campeche durante un per\u00edodo cuando el \u00e1rea de la frontera norte era inestable. Como se\u00f1alan varios estudiosos<sup>6<\/sup>, su tiempo viviendo en la frontera de Texas probablemente contribuy\u00f3 a fomentar su idea de la \u00abraza c\u00f3smica\u00bb mexicana y el rechazo de la cultura anglosajona.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1alan sus bi\u00f3grafos<sup>7<\/sup>, Jos\u00e9 Vasconcelos ten\u00eda la intenci\u00f3n de estudiar Filosof\u00eda: no obstante, no era una \u00e9poca propicia para la indagaci\u00f3n de temas esenciales para los humanos. Vasconcelos creci\u00f3 en un M\u00e9xico en donde los humanos eran aniquilados, desplazados, descartados en pos del capital privado e internacional. Eran tiempos del \u201cPorfiriato\u201d, llamado as\u00ed por Porfirio D\u00edaz (Oaxaca, 1830-1915), un pol\u00edtico y militar que con los m\u00e1s diversos artilugios (fraudes\/asesinato de opositores\/golpes de Estado) gobern\u00f3 M\u00e9xico durante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas (1876-1910). Durante el Porfiariato se desat\u00f3 una embestida del capitalismo internacional en sociedad con los grandes hacendados mexicanos como nunca antes hab\u00eda sucedido en M\u00e9xico. Resultado: avance del capital privado de empresarios norteamericanos y brit\u00e1nicos que pasaron a manejar las empresas de transporte terrestre y mar\u00edtimo, los recursos energ\u00e9ticos, la explotaci\u00f3n petrolera y las compa\u00f1\u00edas m\u00e1s importantes de manufacturas del pa\u00eds. Subrayo: la hacienda en M\u00e9xico no puede entenderse \u00fanicamente como una unidad productiva para el mercado exterior. Como en otros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, la hacienda es una unidad de poder pol\u00edtico y social vinculada al sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica, un eje articulador para el funcionamiento y reproducci\u00f3n. Los derrotados, que pierden sus tierras, son la Iglesia y los productores campesinos mexicanos. Son tiempos de expropiaciones, abusos de autoridades sobre las comunidades nativas, infinidad de actos de violencia y arrestos. Un clima de violencia envuelve M\u00e9xico. En esos a\u00f1os se realizaban elecciones regulares, aunque fraudulentas. Los candidatos eran elegidos previamente por el partido oficial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1rea cultural, acad\u00e9mica, pol\u00edtica y cient\u00edfica, la corriente positivista era hegem\u00f3nica, probablemente por cumplir con el complejo e impugnable objetivo de dar explicaciones para todas las atrocidades cometidas sobre el pueblo de M\u00e9xico (ind\u00edgena, mestizo, cat\u00f3lico, comunitario) en nombre del progreso. Uno de los principales estudiosos del tema, Abelardo Villegas (Ciudad de M\u00e9xico, 1934-2001), se\u00f1ala: \u201cEl positivismo se introdujo en M\u00e9xico como filosof\u00eda, como sistema educativo y como arma pol\u00edtica.<sup>8<\/sup>\u201d Villegas explica que los liberales positivistas ve\u00edan como un estorbo para el desarrollo de la riqueza del capitalismo y para el afianzamiento de una Naci\u00f3n pr\u00f3spera a la existencia de tierras comunitarias, ya ind\u00edgenas y\/o cat\u00f3licas. Al mismo tiempo, cualquier creencia metaf\u00edsica era considerada como signo del atraso de M\u00e9xico. En consecuencia, durante el gobierno de Benito Ju\u00e1rez se sancion\u00f3 la Ley Lerdo (1859), llamada as\u00ed por el Ministro de Hacienda: Miguel Lerdo de Tejada, que consisti\u00f3 en la desamortizaci\u00f3n de los bienes de la Iglesia y de las comunidades ind\u00edgenas y campesinas. En pocas palabras, fue la ley que permiti\u00f3 la expropiaci\u00f3n de las tierras de las comunidades mediante la expulsi\u00f3n violenta (con el accionar de las fuerzas represivas del Estado) de los suelos en los que hab\u00edan trabajado durante cientos de a\u00f1os. Afirma Jos\u00e9 Vasconcelos al respecto: \u201cEn apariencia, la ley de Benito Ju\u00e1rez es inocente y una simple r\u00e9plica del r\u00e9gimen religioso que priva en los pa\u00edses modernos. Separaci\u00f3n de la Iglesia y el Estado es un principio generalmente aceptado, pero hay que ver cu\u00e1l es, en realidad, la forma mexicana de esa separaci\u00f3n.<sup>9<\/sup>\u201d [\u2026] \u201cSe ha hablado mucho de las enormes riquezas del clero y de la necesidad de ponerlas en circulaci\u00f3n para fomento de la econom\u00eda p\u00fablica angustiada. Parece mentira que esta patra\u00f1a se repita sin descanso en un pa\u00eds que despu\u00e9s de esta Reforma lo que tuvo fue tierras nacionales vacantes para enriquecer a los centenares de Compa\u00f1\u00edas extranjeras que hoy usufruct\u00faan la mejor parte de la propiedad de la Rep\u00fablica<sup>10<\/sup>\u201d &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los liberales positivistas en el gobierno de M\u00e9xico con estas iniciativas buscaban resolver el d\u00e9ficit econ\u00f3mico generado por las Guerras Civiles entre Liberales y Conservadores, y las guerras contra los invasores e imperialistas franceses y estadounidenses. Los hacendados, por otra parte, buscaban obtener m\u00e1s tierras para posicionarse como el sector m\u00e1s rico de M\u00e9xico. Villegas afirma: \u201cLa nacionalizaci\u00f3n [expropiaci\u00f3n de las tierras de las comunidades] demostr\u00f3 lo quim\u00e9rico de tales prop\u00f3sitos para los Positivistas. [\u2026] el liberalismo triunfante no pudo financiarse con ellos, sin duda fue ese fracaso lo que abri\u00f3 la puerta al Capital for\u00e1neo, operaci\u00f3n que fue uno de los rasgos salientes del Porfirismo<sup>.11<\/sup>\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"3\"><li><strong>Del \u201cAteneo de la juventud\u201d a su participaci\u00f3n en la Revoluci\u00f3n Mexicana (1909-1917) &nbsp;<em> &nbsp;<\/em><\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Vasconcelos combate el proyecto liberal iniciado con Benito Ju\u00e1rez y continuado por \u201cLos Cient\u00edficos\u201d de Porfirio D\u00edaz, fundando en 1909, con otros j\u00f3venes como Antonio Caso, Alfonso Reyes y el dominicano Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, una agrupaci\u00f3n Iberoamaricanista, humanista, espiritualista \u2013cristianismo plebeyo\/mestizo-, antipositivista y juvenil llamada \u201cAteneo de la Juventud\u201d<sup>12<\/sup>. Tras una serie de publicaciones con cr\u00edticas agudas al gobierno del Porfiriato, Vasconcelos debe exiliarse en Estados Unidos. A pesar de las persecuciones que sufren quienes combaten el r\u00e9gimen, la batalla acad\u00e9mica, cultural, pol\u00edtica e ideol\u00f3gica emprendida por Vasconcelos y otros j\u00f3venes retroalimenta, impulsa, acciona y acompa\u00f1a la Revoluci\u00f3n Mexicana que estalla hacia 1910 durante el proceso de sucesi\u00f3n presidencial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Vasconcelos en ese desenlace, que ser\u00e1 violento entre un sector que no se quiere ir del poder y otro que se divide entre quienes quieren recuperar lo perdido durante los a\u00f1os de hegemon\u00eda liberal desde los tiempos de Benito Ju\u00e1rez (campesinos y peque\u00f1os propietarios) y quienes conforman un grupo de descontentos (profesionales y letrados de las ciudades), este grupo que sue\u00f1a con una Rep\u00fablica a imagen y semejanza de los pa\u00edses democr\u00e1ticos de Europa y Norteam\u00e9rica. Vasconcelos se decide por estos \u00faltimos al principio, y por los l\u00edderes de las masas populares campesinas (Francisco \u201cPancho\u201d Villa y Emiliano Zapata) despu\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1909 y 1911 Vasconcelos se acerca a las filas del Partido Antirreleccionista fundado por Francisco Madero. La violencia de una Revoluci\u00f3n que desborda todo lo previsto desencadena en el asesinato de Madero mientras Vasconcelos es presionado por los secuaces del dictador Porfirio D\u00edaz. Decide unirse al Ej\u00e9rcito Constitucionalista liderado por Venustiano Carranza. Comienza una tensa relaci\u00f3n con Carranza, que comienza a consolidarse en el poder sin darles lugar a los nuevos reclamos y fuerzas sociales surgidas durante la Revoluci\u00f3n. Escribe Vasconcelos: \u201cLa falta de programa preciso y el ejercicio del mando fuera de las normas constitucionales y de acuerdo con las conveniencias personales de quien, de hecho, se hab\u00eda constituido en nuevo dictador, dieron pretexto para la discordia<sup>13<\/sup>\u201d. En un escenario que transita hacia una fragmentaci\u00f3n entre los tres bandos revolucionarios (los Carrancistas, Villistas y Zapatistas), Vasconcelos, que busca ocupar un espacio como maestro y educador del M\u00e9xico Revolucionario, decide apoyar a los l\u00edderes de las grandes masas campesinas de M\u00e9xico (mestizos, ind\u00edgenas, trabajadores rurales) formando parte de la Convenci\u00f3n de Aguascalientes en octubre de 1914. Dice Vasconcelos: \u201cEn estas condiciones y en \u00faltimo esfuerzo para evitar el derramamiento de sangre, un grupo de patriotas ide\u00f3 la celebraci\u00f3n de una Convenci\u00f3n Nacional Revolucionaria. Pese a la resistencia opuesta por Carranza se celebr\u00f3 esta Convenci\u00f3n en Aguascalientes. [\u2026] Estuvieron representados en esta Convenci\u00f3n todos los Villistas, todos los Zapatistas y la mayor parte de los Generales de Carranza que p\u00fablicamente desobedecieron a su Jefe, tomando parte de las deliberaciones de la Asamblea. Redact\u00f3 la Convenci\u00f3n el primer programa revolucionario, un poco m\u00e1s avanzado en materia agraria y en materia obrera que el viejo Plan de San Luis de Potos\u00ed.<sup>14<\/sup>\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"321\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/vasconcelos-con-zapata-y-villa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5397\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/vasconcelos-con-zapata-y-villa.jpg 500w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/vasconcelos-con-zapata-y-villa-300x193.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption><em>Vasconcelos con Zapata y Villa.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En aquella convenci\u00f3n, Vasconcelos intenta cumplir un rol como instructor, hombre de cultura, conectando a los revolucionarios con los sectores letrados. Seg\u00fan los narradores de aquel acontecimiento, al momento de tomar la palabra Vasconcelos en la Convenci\u00f3n despleg\u00f3 un discurso m\u00edstico, habl\u00f3 sobre buscar \u201cen el conocimiento nuestra revelaci\u00f3n\u201d, haciendo alusi\u00f3n a \u201cun momento \u00e9pico y espiritual que necesita de un esfuerzo \u00e9pico y espiritual para el M\u00e9xico del futuro.<sup>15<\/sup>\u201d Aquel ef\u00edmero gobierno de la Convenci\u00f3n lo nombra como Ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica. Unos meses despu\u00e9s se desata el enfrentamiento entre Carranza de un lado, Villa y Zapata del otro: en medio de aquellos conflictos, Vasconcelos es enviado al extranjero en busca de lograr el reconocimiento diplom\u00e1tico del Gobierno Revolucionario. Tras la victoria definitiva de Carranza sobre Villa y Zapata y la sanci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1917, Vasconcelos se aleja de la vida pol\u00edtica mexicana y dedica su tiempo a viajar, estudiar y escribir una serie de libros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"4\"><li><strong>Exilios, estudios, intervenciones y publicaciones (1917-1920)<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La tormentosa revoluci\u00f3n se cruza con relaciones amorosas complicadas que Vasconcelos tiene con su primera mujer, Serafina Miranda, a ra\u00edz de una relaci\u00f3n extramatrimonial que mantendr\u00e1 durante varios a\u00f1os con Elena Arismendi. Frente a estas tensiones Vasconcelos decide refugiarse en el conocimiento, se radica en Estados Unidos y dedica largas horas en la Biblioteca de Nueva York al estudio de la historia, pensamiento y cultura de distintos pueblos del mundo. Se sumerge en la lectura de los llamados cl\u00e1sicos de la Grecia y Roma Antigua y revisa algunos aspectos de la Revoluci\u00f3n Mexicana, probablemente en un intento por comprender aquellos turbulentos tiempos. Estas exploraciones y aprendizajes se despliegan en una serie de ensayos cr\u00edticos<sup>16<\/sup>,&nbsp; filos\u00f3ficos, sociales, educativos y pol\u00edticos: <em>Pit\u00e1goras, una teor\u00eda del ritmo<\/em> (1916)<sup>17<\/sup>,&nbsp; <em>Prometeo Vencedor<\/em> (1916)<sup>18<\/sup>, <em>El monismo est\u00e9tico<\/em> (1918)<sup>19<\/sup>,&nbsp; <em>La ca\u00edda de Carranza; de la dictadura a la libertad<\/em>, M\u00e9xico, Imprenta Mungu\u00eda (1920)<sup>20<\/sup>, <em>Estudios Indost\u00e1nicos<\/em>, M\u00e9xico, Editorial M\u00e9xico Moderno (1920)<sup>21<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"743\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/E.D.-7-18-Jose-Vasconcelos-1924-1024x743.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5398\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/E.D.-7-18-Jose-Vasconcelos-1924-1024x743.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/E.D.-7-18-Jose-Vasconcelos-1924-300x218.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/E.D.-7-18-Jose-Vasconcelos-1924-768x557.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/E.D.-7-18-Jose-Vasconcelos-1924.jpg 1170w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>Jos\u00e9 Vasconcelos, 1924.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Si sumamos a los libros mencionados otros seis publicados durante los a\u00f1os siguientes: <em>Divagaciones literarias<\/em> (1922), <em>Orientaciones al pensamiento en M\u00e9xico<\/em> (1922), <em>Ideario de acci\u00f3n<\/em> (1924), <em>La revulsi\u00f3n de la energ\u00eda: los ciclos de la fuerza, el cambio y la existencia<\/em> (1924), <em>La Raza C\u00f3smica<\/em> (1925) y <em>Tratado de Metaf\u00edsica<\/em> (1929), podr\u00edamos marcar al menos cinco tendencias o constantes en su propuesta de pensamiento-acci\u00f3n para Iberoam\u00e9rica:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1) Dar por finalizada la importaci\u00f3n de ideas, conceptos y nociones de la vieja Europa, por ser ya obsoletos, antiguos para los seres que habitan y habitar\u00e1n las Am\u00e9ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>2) Dejar de trasplantar a nuestra regi\u00f3n los modelos educativos-pedag\u00f3gicos ya existentes en otras regiones del mundo: para Vasconcelos en las Am\u00e9ricas se encuentra el germen de una civilizaci\u00f3n nueva que deber\u00e1 buscar en su esp\u00edritu, en su acontecer, un nuevo modelo educativo pedag\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>3) Estudiar la historia, pensamiento y cultura de la Grecia pitag\u00f3rica y la India de Buda, cuna de Oriente y Occidente, y proponerlos como modelos hist\u00f3ricos a ensamblar con el esp\u00edritu y energ\u00eda que fluye en Am\u00e9rica en pos de alcanzar una personalidad independiente; afirma Vasconcelos: \u00abSolo las razas mestizas son capaces de las grandes creaciones\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4) Con ideas tales como el mesianismo cultural o la propuesta de un maestro como misionero\/sacerdote de la cultura, de la educaci\u00f3n y del esp\u00edritu de la nueva Raza C\u00f3smica, Vasconcelos propone realizar una filosof\u00eda iberoamericana que, por estar en ciernes, deb\u00eda inevitablemente ser una filosof\u00eda en acci\u00f3n, un pensamiento fuerza: irracionalista, vital, en\u00e9rgica, colectiva, metaf\u00edsica, creativa y creadora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>5) Ligado al punto anterior, Vasconcelos considera que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y el amor de Dios promueve y sostiene la idea una Raza trascendente, metaf\u00edsica, inmortal, superadora de lo terrenal y que se funde, y al mismo tiempo, se verifica, en la est\u00e9tica mestiza del continente americano: no invasor sino receptor. Afirma: \u201cEl conjunto act\u00faa seg\u00fan armon\u00eda y proporci\u00f3n orientadas a un fin. La realizaci\u00f3n del fin \u00faltimo requiere que cada cual ejercite su funci\u00f3n propia, cumpliendo as\u00ed su destino. El Cosmos no est\u00e1 presidido por el Uno abstracto de Parm\u00e9nides. Lo rige la persona Divina, que en la plenitud de su existencia se nos revela seg\u00fan la Trinidad de Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo; el Creador, el Redentor, y el Verbo perenne, que es el sost\u00e9n de los mundos.<sup>22<\/sup>\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tras viajes por Europa, Estados Unidos y un fugaz paso por Per\u00fa; en 1920 retorna a M\u00e9xico y logra ser reconocido con el cargo de Rector de la Universidad Nacional de M\u00e9xico (UNAM) por el Presidente Provisional Adolfo de la Huerta. En su asunci\u00f3n al cargo pronuncia el reconocido \u201cDiscurso de la Universidad\u201d, verdadera anticipaci\u00f3n de lo que ser\u00e1 su proyecto de transformaci\u00f3n educativa y pedag\u00f3gica. Dijo all\u00ed Vasconcelos: \u201cHe revisado, por ejemplo, los programas de esta nuestra Universidad y he visto que aqu\u00ed se ense\u00f1a literatura francesa, con tragedia raciniana inclusive, y me hubiese envanecido de ello, si no fuese porque en el coraz\u00f3n traigo impreso el espect\u00e1culo de los ni\u00f1os abandonados en los barrios de todas nuestras ciudades, de todas nuestras aldeas, ni\u00f1os que el Estado debiera alimentar y educar, reconociendo al hacerlo, el deber m\u00e1s elemental de una verdadera civilizaci\u00f3n. Por m\u00e1s que debo reconocer y reconozco la sabidur\u00eda de muchos de los se\u00f1ores profesores, no puedo dejar de creer que un Estado, cualquiera que \u00e9l sea, que permite que subsista el contraste del absoluto desamparo con la sabidur\u00eda intensa o la riqueza extrema, es un Estado injusto, cruel y rematadamente b\u00e1rbaro.<sup>23<\/sup>\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"649\" height=\"301\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/elecciones-1929.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5399\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/elecciones-1929.png 649w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/elecciones-1929-300x139.png 300w\" sizes=\"(max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><figcaption><em>Elecciones de 1929.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup>Joel Roberts Poinsett (Carolina del Sur, 1779-1851) fue el primer diplom\u00e1tico estadounidense, Ministro Plenipotenciario de M\u00e9xico (no se nombr\u00f3 un embajador para M\u00e9xico hasta 1896), que Vasconcelos acusa de operador desde la \u201clogia de los yorquinos\u201d, y gestor de la llamada \u201cRevoluci\u00f3n de Texas\u201d que terminar\u00e1 con el saqueo de inmensos territorios mexicanos por parte de los Estados Unidos (1835-1836).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup>&nbsp;Lucas Alam\u00e1n (Guanajuato, 1792-1853), fue un pol\u00edtico, escritor, diplom\u00e1tico que como se\u00f1ala Ana Jaramillo: \u201cpara Vasconcelos, Alam\u00e1n es el que le da contenido al bolivarismo ya que cre\u00eda en la raza, el idioma y la comunidad religiosa y de esa manera nace el hispanoamericanismo frente al \u201chibridismo panamericanista\u201d. En: Jaramillo, Ana, \u201cPr\u00f3logo\u201d de Jos\u00e9 Vasconcelos, <em>Bolivarismo y Monro\u00edsmo. Temas Iberoamericano<\/em>s, Remedios de Escalada, Ediciones de la UNLa, 2014, p. 9.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Ulises Criollo: la vida del autor escrita por \u00e9l mismo<\/em>, M\u00e9xico D.F., Ediciones Botas, p. 7.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4 <\/sup>El libro puede ubicarse dentro del listado de obras autobiogr\u00e1ficas realizadas por el autor divididas en narraciones de distintas \u00e9pocas de su vida: Primeras acciones contra la dictadura de Porfirio Diaz (Ateneo de la Juventud, militancia pol\u00edtica en el Partido de Francisco Madero) en Ulises Criollo (1935); Periodo como participe de la Revoluci\u00f3n Mexicana 1910-1920 en \u201cLa Tormenta\u201d (1935); tiempos como Rector de la UNAM y Secretario de Instrucci\u00f3n P\u00fablica de M\u00e9xico, experiencia y armado del Proyecto Educativo emprendido en el M\u00e9xico Posrevolucionario en \u201cEl desastre\u201d (1938); Exilio y derrota electoral en su candidatura a Presidente en 1930 en: \u201cEl Proconsulado\u201d (1938\u201d. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> Le\u00f3n Portilla, Miguel (dir), <em>Diccionario Porr\u00faa de Historia, biograf\u00eda y geograf\u00eda de M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico, Editorial Porr\u00faa, 1995, pp. 3680-3681; Musacchio, Humberto, Milenios de M\u00e9xico. <em>Diccionario Enciclop\u00e9dico de M\u00e9xico<\/em>, Tomo 3. M\u00e9xico, Hoja Casa Editorial, 1999, p. 3179; Ocampo, Aurora (dir.), <em>Diccionario de Escritores Mexicanos<\/em>, Tomo IX (U-Z), M\u00e9xico D.F., UNAM, 2007, pp. 154-177; AAVV., <em>Enciclopedia de M\u00e9xico<\/em>. Tomo 10. M\u00e9xico, Editorial Planeta Grandes Publicaciones de M\u00e9xico, 2008, pp. 4386-4387.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Ocampo L\u00f3pez, Javier, \u201cJos\u00e9 Vasconcelos y la educaci\u00f3n mexicana\u201d, en: <em>Revista Historia de la Educaci\u00f3n Latinoamericana<\/em>, Universidad Pedag\u00f3gica y Tecnol\u00f3gica de Colombia, Boyac\u00e1, Colombia, Vol. 7., a\u00f1o 2005, pp. 137-157; Taracera, Jos\u00e9, <em>La verdadera Revoluci\u00f3n Mexicana. La tragedia Vasconcelista<\/em>, Editorial Jus, 1960. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup> Skirius, Jhon, <em>Jos\u00e9 Vasconcelos y la cruzada de 1929<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI Ediciones, 2002.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8<\/sup> Villegas, Abelardo, Positivismo y Porfirismo, M\u00e9xico D. F., Editorial Sep\/Setentas, 1972, p. 12.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9<\/sup> Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Breve Historia de M\u00e9xico, <\/em>op., cit., p. 484.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup> Ib\u00eddem, pp. 420-421<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11 <\/sup>Ib\u00eddem, p. 18.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12<\/sup> Portilla Le\u00f3n, Miguel y otros, <em>Estudios de Historia de la Filosof\u00eda en M\u00e9xico<\/em>, M\u00e9xico D. F., Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 1963.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Breve Historia de M\u00e9xico, Madrid<\/em>, Edici\u00f3n Cultura Hisp\u00e1nica, 1952, p. 418<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14<\/sup> Ib\u00eddem, p. 484. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15 <\/sup><em>Documentos Hist\u00f3ricos de la Revoluci\u00f3n Mexicana<\/em>, Tomo XXIII, La Convenci\u00f3n, Tomo II, Fundadores Isidro Fabela y Josefina E. de Fabela, Jus, M\u00e9xico, 1971.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16<\/sup> Torres, Pilar, <em>Jos\u00e9 Vasconcelos<\/em>, M\u00e9xico D.F., Editorial Planeta, 2006.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Pit\u00e1goras, una teor\u00eda del ritmo<\/em>, La Habana, Imprenta El siglo XX, 1916.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Prometeo vencedor<\/em>, Madrid, Editorial Am\u00e9rica, 1916.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>El monismo est\u00e9tico<\/em>, M\u00e9xico, Editorial Cultura, 1918.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>20 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>La ca\u00edda de Carranza; de la dictadura a la liberta<\/em>, M\u00e9xico, Imprenta Mungu\u00eda, 1920.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Estudios Indost\u00e1nicos<\/em>, M\u00e9xico, Editorial M\u00e9xico Moderno, 1920<\/p>\n\n\n\n<p><sup>22 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Filosof\u00eda Est\u00e9tica<\/em>, Buenos Aires, Editorial Espasa Calpe, 1952. P. 76.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23 <\/sup>Vasconcelos, Jos\u00e9, \u201cDiscurso en la Universidad (1920)\u201d, en: Vasconcelos, Jos\u00e9, <em>Obra Selecta<\/em>, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978, p. 42.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Vasconcelos, primeras intervenciones, viajes y exilios (1882-1920)&nbsp; Introducci\u00f3n \u201cEl nombre que se ha dado a la obra entera [Ulises Criollo, 1935], se explica por su contenido. Un destino cometa, que de pronto, refulge, luego se apaga en largos trechos de sombra, y el ambiente turbio del M\u00e9xico actual, justifican la analog\u00eda con la cl\u00e1sica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5395,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,20,5,4],"tags":[],"coauthors":[140],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5393"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5393"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5457,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5393\/revisions\/5457"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5393"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}