{"id":5510,"date":"2021-11-20T10:00:00","date_gmt":"2021-11-20T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5510"},"modified":"2021-12-02T14:46:08","modified_gmt":"2021-12-02T17:46:08","slug":"la-batalla-de-la-vuelta-de-obligado-que-ocurrio-y-que-se-dice-que-ocurrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-batalla-de-la-vuelta-de-obligado-que-ocurrio-y-que-se-dice-que-ocurrio\/","title":{"rendered":"La Batalla de la Vuelta de Obligado: \u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 y qu\u00e9 se dice que ocurri\u00f3?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cNoventa buques mercantes. Veinte de guerra, veinte de guerra<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Vienen pechando arriba. Las aguas nuestras, las aguas nuestras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Veinte de guerra vienen. Con sus banderas, con sus banderas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>La pucha con los ingleses. Qui\u00e9n los pudiera, qui\u00e9n los pudiera<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Qu\u00e9 los pari\u00f3 a los gringos. Una gran siete<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Navegar tantos mares. Venirse al cuete<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Qu\u00e9 digo venirse al cuete.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Llego a correr la bola que alg\u00fan d\u00eda he de parar. En el gaucho que aguantar<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Hasta que lo trague el oyo. O hasta que venga alg\u00fan criollo en esta tierra a mandar.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em><strong>La Vuelta de Obligado, Miguel Brasc\u00f3<sup>1<\/sup> &#8211; Alberto Merlo<sup>2<\/sup> (1974)<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>La Batalla<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El 20 de noviembre de 1845 en las aguas del r\u00edo Paran\u00e1, m\u00e1s precisamente, a la altura de la localidad de San Pedro, provincia de Buenos Aires, en un lugar en donde el cauce se angosta y gira formando un dibujo sobre su margen derecha conocido como \u201cVuelta de Obligado\u201d, las fuerzas de la Confederaci\u00f3n Argentina lideradas por el brigadier Juan Manuel de Rosas (Buenos Aires, 1793-1877) se enfrentaron a la escuadra invasora anglo-francesa integrada por 22 barcos de guerra y 92 buques mercantes.<sup>3<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vivian Tr\u00edas, en su sustancioso libro sobre Juan Manuel de Rosas, escribe: \u201cLa pol\u00edtica econ\u00f3mica de Rosas, a partir de 1835, contrariaba los intereses ingleses y franceses. [\u2026] La prohibici\u00f3n de extraer oro y las incesantes emisiones de papel moneda perjudicaron ostensiblemente a los comerciantes brit\u00e1nicos. [\u2026]\u201d. Luego agrega en relaci\u00f3n al conflicto entre Oribe y Rivera, \u201cLa guerra es, evidentemente, perjudicial para la arquitectura econ\u00f3mica que el imperialismo liberal ven\u00eda edificando a escala mundial.\u201d<sup>4<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En sinton\u00eda con ese proyecto liberal de dimensi\u00f3n mundial, el 17 de noviembre de 1845 zarp\u00f3 de Montevideo la flota anglo-francesa que deb\u00eda abrir el r\u00edo Paran\u00e1 para el comercio de las potencias imperialistas. La misma estaba integrada por 22 barcos de guerra m\u00e1s un centenar de mercantes ingleses, franceses, norteamericanos, sardos, hamburgueses y daneses. Al mando se encontraban los almirantes Francois Thomas de Trehouart (Francia) y Sir Charles Hotham (Inglaterra). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para impedir el paso de las naves, las tropas de la Confederaci\u00f3n Argentina hab\u00edan instalado en la Vuelta de Obligado bater\u00edas, cadenas y trincheras comandadas por el general Lucio Norberto Mansilla (Buenos Aires, 1792-1871). La defensa de los patriotas atravesaba el r\u00edo con 24 buques mercantes \u201carrasados\u201d unidos entre s\u00ed por tres gruesos y fuertes lienzos de cadenas de ancla. Adem\u00e1s, se hab\u00eda dispuesto, como bater\u00eda flotante y defensa, el bergat\u00edn \u201cRepublicano\u201d. El general Mansilla adem\u00e1s, en la ribera derecha del r\u00edo mont\u00f3 cuatro bater\u00edas artilladas con 30 ca\u00f1ones, muchos de ellos de bronce, con calibres de 8, 10 y 12, siendo el mayor de 20, los que eran servidos por una dotaci\u00f3n de 160 artilleros. La primera, denominada \u201cRestaurador Rosas\u201d, estaba al mando de \u00c1lvaro Jos\u00e9 de Alzogaray; la segunda, \u201cGeneral Brown\u201d, al mando del teniente de marina Eduardo Brown, hijo del almirante; la tercera era la \u201cGeneral Mansilla\u201d, comandada por el teniente de artiller\u00eda Felipe Palacios; y la cuarta, de reserva y aguas arriba de las cadenas, se denomin\u00f3 \u201cManuelita\u201d y estuvo al mando del teniente coronel Juan Bautista Thorne. En las trincheras hab\u00eda 2000 hombres, la mayor parte gauchos asignados a la caballer\u00eda, al mando del coronel Ram\u00f3n Rodr\u00edguez, jefe del Regimiento de Patricios. Tambi\u00e9n participaron tropas del 2.\u00ba batall\u00f3n de Patricios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized is-style-default\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/220px-Lucio_Norberto_Mansilla-1-._Oleo_de_Goulu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5511\" width=\"381\" height=\"513\"\/><figcaption><em>Lucio Norberto Mansilla. \u00d3leo de Goulu.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al amanecer del 20 de noviembre, cuando la niebla se disip\u00f3, los oficiales franceses e ingleses ordenaron el ataque. Hacia las 18 hs del 20 de noviembre la lucha ces\u00f3. Las bajas argentinas sumaron 250 muertos y 400 heridos, mientras que las de los invasores, cerca de 30 muertos y 86 heridos. La lucha de los gauchos de la Confederaci\u00f3n oblig\u00f3 a inmovilizar la flota invasora por m\u00e1s de 40 d\u00edas en el lugar de la batalla; adem\u00e1s, en el viaje de regreso, la escuadra imperialista fue atacada nuevamente.<sup>5<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Establecer el contexto sobre el que se ha desarrollado la \u201cBatalla de la Vuelta de Obligado\u201d supone, debido a una Historiograf\u00eda Argentina que ha estado hist\u00f3ricamente signada por el inter\u00e9s de facci\u00f3n, la colonizaci\u00f3n cultural e ideol\u00f3gica y la anglofilia hasta hoy imperante en muchos de los espacios acad\u00e9micos<sup>6<\/sup>; tanto una lectura sobre lo que se entiende por \u201cmodernidad\u201d como una concepci\u00f3n sobre la idea de Naci\u00f3n, nacionalismo y nacionalidad. \u00bfC\u00f3mo es esto? Intentar\u00e9 explicarlo brev\u00edsimamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\"><li><strong>Introducci\u00f3n a un problema historiogr\u00e1fico<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Para historiadores e historiadoras como Marcela Ternavasio en su <em>Historia de la Argentina 1806-1852 <\/em>(2009)<sup>7<\/sup>, Ra\u00fal Fradkin y Jorge Gelman, en <em>Juan Manuel de Rosas. La construcci\u00f3n de un liderazgo pol\u00edtico <\/em>(2016)<sup>8<\/sup> o Juan Pivel Devoto y Alcira Renieri de Pivel Devoto en <em>Historia de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay<\/em> (1945)<sup>9<\/sup>, la batalla se enmarca en la denominada \u201cGuerra Grande\u201d desarrollada entre marzo de 1839 y octubre de 1851.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los trabajos mencionados aparece como un enfrentamiento m\u00e1s en la secuencia de combates iniciados en la Banda Oriental entre dos facciones: \u201clos blancos\u201d, encabezados por Manuel Oribe (Montevideo, 1792-1857), y \u201clos colorados\u201d de Fructuoso Rivera (Durazno, 1784-1854). La divisi\u00f3n entre los orientales surge en 1836 como desenlace de un conflicto latente entre las fuerzas comandadas por Fructuoso Rivera, Comandante General de Campa\u00f1a, y quienes promov\u00edan, como Manuel Oribe, una organizaci\u00f3n nacional integrada al acontecer de los vecinos federales del R\u00edo de la Plata, sin injerencias del Imperio del Brasil ni de las potencias imperiales extranjeras. Rivera, en cambio, se encontraba \u00edntimamente vinculado a los unitarios que motorizaban la desvinculaci\u00f3n entre Buenos Aires y las provincias, adem\u00e1s de participar desde 1835 con los liberales brasile\u00f1os que promov\u00edan la independencia como Rep\u00fablica de la provincia de Rio Grande Do Sul (<em>Guerra de los Farrapos<\/em> o <em>Revoluci\u00f3n Farroupilha<\/em> desarrollada entre 1835-1845). En consecuencia, Rivera, aficionado a guerras de segmentaci\u00f3n, mantuvo durante buena parte de su vida una relaci\u00f3n estrecha con los enviados diplom\u00e1ticos de Francia e Inglaterra, quienes ve\u00edan en \u00e9l un instrumento para romper cualquier iniciativa de unidad entre las provincias hermanas. Oribe no desconoc\u00eda esta tensi\u00f3n, y en 1836 promovi\u00f3 el uso obligatorio de la divisa blanca que llevaba el t\u00edtulo \u201camigos del orden\u201d o \u201csostenedores de la legalidad\u201d; en respuesta, Rivera distribuy\u00f3 distintivos celestes, pero como se deste\u00f1\u00edan f\u00e1cilmente por las lluvias y soleadas, lo cambi\u00f3 por el colorado del forro de los ponchos. Las divisas se estrenaron en la Batalla de Carpinter\u00eda, en donde fue derrotado Rivera. Un dato de color de esta batalla, es que Rivera en su fuga perdi\u00f3 todo su equipaje que, entre otras cosas, contaba con numerosas cartas enviadas a \u00e9l tanto por unitarios como por diplom\u00e1ticos ingleses y franceses; el historiador uruguayo Viv\u00edan Tr\u00edas (Las Piedras, 1922-1980) se\u00f1ala que hasta contaba con una carta del mariscal Santa Cruz de Bolivia en donde se le ofrec\u00eda una provincia argentina a cambio de su participaci\u00f3n en un futuro conflicto contra Oribe y Rosas.<sup>10<\/sup>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva de estos trabajos (Ternavasio-Gelman\/Fradkin-Devoto-Renieri de Devoto), la batalla es le\u00edda como parte de un conflicto regional entre el Presidente oriental de aquel entonces, Oribe, y quien lo quiere derrocar, Rivera, que termina involucrando a fuerzas \u201cextranjeras\u201d. Rivera acude a los franceses, ingleses y hasta a un grupo de italianos y mercenarios comandados por el caudillo liberal Giuseppe Garibaldi. La alianza extranjera y estrat\u00e9gica dise\u00f1ada por Rivera termina venciendo a Oribe, posibilitando el control del gobierno a los colorados. Tras la derrota, Oribe, en cambio, se ali\u00f3 con los federales de la Confederaci\u00f3n para intentar volver al gobierno oriental.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este relato no hay imperios ni imperialismo, tampoco hay presiones ni influencias de Francia e Inglaterra: incluso, los federales de la Confederaci\u00f3n, que en la gran mayor\u00eda de los casos hab\u00edan luchado con los orientales (Rivera-Oribe) de un lado o de otro por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas (todos participaron en las luchas de la emancipaci\u00f3n, Guerra del Brasil, guerras entre unitarios y federales), son considerados tan extranjeros como las fuerzas anglo-francesas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Observo que estas omisiones y errores tienen efectos profundos al momento de narrar lo que ocurri\u00f3 en la Batalla de la Vuelta de Obligado; incluso dejan en suspenso, dir\u00eda \u201cintacta\u201d \u2013es decir, sin criticar ni modificar\u2013 la versi\u00f3n \u201cunitaria\u201d y \u201cliberal\u201d (Bartolom\u00e9 Mitre-Domingo Faustino Sarmiento-Jos\u00e9 Ingenieros<sup>11<\/sup>) de la historia de la Cuenca del Plata en donde los ingleses y franceses actuaron contra las tropas de la Confederaci\u00f3n para \u201cliberar\u201d los r\u00edos. Un tema recurrente de ciertos acad\u00e9micos (liberales y eurocentristas) para quienes el elemento liberador en el R\u00edo de la Plata tuvo siempre que venir desde afuera (por nuestra \u201cincapacidad\u201d o \u201cbarbarie\u201d).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta concepci\u00f3n situada en alg\u00fan lugar del Atl\u00e1ntico Norte, la Revoluci\u00f3n de Mayo se produjo gracias al arribo de los ideales de la Revoluci\u00f3n Francesa, el Estado-Naci\u00f3n se consolid\u00f3 por acci\u00f3n del modelo agroexportador promovido por Inglaterra, y en el caso analizado aqu\u00ed, la invasi\u00f3n anglo-francesa al r\u00edo Paran\u00e1 de 1845 fue caratulada como un avance del progreso y la libertad sobre la tiran\u00eda de un l\u00edder feudal como Juan Manuel de Rosas.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Pensador Nacional Arturo Jauretche (Lincoln, 1901-1974), elige justamente las lecturas unitarias y liberales de esta batalla para explicar en su <em>Manual de Zonceras Argentinas<\/em> (1968) la zoncera N\u00b0 8 sobre \u201cLa libre navegaci\u00f3n de los r\u00edos\u201d. Escribe Jauretche: <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn la escuela primaria no era de los peores alumnos y contaba con cierta facilidad de palabra, motivos por los que frecuentemente fui orador de los festejos patrios. En uno de esos hab\u00eda bajado de la tarima, pero no de la vanidad provocada por los aplausos y felicitaciones, cuando mi satisfacci\u00f3n empez\u00f3 a ser corro\u00edda por un gusanito. Entre las muchas glorias argentinas que hab\u00eda enumerado estaba esta de la libre navegaci\u00f3n de los r\u00edos, y en ella empez\u00f3 a comer el tal gusanito. El muy canalla \u2013tal lo cre\u00ed entonces\u2013 me plante\u00f3 su interrogante, tal vez aprovechando lo vermiforme del signo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfDe qui\u00e9n libertamos los r\u00edos?<\/p>\n\n\n\n<p>Y enseguida, como que ya estaba perplejo, agreg\u00f3 la respuesta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013De nosotros mismos. \u00a1Je, je, je! \u2013agreg\u00f3 burlonamente. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfDe manera que los r\u00edos los libertamos de nuestro propio dominio? \u2013pens\u00e9 yo de inmediato, ya puesto el disparadero por el gusano. Y continu\u00e9: \u2013Pero entonces, si no eran ajenos sino nuestros, \u00bfse trata sencillamente de que los perdimos? Busqu\u00e9 entonces algunos datos y result\u00f3 que era as\u00ed: La libertad de los r\u00edos nos hab\u00eda sido impuesta despu\u00e9s de una larga lucha en la que intervinieron Francia, Inglaterra y el Imperio de los Braganza [Brasil]. Y lo que no se hab\u00eda podido imponer por las armas en Obligado, en Mart\u00edn Garc\u00eda [combate de 1838 entre la Confederaci\u00f3n y la flota francesa aliada de Rivera], en Tonelero, por los imperios m\u00e1s poderosos de la Tierra, fue concedido \u2013como parte del precio por la ayuda extranjera\u2013 por los libertadores argentinos que aliados con el Brasil vencieron en el campo de Caseros [Urquiza, Sarmiento, Mitre] y en los tratados subsiguientes.\u201d<sup>12<\/sup>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"512\" height=\"242\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/unnamed.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5512\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/unnamed.jpg 512w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/unnamed-300x142.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ol start=\"3\"><li><strong>La modernidad seg\u00fan los cultores del Atl\u00e1ntico Norte y nuestra modernidad &nbsp;<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Desde otras lecturas, realizadas por autores situados en Iberoam\u00e9rica, la Batalla de la Vuelta de Obligado se inscribe como una expresi\u00f3n m\u00e1s del largo y violento proceso de expansi\u00f3n del capital mercantil motorizado por los sectores burgueses del Atl\u00e1ntico Norte. El Fil\u00f3sofo Nacional Alberto Buela (Buenos Aires, 1946), afirma que con la llegada de los europeos a las Am\u00e9ricas en 1492 arribaron tambi\u00e9n dos cosmovisiones (formas de entender\/comprender el mundo): una mercantil, liberal, materialista, y otra cristiana, humanista y sincretista<sup>13<\/sup>. En ese sentido, podemos afirmar que el acontecimiento inaugura el ciclo de acumulaci\u00f3n de riquezas (recursos: metales preciosos, especies, minerales) que terminar\u00e1 por afianzar al sector comercial y mercantil \u2013burgu\u00e9s\u2013 frente al sector \u201cde la tierra\u201d, los reyes y nobles feudales de Europa del Norte. El poder econ\u00f3mico de los burgueses termina por manifestarse en poder pol\u00edtico desde 1688 con la Revoluci\u00f3n Inglesa, dando inicio a otro ciclo, de consolidaci\u00f3n y construcci\u00f3n del armaz\u00f3n pol\u00edtico burgu\u00e9s: Rep\u00fablica moderna o Estado Liberal de Derecho, que podr\u00edamos dar por concluido en la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789. Con la represi\u00f3n de los franceses a los revolucionarios haitianos (1791-1804) podr\u00edamos afirmar que se inicia un nuevo per\u00edodo, marcado por las guerras de conquista de los grandes Estados-Naci\u00f3n imperiales del Atl\u00e1ntico Norte (Francia, Inglaterra, Holanda, B\u00e9lgica, y luego, Estados Unidos) a los dem\u00e1s Estados y Naciones del planeta, motorizando las rencillas internas o inmiscuy\u00e9ndose en las decisiones de \u201clas periferias\u201d como ha ocurrido en el caso del R\u00edo de la Plata durante los tiempos de la Batalla de la Vuelta de Obligado. Esta fase de la expansi\u00f3n imperial bien podr\u00edamos extenderla hasta la Gran Guerra de 1914-1918. Como puede observarse, parafraseando a Jauretche, una cosa es pensar con la cronolog\u00eda y los acontecimientos trascendentales de otros (Edad Antigua, Edad Feudal, Edad Moderna, Edad Contempor\u00e1nea), y otra distinta, es pensar con una cronolog\u00eda que repase los acontecimientos que nos han afectado a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>En varias oportunidades el fil\u00f3sofo Aleksandr Dugin (Mosc\u00fa, 1962) ha tratado el tema y lo ha asociado, por ejemplo, a la relaci\u00f3n que tiene Argentina con el mar Atl\u00e1ntico y las islas sobre las que tiene soberan\u00eda, las Malvinas. Su compromiso con el tema y sus visitas al pa\u00eds lo han constituido como un Pensador Nacional en el sentido que lo entienden autores tales como Leopoldo Marechal<sup>14<\/sup> o Manuel Ugarte<sup>15<\/sup>, quienes sostienen que un Pensador Nacional es aquel que quiere y hace querer a nuestra tierra. En una conferencia dictada por Dugin en la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas Argentinas, Dugin define al \u201cAtlantismo\u201d como la idea de civilizaci\u00f3n que propusieron y proponen las potencias del Atl\u00e1ntico Norte, con centro en Gran Breta\u00f1a primero y en Estados Unidos despu\u00e9s. Afirma Dugin: \u201cEs capitalismo puro porque el capitalismo aparece en la historia de Occidente junto con el per\u00edodo de los descubrimientos en las colonias y el descubrimiento m\u00e1s importante del mar. El mar deviene un destino para Occidente y, desde este momento, empieza el capitalismo; la modernidad; la ciencia moderna; la metaf\u00edsica moderna con su sujeto racional, con su idea del progreso.\u201d<sup>16<\/sup><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"453\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/batalla-de-la-vuelta-de-obligado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5513\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/batalla-de-la-vuelta-de-obligado.jpg 640w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/batalla-de-la-vuelta-de-obligado-300x212.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<ol start=\"4\"><li><strong>Naci\u00f3n, nacionalismo, nacionalidad.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Los humanos tenemos un viejo dilema, llamado \u201cel problema de nuestros or\u00edgenes\u201d. El fil\u00f3sofo Carlos Astrada (C\u00f3rdoba, 1894-1970) resuelve el enigma del origen r\u00e1pidamente. Afirma que un pueblo es soberano cuando trabaja la tierra en la que vive, de all\u00ed el origen de la nacionalidad argentina. Desde su visi\u00f3n, es a partir del trabajo que los seres humanos asimilan un territorio y lo convierten en suyo. En las tierras del sur del continente americano Carlos Astrada considera que este derecho les corresponde inicialmente a los gauchos y los indios. Desde su lectura, ellos fueron quienes trabajaron las tierras, y a partir de ese trabajo lograron una relaci\u00f3n particular, emotiva y sentimental con el paisaje, ese escenario infinito, inmenso y profundo, com\u00fanmente llamado \u201clas pampas\u201d o \u201cla pampa gaucha\u201d. Astrada la define como: \u201cLa extensi\u00f3n ilimitada, como paisaje originario y, a la vez, como escenario y elemento constitutivo del mito, he aqu\u00ed nuestra Esfinge, la Esfinge frente a la cual est\u00e1 el hombre argentino, el gaucho.\u201d<sup>17<\/sup> Para Astrada, si uno se propone divisar una imagen humana en las tierras australes esa imagen es la del gaucho y la del indio, son los habitantes naturales de un lugar que, parafraseando al poeta Rainer Maria Rilke<sup>18<\/sup>, parece limitar con la eternidad. Escribe Astrada: \u201cLa Pampa, con sus horizontes en fuga, nos est\u00e1 diciendo, en diversas formas inarticuladas, que se refunden en una sola nota obsesionante: \u00a1O descifras mi secreto o te devoro\u201d!<sup>19<\/sup> Ese plano metaf\u00edsico del paisaje en el continente y en el mar e islas argentinas, dan un dimensi\u00f3n espiritual que se encuentra ligada indisolublemente con los seres que mejor lo interpretaron y respetaron con su err\u00e1tico ambular: el gaucho y el indio.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otra condici\u00f3n relacionada con el pensamiento geopol\u00edtico y existencia de los autores seleccionados es su lectura sobre la naturaleza pac\u00edfica de la <em>cosmovisi\u00f3n nacional<\/em>, diferente de la <em>cosmovisi\u00f3n liberal<\/em> belicista, mercantil y usurpadora. Dugin, Buela y Astrada rescatan al poema fundacional de la nacionalidad argentina, el<em> Mart\u00edn Fierro<\/em> de Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez. En ese texto su personaje principal, el gaucho Mart\u00edn Fierro, dice: \u201cEl trabajar es la ley \/ porque es preciso alquirir \/ no se espongan a sufrir \/ una triste situaci\u00f3n: \/ sangra mucho el coraz\u00f3n \/ del que tiene que pedir\u201d<sup>20<\/sup>. Para Dugin, Buela y Astrada, los gauchos asumen la acci\u00f3n del trabajo como parte de la naturaleza humana, que Hern\u00e1ndez valoriza una y otra vez en su poema; en otro pasaje escribe: \u201cdebe trabajar el hombre \/ para ganarse el pan.\u201d; en otras palabras, la adquisici\u00f3n de bienes se logra por el trabajo, que al mismo tiempo, tiene que ser justo y reconocido por el patr\u00f3n. Para Hern\u00e1ndez la paz entre los hombres se rompe cuando el gaucho sufre injusticias, como le ha ocurrido a Mart\u00edn Fierro, de ah\u00ed la desconfianza por la ley; escribe Hern\u00e1ndez: \u201cLa ley es para todos \/ pero s\u00f3lo al pobre le rige\u201d. De all\u00ed que la lucha de los pueblos se expresa con un halo de justicia y sea enunciada generalmente como \u201clucha por la liberaci\u00f3n nacional\u201d. El pacifismo econ\u00f3mico de la <em>cosmovisi\u00f3n liberal<\/em> (OTAN) desconoce todo esto porque para las potencias del Atl\u00e1ntico Norte reci\u00e9n cesar\u00e1n todas las guerras cuando se inaugure la era del perfecto libre cambio. De all\u00ed que los fil\u00f3sofos Astrada<sup>21<\/sup> y Dugin<sup>22<\/sup>,&nbsp; aludan a un tipo de pacifismo imperialista y mercantil, en donde se pasa de una guerra por necesidades (guerra como medio de alimentaci\u00f3n) a otro modo de guerra, por poder pol\u00edtico y motivaci\u00f3n econ\u00f3mica, es decir, no hay necesidades sino b\u00fasquedas de mayores ganancias. Para la <em>cosmovisi\u00f3n<\/em> <em>liberal<\/em> de la OTAN la guerra es un medio para adquirir m\u00e1s mercanc\u00edas, no es fundamental para adquirir bienes el trabajo \u2013como se\u00f1alaba Mart\u00edn Fierro\u2013, sino que en esta cosmovisi\u00f3n, el robo y la ocupaci\u00f3n de lo ajeno son acciones naturalizadas. Escribe Astrada: \u201cLa forma particular del imperialismo mercantilista anglosaj\u00f3n, ya perimido, cuya garra predatoria, que se hizo sentir durante el siglo XIX, alcanz\u00f3 tambi\u00e9n hasta nosotros, arrebat\u00e1ndonos las Malvinas y dej\u00e1ndonos esa herida, hasta ahora abierta, en el flanco atl\u00e1ntico de la Patria.\u201d<sup>23<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo esta lectura, no es casual ni anecd\u00f3tico que el h\u00e9roe m\u00e1ximo del pante\u00f3n nacional, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, tras la Batalla de la Vuelta de Obligado y a ra\u00edz de la defensa de \u201clas aguas nuestras\u201d, le env\u00ede a Juan Manuel de Rosas el sable curvo que el mismo Libertador us\u00f3 en las guerras de la emancipaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><img loading=\"lazy\" width=\"696\" height=\"340\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/vuelta_de_obligado-g.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5514\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/vuelta_de_obligado-g.jpg 696w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/vuelta_de_obligado-g-300x147.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 696px) 100vw, 696px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Miguel Brasc\u00f3 (Sastre, Santa Fe, 1926-2014), fue un escritor, humorista, dibujante, editor y cr\u00edtico, creador de la letra de la canci\u00f3n \u201cVuelta de Obligado\u201d junto con Alberto Merlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> Alberto Merlo (Colonia Bossi, Santa Fe, 1931-2012) fue un m\u00fasico, compositor y guitarrista argentino, considerado como uno de los int\u00e9rpretes fundamentales del canto surero dentro de la m\u00fasica folkl\u00f3rica argentina. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> Cady, John, <em>La intervenci\u00f3n extranjera en el R\u00edo de la Plata (1838-1850)<\/em>, Buenos Aires, Losada, 1945; Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal, <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata. P\u00e1ginas de la historia tenebrosa de un pasado pol\u00edtico<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Hechos e Ideas, 1950; Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda, <em>Historia Argentina. Tomo V: \u201cLa Confederaci\u00f3n (1841-1852)\u201d<\/em>, Buenos Aires, Oriente, 1965; Halperin Donghi, Tulio, <em>Historia Argentina. De la Revoluci\u00f3n de la independencia a la Confederaci\u00f3n rosista<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1972; Colli, N\u00e9stor, <em>Rosas y el bloqueo Anglo-franc\u00e9s<\/em>, Buenos Aires, Editorial Patria Grande, 1978.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> Tr\u00edas, Vivian, <em>Juan Manuel de Rosas<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 1974, pp. 181-182.&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup>&nbsp;Cady, John, <em>La intervenci\u00f3n extranjera en el R\u00edo de la Plata (1838-1850)<\/em>, Buenos Aires, Losada, 1945; Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal, <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata. P\u00e1ginas de la historia tenebrosa de un pasado pol\u00edtico<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Hechos e Ideas, 1950; Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda, <em>Historia Argentina. Tomo V: \u201cLa Confederaci\u00f3n (1841-1852)\u201d<\/em>, Buenos Aires, Oriente, 1965; Halperin Donghi, Tulio, <em>Historia Argentina. De la Revoluci\u00f3n de la independencia a la Confederaci\u00f3n rosista<\/em>, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1972; Colli, N\u00e9stor, <em>Rosas y el bloqueo Anglo-franc\u00e9s<\/em>, Buenos Aires, Editorial Patria Grande, 1978.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Di Vincenzo, Facundo, \u201cLa Colonizaci\u00f3n Historiogr\u00e1fica. Reflexiones acerca de una historia moderna y contempor\u00e1nea para Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u201d, en <em>Revista Viento Sur<\/em>, Remedios de Escalada, A\u00f1o VII, Remedios de Escalada, Lan\u00fas, Buenos Aires, N\u00famero 19, diciembre 2018. <a href=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-colonizacion-historiografica\/\">http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-colonizacion-historiografica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup> Ternavasio, Marcela, <em>Historia de la Argentina 1806-1852<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2009.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>8<\/sup> Fradkin, Ra\u00fal y Gelman, Jorge, <em>Juan Manuel de Rosas. La construcci\u00f3n de un liderazgo pol\u00edtico<\/em>, Buenos Aires, Edhasa, 2016. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9<\/sup> Pivel Devoto, Juan y Ranieri de Pivel Devoto, Alcira, <em>Historia de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay<\/em>, Montevideo, Editorial Medina, 1945. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>10<\/sup> Reyes Abadie, Washington, <em>Historia del Partido Nacional<\/em>, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1989; Trias, Vivian, <em>Juan Manuel de Rosas<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 1974.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>11<\/sup> Sarmiento, Domingo Faustino, <em>Facundo. Civilizaci\u00f3n y barbarie<\/em> [1845], Buenos Aires, Hispam\u00e9rica, 1974; Mitre, Bartolom\u00e9, \u201cUn episodio troyano. Recuerdo del Sitio Grande de Montevideo\u201d, en: <em>P\u00e1ginas de Historia<\/em>, Buenos Aires, Biblioteca de La Naci\u00f3n, 1906; Ingenieros, Jos\u00e9, <em>Sociolog\u00eda Argentina<\/em>, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>12<\/sup> Jauretche, Arturo<em>, Manual de Zonceras Argentinas,<\/em> Buenos Aires, A. Pe\u00f1a Lillo Editor, 1968, pp. 77-78. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>13<\/sup> Buela, Alberto, <em>El sentido de Am\u00e9rica (seis ensayos en busca de nuestra identidad)<\/em>, Buenos Aires, Theor\u00eda, 1990.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>14<\/sup> Marechal, Leopoldo, <em>Heptameron<\/em> [1966], Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1966. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>15<\/sup> Ugarte, Manuel, <em>La Naci\u00f3n Latinoamericana<\/em> [Selecci\u00f3n de textos], Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>16<\/sup> Dugin, Aleksandr, <em>Geopol\u00edtica Existencial. Conferencias en Argentina<\/em>, Buenos Aires, Nomos, 2018, p. 31.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>17<\/sup> Astrada, Carlos, <em>El mito Gaucho<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Cruz del Sur, 1964, p. 58.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>18<\/sup> Rilke, Rainer Mar\u00eda<em>, Obra Po\u00e9tica<\/em>, Buenos Aires, Emec\u00e9 editores, 1980.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>19<\/sup> Astrada, Carlos, <em>El mito Gaucho<\/em>, op., cit., p. 59. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>20<\/sup> Hern\u00e1ndez, Jos\u00e9, <em>Mart\u00edn Fierro<\/em> [1872], Buenos Aires, Editorial Ciorda, 1968, p. 235. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>21<\/sup> Astrada, Carlos, <em>El mito Gaucho<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Cruz del Sur, 1964; <em>Metaf\u00edsica de la Pampa<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Biblioteca Nacional, 2007.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>22<\/sup> Dugin, Aleksandr,&nbsp;&nbsp;<em>Geopol\u00edtica Existencial. Conferencias en Argentina<\/em>, Buenos Aires, Nomos, 2018;&nbsp;<em>Logos Argentino. Metaf\u00edsica de la Cruz del Sur,<\/em>&nbsp;Buenos Aires, Nomos, 2019.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><sup>23<\/sup> Astrada, Carlos, \u201cSociolog\u00eda de la guerra y filosof\u00eda de la Paz\u201d, Universidad Nacional de Buenos Aires, Facultad de Filosof\u00eda y Letras, Instituto de Filosof\u00eda, Serie Ensayos, N\u00ba 1, Buenos Aires, 1948, p. 133.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNoventa buques mercantes. Veinte de guerra, veinte de guerra Vienen pechando arriba. Las aguas nuestras, las aguas nuestras. Veinte de guerra vienen. Con sus banderas, con sus banderas La pucha con los ingleses. Qui\u00e9n los pudiera, qui\u00e9n los pudiera Qu\u00e9 los pari\u00f3 a los gringos. Una gran siete Navegar tantos mares. 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