{"id":556,"date":"2016-12-21T18:26:57","date_gmt":"2016-12-21T21:26:57","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=556"},"modified":"2017-11-10T12:36:11","modified_gmt":"2017-11-10T15:36:11","slug":"jugar-sin-recetas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/jugar-sin-recetas\/","title":{"rendered":"Jugar sin recetas"},"content":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo es una propuesta m\u00e1s, que se suma a los muchos planteos de c\u00f3mo intervenir los encuentros de ense\u00f1anza y aprendizaje musical. Propone un abordaje integrador de la m\u00fasica y el juego en pos de favorecer la interacci\u00f3n y la transformaci\u00f3n social, y cuestiona aquellas actividades que utilizan al juego (y a la m\u00fasica) como meras recetas de adiestramiento, sin poner en valor los emergentes propios que derivan de dichas actividades. Surge de la experiencia de los talleres de m\u00fasica y percusi\u00f3n para chicos y chicas (de entre cinco y doce a\u00f1os) del Programa de Verano de la UNLa, pero la idea se replica tambi\u00e9n en espacios de educaci\u00f3n formal.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 el juego en un taller de m\u00fasica y desde qu\u00e9 perspectiva?<\/strong><br \/>\nCuando de actividades socio-culturales y educativas se trata, la m\u00fasica y el juego, entendidas como pr\u00e1cticas asociadas y como modos de expresi\u00f3n y por ende de comunicaci\u00f3n, tienen una misma intencionalidad de ra\u00edz (aunque lo ideal ser\u00eda que fuera as\u00ed en cualquier contexto); esto es: el inter\u00e9s por la interacci\u00f3n social. A partir de este prop\u00f3sito y esta perspectiva, la pr\u00e1ctica de la m\u00fasica (y el arte en general) fomenta una construcci\u00f3n colectiva del conocimiento, promoviendo la inclusi\u00f3n social, el desarrollo de la creatividad (para el arte y para la vida) y el pensamiento cr\u00edtico de la realidad que nos atraviesa, en funci\u00f3n de favorecer adem\u00e1s de posibles artistas, futuros agentes transformadores de las diferentes problem\u00e1ticas sociales imperantes en la actualidad.<br \/>\nLos juegos por su parte, entre otras caracter\u00edsticas a resaltar, despiertan un inter\u00e9s que solo el juego genera; se presentan como desaf\u00edos, estimulando la participaci\u00f3n activa y predispuesta, la integraci\u00f3n de quienes participan y, fundamentalmente, promueven la creatividad en los ni\u00f1os y ni\u00f1as, siendo este el punto clave que origina nuevas experiencias.<br \/>\nLa promoci\u00f3n de actividades l\u00fadicas entonces, nos permite abordar la m\u00fasica desde una concepci\u00f3n amplia, que incluye la pr\u00e1ctica de juegos reglados y el eventual desarrollo de aquellas situaciones que emergen espont\u00e1neamente. De esta manera, y ya sea con el juego al servicio de la m\u00fasica o viceversa, ambas vivencias se retroalimentan fuertemente dando lugar a nuevas expresiones, que de poder ser captadas por quien est\u00e9 coordinando un taller, se presentar\u00e1n como una amplia gama de situaciones para desarrollar con los chicos y chicas.<\/p>\n<p><strong>Actitud l\u00fadica<\/strong><br \/>\nPartiendo de esta concepci\u00f3n integradora, es interesante referirse a la idea de actitud l\u00fadica permanente. Me refiero a una suerte de principio t\u00e1cito y fundamental sobre el cual se cimienta el taller. Se trata de pensar que toda actividad que se realice en el mismo puede, ocasionalmente, convertirse en un juego. La actitud l\u00fadica no implica, necesariamente, una construcci\u00f3n permanente de juegos con sus respectivas reglas, m\u00e1s bien se intenta pensar a cada actividad en particular como disparador de nuevas experiencias (l\u00fadico-musicales) abiertas a la posibilidad de convertirse en un juego reglado, o bien situarse en una instancia de ense\u00f1anza\u2013aprendizaje atravesado por cierto espacio de recreaci\u00f3n m\u00e1s cercano al juego libre.<br \/>\nEsta constante posibilidad abierta al juego, nos mantiene en permanente atenci\u00f3n a los emergentes que puedan surgir del grupo y hace que este aparente escenario an\u00e1rquico y no planificado se corporice en situaciones l\u00fadicas concretas que enriquecen la experiencia creativa.<\/p>\n<p><strong>Contraposici\u00f3n de modelos<\/strong><br \/>\nEl sustento epistemol\u00f3gico de los sistemas tradicionales de educaci\u00f3n (que por diferentes razones, y aunque tal vez en menor medida, suele tambi\u00e9n replicarse en espacios de educaci\u00f3n no formal) acostumbra a fundarse en concepciones que posicionan a los aspectos l\u00fadicos en general y al juego en s\u00ed mismo desde una visi\u00f3n t\u00e9cnico\u2013pedag\u00f3gica que lo alejan de su esencia en tanto rasgo de especie. De esta manera, por ejemplo, cuando la creatividad pretende ser manipulada desde un juego que busca una sola respuesta concreta, pierde su sentido de espontaneidad.<br \/>\nLas recetas de cocina suman y combinan ingredientes que dan como resultado un plato espec\u00edfico; en medicina, las recetas buscan dar soluci\u00f3n a una afecci\u00f3n en particular; por su lado, los juegos (musicales o no) que se aplican como recetas direccionadas a un resultado espec\u00edfico, atentan contra la esencia propia de la creatividad de chicos y chicas. Esta mirada, por un lado, nos hace enfocar en un \u00fanico aspecto del juego, ignorando los emergentes que no estaban programados. Por otro lado, posiciona al juego como una instancia t\u00e9cnica menor que debemos utilizar cuando queremos que los ni\u00f1os o ni\u00f1as logren tal o cual objetivo espec\u00edfico, y es ah\u00ed donde nos encontramos con una receta flaca de contenido, que en la mayor\u00eda de los casos es descubierta por los chicos y chicas, evidenciando su car\u00e1cter oportunista.<br \/>\nPero tal vez la gravedad m\u00e1s intensa resida en la idea de los ni\u00f1os y ni\u00f1as como una m\u00e1quina de facultades a desarrollar, sin tener en cuenta, una vez m\u00e1s, las particularidades y el contexto de cada individuo en particular. La idea de adiestramiento de ni\u00f1os y ni\u00f1as, nos aleja de la posibilidad de vivir experiencias libres en donde se experimente la verdadera creatividad espont\u00e1nea.<br \/>\nEn s\u00edntesis, una visi\u00f3n meramente t\u00e9cnica de los juegos que se aplica en un contexto socioeducativo, comete un doble error al acotar la creatividad de ni\u00f1os y ni\u00f1as y, por consecuencia, no tener en cuenta el c\u00famulo de experiencias creativas que surgen de la vivencia misma del juego.<\/p>\n<p><strong>Juegos r\u00edtmicos con vasos<\/strong><br \/>\nLos juegos r\u00edtmicos con vasos (ver link) son estructuras r\u00edtmicas que se realizan con un vaso de pl\u00e1stico como instrumento principal, combinado con palmas y golpes en el piso o sobre una mesa. Los diferentes juegos implican en su ejecuci\u00f3n un trabajo de coordinaci\u00f3n en equipo, ya sea por la simultaneidad r\u00edtmica al momento de ser tocados (los juegos se realizan en rondas, o de a varios d\u00faos) o por la complementaci\u00f3n de las diferentes partes del juego, que precisar\u00e1n de la acci\u00f3n conjunta de un par de personas para completar la r\u00edtmica resultante.<br \/>\nEl desarrollo de estos juegos en los diferentes encuentros del taller nos permiti\u00f3 abordar cuestiones estructurales espec\u00edficas, tales como aspectos formales de estilos -como la chacarera-, o trabajar ciertos patrones r\u00edtmicos que necesitaban ser practicados.<br \/>\nLa concepci\u00f3n del juego como justificaci\u00f3n cient\u00edfica, finalizar\u00eda su an\u00e1lisis (y su pr\u00e1ctica) en esta instancia, tomando estos resultados como suficientes; las actividades l\u00fadicas hubieran sido de gran utilidad para el fin esperado (en este caso, por ejemplo, internalizar las estructuras formales de la chacarera).<br \/>\nEn nuestro caso, los juegos r\u00edtmicos con vasos fueron un punto de partida, es decir, que no solo sirvieron para trabajar ciertas necesidades ya mencionadas, sino que tambi\u00e9n despertaron un inter\u00e9s por parte de nenes, nenas y m\u00edo de crear nuevos juegos, que posteriormente (algunos) fueron incorporados a canciones que trabajamos en el taller y nos permitieron visibilizar el car\u00e1cter comunicativo de este tipo de juegos que presenta por lo menos dos aristas definidas. La primera en la pr\u00e1ctica misma del juego, en donde se necesita de la acci\u00f3n conjunta y coordinada de quienes lo est\u00e9n jugando, y la segunda al momento de la creaci\u00f3n, en donde, adem\u00e1s de pensar y crear un ritmo, debo definir de qu\u00e9 manera y en qu\u00e9 parte del juego se interact\u00faa con los dem\u00e1s.<br \/>\nTodo esto se suma al trabajo que se realiz\u00f3 incorporando estos ritmos de vasos a canciones (que luego fueron tocadas en presentaciones en vivo) como un proceso m\u00e1s de internalizar el juego, y ponerlo en funci\u00f3n de una performance.<br \/>\nEs en estos procesos de jugar el juego, de tocar en vivo y de crear otros nuevos, en donde se ponen de manifiesto las relaciones que hacen a una interacci\u00f3n social propiamente dicha y a un desarrollo libre de la creatividad en ni\u00f1os y ni\u00f1as; al d\u00eda de hoy, en la mayor\u00eda de los encuentros los chicos y chicas nos comparten ritmos de su creaci\u00f3n para tocarlos entre todos.<\/p>\n<p><strong>A modo de conclusi\u00f3n<\/strong><br \/>\nLa creatividad en los ni\u00f1os y ni\u00f1as surge de las variaciones no planificadas (o resultados no esperados) de una actividad l\u00fadica inicial. Ponerle un l\u00edmite a esta chispa de creaci\u00f3n, o no dar lugar a estos emergentes es restringir un modo de expresi\u00f3n y es interrumpir una comunicaci\u00f3n que la m\u00fasica genera como un lenguaje identitario; es algo as\u00ed como taparte la boca y no dejarte hablar. Por otro lado, es coartar los efectos que el juego y la m\u00fasica generan en la construcci\u00f3n social y cultural de las personas.<br \/>\nCada juego, cada actividad con cada grupo de chicas y chicos, ser\u00e1 portador de innumerables situaciones que se desprendan del juego inicial y no hay art\u00edculo que pueda describirlo hasta tanto esa vivencia sea puesta en pr\u00e1ctica.<br \/>\nPromovamos el valor del juego en la m\u00fasica (y viceversa) o m\u00e1s bien tomemos a la m\u00fasica como un juego con todo lo que esto implica, y dejemos que la experiencia misma de jugar nos deje la ense\u00f1anza propia y \u00fanica de cada vivencia l\u00fadica musical.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo es una propuesta m\u00e1s, que se suma a los muchos planteos de c\u00f3mo intervenir los encuentros de ense\u00f1anza y aprendizaje musical. Propone un abordaje integrador de la m\u00fasica y el juego en pos de favorecer la interacci\u00f3n y la transformaci\u00f3n social, y cuestiona aquellas actividades que utilizan al juego (y a la m\u00fasica) [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":672,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[21,17,20],"tags":[],"coauthors":[74],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/556"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=556"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/556\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":558,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/556\/revisions\/558"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=556"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}