{"id":5692,"date":"2022-02-26T09:36:23","date_gmt":"2022-02-26T12:36:23","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5692"},"modified":"2022-03-10T13:15:33","modified_gmt":"2022-03-10T16:15:33","slug":"ramoncito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/ramoncito\/","title":{"rendered":"Ramoncito"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u00a1Al rojo nada! \u00a1Y al amarillo le das por culo! <\/em>Ram\u00f3n se lo repet\u00eda una y otra vez.<em> Al rojo nada, pero al amarillo\u2026 \u00a1al amarillo le das por culo!<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Su padre tuvo que abandonar Valladolid muy tempranamente. Con un trabajo golondrina, esta vez en los olivares de Ja\u00e9n, Jos\u00e9 le hac\u00eda ole a la pobreza. Todos los fines de semana regresaba al pueblo para llevar dinero, ropa y alimentos a su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Siete hijos y una mujer eran demasiadas bocas para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez Ram\u00f3n lo encontr\u00f3 en el patio mirando al cielo en reclamo de justicia, y lo escuch\u00f3 decir <em>\u00a1Dios, qu\u00e9 de malo hice yo para soportar tanta pobreza!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La s\u00faplica de Jos\u00e9 retumb\u00f3 tanto en su cabeza, que con apenas once a\u00f1os, le afirm\u00f3 a su madre que abandonaba la escuela. Ram\u00f3n renunciaba a la infancia para trabajar junto a su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Predestinado a la pobreza y al sacrificio para que a sus hijos no les faltara pan ni escuela, Jos\u00e9 acept\u00f3 a rega\u00f1adientes la decisi\u00f3n del chico, pero le advirti\u00f3 <em>\u00a1Con tu cuaderno a todas partes!<\/em> Su maestro hab\u00eda percibido en el peque\u00f1o una destreza natural hacia las letras, y aconsej\u00f3 a los padres fortalecer su impronta con la lectura de poetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiempo despu\u00e9s se transformaba en la mano derecha de Jos\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>A la par de su padre recorri\u00f3 Espa\u00f1a cosechando cebada en Castilla, vid en Rioja, y pimientos en Alicante.<\/p>\n\n\n\n<p>El prestigio ganado por la inocencia de su honestidad, por la esperanza del dicho \u00abDios proveer\u00e1\u00bb, pareci\u00f3 darle a Jos\u00e9 las primeras se\u00f1ales: hab\u00eda sido recomendado a una comarca manchega en los campos de Montiel para colaborar en la crianza del toro bravo. La oferta no pod\u00eda ser mejor, salario fijo, vivienda para \u00e9l y Ram\u00f3n, y beneficios extra.<\/p>\n\n\n\n<p>Juntos viajaron a Valladolid para contar la noticia, descendieron del autob\u00fas y descargaron el equipaje con ropas y alimentos. Como era costumbre, en la terminal se sentaron en los bolsos a la espera de encontrar alg\u00fan vecino que los acercara a la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una fiesta, la terraza estaba soleada, y cuando terminaron de comer Ram\u00f3n volvi\u00f3 a jugar con sus hermanos. Jos\u00e9 am\u00f3 a Azucena durante toda la tarde para dormir luego una siesta celestial.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos semanas despu\u00e9s estaban instalados en los campos de Montiel.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque peque\u00f1a, la casa era agradable, de piedra, con techo de madera, televisor, radio y un hogar a le\u00f1os que engalanando sus laterales, ten\u00eda vitrinas que exhib\u00edan trajes de luces, gorras, capotes, fotos y emblemas del circo taurino.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 y Ram\u00f3n ya eran habitantes de la llanura manchega.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea de ellos consist\u00eda en proveer de alimentos y cuidados al toro bravo. Ten\u00edan expresamente prohibido por los patrones establecer con los animales un v\u00ednculo dom\u00e9stico, pero Ram\u00f3n era a\u00fan un ni\u00f1o, y en medio de tanta inmensidad, no solo se mezclaba con los toros bravos sino que algunas veces, junto a su padre y a Miguel el veterinario de la comarca, ayudaba a las hembras a dar a luz. As\u00ed fue como se vincul\u00f3 con un ternerito al que llam\u00f3 Valla, en homenaje a su equipo. Era negro y en la frente ten\u00eda una estrella blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Un lunes como tantos Ram\u00f3n se encontraba llenando los bebederos, y pudo ver c\u00f3mo Francisco, el due\u00f1o de la comarca, se aproximaba con su camioneta hasta el monte de encinas. Ah\u00ed comenz\u00f3 a tocar bocina insistentemente para que Jos\u00e9 se acercara; atr\u00e1s de su veh\u00edculo asomaba un furg\u00f3n jaula con cuatro peones. Jos\u00e9 mand\u00f3 al ni\u00f1o a la vivienda, pero Ram\u00f3n se ocult\u00f3 detr\u00e1s de unos arbustos para poder ver el por qu\u00e9 de tanto alboroto. Desde ah\u00ed pudo observar c\u00f3mo luchaba Faris\u00e1n, c\u00f3mo se resist\u00eda para no entrar en uno de los bretes. Faris\u00e1n no era cualquier toro, era el m\u00e1s grande de la comarca y adem\u00e1s el padre de Valla. Lo enlazaron por los cuernos y el cuello y cuando lograron maniatarlo, Faris\u00e1n cay\u00f3 al suelo impulsado por sus propios movimientos. Ya en el piso, le inyectaron varias dosis de tranquilizantes y lo subieron con sogas al furg\u00f3n jaula. Despu\u00e9s partieron todos dejando en el aire una nube de polvo. Jos\u00e9 saludaba con su gorra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ramoncito lo hab\u00eda visto todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Jos\u00e9 regres\u00f3 a la casa, sab\u00eda que iba a encontrar al ni\u00f1o angustiado, y sin que Ram\u00f3n preguntara, le dijo: <em>Parece que se lo llevan a una nueva comarca para servir a otras hembras<\/em>.<br><br><\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque Ram\u00f3n cre\u00eda en su padre no crey\u00f3 en sus palabras, sab\u00eda que Jos\u00e9 ocultaba su propia angustia.<br><br>-Ah, quiero avisarte que el fin de semana que viene no podremos ir a casa, ya le avis\u00e9 a tu madre. Viene Miguel a vacunar, pero si t\u00fa quieres ir yo puedo acercarte hasta la terminal -le dijo Jos\u00e9 al chico.<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo me quedo contigo -respondi\u00f3 Ram\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche, cenaron tristes. Ram\u00f3n se levant\u00f3 de la mesa y salud\u00f3 al padre con un beso.<\/p>\n\n\n\n<p>-Me voy a acostar, pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 lo abraz\u00f3 fuerte.<br>-Quiz\u00e1s te haga bien rezar un rato, podr\u00edas pedir por tu madre y tus hermanos. Sin responder Ramoncito gesticul\u00f3 un s\u00ed y camin\u00f3 vencido hacia su cuarto; se quit\u00f3 las zapatillas para acostarse vestido y cuando apoy\u00f3 la cabeza en la almohada, Faris\u00e1n pasaba una y otra vez por su cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una semana dif\u00edcil, le cost\u00f3 recuperarse. Jos\u00e9 dejaba el televisor prendido desde la ma\u00f1ana con programas deportivos y de entretenimientos, cre\u00eda que eran una ayuda para arrancarle la tristeza. Y no se equivoc\u00f3: cada tanto Ram\u00f3n aparec\u00eda sentado en el sill\u00f3n mirando f\u00fatbol. Aunque a veces su mirada se perd\u00eda en las vitrinas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ma\u00f1ana s\u00e1bado viene Miguel a vacunar, \u00bfnos vas a ayudar?<\/p>\n\n\n\n<p>-Por supuesto pap\u00e1, suerte que viene ma\u00f1ana, porque el domingo jugamos contra el Betis y lo pasan directo.<br>-\u00bfA qu\u00e9 hora juegan?<br>-A las cinco.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno, almorzamos temprano as\u00ed puedo dormir mi siesta y despu\u00e9s lo vemos juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado Miguel lleg\u00f3 temprano. Jos\u00e9 lo recibi\u00f3 con un desayuno mientras Ram\u00f3n dorm\u00eda; despu\u00e9s, le cont\u00f3 lo sucedido.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Hombre, me pasa a m\u00ed! \u00a1Yo los curo, los vacuno, pa&#8217; que despu\u00e9s venga un gilipollas de estos y haga una carnicer\u00eda con el pobre animal! -coment\u00f3 Miguel.<\/p>\n\n\n\n<p>Condescendiente con el ni\u00f1o, Jos\u00e9 decidi\u00f3 no despertarlo y sali\u00f3 con Miguel a recorrer la comarca. Para el mediod\u00eda ya hab\u00edan vacunado a toda la hacienda; cuando regresaron encontraron a Ram\u00f3n sentado en el sill\u00f3n mirando un partido.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfTe gusta el f\u00fatbol, Ramoncito? -le pregunt\u00f3 Miguel.<\/p>\n\n\n\n<p>-S\u00ed, de la televisi\u00f3n es lo que m\u00e1s me gusta.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY de qu\u00e9 cuadro eres?<\/p>\n\n\n\n<p>-Soy del Valla, como mi pap\u00e1. \u00bfY t\u00fa?<\/p>\n\n\n\n<p>-Yo como t\u00fa, tambi\u00e9n soy del cuadro de mi padre, pero del Sevilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran las dos de la tarde. Los tres terminaron de almorzar.<\/p>\n\n\n\n<p>Miguel encendi\u00f3 su moto, Ramoncito y su padre salieron a despedirlo; otra vez una nube de polvo. Jos\u00e9 saluda con su gorra.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno, la siesta se ha hecho para dormirla, \u00bfqu\u00e9 te parece si t\u00fa tambi\u00e9n duermes un rato? -le propuso Jos\u00e9 al chico.<\/p>\n\n\n\n<p>-Dorm\u00ed casi hasta el mediod\u00eda, ve a dormir t\u00fa que estar\u00e1s cansado. Yo voy a seguir mirando televisi\u00f3n -respondi\u00f3 Ram\u00f3n mientras se acomodaba en el sill\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Si t\u00fa lo ordenas, yo cumplo! -brome\u00f3 Jos\u00e9 y se retir\u00f3 a su cuarto.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran las cuatro de la tarde. Ram\u00f3n segu\u00eda pasando y pasando canales, nada de lo que ve\u00eda terminaba por interesarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y de repente, \u00a1Faris\u00e1n en primer plano!<br>Degradado en su estirpe. Sangrando para la tribuna de muerte por encargo.<\/p>\n\n\n\n<p>La noble horda y la plebeya festejando con algarab\u00eda la faena del sicario. Ya hab\u00edan deshonrado su nobleza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Solo! Solo con su inocencia. Solo contra todos en la arena.<\/p>\n\n\n\n<p>El feroz festival estaba por terminar. Para la sed de sangre, Faris\u00e1n se desangraba. Paquillo se dispuso a la estocada final.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Muere antes, Faris\u00e1n! \u00a1No dejes que te mate! -grit\u00f3 Ram\u00f3n desesperado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como un bailar\u00edn, Paquillo junt\u00f3 sus piernas, elev\u00f3 sus talones y apunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Faris\u00e1n ya no ve\u00eda, y antes de que el matador se lanzara, se derrumb\u00f3 en la arena. Parec\u00eda haber o\u00eddo la s\u00faplica del chico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00f3n se desvaneci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s, como todos los d\u00edas a la hora de la siesta junto al hogar de le\u00f1os, en las vitrinas faltaban un capote y un traje de luces; era Ram\u00f3n quien los retiraba, y m\u00e1s tarde los volv\u00eda a su lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Al rojo nada! \u00a1Y al amarillo le das por culo! <\/em>Ram\u00f3n se lo repet\u00eda una y otra vez.<em> Al rojo nada, pero al amarillo\u2026\u00a1al amarillo le das por culo!<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de conocer el fatal destino de Valla, no cesaba en su aliento: <em>Hazlo por ti Valla, y por la memoria de tu padre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como una caricia pasaba el capote rojo por su cabeza, y le dec\u00eda <em>\u00a1A este nada!<\/em> Mov\u00eda ante sus ojos el traje de luces y con \u00e9nfasis le dec\u00eda <em>\u00a1A este, a este le das por culo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Valla comenzaba a entender y el maestro tomaba apuntes de sus progresos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No importaban las condiciones del tiempo, la voluntad de Ram\u00f3n era inquebrantable; cuando Jos\u00e9 dorm\u00eda su siesta, \u00e9l sal\u00eda de la casa con su cuaderno y bastaba un silbido para que Valla se acercara; despu\u00e9s se encerraban en el establo y comenzaba el adiestramiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Agitaba el capote rojo y nada. Pero Valla enardec\u00eda cuando le mostraba el traje de luces. As\u00ed, Ram\u00f3n lo fue preparando por un largo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tantas veces se lo hab\u00eda repetido que alcanzaban sus palabras, porque cuando pastoreaba libre por la comarca, Ram\u00f3n se le acercaba y le dec\u00eda con \u00e9nfasis:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1\u00bfAl rojo?! -y Valla no respond\u00eda, ni siquiera levantaba la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando le dec\u00eda: \u00a1\u00bfY al amarillo?!,Valla abr\u00eda sus fosas nasales para resoplar y se ergu\u00eda en posici\u00f3n de ataque.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y el d\u00eda tan temido lleg\u00f3.<br>-Ma\u00f1ana vienen a buscar a Valla -le dijo Jos\u00e9 al chico.<\/p>\n\n\n\n<p>-Estoy preparado -contest\u00f3 Ram\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta sorprendi\u00f3 a Jos\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno, qu\u00e9 bien hijo, veo que no has crecido en vano. En la vida tambi\u00e9n hay que aprender a convivir con algunas cosas que no nos gustan -le afirm\u00f3 Jos\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se sorprendi\u00f3 mucho m\u00e1s cuando Ram\u00f3n pregunt\u00f3 <em>\u00bfCu\u00e1ndo va a estar en la arena?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>-Este domingo.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfEn d\u00f3nde?<\/p>\n\n\n\n<p>-En Madrid, en la Plaza de las Ventas, podr\u00eda ser \u00e9l quien cierre la jornada.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin manifestarlo, se alegr\u00f3. La Plaza de las Ventas deSalamancaera la m\u00e1s importante de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQui\u00e9n lo corre? -indag\u00f3 Ram\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-No lo s\u00e9, podr\u00eda tocarle a Domingu\u00edn, \u00a1pero hijo, me est\u00e1s sorprendiendo!<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Vamos pap\u00e1! No me dec\u00edas reci\u00e9n que no he crecido en vano\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno hijo, es que el cambio es muy grande, y no hab\u00eda notado yo tu crecimiento. No me dig\u00e1is ahora que est\u00e1s interesado por las corridas, porque no te lo creo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00f3n no quiso mentirle a Jos\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>-No pap\u00e1, no me interesan las corridas, me interesa Valla.<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno hijo, bien t\u00fa sabes lo que va a pasar con \u00e9l.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, horas antes de que el patr\u00f3n de la comarca buscara a Valla, Ram\u00f3n le silb\u00f3 para que se acercara. No pod\u00eda creer que fuera a ver a Valla por \u00faltima vez, y se detuvo a contemplar c\u00f3mo brillaba el sol en su pelaje negro. El coraz\u00f3n de Ramoncito lat\u00eda como un tambor. Se agach\u00f3 para cortar un poco de hierba y le dio de comer. Los dos parec\u00edan comprender la profundidad de la circunstancia. Ramoncito lo abraz\u00f3 y llor\u00f3, despu\u00e9s bes\u00f3 la estrella blanca de su frente y se retir\u00f3 a la casa sin volver la espalda.<\/p>\n\n\n\n<p>Horas m\u00e1s tarde se repitieron las mismas escenas que con Faris\u00e1n, pero Ram\u00f3n ya no mir\u00f3 detr\u00e1s de los arbustos.<\/p>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado, Jos\u00e9 y Ram\u00f3n discutieron acaloradamente. Aunque disconforme, Jos\u00e9 termin\u00f3 por aceptar que Ram\u00f3n se quedara solo en la comarca. \u00c9l no pod\u00eda postergar su viaje a Valladolid, ten\u00eda que ver a la familia y llevarle provisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 le pidi\u00f3 a Miguel que se diera una vuelta para ver c\u00f3mo estaba todo, pero Miguel lo tranquiliz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>-El chico ya est\u00e1 grande y se lo ve muy responsable -le dijo a Jos\u00e9-. Debes pensar que ya tiene catorce a\u00f1os y se maneja muy bien. Vamos Jos\u00e9, que ac\u00e1 se han invertido los papeles, \u00a1t\u00fa pareces su ayudante!<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 sonri\u00f3 y apreci\u00f3 con orgullo el comentario de Miguel, aunque advirti\u00f3 con preocupaci\u00f3n el gesto aut\u00f3nomo de Ram\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El domingo, solo en la casita de la llanura manchega, en la comarca de Montiel, sentado en el sill\u00f3n frente al televisor, estaba Ram\u00f3n. Eran las seis de la tarde. Su coraz\u00f3n volv\u00eda a latir como un tambor.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Plaza de Toros de Las Ventas deSalamanca se estaba cerrando una jornada de gala.<\/p>\n\n\n\n<p>Domingu\u00edn ya hab\u00eda cumplido con el protocolo que exige la ceremonia: con caballerosidad y cortes\u00eda, salud\u00f3 a las autoridades de la plaza y aguard\u00f3 en la arena.<\/p>\n\n\n\n<p>Valla sali\u00f3 al ruedo. Domingu\u00edn lo esperaba en el centro. Valla estaba tranquilo, y para el desconcierto de todos, camin\u00f3 lentamente hacia Domingu\u00edn y se detuvo. El silencio de la plaza fue total. Domingu\u00edn lo invit\u00f3, lo azuz\u00f3 con su capote; Valla lo mir\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Domingu\u00edn gir\u00f3 en c\u00edrculo alrededor de Valla, pero Valla no se movi\u00f3. El torero tambi\u00e9n estaba desconcertado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando volvi\u00f3 a estar frente a Valla, Domingu\u00edn le pregunt\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY&#8230;? \u00bfTe decides o no? \u00a1La gente espera m\u00e1s de ti!<\/p>\n\n\n\n<p>Valla entendi\u00f3 el reto.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos quedaron frente a frente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para afirmar sus patas traseras,Vallarasp\u00f3 la arena, inflam\u00f3 el pecho y resopl\u00f3 su aire de guerra. Se lo ve\u00eda seguro. Lentamente levant\u00f3 la cabeza para mirar el oscuro y prof\u00e9tico cielo espa\u00f1ol. Arque\u00f3 el cuerpo para llevar al frente su cornamenta, e inocente se descarg\u00f3 contra Domingu\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Era domingo. Solo en la casita de la llanura manchega, en la comarca de Montiel, sentado en el sill\u00f3n frente al televisor, Ram\u00f3n. Eran las siete y cuarto de la tarde. Su coraz\u00f3n ya no lat\u00eda como un tambor.<\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00f3n escribi\u00f3 en su cuaderno:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Verdugo de malas artes,<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>un negro golpe de cuernos, <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>enrojeci\u00f3 tu faena. <\/em><em><br><\/em><em>Con traje de luces rojas,<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>est\u00e1 tu sangre en la arena.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><em>Ramoncito <\/em>es una de las historias de la colecci\u00f3n de cuentos y relatos <em>Finalmente no fui electrocutado <\/em>de Claudio Loiseau, publicado por EdUNLa (2018).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Al rojo nada! \u00a1Y al amarillo le das por culo! Ram\u00f3n se lo repet\u00eda una y otra vez. Al rojo nada, pero al amarillo\u2026 \u00a1al amarillo le das por culo! Su padre tuvo que abandonar Valladolid muy tempranamente. 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