{"id":5734,"date":"2022-03-20T08:30:00","date_gmt":"2022-03-20T11:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5734"},"modified":"2022-03-28T12:50:03","modified_gmt":"2022-03-28T15:50:03","slug":"sobre-la-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/sobre-la-felicidad\/","title":{"rendered":"Sobre la felicidad"},"content":{"rendered":"\n<p>Es cuanto menos extra\u00f1o celebrar la felicidad en un mundo sacudido por cuestiones \u2014tanto coyunturales como estructurales\u2014 que todas y todos conocemos. Pero as\u00ed es: hoy, 20 de marzo, es el \u201cD\u00eda Internacional de la Felicidad\u201d establecido por la ONU en el a\u00f1o 2013.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s interesante es recordar que la propuesta de la celebraci\u00f3n fue hecha por esos a\u00f1os por el Reino de But\u00e1n, un peque\u00f1o pa\u00eds budista situado en pleno Himalaya, en la frontera entre China e India. But\u00e1n reconoce desde principios de los a\u00f1os 70 a la felicidad nacional por encima de los ingresos nacionales, con el \u00edndice de Felicidad Nacional Bruta (FNB), que prioriza por sobre el Producto Bruto Interno. Lo curioso \u2014y tal vez ejemplar\u2014 es que en But\u00e1n tanto la televisi\u00f3n como Internet ingresaron tard\u00edamente con respecto al resto del mundo, reci\u00e9n en 1999. Claro que no todo es tan id\u00edlico como suena: en los m\u00e1s de veinte a\u00f1os transcurridos desde entonces, la modernidad y el consumismo fueron entrando naturalmente sobre todo en la vida de los butaneses m\u00e1s j\u00f3venes, y actualmente But\u00e1n, tanto como gran parte del mundo, enfrenta una serie de problemas que incluyen la pobreza, el desempleo juvenil (7,3% en 2013) y una creciente deuda externa que hace cerca de diez a\u00f1os rondaba el 90% de su PBI.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que mencionar \u201cla felicidad\u201d hace que se despierte desde alg\u00fan lugar de la memoria aquella canci\u00f3n de 1967, inevitablemente pegadiza, que entronizaba al amor rom\u00e1ntico como \u00fanico motivo de bienestar mientras el pa\u00eds se hund\u00eda bajo las botas de Ongan\u00eda y sus secuaces.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es tambi\u00e9n un buen camino para recordar a J.D. Per\u00f3n, que desde el primer lugar del Estado sonre\u00eda francamente y hablaba de un camino mucho m\u00e1s veraz, social y solidario para conseguirla: \u201cLa felicidad del pueblo y la grandeza de la Naci\u00f3n se fundan en la justicia social, la independencia econ\u00f3mica y la soberan\u00eda pol\u00edtica\u201d, dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En su \u00faltimo escrito, le\u00eddo p\u00f3stumamente el 17 de octubre de 1952, Eva Per\u00f3n tampoco tuvo reparos en hablar de felicidad, un t\u00e9rmino que sol\u00eda recortarse en sus discursos: \u201cHe sufrido mucho \u2014dice en Mi mensaje\u2014, pero mi dolor val\u00eda la felicidad de mi pueblo y yo no quise negarme, no quiero negarme\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sea es cierto que, dadas algunas coordenadas b\u00e1sicas, imprescindibles, la felicidad es dif\u00edcil de medir y tan subjetiva que a menudo escapa de los c\u00e1nones establecidos. Hay tantas versiones como personas hay en el mundo. Por eso en este d\u00eda, mientras intentamos quitarnos de la cabeza el estribillo de aquel hit sesentoso y tratamos de ver que quiz\u00e1s \u201cla felicidad\u201d no est\u00e9 tan lejos de nosotras y nosotros, proponemos un pantallazo de lo mucho escrito desde que el mundo es mundo sobre la felicidad y la alegr\u00eda, esa forma m\u00e1s breve y pedestre, y tal vez m\u00e1s al alcance de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos hombres eran locos. Sufr\u00edan cuando eran felices por miedo a perder la felicidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Roberto Arlt<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl hombre m\u00e1s feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los m\u00e9ritos de los dem\u00e1s y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Johann Wolfgang von Goethe<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es m\u00e1s que uno de los juegos de la ilusi\u00f3n?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>Julio Cort\u00e1zar <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa alegr\u00eda es el goce m\u00e1s barato&#8230;Y sin embargo, \u00a1cu\u00e1nto\u00a0poder!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ram\u00f3n Carrillo <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cFelicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace\u201d<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Jean Paul Sartre\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando sue\u00f1as, la construcci\u00f3n del\u00a0mundo\u00a0es una risa de alba\u00f1iles\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>Leopoldo Marechal<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, \u00bfcu\u00e1ndo? Tu vida estar\u00e1 siempre llena de retos\u201d <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Eduardo Galeano<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl arte de nuestros\u00a0enemigos\u00a0es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a\u00a0combatir\u00a0por el pa\u00eds alegremente. Nada grande se puede hacer con la\u00a0tristeza.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>Arturo Jauretche<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cBuscar la serenidad me parece una ambici\u00f3n m\u00e1s razonable que buscar la felicidad. Y quiz\u00e1s la serenidad sea una forma de felicidad\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>Jorge Luis Borges<\/em><em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es cuanto menos extra\u00f1o celebrar la felicidad en un mundo sacudido por cuestiones \u2014tanto coyunturales como estructurales\u2014 que todas y todos conocemos. Pero as\u00ed es: hoy, 20 de marzo, es el \u201cD\u00eda Internacional de la Felicidad\u201d establecido por la ONU en el a\u00f1o 2013. M\u00e1s interesante es recordar que la propuesta de la celebraci\u00f3n fue [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":5735,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46],"tags":[804],"coauthors":[71],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5734"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5734"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5734\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5736,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5734\/revisions\/5736"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5734"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5734"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5734"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=5734"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}