{"id":5897,"date":"2022-05-18T08:23:56","date_gmt":"2022-05-18T11:23:56","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=5897"},"modified":"2022-06-15T14:55:48","modified_gmt":"2022-06-15T17:55:48","slug":"apocaliptica-centenaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/apocaliptica-centenaria\/","title":{"rendered":"Apocal\u00edptica &#038; Centenaria"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cHay que apurarse a ir a Par\u00eds por \u00faltima vez, antes del fin del mundo\u201d.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Benito Villanueva, Presidente del Jockey Club<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>1910<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El 18 de mayo de 1910, una semana antes de los festejos del Centenario, el cometa de Halley pas\u00f3 a 23 millones de kil\u00f3metros de la Tierra. Dado que medida en dimensiones astron\u00f3micas la distancia era bastante acotada, la cercan\u00eda de la fecha dio pie a toda clase de conjeturas catastr\u00f3ficas; el miedo tom\u00f3 su peor forma, y entre el 1\u00ba de enero y el 18 de mayo de 1910 hubo en el pa\u00eds 427 suicidios por p\u00e1nico a <em>la fin del mundo<\/em>; mi abuela Mar\u00eda Elena Goit\u00eda recordaba el d\u00eda en que el carnicero de la zona de Ramos Mej\u00eda donde viv\u00eda hab\u00eda ido a despedirse de todos sus clientes porque se iba a suicidar.<\/p>\n\n\n\n<p>El temor no fue solo de <em>los esp\u00edritus inquietos <\/em>a los que se dirig\u00edan los folletines ni fruto exclusivo de \u201cla imaginaci\u00f3n popular\u201d: atraves\u00f3 todos los niveles socioecon\u00f3micos no solo en la Argentina, sino que en varios lugares del globo hubo suicidios y conductas psic\u00f3ticas ante la certeza de que la cola del Halley iba a terminar con el mundo conocido.<\/p>\n\n\n\n<p>La Argentina de la <em>Belle Epoque<\/em> se supon\u00eda pujante y pr\u00f3spera, entusiasmada con la gran celebraci\u00f3n por los primeros cien a\u00f1os de vida independiente. Bajo esa p\u00e1tina de progreso, lat\u00eda una sociedad en crisis atravesada por huelgas, conflictos y condiciones de vida inhumanas para gran parte de la poblaci\u00f3n. Si lo elidido vuelve como aludido, imposible no pensar a qu\u00e9 alud\u00eda el nivel de credulidad que tuvieron las presunciones horribles sobre el paso del cometa al punto de llevar a m\u00e1s de 400 personas a quitarse la vida. La ficci\u00f3n apocal\u00edptica surg\u00eda montada sobre grandes contradicciones; un terreno f\u00e9rtil para que el miedo se propagara como expresi\u00f3n de la incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLa fin del mundo\u201d<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo del Centenario marca la culminaci\u00f3n del proyecto de la Generaci\u00f3n del 80 y la presentaci\u00f3n al \u201cmundo civilizado\u201d de una Buenos Aires que en pocos a\u00f1os hab\u00eda virado de la Gran Aldea a la cosm\u00f3polis. A la pujanza de la ciudad en crecimiento y la fastuosidad de los palacios y petit hoteles de las familias patricias, se opon\u00eda la figura del inmigrante hacinado en alguno de los 2482 conventillos que para 1904 ten\u00eda Buenos Aires. Esos extranjeros que no tardaron en participar en huelgas y conflictos expresaban las contradicciones del sistema en general y de la \u00e9lite en particular: al tiempo que encarnaban <em>el progreso<\/em> y eran indispensables para el proyecto de Naci\u00f3n, representaban una figura demonizada a la que urg\u00eda argentinizar y, en cierta forma, domesticar; a ellos se un\u00edan cientos de criollos urbanos para quienes la injusticia tambi\u00e9n era moneda corriente. Para principios de siglo la situaci\u00f3n hab\u00eda tomado un car\u00e1cter inusitadamente violento: acciones represivas, instauraci\u00f3n del Estado de Sitio, asesinatos, deportaciones, encarcelamientos eran el corolario de varias de las marchas y las huelgas del incipiente proletariado. Entre profundas contradicciones, el mes de mayo de 1910 prefiguraba dos hechos clave: los fastos del 25 y, apenas una semana antes, el temido paso del Halley.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre enero y mayo de 1910, el oportunismo medi\u00e1tico dio lugar y fogone\u00f3 la ansiedad colectiva con <em>La fin del mundo<\/em>, nombre de un fasc\u00edculo semanal de ocho p\u00e1ginas que se vend\u00eda de puerta en puerta junto con el diario. El autor de los \u00fanicos diez fasc\u00edculos publicados llevaba el nombre de Domingo Barisane \u2014tal vez el seud\u00f3nimo de alg\u00fan reconocido escritor de folletines\u2014. La idea hab\u00eda surgido de un art\u00edculo de Camille Flammarion, en el que el astr\u00f3nomo franc\u00e9s pon\u00eda en duda la seguridad de la humanidad en el momento en que la cola del Halley se mezclara con la atm\u00f3sfera terrestre. Si bien Flammarion no hablaba de apocalipsis, dec\u00eda que <em>\u201c(\u2026) Si el ox\u00edgeno de la atm\u00f3sfera llegara a combinarse con el hidr\u00f3geno de la cola cometaria, la asfixia inmediata ser\u00eda inevitable. Si, por el contrario, se produce una disminuci\u00f3n del \u00e1zoe, una sensaci\u00f3n inesperada de actividad f\u00edsica se ejercer\u00eda sobre todos los cerebros y la raza humana perecer\u00eda en un paroxismo de alegr\u00eda, de delirio y de locura universal, probablemente encantada de su suerte. El \u00f3xido de carbono al contrario podr\u00eda traer la intoxicaci\u00f3n de todos los pulmones (\u2026)\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Barisane escrib\u00eda en un tono coloquial, en el que no faltaban los errores gramaticales. El contenido mezclaba anarqu\u00eda y religi\u00f3n; pintaba un remedo de falansterio y un mundo semejante a la Metr\u00f3polis de Fritz Lang en el cual, a pesar de todo, quedaba lugar para la esperanza. Uno de los rasgos m\u00e1s notables era el sistema de exclusi\u00f3n que establec\u00eda, acordando as\u00ed con uno de los paradigmas de la ficci\u00f3n apocal\u00edptica: en sus textos, los condenados ser\u00edan los poderosos. \u201c<em>Es necesario que pong\u00e1is mucha atenci\u00f3n y que no se deje a un lado este sabio escrito que hoy entrego<\/em> \u2014se\u00f1alaba Barisane en la apertura del n\u00famero 1\u2014; <em>antes de despreciarlo es preciso que tom\u00e9is buena nota de cuanto en \u00e9l digo y afirmo: estamos viviendo una \u00e9poca de gran importancia, acerc\u00e1ndonos a pasos agigantados hacia el fin del planeta Tierra. Todo es confusi\u00f3n y bancarrota. Las grandes m\u00e1quinas suprimen el trabajo del hombre en las f\u00e1bricas y ya no se ocupa a los obreros, pues todo es a locomoci\u00f3n. A esas m\u00e1quinas que reemplazan al hombre solo les falta hablar. Ahora bien, si eso sirviera para felicidad de las personas, nada habr\u00eda que decir, pero las m\u00e1quinas solo hacen feliz a los industriales, que todo lo niegan a los trabajadores y que de nada se privan ellos. De esa forma ser\u00e1n los industriales, esos que no tienen compasi\u00f3n con los seres humanos, quienes habr\u00e1n de morir primero cuando la Tierra sea barrida por la cola del cometa de Halley. Los justos, los obreros y los enamorados, en cambio, habr\u00e1n de salvarse (\u2026) Dios habl\u00f3 por boca de Flammarion y los soberbios y poderosos sucumbir\u00e1n el 18 de mayo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del n\u00famero 1, Elvira Bern\u00e1rdez protagoniz\u00f3, en la quinta familiar de Adrogu\u00e9, el primer suicidio de una larga serie. La pobre mujer hab\u00eda bebido el contenido de dos cajas de f\u00f3sforos Victoria disueltos en un vaso con agua, no por miedo a la fin del mundo sino al Juicio Final: le hab\u00eda dado \u201cla prueba de amor\u201d a un hombre que luego la hab\u00eda abandonado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacia el paso del Halley<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En febrero de 1910 se sucedieron varias cat\u00e1strofes de las cuales se culp\u00f3 al cometa: el naufragio del buque de bandera espa\u00f1ola General Chanzy, que dej\u00f3 un gran n\u00famero de v\u00edctimas;<em> <\/em>el desborde del r\u00edo Sena en Par\u00eds; un fuerte hurac\u00e1n sobre la ciudad de Buenos Aires; temblores de tierra en Italia; un tornado en Bilbao, Espa\u00f1a, y un brote de c\u00f3lera en la India que caus\u00f3 la muerte de 150 mil personas. Ya para marzo las presunciones apocal\u00edpticas no se limitaban a <em>La fin del mundo<\/em>, sino que circulaban en medios muy dis\u00edmiles entre los que se inclu\u00edan <em>La Naci\u00f3n, La Prensa <\/em>y <em>El Pa\u00eds. <\/em>Cada novedad y cada noticia conten\u00edan un sistema de exclusi\u00f3n propio, seg\u00fan el cual los condenados a morir tomaban la figura del oponente de turno. Por ejemplo Rodolfo Gonz\u00e1lez Pacheco, en <em>El l\u00e1tigo y el carrero<\/em>, exorcizaba los miedos promovidos desde las \u00e9lites<em>: \u201cEl p\u00e1nico que siembra el cometa de Halley solo es sentido por los burgueses. Los obreros, los trabajadores intelectuales y las esforzadas mujeres del pueblo no temen el porvenir. Todas las noticias nefastas son invenciones de los plut\u00f3cratas y de sus plumiferos, que pretenden distraer y asustar al pueblo en los momentos de las grandes luchas\u201d. <\/em>Mientras tanto <em>La Prensa <\/em>publicaba en abril de 1910 un art\u00edculo del Dr. C.H. Guillaume, director de la prestigiosa revista parisiense <em>La Nature: \u201cDesde el punto de vista social <\/em>\u2014dec\u00eda Guillaume\u2014 <em>la perspectiva de una destrucci\u00f3n de la Tierra produce efectos imposibles de prever e imaginar. Esta cuesti\u00f3n se ha vuelto hasta un juego de sociedad que reemplaza con gran ventaja al bridge o al puzzle\u201d. <\/em>El miedo tom\u00f3 en ese mes tambi\u00e9n la figura de un gran monstruo marino avistado por la Subprefectura de Tigre en la costa de San Fernando; unos d\u00edas despu\u00e9s, los medios aclararon que en realidad se trataba de una ballena desorientada que hab\u00eda llegado hasta el R\u00edo de la Plata<em>.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El 18 de mayo arrib\u00f3 al puerto de Buenos Aires la Infanta Isabel de Borb\u00f3n y Borb\u00f3n, t\u00eda del rey Alfonso XIII. Entre todas las visitas extranjeras, \u201cla Chata\u201d era la favorita; curiosamente la idolatraba la parte de la sociedad argentina que se aprestaba a celebrar, con un lujo a la altura de la Europa que admiraba, un siglo de independencia de Espa\u00f1a. Mecida por el desfile en su honor y los halagos del presidente Figueroa Alcorta, la infanta llegaba a la Argentina el d\u00eda en que la FORA \u2014Federaci\u00f3n Obrera Regional Argentina\u2014 planeaba iniciar una huelga general por tiempo indeterminado, en coincidencia con un llamado similar de la CORA \u2014Confederaci\u00f3n Obrera Regional Argentina\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Almendras amargas<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A los estragos del liberalismo decadente se sumaba un ambiente enrarecido que combinaba celebraci\u00f3n y despilfarro con hambre y hacinamiento; la sociedad en formaci\u00f3n, en la que la argentinidad era una cualidad tan necesaria como todav\u00eda carente de sentido, presentaba concentraci\u00f3n en el espacio y dispersi\u00f3n en las formas y en la calidad de vida de sus habitantes; el crisol de razas no era integraci\u00f3n sino mescolanza; en suma, un orden de cosas que no podr\u00eda sostenerse por mucho tiempo m\u00e1s, y explotar\u00eda unos a\u00f1os despu\u00e9s en la Semana Tr\u00e1gica primero y m\u00e1s tarde en la Patagonia Tr\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tensa realidad de 1910, contempor\u00e1nea de una comunidad que ya no ten\u00eda, como en tiempos de la Gran Aldea, a la religi\u00f3n en el lugar central, la incertidumbre tom\u00f3 la forma de la profec\u00eda apocal\u00edptica. Sobre ella se proyectaron, como si fuera una pantalla, las contradicciones de aquella Argentina injusta y profundamente desigual.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante dos horas del 18 de mayo la vida se paraliz\u00f3 en un comp\u00e1s de espera: las iglesias se atestaron de gente, hubo bailes en todos los conventillos de La Boca, se llenaron las confiter\u00edas del centro y en Mataderos numerosos vecinos se deleitaron comiendo asado, porque un matarife del lugar hab\u00eda decidido que, ya que el Halley estaba por esparcir sobre la Tierra su cola letal, sus vacas deb\u00edan morir antes que \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, a la medianoche, en lugar de envenenarse con cian\u00f3geno y oler a almendras amargas el aire porte\u00f1o se tens\u00f3 con un sonido de alivio: la sirena de <em>La Prensa <\/em>anunciaba que hab\u00eda un d\u00eda despu\u00e9s; que hab\u00eda pasado el peligro.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><em>* Art\u00edculo basado en el ensayo breve \u201cApocal\u00edptica &amp; Centenaria. La fin del mundo en la Argentina de 1910\u201d. En Odriozola P., Angulo Vill\u00e1n F. y Gonz\u00e1lez L.R. (2006). Bienal Premio Federal 2006. Buenos Aires, Editorial Malvario\/Consejo Federal de Inversiones.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<div class=\"su-note\"  style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;-moz-border-radius:3px;-webkit-border-radius:3px;\"><div class=\"su-note-inner su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"background-color:#000000;border-color:#cccccc;color:#fff;border-radius:3px;-moz-border-radius:3px;-webkit-border-radius:3px;\">Llegada de la Infanta Isabel <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=oEm59Bvddl4 \"><strong>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=oEm59Bvddl4<\/strong> <\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Huelga de inquilinos <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-PbFDhKFlWg\"><strong>https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=-PbFDhKFlWg<\/strong><\/a> <\/p>\n\n\n\n<p>Represi\u00f3n de la marcha del 1\u00ba de mayo de 1909 <strong><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pBnl73SW7yU\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pBnl73SW7yU<\/a><\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Cortometraje del programa \u201cAyer\u201d \u2014primera serie documental de la TV argentina\u2014 sobre las actividades de la Infanta Isabel en Buenos Aires. <strong><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Bn2gi_GeTt8\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Bn2gi_GeTt8<\/a><\/strong> <\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay que apurarse a ir a Par\u00eds por \u00faltima vez, antes del fin del mundo\u201d. 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