{"id":6001,"date":"2022-07-11T18:19:33","date_gmt":"2022-07-11T21:19:33","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6001"},"modified":"2022-07-20T13:35:04","modified_gmt":"2022-07-20T16:35:04","slug":"grandes-propietarios-o-mayordomos-de-los-imperios-de-turno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/grandes-propietarios-o-mayordomos-de-los-imperios-de-turno\/","title":{"rendered":"\u00bfGrandes propietarios o mayordomos de los imperios de turno?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>10 de Julio: Aniversario de La Sociedad Rural Argentina&nbsp;<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>I.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Introducci\u00f3n<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201c<em>El historiador Cifuentes, que como buen revisionista lloraba con el ojo izquierdo y re\u00eda con el derecho, tom\u00f3 nuevamente la hebra del Gran Oligarca [Mart\u00edn Igarz\u00e1<\/em><em>bal]:<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Don Mart\u00edn \u2014le dijo\u2014, me pregunto ahora si no habr\u00eda sido mejor entonces que la Oligarqu\u00eda en masa hubiera evacuado el pa\u00eds y tirado al techo la manteca de los tambos natales. Al fin de cuentas, los que se fueron practicaron un intrascendente \u2018suicidio de la Patria\u2019. En cambio, los que decidieron permanecer aqu\u00ed sufrir\u00edan la m\u00e1s costosa de las operaciones: la transmutaci\u00f3n del Gran Oligarca en el Gran Cipayo.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00a1Se\u00f1or, hay rep\u00fablicos en nuestra familia! \u2013<\/em><em>volvi<\/em><em>\u00f3 a protestar el Gran Oligarca<\/em><em>\u2014<\/em><em>. \u00a1Indio, los retratos del \u00e1<\/em><em>lbum!<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014<\/em><em>El \u00e1<\/em><em>lbum familiar <\/em><em>\u2013<\/em><em>elogi<\/em><em>\u00f3<\/em><em> el [indio] pampa<\/em><em>\u2014 <\/em><em>est\u00e1 encuadernado en la m\u00e1s lujosa marroquiner\u00ed<\/em><em>a.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfDe qu<\/em><em>\u00e9 <\/em><em>sirvi\u00f3 que un General heroico nos libertase de una metr\u00f3<\/em><em>poli <\/em><em>\u2013adujo el historiador<\/em><em>\u2014 <\/em><em>si el Gran Cipayo nos entreg\u00f3 a otras?[<\/em>2]\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00e1rrafo corresponde al libro <em>Megaf\u00f3<\/em><em>n o la guerra<\/em> (1970) del poeta, novelista, dramaturgo y ensayista Leopoldo Marechal (Buenos Aires, 1900-1970). Claramente expresa un drama, relacionado con los grandes propietarios de tierras de la Argentina y su idea\u2013proyecto de Patria. Marechal lo cierra con una aguda reflexi\u00f3n: \u201c<em>Seg<\/em><em>\u00fan el an\u00e1lisis, la Oligarqu\u00eda, frente a un pa\u00ed<\/em><em>s real, consum<\/em><em>\u00f3 <\/em><em>dos <\/em><em>\u00e9<\/em><em>xodos: uno interior o metaf\u00edsico y otro exterior o f\u00ed<\/em><em>sico<\/em>.[3]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El 10 de Julio se cumplen 156 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la Sociedad Rural Argentina (SRA), asociaci\u00f3n civil patronal fundada en 1866 en un intento por agrupar a los grandes propietarios de tierras de la regi\u00f3n pampeana, dedicados a la agricultura y la ganader\u00eda en el pa\u00eds. La n\u00f3mina de socios fundadores incluy\u00f3 a las siguientes personas: Claudio F. Stegmann, Eduardo Olivera, Francisco B. Madero, Jorge R. Stegmann, Jorge Temperley, Jos\u00e9 Toribio Mart\u00ednez de Hoz, Juan Nepomuceno Fern\u00e1ndez, Leonardo Pereyra, Lorenzo F. Ag\u00fcero, Luis Amadeo, Mariano Casares, Ram\u00f3n Vit\u00f3n, Ricardo Black Newton, Guillermo R. Garrahan.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo a Marechal, propongo preguntarnos: \u00bfQu\u00e9 motiv\u00f3 su origen? \u00bfHubo un proyecto de Pa\u00eds, de Naci\u00f3n, detr\u00e1s de los hombres que la fundaron?<\/p>\n\n\n\n<p>Repasemos. Entre 1864 y 1870 Argentina se encuentra en guerra, aquella que fue llamada por Juan Bautista Alberdi (San Miguel del Tucum\u00e1n, 1810-1884) como \u201cGuerra de la triple infamia\u201d[4] tanto por la intromisi\u00f3n de intereses for\u00e1neos como por lo impopular del conflicto contra el Paraguay. El pa\u00eds a dos a\u00f1os del enfrentamiento comenzaba a sentir los efectos negativos en materia de escasez de recursos, adem\u00e1s de observar una incontable cantidad de p\u00e9rdidas humanas impensadas para la \u00e9lite pol\u00edtica y comercial de la \u00e9poca. En pocas palabras, la guerra repercuti\u00f3 negativamente en la econom\u00eda local y se plante\u00f3 desde los c\u00edrculos mercantiles y financieros porte\u00f1os recurrir una vez m\u00e1s al auxilio extranjero. El pa\u00eds, al borde de una crisis econ\u00f3mica y pol\u00edtica, era gobernado por Bartolom\u00e9 Mitre (Buenos Aires, 1821-1906) quien permanecer\u00eda en el campo de batalla hasta la derrota de Curupayt\u00ed, en septiembre de 1866. Mientras tanto, el gobierno era manejado por su vice Marcos Paz, que fallecer\u00eda en enero de 1868 v\u00edctima de la epidemia de c\u00f3lera. Los grandes propietarios aterrados por la crisis econ\u00f3mica, a la que se sumaban en las zonas de frontera con el indio los malones que se hab\u00edan multiplicado por la falta de soldados en esas regiones, decidieron nuclearse con el fin de intimar al gobierno para que cesara el conflicto y se dispusiera a controlar la frontera[5].<\/p>\n\n\n\n<p>El primer presidente de la Sociedad Rural Argentina fue Jos\u00e9 Toribio Mart\u00ednez de Hoz, quien hab\u00eda sido convencional constituyente en la reforma constitucional de 1860, y su vicepresidente fue el brit\u00e1nico Ricardo Newton, quien hab\u00eda instalado el primer alambrado en el pa\u00eds. A pesar de que cerca de la mitad de sus fundadores eran extranjeros, su lema fue: \u201cCultivar el suelo es servir a la Patria\u201d. \u00bfUn lema culposo? Quiz\u00e1s. Lo cierto es que lejos de servir a la Patria (entendiendo a la Patria como un colectivo que incluye a todos los que habitamos, compartimos y transmitimos vivencias en un mismo territorio) su fundaci\u00f3n respondi\u00f3 claramente a un inter\u00e9s de grupo, de facci\u00f3n. Parafraseando a Marechal, si bien ellos eran los due\u00f1os del suelo de la Patria en ellos hubo un \u00e9xodo interior, metaf\u00edsico, en su fundaci\u00f3n. Lejos de seguir a su lema, no serv\u00edan a la Patria, m\u00e1s bien todo lo contrario. A diferencia de sus antecesores, tales como Juan Manuel de Rosas, no se relacionaron con los gauchos, a los que persiguieron y criminalizaron; ni con los indios, a quienes quer\u00edan aniquilar.<\/p>\n\n\n\n<p>El antrop\u00f3logo y fil\u00f3sofo, Rodolfo Kusch (Buenos Aires, 1922-1979) en su libro <em>Geocultura del Hombre Americano<\/em> (1976), afirma: \u201c<em>Lo que, por ejemplo, en la <\/em><em>\u00e9<\/em><em>poca de Rosas eran entendido a\u00fan como una posibilidad de armon\u00eda, ya no lo es en <\/em><em>\u00e9<\/em><em>poca de Roca<\/em> [Julio Argentino].[6]\u201d \u00bfQu\u00e9 quiere decir? Que Rosas fue el \u00faltimo estanciero y gran l\u00edder pol\u00edtico en pensar en la posibilidad de una alternativa de agroexportaci\u00f3n con los habitantes (gauchos e indios) adentro. De all\u00ed lo metaf\u00edsico de los grandes propietarios que fundaron la Sociedad Rural Argentina, porque vale preguntarse: \u00bfsi no inclu\u00edan a los habitantes de aquellas tierras en su proyecto de Naci\u00f3n, para qui\u00e9nes cultivaban entonces?<\/p>\n\n\n\n<p>Como Sarmiento y Mitre, los hombres de la Sociedad Rural Argentina hablaban de una sociedad y una Naci\u00f3n que a\u00fan no exist\u00eda, con poblaciones que a\u00fan no hab\u00edan llegado a nuestro pa\u00eds. El escritor, periodista, ensayista y Pensador Nacional, Ra\u00fal Scalabrini Ortiz (Corrientes, 1898-1959) escribe: \u201c<em>El extranjero se reserv\u00f3 el mando directo de las v\u00edas de comunicaci\u00f3n y transporte y cedi\u00f3 a la oligarqu\u00eda la tenencia de la tierra. El hombre argentino fue un paria en su propia tierra. La tragedia de Mart\u00edn Fierro es la tragedia del pueblo durante m\u00e1s de seis decenios. El dominio de la tierra se obten\u00eda, no en la lucha mano a mano con los elementos, ni el combate con los infieles, sino en la tibia penumbra de las antesalas oficiales y en las amables tertulias de las mansiones se\u00f1oriales de Buenos Aires. Estas normas para obtener la propiedad de la tierra fueron impuestas por el Presidente Sarmiento, quien estableci\u00f3 que \u2018el t\u00edtulo de propiedad debe sustituir a la simple ocupaci\u00f3n\u2019<\/em><em>. [<\/em><em>\u2026] El t\u00edtulo de propiedad limpi\u00f3 de la tierra a los criollos con la misma t<\/em><em>\u00e9<\/em><em>cnica despiadada con que fue extirpado el indio.<\/em>[7]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Claramente era una Naci\u00f3n que estaba presente en su imaginaci\u00f3n, en sus lucubraciones de whiskys escoceses en sillones afelpados al estilo Luis XIV, pero no era una Argentina real: m\u00e1s bien era una Argentina espectral, fantasmal. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bf<\/strong><strong>Due<\/strong><strong>\u00f1os de tierras o mayordomos? Una exploraci\u00f3n al t<\/strong><strong>\u00e9<\/strong><strong>rmino<\/strong><strong> \u201co<\/strong><strong>ligarqu<\/strong><strong>\u00eda\u201d<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se ha mencionado el t\u00e9rmino \u201coligarqu\u00eda\u201d como sin\u00f3nimo de quienes fundaron y le dieron accionar a la Sociedad Rural Argentina, pero \u00bfqu\u00e9 quiere decir \u201coligarqu\u00eda\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>En las tres d\u00e9cadas anteriores<strong> <\/strong>al Centenario de la Revoluci\u00f3n de Mayo (1880-1910) el sector de la sociedad que estaba a cargo del Estado Nacional Argentino, motoriz\u00f3 una serie de acciones desde sus diferentes instituciones (Ministerios, Escuelas, Universidades) vinculadas a la construcci\u00f3n de una identidad nacional. En s\u00edntesis, en esos a\u00f1os se lleva a cabo la creaci\u00f3n de una idea de Naci\u00f3n que surge por la voluntad de un grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero antes, cabe preguntarse, \u00bfqui\u00e9nes integraban este grupo? En algunos casos, tanto en el campo historiogr\u00e1fico como en otros espacios de las ciencias sociales para responder a esta pregunta se identifica a una clase social; incluso se ha hecho alusi\u00f3n a un \u00fanico sector, una \u201cclase gobernante\u201d. Sin embargo esta denominaci\u00f3n pierde su fortaleza, nos dice muy poco, cuando se profundiza sobre los distintos actores y sectores que participaban y sacaban beneficios de su lugar en el funcionamiento del poder ejercido desde el Estado Nacional durante el periodo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1860 y 1910 se hab\u00eda desatado en el territorio argentino una embestida del capitalismo internacional en sociedad con los grandes propietarios, como nunca antes. En la pr\u00e1ctica significaba un avance del capital privado de empresarios brit\u00e1nicos, que pasaron a manejar la mayor\u00eda de las empresas de transporte terrestre y mar\u00edtimo, los recursos energ\u00e9ticos, la explotaci\u00f3n petrolera y las compa\u00f1\u00edas m\u00e1s importantes de manufacturas del pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo se expand\u00eda por todo el territorio la tradicional unidad productiva criolla para la exportaci\u00f3n, la estancia. Su formaci\u00f3n, en realidad, antecede a la formaci\u00f3n de los nuevos Estados latinoamericanos surgidos en el siglo XIX. La estancia, unidad de grandes extensiones, vinculada a las demandas del mercado internacional a trav\u00e9s de sus regiones portuarias[8] pero que tambi\u00e9n se beneficiaba del manejo exclusivo del mercado local, en donde los hacendados con su corporaci\u00f3n, la Sociedad Rural Argentina, impon\u00edan el precio como productores monop\u00f3licos. Me interesa remarcar aqu\u00ed que buena parte de la historiograf\u00eda sobre Am\u00e9rica Latina no se detiene en estudiar estas caracter\u00edsticas antiliberales de las econom\u00edas locales latinoamericanas como la argentina, brasilera y mexicana durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX, incluso aquellos historiadores que hablan espec\u00edficamente de historia econ\u00f3mica.[9]\n\n\n\n<p>La estancia es tambi\u00e9n una unidad de poder pol\u00edtico y social vinculada estrechamente a un sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica, y parte fundamental para su funcionamiento y reproducci\u00f3n. Ejerce controles directos sobre las medidas econ\u00f3micas que toman los Estados, acuerda con el capital internacional (brit\u00e1nico) el trazado de las l\u00edneas f\u00e9rreas, la construcci\u00f3n de puertos, los impuestos para protegerse de la competencia con los pa\u00edses vecinos, y hasta la utilizaci\u00f3n de las fuerzas coercitivas del Estado para reprimir huelgas obreras, como el caso de la sangrienta represi\u00f3n llamada \u201cla Patagonia rebelde\u201d en la Argentina de principios del siglo XX. Los soci\u00f3logos Waldo Ansaldi y Ver\u00f3nica Giordano definen a la dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica \u201c[\u2026] <em>como una forma hist\u00f3rica de dominaci\u00f3n pol\u00edtica de clase<\/em>[10], <em>caracterizada por la concentraci\u00f3n del poder en una minor\u00eda y la exclusi\u00f3n de la mayor\u00eda de la sociedad de los mecanismos de decisi\u00f3n pol\u00edtica. En las sociedades de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica, la base social era angosta, con predominio de la coerci\u00f3n<\/em>.[11]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En otro plano, en la Rep\u00fablica Argentina se realizaban elecciones regulares desde 1862, aunque estas elecciones eran fraudulentas, en ellas resultaban en la mayor\u00eda de los casos vencedores los candidatos que eran elegidos previamente por el partido oficial[12]. En referencia a esto Natalio Botana se\u00f1ala: \u201c<em>El poder econ\u00f3<\/em><em>mico se confund<\/em><em>\u00eda con el poder pol\u00edtico; esta coincidencia justific\u00f3 el desarrollo de una palabra que, para algunos fue motivo de lucha y, para otros, motivo de explicaci\u00f3<\/em><em>n: <\/em>la oligarqu\u00eda\u201d.[13] Por otra parte, el t\u00e9rmino \u201coligarqu\u00eda\u201d en el contexto argentino, como se\u00f1alan Ansaldi y Giordano, no comprende \u00fanicamente a un sector o a una determinada clase social, sino a m\u00faltiples y diferentes actores (pol\u00edticos, due\u00f1os de tierras, acad\u00e9micos, escritores, capitales brit\u00e1nicos y norteamericanos) articulados en un sistema de dominaci\u00f3n pol\u00edtica.[14] Una articulaci\u00f3n que extend\u00eda sus brazos hacia los espacios de la cultura[15], como dice David Vi\u00f1as: \u201c<em>En el \u00faltimo cuarto de siglo XIX y los primeros a\u00f1os del actual la direcci\u00f3n del pa\u00eds y la producci\u00f3n y el consumo de literatura son monopolio y definici\u00f3n de una clase<\/em>.[16]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, no era homog\u00e9neo el grupo que ejerc\u00eda la dominaci\u00f3n de tipo olig\u00e1rquica desde el Estado Nacional y ni siquiera era en su totalidad \u201cnacional\u201d, sino que participaba de esta dominaci\u00f3n conjuntamente con sectores extranjeros, principalmente brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, entre 1862 y 1910 una serie de hombres asociados a los sectores de poder mencionados arriba se aventuraron en el proyecto de narrar una historia para el Estado Nacional.[17] La propuesta no era novedosa. Estos hombres realizan la tarea en el momento en que otros Estados latinoamericanos de la \u00e9poca trabajan en el desarrollo de sus propias historias, otras historias.<\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n los lleva a indagar, explorar, rastrear lo nacional, lo distintivo en ellas. Esta b\u00fasqueda de lo excepcional entre los nuevos Estados crea m\u00e1s problemas para la invenci\u00f3n ya que demanda desde este espacio geogr\u00e1fico particular, el latinoamericano, caracter\u00edsticas que se relacionen con una doble funci\u00f3n de exclusi\u00f3n\/originalidad respecto a los otros Estados-Naci\u00f3n[18]. A la vez, se plantean cuestiones internas en su elaboraci\u00f3n. Hay representaciones que chocan con las identidades particulares que integran el territorio argentino como la de los pueblos nativos o la de los regionalismos preexistentes de la \u00e9poca colonial. El Estado Nacional respondi\u00f3 absorbi\u00e9ndolos[19], reduci\u00e9ndolos, falsificando[20] o incorporando algunas de sus im\u00e1genes y significaciones, para una historia general que pretend\u00eda ser de alcance nacional[21].&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Evidentemente, estos hombres se encontraron frente a otros problemas m\u00e1s profundos. Deb\u00edan tratar una noci\u00f3n difusa, vaga, oscura en las ideas de los actores como en los acontecimientos desarrollados durante buena parte del siglo XIX. En el plano estrictamente f\u00edsico y material, si consideramos los circuitos econ\u00f3micos desencadenados tras las revoluciones de la independencia en Am\u00e9rica Latina, se observa que la constituci\u00f3n real de estos nuevos Estados no parece haber sido alterada profundamente por las revoluciones, como lo se\u00f1ala Jorge Abelardo Ramos[22].<\/p>\n\n\n\n<p>Ramos sostiene que la \u201cbalcanizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina\u201d, digamos, su divisi\u00f3n en distintos Estados Nacionales, y posteriormente las ideas de construir la historia de estos nuevos Estados (verdadero ejercicio metaf\u00edsico, si se quiere) se vincula con un nuevo pacto \u201cneocolonial\u201d, como dir\u00eda el historiador Tulio Halperin Donghi[23], que se expresa en la venta de materia primas y en la compra de manufacturas a las potencias europeas (Inglaterra y Francia). Ante este escenario, la cadena de puertos preexistentes (Valpara\u00edso, El Callao, Guayaquil, Cartagena, Portobelo, Buenos Aires, Montevideo, Lima, Santos, Bah\u00eda) se transforman en espacios geogr\u00e1ficos, pol\u00edticos y econ\u00f3micos de una importancia visceral para las rep\u00fablicas americanas (con econom\u00edas quebradas por las guerras civiles y de Independencia), al ser entidades recaudadoras de dinero, gracias a las tarifas arancelarias propias suministradas a la entrada y salida de los productos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ex dirigente oriental del Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional Tupamaros, pol\u00edtico y ensayista, Jorge Zabalza alias \u201cel tambero\u201d (Minas, 1943-2022), en su \u00faltimo libro, <em>La leyenda insurgente <\/em>(2019), describe a los grandes propietarios de tierras del R\u00edo de la Plata como \u201cmayordomos\u201d; escribe: \u201c<em>Los mayordomos estaban dispuestos a ceder soberan\u00eda a quien fuera. Sus intereses comerciales los identificaban con las pol\u00edticas de la burgues\u00eda inglesa y los contrapon\u00edan a sus posibles competidores, las otras comarcas de Am\u00e9rica del Sur. [\u2026] En los hechos, la finalidad \u00faltima era conservar sus empleos de mayordomos. No constitu\u00edan una clase social con intereses independientes de los centros europeos del capitalismo y, en consecuencia, era materialmente imposible que a partir de sus intereses individuales imaginaran un proyecto nacional<\/em>.[24]\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, en el plano material, econ\u00f3mico y monetario, la idea de Naci\u00f3n y de Patria Argentina que emanaba del Estado Nacional liberal y olig\u00e1rquico se presentaba difusa, vaga, oscura. No era una imposici\u00f3n de los hechos: m\u00e1s bien, todo lo contrario.<\/p>\n\n\n\n[1]Facundo Di Vincenzo es Profesor de Historia \u2013 Universidad de Buenos Aires, Doctor en Historia \u2013 Universidad del Salvador, Especialista en Pensamiento Nacional y Latinoamericano \u2013 Universidad Nacional de Lan\u00fas, Docente e Investigador del Centro de Estudios de Integraci\u00f3n Latinoamericana \u201cManuel Ugarte\u201d, del Instituto de Problemas Nacionales y del Instituto de Cultura y Comunicaci\u00f3n. Columnista de los programas radiales <em>Malvinas Causa Central<\/em> y <em>Esquina Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica<\/em> de Megaf\u00f3n FM 92.1, Universidad Nacional de Lan\u00fas.<\/p>\n\n\n\n[2]Marechal, Leopoldo<em>, Megaf\u00f3n o la Guerra<\/em> [1970], Buenos Aires, Sudamericana, 1988, pp. 158\u2014159.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[3]Marechal, Leopoldo<em>, Megaf\u00f3n o la Guerra<\/em> [1970], Buenos Aires, Sudamericana, 1988, p. 159.<\/p>\n\n\n\n[4]Alberdi, Juan Bautista, <em>Obras completas de Juan Bautista Alberdi<\/em>, [1a ed., Par\u00eds, Imprenta Pablo Dupont, 1874], Buenos Aires, La Tribuna Nacional, 1886, t. VII, pp. 141.<\/p>\n\n\n\n[5]S\u00e1bato, Hilda, <em>Historia de la Argentina<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2012; Levaggi, Abelardo, <em>Paz en la Frontera. Historia de las relaciones diplom\u00e1ticas con las comunidades ind\u00edgenas en Argentina<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Universidad del Salvador, 2014; Botana, Natalio y Ezequiel Gallo, <em>De la Rep\u00fablica posible a la Rep\u00fablica verdadera<\/em>, Buenos Aires, Emec\u00e9, 2007; Terzaga, Alfredo, <em>Historia de Roca<\/em> [2 tomos], Buenos Aires, Pe\u00f1a Lillo Editor, 1976;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[6]Kusch, Rodolfo<em>, Geocultura del Hombre Americano<\/em>, Buenos Aires, Garcia Cambeiro, 1976, p. 62.<\/p>\n\n\n\n[7] Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal, \u201cLos enemigos del pueblo argentino\u201d (1948); en: <em>Scalabrini, Ortiz, Yrigoyen y Per\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Fabro, 2016, p. 18.<\/p>\n\n\n\n[8] La estancia en Argentina, como en otras regiones de Latinoam\u00e9rica, no puede entenderse \u00fanicamente como una unidad productiva nacida y desarrollada para el mercado exterior.<\/p>\n\n\n\n[9] Cardoso, Fernando Henrique y Faletto, Enzo, <em>Dependencia y desarrollo en Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina<\/em>, Siglo XXI, M\u00e9xico D.F., 1976; Cardoso, Ciro F.S. y Brignoli, H\u00e9ctor, <em>Historia econ<\/em><em>\u00f3mica de Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina<\/em> [2 vol\u00famenes], Cr\u00edtica, Barcelona, 1979.; Cortes Conde, Roberto, <em>Hispanoam<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica: La apertura al mercado mundial 1850<\/em><em>\u2014<\/em><em>1930<\/em>, Pa\u00eddos, Buenos Aires, 1977.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[10] Como en otros puntos de este libro, no estoy de acuerdo con la utilizaci\u00f3n de la noci\u00f3n de clase empleada aqu\u00ed, ya que si bien creo que se utiliza para ubicar a los sectores olig\u00e1rquicos, pierde fuerza cuando uno intenta desglosar a los diferentes sectores implicados, como: terratenientes, bancos extranjeros, pol\u00edtica internacional de EEUU, Gran Breta\u00f1a, funcionarios de gobierno, empresas de transportes privadas, etc. Evidentemente, dif\u00edcil es que todos estos m\u00faltiples sectores puedan caber todos juntos en una misma clase social. Considero que todos ellos s\u00ed forman parte de un mismo sistema de dominaci\u00f3n olig\u00e1rquico pero no una misma clase social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[11]Ansaldi, Waldo y Giordano, Ver\u00f3nica, <em>Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina. La construcci<\/em><em>\u00f3n del orden. Tomo I, De la colonia a la disoluci\u00f3n de la dominaci\u00f3n olig\u00e1<\/em><em>rquica<\/em>, Buenos Aires, Ariel, 2012, pp. 465\u2014466.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[12]Halperin Donghi, Tulio, <em>Historia Contempor<\/em><em>\u00e1nea de Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina<\/em> [1967], Alianza, Buenos Aires, 1999.<\/p>\n\n\n\n[13]Botana, Natalio, <em>El orden conservador. La pol\u00edtica argentina entre 1880 y 1916<\/em>, op, cit, p. 71.<\/p>\n\n\n\n[14] En consecuencia, con estas condiciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas, siempre me result\u00f3 incomprensible que durante m\u00e1s de una d\u00e9cada, los historiadores de corte liberal mexicanos, brasileros y argentinos se hayan dedicado a bucear en textos jur\u00eddicos sobre las caracter\u00edsticas del federalismo o el centralismo, de las elecciones y la ciudadan\u00eda. A la distancia, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, observo un esfuerzo casi metaf\u00edsico por reposicionar el periodo de oro de la dominaci\u00f3n olig\u00e1rquica en Am\u00e9rica Latina 1850-1890.<\/p>\n\n\n\n[15]Cambours Ocampo, Arturo, <em>Verdad y mentira de la literatura Argentina<\/em>, Buenos Aires, Colecci\u00f3n La Siringa, Ed. Pe\u00f1a Lillo, 1962.<\/p>\n\n\n\n[16]Vi\u00f1as, David, <em>Literatura Argentina y Pol\u00ed<\/em><em>tica<\/em> [1964], <em>tomo I. De los jacobinos porte\u00f1os a la bohemia anarquista<\/em>, Buenos Aires, Santiago Arcos Editor, 2005, p. 155.<\/p>\n\n\n\n[17] Las nociones que se utilizan en el trabajo como las de usos, invenci\u00f3n, representaci\u00f3n, dimensi\u00f3n simb\u00f3lica, son subsidiar\u00edas de las investigaciones desarrolladas por Pierre Bourdieu y Michel Foucault desde mediados de los a\u00f1os sesenta: sus enfoques motivaron el desarrollo de verdaderas herej\u00edas en el \u00e1rea de las ciencias sociales al demostrar c\u00f3mo funcionan los mecanismos de control simb\u00f3lico del Estado en los diferentes campos de producci\u00f3n cient\u00edfica. Por mencionar algunos de sus trabajos m\u00e1s destacados: Pierre Bourdieu y Jean Claude Passeron, <em>Los herederos. Los estudiantes y la cultura<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2014. Pierre Bourdieu, <em>Campo de poder, campo intelectual<\/em>, Buenos Aires, Quadrata, 2003. Pierre Bourdieu, <em>El oficio del cient\u00edfico. Ciencia de la ciencia y reflexividad, Barcelona, Anagrama<\/em>, 2003. Michel Foucault, <em>Las palabras y las cosas. Una arqueolog\u00eda de las ciencias humanas<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2012. Michel Foucault, <em>Microf<\/em><em>\u00edsica del poder<\/em>, Madrid, La Piqueta, 1980.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[18] Sobre el tema se han realizado interesantes trabajos en los \u00faltimos veinte a\u00f1os en los que se avanzado en la participaci\u00f3n de historiadores, fil\u00f3sofos, antrop\u00f3logos, polit\u00f3logos de diferentes pa\u00edses latinoamericanos en un mismo trabajo como es el caso del libro coordinado por la historiadora Hilda S\u00e1bato, <em>Ciudadan\u00eda pol\u00edtica y la formaci\u00f3n de naciones. Perspectivas hist\u00f3<\/em><em>ricas para Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico D.F., 1999 o el coordinado por el fil\u00f3sofo Oscar Ter\u00e1n, <em>Ideas en el siglo. Intelectuales y cultura en el siglo XX latinoamericano<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI, 2008. Tambi\u00e9n se destaca el trabajo de Waldo Ansaldi y Ver\u00f3nica Giordano, <em>Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina y la construcci\u00f3n del orden<\/em>, Buenos Aires, Ariel, 2012. En tanto a los an\u00e1lisis particulares bajo la tem\u00e1tica sobre la invenci\u00f3n de la Naci\u00f3n remarquemos para el caso ecuatoriano el trabajo de Carlos Palatines, <em>Sentido y trayectoria del pensamiento ecuatoriano<\/em>, Quito, Biblioteca Central, 2010 y en el de Brasil los trabajos de Murilo de Carvalho, <em>La formaci\u00f3n de las almas. El imaginario de la rep\u00fablica en Brasil<\/em>, Buenos Aires, Universidad Nacional de Quilmes, 1997 y <em>El desenvolvimiento de la ciudadan\u00eda en Brasil<\/em>, Colegio de M\u00e9xico, M\u00e9xico D.F., 1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n[19]Chiaramonte<em>, <\/em>Jos\u00e9 Carlos,<em> \u201c<\/em><em>La cuesti\u00f3n regional en el proceso de gestaci\u00f3n del Estado nacional argentinos. Algunos problemas de interpretaci\u00f3n\u201d<\/em>, en Marco Palacio (compilador), <em>La Unidad nacional en Am<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rica Latina. Del regionalismo a la nacionalidad<\/em>, M\u00e9xico D.F, El colegio de M\u00e9xico, 1983<\/p>\n\n\n\n[20] Palacio, Ernesto, <em>La historia falsificada<\/em>, Buenos Aires, Colecci\u00f3n La Siringa, Ed. Pe\u00f1a Lillo, 1960.<\/p>\n\n\n\n[21]Chiaramonte, Jos\u00e9 Carlos, <em>Ciudades, provincias, estados. Or\u00edgenes de la Naci\u00f3<\/em><em>n Argentina<\/em>, Buenos Aires, Emec\u00e9, 2007; <em>Nacionalismo y liberalismo econ\u00f3micos en Argentina<\/em>, Buenos Aires, Hispamerica, 1986; <em>Los usos pol\u00edticos de la historia<\/em>, Buenos Aires, Sudamericana, 2013; Ter\u00e1n, Oscar, <em>Ideas en el siglo. Intelectuales y cultura en el siglo XX latinoamericano<\/em>, Buenos Aires, siglo XXI editores, 2008.<\/p>\n\n\n\n[22]Ramos, Jorge Abelardo, <em>Historia de la Naci\u00f3n Latinoamericana<\/em> [1968], Buenos Aires, Pe\u00f1a Lillo, 1971.<\/p>\n\n\n\n[23]Halperin Donghi, Tulio, <em>Historia Contempor\u00e1nea de Am\u00e9rica Latina<\/em> [1967], Alianza, Buenos Aires, 1999.<\/p>\n\n\n\n[24]Zabalza, Jorge, <em>La leyenda insurgente<\/em>, Montevideo, Ediciones La Estaca, 2019, pp. 157-158.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>10 de Julio: Aniversario de La Sociedad Rural Argentina&nbsp; &nbsp;I.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Introducci\u00f3n &nbsp;\u201cEl historiador Cifuentes, que como buen revisionista lloraba con el ojo izquierdo y re\u00eda con el derecho, tom\u00f3 nuevamente la hebra del Gran Oligarca [Mart\u00edn Igarz\u00e1bal]: \u2014Don Mart\u00edn \u2014le dijo\u2014, me pregunto ahora si no habr\u00eda sido mejor entonces que la Oligarqu\u00eda en masa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6002,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46,4],"tags":[],"coauthors":[140],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6001"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6001"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6001\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6003,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6001\/revisions\/6003"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6002"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6001"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}