{"id":6007,"date":"2022-07-13T12:25:08","date_gmt":"2022-07-13T15:25:08","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6007"},"modified":"2022-07-25T14:13:18","modified_gmt":"2022-07-25T17:13:18","slug":"laudato-si-una-propuesta-de-francisco-para-la-liberacion-de-los-pueblos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/laudato-si-una-propuesta-de-francisco-para-la-liberacion-de-los-pueblos\/","title":{"rendered":"Laudato si: \u00bfuna propuesta de Francisco para la liberaci\u00f3n de los pueblos?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"su-note\"  style=\"border-color:#000000;border-radius:3px;-moz-border-radius:3px;-webkit-border-radius:3px;\"><div class=\"su-note-inner su-u-clearfix su-u-trim\" style=\"background-color:#000000;border-color:#cccccc;color:#fff;border-radius:3px;-moz-border-radius:3px;-webkit-border-radius:3px;\">Las cuestiones que se abordan en este art\u00edculo son algunas de las varias que se trabajar\u00e1n minuciosamente en el seminario \u00abPensar el mundo de Per\u00f3n a Francisco: crisis, pueblo y comunidad\u00bb. El mismo, de una profundidad filos\u00f3fica extraordinaria, se dictar\u00e1 en la UNLa en el segundo cuatrimestre de este a\u00f1o. Para mayor informaci\u00f3n comunicarse al mail <a href=\"mailto:crosende@unla.edu.ar\">crosende@unla.edu.ar<\/a><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>Pretendemos analizar mediante este texto ciertos presupuestos y categor\u00edas que resultan \u2014a nuestro criterio\u2014 claves para comprender la relaci\u00f3n existente entre la fe y la cultura popular, otros aspectos vinculados a esa originalidad pol\u00edtico-cultural \u2014conocida bajo el nombre de peronismo\u2014 y la relaci\u00f3n entre ellos, con determinados t\u00f3picos del pensamiento del papa Francisco como emergente cultural de nuestra Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto desde la perspectiva de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n como desde la Teolog\u00eda del Pueblo, \u00abel pueblo\u00bb es pueblo pobre y oprimido; de ah\u00ed surge la idea de este sujeto colectivo como sujeto de liberaci\u00f3n, persona que aguarda activamente la liberaci\u00f3n. La idea de pueblo de la que partimos no constituye una noci\u00f3n socio-econ\u00f3mica que identifica al pueblo con el proletariado urbano o rural, sino que asocia ese t\u00e9rmino a un sentido hist\u00f3rico y cultural. El pueblo es, desde esta perspectiva, una categor\u00eda-s\u00edmbolo, como tambi\u00e9n lo son la sabidur\u00eda y la cultura popular y que designa a todos los que \u2014sea cual fuere su lugar en el proceso productivo\u2014 comparten el mismo proyecto hist\u00f3rico colectivo. La Teolog\u00eda del Pueblo comprende a este como una categor\u00eda hist\u00f3rica, ya que se halla en relaci\u00f3n con una memoria; una memoria, un devenir y un destino hist\u00f3rico comunes. Comprende adem\u00e1s un <em>ethos<\/em> cultural que define taxativamente un modo com\u00fan de vivir, un estilo de vida propio. De esta forma, convergen en la categor\u00eda \u00abpueblo\u00bb tres elementos: un modo de vivir \u2014que es praxis popular\u2014, una historia que es memoria compartida y un destino deseado. Esta categor\u00eda pone de manifiesto la defensa, la trayectoria y el camino que hace una comunidad en busca de su liberaci\u00f3n, de este <em>ethos<\/em> cultural concreto.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo \u2014as\u00ed definido y delimitado\u2014 es a la vez sujeto pol\u00edtico y sujeto creyente, uniendo fe, creencias y pol\u00edtica en la b\u00fasqueda hist\u00f3rica de su propia liberaci\u00f3n. El pueblo transita por medio de la organizaci\u00f3n de la comunidad hacia la liberaci\u00f3n como horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia \u2014promediando el siglo XIX\u2014 comienza a manifestar en sus documentos pastorales una preocupaci\u00f3n por la situaci\u00f3n de los sectores asalariados, es decir, sobre las consecuencias que la primera y segunda Revoluci\u00f3n Industrial hab\u00edan provocado en las condiciones de vida de las y los trabajadores. Eso fue conduciendo \u2014tras un proceso de a\u00f1os\u2014 a que Le\u00f3n XIII dictara la enc\u00edclica <em>Rerum novarum<\/em> \u2018de las cosas nuevas\u2019, considerada la primera enc\u00edclica social de la Iglesia cat\u00f3lica. Entre otras cuestiones, el Papa de entonces plantea y analiza el proceso de desarrollo capitalista y las consecuencias sobre la vida y la dignidad de las personas humanas. El documento de la Iglesia pondr\u00e1 de relieve la necesidad de establecer un equilibrio entre el capital y el trabajo: \u00abrespetar la dignidad de la persona y la nobleza que a esa persona agrega el car\u00e1cter cristiano\u00bb; ser\u00e1n estos los primeros ta\u00f1idos que llevar\u00e1n alarma sobre una realidad social que empezaba a ser acuciante.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, la <em>Quadragesimo anno<\/em> insiste y ampl\u00eda estas cuestiones, reforzando en varios sentidos la novedosa posici\u00f3n pastoral de la Iglesia: \u00abnadie puede ignorar que jam\u00e1s pueblo alguno ha llegado desde la miseria y la indigencia a una mejor y m\u00e1s elevada fortuna, si no es con el enorme trabajo acumulado por los ciudadanos\u00bb dir\u00e1 P\u00edo XI, en natural continuidad con lo expresado por el autor de la inmortalizada <em>Rerum<\/em>. \u00abCapital y trabajo deber\u00e1n unirse en una empresa com\u00fan, pues nada podr\u00e1n hacer el uno sin el otro\u00bb, ratifica de nuevo <em>Quadragesimo anno.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Teolog\u00eda del Pueblo en la Argentina y la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n en toda Latinoam\u00e9rica, entienden a la cultura como la define el Concilio Vaticano II y \u2014posteriormente\u2014 el documento de Puebla; es decir, como una realidad subjetiva, como un medio ambiente en el que se desarrolla la identidad cultural de las personas humanas y estas como miembros de una comunidad, siendo hijos y padres de su propia cultura. Por esto mismo, la cultura desde este punto de vista es una realidad din\u00e1mica, constantemente creada y creadora; retroalimenta as\u00ed la relaci\u00f3n indisoluble y tripartita entre persona, pueblo y cultura. Cada comunidad va as\u00ed desarrollando su vida en el marco de una cultura que se va transmitiendo con valores profundos e invariables y rasgos m\u00e1s superficiales que van cambiando en forma constante y din\u00e1mica.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta realidad se suma el hecho de que los grupos humanos, es decir las comunidades, no son homog\u00e9neas: son diversas, \u00abmult\u00edgenas\u00bb en t\u00e9rminos de Scalabrini Ortiz, y esa diversidad es creadora de nuevas culturas que convergen entre s\u00ed. Nuestro pa\u00eds fue conformado y constituido por diversos pueblos nativos, impulsos colonizadores, corrientes migratorias y realidades encontradas, y fue gener\u00e1ndose as\u00ed una identidad cultural propia que germin\u00f3 de aquel \u00ablaboratorio de almas\u00bb que describi\u00f3 el magistral Leopoldo Marechal. En nuestro pueblo coincidieron \u2014adem\u00e1s y en tensi\u00f3n\u2014 dos \u00f3rdenes culturales: uno, el popular, relacionado con los despose\u00eddos, con los sectores m\u00e1s enraizados en la tradici\u00f3n americana; el otro, entrelazado con la cultura \u00abmoderna\u00bb inducida por la Ilustraci\u00f3n europea y sus suced\u00e1neos, matriz orientada hacia la cultura de las potencias e impulsada por una tendencia a la imitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos documentos de la Iglesia referidos con anterioridad, constituyeron en su \u00e9poca importantes fuentes de reflexi\u00f3n y generaron no pocas repercusiones desde el punto de vista religioso pastoral; pero tambi\u00e9n en lo pol\u00edtico-cultural, ya que ejercieron una profunda atracci\u00f3n en la Argentina, en especial en grupos juveniles. La Iglesia intent\u00f3 encuadrar, no sin cierta dificultad, las consecuencias de la modificaci\u00f3n de ciertos criterios pastorales, en especial aquellos vinculados a la denuncia respecto a las brutales consecuencias de las revoluciones industriales y de la expansi\u00f3n capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro pa\u00eds los cursos de cultura cat\u00f3lica, los c\u00edrculos cat\u00f3licos de obreros y otros tantos grupos, m\u00e1s o menos vinculados directamente al clero, fueron de alguna manera constituy\u00e9ndose en recept\u00e1culos de las aspiraciones reivindicatorias de una mayor justicia social. No solo de los grupos juveniles, sino tambi\u00e9n de intelectuales y de hombres y mujeres de la cultura, que fueron acerc\u00e1ndose a esos \u00e1mbitos. El escritor y poeta Leopoldo Marechal, el fil\u00f3sofo y jurista Tom\u00e1s Casares \u2014luego presidente de la Corte Suprema de Justicia durante el gobierno justicialista\u2014 o el mismo Ferm\u00edn Ch\u00e1vez, ya en las postrimer\u00edas, participaron en aquellos cursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta influencia no solo se concentr\u00f3 en la cuesti\u00f3n social, sino que tambi\u00e9n se extendi\u00f3 a partir de las cr\u00edticas a la evoluci\u00f3n del sistema capitalista, del liberalismo y de una serie de principios que se hab\u00edan cristalizado a partir de las revoluciones burguesas europeas. Dicho influjo se torn\u00f3 expl\u00edcito, manifest\u00e1ndose claramente en el primer peronismo: la reinstalaci\u00f3n de la ense\u00f1anza del Cristianismo en las escuelas, la participaci\u00f3n activa de los intelectuales y los fil\u00f3sofos de la Iglesia en las discusiones de los grandes temas de la \u00e9poca; es decir, que ese cambio pastoral tuvo una notable influencia en los a\u00f1os previos al surgimiento del primer peronismo y durante su devenir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El pensamiento de Francisco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco no solamente es un lector exhaustivo de los autores de esa \u00e9poca \u2014desde la literatura pol\u00edtica incluyendo todas las artes de un per\u00edodo tan rico y madurado de la cultura argentina, y nos consta por entrevistas personales\u2014 el Papa abrev\u00f3 en muchos de esos autores de aquellos a\u00f1os; de ellos se nutri\u00f3 \u2014sin duda\u2014 y de all\u00ed desarroll\u00f3 su esp\u00edritu cr\u00edtico y su visi\u00f3n cada vez m\u00e1s clara sobre la necesidad de que la Iglesia se adecuara a los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>No resulta nada superfluo mencionar que su papado coincide con otra profunda crisis civilizatoria \u2014diferente quiz\u00e1s de aquella m\u00e1s atinente a la expansi\u00f3n del capitalismo industrial y a los colonialismos ultramarinos\u2014 y m\u00e1s vinculada a una fase superior de evoluci\u00f3n del capitalismo: el capitalismo financiero depredador. Cuando se trata de analizar \u2014incluso en la superficie\u2014 el pensamiento de Francisco, se encuentran unas claras formulaciones cr\u00edticas a la configuraci\u00f3n de la actual din\u00e1mica capitalista en lo que \u00e9l denomina \u00abla cultura del descarte\u00bb; pero que no tiene que ver estrictamente con los bienes de consumo en s\u00ed mismos, la brevedad de su vida \u00fatil, su desecho y su accesible reemplazo, sino con la expansi\u00f3n de un capital financiero que conduce a grandes sectores de la poblaci\u00f3n a ser descartada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no es un aspecto que tiene que ver con la gesti\u00f3n de lo que la industria produce, comercializa y desecha, sino con las personas que son consideradas descartables y con los recursos no renovables que tambi\u00e9n son descartados. Hay en el pensamiento de Francisco una preocupaci\u00f3n no solo por la persona humana, sino por el destino mismo del planeta. En ese sentido, se observa en su pensamiento \u2014sobre todo en esta etapa actual del capitalismo financiero\u2014 la denuncia de un extra\u00f1amiento antinatural entre el ser humano y la naturaleza. No es solo la muestra expl\u00edcita del descarte; se propone de su pensamiento un imperativo \u00e9tico: superar la alienaci\u00f3n que produce la ruptura del ser humano con la naturaleza, sustanciando una religaz\u00f3n entre el ser humano y su propia ecolog\u00eda, esa misma en la que se produce la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso y en general, se malentiende la enc\u00edclica <em>Laudato si<\/em> como una enc\u00edclica \u00abambientalista\u00bb o de \u00abpaz verde\u00bb vinculada a los conservacionismo, a la cuesti\u00f3n de la preservaci\u00f3n de los recursos no renovables, soslayando la ruptura en el descarte de la persona humana. No hay da\u00f1o que se le haga al hombre y que al mismo tiempo no se le haga a la naturaleza misma.<\/p>\n\n\n\n<p>El soci\u00f3logo Daniel Rosso introduce un concepto de di\u00e1logo en el sentido de la linealidad discursiva: \u00abcuando la pol\u00edtica conversa mucho hacia arriba, presiona hacia abajo; ese proceso debe estar invertido para ser virtuoso. La pol\u00edtica, los gobiernos, las instituciones, tienen que conversar hacia abajo \u2014y conversar mucho hacia abajo\u2014, para luego presionar hacia arriba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo de la base de que Francisco entiende que la din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n capitalista actual es unilineal \u2014desde arriba hacia abajo\u2014, que la ciencia no es neutral y que la idea de progreso material y sin l\u00edmites no constituye nada m\u00e1s que un mito de corte individualista, comenzar\u00e1 a hablar de otro tipo de progreso. Superado el \u00abprogreso indefinido\u00bb \u2014que caracteriz\u00f3 a la Ilustraci\u00f3n potenciada por el pensamiento racionalista\u2014 empieza a opon\u00e9rsele lo que \u00e9l denomina \u00abprogreso comunitario\u00bb, el cual \u2014sin duda\u2014 transforma esa linealidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n capitalista es lineal \u2014de arriba hacia abajo\u2014, el planteo del Papa es de un progreso comunitario; este trabaja m\u00e1s la cuesti\u00f3n de la horizontalidad y \u2014por lo tanto\u2014 aquello que tiene que ver con poner en evidencia las consecuencias del totalitarismo del capital especulativo y su nuevo adl\u00e1tere: el paradigma tecnocr\u00e1tico. Su denuncia y contra-acci\u00f3n requieren una verdadera revoluci\u00f3n cultural para volver a colocar el bien com\u00fan en el centro de la agenda de la discusi\u00f3n pol\u00edtico-filos\u00f3fica. En contraposici\u00f3n a la \u00abcultura del descarte\u00bb va a plantear lo que llama la \u00abcultura del cuidado\u00bb y de la preservaci\u00f3n. Dir\u00e1 m\u00e1s: \u00abNo basta conciliar, en un t\u00e9rmino medio, el cuidado de la naturaleza con la renta financiera, o la preservaci\u00f3n del ambiente con el progreso\u00bb. Ya no son solo los recursos naturales sino la preservaci\u00f3n, en la persona humana de las nuevas generaciones, en esa idea de la Casa Com\u00fan; y agrega: \u00abcon un sentido solidario que es al mismo tiempo conciencia de habitar una Casa Com\u00fan que Dios nos ha prestado\u00bb. La Creaci\u00f3n es un don que se nos ha sido prestado, no un coto de caza para su dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta imposible no reflexionar sobre cierta influencia del <em>Mensaje ambiental a los pueblos y gobiernos del mundo<\/em> de Juan Domingo Per\u00f3n \u2014en la Cumbre de Estocolmo de 1972\u2014 en l\u00ednea con el pensamiento bergogliano de la \u00abcultura del cuidado\u00bb. Fue aquella exposici\u00f3n del Presidente argentino la primera en que un estadista se manifest\u00f3 advirtiendo sobre los problemas de la superpoblaci\u00f3n, la escasez alimentaria inminente y la destrucci\u00f3n de los recursos naturales. Pero no solo all\u00ed aparecen destellos de justicialismo que se traslucen en el acto reflexivo formal de Francisco: \u00abel ver, juzgar y obrar\u00bb de su criterio. Se halla fuertemente relacionado con aquellos cuatro principios que estableci\u00f3 otrora el primer peronismo: \u00abver, que es condici\u00f3n necesaria para apreciar, que es condici\u00f3n necesaria para actuar y que es condici\u00f3n necesaria para resolver\u00bb. Feliz intersecci\u00f3n entre ambos universos doctrinales, aplicados al hombre y al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien las revoluciones burguesas generaron una ultraprotecci\u00f3n del capital y de la propiedad privada \u2014cuyo tr\u00e1nsito consecuente devino ahora en la ultraprotecci\u00f3n de la tecnolog\u00eda\u2014 tambi\u00e9n queda planteada en el pensamiento de Francisco una gran preocupaci\u00f3n sobre \u00ablas formas de poder que derivan de la tecnolog\u00eda\u00bb. Esa ultraprotecci\u00f3n de la tecnolog\u00eda ocurre en detrimento del amparo de la persona humana que deber\u00eda ser el centro de la protecci\u00f3n jur\u00eddico-estatal.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Francisco proteger al ser humano y al producto de su esfuerzo intelectual \u2014f\u00edsico y creativo\u2014 es vital. Este es el desaf\u00edo. El Papa vuelve a insistir con la cuesti\u00f3n de la cultura del trabajo y eso requiere \u2014para que pueda producirse\u2014 volver a aquellos Estados que asuman la misi\u00f3n de garantizar el acceso a los recursos b\u00e1sicos: agua, alimentos, energ\u00eda. Por eso Francisco propone el cuidado de la Casa Com\u00fan: no hay subsistencia sin la protecci\u00f3n de nuestro entorno, que es a la vez natural y cultural. Cuando \u00e9l habla del entorno humano, no solo nos habla del entorno ambiental en t\u00e9rminos de ecosistema sino del entorno cultural, que tiene que ver con la cultura que fueron produciendo los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que viene criticando es la idea de una homogeneizaci\u00f3n cultural \u2014r\u00e9mora de la globalizaci\u00f3n que daba \u00abfin a la Historia\u00bb\u2014 a la que se responde con la protecci\u00f3n de la riqueza de la diversidad cultural. Para Francisco, cuidar el h\u00e1bitat com\u00fan implica un abordaje responsable sobre cuestiones clave: al sistema natural integral al que pertenecemos, a la \u00abmadre tierra\u00bb, al \u00abhermano sol\u00bb, a la \u00abhermana luna\u00bb. Esa reivindicaci\u00f3n de san Francisco de As\u00eds no es un rescate vinculado ya estrictamente a lo espiritual, sino a lo concreto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<strong>El loco de As\u00eds\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De temprana visi\u00f3n anticipatoria,<em> El C\u00e1ntico de las criaturas<\/em> o <em>C\u00e1ntico del hermano sol<\/em>, como tambi\u00e9n es conocido, compuesto entre los a\u00f1os 1224 y 1225, a diferencia de otras composiciones religiosas de la \u00e9poca no se enfoca exclusivamente en Dios, en la Virgen o en la narrativa hagiogr\u00e1fica; por el contrario, lo hace en la Creaci\u00f3n misma \u2014de la que agradece a Dios por ella\u2014, incluso hasta de la sustancia individual de naturaleza inanimada: el agua, el aire, el fuego, la tierra; los hermana con el hombre haciendo transitiva la compasi\u00f3n y los valores humanos tambi\u00e9n hacia ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1 entenderse c\u00f3mo en aquella \u00e9poca se granje\u00f3 muy r\u00e1pidamente el apodo de \u00abel loco de As\u00eds\u00bb, un hombre capaz de valorar a una piedra tanto como a una mula, en orden a la perfecta armon\u00eda de lo creado. Era una locura entonces. Podr\u00eda haber sido un fen\u00f3meno aislado \u2014en t\u00e9rminos de arrebato m\u00edstico\u2014 si doscientos ochenta a\u00f1os despu\u00e9s Erasmo de Rotterdam \u2014cuya cordura es innegable\u2014 no hubiese escrito su <em>Elogio de la locura<\/em>, en el que no solo hay una cr\u00edtica a la raz\u00f3n pura, a los males que ha causado, sino a las ventajas directas que supone la estulticia sobre ella. Y si a la saz\u00f3n se agrega que Erasmo escribi\u00f3 esta obra en casa de su \u00edntimo amigo Tom\u00e1s Moro \u2014de una sensatez incuestionable\u2014 no puede m\u00e1s que observarse una s\u00f3lida continuidad en la coherencia. \u00bfLocura o primera reacci\u00f3n protohistoricista a la l\u00f3gica del <em>trivium<\/em> escol\u00e1stico?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfExiste en Francisco de As\u00eds cierta sospecha precoz \u2014pero contenida\u2014 de la inmanencia spinoziana? \u00bfHa cre\u00eddo vislumbrar desde su oda a lo creado que tambi\u00e9n \u2014a su modo\u2014 la Tierra es sensible de un alma \u00abtanto sensorial como intelectual\u00bb, como propuso Giordano Bruno? Jam\u00e1s lo sabremos ni podr\u00edamos afirmarlo, pero de los tres sabemos con certeza que ninguno tuvo una relaci\u00f3n carente de claroscuros con la Iglesia en general y, en particular, con el dogma referido a la Creaci\u00f3n y lo creado. S\u00ed sabemos hoy que la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica acerca cada vez m\u00e1s a la ciencia, a la filosof\u00eda y a la religi\u00f3n, porque de ella surge la idea de un Dios inmanente en todo lo que existe, y no en forma trascendente y separada del mundo material. Entendemos que \u2014incluso en la actualidad\u2014 esta teor\u00eda no est\u00e1 exenta de controversias. En la misma l\u00ednea de coincidencias, tampoco el papa Francisco ha llegado al Vaticano sin recelos, sin romanos temores de amenazas reformistas. Abolido el limbo, todo es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>La Tierra puede vivir sin nosotros, nosotros no podemos vivir sin la Tierra. El Papa va m\u00e1s all\u00e1 y plantea una \u00abecolog\u00eda integral, vivida con alegr\u00eda y autenticidad\u00bb que remite a la inseparabilidad de la naturaleza y el ser humano; aun m\u00e1s, intenta romper esa dualidad naturaleza-cultura, ese falso mandato de ir y dominar en t\u00e9rminos de sometimiento redituable. Pone bastante en cuesti\u00f3n esa idea de dominio, de dominar la Tierra: el Papa la resignifica en la idea de una coexistencia arm\u00f3nica y hermanada.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco avanza en ese sentido y all\u00ed se nota una clara influencia de los pensadores en los cuales abrev\u00f3; pues m\u00e1s all\u00e1 de ser un Papa universal, fue desarrollando un pensamiento situado a partir de su propia experiencia de vida en un pa\u00eds del \u00abconurbano del mundo\u00bb. No es un Papa que haya desarrollado su formaci\u00f3n intelectual en los grandes centros de poder, sino m\u00e1s bien en la periferia \u2014por lo cual no podr\u00eda apartarse pastoralmente de esa realidad que conoce a la perfecci\u00f3n\u2014, que gener\u00f3 su propio modo de pensar y entender el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>No es casual \u2014as\u00ed lo entendemos\u2014 la elecci\u00f3n de un Papa proveniente de ese mundo que es \u00absujeto de descarte\u00bb. En sus principales documentos, el Papa del sur critica expresamente el antropocentrismo; no se recuerda haber le\u00eddo ning\u00fan otro documento oficial de la Iglesia que haya quebrado tanto con el antropocentrismo como lo hace Francisco desde un punto de vista te\u00f3rico; pero, \u00bfcon cu\u00e1l antropocentrismo? Con un antropocentrismo racionalista instrumental, ese racionalismo que hab\u00eda surgido de la Ilustraci\u00f3n, en la que la raz\u00f3n utilitaria era directriz: \u00abun antropocentrismo desp\u00f3tico que se desentienda de las dem\u00e1s criaturas\u00bb, dice en <em>Laudato si<\/em>. \u00bfNo es el <em>C\u00e1<\/em><em>ntico<\/em> de san Francisco de As\u00eds, tambi\u00e9n, una clara reacci\u00f3n al antropocentrismo?<\/p>\n\n\n\n<p>Un antropocentrismo hedonista, individualista, \u2014\u00abdesviado\u00bb, dice\u2014 a cuyo \u00abyo\u00bb le opone un \u00abnosotros\u00bb y \u2014m\u00e1s todav\u00eda\u2014 un \u00abotro\u00bb; que es lo natural y que expresa en todo ello que no puedo ser plenamente yo sin el otro. El pensamiento de Francisco plantea una cara ambiental que tiene que ver con la necesidad de la preservaci\u00f3n de la Tierra y del planeta como Creaci\u00f3n y como casa, una casa social. Ambas caras son parte de la misma realidad que invita a \u00abvivir bien\u00bb; est\u00e1n totalmente interconectadas, no est\u00e1n separadas y eso es lo que aparece como novedoso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por una nueva \u00e9tica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo est\u00e1 conectado para el Papa; esto significa que el problema social solo se solucionar\u00e1 si se modifica el actual sistema econ\u00f3mico que no solamente mata personas, sino que tambi\u00e9n destruye el entorno. Francisco avanza todav\u00eda m\u00e1s, rescatando la idea del trabajo como instancia b\u00e1sica de reivindicaci\u00f3n humana: \u00abestamos llamados al trabajo desde nuestra creaci\u00f3n\u00bb. Se anima a pensar en la posibilidad de un trabajo creativo, remunerado para los desempleados; la organizaci\u00f3n de los trabajadores formales, pero tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n de los trabajadores informales. Y adem\u00e1s, el imperativo de que al momento de realizar sus convenios colectivos o en la din\u00e1mica de los movimientos populares en la conquista de sus derechos, el trabajador incorpore el control de la producci\u00f3n en funci\u00f3n del cuidado de la Casa Com\u00fan, de la naturaleza. Brinda herramientas propositivas: \u00abmejorar la eficiencia energ\u00e9tica de las ciudades\u00bb, dice; pero tambi\u00e9n convoca de manera responsable a los intelectuales y a los acad\u00e9micos de la ciencia para que puedan desarrollar nuevos modos de trabajo basados en el cuidado y en la producci\u00f3n sustentable.<\/p>\n\n\n\n<p>Se desprende del pensamiento del Papa la denuncia de un totalitarismo de mercado que est\u00e1 blindado por los grandes medios y por la promoci\u00f3n de una \u00e9tica meritocr\u00e1tica e individualista; pero la meritocracia \u2014dice el Papa\u2014 no es posible sin igualdad de condiciones de base. La idea del m\u00e9rito en s\u00ed mismo no es opuesta a su concepci\u00f3n, solo si deviene en una lucha de todos contra todos por la mera ventaja ego\u00edsta que se vuelve aniquilatoria, es decir, la mirada hobbesiana de la vida social. Quiere dejar en evidencia que si bien todos compartimos la misma potencia, la misma condici\u00f3n del acto de correr, algunos comienzan aventajados, la mayor\u00eda muy retrasados y otros nunca pueden comenzar la carrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco rescata lo pol\u00edtico; lo pol\u00edtico aparece en este tiempo forzado como el espacio de lo inveros\u00edmil, de lo imposible; es mostrado en esta etapa del capitalismo como un estadio de irracionalidad, mientras que la cordura racional se pretende desde el mercado, debilitando las instancias necesarias para poder establecer sistemas de equidad all\u00ed donde el mercado desplaza. La idea del mercado como promotor esencial de desarrollo humano requiere de la pol\u00edtica, de la existencia necesaria de la pol\u00edtica que es la que le debe poner l\u00edmites, reencauzarla. M\u00e1s que nunca es imprescindible lo pol\u00edtico y lo estatal: \u00abLos mercados, procurando un beneficio inmediato, estimulan todav\u00eda m\u00e1s la demanda. Si alguien observara desde afuera la sociedad planetaria, se asombrar\u00eda ante semejante comportamiento que a veces parece suicida\u00bb, dice la enc\u00edclica.<\/p>\n\n\n\n<p>Plantea el desarrollo como una mejora integral de la vida humana \u2014no como desprendida\u2014, como concepto de evoluci\u00f3n ilimitada de la producci\u00f3n de bienes y servicios o de la sobreproducci\u00f3n de tecnolog\u00eda, sino como una mejora integral. El desarrollo tiene que replicarse en un mejoramiento de la calidad de vida y de la dignidad humana y, por lo tanto siempre aparece en el pensamiento de Francisco el imperativo \u00e9tico que implica dejar de lado la cultura del descarte.<\/p>\n\n\n\n<p>La soluci\u00f3n de los problemas ecol\u00f3gicos no es ni econ\u00f3mica ni t\u00e9cnica, requiere de una nueva \u00e9tica, por lo tanto una revoluci\u00f3n cultural que deje de lado paradigmas tecnocr\u00e1ticos. Para esto, es necesario abandonar la idea de la dial\u00e9ctica de los opuestos insuperables: la soluci\u00f3n requiere de un modo dial\u00f3gico, franco, que es un instrumento vital. Esto significa recuperar lo dial\u00f3gico-comunitario pues en definitiva, para Francisco los seres humanos viven en comunidad y la comunidad se define por la proximidad; esta se constituye, se entrelaza a trav\u00e9s del di\u00e1logo, y lo dial\u00f3gico nunca puede ser unilateral \u2014desde arriba hacia abajo\u2014 sino, precisamente, es el m\u00e9todo dial\u00f3gico lo que aporta horizontalidad. Esa es la propuesta de Francisco para neutralizar los efectos de este \u00abdesarrollo\u00bb financiero-tecnol\u00f3gico que conduce al descarte.<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo un an\u00e1lisis del <em>Discurso en el encuentro ecum\u00e9nico e interreligioso con los j\u00f3venes<\/em> \u2014pronunciado en Macedonia del Norte el 7 de mayo de 2019\u2014, la Dra. Ana Jaramillo dir\u00e1 al respecto: \u00abFrancisco sigue convoc\u00e1ndonos a la fraternidad en su nueva enc\u00edclica y nos advierte que \u2018Nadie puede pelear la vida aisladamente. [&#8230;] Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia adelante\u2019. Todos y todas los que creemos y queremos hacer una patria m\u00e1s libre, m\u00e1s justa y m\u00e1s soberana, queremos re-ligarnos en una comunidad, aunque no seamos religiosos. La nueva enc\u00edclica del papa Francisco es una gran clase de filosof\u00eda social. Las creencias son las ideas que somos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Cultura popular unida a la fe popular: esta categor\u00eda resulta basal para nuestra reflexi\u00f3n. As\u00ed como podemos hablar de una cultura popular lejos de las estructuras impuestas por el <em>establishment<\/em>, tambi\u00e9n podemos hablar de un Cristianismo popular que est\u00e1 lejos de las grandes estructuras y nace de la cultura m\u00e1s ontol\u00f3gica de nuestro pueblo \u2014que transita caminos de esperanza y organizaci\u00f3n\u2014 para alcanzar la liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra Am\u00e9rica se gener\u00f3 un modo propio y original de mirar la vida y confrontar la muerte, con caracter\u00edsticas singulares, evidentemente atravesadas por el Cristianismo. Dice Rafael Tello que esta cultura naciente est\u00e1 profundamente marcada por el \u00abdeseo de reconocimiento de la dignidad humana y en una actitud existencial que reconoce la presencia de Dios en la vida diaria y el destino eterno de la misma\u00bb. Esta actitud ante la vida de aquellos \u00abprotooprimidos\u00bb llega hasta nuestros d\u00edas en el pueblo oprimido, despose\u00eddo y trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la concepci\u00f3n optimista de Arturo Sampay en la que \u00abde m\u00e1s bienes y ocio disponen las personas libres, con la diferencia de que los esclavos de antes de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica eran humanos y ahora son mec\u00e1nicos, y, dicho sea de paso, debido a la infinita multiplicaci\u00f3n de estos esclavos mec\u00e1nicos es que, en nuestros d\u00edas, todos los componentes de la humanidad emergen a la condici\u00f3n de hombres libres\u00bb. A aquello a lo que el autor llam\u00f3 \u00abla revoluci\u00f3n de nuestro tiempo\u00bb \u2014a mayor tecnolog\u00eda y maquinaria, su empleo y expansi\u00f3n har\u00e1 de m\u00e1s hombres libres\u2014 se ha contrapuesto la irrupci\u00f3n del nuevo capitalismo financiero, que ha desafiado y revuelto este logro de la humanidad que avizor\u00f3 Sampay. Francisco advierte: \u00abla orientaci\u00f3n de la econom\u00eda ha propiciado un tipo de avance tecnol\u00f3gico para reducir costos de producci\u00f3n en raz\u00f3n de la disminuci\u00f3n de los puestos de trabajo, que se reemplazan por m\u00e1quinas. Es un modo m\u00e1s como la acci\u00f3n del ser humano puede volverse en contra de \u00e9l mismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Reaparece la idea en Francisco, a veces m\u00e1s expresa y en otros casos de manera sugerida, de que en definitiva es el trabajo el que genera el capital, y que por lo tanto el trabajo humano \u2014ya sea en su faz creativa, ya sea en sus aspectos f\u00edsicos\u2014 debe ultraprotegerse, deben establecerse sistemas de protecci\u00f3n jur\u00eddico-estatales para contenerlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Construyendo la Casa Com\u00fan<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reiterando que a <em>Laudato si<\/em> no hay que confundirla con una \u00abenc\u00edclica verde\u00bb \u2014en t\u00e9rminos de movimientos ecologistas\u2014 sostenemos que la misma constituye una valiosa reflexi\u00f3n social y filos\u00f3fica sobre el presente, el pasado y el futuro; sobre nuestro h\u00e1bitat com\u00fan que implica el abordaje de cuestiones clave como el sistema natural al que pertenecemos. La idea de la Creaci\u00f3n divina \u2014a\u00fan sin concluir\u2014 y que contin\u00faa con el aporte responsable de la mano del hombre, deja de lado al individuo depredador y dominante de lo creado, para constituirse en cocreador en t\u00e9rminos de imagen y semejanza divina. Entendemos que el Papa propone una religaz\u00f3n con lo espiritual \u2014no necesariamente con lo religioso\u2014, con la dimensi\u00f3n espiritual y la trascendente que, en el caso de la <em>Laudato si<\/em>, articula ciencia, fe y filosof\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa articulaci\u00f3n se interroga b\u00e1sicamente sobre el sentido mismo de la existencia de la vida social y de la vida comunitaria. Aqu\u00ed est\u00e1 planteando un retorno a la discusi\u00f3n de la ant\u00edtesis entre sociedad-comunidad. La sociedad como simple asociaci\u00f3n, re\u00f1ida con la comunidad como establecimiento, como instancia de construcci\u00f3n de proximidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, tambi\u00e9n el Papa se acerca a lo que se conoce como la filosof\u00eda de la complejidad. Implica el abandono de dualismos, el abandono de pr\u00e1cticas y discursos de \u00edndole dial\u00e9ctico para recuperar la comprensi\u00f3n humana como fen\u00f3meno que va m\u00e1s all\u00e1 de la simple interrelaci\u00f3n entre los seres humanos, expandiendo la interacci\u00f3n de los seres humanos \u2014insistimos\u2014 con todo el entorno de lo creado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa filosof\u00eda de la complejidad que empieza a surgir all\u00e1 por las d\u00e9cadas del setenta y del ochenta, y que viene a plantear que las cosas, la vida, la naturaleza, los recursos naturales, no son unilineales \u2014no son accesibles solo por la raz\u00f3n pura\u2014, que hay elementos cuyo rol en la naturaleza a\u00fan desconocemos, pero que son parte de la Creaci\u00f3n. De este modo, desaf\u00edan a abrir los planos de nuestras conciencias para aceptar que el conocimiento no es un mero hecho racional, sino que se da a partir de un fen\u00f3meno m\u00e1s hol\u00edstico. Que de ello se desprende que no conocemos solo a trav\u00e9s de principios l\u00f3gico-racionales sino por intuiciones metarracionales, as\u00ed como san Francisco de As\u00eds. Eso habr\u00e1 que considerar al momento de construir esa Casa Com\u00fan y de proteger a todos, porque son parte misma de la naturaleza. Qu\u00e9 lejos queda en este contexto la concepci\u00f3n nietzscheana: \u00abel hombre es la enfermedad de la piel de la tierra\u00bb. Para Francisco la Creaci\u00f3n es, finalmente, el ecosistema trascendente del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos a los que nos gusta ver cierta continuidad hist\u00f3rica en los acontecimientos, y si ese acontecer genera cultura que adem\u00e1s se abre paso a trav\u00e9s del tiempo y cuyo discurrir llamamos \u201chistoricismo\u201d, vemos a san Francisco de As\u00eds advirtiendo a aquel ser humano de la Baja Edad Media que s\u00ed existe hermandad con la Creaci\u00f3n y no solo dominio y antropocentrismo en esa \u00abCasa Com\u00fan\u00bb que comparten. Llega Erasmo de Rotterdam y su <em>Elogio a la locura<\/em>, entendiendo que lo m\u00e1s sensato es \u00abhacer l\u00edo\u00bb, escribiendo la obra en homenaje a su ut\u00f3pico amigo Tom\u00e1s Moro. Pasando de siglo en siglo, el mensaje cristiano llega al primer peronismo en Estocolmo, vibrando en extraordinaria rima con el pontificado del Papa del sur: a centurias de transmitido el mensaje de As\u00eds, como la luz de un faro lejano \u2014resignificado por sucesivos pensadores protohistoricistas\u2014 y eclosionado por Francisco en la enc\u00edclica <em>Laudate si<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 pod\u00edan saber san Francisco de As\u00eds y sus criaturas sobre el mensaje de Estocolmo, qu\u00e9 hubiera sabido Per\u00f3n sobre la \u00abecolog\u00eda integral\u00bb del primer Papa en la historia llamado \u00abFrancisco\u00bb. C\u00f3mo hubieran sabido que la mutua preocupaci\u00f3n transversal de los tres hombres era la pobreza material y espiritual del hombre, sensibles al mismo tiempo como eran al entorno natural que les rodeaba, y de cuyo extra\u00f1amiento advert\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez sea natural consecuencia que \u2014una vez superada la secular ant\u00edtesis planteada entre ciencia y fe por la magistral obra de Tom\u00e1s de Aquino y su raz\u00f3n aristot\u00e9lica\u2014 Francisco nos invite a superar este nuevo dualismo \u2014en apariencia irreconciliable\u2014 entre sociedad y comunidad, por medio de un historicismo nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el fracaso evidente de <em>El fin de la historia y el \u00faltimo hombre<\/em> de Francis Fukuyama \u2014corolario de la globalizaci\u00f3n\u2014: \u00bfno es por ese historicismo que Cristo va uniendo estos extraordinarios acontecimientos d\u00e1ndoles sentido y coherencia, inspirando a los unos para iluminar a los otros?<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que hay un pueblo que vive en un <em>ethos<\/em> cultural, de donde deviene su historia junto con su memoria colectiva; es creado por la cultura y creador de esta. Sabemos tambi\u00e9n que existen estructuras del mal que nos oprimen y que constituyen verdaderos lazos de muerte que amarran su vida y pretenden someterlo. Sabemos que Francisco encuentra en el Evangelio un proyecto liberador, portador de una esperanza que es \u2014en definitiva\u2014 el bien arduo y posible, y que busca la liberaci\u00f3n como concreci\u00f3n de un proceso vital e hist\u00f3rico. As\u00ed, el pueblo argentino est\u00e1 atravesado por una historia pol\u00edtica que lo ubica protagonista, como sujeto en el centro de la escena.<\/p>\n\n\n\n<p>Entendemos que al mal se lo vence con estructuras virtuosas: la forma pol\u00edtica de esas estructuras es la organizaci\u00f3n, la Comunidad Organizada. Este pueblo en sentido subjetivo que se reorganiza de continuo para dar respuesta al mal desde la mirada empapada de su fe, inscripta en su inconsciente cultural y colectivo; este pueblo, pobre y oprimido, sabe que est\u00e1 llamado a ser libre. Pero en su camino a la liberaci\u00f3n, este pueblo organizado busca transitar de modo singular \u2014desde su propio modo de ser original\u2014 el camino que lo conduzca a una vida m\u00e1s digna, m\u00e1s libre, justa y humana. Es ah\u00ed, en ese lugar, donde la fe, la cultura, la historia y la pol\u00edtica se encuentran en nuestro pueblo en la b\u00fasqueda de hacer realidad efectiva \u2014aqu\u00ed y ahora\u2014 el tiempo de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pretendemos analizar mediante este texto ciertos presupuestos y categor\u00edas que resultan \u2014a nuestro criterio\u2014 claves para comprender la relaci\u00f3n existente entre la fe y la cultura popular, otros aspectos vinculados a esa originalidad pol\u00edtico-cultural \u2014conocida bajo el nombre de peronismo\u2014 y la relaci\u00f3n entre ellos, con determinados t\u00f3picos del pensamiento del papa Francisco como emergente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6008,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,4,59],"tags":[],"coauthors":[813,814,720],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6007"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6007"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6009,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6007\/revisions\/6009"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6008"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6007"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}