{"id":6030,"date":"2022-07-28T12:05:53","date_gmt":"2022-07-28T15:05:53","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6030"},"modified":"2022-08-17T12:36:45","modified_gmt":"2022-08-17T15:36:45","slug":"teatro-abierto-el-primer-grito-contra-la-dictadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/teatro-abierto-el-primer-grito-contra-la-dictadura\/","title":{"rendered":"Teatro Abierto, el primer grito contra la Dictadura"},"content":{"rendered":"\n<p>El origen de Teatro Abierto fue una sensaci\u00f3n colectiva y simult\u00e1nea de una gran asfixia cultural. Actores desaparecidos, prohibidos y exiliados, temas vedados, operativos de madrugada fueron minando esa m\u00edtica noche porte\u00f1a en la cual el teatro ten\u00eda tanto que ver. Entonces en lugar de generarse proyectos aislados \u2014y obviamente competitivos entre s\u00ed\u2014 surgi\u00f3 un esp\u00edritu de cuerpo, una necesidad de trabajar unidos para conjurar el miedo. El motor inicial de Teatro Abierto fue Osvaldo Drag\u00fan y a su cargo estuvieron las palabras de apertura en la noche inaugural en el Teatro del Picadero. Ese discurso, naturalmente, alud\u00eda sin denunciar y estimulaba sin irritar, porque lo que se buscaba era continuidad de trabajo, no allanamientos ni prohibiciones. Se convocaba al teatro: el contenido verdadero no era necesario hacerlo expl\u00edcito, todo el mundo entendi\u00f3 de inmediato que se estaba ante un hecho pol\u00edtico, el primero contra la feroz dictadura militar.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento llev\u00f3 poco tiempo \u2014la respuesta concreta pueden darla los integrantes\u2014, pero supongo que algo as\u00ed como dos meses. Se pidieron primero las obras como material esencial, piezas breves sin tem\u00e1tica impuesta; la idea era montar una usina teatral que no se detuviera nunca, tres obras distintas cada noche, todas, claro, cortas. Se regresaba pues al c\u00e9lebre g\u00e9nero chico de m\u00e1s de medio siglo atr\u00e1s, obritas que se ofrec\u00edan en continuidad de la tarde a la noche. Solo que en este caso no se trataba de sainetes con patio de conventillo sino de un subyacente grito de libertad. Cuando los textos estuvieron \u2014y fue rapid\u00edsimo\u2014 se necesitaba la sala. La hija del director fundador de <em>Clar\u00edn<\/em> Roberto Noble, Guadalupe Noble, era la due\u00f1a del Picadero y el director Antonio M\u00f3naco su compa\u00f1ero y coordinador general. Ellos pusieron todo a disposici\u00f3n de inmediato. El resto, como siempre, lo hizo la empecinada capacidad de trabajo de los teatristas. Con alg\u00fan pr\u00e9stamo, alg\u00fan apoyo peque\u00f1o, no recuerdo si alg\u00fan subsidio, autores, directores, actores y t\u00e9cnicos se pusieron a dise\u00f1ar Teatro Abierto haciendo de todo: puesta, direcci\u00f3n, carpinter\u00eda, electricidad. Una dificultad muy grande acechaba, los cambios de escenograf\u00eda para que el espect\u00e1culo tuviera continuidad. Como siempre (no hay esp\u00edritu de cuerpo que sea capaz de suavizar la defensa de lo propio) surgieron roces porque nadie quer\u00eda resignar \u201csu\u201d escenograf\u00eda. Pero Drag\u00fan fue un severo capit\u00e1n de tormentas y todo se fue allanando.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento se promocion\u00f3 r\u00e1pidamente a trav\u00e9s de la prensa teatral, que jug\u00f3 un papel fundamental y muy solidario. Todos los diarios anunciaron generosamente el evento, tambi\u00e9n la TV y la radio, en la medida m\u00e1s reducida de aquellos a\u00f1os y teniendo en cuenta que entonces todas las pantallas eran oficiales. Adem\u00e1s, el boca a boca fue muy eficaz. En la calle Corrientes no se hablaba de otra cosa, de modo que hasta quienes no sospecharon la motivaci\u00f3n profunda, vivieron con expectativa esta novedad de funciones con tres estrenos. Las obras se encargaron a los autores con oficio, capaces de escribir r\u00e1pido y bien: Cossa, Gorostiza, Drag\u00fan, Somigliana, Griffero, Pais y tantos m\u00e1s. No hubo casi selecci\u00f3n salvo por la cantidad, llegaron m\u00e1s de las que el proyecto pod\u00eda albergar. Pero los contenidos, muy sagaces, fueron perfectos para el prop\u00f3sito de Teatro Abierto. Eran alegor\u00edas acerca de la libertad y la corrupci\u00f3n: un episodio de la historia argentina (Somigliana), un pantallazo agud\u00edsimo sobre la inmigraci\u00f3n al rev\u00e9s (<em>Gris de ausencia<\/em>), una caricatura intencionada sobre el autoritarismo (<em>Oficial Primero<\/em>), una f\u00e1bula sobre frustraciones que ven\u00edan de adentro y de afuera (<em>Pr\u00edncipe azul<\/em>), las consecuencias de un individualismo exacerbado hasta la demencia (<em>El acompa\u00f1amiento<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Los equipos se armaron con la capacidad profesional de los directores, que eleg\u00edan a los actores m\u00e1s indicados y todos estaban disponibles: nadie quer\u00eda quedarse al margen de T.A. De modo que con tanto material humano, no fue complicado poner cada pieza en su casilla: Soriano y Brandoni en <em>Gris de ausencia<\/em>, Rivera L\u00f3pez y Villanueva Cosse en <em>Pr\u00edncipe azul<\/em>, Carella y<\/p>\n\n\n\n<p>Dumont en <em>El acompa\u00f1amiento<\/em>. Las obras no pertenec\u00edan a g\u00e9neros determinados ni muy r\u00edgidos, pero abundaban la comedia sat\u00edrica, la burla, el golpe de luz, el lamparazo veloz que dejaba impresas im\u00e1genes que todos entendieron. Lo que ten\u00edan en com\u00fan era el esp\u00edritu que las animaba, trabajar, demostrar que pese al terrorismo de Estado la gente de teatro estaba viva, entera, creativa. No creo que pueda hablarse de una est\u00e9tica definida en ese repertorio variado, porque la cosa no pasaba por ah\u00ed, era m\u00e1s un tema \u00e9tico que est\u00e9tico. Adem\u00e1s la misma prudencia elud\u00eda por instinto escenas acusadoras directas que por un lado hubieran sido altamente peligrosas y por el otro, demasiado obvias.<\/p>\n\n\n\n<p>El p\u00fablico colm\u00f3 cada funci\u00f3n y m\u00e1s que eso, premi\u00f3 los trabajos con aut\u00e9nticas ovaciones. La de <em>Gris de ausencia<\/em> la tengo grabada en vivo la noche del estreno, que fue adem\u00e1s la del incendio, la \u00faltima en El Picadero. Es un documento impresionante. Iba toda clase de gente, de todas las edades, desde luego muchos j\u00f3venes pero hab\u00eda una gran diversidad. La cr\u00edtica respondi\u00f3 muy bien, mi p\u00e1gina de <em>Clar\u00edn<\/em> fue la primera en cubrir noche a noche todos los estrenos y comentar las tres obras en el diario de dos d\u00edas despu\u00e9s. Pronto otros medios hicieron lo mismo: <em>La Naci\u00f3n<\/em>, <em>La Prensa<\/em>, <em>Cr\u00f3nica<\/em>, <em>La Raz\u00f3n<\/em> (no exist\u00eda <em>P\u00e1gina\/12<\/em>) y algunas revistas. En el exterior se coment\u00f3 mucho, llegaban los cables de agencias con notas publicadas en Espa\u00f1a e Italia principalmente. Es muy importante destacar la actitud de todos estos sectores cuando una bomba incendiaria quem\u00f3 El Picadero. Nadie arrug\u00f3. La m\u00edstica creci\u00f3 y los empresarios teatrales, sin excepci\u00f3n, ofrecieron sus salas para seguir con Teatro Abierto. Se hizo en el Tabar\u00eds de Carlos Rottemberg porque era m\u00e1s f\u00e1cil adaptar todo r\u00e1pidamente en ese escenario peque\u00f1o \u2014los espect\u00e1culos no eran complicados, estaban dise\u00f1ados en chiquito para El Picadero\u2014 y la gente sigui\u00f3 respondiendo. Al gobierno militar le sali\u00f3 el tiro por la culata, porque desde luego el teatro entero se victimiz\u00f3 con ese atentado.\u00a0En lo pol\u00edtico tuvo un efecto muy positivo, no tanto porque el mundo de los pol\u00edticos participara de las inquietudes art\u00edsticas del teatro, sino porque T.A. dio una lecci\u00f3n de coraje: naci\u00f3 para vencer el miedo. Y lo venci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi aporte final es que sin duda la dictadura \u2014para su profundo disgusto\u2014 gener\u00f3 los mejores espect\u00e1culos. Ya en el a\u00f1o siguiente, con los militares debilitados, interes\u00f3 menos. Y en el 83, casi nada. Con el advenimiento de la democracia T.A. se desactiv\u00f3. Eso demuestra claramente que su mensaje ideol\u00f3gico fue la savia nutricia. M\u00e1s all\u00e1 de la calidad de las obras, por cierto desparejas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El origen de Teatro Abierto fue una sensaci\u00f3n colectiva y simult\u00e1nea de una gran asfixia cultural. Actores desaparecidos, prohibidos y exiliados, temas vedados, operativos de madrugada fueron minando esa m\u00edtica noche porte\u00f1a en la cual el teatro ten\u00eda tanto que ver. 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