{"id":6080,"date":"2022-08-23T11:28:18","date_gmt":"2022-08-23T14:28:18","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6080"},"modified":"2022-09-01T16:10:48","modified_gmt":"2022-09-01T19:10:48","slug":"felipe-vallese","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/felipe-vallese\/","title":{"rendered":"Felipe Vallese"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Vida y militancia de un delegado metal\u00fargico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La figura de Felipe Vallese \u2013con su desaparici\u00f3n y el significado que esta contiene\u2013 est\u00e1 inscripta en una variada cantidad de n\u00facleos problem\u00e1ticos de la historia argentina. Su militancia sindical y pol\u00edtica, su rol como delegado gremial de f\u00e1brica, ser un obrero industrial, ser peronista, ser un joven asesinado en el marco de una estrategia estatal represiva y ser un desaparecido por motivos pol\u00edticos son rasgos inherentes de la trascendencia hist\u00f3rica de varias generaciones de nuestro pueblo. En el caso de Vallese se re\u00fanen todas en la misma persona, desarrolladas en un contexto determinante para nuestra historia como son los 18 a\u00f1os de resistencia peronista. \u00c9l es un hijo predilecto de aquella resistencia: quiz\u00e1s no por resaltar m\u00e1s que otras u otros protagonistas de la \u00e9poca, sino por ser un trabajador y delegado sindical que, tanto en vida como luego, condens\u00f3 en s\u00ed mismo estos n\u00facleos problem\u00e1ticos que ayudan a comprender integralmente nuestra historia del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La primera cuesti\u00f3n se relaciona con la violencia institucional como mecanismo estructural en las formas de opresi\u00f3n de las clases dominantes en la Argentina. Felipe Vallese fue secuestrado en la noche del 23 de agosto de 1962. Conclu\u00edan los \u00faltimos minutos de aquel d\u00eda cuando a las 23:18 hs, en la intersecci\u00f3n de las calles Trelles y Canalejas (hoy Felipe Vallese) del barrio de Flores, era rodeado por ocho polic\u00edas armados que, luego de una f\u00e9rrea resistencia, logran llev\u00e1rselo. Vallese se dirig\u00eda a su trabajo en la f\u00e1brica TEA (Trafilaci\u00f3n y Esmaltaci\u00f3n de Alambres) S.R.L., una metal\u00fargica. Ocho agentes secuestran a un trabajador que se trasladaba a su destino cotidiano para realizar las tareas correspondientes al turno noche. Pero no solo lo secuestraron a \u00e9l. Otro grupo de polic\u00edas se dirigi\u00f3 hacia la casa donde viv\u00eda Felipe Vallese, en la calle Morelos, donde ingresaron violentamente y armados, y secuestraron a todos los habitantes del hogar: Mercedes Cervi\u00f1o de Adaro, Elvia Raquel de la Pe\u00f1a, Rosa C\u00e1ndida Salas y Agust\u00edn Adaro; todos convivientes del domicilio junto a Felipe, su hijo e \u00cdtalo Vallese \u2013hermano del primero\u2013, quien tambi\u00e9n fue interceptado y secuestrado. Fue un operativo may\u00fasculo motivado por la b\u00fasqueda de Alberto Rearte, cofundador junto a Vallese de la Juventud Peronista. Esto form\u00f3 parte de la ofensiva policial-militar, en el marco del Plan CONINTES (Conmoci\u00f3n Interna del Estado), de detener y enjuiciar militarmente a miles de dirigentes y militantes pol\u00edticos y sindicales. Si bien Felipe Vallese no fue parte principal del operativo es posible advertir que su secuestro sirvi\u00f3 como un objetivo de la estrategia de las fuerzas armadas, ya que como cuadro pol\u00edtico sindical, su militancia activa, la posici\u00f3n ascendente en la f\u00e1brica que hab\u00eda logrado y su organicidad dentro de la principal organizaci\u00f3n sindical del pa\u00eds, hacen posible leer esa desaparici\u00f3n como parte de los objetivos de la ofensiva estatal.<\/p>\n\n\n\n<p>El peronismo y la clase obrera signaron el tiempo pol\u00edtico y social desde 1945 en adelante. A partir de 1955, fue el tiempo de la contrarrevoluci\u00f3n y por ende fue el tiempo de la violencia, determinado por el terrorismo de Estado y la persecuci\u00f3n y represi\u00f3n a las y los trabajadores y al pueblo en su conjunto. Los bombardeos en el centro de Buenos Aires, los fusilamientos de junio de 1956, los asesinatos de Mussy, Retamar, Hilda Molina de Guerrero, Mena y los dem\u00e1s luchadores durante el Cordobazo y los fusilamientos de Trelew, son ejemplos notorios de una pol\u00edtica constante.<\/p>\n\n\n\n<p>Cien a\u00f1os antes de estos sucesos \u2013con exactitud, noventa y cinco a\u00f1os\u2013 Bartolom\u00e9 Mitre le escrib\u00eda una carta a Sarmiento plante\u00e1ndole la estrategia porte\u00f1a de eliminar toda forma de resistencia y organizaci\u00f3n popular en las provincias, es decir, le anunciaba una guerra de polic\u00eda. Mitre lo explicaba con elocuencia: \u201cquiero hacer una guerra de polic\u00eda. La Rioja es una cueva de ladrones que amenaza a todos los vecinos y donde no hay gobierno que haya la polic\u00eda. Declarando ladrones a los montoneros sin hacerles el honor de considerarlos como partidarios pol\u00edticos ni elevar sus depredaciones al rango de reacciones, lo que hay que hacer es muy sencillo\u201d. Su ofensiva contra las montoneras y los caudillos federales se caracteriz\u00f3 por lo cruento y despiadado. Fue un genocidio contra el gaucho. Es evidente la similitud con la posterior utilizaci\u00f3n del Estado para eliminar toda expresi\u00f3n popular y de organizaci\u00f3n sindical en los a\u00f1os \u201860 y \u201970. Para dotar de mayor semejanza al salto temporal desarrollado, Jauretche dir\u00e1 a\u00f1os despu\u00e9s que \u201cel caudillo era el sindicato del gaucho\u201d. Vallese formaba parte de la nueva organizaci\u00f3n del gaucho que es el movimiento obrero organizado. Por un lado, se encontraban las clases dominantes y su utilizaci\u00f3n de la violencia estatal para delinear el pa\u00eds dependiente y de exclusi\u00f3n; y por el otro, la persistencia del pueblo de organizarse colectivamente y de luchar por los intereses nacionales y sociales. Eduardo Luis Duhalde esgrime con claridad que \u201cel terrorismo de Estado ha sido pr\u00e1ctica constante \u2013ideol\u00f3gica y pol\u00edtica\u2013 de la oligarqu\u00eda nativa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El segundo n\u00facleo problem\u00e1tico es el de la utilizaci\u00f3n de la desaparici\u00f3n por motivos pol\u00edticos y sociales dentro del largo proceso hist\u00f3rico de la violencia institucional. Err\u00f3neamente se lo define a Felipe Vallese como el primer desaparecido o el primer desaparecido pol\u00edtico de nuestro pa\u00eds. Es sumamente complejo historizar la figura de la desaparici\u00f3n como parte de las acciones terroristas del Estado en la historia argentina. En el siglo XX, con la consolidaci\u00f3n del Estado Nacional y olig\u00e1rquico y la aparici\u00f3n del \u201cproblema social\u201d, el abordaje de la conflictividad laboral y social por parte de las esferas gubernamentales ha sido lineal: represi\u00f3n policial, desconocimiento del disidente como un actor pol\u00edtico y normativa acorde con el sistema persecutorio. Seg\u00fan Osvaldo Bayer, Atilio Bor\u00f3n y Julio Gambina en el libro <em>El<\/em> <em>Terrorismo de Estado en la Argentina, <\/em>el primer desaparecido por motivos pol\u00edticos y sociales en el siglo XX fue Juan Ocampo, un trabajador marinero de 18 a\u00f1os, quien fue asesinado en la represi\u00f3n que se sucedi\u00f3 durante el acto del 1\u00ba de mayo de 1904 realizado por el movimiento obrero argentino. Luego de su asesinato, la polic\u00eda secuestr\u00f3 su cuerpo y lo desapareci\u00f3. El \u201cdesaparecer un cuerpo\u201d como parte del aparato represivo ten\u00eda que ver con disciplinar a\u00fan m\u00e1s a los sectores populares organizados. Formaba parte del andamiaje de hostigamiento hacia la clase trabajadora de la \u00e9poca. Luego, con el perfeccionamiento de la violencia institucional, la desaparici\u00f3n ser\u00e1 muchas veces la acci\u00f3n sistem\u00e1tica de tapar \u201cexcesos\u201d en situaciones de detenciones seguidas de torturas y luego, asesinato. Sin lugar a dudas el mecanismo de la desaparici\u00f3n se afianza a la par de la consolidaci\u00f3n del uso de la tortura como tratamiento policial y de inteligencia por parte del Estado sobre el activismo social, pol\u00edtico y sindical.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de ser secuestrado Felipe Vallese fue dirigido junto al resto de los detenidos a la Comisar\u00eda 1\u00aa de la localidad de San Mart\u00edn. \u00c9l lleg\u00f3 a la comisar\u00eda ya habiendo pasado por la sala de tortura. Fue el primer torturado del operativo. Sab\u00edan que \u00e9l era amigo y compa\u00f1ero de Rearte, que es a quien supuestamente buscaban. Pero tambi\u00e9n conoc\u00edan de su activismo en la Juventud Peronista y de su militancia sindical; por eso se ensa\u00f1aron primero con \u00e9l. Igualmente, las fuerzas represivas no tuvieron freno y desarrollaron asimismo sesiones de tortura con varios de los dem\u00e1s detenidos. Sin embargo, Vallese \u2013seg\u00fan las investigaciones en la d\u00e9cada de 1960 del periodista Pedro Barraza y los abogados Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Pe\u00f1a\u2013 no sobrevivi\u00f3 a las golpizas y a la tortura con picana sufrida instant\u00e1neamente luego de su secuestro y traslado. Horas m\u00e1s tarde falleci\u00f3. Situaci\u00f3n desconocida por el resto de los detenidos, como as\u00ed tambi\u00e9n por los denunciantes de este masivo operativo ilegal. Justamente, desde el mismo d\u00eda 24 de agosto, tanto conocidos de Felipe como la Uni\u00f3n Obrera Metal\u00fargica denuncian la situaci\u00f3n, y el letrado del sindicato interpone un <em>habeas corpus.<\/em> La militancia popular levant\u00f3 instant\u00e1neamente la bandera por la aparici\u00f3n con vida de Vallese. Se inmortaliz\u00f3 la consigna \u201c<em>Un grito que estremece, Vallese no aparece<\/em>\u201d. La primera reacci\u00f3n de la Polic\u00eda Federal fue el encubrimiento, manifestando desconocimiento sobre detenciones de los nombres denunciados. Tanto las Jefaturas Policiales de Capital Federal como de la Provincia de Buenos Aires negaban tener detenidas a las personas mencionadas. El encubrimiento (de los secuestros, detenciones ilegales, torturas y desaparici\u00f3n de Felipe Vallese) se fue estructurando desde el primer d\u00eda. Once d\u00edas despu\u00e9s del hecho, la Polic\u00eda de Buenos Aires reci\u00e9n admit\u00eda tener detenidos en otra locaci\u00f3n al resto de los secuestrados, pero nada dijeron sobre Vallese. En ning\u00fan informe policial se mencion\u00f3 el nombre de Felipe Vallese. Su desaparici\u00f3n y el encubrimiento de la misma refuerzan el trazo de acci\u00f3n del Estado opresor. En esos a\u00f1os, la desaparici\u00f3n no fue un mecanismo central de la estrategia represiva, como ser\u00e1 en el marco del Terrorismo de Estado iniciado en 1976. Sin embargo, ya comienza a formar parte de las posibilidades de afrenta contra el \u201cenemigo interno\u201d. No es casualidad justamente que si se analiza el decurso hist\u00f3rico de la violencia antiperonista llegando a la \u00faltima dictadura c\u00edvico-militar, el polic\u00eda que coordina el secuestro, la tortura y la desaparici\u00f3n de Vallese, Juan Fiorillo, fuera luego parte de los grupos de tareas del Jefe de la Polic\u00eda Bonaerense Ram\u00f3n Camps oficiando como Comisario Mayor de la fuerza. El caso de Felipe fue un exacto preludio del genocidio desarrollado desde 1976, cuya planificaci\u00f3n sobre el exterminio se edific\u00f3 masificando el mecanismo de la desaparici\u00f3n. Esto constituye un preciso antecedente ya que la desaparici\u00f3n de Vallese fue ante todo la de un militante popular de base y delegado sindical, sujeto predilecto de la ofensiva patronal y militar durante la \u00faltima dictadura. Al decir de Eduardo Luis Duhalde en los cap\u00edtulos introductorios del libro <em>Felipe Vallese: Proceso al Sistema, <\/em>\u201cesa multitud de tr\u00e1gicas sombras que son los 30.000 detenidos-desaparecidos del Estado Terrorista del 76 al 83, vino a ocupar el lugar de Felipe en las m\u00faltiples b\u00fasquedas y esfuerzos identificatorios posteriores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tercer asunto tiene que ver con la experiencia hist\u00f3rica como fue la del primer peronismo, como punto de inflexi\u00f3n de la historia argentina cuyo eje central fue el protagonismo de la clase obrera, y la de la resistencia, en tanto proceso de enfrentamiento de las masas populares con los diversos poderes de las clases dominantes. Vallese naci\u00f3 un 14 de abril de 1940, a\u00f1o que ser\u00eda uno de los \u00faltimos alientos de vida de la D\u00e9cada Infame. El padre de Felipe fue un inmigrante italiano que arrib\u00f3 a nuestro pa\u00eds en 1925 donde desarroll\u00f3 luego un porvenir de diversa suerte, afinc\u00e1ndose definitivamente en el barrio de Caballito de la Capital Federal. El entorno familiar y los primeros a\u00f1os de vida de Vallese se encontraban ajenos a la experiencia popular que estaba protagonizando una revoluci\u00f3n nacional. Barraza detalla el derrotero laboral del joven Vallese: \u201cFelipe, que comienza a los 14 a\u00f1os como cadete de una editorial, tiene otras experiencias de trabajo: oficia primero de pintor y luego de obrero en una tintorer\u00eda\u201d. All\u00ed no hay atisbo todav\u00eda de una preeminencia hacia la militancia. Ese destino estuvo signado por dos fen\u00f3menos: su amistad barrial con Alberto Rearte, con quien entre otros militantes funda la Juventud Peronista hacia fines de los a\u00f1os \u201950, y el ingreso a su primer trabajo estable en un entorno industrial. Retomando, Felipe Vallese se fue forjando como un adulto precoz al calor de sus constantes experiencias laborales. Seguramente para ese incipiente obrero no hayan pasado desapercibidos los \u00faltimos a\u00f1os de la revoluci\u00f3n justicialista ni tampoco sus amplias conquistas laborales y sociales o el alcance y la masividad alcanzadas por el sindicalismo, tanto en la defensa de los intereses de las y los trabajadores como en su tejido organizativo. Sin lugar a dudas, el golpe de 1955 sign\u00f3 el destino trunco de aquella comunidad que estaba protagonizando su revoluci\u00f3n, como tambi\u00e9n influy\u00f3 en aquellas nuevas camadas de militantes que se forjaron al calor de la resistencia peronista.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del proceso autodenominado Revoluci\u00f3n Libertadora se despleg\u00f3 una pol\u00edtica de persecuci\u00f3n hacia el pueblo peronista \u2013el Decreto 4.161\/56 es la expresi\u00f3n manifiesta\u2013, con especial predilecci\u00f3n por la dirigencia y militancia sindical. Se intervinieron innumerable cantidad de sindicatos y se expuls\u00f3 e inhabilit\u00f3 a miles de dirigentes y delegados de base. Se avanz\u00f3 en la coerci\u00f3n del sindicalismo peronista \u2013los Decretos 3.032\/55 y 7.107\/56\u2013 y se intent\u00f3 definir una nueva estructura para las organizaciones sindicales mediante una normativa \u2013los Decretos 2.379\/56 y 9.270\/56\u2013 que prohib\u00eda la agremiaci\u00f3n conjunta de la totalidad del personal y eliminaba la Ley de Asociaciones Sindicales vigente. A su vez, con los comandos civiles ocupando los sindicatos y la detenci\u00f3n de miles de dirigentes gremiales se busc\u00f3 desmoronar la comunidad organizada del pueblo peronista. La ofensiva antipopular fue una necesidad para implantar los objetivos econ\u00f3micos definidos por la dictadura como fueron el ingreso al FMI \u2013con el acatamiento al plan de ajuste propuesto\u2013 y el creciente ingreso de capitales extranjeros. El impacto sobre el bolsillo de las y los trabajadores result\u00f3 inmediato; la resistencia obrera, tambi\u00e9n. De toda nuestra historia, el per\u00edodo entre 1956 y 1959 fue el de mayor cantidad de d\u00edas laborales perdidos a causa de las diferentes huelgas de trabajadores. En promedio por a\u00f1o se perdieron m\u00e1s de 6 millones de jornadas de trabajo. Esta primera etapa de la resistencia peronista se centr\u00f3 en la conflictividad laboral que buscaba recuperar terreno desde las estructuras sindicales intervenidas y luego recuperadas; y que intent\u00f3 frenar y recomponer el salario real, manifestando el descontento socio-pol\u00edtico desde lo laboral. Tambi\u00e9n se bas\u00f3 en un nuevo emergente militante como fue la generaci\u00f3n de grupos de resistentes en las barriadas populares que buscaban desestabilizar desde las bases a la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este contexto que Felipe Vallese ingresa a la f\u00e1brica TEA S.R.L., como obrero metal\u00fargico con 18 a\u00f1os. Es medular remarcar la actividad econ\u00f3mica a la que ingresa Felipe. Luego del proceso de sustituci\u00f3n de importaciones y centralidad industrial que impregn\u00f3 el peronismo, la actividad metal\u00fargica comenz\u00f3 a ser la preponderante entre las actividades industriales en los a\u00f1os subsiguientes, siendo a su vez la rama con mayor cantidad de obreros industriales. Esto deline\u00f3 la estructura productiva pero tambi\u00e9n el mapa sindical, erigiendo a la UOM como el sindicato m\u00e1s importante de la Argentina. All\u00ed es donde Vallese encuentra su destino como trabajador y como militante. Se lo puede pensar concientizando a sus compa\u00f1eros de f\u00e1brica y formando parte de la huelga metal\u00fargica de 1959 que dur\u00f3 m\u00e1s de un mes y por la cual fueron detenidos 800 delegados de la UOM. En paralelo, y junto a las nuevas camadas de j\u00f3venes que buscaban espont\u00e1neamente nuclearse para resistir a las sucesivas dictaduras o gobiernos que avalaban proscripciones, se estructura una mesa ejecutiva de la nueva Juventud Peronista donde Felipe Vallese fue parte integrante. Estos espacios de militancia pol\u00edtico territorial constantemente estuvieron influenciados por el entramado que generaba la organizaci\u00f3n del trabajo, su expansi\u00f3n territorial y el tejido organizativo que emanaba desde los sindicatos.<\/p>\n\n\n\n<p>El triunfo electoral de Frondizi y su traici\u00f3n al acuerdo firmado con Per\u00f3n \u2013del cual solo cumple la restituci\u00f3n parcial de la Ley de Asociaciones Profesionales de 1945, en el que lo m\u00e1s llamativo ser\u00e1 la inclusi\u00f3n espec\u00edfica de la figura del delegado de personal como representante sindical en los lugares de trabajo\u2013 profundiza las contradicciones entre las masas y sectores antinacionales. El Estado responde a la alt\u00edsima conflictividad vivida hasta el momento y al endurecimiento de la resistencia con la puesta en vigencia del Plan CONINTES a partir de marzo de 1960, con el fin de combatir el terrorismo. Llegando al a\u00f1o central de esta historia, 1962, es fundamental destacar que fue uno de los m\u00e1s trascendentales de todo el periodo resistente y quiz\u00e1s el de mayor ofensiva estrat\u00e9gica por parte del sindicalismo peronista. Entre lo m\u00e1s saliente, el 18 de marzo se produjo el triunfo electoral para la gobernaci\u00f3n de la Provincia de Buenos Aires con la figura de Andr\u00e9s Framini, dirigente sindical textil, a la cabeza. En aquel acto electoral y triunfo peronista se verific\u00f3 por primera vez en t\u00e9rminos pol\u00edticos la potencialidad organizativa de la clase obrera peronista y adem\u00e1s el rol excluyente del sindicalismo en tanto conducci\u00f3n t\u00e1ctica del movimiento nacional. El otro hecho hist\u00f3rico de aquel a\u00f1o fue el Plenario de las 62 Organizaciones Peronistas en la localidad de Huerta Grande, provincia de C\u00f3rdoba, en el mes de Julio. All\u00ed se aprob\u00f3 un programa de Naci\u00f3n de car\u00e1cter estrat\u00e9gico e integral, que se erigi\u00f3 con el tiempo en uno de los mayores planteos program\u00e1ticos realizados en nuestra historia y, a su vez, formulado por la clase obrera. Para dar una dimensi\u00f3n de este avance ideol\u00f3gico se incluye una cita de Framini quien fue el encargado de anunciar p\u00fablicamente el programa: \u201cPara esta crisis la \u00fanica soluci\u00f3n real est\u00e1 en la transformaci\u00f3n profunda de toda la estructura econ\u00f3mica, financiera y jur\u00eddica; y social, pol\u00edtica y estatal. Una transformaci\u00f3n revolucionaria, destinada a crear una econom\u00eda y una democracia social al servicio exclusivo de la comunidad argentina\u201d. En la \u00e1lgida realidad pol\u00edtica de ese a\u00f1o \u2013en escasos meses se anula el triunfo de Framini, renuncia Frondizi, la clase obrera anuncia su programa nacional, el ej\u00e9rcito se dirime la conducci\u00f3n del gobierno\u2013 se produce finalmente el tr\u00e1gico desenlace de Vallese.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como n\u00facleo problem\u00e1tico final proponemos retomar la esencia misma de la persona recordada. Felipe Vallese fue un trabajador metal\u00fargico y un delegado sindical hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida. La centralidad que toma la organizaci\u00f3n gremial en los lugares de trabajo y las figuras del delegado, los cuerpos de delegados y las comisiones internas en la historia argentina reciente no pueden ser omitidas para comprender las diferentes etapas de las luchas nacionales como de la lucha de clases interna. Si durante el peronismo \u201cel lugar de trabajo es el espacio de autonom\u00eda donde la clase obrera defiende el resultado de su victoria pol\u00edtica\u201d, como define Rafael Cullen en su libro <em>Clase obrera, lucha armada, peronismos<\/em>, durante la resistencia peronista y m\u00e1s a\u00fan desde 1960 en adelante, ser\u00e1 el n\u00facleo de donde emanen las mayores demostraciones de resistencia y organizaci\u00f3n popular. En esta l\u00ednea, el Plan de Lucha de la CGT entre 1963 y 1965, con la toma de f\u00e1bricas como metodolog\u00eda de lucha, fue el cenit de este proceso. Para comprender lo problem\u00e1tico que era para las patronales el protagonismo de la organizaci\u00f3n sindical en los lugares de trabajo, mediante delegados y comisiones internas, Victoria Basualdo en su ensayo <em>Los delegados y las comisiones internas en la historia argentina<\/em> incluye la opini\u00f3n del Subsecretario de Trabajo del gobierno de Frondizi, Galileo Puente, quien manifestaba haber encontrado \u201canarqu\u00eda, abusos y extralimitaciones de todo orden de los obreros. Los empresarios hab\u00edan perdido el comando de las f\u00e1bricas, todo lo dispon\u00edan las comisiones internas; mandaban los que ten\u00edan que obedecer [\u2026] los empresarios deben retomar el control de las f\u00e1bricas\u201d. Este panorama expone la dimensi\u00f3n del poder de los delegados y las comisiones internas. Felipe Vallese es elegido delegado con solo 18 a\u00f1os, a escasos meses de haber ingresado a la f\u00e1brica. En su periodo como representante sindical logra una importante cantidad de conquistas para los trabajadores: \u201cropa de trabajo, rigurosos cumplimientos del horario y pagos de las horas extras, cofres para vestuarios, leche por trabajo insalubre\u201d, entre otras, seg\u00fan enumera Barraza en sus cr\u00f3nicas period\u00edsticas. Este Vallese no fue solo un protagonista forzado en la escena nacional, sino que principalmente lo fue en el n\u00facleo fundante del poder obrero de aquellos a\u00f1os: ser un militante org\u00e1nico de su sindicato pero m\u00e1s a\u00fan ser un delegado de sus compa\u00f1eros, intachable, \u00e9tico, trabajador y, por sobre todas las cosas, que aplicara ese poder sindical. Su secuestro y desaparici\u00f3n son el reverso de ese protagonismo en el tejido social y pol\u00edtico. Se elimina al que integra y amalgama a la comunidad. Verdaderamente un preludio de lo que ser\u00e1 14 a\u00f1os despu\u00e9s con miles de dirigentes, delegados y activistas sindicales detenidos-desaparecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias bibliogr\u00e1ficas:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/132\/azpiazu_daniel\">Azpiazu, Daniel<\/a>,&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/136\/schorr_martin\">Schorr, Mart\u00edn<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/180\/basualdo_victoria\">Basualdo, Victoria<\/a> (2010). <em>La industria y el sindicalismo de base. Los delegados y las comisiones internas.<\/em> Buenos Aires,&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/editoriales\/134\/cara_o_ceca\">Cara o Ceca<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/3408\/bayer_osvaldo_y_otros\">Bayer, Osvaldo y otros<\/a> (2010). <em>El terrorismo de estado en la Argentina.<\/em> Buenos Aires,&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/editoriales\/1784\/espacio_memoria\">Espacio Memoria<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/336\/calello_osvaldo\">Calello, Osvaldo<\/a>&nbsp;y&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/337\/parcero_daniel\">Parcero, Daniel<\/a> (1984). <em>De Vandor a Ubaldini<\/em>. 2 vols, Buenos Aires,&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/editoriales\/9\/ceal\">CEAL<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cullen, Rafael (2009). <em>Clase obrera, lucha armada, peronismos. G\u00e9nesis, desarrollo y crisis del peronismo original.<\/em> Buenos Aires, De la Campana.<\/p>\n\n\n\n<p>Duhalde, Eduardo Luis y Ortega Pe\u00f1a, Rodolfo (2002). <em>Felipe Vallese: Proceso al Sistema. <\/em>Buenos Aires<em>,<\/em> <a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/editoriales\/306\/punto_critico\">Punto Cr\u00edtico<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Duhalde, Eduardo Luis (2013). <em>El Estado Terrorista argentino.<\/em> Buenos Aires, Colihue.<\/p>\n\n\n\n<p>Galasso, Norberto y otros (2005). <em>Los malditos. Hombres y mujeres excluidos de la historia oficial de los argentinos.<\/em> Buenos Aires,&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/editoriales\/1095\/ediciones_madres_de_plaza_de_mayo\">Ediciones Madres de Plaza de Mayo<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/autores\/405\/waisberg_pablo\">Waisberg, Pablo<\/a> (2018).&nbsp;<em>Operaci\u00f3n Vallese. Barraza, el hombre detr\u00e1s de la historia.<\/em> Buenos Aires,&nbsp;<a href=\"http:\/\/cedinpe.unsam.edu.ar\/editoriales\/470\/ctp\">CTP<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>El autor de esta nota es integrante del Centro de Estudios para el Movimiento Obrero (CEMO).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vida y militancia de un delegado metal\u00fargico La figura de Felipe Vallese \u2013con su desaparici\u00f3n y el significado que esta contiene\u2013 est\u00e1 inscripta en una variada cantidad de n\u00facleos problem\u00e1ticos de la historia argentina. Su militancia sindical y pol\u00edtica, su rol como delegado gremial de f\u00e1brica, ser un obrero industrial, ser peronista, ser un joven [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6083,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46,4],"tags":[818],"coauthors":[817],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6080"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6080"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6082,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6080\/revisions\/6082"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6080"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}