{"id":6103,"date":"2022-09-07T14:59:14","date_gmt":"2022-09-07T17:59:14","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6103"},"modified":"2022-09-23T12:11:02","modified_gmt":"2022-09-23T15:11:02","slug":"julio-barcos-y-el-protoforjismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/julio-barcos-y-el-protoforjismo\/","title":{"rendered":"Julio Barcos y el protoforjismo"},"content":{"rendered":"\n<p>Insondables han sido los debates respecto a la incidencia de la historia como experiencia vital en el desarrollo evolutivo de las personas humanas y de las comunidades. No obstante, gran parte de ellos, cuanto menos en Occidente, a\u00fan se encuentran te\u00f1idos por una idea surgida en los albores del iluminismo y adoptada por ciertos sectores del racionalismo \u2014que colocaba a la raz\u00f3n en un sitial de omnipotencia\u2014, no solo en cuanto a las posibilidades de desarrollar conocimiento sino tambi\u00e9n de transformaci\u00f3n ilimitada de la realidad, reduciendo lo hist\u00f3rico a un proceso de aprendizaje residual.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el historicismo germinado en el sur de Europa, vino a cuestionar el car\u00e1cter escatol\u00f3gico que el iluminismo le asignaba a la historia afirmando que esta \u2014como experiencia humana\u2014 construye determinaciones no solo en nuestro presente sino adem\u00e1s en el desarrollo de la proyecci\u00f3n creativa; entendiendo a esta \u00faltima, en t\u00e9rminos de Cirigliano, como capacidad para anticipar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese orden de ideas y orientados por aquel entonces por las obras de Ferm\u00edn Ch\u00e1vez y Ana Jaramillo, un grupo de investigadores, ante la inesperada aparici\u00f3n de un repositorio documental perteneciente a la Secretar\u00eda General de FORJA \u2014cuya titularidad ejerci\u00f3 en los \u00faltimos tiempos don Francisco Capelli, uno de los m\u00e1s influyentes dirigentes forjistas\u2014, dirigimos nuestras pesquisas a vincular los aportes que la organizaci\u00f3n forjista realiz\u00f3 sobre el emergente primer peronismo. En este itinerario nos topamos con un pensador de fuste cuya obra ya hab\u00eda sido rescatada magistralmente por Norberto Galasso. Se trata de Manuel Ortiz Pereyra, pol\u00edtico y fiscal federal, especialmente dedicado a la reflexi\u00f3n filos\u00f3fico-pol\u00edtica. El aporte realizado por Galasso en&nbsp;<em>Testimonios<\/em>&nbsp;<em>del precursor de FORJA: Manuel Ortiz Pereyra<\/em>, contribuy\u00f3 adem\u00e1s a fortalecer la idea de que la historia es un&nbsp;<em>continuum<\/em>&nbsp;y no, como sostienen algunos, \u00abuna mera sucesi\u00f3n de eventos\u00bb. Como ense\u00f1aba Cirigliano toda la historia es nuestra historia, es decir, un continuo de eventos y acontecimientos que se van entrelazando temporalmente. En tal sentido, coincidiendo con Galasso pudimos concluir que FORJA constituy\u00f3, sin duda alguna, un hito fundamental en el proceso de germinaci\u00f3n del proyecto de pa\u00eds que llevar\u00eda a cabo el primer peronismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro texto que nos marc\u00f3 a fuego en nuestros estudios fue el de Miguel \u00c1ngel Scenna,&nbsp;<em>F.O.R.J.A., una aventura argentina: <\/em>en sus dos tomos el autor realiza un pormenorizado abordaje sobre este agrupamiento se\u00f1ero que en aquellos tiempos, junto con Ernesto R\u00edos, definimos como \u00abprotoperonista\u00bb. Al per\u00edodo en que fue germin\u00e1ndose el primer peronismo, Ferm\u00edn Ch\u00e1vez lo hab\u00eda denominado ya como \u00abpaleoperonismo\u00bb (concepto al que apelara en uno de sus libros,&nbsp;<em>45 poemas paleoperonistas<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde surgieron las ideas de FORJA? \u00bfCu\u00e1les fueron los pensadores o pensadoras que alimentaron el pensamiento forjista? Nuestro transcurrir nos condujo a una serie de destacados autores obliterados por la historia oficial: entre ellos, el de un pedagogo, Julio R. Barcos, hombre nacido en Coronda, Provincia de Santa Fe en 1883, y fallecido en Buenos Aires el 17 de enero de 1960. Como muchos de su generaci\u00f3n \u2014incluido el mism\u00edsimo Lugones\u2014 Barcos adhiri\u00f3 en sus a\u00f1os mozos a ideas libertarias de orientaci\u00f3n anarquista; pero luego, como otros tantos, su compromiso pol\u00edtico lo condujo a adscribir a los postulados de la Uni\u00f3n C\u00edvica Radical y, en particular, al sector que orientaba don Hip\u00f3lito Yrigoyen. Barcos se desempe\u00f1\u00f3 en diversos cargos oficiales, en especial en el campo de la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n en la pol\u00edtica argentina de libertarios y anarquistas puede rastrearse cuanto menos desde 1870. El anarquismo fue un movimiento organizado, significativo, pol\u00edticamente temido por los sectores del poder y seductor para las j\u00f3venes generaciones migrantes; por lo tanto, sus or\u00edgenes anarquistas no eximieron a Barcos de una ostensible censura. Como dato particular, Barcos se desempe\u00f1\u00f3 adem\u00e1s como director de la Escuela Laica de Lan\u00fas y de la Escuela Moderna de Buenos Aires, experiencias educativas de orientaci\u00f3n libertaria. No obstante, uno de los rasgos m\u00e1s interesantes que nutre a sus ideas, es que la educaci\u00f3n es un problema de preeminencia pol\u00edtica, denunciando entre otras cuestiones las evidentes desigualdades que diferenciaban a las mujeres en este y otros campos. Se observa en su pensamiento educativo, adem\u00e1s, el rechazo a cierta tendencia chovinista de car\u00e1cter dogm\u00e1tico, anhelando la incorporaci\u00f3n a los curr\u00edculos educativos de componentes cient\u00edficos m\u00e1s adecuados a los desarrollos de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1alamos, Barcos no permaneci\u00f3 fiel a los principios del anarquismo y, con posterioridad, abrevar\u00e1 en las ideas yrigoyenistas. Uno de sus libros m\u00e1s importantes, quiz\u00e1s el que marcar\u00e1 con mayor precisi\u00f3n su posici\u00f3n pol\u00edtica, ser\u00e1&nbsp;<em>Por el pan del pueblo, nueva representaci\u00f3n de los hacendados<\/em>&nbsp;de la editorial Renacimiento \u2014editado por primera vez en 1933, dos a\u00f1os antes del surgimiento de FORJA\u2014, cuyo texto es dedicado \u00abAl Dr. Hip\u00f3lito Yrigoyen, l\u00edder, ap\u00f3stol y m\u00e1rtir de la democracia argentina\u00bb. La obra, desde el pr\u00f3logo mismo, recurrir\u00e1 a conceptos como el de \u00abplutocracia\u00bb para denunciar al contubernio pol\u00edtico \u2014que inclu\u00eda sectores del radicalismo\u2014 y que implicaba un acoplamiento amigable al r\u00e9gimen justista, per\u00edodo definido por Jos\u00e9 Luis Torres como \u00abla d\u00e9cada infame\u00bb. As\u00ed mismo, rescatar\u00e1 la instituci\u00f3n militar en su rol profesional, pero la impugnar\u00e1 especialmente \u2014a partir del golpe de Estado contra Yrigoyen\u2014 cuando intente erigirse como una casta pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Barcos defender\u00e1 con firmeza los postulados originales de la Uni\u00f3n C\u00edvica Radical de los arteros ataques producidos por sectores pol\u00edticos, econ\u00f3micos y acad\u00e9micos que aspiraban al retorno de orden olig\u00e1rquico-conservador. En el texto, rescatar\u00e1 de modo significativo la labor, la dimensi\u00f3n moral y el pensamiento de Manuel Ortiz Pereyra. Ya en el segundo cap\u00edtulo titulado \u00abEl pol\u00edtico con una pol\u00edtica\u00bb, definir\u00e1 al correntino \u2014que desde su cargo de fiscal federal ven\u00eda denunciando al \u00ableguleyismo de foro\u00bb, a las magistraturas y al rol que jugaba en ese momento la Justicia a favor del r\u00e9gimen\u2014 como un aut\u00e9ntico \u00abnieto del Quijote\u00bb. Adem\u00e1s:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2026 un autodidacta inconfundible. Nada tiene de com\u00fan con los universitarios &nbsp; de su tierra. \u00c9l es la expresi\u00f3n de lo antiacad\u00e9mico, por excelencia. Estoy &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tentado de afirmar que no le luce siquiera el t\u00edtulo de doctor, porque carece &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; totalmente del empaque burgu\u00e9s o la suntuosidad sacerdotal con que los &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; doctores acostumbran a llevarlo (Barcos, 1933, p. 27).<\/p>\n\n\n\n<p>Encuadrando a Ortiz Pereyra como un idealista activo y como un autodidacta con t\u00edtulo universitario, sostendr\u00e1 que su teor\u00eda econ\u00f3mica \u2014aunque de una simplicidad perogruyesca\u2014 constituy\u00f3 para los j\u00f3venes yrigoyenistas una verdadera doctrina que los hechos se encargaban de confirmar diariamente; aventajada sobre las otras, pues ofrec\u00eda los procedimientos mediatos e inmediatos para aplicar por mano del Estado en nuestra econom\u00eda, entonces de base rural. Se sostuvo en alguna oportunidad que Ortiz Pereyra fue uno de los promotores de lo que ciertos autores definieron como \u00abagrarismo nacional\u00bb. Barcos se identificar\u00e1 con el autor afirmando que se encuentran hermanados intelectualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando, casi en forma inmediata, nuestros estudios sobre FORJA nos ilustraron respecto a la gran influencia que Pereyra tuvo sobre los j\u00f3venes forjistas, esto nos indujo a una dificultosa b\u00fasqueda de sus textos m\u00e1s sobresalientes:&nbsp;<em>La tercera emancipaci\u00f3n<\/em>,&nbsp;<em>El SOS de mi Pueblo<\/em>, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Barcos se inmiscuir\u00e1 en la pol\u00edtica y en la econom\u00eda de su tiempo, exponiendo sus inconsistencias, denunciando el sistema de colonialidad econ\u00f3mica que caracterizar\u00e1 la d\u00e9cada infame, denunciar\u00e1 lo que Per\u00f3n denominar\u00e1 posteriormente como \u00abfuerzas sin\u00e1rquicas\u00bb y la influencia econ\u00f3mica de Gran Breta\u00f1a y los Estados Unidos en los asuntos internos de los pa\u00edses latinoamericanos; pero, adem\u00e1s, manifestar\u00e1 que la posibilidad de reacci\u00f3n eficaz contra un colonialismo implicar\u00eda la incorporaci\u00f3n plena de todos los sectores de base democr\u00e1tica a esa lucha, advirtiendo que este objetivo no podr\u00eda ser alcanzado siguiendo las recomendaciones de ciertas facciones elitistas e integristas dogmatizadas, mediante adaptaciones acr\u00edticas de distintas corrientes del autoritarismo europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>No menos interesante ser\u00e1 el contenido de su libro&nbsp;<em>Pol\u00edtica para intelectuales<\/em>, sobre el cual haremos una serie de comentarios m\u00e1s extensos en otra oportunidad&nbsp; y puntualizaremos la aguda riqueza conceptual que sus p\u00e1ginas aportan.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera promediar este breve escrito con una serie de enunciaciones que Barcos realizara como propuestas program\u00e1ticas al final de la obra. Tengamos en cuenta que el escritor \u2014educador y cr\u00edtico del sistema educativo de su tiempo\u2014 propondr\u00e1 cambios radicales, algunos de los cuales est\u00e1n ciertamente te\u00f1idos de esas primigenias ideas libertarias y anarquistas; pero la proposici\u00f3n final parte de una lectura que caracterizar\u00e1 a los a\u00f1os 30 como una etapa an\u00e1rquica. \u00abAnarqu\u00eda\u00bb que dar\u00e1 inicio al golpe que depondr\u00e1 al Gobierno de Yrigoyen, pero atribuyendo asimismo una mirada propia sobre la anarqu\u00eda subvenida del sistema capitalista:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si queremos salir de la anarqu\u00eda en que nos ha arrojado el capitalismo, si &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; queremos liquidar el r\u00e9gimen feudal de la tierra, que es otro factor de &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; nuestra ruina econ\u00f3mica \u2014refiri\u00e9ndose claramente a los latifundios y a la &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; oligarqu\u00eda terrateniente\u2014, si queremos encontrar el camino de la &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; cooperaci\u00f3n\u2026 (Barcos, 1933, p. 271).<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00f3tese adem\u00e1s que Barcos (1933), se anticipar\u00e1 a la noci\u00f3n de cooperaci\u00f3n de clases asumida por el primer peronismo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2026 cooperaci\u00f3n entre todas las clases que conviven en la comunidad &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; argentina; si queremos, en suma, librarnos de la guerra social atizada &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; desde arriba por la expoliaci\u00f3n y el despotismo y no desde abajo por los \u00abagitadores\u00bb y las huelgas, tengamos la nobleza, la actitud de crear el &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00f3rgano adecuado para cada funci\u00f3n (p. 272).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se hace menci\u00f3n expl\u00edcita a la \u00abcooperaci\u00f3n de clases\u00bb. Cuando en los estudios sobre protoperonismo se habla de la cooperaci\u00f3n entre clases se hace alusi\u00f3n casi exclusivamente al texto&nbsp;<em>La colaboraci\u00f3n social en Hispanoam\u00e9rica<\/em>&nbsp;de Jos\u00e9 Figuerola, es decir, \u00abla doctrina Figuerola\u00bb. No obstante, encontramos en Barcos un anarquista, un libertario incorporado luego a las filas de la Uni\u00f3n C\u00edvica Radical que, diagn\u00f3stico preciso mediante, pregonar\u00e1 la cooperaci\u00f3n de clases como salida a la cr\u00edtica situaci\u00f3n argentina, especialmente en cuanto respuesta a la dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se revisan los textos forjistas y la obra de gobierno justicialista, no pueden dejar de reconocerse algunas de las proposiciones que Barcos propugn\u00f3 en este libro. La primera, la creaci\u00f3n de un Consejo Nacional para dirigir la econom\u00eda; aqu\u00ed, la coincidencia con Scalabrini es absoluta respecto a la intervenci\u00f3n directa y activa del Estado en los asuntos econ\u00f3micos. Se propone \u00abdirigir la econom\u00eda\u00bb a trav\u00e9s de un \u00abconsejo econ\u00f3mico nacional\u00bb integrado por todas aquellas fuerzas que participan en el proceso productivo. La propuesta se inscribe claramente en la demanda de su \u00e9poca, en el reclamo de un Estado interventor sobre la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Barcos propone adem\u00e1s la creaci\u00f3n del Instituto Agrario para controlar y encausar \u00abla reforma agraria\u00bb \u2014en clara sinton\u00eda con las ideas de Ortiz Pereyra: \u00abun agrarismo nacional\u00bb\u2014, que implicaba la progresiva eliminaci\u00f3n de los latifundios y un necesario sistema de redistribuci\u00f3n de la tierra. Si bien es cierto que no existen en Barcos un planteo industrialista ni una ruptura general con el r\u00e9gimen agro exportador, lo que \u00e9l reafirma es la necesidad de que ese r\u00e9gimen agro exportador no constituya un negocio exclusivo para los terratenientes, sino que la tierra \u2014que considera gran factor productivo\u2014 sea equitativamente distribuida.<\/p>\n\n\n\n<p>El Patronato Nacional de la Mujer y el Ni\u00f1o, constituir\u00e1 una propuesta orientada hacia la cuesti\u00f3n de las desigualdades, instalando un concepto de g\u00e9nero en aquellos tiempos y, sobre todo, abordando la disparidad entre los ni\u00f1os: en especial, esa divisi\u00f3n que establec\u00edan las normas entre hijos leg\u00edtimos e hijos naturales y la desprotecci\u00f3n que padec\u00edan los \u00faltimos. El Patronato Nacional de la Mujer y el Ni\u00f1o ten\u00eda por objetivo fundamental la asistencia a la maternidad y el amparo de la infancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, la creaci\u00f3n de un Ministerio de Trabajo \u2014en reemplazo de una inexistente Direcci\u00f3n Nacional del Trabajo que hab\u00eda sido creada tiempo atr\u00e1s\u2014 constituir\u00e1 una propuesta rupturista. Debe recordarse que Per\u00f3n ocupar\u00e1 esa Direcci\u00f3n Nacional \u2014luego transformada en Secretar\u00eda de Trabajo y Previsi\u00f3n\u2014 mientras el santafesino, ya en 1933, ven\u00eda propugnando erigir un Ministerio que interviniera y estableciera regulaciones sobre la materia. Barcos concibe a ese ministerio como un instrumentador activo de la cooperaci\u00f3n social de las clases, otorgando personer\u00eda a las organizaciones obreras y profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor es enf\u00e1tico en este cap\u00edtulo: \u00abD\u00e9mosle a la democracia argentina por fundamento la justicia social\u00bb, dice. Irrumpe as\u00ed el concepto de \u00abjusticia social\u00bb en boca de un protoforjista de cu\u00f1o yrigoyenista, confirmando lo que sostuvimos con anterioridad: la bandera de la justicia social es anterior al surgimiento del primer peronismo. El primer peronismo llevar\u00e1 a la pr\u00e1ctica esta premisa repleta de contundencias: \u00ab\u2026 y no tendremos nada que envidiar \u2014dice\u2014 a las teor\u00edas m\u00e1s avanzadas, porque ninguna de ellas ha sabido libertarse del r\u00e9gimen del terror\u00bb (Barcos, 1933, p. 272). Y termina con un planteo m\u00e1s que interesante: \u00abEl individuo al servicio de la comunidad; la comunidad al servicio del individuo\u00bb (Barcos, 1933, p. 272). Es decir, propone la idea de terminar con el individualismo filos\u00f3fico y el concepto del sujeto autosuficiente, incorporando de este modo una idea de tipo comunitarista a la cuesti\u00f3n sociol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Barcos ha permanecido silenciado durante d\u00e9cadas. Quienes le hemos dedicado parte de nuestro devenir intelectual queremos reivindicar una obra saturada de sustancia y preclara visi\u00f3n de futuro: en esos t\u00e9rminos, nos permitimos recomendar su texto&nbsp;<em>C\u00f3mo educa el Estado a tu hijo y otros escritos,<\/em>&nbsp;presentado por Nicol\u00e1s Arata y editado recientemente por la editorial universitaria de Unipe. Rescatamos as\u00ed otro libro olvidado que contiene tambi\u00e9n una compilaci\u00f3n de escritos; en su lectura se advierte un n\u00facleo de ideas que van mutando en la medida en que Barcos va incorpor\u00e1ndose al ideario yrigoyenista \u2014evolucionando sus ideas\u2014, incluso respecto a la relaci\u00f3n entre la educaci\u00f3n y el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>En una pr\u00f3xima oportunidad, intentaremos transmitir algunas cuestiones vinculadas a otro libro que es quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s fuertes en contenido conceptual:&nbsp;<em>Pol\u00edtica para intelectuales<\/em>, al que accedimos en su segunda edici\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de este proyecto, entre otros trabajos de Julio R. Barcos podemos citar:&nbsp;<em>La vieja senda<\/em>;&nbsp;<em>El sofisma socialista;<\/em>&nbsp;<em>La felicidad del pueblo y la suprema ley<\/em>; uno muy especial,&nbsp;<em>Libertad sexual para las mujeres<\/em>, con cuatro ediciones argentinas, once espa\u00f1olas y traducciones al portugu\u00e9s y al alem\u00e1n; y&nbsp;<em>La doble amenaza<\/em>, una cr\u00edtica hacia los sectores integristas representados en ese momento por Leopoldo Lugones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda una ostensible censura ha reca\u00eddo no solo sobre los forjistas, sino sobre los pensadores que han alimentado la creaci\u00f3n de esa agrupaci\u00f3n insignia que tanta importancia adquiri\u00f3 en el proceso nutricio del primer peronismo. Cabe interrogarnos respecto a si una de las razones por las cuales nuestro pa\u00eds atraviesa esta sucesi\u00f3n de estadios de insatisfacci\u00f3n colectiva, radica en haber descartado la originalidad de las ideas que tanto Barcos como otros hombres y mujeres del pensamiento aportaron a la vida y a la cultura de la Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel ideario nutritivo y singular, qued\u00f3 cubierto por un manto de opacidad a causa de las profundas tiranteces existentes entre lo que Barcos denominaba la \u00abplutocracia\u00bb y aquellos que, como los forjistas, reorientaron la acci\u00f3n pol\u00edtica hacia la producci\u00f3n de un n\u00facleo de ideas que dar\u00edan lugar a la formaci\u00f3n del peronismo. No tenemos duda. Un particular tipo de censura priv\u00f3 a diversas generaciones de ese conocimiento, y contribuy\u00f3 de esta forma a debilitar ostensiblemente a vastos sectores de nuestras \u00e9lites que, impedidas de actuar con originalidad,se vieron durante d\u00e9cadas&nbsp;tentadas por la reproducci\u00f3n acr\u00edtica de ideas.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos a un Barcos no exento de contradicciones, tensionado por ese anarquismo de importaci\u00f3n seductor para las juventudes, y la cuesti\u00f3n nacional representada por Yrigoyen. Un itinerario similar podemos observar, por ejemplo, en un Homero Manzi reivindicando a Sarmiento con la pel\u00edcula de 1944&nbsp;<em>Su mejor alumno<\/em>, cuyo gui\u00f3n elaborara junto con Ulyses Petit de Murat. Para ellos Sarmiento ser\u00e1 un adalid de la lucha contra el r\u00e9gimen olig\u00e1rquico de aquel entonces, \u00abla oligarqu\u00eda de las mieses\u00bb. Ser\u00e1n libertarios-anarquistas que, reconvenciones mediante, ir\u00e1n encontrando el camino hacia la esencia del ser nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando abierto nuestro an\u00e1lisis, podemos decir a modo de conclusi\u00f3n que Julio R. Barcos representa n\u00edtidamente un concierto de contracciones ideol\u00f3gicas que oscilan entre la cuesti\u00f3n obrera, la cuesti\u00f3n de clase y la cuesti\u00f3n nacional. Consideramos indispensable ilustrar su recorrido: de \u00e9l emergen algunas de las contorsiones m\u00e1s crujientes de un siglo XX que comenzaba a germinar.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>*<em>Colabor\u00f3 en este art\u00edculo Pablo N\u00fa\u00f1ez Cort\u00e9s.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Insondables han sido los debates respecto a la incidencia de la historia como experiencia vital en el desarrollo evolutivo de las personas humanas y de las comunidades. 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