{"id":6143,"date":"2022-10-11T15:16:41","date_gmt":"2022-10-11T18:16:41","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6143"},"modified":"2023-02-24T15:52:15","modified_gmt":"2023-02-24T18:52:15","slug":"europa-en-america-y-america-en-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/europa-en-america-y-america-en-europa\/","title":{"rendered":"\u201cEuropa en Am\u00e9rica\u201d y \u201cAm\u00e9rica en Europa\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Reflexiones en torno al 12 de octubre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Descubrimiento<\/em>, <em>conquista<\/em>, <em>choque de culturas<\/em>, <em>genocidio<\/em>, <em>encuentro,<\/em> fueron algunos de los conceptos utilizados a lo largo del tiempo para referirse al proceso que se inici\u00f3 el 12 de octubre de 1492, un d\u00eda que cambi\u00f3 la historia de Am\u00e9rica, pero tambi\u00e9n del mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que la forma de nombrar \u2014y denominar\u2014 expresan una interpretaci\u00f3n particular de los hechos. Es por esto, que estudiar el pasado implica \u2014siempre\u2014 considerar las formas en las cuales ese pasado ha sido contado. En el caso del arribo de los europeos al territorio hoy americano, en un primer momento se construyeron dos corrientes antag\u00f3nicas. Por un lado, la \u201cleyenda rosa\u201d, aquella que reivindicaba la conquista por haber tra\u00eddo el catolicismo, la lengua castellana y que, al mismo tiempo, negaba la violencia ejercida hacia los pueblos originarios. La corriente hispanista \u2014representada, entre otros, por Vicente Sierra\u2014 sosten\u00eda: \u201c<em>Espa\u00f1a trajo al Nuevo Mundo todo lo que pose\u00eda, y de todo ello, su mejor riqueza: su fe, su cultura, su estilo. No regate\u00f3 nada. No trajo prop\u00f3sitos mercantiles porque ni los ten\u00eda ni los tuvo ni los tiene<\/em>\u201d. Esta corriente utiliz\u00f3 como fuentes destacadas los relatos de los mismos conquistadores, por lo cual se destacaba el car\u00e1cter \u201csalvaje\u201d de los habitantes y la importancia de la tarea civilizatoria y evangelizadora de los europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al mismo tiempo, se fue forjando una lectura distinta, realizada a partir del an\u00e1lisis de los textos producidos por los cronistas de Indias, donde se relataban los sucesivos atropellos realizados contra los pueblos originarios, interpretaci\u00f3n que luego dio paso a la corriente indigenista o la denominada \u201cleyenda negra\u201d. La misma hac\u00eda hincapi\u00e9 en el genocidio perpetrado por los imperios europeos apoy\u00e1ndose en los estudios demogr\u00e1ficos denominados \u201calcistas\u201d o \u201cmaximalistas\u201d (Dobbyns, Sulmich, Sherburne, Cook y Borah) que se\u00f1alaban que, en 1492, viv\u00edan en Am\u00e9rica entre 90 y 150 millones de personas. Ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, este n\u00famero descend\u00eda a tan solo 11 millones.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo cient\u00edfico se fueron forjando, tambi\u00e9n, diversas lecturas. Hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX, las investigaciones hist\u00f3ricas se caracterizaron por la ausencia de los pueblos originarios como sujetos o actores sociales y pol\u00edticos en el proceso de la Conquista. En las discusiones acerca de los motivos que permitieron el triunfo de peque\u00f1os grupos sobre grandes y complejas sociedades \u2014con poderosos ej\u00e9rcitos\u2014, la historiograf\u00eda se inclin\u00f3 por miradas euroc\u00e9ntricas construyendo una serie de postulados que, con el tiempo, pasaron a formar parte del sentido com\u00fan. Ventajas tecnol\u00f3gicas y armament\u00edsticas, la utilizaci\u00f3n del caballo, los novedosos m\u00e9todos de navegaci\u00f3n europeos fueron algunos de los factores que se indicaban como trascendentales.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de las ciencias sociales durante el siglo XX ofreci\u00f3 nuevas claves de lectura de este hecho que, sin dudas, debe ser analizado desde una \u00f3ptica multidimensional y multiescalar. A mediados del siglo, el culturalismo construy\u00f3 una serie de relatos que relacionaban la historia social con el marco geogr\u00e1fico, aportes fundamentales para entender la historia de la Conquista desde una nueva \u00f3ptica. Adem\u00e1s, entre las d\u00e9cadas del cincuenta y sesenta del siglo XX, comenz\u00f3 el desarrollo de la etnohistoria, con la aparici\u00f3n de nuevas fuentes cuantitativas y cualitativas (padrones, juicios, declaraciones de m\u00e9ritos y servicios, etc.) que permitieron visibilizar a los pobladores originarios como un conjunto heterog\u00e9neo y complejo. Los etnohistoriadores postularon, a trav\u00e9s de un trabajo multidisciplinario y el manejo de variadas fuentes, a los ind\u00edgenas como actores sociales y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Emergieron, entonces, estudios que expusieron los conflictos entre los pueblos americanos, las m\u00faltiples y diversas alianzas realizadas con y contra los invasores; esto permiti\u00f3 analizar la Conquista considerando a todos sus actores como sujetos pol\u00edticos con intereses particulares y colectivos, con estrategias pol\u00edticas y militares din\u00e1micas y en constante movimiento. No se trataba, entonces, de los \u201cbuenos salvajes\u201d receptores de la cultura y la civilizaci\u00f3n ni tampoco de \u201cv\u00edctimas pasivas\u201d del hecho colonial.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, en la d\u00e9cada de 1980 surgi\u00f3 una corriente denominada \u00abGiro ling\u00fc\u00edstico\u00bb, que hizo hincapi\u00e9 en la importancia que tuvo el manejo de los signos por parte de los europeos ya que les permitieron planificar t\u00e1cticas anticipatorias que permitieron vencer a sus enemigos a pesar de la superioridad num\u00e9rica de aquellos.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los debates historiogr\u00e1ficos \u2014fundamentales para la reflexi\u00f3n\u2014, nos interesa, por \u00faltimo, rescatar las lecturas ofrecidas desde la matriz del Pensamiento Nacional Latinoamericano que, sin negar la violencia colonial, reconocieron a esta etapa como un momento fundante en la construcci\u00f3n de la identidad latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pensadores que integraban la llamada Generaci\u00f3n del 900, cuyos referentes fueron Manuel Ugarte, Jos\u00e9 Vasconcelos, Rufino Blanco Fombona, entre otros, hab\u00edan planteado la necesidad de reconocer al mestizaje como parte constitutiva de nuestra identidad, continuando as\u00ed con la definici\u00f3n de Sim\u00f3n Bol\u00edvar: \u201c<em>No somos indios, ni europeos, sino una especie media entre los leg\u00edtimos propietarios del pa\u00eds y los usurpadores espa\u00f1<\/em><em>oles<\/em>\u201d (Carta de Jamaica, 1815). Manuel Ugarte, por su parte, hab\u00eda afirmado: \u201c<em>somos indios, somos espa\u00f1oles, somos latinos, somos negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa<\/em>\u00ab, destacando el car\u00e1cter mestizo de nuestra identidad al mismo tiempo que denunciaba la violencia ejercida por los europeos: \u201c<em>\u2026los mayas de Yucat\u00e1n con sus instituciones sabias, su comunismo agrario y su concepci\u00f3n europea del casamiento y la familia; (\u2026) los incas, los nahuatls y los toltecas han sido barridos o estrangulados por una mano de sangre. Las limitaciones impuestas a los sobrevivientes de las primeras hecatombes y la esclavitud a que se les someti\u00f3 despu\u00e9s, han disminuido el n\u00famero en una proporci\u00f3n tan brusca, que se puede decir que en los territorios donde levantamos las ciudades no hay un pu\u00f1ado de tierra que no contenga las victimas de ayer (\u2026) no hay pretexto para rechazar lo que queda de \u00e9l. Si queremos ser plenamente americanos, el primitivo due\u00f1o de los territorios tiene que ser aceptado como componente en la mezcla insegura de la raza en formaci\u00f3n<\/em>\u201d (Ugarte, 1910).<\/p>\n\n\n\n<p>La etapa colonial es, sin dudas, un proceso complejo y contradictorio. Am\u00e9rica Latina ingresa a la modernidad europea de la mano de la Conquista, es decir, de un hecho violento. La expoliaci\u00f3n de sus recursos naturales en pos del desarrollo de econom\u00edas for\u00e1neas fue parte constitutiva de aquel devenir que nos ubic\u00f3 en la <em>periferia<\/em> y condicion\u00f3 nuestra historia hasta nuestros d\u00edas. Inaugur\u00f3, adem\u00e1s, un sistema en el cual la pertenencia \u00e9tnica \u2014\u201cla raza\u201d o \u201ccastas\u201d, como eran denominadas en aquel entonces\u2014 condicion\u00f3 el lugar social de los sujetos, herencia colonial a\u00fan presente. Tal como hab\u00eda advertido Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui en sus <em>7 ensayos de interpretaci\u00f3n de la realidad peruana<\/em>, en 1928: \u201c<em>\u2026la suposici\u00f3n de que el problema ind\u00edgena es un problema \u00e9tnico, se nutre del m\u00e1s envejecido repertorio de ideas imperialistas. El concepto de las razas inferiores sirvi\u00f3 al Occidente blanco para su obra de expansi\u00f3n y conquista (\u2026) La servidumbre del indio, en suma, no ha disminuido bajo la Rep\u00fablica. Todas las revueltas, todas las tempestades del indio, han sido ahogadas en sangre. A las reivindicaciones desesperadas del indio les ha sido dada siempre una respuesta marcial<\/em>\u201d (Mar\u00e1tegui, 2007: 30, 36).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n hay que destacar que, desde el inicio de la colonizaci\u00f3n, existi\u00f3 una corriente cr\u00edtica dentro del catolicismo que permiti\u00f3 la gestaci\u00f3n de la obra de te\u00f3logos\/as que reflexionaron <em>sobre<\/em> y <em>desde<\/em> la realidad de la regi\u00f3n oprimida; ellos y ellas sentaron las bases de un pensamiento filos\u00f3fico cat\u00f3lico popular en defensa de los pueblos que estaban siendo explotados. Estudiaron y dialogaron con las culturas originarias. Tal es el caso de Casto de Quiroga, Bernardino de Sahag\u00fan, Sor Juana In\u00e9s de la Cruz y Jun\u00edpero Serra en M\u00e9xico; Jos\u00e9 de Achieta en Brasil, entre otros y otras. Adem\u00e1s de su aporte en el campo de los estudios ling\u00fc\u00edsticos y culturales, hay que destacar la acci\u00f3n de denuncia en defensa de los derechos de los ind\u00edgenas. Desde Santo Domingo, Fray Antonio de Montesinos (dominico) sostuvo que todos los encomenderos estaban en \u201cpecado\u201d; Bartolom\u00e9 de las Casas por su parte, afirm\u00f3 que la evangelizaci\u00f3n deb\u00eda realizarse mediante el di\u00e1logo y el respeto, adem\u00e1s de condenar a los encomenderos por el castigo ejercido sobre los ind\u00edgenas. A diferencia del accionar de la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica que ejerc\u00eda \u2014en palabras de Enrique Dussel\u2014 una \u201cteocracia militar\u201d, estos pensadores sentaron las bases de las primeras normas de los Derechos Humanos (Filippi, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>Considerando estas complejidades, podemos preguntarnos entonces, \u00bfqu\u00e9 significados posee el 12 de octubre en cuanto efem\u00e9ride oficial? \u00bfDesde cu\u00e1ndo forma parte del calendario oficial la conmemoraci\u00f3n de esta fecha? El 12 de octubre fue declarado como el \u201cD\u00eda de la raza\u201d en 1917, bajo la presidencia de Hip\u00f3lito Yrigoyen. Por aquel entonces, Am\u00e9rica Latina \u2014en particular el Caribe y Centroam\u00e9rica\u2014 viv\u00eda una avanzada neocolonial por parte de los Estados Unidos. La Am\u00e9rica \u201csajona\u201d quer\u00eda hacer uso de su \u201cpatio trasero\u201d. Frente a esto, se gest\u00f3 en la regi\u00f3n una corriente que buscaba reafirmar la identidad hispanoamericana, latina, partiendo de un hecho hist\u00f3rico compartido por nuestros pueblos: la conquista de Am\u00e9rica. Recordemos que el primer gobierno radical dio muestras de su mirada americanista en hechos tales como la condonaci\u00f3n de la deuda externa al Paraguay, la convocatoria a un <em>Congreso Latinoamericano de Pa\u00edses Neutrales<\/em> frente a la Primera Guerra Mundial, el rechazo p\u00fablico a la invasi\u00f3n de los <em>marines<\/em> a Santo Domingo.<\/p>\n\n\n\n<p>A principios del siglo XXI, el Estado argentino decidi\u00f3 modificar el nombre de la efem\u00e9ride en cuesti\u00f3n. El \u201cD\u00eda de la Raza\u201d, en 2010, pas\u00f3 a denominarse el \u201cD\u00eda del respeto por la diversidad cultural\u201d. El nombre adoptado en 1917 hab\u00eda perdido su significaci\u00f3n original y hab\u00eda quedado asociado \u2014en el sentido com\u00fan\u2014 a la \u201cleyenda rosa\u201d. La presencia de la categor\u00eda \u201craza\u201d abandonada como criterio de clasificaci\u00f3n y estudio de la sociedad en la segunda mitad del siglo XX contribuy\u00f3, tambi\u00e9n, a este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio propuesto convoc\u00f3 a repensar colectivamente nuestro pasado. El decreto estableci\u00f3 que el objetivo era dotarle a la fecha \u201c<em>\u2026un significado acorde al valor que asigna nuestra Constituci\u00f3n Nacional y diversos tratados y declaraciones de derechos humanos a la diversidad \u00e9tnica y cultural de todos los pueblos<\/em>\u201d (Decreto 1584\/2010). En este sentido, el respeto por la diversidad cultural propone cuestionar la naturalizaci\u00f3n de la desigualdad social, la dominaci\u00f3n, opresi\u00f3n y la justificaci\u00f3n biol\u00f3gica y\/o cultural de superioridad; as\u00ed tambi\u00e9n como la mirada intercultural invita a respetar las diversas cosmovisiones y saberes, condici\u00f3n necesaria para la construcci\u00f3n de sociedades democr\u00e1ticas que luchen contra todo tipo de racismo, discriminaci\u00f3n y exclusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Para concluir, el 12 de octubre nos contin\u00faa invitando hoy a reflexionar cu\u00e1n importante es reconocer la diversidad sin dejar de lado aquello que nos une: en palabras del historiador Rodolfo Puiggr\u00f3s, \u201c<em>Am\u00e9rica Latina es una y es m\u00faltiple<\/em>\u201d. En esta <em>unidad en la diversidad<\/em> se encuentra la posibilidad de seguir construyendo una comunidad nacional nuestroamericana m\u00e1s justa e igualitaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul><li>Garlatti, G., Garc\u00eda, R. y otros. (1985). <em>Evangelizaci\u00f3n y liberaci\u00f3n.<\/em> Buenos Aires: Ediciones Paulinas.<\/li><li>Filippi, A. (2015). <em>Constituciones, dictaduras y democracias: los derechos y su configuraci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>. Buenos Aires: Infojus. Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.saij.gob.ar\/docs-f\/ediciones\/libros\/constituciones_dictaduras_democracias.pdf\">http:\/\/www.saij.gob.ar\/docs-f\/ediciones\/libros\/constituciones_dictaduras_democracias.pdf<\/a><\/li><li>Jaramillo, A. (dir.). (2016). <em>Atlas hist\u00f3rico de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Aportes para la descolonizaci\u00f3n cultural y pedag\u00f3gica<\/em>. Lan\u00fas: EDUNLA. Disponible en: <a href=\"http:\/\/atlaslatinoamericano.unla.edu.ar\/\">http:\/\/atlaslatinoamericano.unla.edu.ar\/<\/a><\/li><li>Mari\u00e1tegui, J. C. (2007) [1928* <em>7 ensayos de interpretaci\u00f3n de la realidad peruana<\/em>. Caracas: Fundaci\u00f3n Biblioteca Ayacucho.<\/li><li>Puiggr\u00f3s, R. (1954). <em>Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina. Factores ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos<\/em>. Buenos Aires: Jorge \u00c1lvarez editor.<\/li><li>Ugarte, M. (1953). [1910 <em>El Porvenir de Am\u00e9rica Latina<\/em>. Buenos Aires: Ed. Indoam\u00e9rica.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones en torno al 12 de octubre Descubrimiento, conquista, choque de culturas, genocidio, encuentro, fueron algunos de los conceptos utilizados a lo largo del tiempo para referirse al proceso que se inici\u00f3 el 12 de octubre de 1492, un d\u00eda que cambi\u00f3 la historia de Am\u00e9rica, pero tambi\u00e9n del mundo entero. 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