{"id":6201,"date":"2022-11-18T17:33:09","date_gmt":"2022-11-18T20:33:09","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6201"},"modified":"2022-12-07T14:58:34","modified_gmt":"2022-12-07T17:58:34","slug":"la-batalla-de-obligado-manifestacion-de-la-conciencia-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-batalla-de-obligado-manifestacion-de-la-conciencia-nacional\/","title":{"rendered":"La Batalla de Obligado: manifestaci\u00f3n de la conciencia nacional"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u201cPara esa recuperaci\u00f3n del esp\u00edritu nacional es necesaria tambi\u00e9n la conquista de la independencia econ\u00f3mica de nuestra Patria para materializar de forma efectiva la independencia pol\u00edtica de la rep\u00fa<\/em><em>blica (<\/em><em>\u2026) mientras ello no se logre, todo ha de ser ficticio, porque el coloniaje econ\u00f3mico importa al vasallaje pol\u00edtico, y porque el imperialismo capitalista interfiere la vida de los pueblos en su desmedido af\u00e1n de lucro\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Juan Per\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201c<\/em><em>Qu<\/em><em>\u00e9 los pari\u00f3 a los gringos. Una gran siete. Navegar tantos mares. Venirse al cuete. \u00a1<\/em><em>Qu<\/em><em>\u00e9 digo venirse al cuete!\u201d<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">(Canci\u00f3n: <em>La Vuelta de Obligado<\/em>, compositor: Miguel Agust\u00edn Brasco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Popularmente conocida por la interpretaci\u00f3n de Alfredo Zitarrosa, 1966)<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"I\"><li><em>El contexto geopol\u00edtico (1806-1845)<\/em><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El historiador Jos\u00e9 Luis Speroni (Buenos Aires, 1964) resalta dos acontecimientos lejanos que se vinculan a la agresi\u00f3n brit\u00e1nica de 1806-1807 en el R\u00edo de la Plata, pero que tambi\u00e9n dan inicio a una estrategia que va a seguir el imperialismo brit\u00e1nico a lo largo de los a\u00f1os. Los acontecimientos a los que refiere son el triunfo de Nelson sobre la flota franco-espa\u00f1ola en Trafalgar en octubre de 1805, lo que deja a Gran Breta\u00f1a con el dominio absoluto de los mares; y por otro lado, Napole\u00f3n derrota a la Coalici\u00f3n de Austerlitz (Reino Unido, Austria, Rusia, N\u00e1poles y Suecia) en diciembre de ese a\u00f1o, logrando as\u00ed que Francia se quede con el dominio centro-europeo, consolidando su dominaci\u00f3n continental. De esta forma, Gran Breta\u00f1a va a utilizar como puntal su poder naval para asentar y consolidar su desarrollo, dominio y posici\u00f3n. El Almirantazgo brit\u00e1nico hab\u00eda dise\u00f1ado anteriormente una pol\u00edtica que apuntaba al logro del dominio de los mares, bajo la noci\u00f3n de que con este lograr\u00eda ser due\u00f1a de las rutas de navegaci\u00f3n, y a partir de ese control, lograr\u00edan el dominio del mundo, <em>\u201cvali\u00e9ndose de este medio el Reino Brit\u00e1nico se convirti\u00f3 en el Imperio Brit\u00e1<\/em><em>nico<\/em>.<a href=\"#_edn1\"><sup>[i]<\/sup><\/a><em>\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esa estrategia, la consideraci\u00f3n brit\u00e1nica de ser garante del libre comercio y su pol\u00edtica balcanizadora sobre nuestro continente, es lo que se hace presente en la batalla que analizamos aqu\u00ed: la Vuelta de Obligado.<\/p>\n\n\n\n<p>La obturaci\u00f3n del proyecto de la Patria Grande y el estallido en un mosaico de naciones, van de la mano con la pol\u00edtica de impedir nuestra posibilidad de ser realmente independientes, rompiendo todo proyecto de desarrollo aut\u00f3nomo como el caso de la Confederaci\u00f3n liderada por Juan Manuel de Rosas (1852) o del Paraguay de Francia y los L\u00f3pez (1864-1870). Resulta significativo que lo que pretenden entre sus objetivos las potencias coloniales es quebrar la posibilidad del desarrollo industrial de nuestros pa\u00edses, y la imposici\u00f3n del libre comercio y el \u201cprimitivismo agropecuario\u201d. No casualmente el fil\u00f3sofo y pensador nacional, Juan Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez Arregui (Pergamino, 1913-1974) apunta que un pa\u00eds sin industria no es una naci\u00f3n plenamente soberana, afirmando que <em>\u201csin industrializaci\u00f3n no hay independencia econ\u00f3mica base de la soberan\u00eda nacional. Y sin soberan\u00eda nacional no hay autonom\u00ed<\/em><em>a cultural.<\/em><a href=\"#_edn2\"><em><sup><strong><sup>[ii]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a><em>\u201d <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la Batalla de la Vuelta de Obligado se inscribe como una expresi\u00f3n m\u00e1s del largo y violento proceso de expansi\u00f3n del capital mercantil motorizado por los sectores burgueses del Atl\u00e1ntico Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo nacional Alberto Buela (Buenos Aires, 1946), afirma que con la llegada de los europeos a las Am\u00e9ricas en 1492 arribaron tambi\u00e9n dos cosmovisiones (formas de entender\/comprender el mundo): una mercantil, liberal, materialista, y otra, cristiana, humanista y sincretista<a href=\"#_edn3\"><sup>[iii]<\/sup><\/a>. En ese sentido, podemos afirmar que el acontecimiento inaugura el ciclo de acumulaci\u00f3n de riquezas (recursos: metales preciosos, especies, minerales) que terminar\u00e1 por afianzar al sector comercial y mercantil \u2014burgu\u00e9s\u2014, frente al sector \u201cde la tierra\u201d: los reyes y nobles feudales de Europa del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder econ\u00f3mico de los burgueses termina por manifestarse en poder pol\u00edtico desde 1688 con la Revoluci\u00f3n Inglesa, dando inicio a otro ciclo, de consolidaci\u00f3n y construcci\u00f3n del armaz\u00f3n pol\u00edtico burgu\u00e9s: Rep\u00fablica moderna o Estado Liberal de Derecho, que podr\u00edamos dar por concluido en la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789. Con la represi\u00f3n de los franceses a los revolucionarios haitianos (1791-1804) podr\u00edamos afirmar que se inicia un nuevo periodo, marcado por las guerras de conquista de los grandes Estados Naci\u00f3n Imperiales del Atl\u00e1ntico Norte (Francia, Inglaterra, Holanda, B\u00e9lgica, y luego, Estados Unidos) a los dem\u00e1s Estados y Naciones del planeta, motorizando las rencillas internas o inmiscuy\u00e9ndose en las decisiones de \u201clas periferias\u201d como ha ocurrido en el caso del R\u00edo de la Plata durante los tiempos de la Batalla de la Vuelta de Obligado. Esta fase de la expansi\u00f3n imperial bien podr\u00edamos extenderla hasta la Gran Guerra de 1914-1918. Como puede observarse, parafraseando a Jauretche, una cosa es pensar con la cronolog\u00eda y los acontecimientos trascendentales de otros (Edad Antigua, Edad Feudal, Edad Moderna, Edad Contempor\u00e1nea) y otra distinta, es pensar con una cronolog\u00eda que repase los acontecimientos que nos han afectado a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"719\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1200px-Batalla_de_la_Vuelta_de_Obligado-1024x719.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6205\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1200px-Batalla_de_la_Vuelta_de_Obligado-1024x719.jpg 1024w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1200px-Batalla_de_la_Vuelta_de_Obligado-300x211.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1200px-Batalla_de_la_Vuelta_de_Obligado-768x540.jpg 768w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/1200px-Batalla_de_la_Vuelta_de_Obligado.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En varias oportunidades el fil\u00f3sofo Aleksandr Dugin (Mosc\u00fa, 1962) ha tratado el tema y lo ha asociado, por ejemplo, a la relaci\u00f3n que tiene Argentina con el mar Atl\u00e1ntico y las islas sobre las que tiene soberan\u00eda, las Malvinas. Su compromiso con el tema y sus visitas al pa\u00eds lo han constituido como un pensador nacional en el sentido que lo entienden autores tales como Leopoldo Marechal<a href=\"#_edn4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a> o Manuel Ugarte<a href=\"#_edn5\"><sup>[v]<\/sup><\/a>, quienes sostienen que un pensador nacional es aquel que quiere y hace querer a nuestra tierra. En una conferencia dictada por Dugin en la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas Argentinas, Dugin define al <em>Atlantismo<\/em> como la idea de civilizaci\u00f3n que propusieron y proponen las potencias del Atl\u00e1ntico Norte, con centro en Gran Breta\u00f1a primero y en Estados Unidos despu\u00e9s. Afirma Dugin: \u201cEs capitalismo puro porque el capitalismo aparece en la historia de Occidente junto con el periodo de los descubrimientos en las colonias y el descubrimiento m\u00e1s importante del mar. El mar deviene un destino para Occidente y, desde este momento, empieza el capitalismo; la modernidad; la ciencia moderna; la metaf\u00edsica moderna con su sujeto racional, con su idea del progreso.<a href=\"#_edn6\"><sup>[vi]<\/sup><\/a>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Vale destacar que si bien Gran Breta\u00f1a hab\u00eda transformado su estrategia de dominaci\u00f3n en Suram\u00e9rica, desde una directa hacia una indirecta con el c\u00e9lebre Memorial de Castlereagh (de mayo de 1807), eso no impide que tenga agresiones concretas tales como la ocupaci\u00f3n colonial de Malvinas (1833), o bien la Vuelta de Obligado.<\/p>\n\n\n\n<p>Gran Breta\u00f1a decide atacar al Plata luego de la denominada \u201cguerra del opio\u201d que comienza en 1842. Muy brevemente, la cuesti\u00f3n radicaba all\u00ed en que el Emperador de China se negaba a que los ingleses siguieran llevando opio a China por el flagelo que estaba causando en la poblaci\u00f3n el consumo del mismo. As\u00ed, los ingleses deciden, m\u00e1s a\u00fan despu\u00e9s de que el Emperador destruy\u00f3 unos fardos de opio, intervenir militarmente. Cruentas batallas terminan finalmente con China cediendo a las pretensiones brit\u00e1nicas, debiendo indemnizar a los comerciantes cuyo opio hab\u00eda destruido, pagar los costos de la guerra y adem\u00e1s ceder la isla de Hong-Kong. Ese triunfo decidi\u00f3 a los ingleses, esta vez acompa\u00f1ados por los franceses, a venir al Plata.<\/p>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n colonialista en la Vuelta de Obligado, se encuentra tambi\u00e9n ligada al control de los puertos y las aduanas. Las potencias extranjeras no quieren que la Banda Oriental se integre a la Confederaci\u00f3n como una provincia m\u00e1s. Se dominar\u00eda los dos puertos. Es necesario mencionar, como otro ejemplo m\u00e1s, que la divisi\u00f3n entre los orientales surge en 1836 como desenlace de un conflicto latente entre las fuerzas comandadas por Fructuoso Rivera, Comandante General de Campa\u00f1a, y quienes promov\u00edan, como Manuel Oribe, una organizaci\u00f3n nacional integrada al acontecer de los vecinos federales del R\u00edo de la Plata, sin injerencias del Imperio del Brasil ni de las potencias imperiales extranjeras. Rivera, en cambio, se encontraba \u00edntimamente vinculado a los unitarios que motorizaban la desvinculaci\u00f3n entre Buenos Aires y las provincias, adem\u00e1s de participar desde 1835 con los liberales brasile\u00f1os que promov\u00edan la independencia como Rep\u00fablica de la Provincia de Rio Grande Do Sud (Guerra de los Farrapos o Revoluci\u00f3n Farroupilha desarrollada entre 1835-1845). En consecuencia, Rivera, aficionado a guerras de segmentaci\u00f3n, mantuvo durante buena parte de su vida una relaci\u00f3n estrecha con los enviados diplom\u00e1ticos de Francia e Inglaterra, quienes ve\u00edan en \u00e9l un instrumento para romper cualquier iniciativa de unidad entre las provincias hermanas. En octubre de 1842 Oribe derrota a Rivera, y en 1843 pone sitio a Montevideo (hasta 1851). Los sitiados dirigidos por Rivera y Paz pueden sostenerse por tantos a\u00f1os ya que Francia e Inglaterra cooperan con los sitiados desde sus barcos. Rivera acude a los franceses, ingleses, y hasta a un grupo de italianos y mercenarios comandados por el caudillo liberal Giuseppe Garibaldi. La alianza extranjera y estrat\u00e9gica dise\u00f1ada por Rivera termina venciendo a Oribe, posibilitando el control del gobierno a los colorados. Tras la derrota, Oribe, en cambio, se ali\u00f3 con los federales de la Confederaci\u00f3n para intentar volver al gobierno oriental.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Establecer el contexto sobre el que se ha desarrollado la Batalla de la Vuelta de Obligado supone \u2014debido a una Historiograf\u00eda Argentina que ha estado hist\u00f3ricamente signada por el inter\u00e9s de facci\u00f3n, la colonizaci\u00f3n cultural e ideol\u00f3gica y la anglofilia hasta hoy imperante en muchos de los espacios acad\u00e9micos<a href=\"#_edn7\"><sup>[vii]<\/sup><\/a>\u2014, tanto una lectura sobre lo que se entiende por \u201cmodernidad\u201d como una concepci\u00f3n sobre la idea de Naci\u00f3n, nacionalismo y nacionalidad. No casualmente el historiador Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa (Buenos Aires, 1906-1991) afirma que es la batalla m\u00e1s heroica de nuestra historia, a la cual la historia liberal solo le dedica dos o tres renglones. Es tan poca atenci\u00f3n, dice, porque la historia argentina que se ha ense\u00f1ado hasta ahora no es la de nuestra nacionalidad, sino la de nuestro coloniaje. La historiograf\u00eda oficial no es nacional porque las colonias \u2014en nuestro caso informal\u2014 no tienen su propia historia. Por eso sostiene que la historia nacional, la historia del pueblo, o contada desde el pueblo, emerge de los n\u00facleos nacionales que se plantean construirla desde nuestro propio inter\u00e9s y no desde la visi\u00f3n del extranjero<a href=\"#_edn8\"><sup>[viii]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"417\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/oblig1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6207\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/oblig1-1.jpg 800w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/oblig1-1-300x156.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/oblig1-1-768x400.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Inglaterra y Francia avanzan por nuestros r\u00edos por el solo derecho de ser naciones fuertes. Piensan que la Confederaci\u00f3n no podr\u00e1 impedirlo. Estos dos pa\u00edses consideran que la soberan\u00eda es solo de los pa\u00edses fuertes. Cabe destacar que los r\u00edos de Francia e Inglaterra eran de exclusiva soberan\u00eda pero los de los pa\u00edses d\u00e9biles eran para la libre navegaci\u00f3n de las naciones comerciantes. Quer\u00edan demostrar en los hechos la libre navegaci\u00f3n<a href=\"#_edn9\"><sup>[ix]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El pensador nacional Arturo Jauretche (Lincoln, 1901-1974), elige justamente las lecturas unitarias y liberales de esta batalla para explicar, en su <em>Manual de Zonceras Argentinas<\/em> (1968), la zoncera N\u00b0 8 sobre \u201cLa libre navegaci\u00f3n de los r\u00edos\u201d. Escribe Jauretche: <em>\u201cEn la escuela primaria no era de los peores alumnos y contaba con cierta facilidad de palabra, motivos por los que frecuentemente fui orador de los festejos patrios. En uno de esos hab\u00eda bajado de la tarima, pero no de la vanidad provocada por los aplausos y felicitaciones, cuando mi satisfacci\u00f3n empez\u00f3 <\/em><em>a ser corro<\/em><em>\u00edda por un gusanito. Entre las muchas glorias argentinas que hab\u00eda enumerado estaba esta de la libre navegaci\u00f3n de los r\u00ed<\/em><em>os, y en ella empez<\/em><em>\u00f3 a comer el tal gusanito. El muy canalla \u2014tal lo cre\u00ed entonces\u2014 me plante\u00f3 su interrogante, tal vez aprovechando lo vermiforme del signo:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u201c\u00bf<\/em><em>De qui<\/em><em>\u00e9n libertamos los r\u00ed<\/em><em>os?<\/em><em>\u201d<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y enseguida, como que ya estaba perplejo, agreg\u00f3 la respuesta:<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u201cDe nosotros mismos. \u00a1Je, je, je! \u2014agreg\u00f3 <\/em><em>burlonamente.&nbsp; <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u201c\u00bfDe manera que los r\u00edos los libertamos de nuestro propio dominio?\u201d \u2014pens\u00e9 yo de inmediato, ya puesto el disparadero por el gusano. Y continu\u00e9 \u2014 \u201cPero entonces, si no eran ajenos sino nuestros, \u00bfse trata sencillamente de que los perdimos?\u201d<\/em><em>. Busqu<\/em><em>\u00e9 entonces algunos datos y result\u00f3 <\/em><em>que era as<\/em><em>\u00ed: la libertad de los r\u00edos nos hab\u00eda sido impuesta despu\u00e9s de una larga lucha en la intervinieron Francia, Inglaterra y el Imperio de los Braganza [Brasil]. Y lo que no se hab\u00eda podido imponer por las armas en Obligado, en Mart\u00edn Garc\u00ed<\/em><em>a [<\/em><em>combate de 1838 entre la Confederaci\u00f3n y la flota francesa aliada de Rivera], en Tonelero, por los Imperios m\u00e1s poderosos de la Tierra, fue concedido \u2014como parte del precio por la ayuda extranjera\u2014 por los libertadores argentinos que aliados con el Brasil vencieron en el campo de Caseros [Urquiza, Sarmiento, Mitre] y en los tratados subsiguientes.<\/em><a href=\"#_edn10\"><sup>[x]<\/sup><\/a>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Destacamos aqu\u00ed que en el R\u00edo de la Plata, desde al menos 1809, se hab\u00edan desatado una serie de pol\u00edticas librecambistas, potenciadas en los tiempos de Bernardino Rivadavia (1820-1828). En aquella \u00e9poca, Rivadavia tuvo la ferviente oposici\u00f3n de Manuel Dorrego: no es casual entonces que aquel que defendi\u00f3 la manufactura y los talleres locales terminara fusilado en los campos de Navarro por la \u201cespada sin cabeza\u201d. La batalla se produce durante la segunda gobernaci\u00f3n de Juan Manuel de Rosas en la provincia de Buenos Aires, que adem\u00e1s recordemos, ten\u00eda el cargo de Encargado de las Relaciones Internacionales de toda la Confederaci\u00f3n Argentina. En su segunda gobernaci\u00f3n iniciada en 1835 (y luego de que en la primera, 1829-1832, sentara las bases con el Pacto Federal), como dice Jauretche: el <em>\u201cRosas estanciero va cediendo el paso a Rosas el pol\u00ed<\/em><em>tico<\/em><em>\u201d<\/em><a href=\"#_edn11\"><em><sup><strong><sup>[xi]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a><em>. <\/em>Rosascomienza a aplicar una profunda pol\u00edtica nacional de apoyo al desarrollo bas\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en los sectores populares y expres\u00e1ndolos, con medidas centrales tales como la Ley de Aduanas y la nacionalizaci\u00f3n del banco nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo el contexto de an\u00e1lisis y de los acontecimientos hist\u00f3ricos vamos a rese\u00f1ar brevemente, ahora s\u00ed, una de las m\u00e1s gloriosas batallas de nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"I\"><li><em>La Batalla de la Vuelta de Obligado, 20 de noviembre de 1845<\/em><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El 20 de noviembre de 1845 en las aguas del r\u00edo Paran\u00e1, m\u00e1s precisamente a la altura de la localidad de San Pedro, provincia de Buenos Aires, en un lugar en donde el cauce se angosta y gira formando un dibujo sobre su margen derecha conocido como \u201cVuelta de Obligado\u201d, las fuerzas de la Confederaci\u00f3n Argentina lideradas por el Brigadier General Juan Manuel de Rosas (Buenos Aires, 1793-1877) se enfrentaron a la escuadra invasora anglo-francesa integrada por 22 barcos de guerra y 92 buques mercantes<a href=\"#_edn12\"><sup>[xii]<\/sup><\/a>. Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa argumenta que no se estaba all\u00ed para ganar la batalla militar necesariamente, sino para mostrarles a los gringos que no se la llevar\u00edan de arriba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"862\" height=\"612\" src=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/image630d7d07abc07.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6203\" srcset=\"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/image630d7d07abc07.jpg 862w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/image630d7d07abc07-300x213.jpg 300w, https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/image630d7d07abc07-768x545.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 862px) 100vw, 862px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Vivian Tr\u00edas en su sustancioso libro sobre Juan Manuel de Rosas, escribe: <em>\u201c<\/em><em>La pol<\/em><em>\u00ed<\/em><em>tica econ<\/em><em>\u00f3<\/em><em>mica de Ros<\/em><em>as, a partir de 1835, contrariaba los intereses ingleses y franceses. [\u2026] La prohibici\u00f3n de extraer oro y las incesantes emisiones de papel moneda perjudicaron ostensiblemente a los comerciantes brit\u00e1<\/em><em>nicos. [<\/em><em>\u2026<\/em><em>]<\/em><em>\u201d<\/em>. Luego agrega en relaci\u00f3n con el conflicto entre Oribe y Rivera, <em>\u201cLa guerra es, evidentemente, perjudicial para la arquitectura econ\u00f3mica que el imperialismo liberal ven\u00ed<\/em><em>a edificando a escala mundial<\/em>.<a href=\"#_edn13\"><sup>[xiii]<\/sup><\/a>\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En sinton\u00eda con ese proyecto liberal de dimensi\u00f3n mundial, el 17 de noviembre de 1845 zarp\u00f3 de Montevideo la flota anglo-francesa que deb\u00eda abrir el r\u00edo Paran\u00e1 para el comercio de las potencias imperialistas. La misma estaba integrada por 22 barcos de guerra m\u00e1s un centenar de mercantes ingleses, franceses, norteamericanos, sardos, hamburgueses y daneses. Al mando se encontraban los almirantes Francois Thomas de Trehouart (Francia) y Sir Charles Hotham (Inglaterra).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para impedir el paso de las naves, las tropas de la Confederaci\u00f3n Argentina hab\u00edan instalado en la Vuelta de Obligado bater\u00edas, cadenas y trincheras comandadas por el general Lucio Norberto Mansilla (Buenos Aires, 1792-1871). La defensa de los patriotas atravesaba el r\u00edo con 24 buques mercantes \u201carrasados\u201d unidos entre s\u00ed por tres gruesos y fuertes lienzos de cadenas de ancla. Adem\u00e1s, se hab\u00eda dispuesto, como bater\u00eda flotante y defensa, el bergant\u00edn \u201cRepublicano\u201d. El general Mansilla adem\u00e1s, en la ribera derecha del r\u00edo mont\u00f3 cuatro bater\u00edas artilladas con 30 ca\u00f1ones, muchos de ellos de bronce, con calibres de 8, 10 y 12, siendo el mayor de 20, los que eran servidos por una dotaci\u00f3n de 160 artilleros. La primera bater\u00eda, denominada \u201cRestaurador Rosas\u201d, estaba al mando de \u00c1lvaro Jos\u00e9 de Alzogaray; la segunda, \u201cGeneral Brown\u201d, al mando del teniente de marina Eduardo Brown, hijo del almirante; la tercera era la \u201cGeneral Mansilla\u201d, comandada por el teniente de artiller\u00eda Felipe Palacios; y la cuarta, de reserva y aguas arriba de las cadenas, se denomin\u00f3 \u201cManuelita\u201d y estuvo al mando del teniente coronel Juan Bautista Thorne. En las trincheras hab\u00eda 2000 hombres, la mayor parte gauchos asignados a la caballer\u00eda, al mando del coronel Ram\u00f3n Rodr\u00edguez, jefe del Regimiento de Patricios. Tambi\u00e9n participaron tropas del 2\u00ba batall\u00f3n de Patricios.<\/p>\n\n\n\n<p>Al amanecer del 20 de noviembre, cuando la niebla se disip\u00f3, los oficiales franceses e ingleses ordenaron el ataque. Mansilla grita all\u00ed una arenga que presagia la gesta: <em>\u201c\u00a1Miradlos! \u00a1<\/em><em>All<\/em><em>\u00ed los ten\u00e9is! Considerad el insulto que hacen a nuestra Patria al navegar, sin m\u00e1<\/em><em>s t<\/em><em>\u00edtulo que la fuerza, las aguas de un r\u00edo que corre por el territorio de nuestro pa\u00ed<\/em><em>s. <\/em><em>\u00a1Pero no lo conseguir\u00e1n impunemente! \u00a1Tremola en el Paran\u00e1 el pabell\u00f3n azul y blanco y debemos morir todos antes que verlo bajar de donde flamea!\u201d<\/em><a href=\"#_edn14\"><em><sup><strong><sup>[xiv]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a><em>. <\/em>Hacia las 18 horas del 20 de noviembre la lucha ces\u00f3. Las bajas argentinas sumaron 250 muertos y 400 heridos, mientras que las de los invasores, cerca de 30 muertos y 86 heridos. La lucha de los gauchos de la Confederaci\u00f3n obligo a inmovilizar la flota invasora por m\u00e1s de 40 d\u00edas en el lugar de la batalla; adem\u00e1s, en el viaje de regreso, la escuadra imperialista fue atacada nuevamente<a href=\"#_edn15\"><sup>[xv]<\/sup><\/a>.&nbsp; <em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cabe recordar que el general Jos\u00e9 de San Mart\u00edn (por entonces en el exilio franc\u00e9s), le hab\u00eda ofrecido sus servicios a Rosas en 1838 contra la primera agresi\u00f3n (francesa), como asimismo, con su salud quebrantada, hab\u00eda manifestado que esa agresi\u00f3n era <em>\u201c<\/em><em>la m<\/em><em>\u00e1s injusta de que haya habido ejemplo\u201d<\/em><a href=\"#_edn16\"><em><sup><strong><sup>[xvi]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a><em>, <\/em>y que en su testamento expresa: <em>\u201cel sable que me ha acompa\u00f1ado en toda la guerra de la independencia de la Am\u00e9<\/em><em>rica del Sud, le ser<\/em><em>\u00e1 entregado al General de la Rep\u00fablica Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacci\u00f3n que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la Rep\u00fablica contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla\u201d<\/em>. Y que, a\u00f1os m\u00e1s tarde, Rosas recordando este gesto del Padre de la Patria, en el suyo manifestara: <em>\u201cYo, Juan Manuel de Rosas, a su ejemplo, dispongo que mi albacea entregue a su Excelencia el se\u00f1or Gran Mariscal, presidente de la Rep\u00fablica paraguaya y general\u00edsimo de sus ej\u00e9rcitos, la espada diplom\u00e1tica y militar que me acompa\u00f1\u00f3 durante me fue posible defender esos derechos, por la firmeza y sabidur\u00eda con que ha sostenido y sigue sosteniendo los derechos de su Patria\u00bb<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una l\u00ednea de continuidad se traza, un \u201cpuente\u201d entre el pensamiento del mariscal Solano L\u00f3pez, Juan Manuel de Rosas y San Mart\u00edn, al menos en torno a dos cuestiones: la defensa de la soberan\u00eda de la Patria y el proyecto de desarrollo nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Conmemorar hoy el 20 de noviembre entendemos significa recordar a los hombres y mujeres que dieron su vida a lo largo de estos doscientos a\u00f1os para que seamos un pa\u00eds plenamente soberano, libre de toda dominaci\u00f3n extranjera adopte la forma que adopte. Al tiempo que tener presente que estos procesos de emancipaci\u00f3n fueron continentales, de la Patria Grande, y por la justicia social. Por eso, este acto de rememoraci\u00f3n no debe quedarse en el inmovilismo, sino que debe movilizar los esp\u00edritus. Como dec\u00eda el \u201cPepe\u201d Rosa, poner las pasiones del pasado al servicio de las presentes. La historia es rectora y sirve en tanto nos pueda orientar en la conformaci\u00f3n de una pol\u00edtica nacional. En este sentido Ernesto Palacio sentencia: <em>\u201cla historia ha de ser viviente, estimulante, ejemplificadora, o no servir\u00e1 para nada\u201d<\/em>, y en todos los rincones de la Patria empieza a emerger el grito que corroe los cimientos de la dependencia: \u201cPATRIA S\u00cd, COLONIA NO\u201d.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\"><sup>[i]<\/sup><\/a>Speroni, Jos\u00e9 Luis. (1983). <em>La real dimensi\u00f3n de una agresi\u00f3n. Una visi\u00f3n pol\u00edtico estrat\u00e9gica de la intervenci\u00f3n brit\u00e1nica a Am\u00e9rica del Sur. 1805-1807<\/em>. Buenos Aires: C\u00edrculo Militar, pp. 24.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\"><em><sup><strong><sup>[ii]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a> Hern\u00e1ndez Arregui, Juan Jos\u00e9. (1973). <em>Imperialismo y cultura.<\/em> Buenos Aires: Plus Ultra, pp. 291-292.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref3\"><sup>[iii]<\/sup><\/a>Buela, Alberto, <em>El sentido de Am\u00e9rica (seis ensayos en busca de nuestra identidad)<\/em>, Buenos Aires, Theor\u00eda, 1990.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a>Marechal, Leopoldo, <em>Heptamen\u00f3n<\/em> [1966], Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1966.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref5\"><sup>[v]<\/sup><\/a>Ugarte, Manuel, <em>La Naci\u00f3n Latinoamericana<\/em> [Selecci\u00f3n de textos], Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref6\"><sup>[vi]<\/sup><\/a>Dugin, Aleksand, <em>Geopol\u00edtica Existencial. Conferencias en Argentina<\/em>, Buenos Aires, Nomos, 2018, p. 31.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref7\"><sup>[vii]<\/sup><\/a>Di Vincenzo, Facundo, \u201cLa Colonizaci\u00f3n Historiogr\u00e1fica. Reflexiones acerca de una historia moderna y contempor\u00e1nea para Am\u00e9rica Latina y el Caribe\u201d, en <em>Revista Viento Sur<\/em>, Remedios de Escalada, A\u00f1o VII, Remedios de Escalada, Lan\u00fas, Buenos Aires, N\u00famero 19, diciembre 2018. <a href=\"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-colonizacion-historiografica\/\">http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-colonizacion-historiografica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref8\"><sup>[viii]<\/sup><\/a> Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda. (1967). <em>Estudios revisionistas. <\/em>Buenos Aires: Sudestada.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref9\"><sup>[ix]<\/sup><\/a> <em>Ib\u00eddem.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref10\"><sup>[x]<\/sup><\/a>Jauretche, Arturo<em>, Manual de Zonceras Argentina<\/em>, Buenos Aires, A. Pe\u00f1a Lillo Editor, 1968, pp. 77-78.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref11\"><em><sup><strong><sup>[xi]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a> Ortega Pe\u00f1a, Rodolfo y Duhalde, Eduardo L. (1975). <em>Felipe Varela contra el Imperio Brit\u00e1nico<\/em>. Buenos Aires: Schapire, pp. 238.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref12\"><sup>[xii]<\/sup><\/a>Cady, Jhon, <em>La intervenci\u00f3n extranjera en el Rio de la Plata (1838-1850)<\/em>, Buenos Aires, Losada, 1945; Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal, <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el Rio de la Plata. P\u00e1ginas de la Historia tenebrosa de un pasado pol\u00edtico<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Hechos e Ideas, 1950: Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda, <em>Historia Argentina. Tomo V: \u201cLa Confederaci\u00f3n (1841-1852)\u201d<\/em>, Buenos Aires, Oriente, 1965; Halperin Donghi, Tulio, Argentina. De la Revoluci\u00f3n de la independencia a la Confederaci\u00f3n rosista, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1972; Colli, Nestor, <em>Rosas y el bloqueo Anglo-franc\u00e9s<\/em>, Buenos Aires, Editoria Patria Grande, 1978.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref13\"><sup>[xiii]<\/sup><\/a>Tr\u00edas, Viv\u00edan, <em>Juan Manuel de Rosas<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 1974, pp. 181-182.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref14\"><em><sup><strong><sup>[xiv]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a> Mansilla, Lucio. Cit. en Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda. (1967). <em>Estudios revisionistas. <\/em>Buenos Aires: Sudestada, pp. 45-46.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref15\"><sup>[xv]<\/sup><\/a> Cady, Jhon, <em>La intervenci\u00f3n extranjera en el Rio de la Plata (1838-1850)<\/em>, Buenos Aires, Losada, 1945; Scalabrini Ortiz, Ra\u00fal, <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el Rio de la Plata. P\u00e1ginas de la Historia tenebrosa de un pasado pol\u00edtico<\/em>, Buenos Aires, Ediciones Hechos e Ideas, 1950: Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda, <em>Historia Argentina. Tomo V: \u201cLa Confederaci\u00f3n (1841-1852)\u201d<\/em>, Buenos Aires, Oriente, 1965; Halperin Donghi, Tulio, Argentina. De la Revoluci\u00f3n de la independencia a la Confederaci\u00f3n rosista, Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1972; Colli, Nestor, <em>Rosas y el bloqueo Anglo-franc\u00e9s<\/em>, Buenos Aires, Editoria Patria Grande, 1978.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref16\"><em><sup><strong><sup>[xvi]<\/sup><\/strong><\/sup><\/em><\/a> Carta San Mart\u00edn. Cit. en Galasso, Norberto. (2000). <em>Seamos libres y lo dem\u00e1s no importa nada. <\/em>Buenos Aires: Colihue, pp. 551.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPara esa recuperaci\u00f3n del esp\u00edritu nacional es necesaria tambi\u00e9n la conquista de la independencia econ\u00f3mica de nuestra Patria para materializar de forma efectiva la independencia pol\u00edtica de la rep\u00fablica (\u2026) mientras ello no se logre, todo ha de ser ficticio, porque el coloniaje econ\u00f3mico importa al vasallaje pol\u00edtico, y porque el imperialismo capitalista interfiere la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6202,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,46,5],"tags":[832,833],"coauthors":[140,311],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6201"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6201"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6201\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6208,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6201\/revisions\/6208"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6202"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6201"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}