{"id":6287,"date":"2023-02-27T15:05:50","date_gmt":"2023-02-27T18:05:50","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6287"},"modified":"2023-03-16T15:18:29","modified_gmt":"2023-03-16T18:18:29","slug":"jauretche-y-la-reforma-universitaria-del-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/jauretche-y-la-reforma-universitaria-del-18\/","title":{"rendered":"Jauretche y la Reforma Universitaria del 18"},"content":{"rendered":"\n<ol type=\"I\"><li><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Como todos los a\u00f1os, en el mes de febrero la Universidad Nacional de Lan\u00fas se sacude con el curso de ingreso. Cientos de aspirantes pueblan la Universidad en su b\u00fasqueda por ingresar a las carreras que ofrece la UNLa<a href=\"#_edn1\"><sup>[i]<\/sup><\/a>. Una de las materias del ingreso, <em>La Universidad en Argentina<\/em>, recorre la historia y los proyectos de universidad en la Argentina. Una historia que comienza en 1613 \u2014cuando en la ciudad de C\u00f3rdoba los jesuitas abrieron el Colegio M\u00e1ximo, donde sus estudiantes recib\u00edan clases de filosof\u00eda y teolog\u00eda\u2014 hasta las caracter\u00edsticas que en la actualidad tiene la universidad en general, y el proyecto de la Universidad Nacional de Lan\u00fas, en particular.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los diferentes temas a tratar en la materia de <em>La Universidad en Argentina<\/em> se menciona el caso de La Reforma Universitaria de 1918. Un hecho problem\u00e1tico para el campo historiogr\u00e1fico argentino, ya que no hay una lectura \u00fanica sobre el acontecimiento; incluso, hay impresiones antag\u00f3nicas respecto a los logros, alcances y perspectivas que tuvieron los reformistas de 1918.&nbsp;&nbsp; <strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol type=\"I\"><li><strong>Presentaci\u00f3n de problema. La Reforma y sus lecturas.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Como ocurri\u00f3 desde su nacimiento, la disciplina hist\u00f3rica en Argentina estuvo marcada por intereses de facci\u00f3n, ideol\u00f3gicos, personales y econ\u00f3micos. La Reforma Universitaria de 1918 canaliz\u00f3 divisiones preexistentes en los \u00e1mbitos acad\u00e9micos, pol\u00edticos y sociales, que visiblemente han viciado las lecturas sobre el acontecimiento: los laicos, masones y agn\u00f3sticos, encontraron el suceso para embestir a los cat\u00f3licos; los simpatizantes y compa\u00f1eros de ruta de la reciente Revoluci\u00f3n Bolchevique de 1917 alzaron las banderas rojas para intentar encender la chispa de la Revoluci\u00f3n; los radicales intentaron (y claramente lograron) tomar cargos jer\u00e1rquicos en las instituciones universitarias nacionales y, finalmente, los j\u00f3venes universitarios de los sectores medios y altos, en una suerte de lucha generacional, vociferaron contra \u201clos viejos profesores enclaustrados en las aulas.\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una primera lectura sobre la Reforma Universitaria de 1918, que llamar\u00e9 \u201chegem\u00f3nica\u201d tanto por su difusi\u00f3n en textos como por su vinculaci\u00f3n con instituciones y corrientes pol\u00edtico-culturales s\u00f3lidamente posicionadas en los espacios acad\u00e9micos argentinos (UBA, CONICET, FUBA, AHRA), es la que realizaron autores tales como Gabriel del Mazo<a href=\"#_edn2\"><sup>[ii]<\/sup><\/a>, con su monumental obra de 1957 en tres tomos; Jorge Orgaz (1970), Jos\u00e9 Luis Romero (1956) o Luis Alberto Romero (2012), en sus diferentes trabajos (1956, 1976). Estos autores destacan que la Reforma de 1918 consigui\u00f3 la emancipaci\u00f3n en estructuras, contenidos y fines, respecto de la universidad clerical y \u201cmedieval\u201d anterior. Se\u00f1alan la importancia de la autonom\u00eda y el cogobierno logrados por la Reforma. Hacen una comparaci\u00f3n con el momento anterior a 1918, y se focalizan en demostrar la importancia de establecer una universidad sin afecciones pol\u00edticas, sociales y culturales. Subrayo: la disociaci\u00f3n entre pol\u00edtica y problemas sociales es considerada por estos autores, como un desencuentro positivo y l\u00f3gico para el desarrollo del conocimiento universitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras lecturas, de autores tales como Dardo Cuneo (1978) o Alberto Ciria y Horacio Sanguinetti (1983), han matizado esta perspectiva, remarcando la heterogeneidad de posturas entre los reformistas a lo largo de Latinoam\u00e9rica. Tambi\u00e9n encuentro trabajos como los de Juan Carlos Portantiero (1978) y Hugo Biagini (2000), que han estudiado la Reforma destacando especialmente las repercusiones o efectos en materia de ideas y pensamiento que ha generado la Reforma para la historia de los movimientos juveniles en Am\u00e9rica Latina.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, encuentro una serie de trabajos con visiones profundamente diferentes de las desarrolladas por la lectura hegem\u00f3nica. La realizan otros acad\u00e9micos, pol\u00edticos e intelectuales vinculados a corrientes del pensamiento nacional y popular latinoamericano, como es el caso de Arturo Jauretche (1957), Rodolfo Puiggr\u00f3s (1974), Hern\u00e1ndez Arregui (1973), Jorge Abelardo Ramos (1973), Ana Jaramillo (2018) y Aritz Recalde (2007, 2018). Estos autores se detienen en estudiar los logros alcanzados en materia de estructuras, contenidos y fines luego de 1918; si bien reconocen la importancia de haber logrado motorizar una serie de perspectivas fundamentales tales como el antiimperialismo y el antipositivismo como as\u00ed tambi\u00e9n el desarrollo de un movimiento estudiantil a nivel continental, en todos los casos discuten y polemizan con la lectura \u201chegem\u00f3nica\u201d. En l\u00edneas generales, consideran que una verdadera Reforma Universitaria deber\u00eda implicar una funci\u00f3n de compromiso y acci\u00f3n por parte de la comunidad universitaria (autoridades, docentes, alumnos, graduados, no docentes) respecto a los problemas de la sociedad en la que se encuentra situada.&nbsp; <strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol type=\"I\"><li><strong>Cuatro impresiones de Arturo Jauretche sobre La Reforma Universitaria de 1918.<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La Reforma Universitaria estalla en C\u00f3rdoba el 15 de junio, d\u00eda en el cual un grupo de estudiantes impidieron que se consumara la elecci\u00f3n del Rector de la Universidad. A este episodio le sigui\u00f3 la huelga estudiantil, llegando a su pico de tensi\u00f3n el 9 de septiembre, cuando la Federaci\u00f3n Universitaria de C\u00f3rdoba asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la Universidad. La primera respuesta del gobierno fue ordenar que el Ej\u00e9rcito reprimiera la ocupaci\u00f3n. Durante el curso del conflicto, y por pedido de los estudiantes, el presidente Hip\u00f3lito Yrigoyen (Buenos Aires, 1852-1933) intervino dos veces la Universidad para que se reformaran los estatutos y se realizaran nuevas elecciones de sus autoridades. El acontecimiento r\u00e1pidamente lleg\u00f3 a la Capital Federal y luego a la provincia de Buenos Aires. El pensador nacional, escritor y pol\u00edtico Arturo Jauretche (Lincoln, 1901-1974), en esos momentos se encontraba en Chivilcoy cursando los estudios secundarios: \u00e9l mismo se recuerda como antiyrigoyenista, cercano a los caudillos conservadores de la zona. En ese sentido, como otros j\u00f3venes conservadores de Chivilcoy, consideraba que la Reforma era un intento por parte de los radicales de Yrigoyen para \u201ccopar\u201d las universidades y colegios nacionales; de hecho, desde fines de agosto de 1918, en el colegio nacional al que iba Jauretche cesaron en sus cargos m\u00e1s de quince docentes interinos y se designaron docentes titulares nuevos. Los estudiantes, entre los que se encontraba Jauretche, rodean el edificio, hay corridas, escaramuzas. Los j\u00f3venes arrojan piedras que terminan destruyendo los vidrios de las aulas. Dice el principal bi\u00f3grafo de Jauretche, el historiador Norberto Galasso (Buenos Aires, 1936): \u201cEl esc\u00e1ndalo de Chivilcoy adquiere, entonces, proporciones nacionales e Yrigoyen, sensible a los reclamos, otorga una audiencia a los estudiantes para informarse personalmente del problema. As\u00ed, el 12 de septiembre de 1919, una comisi\u00f3n de nueve j\u00f3venes ingresa en la Casa Rosada a discutir, mano a mano, con el Presidente de la Naci\u00f3n, los problemas del Colegio [Nacional de Chivilcoy]. (Galasso, 2003p.73)\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Llegamos a la primera impresi\u00f3n que tiene Jauretche de los reformistas: la hipocres\u00eda. Dice Jauretche: \u201cAh\u00ed empec\u00e9 a desconfiar. <em>La Naci\u00f3n<\/em> y <em>La Prensa<\/em> dedicaron la primera p\u00e1gina, entera, durante dos d\u00edas, a una huelga del colegio de Chivilcoy porque hab\u00edan sido echados los profesores conservadores. Ah\u00ed empec\u00e9 a darme cuenta c\u00f3mo se maneja el periodismo. Porque un asunto que era para dos columnas, en p\u00e1ginas cuatro o cinco, lo pon\u00edan en primera p\u00e1gina, d\u00e1ndole enorme resonancia al asunto. Y nosotros nos cre\u00edamos que \u00e9ramos muy importantes y que el pa\u00eds giraba alrededor de la huelga que hab\u00edamos hecho contra Yrigoyen\u2026Y vinimos a Buenos Aires con otros dirigentes reformistas, a hablar con Don Hip\u00f3lito y de eso sali\u00f3 una versi\u00f3n bastante deformada para dejarlo en rid\u00edculo a Yrigoyen, que se public\u00f3 en <em>La Naci\u00f3n<\/em>, donde nos llev\u00f3 Julio V. Gonz\u00e1lez, porque es la cosa curiosa de la Reforma Universitaria y de la inteligencia de nuestro pa\u00eds. Yrigoyen hac\u00eda la Reforma y los reformistas andaban bien con los diarios antirreforma. (Citado en: Galasso, 2003, p.73)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda impresi\u00f3n que tiene Jauretche, refiere sobre el modo de ser antiimperialista de los reformistas, un antiimperialismo particular, \u201cque le com\u00eda los h\u00edgados al \u00e1guila americana\u201d pero que era ciego a la dependencia de Inglaterra. Dice Jauretche: \u201cFui antiimperialista al estilo de la \u00e9poca y le com\u00eda los h\u00edgados al \u00e1guila norteamericana que andaba volando por el Caribe. Los \u2018maestros de la juventud\u2019 nos ten\u00edan buscando el plato volador en el cielo, mientras el le\u00f3n brit\u00e1nico com\u00eda a dos carrillos sobre la tierra nuestra\u2026 \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil era entonces hacer antiimperialismo! [\u2026] Por supuesto que todo ello con el benepl\u00e1cito de la Royal Dutch Shell, de los ferrocarriles y de los abogados argentinos al servicio del capital ingl\u00e9s\u2026 Reci\u00e9n luego, con Scalabrini Ortiz, descubr\u00ed que el antiimperialismo puede ser tambi\u00e9n un instrumento del imperialismo. (Jauretche, 1972, p. 9)\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera impresi\u00f3n de Jauretche se relaciona con el derrotero de la Reforma en las universidades, en parte por la ausencia de lucha de quienes la hab\u00edan comenzado, en parte por el acomodamiento de muchos reformistas en sus cargos, cediendo y traicionado todos sus principios durante el gobierno radical y seudoconservador de Marcelo T. de Alvear (1922-1928). El historiador de la Reforma Horacio Sanguinetti afirma que: \u201cDurante el gobierno de Don Marcelo, las fuerzas reaccionarias recuperaron gran parte del terreno perdido durante la Reforma [\u2026] muchos viejos profetas reformistas entregan sus armas y bagajes al adversario. Horacio Vald\u00e9s en la docta, ya hab\u00eda marcado el camino\u2026 El Presidente de la Universidad de La Plata, Benito Nazar Anchorena, elevado a ese cargo por la Reforma, se vuelca a una arbitraria dictadura, secundado por tr\u00e1nsfugas, entre ellos Sommariva. Sa\u00fal Taborda, joven cordob\u00e9s que hab\u00eda ensayado novedosos sistemas pedag\u00f3gicos desde el rectorado del Colegio Nacional de La Plata, es exonerado\u2026 En Buenos Aires, el lock out profesoral derriba a S\u00e1enz y entrega la Universidad, encabezada por Arce, a la reacci\u00f3n que reforma sus estatutos retaceando la injerencia estudiantil. (Sanguinetti y Ciria, 1983, p. 45)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe Jauretche: \u201cLa deformaci\u00f3n de la Reforma Universitaria, del reformismo en fubismo<a href=\"#_edn3\"><sup>[iii]<\/sup><\/a>, gener\u00f3 una especial forunculosis, que tal vez humor\u00edsticamente, podr\u00eda ser correlativa de esa tendencia a los granos propia de los adolescentes. Los \u201cmaestros de la juventud<a href=\"#_edn4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a>\u201d y los \u201carieles<a href=\"#_edn5\"><sup>[v]<\/sup><\/a>\u201d convertidas en fijaciones que los afectados llevaron y llevan, en algunos casos hasta su muerte f\u00edsica. Empezaremos por los primeros. La Reforma, al divorciarse de su base de sustentaci\u00f3n original, que era la presencia del pueblo en el Estado, fue cre\u00e1ndose una mitolog\u00eda de dioses y su liturgia. Desvinculada del movimiento general que la hab\u00eda originado centr\u00f3 sus objetivos en s\u00ed misma y termin\u00f3 en un culto esot\u00e9rico que la hizo medio y fin al mismo tiempo. Este aislamiento de los movimientos reales del pa\u00eds le permit\u00eda un enfrentamiento te\u00f3rico con la oligarqu\u00eda y el coloniaje en el campo de las ideas generales, mientras que pr\u00e1cticamente marcaba su incontaminaci\u00f3n con la groser\u00eda y vastedad de los movimientos populares incompatibles con el narcisismo del estudiante, ya se\u00f1alado. As\u00ed, en lugar de incorporarse a las corrientes nacionales vino a constituirse en parte de la \u201cintelligentzia<a href=\"#_edn6\"><sup>[vi]<\/sup><\/a>\u201d proveniente de la izquierda pol\u00edtica de importaci\u00f3n, que disent\u00eda en el terreno ideol\u00f3gico abstracto con la llamada derecha, pero formaba parte en com\u00fan frente al intelectual contra toda irrupci\u00f3n de lo popular como expresi\u00f3n de autenticidad. As\u00ed, casi todos los dirigentes estudiantiles fueron socialistas, comunistas, dem\u00f3cratas progresistas, hasta alvearistas cuando se trat\u00f3 de pol\u00edtica nacional. De ninguna manera yrigoyenistas y mucho menos, peronistas. (Jauretche, 1957, pp. 205-206)\u201d&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cuarta y \u00faltima impresi\u00f3n refiere a lo que nos dej\u00f3 la Reforma Universitaria de 1918. Jauretche en una entrevista realizada para \u201cEl Nacional\u201d concluye lo siguiente: \u201cLa Reforma Universitaria en que hemos sido combatientes fue producto del acceso al poder del pueblo, en la primera presidencia de Yrigoyen. Un movimiento de renovaci\u00f3n, paralelo al que se operaba en el campo pol\u00edtico y social, reclamando la adecuaci\u00f3n de la c\u00e1tedra a una realidad hist\u00f3rica, un enfrentamiento a la oligarqu\u00eda colonialista y una ubicaci\u00f3n din\u00e1mica del estudiante para contrarrestar las tendencias pasatistas de los t\u00e9cnicos, sustituyendo programas y hombres\u2026 La Reforma fue frailuna en C\u00f3rdoba porque la oligarqu\u00eda en la universidad cordobesa era frailuna y fue antiliberal en Buenos Aires porque aqu\u00ed la oligarqu\u00eda liberal era masonaza. Y hubo que voltear a las dos porque las dos eran el r\u00e9gimen, que es como Yrigoyen llamaba a la oligarqu\u00eda\u2026 Aquella, la universidad de antes de 1918, continuaba en la c\u00e1tedra con una mentalidad sin vigencia, ni en el mundo, ni en el pa\u00eds. Una burocracia conformada con selecci\u00f3n olig\u00e1rquica y cuyas primeras figuras hab\u00edan muerto o sobreviv\u00edan con los o\u00eddos tapados a la realidad inmediata y por sobre todo, a la renovaci\u00f3n profunda operada en el pa\u00eds que hab\u00eda sacado el tim\u00f3n del mismo de la vieja clase gobernante, ya en plena decadencia, para entregarlo a fuerzas nuevas. Un nuevo mundo, adem\u00e1s sacudido por la guerra del 14 y por el avance, al primer plano, del hecho m\u00e1s trascendente de este siglo: la Revoluci\u00f3n Rusa, cualquiera sea el juicio que sobre ella se tenga. Todo eso era ajeno para esa universidad, ajena por completo tambi\u00e9n a toda cr\u00edtica al sistema de fondo imperante en lo econ\u00f3mico y social. En esta materia, la c\u00e1tedra cat\u00f3lica coincid\u00eda con la liberal y los debates entre ultramontanos y masonazos eran debates entre dos teolog\u00edas y la sangre no llegaba al r\u00edo\u2026 La renovaci\u00f3n operada pol\u00edticamente en el pa\u00eds ten\u00eda que llegar a la universidad. Abrirla a las nuevas corrientes que actuaban en el mundo y sobre todo vincularla a la presencia del pueblo en el Estado, que volv\u00eda, desde 1916, a ser actor en una escena de la que hab\u00eda sido arrojado con los caudillos federales. (Jauretche, 1972, p. 12).\u201d&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\"><sup>[i]<\/sup><\/a> Audiovisi\u00f3n \/ Ciencia Pol\u00edtica y Gobierno \/ Ciencia y Tecnolog\u00eda de los Alimentos \/ Dise\u00f1o Industrial \/ Dise\u00f1o y Comunicaci\u00f3n Visual \/ Econom\u00eda Empresarial \/ Econom\u00eda Pol\u00edtica \/ Educaci\u00f3n \/ Enfermer\u00eda \/ Gesti\u00f3n Ambiental Urbana \/ Justicia y Derechos Humanos \/ M\u00fasica de C\u00e1mara y Sinf\u00f3nica \/ Nutrici\u00f3n \/ Planificaci\u00f3n Log\u00edstica \/ Relaciones Internacionales \/ Seguridad Ciudadana \/ Sistemas \/ Tecnolog\u00edas Ferroviarias \/ Trabajo Social \/ Traductorado P\u00fablico en Idioma Ingl\u00e9s \/ Turismo \/ Educaci\u00f3n F\u00edsica \/ Gesti\u00f3n Educativa \/ M\u00fasica de C\u00e1mara y Sinf\u00f3nica \/ Planificaci\u00f3n Log\u00edstica \/ Seguridad Ciudadana \/ Tecnolog\u00edas Digitales para la Educaci\u00f3n y Trabajo Social.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\"><sup>[ii]<\/sup><\/a> Del Mazo, Gabriel, <em>La Reforma Universitaria<\/em> [3 tomos], La Plata, Centro de Estudiantes de Ingenier\u00eda de la UNLP, 1941.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref3\"><sup>[iii]<\/sup><\/a>El termino <em>fubismo<\/em> es utilizado por Jauretche para identificar a un sector de la juventud universitaria de la Universidad de Buenos Aires agrupado en torno a la Federaci\u00f3n Universitaria de Buenos Aires. Este grupo, desde la lectura de Jauretche ha sido hist\u00f3ricamente antipopular, antinacional y, en algunos momentos, fue antinorteamericano, un tipo de antiimperialismo promocionado por el imperialismo ingl\u00e9s, ligado en algunos casos, a las familias de estos j\u00f3venes, ya que seg\u00fan Jauretche, en muchos casos los fubistas eran hijos o parientes de los sectores comerciantes\/mercantiles\/financieros asociados a los capitales brit\u00e1nicos. Fueron antiyrigoyenistas y antiimperialistas, criticaron a los l\u00edderes populares desde la \u00f3ptica de Francia e Inglaterra, as\u00ed que rotularon a Per\u00f3n e Yrigoyen como fascistas y\/o nazis. Parad\u00f3jica y extra\u00f1amente segu\u00edan y\/o acompa\u00f1aban otros procesos nacionales y masivos, como el de Mao en China o el de Lenin en Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref4\"><sup>[iv]<\/sup><\/a>Era la frase con la cual identificaban los intelectuales de Buenos Aires a los reformistas como Alfredo Palacios, Juan V. Gonz\u00e1lez, Jos\u00e9 Ingenieros, Alejandro Korn, An\u00edbal Ponce, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref5\"><sup>[v]<\/sup><\/a>La denominaci\u00f3n de <em>arieles<\/em> deriva de la lectura realizada por Jauretche del libro de Jos\u00e9 Rod\u00f3, \u201cAriel\u201d (1900). En este libro se manifiesta un enfrentamiento entre el C\u00e1liban (materialista, racionalista, saj\u00f3n) y el Ariel (sensible, est\u00e9tico, art\u00edstico, latino). Desde la concepci\u00f3n de Jauretche, ambos eran antipopulares y, en ese sentido, antinacionales. Para los <em>arieles<\/em>, como para los <em>dreyfusard<\/em> en Francia, era m\u00e1s importante c\u00f3mo se dec\u00edan las cosas, que lo que se dec\u00eda. Lo est\u00e9tico y las formas siempre eran m\u00e1s que los contenidos. Despreciaban lo vulgar, por incivilizado y salvaje, de all\u00ed que los <em>arieles<\/em> hu\u00edan y criticaban la masividad de los actos radicales primero, y peronistas despu\u00e9s. Los <em>arieles<\/em> eran parte de la <em>intelligentzia<\/em>.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref6\"><sup>[vi]<\/sup><\/a> Para Jauretche la&nbsp;<em>intelligentzia<\/em>&nbsp;es el fruto de la colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica por cumplir la funci\u00f3n de transpolar los valores falsamente universales (valores de la OTAN) en valores nacionales, invisibilizando la dominaci\u00f3n colonial. Toma una extensa cita del libro&nbsp;<em>Crisis y resurrecci\u00f3n de la literatura argentina<\/em>&nbsp;(1954) del ensayista, historiador, pensador y pol\u00edtico Jorge Abelardo Ramos (Buenos Aires, 1921-1994), que dice: \u201c<em>En las naciones coloniales, despojadas del poder pol\u00edtico directo y sometidas a las fuerzas de ocupaci\u00f3n extranjeras, los problemas de la penetraci\u00f3n cultural pueden revestir menos importancia para el imperialismo, puesto que sus privilegios econ\u00f3micos est\u00e1n asegurados por la persuasi\u00f3n de su artiller\u00eda. La formaci\u00f3n de una conciencia nacional en ese tipo de pa\u00edses no encuentra obst\u00e1culos, sino que, por el contrario, es estimulada por la simple presencia de la potencia extranjera en el suelo natal\u2026 En la medida que la colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica&nbsp;\u2014seg\u00fan la feliz expresi\u00f3n de Spranger, un imperialista alem\u00e1n\u2014 no se ha realizado, solo predomina en la colonia el inter\u00e9s econ\u00f3mico fundado en la garant\u00eda de las armas. Pero en las semi-colonias, que gozan de un status pol\u00edtico independiente decorado de ficci\u00f3n jur\u00eddica, aquella \u2018colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica\u2019 se revela esencial, pues no dispone de otra fuerza para asegurar la perpetuaci\u00f3n del dominio imperialista, y ya es sabido que las ideas, en cierto grado de evoluci\u00f3n, se truecan de fuerza material. De este hecho nace la tremenda importancia de un estudio circunstanciado de la cultura argentina o pseudo-argentina, forjada por un siglo de dictadura espiritual olig\u00e1rquica\u2026 La cuesti\u00f3n est\u00e1 planteada en los hechos mismos, en la europeizaci\u00f3n y alienaci\u00f3n escandalosa de nuestra literatura, de nuestro pensamiento filos\u00f3fico, de la cr\u00edtica hist\u00f3rica, del cuento y del ensayo. Trasciende a todos los dominios del pensamiento y de la creaci\u00f3n est\u00e9tica y su expansi\u00f3n es tan general que rechaza la idea de una tendencia ef\u00edmera. En este sentido es que leg\u00edtimamente puede hablarse de una verdadera devastaci\u00f3n espiritual de las nuevas generaciones intelectuales<\/em>\u201d. Jauretche, como Jorge Abelardo Ramos o como el mencionado fil\u00f3sofo y psic\u00f3logo alem\u00e1n Eduard Sprangler (Berl\u00edn, 1882-1963), se preocupa por se\u00f1alar que no hay dos culturas en un mismo pa\u00eds. M\u00e1s bien, hay una cultura nacional que emerge desde las tradiciones, lo cotidiano, la historia, en definitiva, lo preexistente; y otra que es ajena, impostada, falsa, imperial. Sprangler hacia 1918, preocupado por lo que observaba como un avance de la cultura francesa en los \u00e1mbitos culturales y pol\u00edticos alemanes de su tiempo, alertaba: \u201c<em>la cultura es la parte vital de una Naci\u00f3n y una cultura necesita de hombres capaces para sostenerla, son su sangre, sus fibras y venas<\/em>.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Como todos los a\u00f1os, en el mes de febrero la Universidad Nacional de Lan\u00fas se sacude con el curso de ingreso. Cientos de aspirantes pueblan la Universidad en su b\u00fasqueda por ingresar a las carreras que ofrece la UNLa[i]. 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