{"id":6329,"date":"2023-03-17T14:33:42","date_gmt":"2023-03-17T17:33:42","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6329"},"modified":"2023-04-04T15:33:57","modified_gmt":"2023-04-04T18:33:57","slug":"las-categorias-en-el-pensamiento-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/las-categorias-en-el-pensamiento-nacional\/","title":{"rendered":"Sobre las categor\u00edas en el pensamiento nacional"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>El precio de desentenderse de la pol\u00ed<\/em><\/strong><strong><em>tica, <\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>es ser gobernado por los peores hombres.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Plat\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando concebimos con la colaboraci\u00f3n de Ernesto R\u00edos y de Emmanuel Bonforti las siete dimensiones del pensamiento nacional y latinoamericano, ex profeso colocamos la <strong>autorreflexi<\/strong><strong>\u00f3n<\/strong> inmediatamente despu\u00e9s de la primera de ellas: el <strong>autoconocimiento<\/strong>. La autorreflexi\u00f3n es un concepto que da cuenta de dos cuestiones, la primera: un diagn\u00f3stico; es decir, una observaci\u00f3n que hicieron las pensadoras y los pensadores latinoamericanos respecto de la ausencia de categor\u00edas epistemol\u00f3gicas que pudieran dar cuenta de fen\u00f3menos espec\u00edficos de nuestra autenticidad latinoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos sabemos que \u2014en cierto sentido\u2014 nuestra aprehensi\u00f3n del mundo y del universo se produce a trav\u00e9s de categor\u00edas y representaciones. La formaci\u00f3n de categor\u00edas se constituye como herramienta esencial para el desarrollo del pensamiento abstracto. Una categor\u00eda es un concepto de tipo general por el cual un ente puede ser diferenciado y \u2014en consecuencia\u2014 clasificado. A partir de ellas, los positivistas exploraron una clasificaci\u00f3n de las entidades, de tal distinci\u00f3n ensayaron luego un orden jer\u00e1rquico. Entonces, todos los entes que comparten rasgos comunes, formar\u00edan parte de esa categor\u00eda; del mismo modo, varias categor\u00edas que reun\u00edan cualidades afines, integraban para ellos una categor\u00eda superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Europa \u2014en una etapa importante de su historia\u2014 fue una gran productora de categor\u00edas y representaciones que fueron, ciertamente, adaptadas acr\u00edticamente; primero por las colonias, luego por las rep\u00fablicas llamadas \u00abindependientes\u00bb. Ahora bien, cuando los pensadoras y pensadores nacionales \u2014en t\u00e9rminos generales\u2014 refer\u00edan a la ausencia de categor\u00edas, no solamente realizaban un diagn\u00f3stico sino que, adem\u00e1s, propon\u00edan un desaf\u00edo. Cada una de las siete dimensiones es a la vez un diagn\u00f3stico y al mismo tiempo un desaf\u00edo. Es buena oportunidad para enunciar entonces algunas categor\u00edas, muchas de las cuales no necesariamente son originales; constituyen adaptaciones cr\u00edticas de otras categor\u00edas proyectadas a la propia realidad. Tambi\u00e9n \u2014en otras circunstancias\u2014 son producto de la creatividad, es decir, de la originalidad. Una categor\u00eda no necesariamente debe ser original, puede constituirse a partir de una circunstancia de organizaci\u00f3n. Una categor\u00eda puede ser producto de una dimensi\u00f3n creativa o de una adaptaci\u00f3n; elemento que, tambi\u00e9n, posee cierta cualidad creativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El marco hist\u00f3rico en donde Am\u00e9rica Latina comienza a producir anticuerpos frente al positivismo adoptado acr\u00edticamente \u2014donde, adem\u00e1s, empiezan a proponerse categor\u00edas espec\u00edficas para el abordaje integral de nuestro subcontinente\u2014 coincide con la llamada reacci\u00f3n antipositivista, movimiento que comienza a verificarse aproximadamente a finales del siglo XIX y principios del XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a trabajar sobre algunas, no todas obviamente, ya que un abordaje de las m\u00e1s destacadas implicar\u00eda una labor que exceder\u00eda con creces el alcance de este art\u00edculo. Tomaremos dos: la <strong>semicolonia<\/strong> y la <strong>colonizaci\u00f3n cultural<\/strong>, ambas \u00edntimamente relacionadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La semicolonialidad constituye \u2014en cierto sentido\u2014 una categor\u00eda de adaptaci\u00f3n cr\u00edtica. Tomada de la obra de Lenin \u2014y adaptada por Abelardo Ramos\u2014 da cuenta de una circunstancia, de una caracterizaci\u00f3n diferente, ya que Ramos la utiliz\u00f3 para representar nuestra situaci\u00f3n como pa\u00eds dependiente. En <em>El imperialismo: fase superior del capitalismo<\/em> de 1917, dice Vlad\u00edmir Lenin:<\/p>\n\n\n\n<p>Esta \u00e9poca no s\u00f3lo se caracteriza por la existencia de dos grandes grupos de pa\u00edses (los colonizadores y los colonizados), sino tambi\u00e9n por las formas variadas de pa\u00edses dependientes que, aunque gozan formalmente de independencia pol\u00edtica, en la pr\u00e1ctica est\u00e1n atrapados en las redes de la dependencia financiera y diplom\u00e1tica. Ya nos hemos referido antes a una de estas formas, la semicolonia. Un ejemplo de otra es Argentina. \u00abAm\u00e9rica del Sur, sobre todo Argentina \u2014dice Schulze-Gaevernitz en su obra sobre el imperialismo brit\u00e1nico\u2014, es tan dependiente financieramente de Londres que casi debe ser considerada como una colonia comercial inglesa\u00bb. Bas\u00e1ndose en los informes de 1909 del c\u00f3nsul austroh\u00fangaro en Buenos Aires, Schilder calcula que el capital brit\u00e1nico invertido en Argentina ascend\u00eda a 8.750 millones de francos. No es dif\u00edcil imaginar los s\u00f3lidos lazos que esto asegura entre el capital financiero brit\u00e1nico \u2014y su fiel \u00abamigo\u00bb, la diplomacia\u2014 y la burgues\u00eda argentina, los c\u00edrculos dominantes de toda su vida econ\u00f3mica y pol\u00edtica (p. 94).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Abelardo Ramos, el car\u00e1cter semicolonial se refer\u00eda a un estadio de dependencia \u2014en cierto sentido encubierto\u2014 porque en las etapas de expansi\u00f3n colonial hab\u00eda estrategias de colonizaci\u00f3n de facto y otras estrategias de colonizaci\u00f3n sutiles. Estas apuntaban a la captaci\u00f3n de conciencias, es decir, no hab\u00eda una necesidad de intervenir a trav\u00e9s de una fuerza armada o a trav\u00e9s de un gobierno impuesto por el pa\u00eds colonial, sino simplemente lograr \u2014a partir de la incorporaci\u00f3n acr\u00edtica de las categor\u00edas europeas\u2014 la conquista de las conciencias; de all\u00ed que Ramos hablara de un pa\u00eds semicolonial.<\/p>\n\n\n\n<p>La Argentina ser\u00e1 colonial de modo directo y manifiesto en la etapa espa\u00f1ola, con autoridades e instituciones de gobierno afines a su condici\u00f3n, y semicolonial a partir de la intervenci\u00f3n brit\u00e1nica posterior a las guerras civiles. Londres llev\u00f3 adelante su estrategia, primero de alianza con los sectores de poder y conquista de las conciencias, cuanto menos de las \u00e9lites dirigentes. Esta categor\u00eda \u2014semicolonia\u2014 as\u00ed aplicada fue muy \u00fatil y aport\u00f3 significativamente al primer peronismo: \u00abmovimiento nacional defensivo\u00bb y, en tanto ello, una categor\u00eda en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los europeos, los movimientos nacionales eran experiencias nacionalistas expansivas, coincidentes con las crisis del capitalismo. Todos sabemos que el surgimiento de un Estado omnipotente o poderoso es consecuencia de una ficci\u00f3n en crisis, es respuesta y reacci\u00f3n a la idea de un \u00abmercado autorregulado\u00bb que fracasa y da lugar al consecuente advenimiento de los Estados nacionales \u2014poderosos y fuertes\u2014 y motivados por un <em>ethos<\/em> burgu\u00e9s de expansi\u00f3n colonial. Aqu\u00ed, la categor\u00eda de <strong>movimiento nacional defensivo<\/strong> apunta a neutralizar el colonialismo directo o indirecto, a organizar los factores sociales para evitar o minimizar las consecuencias de la acci\u00f3n de los pa\u00edses coloniales, es decir, a organizar los factores econ\u00f3micos para lograr una justicia social. Es una articulaci\u00f3n entre diferentes teorizaciones respecto a la comunidad que imbrica con el Estado y es \u2014tambi\u00e9n\u2014 una categor\u00eda en s\u00ed. Hay fen\u00f3menos pol\u00edticos como el peronismo, como el varguismo, el aprismo en Per\u00fa o el Radepa boliviano, que pueden verse a la luz de estos movimientos nacionales defensivos. Es importante resaltar y no olvidar que su car\u00e1cter defensivo no les priva en modo alguno de sus cualidades espont\u00e1neas y creativas que les son inherentes \u2014incluso m\u00e1s\u2014 las potencian.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya mencionamos que \u00edbamos a relacionar la semicolonialidad con la segunda categor\u00eda por analizar: la colonizaci\u00f3n cultural (o pedag\u00f3gica) que, b\u00e1sicamente, es una de las especulaciones sobre las cuales se concentra Jauretche en el texto \u00abLa colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica\u00bb transcripto de una conferencia que el pensador dict\u00f3 en el primer curso de temporada en la Universidad Nacional del Nordeste en mayo de 1967 y que comienza parafraseando a Spengler sosteniendo:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230; cuando los imperios ejercen el dominio pol\u00edtico directamente, este se impone por la persuasi\u00f3n de la artiller\u00eda que, l\u00f3gicamente, es categ\u00f3rica; pero cuando el dominio prefiere mantener la ficci\u00f3n de la autonom\u00eda jur\u00eddica, la apariencia de soberan\u00eda, la colonizaci\u00f3n se hace por medios indirectos: se maneja la inteligencia, y la habilidad consiste en crear una pedagog\u00eda colonial, un modo de formaci\u00f3n de la inteligencia para que la misma no perciba la situaci\u00f3n real y, m\u00e1s a\u00fan, sea su colaboradora (p. 1).<\/p>\n\n\n\n<p>La primera parte \u2014al estilo jauretcheano\u2014 es contundente desde el primer p\u00e1rrafo y como siempre destacan las lecturas del pensador argentino \u2014<em>Der Untergang des Abendlandes <\/em>de Spengler, que termin\u00f3 de editarse en 1923\u2014. Nos da cuenta que la colonizaci\u00f3n cultural apunta al plano de las consciencias y, obviamente, tiene por objetivo la alienaci\u00f3n \u2014es decir, la separaci\u00f3n entre el sujeto y su propia realidad\u2014 y, por lo tanto, la separaci\u00f3n entre el sujeto individual y colectivo de sus propios intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, la colonizaci\u00f3n cultural apunta a que el sujeto confunda los intereses que debieran serle propios y beneficiosos con aquellos que, demand\u00e1ndole igual o mayor esfuerzo \u2014siendo m\u00e1s frecuente este \u00faltimo\u2014 terminan siendo redituables para el colonizador y generosamente aportados \u2014en igual proporci\u00f3n de entusiasmo e ignorancia\u2014 por el sujeto colonizado. Como prueba lo expresado, la colonizaci\u00f3n cultural es una categor\u00eda de aplicaci\u00f3n imprescindible. Es una categor\u00eda de an\u00e1lisis, pues es imposible abordar las sugestivas posiciones de muchas de las \u00e9lites que se identifican m\u00e1s con los intereses de los pa\u00edses coloniales que con los intereses de los pa\u00edses a los que pertenecen.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin lugar a dudas y en este sentido, el trabajo de Jauretche resulta extraordinario; ah\u00ed ya aparece \u2014obs\u00e9rvese\u2014 la categor\u00eda de semicolonia como adaptaci\u00f3n cr\u00edtica. Tenemos tambi\u00e9n el movimiento nacional que \u2014si bien desde el punto de vista terminol\u00f3gico podr\u00eda ser confundido\u2014 es la \u00fanica categor\u00eda que permite entender los fen\u00f3menos nacionales \u2014en t\u00e9rminos de movimientos nacionales defensivos\u2014 que, generalmente, se autodefinen m\u00e1s como de liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La colonizaci\u00f3n pedag\u00f3gica es una categor\u00eda, sin ella es imposible ver c\u00f3mo se ejerce la colonialidad en el sentido de la conciencia; esto no es algo nuevo, no s\u00f3lo sucedi\u00f3 en la Argentina, se dio de suyo en otras colonias, y fueron nuestros autores quienes comenzaron a denunciarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra categor\u00eda por completo original tiene que ver con las <strong>organizaciones libres del pueblo<\/strong> como definici\u00f3n de las formas de autoorganizaci\u00f3n comunitaria. Esta surge del n\u00facleo central del peronismo y est\u00e1 compuesta por tres palabras: <em>organizaci\u00f3n<\/em>, <em>libre<\/em> y<em> pueblo<\/em>. La primera tiene que ver no s\u00f3lo con un conglomerado de sujetos, sino con un coincidente de personas humanas con objetivos e intereses comunes; hay un plan en esa organizaci\u00f3n de la consciencia, no es un mero aglutinamiento contractual como ensaya <em>El contrato social<\/em> ni de orden puramente f\u00e1ctico; es una comunidad que convoca proximidad e inter\u00e9s, tal como puede ser una organizaci\u00f3n sindical, una mutual, etc. Son <em>libres<\/em>, pues nadie las obliga a formarse y coexiste una naturaleza de libertad originaria; y ser\u00e1n del<em> pueblo<\/em>, ya que pertenecen a una comunidad definida. Sobre esos tres elementos que la conforman, podr\u00eda escribirse de modo extenso \u2014y lo hemos hecho\u2014, basta mencionar aquel art\u00edculo escrito hace algunos a\u00f1os junto con Guillermo <em>Willy<\/em> Carrasco.<\/p>\n\n\n\n<p>La alienaci\u00f3n es, en cambio, una categor\u00eda adaptada; para el marxismo la alienaci\u00f3n era la separaci\u00f3n del mundo artesanal del producto de su trabajo, as\u00ed lo muestra con enorme iron\u00eda el film <em>Tiempos modernos<\/em>. Con maestr\u00eda y crueldad incomparables, Charles Chaplin denuncia la alienaci\u00f3n del sujeto frente a la \u00abcinta transportadora fordista\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En la interpretaci\u00f3n del pensamiento nacional \u2014trabajado con agudeza por Ernesto Goldar\u2014 la alienaci\u00f3n es la separaci\u00f3n del sujeto de su realidad que se da \u2014precisamente\u2014 por medio de la colonizaci\u00f3n cultural y as\u00ed es c\u00f3mo \u2014concluye el autor\u2014 la alienaci\u00f3n es su resultado necesario. Es decir, la secuela provocada en la persona humana que queda separada de su realidad y es privada de este modo de poder comprender sus necesidades o \u2014en todo caso\u2014 de verificar que ha quedado subrogada a los intereses de otro.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, otra categor\u00eda resultante es la dependencia (se ve con claridad c\u00f3mo muchas de estas categor\u00edas han provenido, con el tiempo, de las consignas); as\u00ed, la dependencia aparece en t\u00e9rminos de la existencia de la centralidad-periferia, es decir, la existencia de un mundo donde algunas naciones, algunas culturas o civilizaciones adquieren centralidad y operan sobre la periferia. Pueden ejercerlo de forma simb\u00f3lica como ya vimos o pueden ejecutarlo de manera f\u00e1ctica. La cuesti\u00f3n del an\u00e1lisis de las formas de dependencia \u2014que hoy incorpora adem\u00e1s toda la problem\u00e1tica de la dependencia cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica\u2014 ya aparec\u00eda en aquellos tiempos entre 1930 y 1940 \u2014tomando fortaleza para los 70\u2014, pero ahora se reinventa por medio de la inform\u00e1tica, las redes neuronales, el mundo digital, por las que se ejerce con \u00edmpetu renovado la dominaci\u00f3n indirecta, pero que afecta de manera m\u00e1s profunda y sutil.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas categor\u00edas que hemos enumerado son algunos ejemplos \u2014ciertamente\u2014 no los \u00fanicos, hay m\u00faltiples y variados ejemplos de ellas. Muchas veces se confunde la categor\u00eda con el nombre, mientras aquella es siempre una representaci\u00f3n. La categor\u00eda de semicolonia es una representaci\u00f3n que Lenin se hace de determinado proceso, la semicolonia que Ramos propone para Am\u00e9rica es otra representaci\u00f3n; lo mismo sucede con los movimientos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda el desaf\u00edo creativo de seguir desarrollando categor\u00edas nuevas \u2014aunque muchas han sido definidas directa o indirectamente\u2014 por ejemplo: <strong>matriz de reflexi\u00f3n creativa<\/strong> \u2014cuyo concepto le debemos a Alcira Argumedo\u2014 como sin\u00f3nimo de pensamiento nacional latinoamericano. Su importancia radica en que en la medida en que se exploraban las tentativas de definici\u00f3n de esto que denominamos \u00abpensar situado\u00bb, algunos autores tropezaban con ciertas contradicciones; en tal sentido, quien ha aportado de modo m\u00e1s certero \u2014en t\u00e9rminos precisos\u2014 aquello que permite contemplar el concepto como una categor\u00eda, ha sido, sin duda, la soci\u00f3loga rosarina.<\/p>\n\n\n\n<p>Una matriz de reflexi\u00f3n creativa implica \u2014primero\u2014 la idea de que Am\u00e9rica puede crear, luego una ruptura epistemol\u00f3gica que rompe con la idea de que \u00abs\u00f3lo son capaces de crear los pa\u00edses centrales\u00bb. Esto es puro prejuicio. Am\u00e9rica se ve capacitada de aportar categor\u00edas \u2014no solamente para comprender sus propios procesos, sino tambi\u00e9n para comprender los procesos universales\u2014 porque, como dec\u00eda Jauretche: \u00abel pensar en nacional es lo universal desde los propios ojos\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El precio de desentenderse de la pol\u00edtica, es ser gobernado por los peores hombres. Plat\u00f3n Cuando concebimos con la colaboraci\u00f3n de Ernesto R\u00edos y de Emmanuel Bonforti las siete dimensiones del pensamiento nacional y latinoamericano, ex profeso colocamos la autorreflexi\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s de la primera de ellas: el autoconocimiento. 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