{"id":6389,"date":"2023-04-19T16:17:17","date_gmt":"2023-04-19T19:17:17","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6389"},"modified":"2023-05-02T12:47:29","modified_gmt":"2023-05-02T15:47:29","slug":"los-pensadores-generacion-chavez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/los-pensadores-generacion-chavez\/","title":{"rendered":"Los pensadores: generaci\u00f3n Ch\u00e1vez"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(Homenaje al maestro)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria hist\u00f3<\/em><em>rica,<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>porque se empieza en el olvido y<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>se termina en la indiferencia.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Jos\u00e9 Saramago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Dedicado a la memoria de Clara Zetredi.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00eda el mes de mayo de 2001 y en aquel entonces la Argentina transitaba una crisis sin precedentes y momentos de profunda incertidumbre. Junto con Ernesto R\u00edos tuvimos la oportunidad de tener un largo encuentro con Ferm\u00edn Ch\u00e1vez. Recuerdo que la cita fue en el caf\u00e9 La Poes\u00eda, en calle Chile haciendo esquina con Bol\u00edvar. Nosotros ya hab\u00edamos tomado la decisi\u00f3n de comprometernos, fundamentalmente, con esta matriz de reflexi\u00f3n creativa \u2014que llamamos pensamiento nacional\u2014 pero ten\u00edamos bastantes dudas sobre c\u00f3mo avanzar en nuestro derrotero com\u00fan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las cuestiones que consultamos al maestro \u2014porque a\u00fan guardamos algunas breves anotaciones de esa reuni\u00f3n, en raz\u00f3n que no pudimos grabarla ni transcribirla\u2014 fue en qu\u00e9 momento de su vida hab\u00eda descubierto su vocaci\u00f3n y su compromiso con esta matriz de reflexi\u00f3n. Ch\u00e1vez hizo algunas referencias a muchos autores social-cristianos y nacionalistas que \u2014de alguna manera, sosten\u00eda\u2014 hab\u00edan ganado la calle durante la d\u00e9cada infame y, sobre todo, muchas alusiones a los cursos de cultura cat\u00f3lica a los que hab\u00eda tenido la oportunidad de asistir en ocasi\u00f3n de charlas y conferencias, en compa\u00f1\u00eda de otros notables referentes de aquel entonces, entre ellos, Leopoldo Marechal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos relataba que a partir del surgimiento del peronismo y sobre todo durante el 17 de octubre \u2014\u00e9l se encontraba en Cuzco\u2014 estuvo muy atento al minuto a minuto de las noticias radiales que iba recibiendo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda a su regreso que comprender\u00eda la necesidad de que los cuadros que se dedicaban a la reflexi\u00f3n pol\u00edtica, filos\u00f3fica y econ\u00f3mica, se comprometieran de pleno con ese proyecto que comenzaba a corporizarse. \u00c9l ya ten\u00eda noticias de las circunstancias a partir de las cuales el equipo que hab\u00eda protagonizado la conocida revoluci\u00f3n de junio de 1943, hab\u00eda generado su programa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya desde muy peque\u00f1o, recordaba la conmoci\u00f3n que le produc\u00edan los relatos de su abuela materna sobre la valent\u00eda de L\u00f3pez Jord\u00e1n y los orilleros entrerrianos. As\u00ed \u2014durante sus estudios en la escuela normal\u2014 se manifestar\u00eda clara la contradicci\u00f3n con los relatos de su ni\u00f1ez ante la figura de Justo Jos\u00e9 de Urquiza, promotor del esp\u00edritu del litoral, en contraste con L\u00f3pez Jord\u00e1n subvertido \u2014a instancias de la historiograf\u00eda liberal\u2014 al matrero marginado de la ley.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Guardaba de su infancia esas vivas tensiones causadas entre las narraciones o\u00eddas del seno mismo de su pueblo por intermedio de su abuela y el \u00abrelato artificial\u00bb del aula asimiladora, preparada para dar formato \u00fanico a los hijos de los inmigrantes de principios del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n le preguntamos c\u00f3mo era su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s hombres y mujeres vinculados a esta corriente e invariablemente contestaba: \u00abBueno, yo conoc\u00ed a la mayor\u00eda de ellos, algunos pertenec\u00edan a generaciones anteriores\u00bb. Se refer\u00eda a ellos como \u00ablos mayores\u00bb o \u00ablos cl\u00e1sicos\u00bb, y despu\u00e9s ven\u00edamos nosotros que reci\u00e9n est\u00e1bamos comenzando en ese mundo. Supo contarnos sobre los debates que presenciaba en el caf\u00e9 Tortoni \u2014aquellas mesas a las que se sentaban Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche y Ernesto Palacio, entre tantos\u2014 en los que se proyectaba la Argentina del futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a las personalidades de cada uno de estos autores, \u00e9l dec\u00eda que eran personas de diferentes or\u00edgenes, estilos y caracteres; estaban los m\u00e1s alegres y vivaces, otros de perfil taciturno, hab\u00eda entre ellos gente muy ilustrada y otros de perfil m\u00e1s intuitivo. De tal suerte formaban entre todos un equipo espont\u00e1neo, no org\u00e1nico, y enriquecido por la variedad de diversos saberes. M\u00e1s all\u00e1 de las personalidades, los gustos y las referencias, exist\u00eda un mutuo respeto entre ellos. En privado y rara vez, pod\u00eda llegar a manifestar su opini\u00f3n sobre el genio de alguno o la reserva de otro, sobre la apertura de este o la generosidad de aquel.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aprendi\u00f3 que la f\u00f3rmula para que esta corriente se mantuviera en equilibrio \u2014pese a no estar organizada, y para no caer en la melaza de las disputas y las diferencias pol\u00edticas que de hecho ten\u00edan en torno al peronismo\u2014 deb\u00eda ser la de sostenerse en el rec\u00edproco y profundo respeto, sobre todo del magisterio. A lo largo de su obra, Ferm\u00edn reconoce ese car\u00e1cter de \u00abmaestro\u00bb a muchos autores que lo acompa\u00f1ar\u00e1n en su pr\u00f3digo trabajo filos\u00f3fico. Hubo circunstancias en las que las diferencias insalvables \u2014destinadas al campo del honor como aquella entre Scalabrini Ortiz y Ram\u00f3n Doll\u2014 se mantuvieron, con todo, circunscriptas y comprensibles a la idiosincracia de su \u00e9poca; es decir que, superada la satisfacci\u00f3n, el tama\u00f1o de la ofensa era \u2014por oficio de los compa\u00f1eros\u2014 trocada en franca y llana reconciliaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La f\u00f3rmula \u2014nos recomendaba\u2014 era el respeto, a sus luchas, a sus pensamientos; siempre tuvo claro los costos que hab\u00edan sufrido los G\u00e1lvez, los Ugarte y tantos otros; sab\u00eda que deb\u00edan mantenerse unidos a pesar de las diferencias, al amparo del mutuo respeto y, por qu\u00e9 no, de la rec\u00edproca admiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, Ch\u00e1vez ya divisaba \u2014en la generaci\u00f3n posterior e inmediata a la propia\u2014 que ese c\u00f3digo t\u00e1cito de consideraci\u00f3n y deferencia con que \u00e9l y sus compa\u00f1eros se reconoc\u00edan, iba diluy\u00e9ndose. Parec\u00eda cobrar fuerza un instinto soberbio, una carrera de superaci\u00f3n por la mera apetencia competitiva. \u00abEl m\u00e1s grande enemigo de nuestra corriente es el narcisismo\u00bb, dec\u00eda Ferm\u00edn, es decir, esa tendencia que tienen muchos en el mundo intelectual de concentrarse en el ego y la ambici\u00f3n pol\u00edtica escondida detr\u00e1s de los relatos. Ambici\u00f3n pol\u00edtica que muchas veces mencion\u00f3 de algunos sin nombrarlos \u2014pese a nuestra insistencia\u2014 haciendo gala de la discreci\u00f3n que le fuera siempre tan natural. La ambici\u00f3n pod\u00eda tentar porque, si bien el pensamiento nacional carec\u00eda de cuerpo org\u00e1nico, esa falta estaba compensada por una suerte de reglas <em>ad hoc<\/em> que permit\u00edan autoprotegerse, respaldarse en los momentos dif\u00edciles, aunque las diferencias fueran sustanciales. Hab\u00eda personas como Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa que se caracterizaban por cobijar, incluso, a los m\u00e1s d\u00edscolos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel momento atribu\u00edamos estas cuestiones a circunstancias del pasado; no les prest\u00e1bamos atenci\u00f3n, sobre todo porque nosotros est\u00e1bamos reconstruyendo la obra dispersa de todos ellos; busc\u00e1bamos y adquir\u00edamos sus libros pues pens\u00e1bamos que nunca volver\u00edan a editarse \u2014como de hecho ocurri\u00f3 con los vol\u00famenes de G\u00e1lvez o de Norberto D\u2019Atri por ejemplo\u2014 encontr\u00e1bamos algunas publicaciones nuevas de Castellani; pero la b\u00fasqueda a veces se volv\u00eda frustrante. Podr\u00e1 imaginarse que era todo un proceso de recuperaci\u00f3n paleogr\u00e1fica; nos reunimos durante a\u00f1os por las ma\u00f1anas para darle continuidad al trabajo. As\u00ed, logramos la reedici\u00f3n de algunas obras casi extintas publicadas gracias a la Universidad Nacional de Lan\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el maestro nunca dej\u00f3 de advertirnos que la gran amenaza de nuestra agrupaci\u00f3n, por as\u00ed llamarla, era ese \u00abnarcisismo militante\u00bb \u2014tan caracter\u00edstico del mundo acad\u00e9mico-universitario\u2014 que comenzaba a sobrevolar las mentes de los m\u00e1s j\u00f3venes, una tendencia a centralizarse y poner eje en el \u00abyo\u00bb ocultando \u2014con torpeza\u2014 apetitos pol\u00edticos inefables.<\/p>\n\n\n\n<p>En torno a estas cuestiones nos pon\u00eda sobre aviso y, con humildad, nos induc\u00eda a construir alrededor del respeto y la generosidad, cualidades que le eran inmanentes. El respeto de Ferm\u00edn con quienes disent\u00eda formalmente era solo comparable con la generosidad que les prodigaba. Toda su producci\u00f3n intelectual era dada, \u00e9l nunca ocult\u00f3 por conveniencia coyuntural el comentario detallado de las obras sobre las que trabajaba; fue transparente en su quehacer y no se refugiaba en el enorme archivo documental con que, de igual modo, contaba. Aun con ello, su pasi\u00f3n investigadora fue avasallante, sobran pruebas con aquel memorable libro <em>Vida y muerte de L\u00f3pez Jord\u00e1n<\/em> y otras obras de similar importancia hist\u00f3rica. Fuera que se tratara sobre historiograf\u00eda, filosof\u00eda o historia, no dejaba tema pertinente sin tocar y cada vez que lo hac\u00eda resaltaba su agudeza, su profunda reflexi\u00f3n y hasta su ingenio para resumir en s\u00edntesis aquello que de suyo resultaba evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>De los egoc\u00e9ntricos y de los que codician en secreto espacios de mando \u2014advert\u00eda el maestro entrerriano\u2014 los m\u00e1s peligrosos son los que denigran al otro en pos de su apetito voraz; deshonran la obra de sus compa\u00f1eros y son capaces \u2014muy r\u00e1pidamente\u2014 de cambiar sus principios por otros en el af\u00e1n de consolidarse en un espacio de poder que \u2014por lo general\u2014 brilla con luz prestada y, con m\u00e1s frecuencia a\u00fan, excede con creces su idoneidad. En casos extremos, ocupados esos sitios, \u00abinventan\u00bb un pasado intelectual del que carecen y con el que intentan justificar su advenedizo presente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed \u2014entonces\u2014 que fueran tan comunes las tensiones producidas entre los pensadores nacionales y el poder pol\u00edtico. Jauretche las tuvo y con \u00e9l todos los que participaron en cargos p\u00fablicos de relevancia; muchas veces tuvieron que hacer un equilibrio muy fuerte entre sus hondas convicciones y una praxis pol\u00edtica que \u2014con frecuencia\u2014 los tentaba sin \u00e9xito a socavar a otros para crecer. Ferm\u00edn Ch\u00e1vez les llamaba \u00ablos inseguros\u00bb que \u2014carentes del m\u00e1s m\u00ednimo sentido de amor por su propia integridad\u2014, nunca est\u00e1n suficientemente convencidos de lo que son ni mucho menos de lo que piensan y que \u2014en torno a semejante vacilaci\u00f3n y venalidad\u2014 no podemos menos que preguntarnos qu\u00e9 les queda a la hora de verles actuar. \u00abLomos negros\u00bb, al decir de la antigua tradici\u00f3n federal, que ya reconoc\u00eda a esta especie por su constante oficio de \u00abmancarse\u00bb en los momentos m\u00e1s cruciales.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed expresado, el perfil de estos sujetos ya ven\u00eda siendo esbozado \u2014no sin pol\u00e9mica\u2014 por la mism\u00edsima Hannah Arendt. Sin dejar dudas al respecto de la falta de originalidad e ingenio de estos personajes \u2014en circunstancias del c\u00e9lebre juicio de Jerusal\u00e9n\u2014 dir\u00e1 de ellos que son \u00abpersonas corrientes\u00bb. No son demonios de genialidad maligna como Macbeth \u2014eso s\u00ed y agrega\u2014: \u00aba excepci\u00f3n de una diligencia poco com\u00fan por hacer todo aquello que pudiese ayudarles a prosperar, no ten\u00edan absolutamente ning\u00fan motivo\u00bb para el ejercicio del da\u00f1o desplegado.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed se desprende la \u00abbanalidad del mal\u00bb, reflejando que ciertos individuos act\u00faan dentro del cuerpo normativo de un sistema en que se infiltran \u2014sin la m\u00e1s m\u00ednima reflexi\u00f3n sobre sus actos\u2014 por el mero af\u00e1n del \u00abpoder administrativo\u00bb. No se inmutan del efecto provocado por la ambici\u00f3n de sus actos y utilizan un procedimiento formal del que se sirven para ejercer un mal sobre el que, a la postre, nunca reflexionan. Es decir \u2014camuflados en un sistema de ideas\u2014 utilizan a discreci\u00f3n los medios burocr\u00e1ticos de los que disponen \u2014y a los que acceden por su apetito desordenado\u2014, como flagrante modo de justificarse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed no queda m\u00e1s que verificar la extraordinaria coincidencia del concepto filos\u00f3fico de Arendt con la admonici\u00f3n prof\u00e9tica hecha por Ferm\u00edn Ch\u00e1vez sobre \u00ablos inseguros\u00bb: su evidente falta de compromiso es s\u00f3lo equiparable al tama\u00f1o de la banalidad con la cual ejercen \u2014incluso\u2014 el oficio del mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Transcurrido el tiempo, nosotros fuimos verificando esos comportamientos en una corriente que hab\u00eda perdido ya a sus principales referentes. Recordando el 2006, durante el velatorio mismo de Ferm\u00edn Ch\u00e1vez \u2014aquellos que los acompa\u00f1amos en vida constantemente\u2014 nos viene a la memoria la partida de Ernesto Goldar, de Enrique Oliva o de Gustavo Cirigliano \u2014incluso tambi\u00e9n la de Claudio D\u00edaz y el mismo Ernesto R\u00edos\u2014 quienes fueran indiscutibles referentes del pensamiento nacional; no solo por la enorme preparaci\u00f3n que luc\u00edan, sino por la humildad y la generosidad con que la demostraban. Tanto Ernesto R\u00edos como \u00e9l, fueron reiteraciones protot\u00edpicas de esos maestros que nos hab\u00edan legado tanto: su bagaje doctrinal y la formaci\u00f3n en los valores por los que ellos mismos dieron la vida, sacrificando cada minuto de sus ef\u00edmeros a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez no prestamos suficiente atenci\u00f3n a los avisos de aquel momento \u2014en definitiva ser\u00edan parte de las vicisitudes de la vida\u2014 pero la insistencia y la repetici\u00f3n de aquella advertencia fue tal que en alg\u00fan momento \u2014seg\u00fan recuerdo, fruto de un incidente en la fallida organizaci\u00f3n de un evento malogrado por la egolatr\u00eda\u2014 nos detuvimos a reflexionarla con mayor introspecci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en vista de la cantidad de j\u00f3venes que se proponen con \u00e1nimo comenzar a transitar este camino, las palabras de Ferm\u00edn se vuelven vigentes y de valoraci\u00f3n imprescindible. Vigentes porque la seducci\u00f3n de creerse \u00fanico e indispensable o la tentaci\u00f3n de utilizar cierto prestigio para denostar la actividad y la lucha de tantas personas \u2014que durante a\u00f1os consagraron su vida\u2014, horada y disgrega. Nunca est\u00e1 de m\u00e1s recordar que muchos de los nuestros fueron perseguidos, exiliados, privados de su libertad y asesinados. Desarrollar un pensamiento contrahegem\u00f3nico no exime de da\u00f1os y \u2014por ello\u2014 es que implica un temple muy caracter\u00edstico, una presencia de \u00e1nimo fuerte y una dimensi\u00f3n sacrificial \u00fanica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Requiere una firmeza interior muy concreta, un compromiso y una convicci\u00f3n de lo que se hace \u2014necesaria y virtuosa\u2014 y, por dem\u00e1s, una generosidad que permita extender los lazos; incluso cuando no resulte bien, es decir, cuando algunos o algunas no comprendan ese esp\u00edritu por el que los maestros renacen en sus obras y recobran vigencia como anta\u00f1o. No s\u00f3lo fueron lo que dijeron o lo que escribieron, sino lo que hicieron; sus conductas, sus solidaridades, sus miradas sobre los otros, sus tratos genuinos con las personas. La pensadora y el pensador nacional no s\u00f3lo se concentran en fortalecer una matriz, sino que adem\u00e1s, intentan en la pr\u00e1ctica llevarla adelante y, si es preciso, la defienden hasta las \u00faltimas consecuencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, las palabras de Ferm\u00edn regresan para advertir del peligro que amenaza la continuidad de todo este trabajo y que nosotros s\u00f3lo hemos intentado continuar con humildad y constancia, pero al amparo del magisterio de tantos y de tantas. En momentos en que el hedonismo, el individualismo y el egocentrismo van minando el camino y construyendo subjetividades, creemos que bien vale prestarle atenci\u00f3n a ello. El riesgo que se corre es que todo el esfuerzo de la reconstrucci\u00f3n y la organicidad, caiga por las malas pr\u00e1cticas reiteradas en el tiempo y se constituyan en sustancia. Un pensador nacional \u2014en su af\u00e1n de asumir el estrellato \u00fanico\u2014 terminar\u00e1 por transformarse, justamente, en herramienta de un <em>hegem<\/em><em>\u00f3n<\/em> que, de alguna manera, desprecia lo colectivo y premia el exitismo a corto plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Valgan estas reflexiones que retornan en el tiempo, frutos madurados de una conversaci\u00f3n que me vuelve a la memoria con aquel maestro entra\u00f1able y, cuyos minutos en su compa\u00f1\u00eda, nunca eran suficientes para llenar nuestra curiosidad. Aquella vez no se trat\u00f3 de Rosas, no se habl\u00f3 de Forja ni del imperialismo. Aquella tarde se trat\u00f3 del desaf\u00edo de c\u00f3mo establecer un sistema de relaciones interpersonales que nos permitiera continuar con la l\u00ednea que ellos hab\u00edan creado y, si esto era posible, promover su crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos previno de los peligros, nos puso bajo aviso, nos orient\u00f3, pero m\u00e1s que nada nos advirti\u00f3 que era imposible que nuestra corriente prosperara si la producci\u00f3n literaria no se acompa\u00f1aba de una \u00e9tica que, junto a la sustancia, fueran hermanadas. Aquella tarde de mayo en el caf\u00e9 La Poes\u00eda, Ferm\u00edn nos ense\u00f1\u00f3 que ser \u00edntegro supone y obliga \u2014d\u00eda con d\u00eda\u2014 a ser una mejor persona humana que es, siempre, ser un mejor argentino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Homenaje al maestro) Hay que recuperar, mantener y transmitir la memoria hist\u00f3rica, porque se empieza en el olvido y se termina en la indiferencia. 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