{"id":6518,"date":"2023-07-07T13:54:49","date_gmt":"2023-07-07T16:54:49","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6518"},"modified":"2023-08-08T12:45:17","modified_gmt":"2023-08-08T15:45:17","slug":"san-martin-artigas-y-la-independencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/san-martin-artigas-y-la-independencia\/","title":{"rendered":"San Mart\u00edn, Artigas y la independencia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La independencia de 1816 y los conflictos en las Provincias Unidas del Sur<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En marzo de 1816 comenz\u00f3 a sesionar en una \u201ccasa\u201d de San Miguel de Tucum\u00e1n \u2014que el gobierno revolucionario de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata alquilaba a la familia Baz\u00e1n de Laguna\u2014 un Congreso con representantes de las provincias de Buenos Aires, Tucum\u00e1n, San Luis, Catamarca, la Rioja, Mendoza, San Juan, Charcas, Chichas, C\u00f3rdoba, Mizque y posteriormente Santiago del Estero y Salta (Miraball \u2013 Fern\u00e1ndez Murga, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>En los encuentros se debatieron distintos temas: algunos de ellos tuvieron objetivos que se relacionaban con la coyuntura y otros que buscaban transformaciones estructurales. La presidencia del Congreso era rotativa y deb\u00eda cambiar mes a mes. Los encuentros se desarrollaron en tiempos marcados por la guerra contra el dominio espa\u00f1ol \u2014m\u00e1s a\u00fan en el norte de las provincias\u2014 pero tambi\u00e9n bajo una atm\u00f3sfera interna cada vez m\u00e1s tensa por el conflicto desencadenado tras la Revoluci\u00f3n de Mayo de 1810 entre las provincias del Litoral, la Banda Oriental y C\u00f3rdoba contra los porte\u00f1os y sus decisiones arbitrarias, aquellas que desconoc\u00edan la pretendida autonom\u00eda de los pueblos por la que estas provincias se hab\u00edan sumado al proyecto revolucionario iniciado en Buenos Aires.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los objetivos de coyuntura que se plantearon, estaban quienes propusieron la instauraci\u00f3n de una monarqu\u00eda, atemorizados por la restauraci\u00f3n absolutista que se estaba gestando en Espa\u00f1a y Francia. Otras propuestas, de estructura, se relacionaban con los debates en torno a la forma de gobierno, las caracter\u00edsticas que deb\u00eda tener una posible Constituci\u00f3n para las Provincias Unidas, y el proyecto efusivamente promovido por el Gobernador de Intendencia de Cuyo y General en Jefe del Ej\u00e9rcito del Norte, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn, de declaraci\u00f3n de la independencia de las Provincias Unidas en Sudam\u00e9rica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como lo indica el mismo Jos\u00e9 de San Mart\u00edn en sus cartas a los diputados de Cuyo que \u00e9l mismo envi\u00f3 al Congreso de Tucum\u00e1n, la declaraci\u00f3n de la independencia era imprescindible y urgente por al menos dos razones: 1) Mostrar hacia el enemigo (monarqu\u00eda espa\u00f1ola y dem\u00e1s potencias extranjeras) que las Provincias Unidas de Sudam\u00e9rica eleg\u00edan la v\u00eda de la independencia respecto a todo dominio mon\u00e1rquico, fuera espa\u00f1ol, portugu\u00e9s o ingl\u00e9s; 2) San Mart\u00edn contaba con la esperanza de que el mero hecho de la firma de la independencia conseguir\u00eda borrar las asperezas existentes entre las provincias y los porte\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe al diputado Tom\u00e1s Godoy:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cCampo de instrucci\u00f3n en Mendoza, 19 de enero de 1816.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se<\/em><em>\u00f1<\/em><em>or don Tom<\/em><em>\u00e1<\/em><em>s Godoy.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi mejor amigo:<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>[&#8230;] <\/em><em>\u00bf<\/em><em>Cu<\/em><em>\u00e1ndo empiezan ustedes a reunirse? Por lo m\u00e1s sagrado le suplico hagan cuantos esfuerzos quepan en lo humano para asegurar nuestra suerte; todas las provincias est\u00e1n en expectaci\u00f3n esperando las decisiones de ese congreso: \u00e9l solo puede cortar las desavenencias (que seg\u00fan este correo) existen en las corporaciones de Buenos Aires.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No deje usted de repetirme todo aviso que crea \u00fa<\/em><em>til a esta provincia.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No hay cuidado con el enemigo de Chile; si viene espero tendremos un completo d\u00eda, y ya sabe usted que no soy muy confiado.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A los amigos, el padre Oro [Fray Justo Santa Mar\u00eda de Oro y Albarracin (San Juan, 1772-1836), diputado por San Juan), Laprida [Francisco Narciso de Laprida (San Juan, 1786-1829), diputado por San Juan) y Maza [Juan Agust\u00edn Maza, (Mendoza, 1784-1830), diputado por Mendoza) un celem\u00edn de recuerdos, as\u00ed como la firme amistad de \u00e9ste su mejor amigo Q.B.S.M.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Jos<\/em><em>\u00e9 de San Mart\u00ed<\/em><em>n.<\/em><em>\u201d <\/em>(San Mart\u00edn, 1910, pp. 529-530)<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, \u00bfcu\u00e1les eran \u201clas desavenencias\u201d de las que habla San Mart\u00edn?<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el problema en la regi\u00f3n del Alto Per\u00fa se acrecentaba, varias provincias (entre ellas Potos\u00ed, Cochabamba y La Paz) hab\u00edan ca\u00eddo nuevamente en poder de los realistas; gracias a la tercera expedici\u00f3n auxiliadora se pudo enviar a los diputados de Chichas (hoy Potos\u00ed-Bolivia), Charcas (hoy Sucre-Bolivia) y Mizque (hoy Cochabamba-Bolivia) al Congreso de Tucum\u00e1n. Evidentemente, San Mart\u00edn alude al problema que exist\u00eda entre los porte\u00f1os y Jos\u00e9 Gervasio Artigas (Montevideo, 1764-1850), l\u00edder de la Liga de los Pueblos Libres.<\/p>\n\n\n\n<p>Como han se\u00f1alado m\u00e1s de una vez diferentes historiadores de distintas corrientes historiogr\u00e1ficas (Norberto Galasso, 2010) (Jos\u00e9 Carlos Chiaramonte, 2007) (Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa, 1964), la Revoluci\u00f3n de Mayo no tuvo una \u00fanica voz, tampoco tuvo un solo proyecto. Tanto la historiograf\u00eda oficial como la literatura y la prensa escrita por los vencedores de las guerras civiles (Bartolom\u00e9 Mitre, Domingo Faustino Sarmiento, Esteban Echeverr\u00eda, etc.) han establecido durante mucho tiempo una visi\u00f3n, que a\u00fan tiene enorme influencia, en la cual el proceso revolucionario iniciado en Buenos Aires en 1810 es amenazado por los caudillos del litoral en 1820, a\u00f1o en el que vencen al ej\u00e9rcito porte\u00f1o en la Batalla de Cepeda. En esta visi\u00f3n, se omiten los proyectos elevados por los diputados enviados por las provincias de la Banda Oriental y del litoral a la Asamblea del a\u00f1o XIII, y tambi\u00e9n se evitan mostrar las discrepancias entre el gobierno revolucionario porte\u00f1o y Jos\u00e9 de San Martin, quien ser\u00e1 posicionado luego como h\u00e9roe central por esta misma corriente historiogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro desplazamiento que produce esta narrativa hist\u00f3rica se vincula a las decisiones tomadas durante los a\u00f1os 1815 y 1816 por el gobierno \u201crevolucionario\u201d porte\u00f1o en torno a la Banda Oriental y a su caudillo, Jos\u00e9 Gervasio Artigas.<\/p>\n\n\n\n<p>Artigas, como San Mart\u00edn y Sim\u00f3n Bol\u00edvar (Caracas, 1783-1830), desde 1811 se dedic\u00f3 a luchar contra los defensores de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola, quienes eran fuertes en Montevideo: de hecho, la ciudad pas\u00f3 a ser la capital del virreinato frente a la p\u00e9rdida de Buenos Aires en manos de los revolucionarios en mayo de 1810.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder espa\u00f1ol, que con el Rey Fernando VII encarcelado era ejercido por el Consejo de Regencia, envi\u00f3 a un nuevo virrey: Francisco Javier de El\u00edo, m\u00e1s tropas y armas para reprimir el levantamiento porte\u00f1o. En este contexto, Artigas se alz\u00f3 en armas contra el gobierno espa\u00f1ol de Montevideo, mientras que los porte\u00f1os establecieron una alianza con los orientales enviando armas y hombres. El 18 de marzo de 1811 un ej\u00e9rcito comandado por Artigas e integrado tambi\u00e9n por tropas enviadas desde Buenos Aires vence a los espa\u00f1oles en la Batalla de Las Piedras. Tras esta victoria comienza el llamado \u201cprimer Sitio de Montevideo\u201d que intent\u00f3 obligar al virrey de El\u00edo para que entregara la ciudad a los revolucionarios. El virrey acorralado primero busc\u00f3 gestionar un cese de hostilidades enviando un emisario a Buenos Aires, gesti\u00f3n que fue rechazada: recordemos que en el Sitio de Montevideo participaba Rondeau (Buenos Aires, 1773-1844), al frente de 2800 hombres con 12 ca\u00f1ones y 2 obuses, estableciendo su cuartel general en el Arroyo Seco, mientras que Artigas trasladaba el suyo al Cord\u00f3n. Sin otra opci\u00f3n, el virrey decide solicitar el apoyo de las tropas portuguesas (Reyes Abadie, 1986), aprovechando la nueva situaci\u00f3n: por el conflicto con Napole\u00f3n en Europa, Espa\u00f1a y Portugal se convierten en aliadas. Cuando las fuerzas lusitanas ingresan en la Banda Oriental el Triunvirato porte\u00f1o pacta la paz con El\u00edo, sin consultar a Artigas ni a los dem\u00e1s orientales (Nicanoff, 2018). Frente a la decisi\u00f3n porte\u00f1a, Artigas queda como \u00fanico jefe de los revolucionarios del otro lado del R\u00edo de la Plata.<\/p>\n\n\n\n<p>El historiador Jos\u00e9 Carlos Chiaramonte se\u00f1ala que: \u201cLas consecuencias de la reasunci\u00f3n de la soberan\u00eda por los pueblos [tras el encarcelamiento de Fernando VII en Europa y las consecuencias revoluciones americanas] hab\u00edan ido m\u00e1s all\u00e1 del choque entre los diputados de las ciudades principales del interior y los de Buenos Aires. Tambi\u00e9n se expresaron en el conflicto generado por las pretensiones auton\u00f3micas de las ciudades subordinadas (Chiaramonte, 2007, p. 15)\u201d. En pocas palabras, el conflicto expresaba claramente un choque de intereses comerciales entre dos ciudades puerto; ambas hab\u00edan sido capitales del virreinato del R\u00edo de la Plata, con sus \u00e9lites comerciantes y sus contrabandistas ligados a Inglaterra. Para los porte\u00f1os, como para Artigas, era importante vencer a los espa\u00f1oles en Montevideo y as\u00ed sacarlos definitivamente del R\u00edo de la Plata, pero m\u00e1s importante a\u00fan, era subordinar a la ciudad puerto oriental a los intereses de Buenos Aires, como lo demuestran los sucesos de 1812, cuando env\u00edan a Manuel de Sarratea (Buenos Aires, 1774-1849) para negociar con Artigas un segundo sitio de Montevideo pero bajo la condici\u00f3n de aceptar la subordinaci\u00f3n de sus orientales a las fuerzas militares porte\u00f1as.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si bien es cierto, como se\u00f1alan los historiadores Chiaramonte y Tulio Halperin Donghi (Halperin Donghi, 2014), que detr\u00e1s de las pretensiones auton\u00f3micas de las provincias se encontraban los intereses econ\u00f3micos de sus \u00e9lites, no menos cierto es tambi\u00e9n, que no todos los proyectos se agotaban en los prop\u00f3sitos de unas cuantas familias. Tomemos por caso el de Artigas y sus propuestas enviadas a la Asamblea del a\u00f1o XIII.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campamento de Artigas fueron elegidos los diputados orientales que deb\u00edan concurrir a la Asamblea General Constituyente a celebrarse en Buenos Aires. Artigas les dio instrucciones a sus diputados, las que fueron dictadas el 13 de abril de 1813.<\/p>\n\n\n\n<p>B\u00e1sicamente, Artigas reclamaba:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Independencia de las provincias del poder espa\u00f1ol.<\/li><li>Igualdad de las provincias a trav\u00e9s de un pacto rec\u00edproco.<\/li><li>Libertad civil y religiosa.<\/li><li>Organizaci\u00f3n del gobierno como una rep\u00fablica.<\/li><li>Federalismo, con un gobierno supremo que entendiera solamente en los negocios generales del Estado, y confederaci\u00f3n referida a la protecci\u00f3n que se deb\u00edan las provincias entre s\u00ed.<\/li><li>Soberan\u00eda de la Provincia Oriental sobre los siete pueblos de las Misiones Orientales.<\/li><li>Ubicaci\u00f3n del gobierno federal fuera de Buenos Aires.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Los diplomas de los diputados orientales fueron rechazados por la Asamblea, usando como argumento legal la nulidad de su elecci\u00f3n porque se realiz\u00f3 en un campamento militar y adem\u00e1s porque Artigas les hab\u00eda impartido instrucciones, a pesar de que la Asamblea se hab\u00eda declarado soberana.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos a\u00f1os despu\u00e9s, el 29 de junio de 1815, Artigas convoc\u00f3 a \u201ctodos los pueblos libres\u201d al Congreso de Oriente en la Ciudad de Concepci\u00f3n del Uruguay (en la convocatoria le siguen dando su antiguo nombre \u201cArroyo de la China\u201d). Misiones, C\u00f3rdoba, Santa Fe, Entre R\u00edos, Corrientes y la Banda Oriental enviaron sus diputados. Entre una serie de puntos se acord\u00f3 en aquel Congreso la jura de la independencia \u201cabsoluta y relativa\u201d: por esa raz\u00f3n, cuando Artigas se entera que la convocatoria al Congreso de Tucum\u00e1n de 1816 ten\u00eda como uno de sus objetivos realizar la jura de la independencia, le escribi\u00f3 al Director Supremo Juan Mart\u00edn de Pueyrred\u00f3n: \u201cHa m\u00e1s de un a\u00f1o que la Banda Oriental enarbol\u00f3 su estandarte tricolor y jur\u00f3 su independencia absoluta y respectiva. Lo har\u00e1 V.E. presente al Soberano Congreso para su Superior conocimiento.\u201d (Favaro, 1960, p. 135). En parte por esta raz\u00f3n las provincias firmantes del Congreso de Oriente resolvieron no participar del Congreso de Tucum\u00e1n, salvo la excepci\u00f3n de C\u00f3rdoba, que despu\u00e9s decidi\u00f3 enviar diputados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>San Mart<\/strong><strong>\u00edn, Artigas y los proyectos de Naci\u00f3<\/strong><strong>n. <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn no desconoc\u00eda las estrategias de los porte\u00f1os, tampoco estaba al margen de las traiciones que hab\u00edan sufrido el pueblo oriental y las provincias del Litoral: sin embargo su jerarqu\u00eda de prioridades siempre fue la misma, liberarnos del dominio extranjero.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 1816 le escribe al general Gervasio Jos\u00e9 Artigas:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<\/em><em>Mi m<\/em><em>\u00e1s apreciable paisano y se\u00f1<\/em><em>or.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No puedo ni debo analizar las causas de esta guerra entre hermanos. Y lo m\u00e1s sensible es que siendo todos de iguales opiniones en sus principios, es decir, de la emancipaci\u00f3n e independencia absoluta de Espa\u00f1a. Pero sean cuales fueran las causas.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Creo que debemos cortar toda diferencia y dedicarnos a la destrucci\u00f3n de todos nuestros enemigos, los espa\u00f1oles qued\u00e1ndonos tiempo para transar nuestras desavenencias como nos acomode, sin que haya un tercero en discordia que pueda aprovechar estas cr\u00ed<\/em><em>ticas circunstancias.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi sable jam<\/em><em>\u00e1s saldr\u00e1 de la vaina por opiniones pol\u00edticas. Cada gota de sangre Americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al coraz\u00f3n. En el momento en que \u00e9sta se vea libre, renunciar\u00e9 al empleo que tenga para retirarme, teniendo el consuelo de ver a mis conciudadanos libres e independientes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Jos<\/em><em>\u00e9 de San Mart\u00ed<\/em><em>n.<\/em><em>\u201d <\/em>(San Mart\u00edn, 1910, p. 333)<em>.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Revisitar la Revoluci\u00f3n en el R\u00edo de la Plata, considerando los vaivenes de integraci\u00f3n y desintegraci\u00f3n en los que se encuentra nuestra regi\u00f3n, parecer\u00eda ser una tarea necesaria e imprescindible.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los l\u00edderes de aquel proyecto fue Jos\u00e9 Gervasio Artigas: probablemente, el m\u00e1s l\u00facido y completo de todos, como se\u00f1ala el historiador uruguayo Roberto Ares Pons en <em>Uruguay. Provincia o Naci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n<\/em> (1961): \u201cEn Artigas est\u00e1 el germen de todas las soluciones nacionales: independencia pol\u00edtica y econ\u00f3mica, federalismo, uni\u00f3n rioplatense, mercado regional, progreso armonizado con la tradici\u00f3n, democracia.\u201d (Methol Ferr\u00e9, 1971, p. 18)<\/p>\n\n\n\n<p>Entre otras cuestiones, me interesa resaltar que, como han ya observado varios estudiosos del tema, su ubicaci\u00f3n en la g\u00e9nesis hist\u00f3rica que lleva a la conformaci\u00f3n del Estado Naci\u00f3n en Uruguay sigue resultando problem\u00e1tica. En una reuni\u00f3n el compa\u00f1ero Emmanuel Bonforti se\u00f1al\u00f3 que con Artigas ocurre algo muy extra\u00f1o. Si bien es una figura imprescindible para el nacionalismo uruguayo, no aparece en tres fechas \u201cpatrias\u201d fundamentales: el 19 de abril, en que se conmemora el desembarco de los 33 orientales de 1825; el 18 de julio, Jura de la Constituci\u00f3n Nacional; y el 25 de agosto, declaraci\u00f3n de la independencia, ambas fechas de 1830. En resumen, Artigas no estuvo presente en ninguno de estos tres acontecimientos y, parad\u00f3jicamente, es reconocido como el principal pr\u00f3cer de los orientales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 se debe esta paradoja respecto a la ubicaci\u00f3n del pr\u00f3cer oriental? Su principal bi\u00f3grafo, Washington Reyes Abadie, alude a las diferencias existentes entre la concepci\u00f3n de los hombres del patriciado montevideano y de Buenos Aires que motorizaron la Revoluci\u00f3n&nbsp; y la concepci\u00f3n de Artigas en relaci\u00f3n a lo que entiende \u00e9l por una Revoluci\u00f3n. Tulio Halperin Donghi, que fue un historiador que de ninguna manera podr\u00eda ubicarse dentro de los historiadores del Campo Nacional (Revisionismo Hist\u00f3rico o Izquierda Nacional), en su buen libro<em> Revoluci\u00f3n y Guerra. Formaci\u00f3n de una elite dirigente en la Argentina c<\/em><em>riolla<\/em> (1972), afirma que Gervasio Artigas, la Banda Oriental y el Litoral, forman parte de un proceso que \u00e9l titula como \u201cLa otra Revoluci\u00f3n\u201d. En otras palabras, hubo una Revoluci\u00f3n que se desencadena en mayo de 1810 y en Buenos Aires, pero tambi\u00e9n hay otra Revoluci\u00f3n que ser\u00e1 la liderada por Artigas en la Campa\u00f1a Oriental. Otro renombrado y posicionado historiador rioplatense, Juan Pivel Devoto, en su libro <em>Historia de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay<\/em> (1945), toma como punto de inicio de la historia de la Rep\u00fablica al 18 de julio de 1830; dice: \u201cFecha cuando fue solemnemente jurada la primera carta constitucional.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la operaci\u00f3n que ha realizado con Artigas la historiograf\u00eda acad\u00e9mica en el R\u00edo de la Plata? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene recordar hoy al Protector de los Pueblos Libres si no es con sus ideas, proclamas y perspectivas? Artigas propon\u00eda un sistema de gobierno federal que no era un artificio (es decir, algo creado no existente), que se sosten\u00eda en la preexistencia de los Pueblos de Santa Fe, Entre R\u00edos, Las Misiones, y de la Banda Oriental: ahora bien, todos ellos integrados y en comunidad enlazados en una sola Naci\u00f3n, tambi\u00e9n preexistente, surgida en siglos de historia ind\u00edgena e hisp\u00e1nica, en s\u00edntesis, mestiza. En ese sentido, cada provincia ten\u00eda derechos sobre sus recursos, sus r\u00edos y sus puertos, cuesti\u00f3n que Buenos Aires rechazaba. Otras medidas que horrorizaban al liberalismo dependiente que profesaba Buenos Aires eran sus ideas de Reforma Agraria: para Artigas, los terrenos que hab\u00edan pertenecido a \u201cmalos europeos y peores americanos\u201d se deb\u00edan confiscar sin indemnizaci\u00f3n, siendo repartidos entre los infelices, en pocas palabras, los necesitados: negros libres, zambos, indios y criollos pobres. Otra medida era <em>El reglamento para la recaudaci\u00f3n de impuestos del puerto<\/em>, con un claro matiz proteccionista. El liberalismo que profesaba Artigas no era el mismo liberalismo que el profesado por los porte\u00f1os, para ser sinceros, tampoco Artigas ide\u00f3 un proyecto de soberan\u00eda en materia econ\u00f3mica, de hecho, el puerto, los puertos, eran considerados como elementos clave para el futuro de \u201cLos pueblos libres\u201d. As\u00ed y todo, esta iniciativa imped\u00eda el comercio a los extranjeros no avecindados y\/o casados con vecinas, levantando las barreras arancelarias para el mercado com\u00fan regional. Estas decisiones tempranas, pensadas y tomadas en las tierras lideradas por Artigas all\u00e1 por los primeros a\u00f1os de emancipaci\u00f3n, pudieron haber creado las bases para el desarrollo de un mercado regional que promoviera las artesan\u00edas dom\u00e9sticas caseras, asegurando el trabajo y el pan de los pobladores, adem\u00e1s de cimentar una futura soberan\u00eda econ\u00f3mica; quiz\u00e1s, qui\u00e9n sabe\u2026 Lo cierto es que en su sistema (econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico) la Naci\u00f3n estaba formada idealmente por todos los americanos sin distinci\u00f3n de clases, raza o color. Estas ideas pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas, no pod\u00eda ser aprobadas por los se\u00f1ores liberales, afrancesados y comerciantes de Buenos Aires.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul><li>Chiaramonte, Jos\u00e9 Carlos (2007) <em>Ciudades, provincias, estados. Or\u00edgenes de la Naci\u00f3<\/em><em>n Argentina<\/em>, Buenos Aires, Emec\u00e9.&nbsp;<\/li><li>Favaro, Edmundo (1960) <em>Artigas, el Directorio y el Congreso de Tucum\u00e1<\/em><em>n<\/em>, Montevideo, El Pa\u00eds.<\/li><li>Flores Galindo, Alberto (1982) \u201cEl militarismo y la dominaci\u00f3n brit\u00e1nica\u201d, en:&nbsp; <em>Nueva Historia General del Per\u00fa<\/em>, Lima, Mosca Azul Editores.<\/li><li>Galasso, Norberto (2010) <em>Felipe Varela y la lucha por la Uni\u00f3n Latinoamericana<\/em>, Buenos Aires, Colihue.<\/li><li>Gullo, Marcelo (2014) <em>La <\/em><em>i<\/em><em>nsubordinaci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n fundante. Breve <\/em><em>historia de la construcci\u00f3n del poder de las naciones<\/em>, Buenos Aires, Editorial Biblos\/Pol\u00edteia.<\/li><li>Halperin Donghi, Tulio (2014) <em>Revoluci\u00f3n y guerra. Formaci\u00f3n de una elite dirigente en la Argentina criolla<\/em>, Buenos Aires, Siglo XXI.<\/li><li>Marechal, Leopoldo, \u201cCanto de San Mart\u00edn [1950]\u201d, en: Marechal, Leopoldo, <em>Obra po<\/em><em>\u00e9<\/em><em>tica<\/em>, Buenos Aires, Leviat\u00e1n.<\/li><li>Methol Ferr\u00e9, Alberto (1971) <em>El Uruguay como problema<\/em>, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental.<\/li><li>Miraball, Juan Carlos y Fern\u00e1ndez Murga, Patricia (2012). Comisi\u00f3n Directiva de la Asociaci\u00f3n de Amigos de la Casa Hist\u00f3rica de la Independencia, ed. La Casa. La Historia. San Miguel de Tucum\u00e1n.<\/li><li>Montenegro, Carlos (1967) <em>Nacionalismo y coloniaje<\/em>, Buenos Aires, Pleamar.<\/li><li>Nicanoff, Sergio (2018) \u201cEl artiguismo: una experiencia de lucha por la libertad, la igualdad y la tierra\u201d, en: <em>Cuadernos de Contrahegemonia, Libertad, tierra e igualdad. Las clases populares en las revoluciones de la independencia<\/em>, Remedios de Escalada.<\/li><li>Reyes Abadie, Washington (1986) <em>Artigas y el federalismo en el R\u00edo de la Plata<\/em>, Buenos Aires, Hyspamerica.<\/li><li>Rosa, Jos\u00e9 Mar\u00eda (1964) <em>Historia Argentina<\/em>. Tomo II: La independencia (1812-1826), Buenos Aires, Oriente.<\/li><li>San Mart\u00edn, Jos\u00e9, MM. Documento n\u00famero 444. Conservaci\u00f3n regular. Documentos del Archivo de San Mart\u00edn, Buenos Aires, 1910, tomo V.<\/li><li>Schmit, Roberto (2011) \u201cEl impacto econ\u00f3mico en Espa\u00f1a y Latinoam\u00e9rica de las independencias de las Colonias\u201d, en: <em>X Congreso Internacional de la AEHE<\/em>, Universidad Pablo de Olavide, Carmona, Sevilla.&nbsp;<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La independencia de 1816 y los conflictos en las Provincias Unidas del Sur En marzo de 1816 comenz\u00f3 a sesionar en una \u201ccasa\u201d de San Miguel de Tucum\u00e1n \u2014que el gobierno revolucionario de las Provincias Unidas del R\u00edo de la Plata alquilaba a la familia Baz\u00e1n de Laguna\u2014 un Congreso con representantes de las provincias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":6521,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[155,4],"tags":[],"coauthors":[140],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6518"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6518"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6518\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6520,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6518\/revisions\/6520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6518"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=6518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}