{"id":6728,"date":"2023-11-30T12:11:57","date_gmt":"2023-11-30T15:11:57","guid":{"rendered":"http:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/?p=6728"},"modified":"2023-12-27T13:53:51","modified_gmt":"2023-12-27T16:53:51","slug":"la-cuestion-del-hombre-de-nuestro-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vientosur.unla.edu.ar\/index.php\/la-cuestion-del-hombre-de-nuestro-tiempo\/","title":{"rendered":"La cuesti\u00f3n del hombre de nuestro tiempo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u201cEs preciso, pues, conquistar una filosof\u00eda, para llegar a una nacionalidad. Pero tener una filosof\u00eda, es tener una raz\u00f3n fuerte y libre; ensanchar la raz\u00f3n nacional, es crear la filosof\u00eda nacional y, por lo tanto, la emancipaci\u00f3n nacional\u201d.<\/em> <br><strong>Juan B. Alberdi<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 26 de octubre fui invitado a dar las palabras de apertura del IV Encuentro Internacional de Filosof\u00eda y Humanidades del Departamento de Humanidades y Artes de la UNLa. La actividad se titul\u00f3 \u201c\u00bfC\u00f3mo afronta la filosof\u00eda la cuesti\u00f3n del hombre en nuestro tiempo?: los desaf\u00edos de la diversidad cultural, la pluralidad de discursos, las propuestas cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicas\u201d. De los ejes del encuentro me refer\u00ed, centralmente, al debate sobre la cuesti\u00f3n cultural y a algunos desaf\u00edos que enfrentamos en la actualidad que est\u00e1n vinculados a los cambios tecnol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1. La universalizaci\u00f3n de la cultura occidental<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La t\u00e9cnica es tan antigua como la vida<\/em>\u201d. Oswald Spengler<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo del encuentro se refiri\u00f3 a dos interrogantes que me gustar\u00eda comentar. El primero tiene que ver con el debate sobre la tecnolog\u00eda, la cultura y las diversas identidades humanas.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo acelerado de la tecnolog\u00eda y de las comunicaciones le dan nueva fuerza y vitalidad al proyecto de la universalidad occidental que fue implementado a partir del comercio, de la guerra y de la exportaci\u00f3n de su cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Inicialmente, la expansi\u00f3n del modo de ser y de vivir occidental fue posible por la aplicaci\u00f3n de la ciencia y de la t\u00e9cnica que auspiciaron las distintas revoluciones tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo industrial occidental se apoy\u00f3 en la innovaci\u00f3n cient\u00edfica y en la nueva forma de navegaci\u00f3n que fueron motores del crecimiento de la econom\u00eda europea. La superioridad militar occidental fue posible gracias a su desarrollo te\u00f3rico y tecnol\u00f3gico. En este marco y a partir de distintas campa\u00f1as b\u00e9licas impulsadas por naciones\/Estados (Grecia, Roma, Espa\u00f1a y luego Inglaterra, Francia, entre otros) esa civilizaci\u00f3n avanz\u00f3 territorialmente al Asia, al \u00c1frica y lleg\u00f3 a Am\u00e9rica. La ciencia y la innovaci\u00f3n fueron centrales para la econom\u00eda y la guerra y tambi\u00e9n para la expansi\u00f3n de la cultura. Solamente tenemos que citar el poder dinamizador de las ideas que tuvo la imprenta, para dimensionar con claridad la cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las grandes culturas y la cultura occidental<\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n econ\u00f3mica, militar y cultural occidental y a diferencia de lo que plantearon \u2014y siguen defendiendo\u2014 muchos de sus mentores, no supuso la desaparici\u00f3n de todas las culturas y formas de vida no europeas anteriores, si bien influy\u00f3 en ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal cual sostiene Oswald Spengler en su cl\u00e1sica obra la \u201c<em>Decadencia de occidente\u201d,<\/em> antes y en paralelo a la existencia de Europa existieron \u201c<em>grandes culturas\u201d<\/em> poseedoras de cosmovisiones, religiones, instituciones, valores y de tipos econ\u00f3micos propios y diferenciados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo y en sinton\u00eda con el planteo de Spengler, Alexander Duguin reconoce la existencia de siete grandes unidades culturales y pol\u00edticas en la actualidad. Estas son el Imperio Occidental, el Imperio Euroasi\u00e1tico, el Imperio Chino, el Imperio Indio, el Imperio Isl\u00e1mico, el Imperio Latinoamericano y el Imperio Africano. Dentro de cada una de estas grandes unidades civilizatorias existe una diversidad de entidades culturales e hist\u00f3ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal cual sostiene Samuel Huntington, hay culturas que asimilaron varios rasgos de la modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica occidental, no as\u00ed el conjunto de su sistema de valores y de vida. La modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica no siempre deriv\u00f3 en la asimilaci\u00f3n del ser occidental materialista y economicista con sus idolatr\u00edas: dinero, bolsa de valores y con su noci\u00f3n de progreso lineal liberal. Huntington lo aclara cuando sostiene que \u201c<em>Los no occidentales ven como occidental lo que Occidente ve como universal<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante mucho tiempo las ideolog\u00edas liberalismo y marxismo postularon que era inevitable la asunci\u00f3n del modelo cultural del occidente europeo y de su forma de vivir y de estar en el mundo. Ambas corrientes llegaron a esa falaz caracterizaci\u00f3n ya que interpretan al hombre a partir de su ser econ\u00f3mico. Para el marxismo, la estructura de producci\u00f3n capitalista iba a consolidar una sociedad clasista que transitar\u00eda en todas las latitudes las mismas etapas evolutivas y que construir\u00eda un \u00fanico modo universal humano socialista. Desde otra perspectiva, el liberalismo lleg\u00f3 a conclusiones similares al plantear que el proyecto del progreso capitalista occidental ser\u00eda inevitable y universal.<\/p>\n\n\n\n<p>El ego\u00edsmo individualista y el materialismo de clase impondr\u00edan un modo \u00fanico de ser a todas las sociedades y culturas. En esta visi\u00f3n lineal de la historia, la forma de producci\u00f3n capitalista terminar\u00eda con las otras culturas y producir\u00eda un hombre nuevo, liberal consumista para unos, y socialista y clasista para otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estos puntos de partida, las sociedades fueron caracterizadas como modernas o atrasadas, civilizadas o b\u00e1rbaras, progresistas o feudales.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad y a nuestro modo de interpretar la cuesti\u00f3n, la vitalidad de las grandes civilizaciones hist\u00f3ricas o ec\u00famenes como las denomina Alberto Buela, se basa en que existen como entidades culturales identitarias y como sistemas de vida. La cultura es transmitida de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n, es conservada como tradici\u00f3n, es repetida y vivenciada a partir de costumbres y de valores que son perpetuados en instituciones y en pr\u00e1cticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las grandes manifestaciones de la cultura es la religi\u00f3n. Tanto liberales como marxistas auguraron su extinci\u00f3n y su reemplazo por la cultura laica, racional y cient\u00edfica. Pese a los pron\u00f3sticos, el sentido religioso no desapareci\u00f3 con el capitalismo y con el cientificismo. Tampoco el comunismo y otras ideolog\u00edas y formas de producci\u00f3n pudieron borrar la cultura religiosa. La religi\u00f3n trascendi\u00f3 las diversas formas de producci\u00f3n, de reg\u00edmenes pol\u00edticos y de ideolog\u00edas, lo que favoreci\u00f3 el mantenimiento y la conservaci\u00f3n de grandes culturas y sus correspondientes modos de vivir y de entender el destino humano.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva y lo que quiero destacar, es que no existe una sola cultura universal, una sola identidad y una \u00fanica forma de ser y de estar en el mundo. La noci\u00f3n de progreso occidental lineal y \u00fanico capitalista, es parte de una ideolog\u00eda que justifica la imposici\u00f3n de un sistema de poder particular y no una tendencia natural ni irreversible de toda la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.- Los peligros actuales del hombre<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora quiero referirme a un conjunto de cuestiones neur\u00e1lgicas y fundamentales sobre el sentido actual del hombre de nuestro tiempo. Voy a destacar, brevemente, algunos desaf\u00edos que enfrentamos y que considero son centrales para el presente y para el futuro cercano.<\/p>\n\n\n\n<p>La comunicaci\u00f3n y la imposici\u00f3n de la cultura anglosajona<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo del encuentro se refiri\u00f3 a los cambios originados por las propuestas cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicas. Sobre esta cuesti\u00f3n, quiero destacar las derivaciones en la cultura que trajo aparejadas internet y la inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la creaci\u00f3n de internet se est\u00e1n modificando las nociones tradicionales de soberan\u00eda cultural. Por intermedio de ese medio circula la informaci\u00f3n superando las antiguas fronteras e instituciones del Estado Nacional. Los ordenadores jer\u00e1rquicos y distribuidores de la informaci\u00f3n dentro de una naci\u00f3n como son los padres, el maestro, el profesor, el periodista, el pol\u00edtico y el religioso, son reemplazados por consumos descentralizados de bienes culturales, a los que se accede desde celulares y computadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>Me interesa destacar tres temas de esta nueva din\u00e1mica de consumo cultural. La primera es que el acceso al conocimiento sin las viejas mediaciones y organizadores del saber, es muchas veces negativa para la formaci\u00f3n cultural e identitaria de las nuevas generaciones. Se genera un consumo an\u00e1rquico de informaci\u00f3n que est\u00e1 siendo mediado por las corporaciones multinacionales y se producen dificultades para diferenciar lo necesario y lo accesorio, lo importante y lo superfluo. Es habitual el tratamiento superficial de los textos y de las im\u00e1genes en redes, lo que debilita el pensamiento cr\u00edtico y la cultura nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo aspecto que quiero destacar es que el funcionamiento de internet y de sus aplicaciones que disponemos en nuestro continente, dependen directamente de corporaciones, centralmente, norteamericanas. La forma en la cual se organiza la circulaci\u00f3n de los contenidos y los temas que aparecen en los buscadores son manipulados con fines econ\u00f3micos, pol\u00edticos y geopol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera cuesti\u00f3n, es que este sistema de circulaci\u00f3n de la cultura tiene la particularidad de que registra, almacena, analiza y utiliza la informaci\u00f3n a partir de la inteligencia artificial. Resultado de esto, es que est\u00e1n cambiando radicalmente las nociones acerca de libertad individual y de los alcances de la esfera privada y de la p\u00fablica. La libertad individual como la conocimos est\u00e1 terminada y actualmente las m\u00e1quinas recogen y sistematizan lo que hablamos, ad\u00f3nde vamos, qu\u00e9 leemos, qu\u00e9 miramos en la pantalla, qu\u00e9 consumimos, qu\u00e9 pensamos. Con esta informaci\u00f3n, las corporaciones, los factores de poder y los gobiernos tienen un registro individualizado de qui\u00e9nes somos, qu\u00e9 religi\u00f3n, pensamiento e ideolog\u00eda tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan r\u00e9gimen pol\u00edtico en la historia humana tuvo semejante poder. La esfera privada ya no existe tal cual la conocimos, y con la telefon\u00eda celular y con las aplicaciones se registra, se ordena y se utilizan nuestras conductas y pensamientos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos iniciando una nueva etapa en el control pol\u00edtico y emocional de masas nunca visto y con perspectivas poco promisorias. Las corporaciones hacen negocios. Los Estados hacen pol\u00edtica y disputan con las otras naciones el control del planeta. Los factores de poder forman opini\u00f3n p\u00fablica y conducen a las masas utilizando recursos irracionales y emocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La&nbsp;destrucci\u00f3n total del planeta<\/p>\n\n\n\n<p>La evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica en la industria b\u00e9lica nos pone frente a potenciales nuevas&nbsp;y m\u00e1s catastr\u00f3ficas Hiroshima y Nagasaki. Los desarrollos de la producci\u00f3n robotizada e informatizada le dan una capacidad destructiva al hombre que nunca tuvo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los drones y los veh\u00edculos no tripulados, el perfeccionamiento misil\u00edstico y de armas de largo alcance, hacen cada d\u00eda m\u00e1s mort\u00edfera la capacidad militar. La posibilidad de destruir un objetivo ya no tiene el l\u00edmite de las distancias y todas las naciones son hoy un blanco militar alcanzable por un grupo de grandes Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la tecnolog\u00eda robotizada la acci\u00f3n destructiva de la industria b\u00e9lica es cada vez m\u00e1s impersonal, m\u00e1s distante e inhumana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con la nueva din\u00e1mica de circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n las noticias de los sucesos se difunden r\u00e1pidamente. Si bien la imagen es manipulada por los gobiernos y por los distintos sectores en pugna, se ampli\u00f3 la posibilidad de conocer aspectos de las tenebrosas dimensiones devastadoras de la guerra. Esta terrible fuerza destructora se est\u00e1 utilizando en los conflictos b\u00e9licos actuales. El saldo siniestro son ciudades hechas polvo en minutos, poblaciones desplazadas e incluso masacradas.<\/p>\n\n\n\n<p>La comunidad internacional parece anestesiada moralmente frente a lo que ocurre. Las instituciones del siglo XX no est\u00e1n demostrando capacidad para resolver las tensiones y disputas y menos a\u00fan para proteger, al menos, a la poblaci\u00f3n civil.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dado el armamento y la tecnolog\u00eda para la muerte que disponen varias naciones en pugna, el aumento del espiral de los conflictos podr\u00eda derivar en la destrucci\u00f3n total de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La destrucci\u00f3n de la casa en com\u00fan<\/p>\n\n\n\n<p>El otro tema crucial de nuestro tiempo, es que estamos recibiendo las consecuencias de siglos de destrucci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>El calentamiento global, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica y del agua, la depredaci\u00f3n de especies y la desertificaci\u00f3n, nos enfrentan a crisis y a desastres naturales con consecuencias sumamente negativas para la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Las alertas que especialistas y hombres de ciencia ven\u00edan haciendo hace tiempo, hoy adquieren realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3- La aceptaci\u00f3n definitiva de la sociedad de los descartados del capitalismo <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro continente no consolid\u00f3 un modelo productivo de desarrollo de largo plazo. Por el contrario, protagoniz\u00f3 ciclos cortos de crecimiento, que son seguidos de otros de estancamiento y de severas y dram\u00e1ticas crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>A este inconveniente se le suma la inmensa desigualdad en el reparto de la riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p>Como producto de ambas cuestiones, existe un gran n\u00famero de personas y de familias descartadas laboral y socialmente. En buena parte de las naciones del continente el desempleo y la informalidad en el trabajo castigan a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Millones de familias padecen la pobreza, la indigencia y sus diversas carencias vinculadas.<\/p>\n\n\n\n<p>A las desigualdades laborales y sociales se le suma la creciente desigualdad cultural. La educaci\u00f3n p\u00fablica primaria y secundaria hoy no iguala, sino que en muchos casos diferencia a los nenes y j\u00f3venes. En nuestro pa\u00eds existen distintos sistemas educativos en funci\u00f3n de la capacidad adquisitiva de las familias y la brecha se ampl\u00eda a\u00f1o a a\u00f1o hace ya varias d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 en crisis la noci\u00f3n de educaci\u00f3n p\u00fablica liberal del siglo pasado, que se propon\u00eda construir una misma ciudadan\u00eda nacional en una poblaci\u00f3n social y \u00e9tnicamente diferente de origen migratorio. El servicio militar que en el siglo XX impuls\u00f3 Ricchieri tambi\u00e9n ten\u00eda vocaci\u00f3n uniformadora y patri\u00f3tica en lo cultural. En ese marco, el Estado implementaba acciones sanitarias en los cuarteles y forjaba una conciencia federal del territorio entre los j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>En la sociedad del descarte actual, el mercado de trabajo no integra, sino que acent\u00faa las desigualdades. La educaci\u00f3n p\u00fablica tampoco iguala y se construyen muros culturales entre clases, grupos y personas. En este punto, nuestro pa\u00eds se parece cada d\u00eda m\u00e1s a otros de Hispanoam\u00e9rica que tienen a sus j\u00f3venes separados en sistemas educativos p\u00fablicos y privados fuertemente diferenciadores.<\/p>\n\n\n\n<p>El descarte social y la fractura cultural impiden la necesaria unidad de destino. El pa\u00eds deja de ser una naci\u00f3n y deriva en un mercado subdesarrollado y desigual.<\/p>\n\n\n\n<p>A la crisis de la educaci\u00f3n p\u00fablica, se le suma la creciente fragmentaci\u00f3n de las comunidades de base familiar y barrial. El resultado es el debilitamiento del principio de la solidaridad social que es necesario para mantener unidos a los habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>El descarte social y cultural lleva d\u00e9cadas y de la pobreza c\u00edclica involucionamos a la marginalidad estructural. La marginalidad instala la cultura del desprecio por la vida, acent\u00faa la violencia interpersonal y el creciente y preocupante ingreso juvenil al crimen organizado. Los robos brutales en las grandes ciudades, los asesinatos motivados para sustraer un celular o un auto, nos muestran lo poco que valen la vida propia y la ajena para miles de j\u00f3venes que no creen tener m\u00e1s posibilidad que la c\u00e1rcel o que la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Al no existir una unidad de destino colectiva y un principio de solidaridad social, el estado de desigualdad es aceptado como una situaci\u00f3n normal e inmodificable.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis prolongada que padecemos origin\u00f3 un asfixiante y deprimente estado de \u00e1nimo, un creciente desencanto y nihilismo sobre el futuro. De manera similar al a\u00f1o 2001, las juventudes de clase media est\u00e1n migrando v\u00eda aeropuerto de Ezeiza. Tambi\u00e9n se est\u00e1n alejando del pa\u00eds emocionalmente y es frecuente que tengan como perspectiva de vida salir de la Argentina. Ya no se trata solamente de ir a Europa a consagrase culturalmente y adquirir estatus para luego regresar a la Argentina como en el siglo XIX. Miles de j\u00f3venes est\u00e1n totalmente descre\u00eddos del pa\u00eds y se imaginan construyendo un proyecto fuera de la patria.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Frente al preocupante panorama, un sector importante de la dirigencia pol\u00edtica se convirti\u00f3 en administradora del subdesarrollo. La falta de un mito de movilizaci\u00f3n y la mansedumbre de los dirigentes frente a la situaci\u00f3n conllevan y acent\u00faan el descreimiento sobre los partidos, sobre el gobierno y sobre el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4- El desaf\u00edo de las&nbsp; universidades <\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLos muros se derrumban, las certezas se diluyen y los ideales chocan con la realidad. Quiz\u00e1s por eso, la esperanza no basta. A la esperanza en un mundo mejor hay que agregarle permanentemente voluntad de construirlo. Por eso, el compromiso que asumimos y con el cual nos comprometemos es construir una universidad al servicio de la Naci\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ana Jaramillo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El complicado panorama no debe detener la necesaria e impostergable tarea de transformaci\u00f3n de la sociedad. Como bien dice Ana Jaramillo en el ep\u00edgrafe, frente a las adversidades los intelectuales y acad\u00e9micos tenemos que comprometernos movilizando voluntad, esperanza y compromiso con la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos bregar por impedir la imposici\u00f3n de un universalismo cultural autoritario. En la Universidad de Lan\u00fas trabajamos por la defensa y la promoci\u00f3n de la cultura nacional y sudamericana que surge de nuestra historia como parte de una fusi\u00f3n y actualizaci\u00f3n permanente de las tradiciones occidentales, hispanoamericanas, precolombinas y de las culturas migrantes que enriquecieron nuestro acervo identitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos promover un orden mundial <em>pluriversal<\/em>. Con este fin, es importante respetar el derecho al ser de las naciones y sus entidades \u00e9tnicas y religiosas. En el sistema que proponemos pueden convivir las distintas formas de existencia. En el mundo pluriversal coexistir\u00e1n la modernidad tecnol\u00f3gica, los sistemas de valores tradicionales y distintas formas pol\u00edticas e institucionales. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal cual estableci\u00f3 la fil\u00f3sofa Amelia Podetti, el encuentro de occidente con Am\u00e9rica inici\u00f3 una nueva etapa en el desenvolvimiento de la universalizaci\u00f3n europea. Este cruce de culturas ciment\u00f3 la posibilidad de construir la nueva civilizaci\u00f3n hispanoamericana de la que somos parte, con sus luces y con sus sombras. Vivimos en un continente de ra\u00edces cristianas mestizadas con las culturas precolombinas y con las diversas corrientes migratorias. Sobre esta matriz, conviven diversos reg\u00edmenes pol\u00edticos de izquierda y de centro, m\u00e1s o menos populares. Algunos son liberales y otros proteccionistas en lo econ\u00f3mico. Todos estos sistemas tienen una amalgama cultural y pese a que difieren en tipos de reg\u00edmenes pol\u00edticos, comparten condiciones hist\u00f3ricas e identitarias que pueden ser el basamento para la construcci\u00f3n de un continentalismo federalista, respetuoso del principio de autodeterminaci\u00f3n nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En Asia y en \u00c1frica hay sociedades y gobiernos organizados a partir del Islam. Algunos est\u00e1n alineados en temas internacionales al polo occidental anglosaj\u00f3n como Arabia Saudita y otros enfrentados a \u00e9l, como es el caso de Ir\u00e1n. Esas comunidades tienen derecho a fundarse en base a sus valores e instituciones, a ejercer sus formas de vida y su pol\u00edtica internacional. En el mundo multipolar que proponemos, esas entidades culturales tienen que ser respetadas. Los gobiernos tienen la soberan\u00eda para forjar acuerdos con los Estados y ninguno de los otros sistemas puede imponerles por la fuerza un mandato cultural y geopol\u00edtico de vocaci\u00f3n universal.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los universitarios debemos afirmar el conocimiento nacional y suramericano. Esta perspectiva supone nacionalizar y regionalizar las diversas culturas del mundo, para ponerlas al servicio de la soluci\u00f3n de nuestros problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>El contexto de crisis internacional que estamos atravesando, adem\u00e1s de un peligro, es una oportunidad. Los dos grandes momentos universitarios de refundaci\u00f3n cultural del siglo XX fueron la Reforma del a\u00f1o 1918 y el Congreso de Filosof\u00eda de 1949. El primero se propuso construir una nueva cultura que superara la decadencia pol\u00edtica y moral europea de la posguerra de 1914-18. Uno de sus adversarios fue el liberalismo anglosaj\u00f3n norteamericano, cuyo mito movilizador positivista y materialista los reformistas consideraban agotado. En el a\u00f1o 1949 los acad\u00e9micos se plantearon forjar las bases de una nueva forma de ser y de vivir en el contexto de un primer mundo destruido material y moralmente por la guerra. La Comunidad Organizada ser\u00eda el nuevo sistema de vida alternativo al liberalismo, al comunismo y a los otros autoritarismos europeos como el fascismo y el nazismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente y frente a la sociedad de los descartados actual, tenemos que postular la construcci\u00f3n de nuevas ciudadan\u00edas sociales que garanticen la dignidad humana. Se trata, como postul\u00f3 Antonio Cafiero, de forjar un \u201c<em>Estado de la Justicia, que no niega el Estado de Derecho, pero el Estado de Derecho es letra que a veces muere, en cambio el Estado de Justicia es como el esp\u00edritu que vivifica. Es un Estado de persuasi\u00f3n colectiva que supera lo formal para depositarse en la conciencia colectiva y el pensamiento de cada hombre. Es un Estado donde las banderas igualitarias tienen m\u00e1s vigencia que nunca<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf<\/strong><strong>\u00eda citada<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alberdi, Juan Bautista (1920) <em>Fragmento preliminar al estudio del derecho<\/em>, La Facultad, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Buela, Alberto (2020) <em>Virtudes contra deberes, <\/em>TB ediciones, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Duguin, Alexander (2023) <em>Imperios como civilizaciones,<\/em> en l\u00ednea<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.geopolitika.ru\/article\/imperii-kak-civilizacii\">https:\/\/www.geopolitika.ru\/article\/imperii-kak-civilizacii<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Huntington, Samuel P. (1997) <em>El choque de civilizaciones y la reconfiguraci\u00f3n del orden mundial,<\/em> Paid\u00f3s, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Jaramillo, Ana (2006) <em>Intelectuales, acad\u00e9micos, un compromiso con la Naci\u00f3n,<\/em> EDUNLA, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Spengler, Oswald (2007) <em>La decadencia de occidente, bosquejo de una morfolog\u00eda de la historia universal<\/em>, Austral, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Soliz Rada, Andr\u00e9s (2013) <em>La luz en el t\u00fanel, las li<\/em><em>des ideol<\/em><em>\u00f3gicas de la Izquierda Nacional boliviana<\/em>, Publicaciones del Sur, CABA.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs preciso, pues, conquistar una filosof\u00eda, para llegar a una nacionalidad. Pero tener una filosof\u00eda, es tener una raz\u00f3n fuerte y libre; ensanchar la raz\u00f3n nacional, es crear la filosof\u00eda nacional y, por lo tanto, la emancipaci\u00f3n nacional\u201d. Juan B. 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